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Hay que recuperar el progresismo
Por Luis Alberto Romero - Historiador.
“La detención de José López, resulta un bochorno y una obscenidad para la clase dirigente. Después de esto, creo que no le quedan dudas a nadie de que el kirchnerismo está herido de muerte”. Juan Schiaretti
Nacionales - 28-07-2010 / 18:07
LA OPOSICIÓN FELICITA A LA PRESIDENTA PERO... INSISTIRÁ CON EL 82 % MÓVIL PARA LOS JUBILADOS

Cristina anunció el aumento que prevé la ley actual para los jubilados

Cristina anunció el aumento que prevé la ley actual para los jubilados
Cristina Fernández anunció nuevos aumentos para jubilados y pensionados a partir del 1º de septiembre.
Presionada por el avance opositor en el Congreso, la presidenta, Cristina Fernández, anunció hoy un aumento del 16,9 por ciento para los jubilados en medio de una batalla con la oposición, que busca la aprobación parlamentaria de una mejora sustancialmente mayor.
 
También anunció un aumento del 22 por ciento en los subsidios de ayuda a la crianza de los niños, medida que junto con la otra beneficiará a unos diez millones de habitantes.
 
En el Congreso celebraron los anuncios, pero advirtieron que insistirán con los proyectos del 82% móvil que ya están en condiciones de ser tratados en la segunda semana de agosto. "Este aumento debe entenderse como la primera cuota del 82% móvil que aprobaremos en el Congreso en agosto", dijo Elisa Carrió. 

En un ambiente colmado de especulaciones, Cristina Kirchner anunció este mediodía un aumento del 16,9% en todas las jubilaciones, ante la presión opositora para que los haberes mínimos se equiparen con el 82% móvil, que todavía no alcanzan.
 
También se dispuso una suba del 22,22% en las asignaciones familiares, para lo cual también se usarán los fondos previsionales, algo cuestionado por los sectores no oficialistas que pretenden cubrir esos gastos con fondos del Tesoro.
 
Con el aumento, "el haber jubilatorio mínimo pasará de los actuales 895,20 pesos a 1046,50", dijo la Presidenta, y añadió que "si se suma el aporte del PAMI, esa suma termina siendo 1091,50". La suba, del 16,9%, se aplicará desde el 1° de septiembre para todos los haberes, y será la segunda en el año, acorde con la Ley de Movilidad jubilatoria que el Gobierno defiende ante los embates de la oposición.
 
Sumado al 8.21% que se dio en marzo, el incremento para este año será de 26.49%.
 
En un acto en Casa de Gobierno, en el que estuvo presente todo el Gabinete, empresarios, legisladores, sindicalistas e intendentes, y representantes de agrupaciones de derechos humanos, la jefa de Estado precisó que "el impacto anual (de esta medida) es de 14.258 millones de pesos", y subrayó que "no es un gasto sino una inversión social".
 
La mandataria defendió la gestión y la estatización de los fondos previsionales, al precisar que "casi 87 por ciento de las personas en edad de jubilación están dentro del sistema". Además, indicó que las subas a jubilados acumulan 51,65 por ciento desde que rige la Ley de Movilidad de Jubilatoria, en marzo de 2009.
 
También subrayó que "desde 2003, la jubilación mínima mejoró 597,8 por ciento, unas siete veces". "Esto tiene su anclaje en el crecimiento de la economía, si vemos la evolución de este aumento que comenzó a aplicarse desde marzo en dos veces al año", dijo la Presidenta.
 
Los anuncios se efectuaron en medio de una creciente presión opositora en el Congreso para sancionar una ley que establezca que la jubilación mínima debe ser equivalente al 82% del salario mínimo, que hoy es de 1500 pesos.
 
 
Subas en la asignación por hijo
 
Cristina Kirchner también anunció un aumento de 22,22% en las asignaciones familiares, que pasarán de 180 a 220 pesos.
 
"Esto beneficiará a 3.778.822 niños, y alcanzará a las personas con hijos discapacitados cuyo aumento se imcrementará de 720 pesos a 880 pesos que tambien será pagado por Anses", dijo.
 
Cristina subrayó que "la suma de todas estas inversiones de carácter social significan un 11,88% del PBI y un 57% del presupuesto total de gastos que aprobó el Parlamento".
 
