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Nacionales - 18-11-2022 / 08:11
EL GOBIERNO DE LOS JUECES: UNA PERVERSIÓN DEL SISTEMA REPUBLICANO

La justicia de Comodoro PRO, la persecución del peronismo y el encubrimiento del macrismo

La justicia de Comodoro PRO, la persecución del peronismo  y el encubrimiento del macrismo
El “gobierno de los jueces” es una perversión del sistema republicano. El menos democrático de los tres poderes del Estado, el que no surge del voto popular ni rinde cuentas cada cuatro años de su desempeño, viene exhibiendo desbordes autoritarios indignos de la responsabilidad que le concedió la Constitución. Esta deserción de los compromisos institucionales pone en peligro la convivencia democrática.
La vice presidenta Cristina Fernández recusó a la jueza María Eugenia Capuchetti. La acusó de no querer investigar el atentado en su contra, de frenar líneas de investigación más allá de los autores materiales, de arruinar pruebas clave como el celular del tirador fallido, de no indagar sobre el rol de la Policía Federal, de frenar las pistas que conducen a dirigentes de la derecha, de confraternizar con Clarín y La Nación para coordinar el impacto mediático del expediente a su cargo.
 
La responsabilidad de la jueza, en un caso grave para la democracia, las irregularidades de las fuerzas de seguridad, la pista política ignorada que conduce a dirigentes del macrismo y el papel de determinados medios porteños, queda encubierta por el paraguas protector de la decisión de los miembros de la Corte Suprema de Justicia al constituirse en un suprapoder por encima de la división de poderes republicana establecida por la Constitución Nacional.
 
Esto está afectando severamente la institucionalidad republicana a pesar de que los cortesanos, aviesamente, dicen actuar en su nombre. En esta aventura totalitaria no están solos, cuentan con el entusiasta apoyo de los dirigentes de Juntos por el Cambio y los grandes medios de comunicación porteños que saben gritar muy fuerte para defender sus intereses aunque carezcan de razones, como en este caso.
 
El tridente conformado por el partido judicial de Comodoro PY, el partido mediático porteño de Clarín y La Nación, y el partido político de la derecha macrista actúan en tándem. Lo viene demostrando desde hace varios años cuando decidió llevar a la práctica la estrategia del lawfare. Bajo el gobierno de Mauricio Macri se dedicaron a perseguir tanto a dirigentes políticos, sindicales y sociales como a empresarios a quienes llevaron a la cárcel sin respetar las leyes de este país que exigen juicio con derecho a defensa y condena para hacerlo. El espionaje ilegal, la "mesa judicial" y la "doctrina Irurzun" fueron los instrumentos que utilizaron para avasallar las garantías constitucionales; eso sí, en nombre de la "república".
 
El encubrimiento del macrismo y el asalto al Consejo de la Magistratura se encuadran en este escenario. Es el nuevo objetivo que se planteó el tridente para esconder los chanchullos de Macri y sus ex funcionarios. Para ello la Corte se arrogó facultades legislativas al declarar inconstitucional una ley con más de quince años de vigencia y revivir otra anterior que había sido anulada por el Congreso para usurpar la presidencia del cuerpo que tiene entre sus funciones elegir a los jueces y fiscalizar su desempeño.
 
Es decir, el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, ahora también preside el organismo que lo debe controlar. Otra muestra más de que la derecha, cuando se propone avanzar tras sus objetivos, no respeta límites constitucionales ni legales. Sobran las evidencias de que su autoproclamado "republicanismo" es puro chamuyo.
 
El "gobierno de los jueces" es una perversión del sistema republicano. El menos democrático de los tres poderes del Estado, el que no surge del voto popular ni rinde cuentas cada cuatro años de su desempeño, viene exhibiendo desbordes autoritarios que atentan contra la responsabilidad que le concedió la Constitución. Esta deserción de los compromisos institucionales pone en grave peligro la convivencia democrática.
 
