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Nacionales - 19-01-2023 / 09:01
EL MACRISMO QUIERE VOLTEAR PRECIOS JUSTOS

El boicot al plan anti inflación de Sergio Massa: las grandes empresas vacían las góndolas

El boicot al plan anti inflación de Sergio Massa: las grandes empresas vacían las góndolas
La muñeca política del ministro de Economía, Sergio Massa, se pondrá a prueba en la capacidad que muestre para lidiar con una movida delicada en la que el poder económico decidió jugarle a sus espaldas: la decisión de las 30 grandes empresas del consumo masivo de dejar la mitad de la demanda insatisfecha, vaciando las góndolas con la intención de que no se renueve el plan Precios Justos, que no sólo es un congelamiento de 2500 productos por 4 meses sino también la pauta de aumentos autorizados por el Gobierno para todo lo que no está congelado.
La muñeca política del ministro de Economía, Sergio Massa, se pondrá a prueba en la capacidad que muestre para lidiar con una movida delicada en la que el poder económico decidió jugarle a sus espaldas: la decisión de las 30 grandes empresas del consumo masivo de dejar la mitad de la demanda insatisfecha, vaciando las góndolas con la intención de que no se renueve el plan Precios Justos, que no sólo es un congelamiento de 2500 productos por 4 meses sino también la pauta de aumentos autorizados por el Gobierno para todo lo que no está congelado.
 
En síntesis, un golpe directo a uno de los motores del proceso de desinflación que busca Massa y en el que se juega en enero y febrero buena parte del éxito o fracaso del año. El ministro prometió un mes de abril con un tres adelante, lo que será impracticable si Alimentos, Bebidas y canasta básica vuelven a ponerse por encima de la pauta actual.
 
Es ensordecedor el griterío de la derecha política y mediática macrista por los controles de abastecimiento y de precios que lanzó el gobierno nacional con apoyo de algunos sindicatos, que contrasta rotundamente con los aplausos de aprobación que esos mismos sectores dedicaron a los controles que lanzó el mismo gobierno con respecto a los "planes sociales" destinados a la población en situación de pobreza e indigencia. El mensaje es muy claro: hay controles buenos y controles malos. Para la derecha macrista está muy bien que el Estado vigile minuciosamente que ningún pobre que reciba un plan social se quede con un centavo de más en su bolsillo.
 
Pero está muy mal que el mismo Estado ponga celo para verificar si las grandes empresas cumplen con los acuerdos de precios que firmaron, o si las compañías mineras declaran correctamente los volúmenes que extraen, o si en los puertos privados se pesa con precisión toda la mercadería que se exporta, o si las entidades financieras especulan o cometen fraude en sus operaciones en el mercado de capitales, o si se respetan los límites a las posiciones dominantes de mercado de las grandes corporaciones.
 
A los pobres hay que vigilarlos muy de cerca porque, ya se sabe, no pueden con el genio; se la pasan pidiendo plata al Estado y no quieren trabajar. A los ricos, en cambio, hay que dejarlos en paz, sin molestas regulaciones del Estado ni auditorías que interfieran en su noble propósito de generar riqueza no para beneficio personal -Dios no lo permita- sino para el "engrandecimiento" de la nación.
 
Ese discurso tan burdo es el que predomina en los medios de comunicación más poderosos del país; esos que son voceros y aliados del poder económico, que es el poder real, el que no necesita legitimarse con elecciones periódicas porque es el poder permanente. Siete días a la semana, veinticuatro horas al día, ese discurso se reitera sin cesar con una lógica comunicacional goebbeliana: una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en verdad.
 
Y es evidente que obtienen resultados porque infinidad de personas que viven de su trabajo, que no pertenecen a la elite económica sino a las mayorías que deben transpirar para ganarse el pan, terminan haciendo suyo ese discurso, esa ideología, de los poderosos. Sin advertirlo terminan convirtiéndose en defensores de intereses que no son suyos "El producto más logrado del capitalismo es el pobre de derecha", esto sintetiza una trágica verdad de nuestro tiempo.
 
El gobierno nacional debe hacer más para defenderse de esta propaganda envenenada. Creer que se puede ceder terreno en el frente comunicacional es ignorar una herramienta estratégica para cualquier proyecto político.
 