Según sostuvo la jefa de Estado, desde 1997 hasta 2003, las asignaciones pasaron por lo que llamó irónicamente "la era de hielo". Desde entonces, hasta 2003 la fecha, defendió, "aumentaron 550 por ciento".
 
El ministro de Economía, Amado Boudou, afirmó "que es una de las medidas sociales más importantes que se han tomado en materia social porque apuntan a dos sectores: los adultos mayores y los menores de 18 años".
 
De acuerdo con Boudou, ambas medidas implican que más dinero se vuelca al consumo: "El gobierno asegura el ritmo de la actividad económica con el sostenimiento de la demanda agregada". Y agregó, como minutos antes había dicho la Presidenta: "No hay mayor presión impositiva, y vamos a controlar muy de cerca los precios".
 
"Obsceno". Boudou apuntó contra los que impulsan el 82% móvil. "Me parece hasta obsceno que quienes mantuvieron congeladas las jubilaciones propongan esto".
 
Agustín Rossi, legislador del FPV, y Florencio Radazzo, ministro del Interior, también enviaron un mensaje a la oposición.
 
Convocatoria. La Presidenta anunció la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil, y reclamó "responsabilidad de todos los actores empresarios, comerciantes y trabajadores para lograr acuerdos".
 
 
"Hipocresía".
 
Silvana Giudici, secretaria legislativa del bloque de la UCR, calificó de "hipocresía" el anuncio. "Hasta ayer Boudou sostenía que el sistema podría entrar en default si se aumentaban las jubilaciones, hoy aumentan un 16%, es decir, la mitad de lo que reclamamos", señaló.
 
Y amplió: "Es evidente que no quieren pagar el costo político de oponerse al aumento que proponemos desde la oposición y anuncian esta medida como un logro oficialista cuando todos sabemos que es simplemente una maniobra para eludir la obligación de pagar el 82%", dijo Giudici. "La plata está, como lo sostuvimos siempre, pero para aumentar a los jubilados y a los niños se utiliza a cuentagotas", concluyó.
 
En tanto, la diputada Elisa Carrió celebró el aumento a los jubilados que la Presidenta, aunque aclaró que es una "injusticia intolerable" que no se implemente el 82% móvil.
 
"Lo importante es que los jubilados estén bien. Por lo menos esto es un paliativo hasta que salga la ley del Congreso", indicó la líder de la Coalición Cívica. Y volvió a cuestionar al oficialismo: "Ayer decía que no había dinero y que se fundía el país, y hoy aumentan", dijo.
 
"Un país que no puede pagar cerca de un salario mínimo a una persona que aportó toda su vida, es de una injusticia social profunda. ¿Cómo van a decir que no hay dinero para los jubilados?", cuestionó. "Dinero hay. El tema es cuál es la prioridad", sentenció la líder opositora y aclaró que las fuerzas no kirchneristas avanzarán con la implementación del 82% móvil en el Congreso más allá del nuevo aumento.
 
 
La oposición insistirá en el Congreso con el 82% móvil.
 
Luego que la presidente Cristina Kirchner anunciara este martes 27/07  un aumento para las jubilaciones de los actuales 895,20 pesos a 1046,50 a partir del 1º septiembre, la oposición insistirá en el Congreso con la ley para que los haberes se equiparen con el 82% móvil.
 
Desde la Coalición diputada Elisa Carrió celebró el aumento a los jubilados que la Presidente, Cristina de Kirchner. "Estoy feliz, la oposición va avanzando con sus dos propuestas centrales, que son el 82% Mobil y la asignación universal, Cristina va cediendo, la gente va mejorando y esto le hace bien al país".
 
"Este aumento debe entenderse como la primera cuota del 82% móvil, que junto con la actualización según el Fallo Badaro aprobaremos en el Congreso en Agosto", dijo Carrió.
 
Para el Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, "El 82% móvil es un proyecto que puede ser sustentable y creo que no es el sentido de la discusión, lo que sí tenemos que encontrar, no sólo el gobierno sino todos los partidos políticos, soluciones de manera estructural al sistema previsional, ver  cómo hacemos para que sea sustentable en el tiempo, cómo hacemos para que vayamos camino a recuperar una jubilación digna acorde a lo que uno trabajó y luego vivir el día de mañana. Entonces no se puede estar molesto si el tema se discute, hay que dar un debate serio y me parece un paso importante el que va a dar el Senado porque apunta a aumentar los mínimos y hoy la jubilación está por debajo de los mil pesos", según el portal NCN.
 
