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Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Mauricio Macri prometió que iba a lograr pobreza cero en la Argentina y cada vez hay más pobres. Dijo que venía a unir a los argentinos y cada vez es más grande la grieta”. Juan Manzur, gobernador de Tucumán
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Nacionales - 21-12-2010 / 13:12
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 21 DE DICIEMBRE DE 1947, JUAN PERÓN PRESENTA AL CONGRESO EL PRIMER PLAN QUINQUENAL.

Primer Plan Quinquenal en Argentina

Primer Plan Quinquenal en Argentina
Propaganda del Primer Plan Quinquenal.
El primer Plan Quinquenal fue un procedimiento de planificación estatal argentino, del primer gobierno del general Juan Domingo Perón.
 
A principios del segundo semestre de 1946, la Secretaría Técnica de la Presidencia comenzó a preparar un Plan de Gobierno para el período quinquenal comprendido por los años 1947 y 1951. El Plan Quinquenal se anunció en el mensaje presidencial del 19 de octubre de 1946 como "Proyecto de Ley" que se iba a enviar a la Legislatura (El Art. 1º daba el "Plan de Realizaciones e Inversiones" y desarrollaba diversos proyectos de leyes)

El plan planteaba la necesidad de prever y codificar en un solo cuerpo el conjunto de medidas que afectaban la exportación y la importación, reglamentando la tipificación, el envase y la certificación de la calidad de los productos exportables y estableciendo un régimen aduanero ajustado a las realidades de ese momento.
 
Descentralizaba y diversificaba la industria formando nuevas zonas productivas; emplazándolas adecuadamente en función de las fuentes de energía naturales, las vías de comunicaciones, los medios de transporte y los mercados de consumidores.
 
Se estableció un programa mínimo de cinco años de obras y de inversiones necesarias para asegurar un suministro adecuados de materias primas, combustibles y equipos mecánicos y desarrollar racionalmente la industria y la agricultura del país.
 
Por otra parte, con el objeto de agilizar los servicios aduaneros y portuarios, se proponía unificar en cada aduana o receptoría esas funciones, bajo la dirección, coordinación y fiscalización de un organismo central que se denominaría Administración General de Aduanas y Puertos de la Nación, el cual substituiría -aunque con mayores atribuciones- a la hasta entonces Dirección General de Aduana.
 
En su Art. 2º se autorizaba al Poder Ejecutivo, a financiar el plan con emisión de "Títulos de la Deuda pública" en la cuantía necesaria y/o cualquier otro medio adecuado, rindiendo cuenta anualmente al Congreso.
 
La Planificación Estatal tuvo una extensa fundamentación con el siguiente temario:
 
Gobernación del Estado.
 
I Política
II Salud Pública
III Educación
IV Cultura
V Justicia
VI Exterior
Defensa Nacional
 
 
I Ejército
II Marina
III Aeronáutica
Economía
 
I Población
II Obra Social
III Energía
IV Trabajos Públicos y Transporte
V Producción
VI Comercio Exterior
VII Finanzas
 
La toma de conocimiento fue novedosa: se convocó a ambas cámaras legislativas del Congreso Nacional, no formalmente como Asamblea, sino a título de invitación a senadores y diputados nacionales para acompañar la exposición del Presidente.
 
El acto se desarrolló en el recinto de la Cámara baja, el 21 de octubre de 1946, con asistencia perfecta de la bancada oficialista, en cambio la opositora se abstuvo de concurrir.
 
Abrió el acto el Presidente del Senado y vicepresidente de la Nación, doctor Juan Hortensio Quijano, luego Perón y el secretario técnico, el barcelonés Dr. José Figuerola.
 
El Gobierno abrió una campaña de difusión, comenzando por charlas del Pte. Juan Perón, en el Teatro Colón, a trabajadores y luego a empresarios de la Unión Industrial Argentina (unión de empresarios industriales) y de la recién creada Asociación Argentina de la Producción, Industria y Comercio.
 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

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25-06-2017 / 10:06
Con 70 años de historia a cuestas, al peronismo le va costando cada vez más reproducir y multiplicar su especie, pero -sin embargo- sigue siendo el gran obstáculo para normalizar la política argentina. E incluso para normalizarse a sí mismo.
 
Cuando lo intentó, impulsado por los aires renovadores que el alfonsinismo y la democracia trajeron a la Argentina en los 80, ese deseo de transformarse en un partido más, adherido a todas las normas republicanas, fue apenas una coartada.
 