La Opinión Popular
 

 
QUIEREN VOLTEAR PRECIOS JUSTOS
 
El boicot al plan anti inflación de Massa: cuáles son las grandes empresas que vacían las góndolas
 
Desde que Economía deslizó que el congelamiento seguirá, se desplomó la provisión de mercadería. Hay 25 de 30 empresas que entregan menos de la mitad de lo demandado.
 
La información a la que accedió Página/12 de diferentes fuentes refleja que desde que Massa deslizó, a finales de diciembre, que Precios Justos se renegociaría para extenderlo hasta junio (debía terminar, en los papeles, el 28 de febrero), se derrumbó el abastecimiento de los fabricantes de alimentos, limpieza e higiene a los grandes supermercados. Hoy, de las 30 empresas más grandes que están en el programa, cerca de 25 abastecen menos del 50 por ciento. Es decir, cuando un supermercado les pide 10 productos, entregan menos de 5 productos promedio, por lo cual hay algunas que entregan cero, otras al 20 o 30 por ciento. Sólo cinco firmas entregan productos de Precios Justos por encima del 50 por ciento y apenas dos de ellas están arriba del 80
 
El dato es fuerte porque, cuando se lanzó en noviembre, Precios Justos arrancó con un abastecimiento que arañó el 70 por ciento, superando incluso el 50 o 60 por ciento de cumplimiento que había habido en las canastas que negoció Roberto Feletti, antecesor de Matías Tombolini en la Secretaría de Comercio Interior. Ya a fines de diciembre, cayó radicalmente el volumen entregado. Y en los últimos quince días, se expresó de manera más dramática y visible dado que hay góndolas directamente vacías o productos que no se consiguen. Esto ocurre, además, porque el sector supermercados de Argentina, salvo puntuales excepciones, no hace lo que técnicamente se llama "staple", que es comprar mercadería en cantidad y guardar. En general, compran y venden, por lo cual cuando los desabastecen de esta forma, se nota en góndola.
 
 
Los incumplidores
 
La información del desabastecimiento coincide con la idea de las empresas de tumbar Precios Justos, y está en línea con las críticas y denuncias de la oposición y sectores empresarios al esquema de controles de cumplimiento que estableció Comercio con sindicatos y organizaciones sociales. Hoy, de hecho, la Secretaría está controlando remitos que terminarán probando el nivel de falta de entregas que se muestra a continuación, que tiene variaciones mínimas según las cadenas medidas. 
 
La empresa de panificados Fargo, que tiene alrededor de 20 productos en Justos, envió en los últimos 15 días sólo el 19 por ciento de lo que le demandaron los supermercados. Los productores de pan de mesa son, básicamente, dos, por lo cual el dato es fuerte. Arcor, la alimenticia de los Pagani, cumplió con el 32 por ciento de lo pedido; mientras que Bagley, que también es de Arcor y tiene 27 productos en Justos, entregó el 59 por ciento de la mercadería pedida. 
 
Beiersdorf fabrica las cremas Nivea y las Curitas y es una de las firmas que tiene 97 por ciento de cumplimiento en el abastecimiento. En la otra esquina está Café La Virgniaque además aporta café La Morenita a Justos, que no está entregando nada de producto. La cervecera Quilmes, en tanto, entregó en los últimos quince días un 28 por ciento promedio para su gama de productos, y Coca Cola es otro de los altos aportes, con un 83 por ciento de cumplimiento del abastecimiento. En la otra esquina, Pepsi cumplió sólo con el 38 por ciento de lo comprado. Vale recordar que los porcentajes son un promedio de la gama de productos que aportan al plan, es decir, el porcentaje no quiere decir que entreguen todo o nada, sino que varía según productos. 
 
Colgate Palmolive, la empresa de pastas dentales y jabones cumplió con un 64 por ciento del abastecimiento. La alimenticia francesa Danone vendió el 53 por ciento de lo pedido por los super. Un caso curioso es de la yerba, producto por excelencia de la mesa de los argentinos: la empresa Las Marías, que produce entre otras marcas a Unión, proveyó sólo un 30 por ciento promedio
 
 
Qué hacen las multinacionales
 
Hay multinacionales grandes que tienen bajísimo nivel de entrega. Algunos casos: Johnson y Johnson un 23 por ciento, Loreal un 18 por ciento y Kimberly Clark un 42 por ciento. Lo mismo ocurre con Unilever, que no sólo produce limpieza sino también alimentos, que vendió por un 52 por ciento y Procter and Gamble, con un 37 por ciento. 
 