En el Congreso, existen 2 dictámenes sobre el tema. El de la Cámara de Senadores, que sólo contempla llevar la jubilación más baja al 82% del salario mínimo, y el de Diputados, que habla también de una actualización del resto de los haberes según el caso Badaro.
 
El pasado 29/06, la mayoría opositora de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, con el apoyo de la oficialista Adriana Bortolozzi, firmó el un dictamen de mayoría en relación con la iniciativa de ley que fija los haberes provisionales en el 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil.
 
Luego el 13/07 mientras el ministro de Economía, Amado Boudou, defendía la posición del Gobierno en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, la oposición obtuvo dictamen con el voto favorable de los radicales Ernesto Sanz, Gerardo Morales, Laura Montero y Roy Nikisch, los justicialistas disidentes Carlos Reutemann, Juan Carlos Romero y Carlos Verna, y la senadora de la Coalición Cívica María Eugenia Estensoro.
 
El senador Rubén Giustiniani -autor de la iniciativa junto a Gerardo Morales- le reclamó al Gobierno "una decisión política para que el dinero del Anses primero sea para los jubilados. Esta no es una cuestión de puja entre oficialismo y oposición, hay que sacar a los jubilados de la pobreza. Los jubilados siguen a la cola de los aumentos de los salarios", afirmó.
 
"Tenemos una Anses rica y jubilados pobres", insistió el senador socialista, quien es autor de dos proyectos: uno que eleva la jubilación mínima al 82 por ciento móvil del salario mínimo, vital y móvil, y otro que recompone la escala salarial.
 
Para el senador santafecino, el costo de la suba al 82% implicaría unos $ 22.406 millones, cifra que pueden ser cubierta por los niveles de superávit de la Anses, que el propio titular del organismo, Diego Bossio estimó en su paso por el Congreso,  en $ 54.000 millones.
 
Desde la UCR, la diputada Silvana Giudici, sostuvo que "la prioridad es el 82% para los jubilados" más allá de los anuncios presidenciales.
 
Giudici presentó en el 2006, en el 2008 y representó este año, bajo expediente 3461-D-10, un proyecto de Ley para elevar el haber jubilatorio al 82% móvil, con una cláusula de movilidad única y trimestral. El proyecto formó parte del dictamen por la recomposición de los haberes jubilatorios que emitió la Comisión de Previsión y Seguridad Social el martes 29 de Junio pasado.
 
"Pretendemos priorizar el 82% para el haber mínimo y a su vez acatar lo que determinó la Corte Suprema en el fallo Badaro, porque eso significa priorizar a los jubilados", dijo.
 
Claudio Lozano, diputado nacional de Proyecto Sur, sostiene que la financiación debe obtenerse, del superávit financiero de la Anses en el presente año, según La Nación.
 
Además, plantea la suba de las contribuciones patronales, de donde se obtendrían $ 17.000 millones, pero  también sugiere, contemplar la suma de recaudación excedente según las previsiones del Presupuesto. Con todo, el 82% móvil y la recomposición serían un hecho.
 
Gerardo Morales (UCR-Jujuy) destacó que "gracias al trabajo insistente de la oposición, Cristina Fernández de Kirchner se ve obligada a anticipar el aumento previsto por la ley para setiembre, para todos los jubilados".
 
El senador jujeño recordó que el proyecto con dictamen mayoritario de la Cámara Alta para que las jubilaciones mínimas alcancen el 82% del Salario Mínimo Vital y Móvil: "Está claro, el Estado tiene los recursos y el aumento era sustentable", apuntó dando a entender que la oposición insistirá con su plan original.
 
"Ante la negativa de 6 años de los Kirchner, la oposición impulsó la asignación universal por hijo, la movilidad jubilatoria y el aumento a los jubilados, y ahora la Presidenta llora cuando lo nombra al marido para que nos compremos que ellos angelicalmente hicieron todo", comentó el presidente del Bloque PRO de la Cámara de Diputados, Federico Pinedo.
 
"Lo que me alegra es que hayan parado de degradar la asignación por hijo con la inflación que desataron este año", agregó.
 