Una coartada para que las huestes decrépitas de Lorenzo Miguel y Herminio Iglesias le traspasaran el peronismo a Carlos Saul Menem, como primer nuevo emperador luego de la muerte de Perón. Después Eduardo Duhalde haría lo mismo traspasando el movimiento de Menem a los Kirchner como nuevos monarcas absolutistas del imperio peronista.
 
Constituyéndose con esos dos grandes pases de manos un nuevo sistema político con el cual el justicialismo devino en un gran deformador de la política argentina, por sus pretensiones de totalidad, de transformar al resto de los partidos en sus apéndices.
 
Como si el peronismo fuera la Nación y el resto del país no peronista apenas un cuerpo extraño dentro de la Nación. El mundo al revés, que eso viene siendo hace tiempo la Argentina.
 
Y en ese modo de ser en que devino el movimiento después de Perón, las similitudes entre Carlos Menem y Néstor Kirchner son infinitamente superiores a sus diferencias. Como que se hubieran esforzado -conscientemente o no- en mantener vivos todos los defectos de Perón y en hacer desaparecer sus virtudes, particularmente las que tuvieron que ver con la integración y movilización sociales de los sectores más carenciados.
25-06-2017 / 10:06
25-06-2017 / 10:06
25-06-2017 / 09:06
¿Cuál será la Argentina política que compondrán las PASO, esta "gran encuesta nacional" que son las primarias criollas? ¿Será un anticipo de la ratificación electoral, en octubre, a lo hecho por el gobierno de Mauricio Macri, y que lo habilitaría a avanzar en nuevas reformas neoliberales que tiene en carpeta? ¿O podrá constatar que hay un rechazo popular mayoritario a tales reformas implementadas y un acotamiento en lo que resta hasta diciembre de 2019?
 
Superada la primera instancia definitoria (la presentación de las listas de precandidatos a diputados en todo el país y a senadores en ocho provincias), el macrismo aparece a priori mejor posicionado nacionalmente que la oposición, con el peronismo partido en tres. Si cabe llamar peronismo al cristinismo.
 
El primer dato en ese sentido es la extensión de la presencia de la alianza Cambiemos a casi todo el país (la excepción es la Capital, cuna del Pro), lo que representa un crecimiento y consolidación significativos respecto de 2015. El perfil de sus candidatos evidencia que el eje de campaña será postularse como "oposición de la oposición". La característica substancial de ellos es ser denunciadores seriales de los K.
 
Pero hay un dato más relevante: la división en el "panperonismo", que tendrá especial incidencia donde se librará "la madre de todas las batallas", la provincia de Buenos Aires. Las elecciones se realizarán en todo el país, pero el resultado político se definirá en la única elección con repercusión nacional que se dará ahí, en el 40 % del padrón. Lo que no está claro es cómo va a terminar.
 
La alianza Cambiemos apuesta a la pequeña política, a la polarización, ya que llega a la mitad de su mandato sin otro "capital" que el rechazo al pasado: no hubo segundo semestre (ni tercero, ni cuarto), ni "brotes verdes", ni "lluvia de inversiones" y junto con la economía se deterioraron todos los indicadores sociales. En ese marco, su estrategia es la división del peronismo, tarea en la que tuvo un relativo éxito.
 
El macrismo consiguió lo que había buscado: fraccionar al enemigo peronista y polarizar con Cristina porque ella tiene un techo bajo y un prontuario largo para recordar en la campaña. Pero ese protagonismo, que le ha dado el Gobierno, tiene un problema: Cristina ha crecido más de lo que ellos imaginaban y la economía ha crecido menos de lo ellos necesitan. Y en octubre puede pesar lo que ellos no suponían.
 
Los desafíos de octubre son: El de Cambiemos es consolidarse y si cae en Buenos Aires, sobrevivir. El de Cristina es ganar la banca y fueros que la protejan. También volver al centro de la escena. El de Massa es mantener el número de diputados y quedar perfilado para el 2019. Macri sabe que la garantía de su mandato depende de estos comicios. Con la polarización ha jugado al todo o nada. Puede ganar la elección nacional pero engordó tanto a Cristina que se compró un problema. Si pierde ante Ella en Buenos Aires, la tendrá más que complicada.
 
La Opinión Popular

24-06-2017 / 12:06
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