Otras, en tanto, están en un intermedio. Nestlé, que tiene dulces, aguas y bebidas, abasteció un 52 por ciento de la demanda, y la alimenticia Mondelez (ex Kraft), un 64 por ciento. Mientras que Quickfood, marca de carnes congeladas, abasteció un 53 por ciento.
 
 
Las nacionales tampoco cumplen
 
Naturalmente, las nacionales también tienen bajo nivel de abastecimiento: la harinera Morixe vendió un 31 por ciento promedio y Molinos Río de la Plata un 35 por ciento. Uno de los datos de alto cumplimiento fue Mastellone: la firma de La Serenísima abasteció un 74 por ciento en leches y dulces. Papelera del Plata, otro gigante nacional, sólo abasteció el 32 por ciento de los pedidos. Manfrei, otra fábrica láctea que está en Justos, aportó sólo un 28 por ciento; mientras que la cooperativa Sancor entregó prácticamente el 100 por ciento de lo pedido. 
 
En este escenario, en el Gobierno sospechan que la mercadería que no se entrega en supermercados es derivada a comercios barriales donde pueden vender lo mismo pero más caro. Y la pregunta que está en el aire es si, como se prometió en su momento, habrá dólares para importaciones para los que cumplen o incumplen Precios Justos. 
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página 12
 

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08-02-2023 / 10:02
El Gobierno vs. el discurso económico de Juntos; ya se mueven y contrastan datos con la gestión del macrismo. Los laderos del ministro de Economía, Sergio Massa, vieron el comunicado de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio avisando que, de ganar, tendrán una herencia económica "bomba" y varios se sorprendieron.
 
Comentaron que "ellos hipotecaron el país con una deuda escandalosa, que hablen de herencia es cínico". Según se reconstruyó, fue ése el primer capítulo de algo que se volverá un método y que también tiene bajada de línea a la tropa desde Presidencia.
 
El Gobierno, desde diferentes sectores del Frente de Todos, saldrá a dar la pelea discursiva, en el marco de la campaña, sobre los resultados económicos de las gestiones de Alberto Fernández y Mauricio Macri.
 
Aún en un escenario inflacionario preocupante, hay consenso para contrastar variables con la gestión de Macri, a la que identifican como plena de cifras negativas en un escenario sin guerra, pandemia ni sequía. Y la generadora, al fin y al cabo, del mayor problema de la macroeconomía: los 45 mil millones de dólares que le pidieron al Fondo Monetario para no terminar de manera anticipada el Gobierno y ser competitivos en las elecciones del año 2019.
 
"Lo mejor que nos puede pasar es que hagan comunicados instalando el debate sobre las variables económicas", contó un ministro de alto rango que prepara números y estrategia para la contienda. El mismo dirigente asegura que "nosotros no escondemos los problemas que tenemos, pero ellos son incapaces, en el mano a mano, de reconocer los datos que muestran que vamos por el buen camino".
 
Si bien Massa sabe que está al borde de incumplir con su promesa de llegar a abril con una inflación con el 3 adelante, la concordia política sobre el rumbo y la estabilidad post salida de Martín Guzmán reformularon el escenario y hoy, por necesidad, el centro parece estar en aflojar la metralla interna hacia los temas económicos.
 
"Las diferencias se resuelven, hoy, puertas adentro, todos coincidimos en que el salario tiene que ganar más terreno, y es la premisa número uno del año", se sinceró un dirigente albertista.
 
Así las cosas, más allá de las tensiones aún reinantes y la posibilidad de que se institucionalice el Frente en la mesa política que ya convocó el Presidente, el Gobierno llegó a un punto de acuerdo en la identificación del enemigo político en los próximos comicios.
 
Será un debate directo sobre la herencia del macrismo en todos los frentes, incluido el de la inflación, que según aseguran se duplicó en relación a la que dejó Cristina Fernández en 2015. 
 