"Vamos a seguir trabajando por jubilaciones del 82% del salario mínimo como básico y en esto sí me encantaría que la Presidenta cumpla su palabra de empujar todos para el mismo lado", concluyó Pinedo.
 
"La prioridad son los jubilados, a partir de esa premisa, hay que ajustar el resto", dijo Pinedo quién planteó "disminuir los subsidios a los sectores ricos, especialmente con las tarifas de los servicios públicos", y con "gastos innecesarios y muy cuantiosos, como el déficit de Aerolíneas [unos $ 103,3 millones en el primer trimestre] y los más de $ 800 millones del "Fútbol para Todos".
 
Los proyectos del parlamento plantean reajustar los haberes de acuerdo al caso Badaro por el que la Corte Suprema estableció un incremento del 88,6% entre enero de 2002 y diciembre de 2006, período en el que la ANSeS ajustó las jubilaciones entre el 10 y 22%.
 
Se estima que en igual situación que Badaro habría un poco más de 1 millón de jubilados, de los cuales el grueso inició ya demandas judiciales. Una parte de estos jubilados podrían beneficiarse con la suba del haber mínimo, en cuyo caso cobrarían ese aumento más la diferencia por el ajuste Badaro.
 
El pago de la retroactividad sería considerado más adelante, aunque aquellos jubilados que ya tienen sentencia favorable firme cobrarían la retroactividad de acuerdo a lo dispuesto por los jueces.
 
También se  modifica la actual ley de movilidad que establece el ajuste de los haberes dos veces por año (marzo y septiembre) según una fórmula compleja que combina dos índices, que incluyen la evolución de los salarios, de los impuestos que van a la Seguridad Social, los ingresos totales de la ANSeS y el padrón del sistema.
 
El proyecto plantea que la movilidad se ajuste también 2 veces por año pero tome en cuenta exclusivamente la evolución de los salarios, de acuerdo al índice del INdEC o el RIPTE, de la Secretaria de Seguridad Social, de ambos el que arroje el porcentaje más alto.
 
Los últimos datos de la ANSeS marcan que hay 5.897.000 jubilados y pensionados, de los cuales 4.213.000 cobran el haber mínimo que hoy es de $ 895. Además hay otros 803.000 que cobran menos de $ 1.230. Así, de aumentar la mínima al 82% del sueldo mínimo, un poco más de 5 millones de jubilados y pensionados cobrarían hasta $ 335 por mes de aumento.
 
Luego cada vez que suba el salario mínimo, automáticamente se ajustaría el haber mínimo. También hay casi 900.000 pensiones no contributivas fuera del sistema previsional que abonan al 70% del haber mínimo.
 
Fuentes: La Nación y Urgente 24

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26-06-2016 / 09:06
Cristina se convirtió en la jefa de la conspiración. La última carta que publicó confirma todas las sospechas. Con información confusa y cargada de supuestos y miradas ridículamente detectivescas, la ex presidenta de la Nación intenta colocarse en víctima de una persecución por parte del actual gobierno al que asocia a una dictadura porque dice que la democracia de hoy es "de nula intensidad". Inquietante y peligroso.
 
Ella, que fue la jefa del gobierno que más persiguió y atacó a quienes pensaban distinto, ahora que perdió las elecciones en las urnas quiere instalar la idea contraria. Pretende aparecer como perseguida cuando comandó muchos años de persecución. Cristina no es víctima de ningún ataque desde el Estado. En todo caso fue la victimaria de opositores o periodistas independientes mientras tuvo casi la suma del poder público.
 
¿Hay acaso jueces adictos a Macri que tengan puesta la camiseta amarilla como muchos antes se pusieron la camiseta de Justicia Legítima? ¿Es el Congreso una escribanía reducida a la servidumbre sometida a la mayoría del Frente para la Victoria como ocurrió durante gran parte del kirchnerato? ¿Hay un amigopolio de medios de comunicación sostenido con la pauta oficial para hostigar y agredir a todos y todas? ¿Funcionan la AFIP y los servicios de inteligencia como instrumentos de castigo y extorsión hacia argentinos que no comulguen con el actual oficialismo?
 
Todo esto pasó durante el gobierno de Cristina. Nada de esto pasa ahora. Por ahora. Y si llegara a pasar, lo vamos a denunciar como corresponde.
 
