Nacionales - 23-07-2010 / 08:07
EL PROYECTO FUE DERIVADO A UNA COMISIÓN Y SE DEBATIRÍA EN EL RECINTO RECIÉN EL 12 DE AGOSTO
Logró postergar la oposición porteña el proceso de juicio político a Macri
Mauricio Macri, el Jefe de Gobierno porteño pidió su propio juicio político para intentar desvincularse del caso de las escuchas ilegales y consiguió el apoyo de Eduardo Duhalde, del Peronismo Federal.
El bloque macrista no consiguió ayer que la Legislatura porteña votara sobre tablas su pedido de iniciar ya mismo el juicio político al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. La oposición se negó a convalidar de inmediato la arriesgada iniciativa con la que el macrismo intenta demostrar la inocencia de su jefe político en la causa por las escuchas ilegales, en la que está procesado por la Justicia. En una deliberación entre los jefes de bloque, se acordó pasar el tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales y votar una moción de preferencia para llevarlo al recinto el 12 del mes próximo.
Hasta ese día se analizará también la posibilidad de crear una comisión investigadora especial, tal como piden sectores de la oposición porteña para evitar que Macri tenga el control de la situación gracias a su mayor número de legisladores.
De este último proyecto se aferran ahora varios bloques antimacristas que no quieren llegar al juicio político en este momento por considerar que el jefe de gobierno lograría un respaldo a su jugada, ya que cuenta con un número suficiente de legisladores en la sala que debe determinar si se avanza o se rechaza la acusación.
En una sesión llena de chicanas e ironías, los bloques de Proyecto Sur, Coalición Cívica, Diálogo por Buenos Aires, Peronismo, Encuentro Popular por la Victoria, UCR, Nuevo Encuentro, Igualdad Social y Socialismo coincidieron en que Macri pretendió elegir quiénes, cómo y cuándo juzgarán su conducta.
"Nosotros somos constitucionalmente un poder de control y, por lo tanto, no admitimos intromisiones ni presiones de otro poder del Estado", dijeron los opositores en un comunicado conjunto, al cabo de una reunión concretada, antes de la sesión, en el despacho de Fernando Sánchez (Coalición Cívica).
"Estos bloques de la oposición no están para ganar tiempo y escaparse de la situación y, por lo tanto, en el trámite de la Comisión de Asuntos Constitucionales avanzaremos sin ansiedades malsanas ni oportunismos, con propuestas que mejoren y profundicen la democracia de la ciudad", añadieron.
Precisamente, la Comisión de Asuntos Constitucionales trabajará ahora sobre el proyecto de juicio político presentado ayer por el macrismo, junto con otro pedido similar de Marcelo Parrilli (MTS, Nueva Izquierda), cuyo tratamiento sobre tablas había sido rechazado el martes por el oficialismo.
Además, se discutirán los pedidos para conformar una comisión investigadora especial, el plan de la oposición que el macrismo quiere frenar porque considera que esa instancia alargaría el proceso y se debilitaría la imagen política del jefe de gobierno.
"La comisión investigadora especial que prefiere la oposición no tiene reglamento, ni composición preestablecida, tampoco plazo de duración; en cambio, la comisión investigadora del juicio político garantiza reglas claras", dijo el macrista Martín Borrelli.
Más allá de las estrategias políticas, que hoy se estudian como una jugada de ajedrez, el macrismo presentó su proyecto con la firma del vicepresidente primero de la Legislatura, Oscar Moscariello. Y evita mencionar las causales citando el artículo 92 de la Constitución porteña. El disparador que se menciona son "los hechos que son objeto de investigación" en el expediente de la causa por las escuchas ilegales. Y convoca a que en los cinco días posteriores se forme la Sala Acusadora.
La Sala Acusadora está compuesta por 45 diputados y la Sala Juzgadora, integrada por los otros 15 del total del cuerpo (60 legisladores). En la primera sala, el bloque macrista cuenta con 19 votos, mientras que el resto de la oposición tiene 26. Para avanzar en una eventual acusación, la Constitución exige una mayoría calificada de dos tercios del total, es decir 30 diputados. Para que esto ocurriera, cuatro macristas deberían votar en contra de su jefe político.
Los discursos políticos en el recinto estuvieron a la orden del día.
El diputado Eduardo Epszteyn, del ibarrismo, hizo una curiosa parodia en su relato. "Ayer, mirando la TV con un politólogo español amigo, no pude explicarle cómo el jefe de gobierno estaba rodeado por los legisladores que lo van a juzgar en un eventual juicio político, y menos todavía por qué esos legisladores se pronunciaban ante las cámaras de la TV en favor de la persona que van a juzgar. Tuve que apagar el televisor."
Acuerdo a medias
Previo a la sesión, el oficialismo y la oposición habían acordado no polemizar sobre este tema en el recinto, pacto que se salió de sus cauces. De inmediato, el macrista Alvaro González tomó la palabra para contestarle a Epszteyn. "También los legisladores de la oposición adelantaron su veredicto delante de la TV y no veo cuál es la diferencia. Y creo que el politólogo amigo suyo es Aníbal Ibarra", afirmó.
En pasillos poblados de periodistas, flashes, secretos e intrigas, pasó de todo. Mientras el legislador Daniel Amoroso era buscado por algunos macristas interesados en que apoye a su ex bloque -el diputado, que hoy responde a De Narváez, se inclina por la creación de una comisión investigadora-, se daba por sentado el alejamiento de Pro de la diputada María Eugenia Rodríguez Araya, cercana a López Murphy.
En tanto, Diego Kravetz, jefe del bloque peronista, acusaba que la ciudad "vive una enorme crisis institucional, ratificada con la decisión de Macri de ir a juicio político". Los opositores evitaron decir que no apoyan el juicio político, más aún cuando el martes pasado 17 legisladores dieron el visto bueno al proyecto de Parrilli.
Las tres semanas venideras, hasta la sesión del 12 de agosto, serán claves para que los bloques definan sus estrategias políticas. El macrismo intentará que se vote el juicio político, mientras que la oposición se encamina hacia la formación de una comisión investigadora conformada por un integrante de cada bloque, proyectos que se votarán en el recinto y aprobarán con mayoría simple. El final aún sigue abierto.
19 legisladores
El macrismo reúne ese número en la Sala Acusadora y la oposición, 26. Para avanzar en la acusación se necesitan 30 votos.
Fuente: La Nación