Paraná - 09-09-2010 / 09:09
CRISTINA LO HIZO
El pollo aumentó y el cerdo ahora es más caro que la carne vacuna
La inflación ahora impulsa la suba en los precios en las carnes de pollo y cerdo, las que fueron recomendadas por la presidenta por su “bajo costo” y sus “amplias” propiedades.
La pizarra cambia centavo tras centavo hace dos semanas. Un kilo de pechuga ya cuesta lo mismo que la pulpa: unos 27 pesos. El porcino también está en alza.
En las carnicerías locales los precios cambiaron en la pizarra en poco tiempo. "Primero la Presidenta dijo que había que comer cerdo y aumentó el precio. Después dijo que había que comer pollo y también aumentó", dijo entre risas Amanda, una cajera de una carnicería de calle Cervantes a la hora de ser consultada por las causas de los aumentos.
Claro que si el consumidor opta por comprar un pollo entero el precio sí será distinto al de la ternera. Es que sin trozar pasó de 9,50 a 12 pesos en las últimas dos semanas, claro que depende de la calidad. En algunas carnicerías hay ofertas más económicas. Pero a la hora de ver los cortes de ave se nota una mayor disparada sobre todo en la pechuga que pasó de 23 a 28,50 pesos. Es decir que preparar un kilo de milanesas de carne cuesta ahora lo mismo que hacerlas de pollo.
Pero no fue lo único que aumentó. El cerdo, que hasta hace poco aparecía como una de las mejores posibilidades para los consumidores ante el alza de la carne, también subió y ahora cuesta igual o incluso más que los cortes de ternera.
En las carnicerías locales los precios cambiaron en la pizarra en poco tiempo. "Primero la Presidenta dijo que había que comer cerdo y aumentó el precio. Después dijo que había que comer pollo y también aumentó", dijo entre risas Amanda, una cajera de una carnicería de calle Cervantes a la hora de ser consultada por las causas de los aumentos.
Los factores de la suba del pollo aparentemente son varios. En algunas carnicerías consultadas por UNO dijeron que el mayor precio tiene que ver con la necesidad de que cueste lo mismo que la carne para que no se dispare demasiado la demanda de las aves y la carne quede sin vender. Otros dicen que es porque los avícolas, que saben de una mayor demanda, no quieren perder dinero y aumentan el producto porque sí. En otros lugares afirman que tiene que ver con la época del año. Al parecer todos los años cuando empieza la primavera y se acerca fin de año el precio del pollo se dispara para después bajar. Y mientras en Buenos Aires se habla de una merma en la cantidad de aves para vender, en Paraná descartan esos dichos por completo. "El pollo no se va a terminar y menos en Entre Ríos", coincidieron los consultados.
Para comparar
La suba ha sido gradual, de a poco, pero ya preocupa a los polleros que saben que cuando el pollo sube, la gente no lo piensa dos veces y vuelve a las carnicerías.
"Busca subir y estar parejo con la carne. Siempre llega con subas. Lo que pasa es que primero te aumentan 50 centavos el cajón, a los dos días otros 20 centavos y así sucesivamente", dijo Walter, de una carnicería de calle Fraternidad. "Día de por medio nos viene llegando con aumento", reconoció
¿Y puede seguir subiendo?, "eso no lo sabemos", respondieron desde las carnicerías donde aclaran que ellos no son formadores de los precios.
El comportamiento de los consumidores cambia cuando la pizarra de las carnicerías se modifica. Cuando la carne de vaca se disparó el año pasado, el pollo y el cerdo eran una opción clara y económica para los consumidores. Ahora los precios son similares. "El asado de cerdo y de vaca cuestan lo mismo, 25 pesos. La costeleta de cerdo cuesta 24,70 y la de ternera es más barata, se consigue a 21,90 pesos", dijo Amanda, del local de calle Cervantes. Y también advirtió que la pechuga de pollo sin hueso y sin piel cuesta más que la pulpa. "Acá el precio de ese corte es de 28,70 pesos", dijo la mujer.
La pata muslo también tiene otro precio distinto al del pollo entero. Hoy ese corte cuesta entre 13,30 pesos a 13,50 el kilo, depende de las carnicerías. Mientras tanto el kilo de milanesas de pollo preparadas (algunas son de muslo, otras de pechuga) ronda entre los 17 y 18 pesos. Lo mismo que las de carne de ternera.
Sobre el consumo
El aumento marcado de la carne vacuna entre enero y marzo disparó el consumo de pollo. Las pollerías son cada vez más habituales y, velozmente, la carne de ave se incorpora a la dieta de los argentinos.
Según datos de la industria avícola, el crecimiento en el consumo interno trepó por encima del 8,5% y, a este ritmo, se espera terminar el año con un aumento de tres kilos por habitante. La proyección indica que estará en 36 kilos por persona.
Mientras tanto, la carne, bajó estrepitosamente en las preferencias debido al costo. Sólo hasta junio, ya había bajado de 70 a 56 kilos per cápita.
Respecto al consumo de cerdo cabe recordar que a principios de este año el gobierno apuntó a que baje el precio de la carne de cerdo en góndola y los productores de carne porcina se propusieron promover el consumo. La idea fue duplicar los 2,5 kilogramos que cada habitante de la Argentina consume al año. Ahora, con este precio en las góndolas, será difícil lograr que la gente coma más cerdo.