Cristina tiene miedo de ir presa. Por eso no le queda otra que fomentar el caos y las protestas salvajes. No puede defenderse en los tribunales y cree que su única salvación es el fracaso de este gobierno.
 
Sueñan con ver a Macri en un helicóptero y repetir la imagen de Fernando de la Rúa. El humor de Rolo Villar otra vez fue la mejor editorial: "Cristina el año pasado no quiso entregar la banda y ahora la banda la va a entregar a ella".

26-06-2016 / 09:06
Como la avalancha de acciones judiciales contra ex funcionarios de los gobiernos kirchneristas toma cada día más volumen y más velocidad, tres influyentes personajes de ese sector político han puesto en marcha lo que parece una complicada estrategia de salvataje.
 
Integran esa "fuerza de tareas" el ex secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; el ex juez de la Corte, Eugenio Zaffaroni y el periodista y operador político Horacio Verbitsky. Tienen como único objetivo evitar que la ex presidenta Cristina Fernández, vaya presa.
 
En distintos estamentos de la Justicia se asegura que el trío acciona todos los mecanismos que todavía conservan para rodear de impunidad a la ex mandataria, prescindiendo de la suerte de los otros caídos en desgracia. En términos simples, "que los demás se las arreglen como puedan, pero a Cristina hay que salvarla".
 
Para eso, cuentan con el compromiso de un conjunto de secretarios, jueces, fiscales, camaristas y, por cierto, con el aporte ahora más disimulado pero efectivo de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó.
 
Esa maraña de investigaciones, imputaciones, procesamientos, detenciones y hasta extradiciones pendientes, aceleradas por jueces que parecen haber despertado de una larga siesta, está teniendo a la vez efectos políticos devastadores: desde la indignada contemplación que hace de los acontecimientos la opinión pública, hasta la sangría que se está produciendo en las organizaciones que hace poco tiempo eran disciplinadas y obedientes en el cumplimiento de las órdenes de la jefa.
 
Debería considerarse, éste, un escenario político ideal para el gobierno de Mauricio Macri porque le permite avanzar sobre un kirchnerismo golpeado en el Congreso y también ganar tiempo con el espectáculo de la corrupción en los medios, hasta conseguir que se produzcan mejoras en la situación económica.
 
Pero tiene como riesgo que se genere una sobrecarga de expectativas en la sociedad para ver en la cárcel a la totalidad de los corruptos, cuando nadie puede asegurar que eso vaya a ocurrir. 

26-06-2016 / 09:06
El gobierno de Mauricio Macri parece un cómodo espectador de una pelea entre sus enemigos comunes y de la que, sin siquiera calzarse un guante, podría resultar beneficiado. Es un cómodo espectador que asiste entre azorado y esperanzado al festival de kirchneristas desfilando por los juzgados ante los ahora veloces magistrados de Comodoro Py.
 
Los funcionarios de Macri muestran las tapas de los diarios y se entusiasman con lo obvio: hace dos semanas que no hay titulares que destaquen los problemas de la inflación, el ajuste de las tarifas, los Panamá Papers, las inconsistencias en algunas declaraciones juradas del gabinete, y los otros temas que sirvieron de argumento para los enemigos que insistían en colgarle a Macri el sayo de que gobierna para los ricos.
 
Hay otra línea, que encarnaría centralmente el ministro de Justicia, Germán Garavano, que sostiene que, si bien los jueces deben investigar, elevar las causas a juicio oral y dictar sentencia, al mismo tiempo expresan una mirada dura sobre esos mismos magistrados que ahora se atropellan por los pasillos de tribunales para ver quien investiga más rápido, mientras durante ocho años estuvieron entregados a una larga siesta. Sostienen que, si tuviesen un poco de dignidad, la mayoría de esos jueces federales deberían presentar sus renuncias.
 
En ese punto, hay un toque de atención, para algunos una verdadera piedra en el zapato, que es Elisa Carrió. La diputada de la Coalición Cívica y auto titulada "garante moral" de Cambiemos le reclama a Macri que el gobierno no baje los brazos y no permita que la ola de investigaciones se caiga, aunque al mismo tiempo habla pestes de todos los jueces por igual.
 