08-02-2023 / 09:02
El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, producido el 26 de noviembre de 2021 cuando el niño tenía 5 años, llegó a su fin. Los jueces de Tribunal de Audiencias de Santa Rosa, La Pampa, declararon culpables a la madre, Magdalena Espósito Valenti, y a la novia de ella, Abigaíl Páez, de los delitos de homicidio agravado. Para los jueces Alejandra Ongaro, Andrés Olié y Daniel Sáez no hay dudas: ambas mujeres fueron las asesinas.
 
Las condenas a Espósito Valenti y Páez por el asesinato de Lucio Dupuy, aun cuando no se conoce todavía el monto de las penas, llegaron para reparar, aunque sea en parte, el dolor de la familia del niño y la conmoción de una sociedad desgarrada por un acto de crueldad inaudito.
 
Las figuras penales que utilizó el tribunal para respaldar el veredicto permiten anticipar que, el próximo 13 de febrero, cuando los magistrados den a conocer el texto completo de la sentencia con todas sus consideraciones, les caería a las dos mujeres la condena a reclusión perpetua. Las declaraciones públicas de quienes más interesados estaban en el resultado de este juicio, especialmente los abuelos y el padre del niño, el abogado querellante y los fiscales se mostraron conformes por la resolución del tribunal.
 
La trascendencia que le dieron al caso los medios de comunicación más grandes del país hizo que coincidiera su cobertura periodística con la que viene recibiendo otro juicio resonante: el que investiga el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell por acción de un violento grupo de jóvenes.
 
La superposición temporal de ambos procesos judiciales, motivados por homicidios cometidos con derroche escalofriante de violencia -a pesar de las diferencias sustantivas entre ambos casos- generó una suerte de clima mediático propiciatorio para que se manifestaran voces desaforadas que corrieron el debate de los temas que más deberían interesar a la sociedad: la violencia doméstica, el sistema penal y carcelario, la presencia o ausencia del Estado a la hora de proteger a la niñez, las disputas paternas por la tenencia de menores, etcétera.
 
En muchos medios porteños, especialmente en la televisión, predominó el tinte sensacionalista, admonitorio y una fuerte carga de prejuicios. La orientación sexual de las entonces acusadas y hoy condenadas, o su presunta pertenencia al movimiento feminista ocupó un lugar central y, con ello, se desperdició la oportunidad de hablar en profundidad de los sucesos determinantes que rodearon al caso. El oportunista uso político de ambos crímenes fue otro condimento sobresaliente por estos días.
 
El Poder Judicial actuó con ejecutividad y resolvió el caso sin los tiempos morosos que se observaban antes de los debates orales. En el desarrollo de las audiencias supo preservar la intimidad en un proceso que sin dudas lo requería. Pero también es cierto que se filtraron elementos de prueba que alimentaron el morbo social y, asimismo, hubo accesos desmedidos a información reservada del caso en el sistema de salud pública, un tema que deberá merecer mucha atención en las autoridades del ministerio.
 
A pesar de la condena aún quedan varias asignaturas pendientes. La actuación de la jueza de Familia y el Menor de General Pico será evaluada, como todo lo indica, en un juicio político; pero también deben profundizarse las investigaciones sobre cómo fallaron en la detección precoz de la extrema violencia que sufrió Lucio el sistema de salud y el educativo, y, también, la policía provincial.
 
La Opinión Popular

07-02-2023 / 09:02
Fernando Báez Sosa fue y es la principal víctima de esta tragedia espesa, hiper mediatizada. Con él, su mamá Graciela y su padre Silvino. En charlas familiares o de café se los identifica por sus nombres de pila, que quizá mañana sirva para designar a una ley. Tradiciones de la democracia argentina, de eso se trata. Positivas en muchos sentidos aunque jamás perfectas. La solidaridad masiva con la familia de Fernando es tangible, rotunda, reconoce pocos antecedentes.  Sería necio o unidireccional atribuirlo solo al discurso predominante en los medios de difusión.
 
Fernando era un pibe de una familia tipo, pongalé. Papá y mamá paraguayos, gente de laburo, con hijo único. Tal vez de un escalón social menos empinado que el de quienes lo mataron en un acto plagado de barbarie con cuotas de machismo y racismo. En otros casos, quizá, la vocación aspiracional de los sectores medios que "hacen" opinión pública hubiera acercado a mucho público a los acusados, gente presentable, "influyente", calificó algún vecino de Zárate. No oligarcas ni aristócratas pero personas bien ranqueadas.
 