Una tercera mirada que convive con esos dos modos de analizar la realidad judicial del país y el derrumbe sin remedio del kirchnerismo tiene que ver con cuánto le conviene políticamente al Presidente que ese terremoto seguido de un tsunami que se abatió sobre los principales actores del gobierno anterior se precipite tan de golpe.
 
Macri expresaba su gusto particular por un escenario nítido y extendido: tenerla a Cristina Fernández como principal contendiente, con la intención de que esas dos fuerzas fuesen las que se vieran las caras en las legislativas de 2017, cuando un triunfo o una derrota del oficialismo podría marcar el futuro mismo de la coalición. Era una buena forma de asestarle el golpe final en las urnas, y no en los tribunales, a su rival.
 
Un solo dato de la realidad exime de cualquier otro comentario. A seis meses del cambio de mando, no hay casi un juez federal o del fuero penal o económico que no tenga un procesado o un imputado del kirchnerismo. Ahora mismo hay más de 30 ex funcionarios o empresarios amigos del poder que caducó el 10 de diciembre que están llamados a rendir cuentas ante la Justicia.
 
Lo más impactante es que 16 de esos imputados o procesados integraron la primera línea de la administración de los Kirchner en los últimos años. El juez Claudio Bonadío podría agregarle más temprano que tarde a esa encumbrada lista el nombre de Cristina Fernández.

26-06-2016 / 08:06
Desde diciembre de 1983 hasta la fecha la dirigencia política democrática argentina no dejó de empequeñecerse y de encerrarse en sí misma. De élite representativa de toda la población se fue transformando en una casta defensora sólo de ciertos intereses económicos, para devenir finalmente una corporación más, mera representante de los privilegios de sus miembros.
 
En 1983, una ciudadanía movilizada de varios millones de personas, conformaron el gigantesco reservorio desde el cual se fueron recolectando los nuevos cuadros políticos de la democracia recuperada. Nunca, como en aquellos años, hubo un nivel tan alto de politización en la sociedad, pero lamentablemente a los pocos años eso comenzó a disminuir porque las nuevas élites no pudieron dar respuesta plena a los requerimientos sociales y el escepticismo fue cundiendo en la población.
 
Con la crisis de fines de los 80 las grandes corporaciones, contra las cuales el radicalismo y el peronismo renovados venían a imponer el equilibrio del liderazgo democrático, socavaron el piso de la novedad. En los 90 ya no tuvimos más políticos plenos sino, en el mejor de los casos, gerentes o técnicos sin capacidad de liderazgo y, en el peor, testaferros de los intereses económicos.
 
Todo esto terminó con la nueva crisis, la de 2001-2. A partir de entonces, y luego del breve interregno duhaldista que se ocupó de hacer los trabajos sucios, asumió -gracias a él- Néstor Kirchner como Juan Manuel de Rosas con la suma del poder público (pero sin hacer los méritos que hizo Rosas para llegar a ese podio).
 
El kirchnerismo no fue la clase política contra las corporaciones como de algún modo pudo serlo en los 80. Fue la clase política queriendo convertirse en la única corporación con poder, no para representar al interés general sino a los políticos como casta particular que se autonomiza del resto de la sociedad.
 
Quien hoy intenta asumir la conducción de la sociedad es un nuevo experimento en el que en un solo haz tenemos a gerentes, empresarios y políticos reunidos en una constelación precaria pero que alcanzó para ganar las elecciones y que parece ya haber generado cambios muy significativos, sobre todo en el terreno institucional. Hoy nos gobierna una élite que preside un político de origen empresario (que para algunos viene a expiar los pecados de su padre, mientras que para otros viene a representarlos).
 
Son sus ministros muchos gerentes de empresas privadas, y construyen consenso un grupo reciclado de políticos de los viejos partidos. De algún modo se intenta demostrar que la alianza entre empresarios, políticos y gerentes puede ser fructífera. Una nueva ¿santísima? trinidad.
 
No obstante, el proceso democrático de renovación institucional va más allá de lo que ocurre dentro del PRO. Así, muchos de los que se juntaron para derrotar un sistema indefendible, ahora cada uno se va por su lado. Pero eso está bien. Implica que ya no hay hegemonismos ni batallas culturales. Hay disputas políticas que es lo lógico en una república. Ya no somos Dios contra el Diablo. Nadie se puede diferenciar tanto como para creer que representa exactamente lo contrario del otro. 

25-06-2016 / 11:06
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