No ocurrió ante este homicidio... consecuencia de sus características, divulgadas hasta el hastío en cualquier horario de desprotección al menor. La identificación con la familia se funda en una escala de valores querible, humana.
 
El fenómeno se ha repetido, Silvino y Graciela recorren un itinerario transitado. Lo estilizo. La víctima, los familiares lo son, se planta frente a un micrófono o una cámara y cuenta el origen de su desdicha. Es una persona común, no tenía antes compromisos políticos (o si los tenía, no argumenta en su nombre), algo rompió la inercia de su existencia, algo la cambió definitivamente. Es irreparable.
 
La vida de esa víctima ya nunca será la misma y por eso se dirige a personas que se parecían a ella (las más veces) o a él antes de la privación. De privación hablamos, porque las víctimas estaban mejor, en un sentido sustantivo, antes de que ese "algo" aconteciera.
 
"Yo era como vos", le dice la víctima al espectador de la televisión o la radio. "Lo que me pasó te puede pasar porque la gente común está en riesgo, si las cosas no cambian". "Yo no quiero venganza, quiero justicia". Justicia no es sólo sanción a los culpables sino un cambio de escenario, parcial pero ineludible. Justicia es que la muerte de Fernando no haya sido en vano, que "esto no se repita".
 
Una sentencia justa, severa, forma parte de ese camino imaginario. Desprovista de detalles o de espinas en los que entraremos más abajo, es una noble utopía republicana. Las instituciones funcionan, las leyes se aplican, los culpables tienen castigo impartido por un Estado imparcial... la sociedad mejorará. Casi no hace falta agregar que este cronista enaltece esos pensamientos aunque descree de que su resultado promedio sea tan virtuoso.
 
Los familiares, larga prosapia, renuncian a la mal llamada "justicia por mano propia". O, por mejor decir: a la violencia privada, a la vendetta. Acuden a la ley y a las instituciones que deberían regular proporcionalidad en los castigos y frenar la violencia entre particulares. Deberían.
 

06-02-2023 / 12:02
Uno de los errores políticos más importantes del gobierno del presidente Alberto Fernández fue no haber impulsado cambios en la Corte Suprema heredada del macrismo en los primeros 15 días de mandato. No haber seguido el ejemplo de Néstor Kirchner, que el 5 de junio de 2003, habiendo asumido hace menos de dos semanas y con sólo el 22,25% de los votos, tomó el toro por las astas.
 
Néstor hizo ese día una cadena nacional. Leyó un discurso de 6.25 minutos. "Hemos asumido el compromiso de reconciliar a las instituciones con la sociedad", dijo, entre otras frases. Uno de los primeros efectos fue la renuncia del presidente de la Corte, el riojano Julio Nazareno, emblema de la mayoría automática del menemato. Con esa decisión, Nazareno pudo conservar la cuantiosa jubilación que reciben los jerarcas del Poder Judicial, ya que la hubiera perdido si dejaba el cargo por la vía del juicio político.
 
La mayoría de los funcionarios judiciales, por supuesto que no todos, están constituidos por una alquimia que mezcla un sentimiento de supremacía, por encima de la ley y la Constitución, con el sueño del burócrata de ser jubilado de lujo: ir todas las semanas a un palco del Colón, vacacionar en Europa.
 
En un juicio político la relación de fuerzas es clave. Néstor había sacado el 22,25%. Sin embargo, además de ser un líder político excepcional, con una enorme confianza en la fuerza de la voluntad, sabía que el anti menemismo en ese momento era mucho más que el porcentaje que él había conseguido y que esa relación de fuerzas inclinaría la balanza. La Argentina tuvo después la mejor Corte Suprema de su historia. El gobierno peronista le dio al país algunos años de una calidad institucional desconocida.
 
Alberto partió de la base de que la Corte se iba a adaptar a los nuevos vientos por instinto de supervivencia. Apostó a que los ministros que habían convalidado el lawfare dejando que se practique la violación a los derechos constitucionales iban a dar un volantazo y corregir el rumbo, similar a lo que ocurrió en Brasil. No pasó. Los procesos políticos en Brasil tienen esa tradición histórica. Argentina no es Brasil, para bien y para mal.
 
La Corte no se adaptó a los nuevos vientos que auguró el triunfo del FdT. Reaccionó de modo corporativo. Encubrió los delitos que habían realizado los tribunales inferiores: las extorsiones para conseguir las delaciones que le dieran carnadura a las acusaciones por supuesta corrupción, las violaciones al debido proceso para encarcelar y generar puestas en escena que les sirvieran a los grandes medios para construir shows y condenas mediáticas.
 
Luego, en 2021, tras la derrota electoral del peronismo a nivel nacional, el Máximo Tribunal dobló la apuesta. Los cortesanos se sintieron fortalecidos por la victoria de Juntos por el Cambio y se consolidaron como la Corte que defiende a los grandes grupos económicos que operan en la Argentina y al sector antiperonista de la política, con el respaldo de la embajada yanqui. Las causas contra Mauricio Macri no avanzan ni un centímetro. Están congeladas como Walt Disney.
 
La Corte y la Procuración General, ocupada por el interino Eduardo Casal, han sido durante estos tres años las trincheras del macrismo dentro de la estructura del Estado. Cuando Macri ganó las elecciones de 2015, su consultor Jaime Durán Barba solía decirle algo que se puede aplicar al FdT: "Tomamos el gobierno, pero todavía no el poder". El FdT ganó el gobierno, pero faltó la decisión política de desmontar la Corte macrista.
 
El juicio político impulsado ahora, disparado por el pornográfico fallo sobre coparticipación que financia la campaña de Horacio Rodríguez Larreta, se produce en un contexto de debilidad del peronismo, comparado con el inicio del mandato de Alberto. Pero en la política -y en la vida- se pelea por lo que puede pelear, aunque sea haya empezado tarde. 
 

06-02-2023 / 11:02
El presidente Alberto Fernández se ha declarado dispuesto a armar la "mesa electoral", una denominación que no dice gran cosa con relación a las tareas y el poder de decisión que el organismo asumiría.
 
La cuestión se desplaza -con algo de ingenuidad- a la creación de algo así como un foro de discusión pública en el que cada representante haría público su punto de vista sobre la "política electoral"; la indefinición es muy evidente y nada casual: se procura evitar la puesta en escena de distintos tipos y formas de cuestionamiento a la actual política gubernamental bajo la forma de "propuestas electorales".
 
Esto es lógico y muy criterioso: si la "mesa" se convierte en un coro de voces críticas desde distintas lógicas y perspectivas políticas poco podría acumular a favor de un impulso de unidad de acción a la que se supone una exigencia mínima de cualquier pretensión de triunfo electoral.
 
Además, para la elección presidencial faltan varios meses todavía. Pero es muy importante que los organizadores sean conscientes de que tarde o temprano el balance del gobierno de estos cuatro años de gobierno deberá hacerse. Y no solamente eso, sino que ese balance deberá ser estructurado en una clave política que permita que todas las voces -o la mayoría, las más influyentes, las más representativas- se expresen públicamente.
 
Es impensable que una "mesa" jerarquice los puntos de vista de unos sobre los de otros: lo mejor sería dejar todas las interpretaciones abiertas. Porque el momento decisivo de un eventual renacimiento del frente debería ser el de las primarias abiertas. Allí será donde se organicen los acuerdos y las diferencias, el balance y la proyección futura de la coalición.
 
Una mirada "ideal" aconseja ese orden: primero el balance que cada sector hace de la marcha de la experiencia de gobierno, una evaluación pública, plenamente abierta a la discusión de todo aquel que quiera sumar su punto de vista. No habría posiciones "buenas o malas", la etapa establecería los contornos de la discusión, los acuerdos y los desacuerdos.
 
Ahora bien, la "mesa" debería abstenerse de establecer jerarquías entre los puntos de vista. Este circuito tiene una enorme ventaja respecto de lo que fue práctica del FdT desde su fundación: el cierre de las primarias a un puñado de actores. Todos tendrían derecho a defender su punto de vista desde la plataforma que existe y tiene fuerza legal precisamente por esa virtud: la de someterse a la prueba de la voluntad del electorado. 
 

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