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LAWFARE
 
Atentados AMIA y CFK: el encubrimiento como método
 
En el 2001, la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner firmó en soledad un dictamen de la Comisión Bicameral de Seguimiento del atentado a la AMIA donde advertía de las maniobras para obstaculizar y direccionar la investigación.
 
Adelantaba lo que recién en febrero de 2019, 18 años más tarde, terminaría con las bajas condenas y burdas absoluciones a varios de los responsables del encubrimiento del atentado, donde fue juzgado todo el Estado argentino: jueces, fiscales, jefes de inteligencia e incluso el ex presidente Carlos Menem. Ningún diputado ni senador la acompañó: Cristina denunciaba el desvío de la investigación, el rol de la SIDE en ese trabajo sucio y la complicidad del juez Juan José Galeano. Tenía razón.
 
Ayer la misma Cristina, ahora vicepresidenta, recusó a la jueza María Eugenia Capuchetti. La acusó de no querer investigar el atentado en su contra, de frenar líneas de investigación más allá de los autores materiales, de arruinar pruebas clave como el celular del tirador fallido, de no indagar sobre el rol de la Policía Federal, de frenar las pistas que conducen a dirigentes de la derecha, de confraternizar con Clarín y La Nación para coordinar el impacto mediático del expediente a su cargo.
 
La historia se repite, solo que dos veces como tragedia. Muchos de los personajes reinciden en los atentados a la AMIA y a CFK, no en los nombres pero sí en los roles. La responsabilidad de la jueza en un caso clave para la democracia, las irregularidades de las fuerzas de seguridad, la más que posible pista política y el papel de determinados medios corporativos.
 
La investigación por el atentado a la AMIA tenía dos pistas iniciales: la siria y la iraní. El gobierno de Menem coordinó con su par israelí una versión del atentado y a los pocos días Clarín ya ponía en tapa la responsabilidad iraní. Galeano, obediente, cerró la pista siria, que tocaba de cerca a la familia del entonces presidente.
 
Al recusar a Capuchetti, los abogados de Cristina plantean que "bloqueó toda hipótesis que vaya más allá de Brenda Uliarte, Fernando André Sabag Montiel y Gabriel Nicolás Carrizo. Esto, aun cuando hay numerosa prueba que señala otros caminos". E insistieron: "Capuchetti ha actuado durante el proceso de forma totalmente reticente a investigar cualquier línea que involucre gente que vaya más allá de Uliarte, Sabag Montiel y Carrizo". Una vez más, un caso clave para la democracia donde se frenan líneas de investigación.
 
¿Será Capuchetti la nueva Galeano? Lo cierto es que la historia es similar. En 1994 Galeano era el juez más joven de Comodoro Py. Había llegado un año antes, con apenas 35 años. Lo apadrinaba Hugo Anzorrerguy, jefe de la SIDE menemista. En ese contexto le tocó la causa por el atentado más importante de la historia argentina. Capuchetti llegó a Comodoro Py en 2019, es la última en llegar y también la jueza más joven.
 
También llegó por incidencia de la SIDE, hoy AFI. Tal como reveló El Destape, visitó al menos 6 veces la AFI durante el gobierno de Macri, donde visitó a sus máximas autoridades: Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Las visitas coincidieron con su concurso para jueza, donde pegó un curioso salto en el orden de mérito para llegar el juzgado N 5 de Comodoro Py. Su hermana también trabajaba en la AFI macrista.
 
La diferencia, no menor, es la terminal: mientras Galeano reportaba a los espías Capuchetti tiene un vínculo más estrecho con la Policía Federal por una cuestión familiar. Su padre fue comisario de esa fuerza y luego jefe de seguridad de la AFA. Al recusarla, Cristina puntualiza todos esos vínculos: una jueza impulsada por los espías y con vínculos en la Policía Federal, fuerza a la que tuvo que apartar de la investigación pero a la que no le investigó ninguna de sus irregularidades.
 
El rol de la Policía Federal también coincide en los encubrimientos. En el caso de la AMIA el personaje clave era Jorge "Fino" Palacios, finalmente absuelto. Mucho antes de la absolución, Macri lo designó al frente de su nueva Policía Metropolitana. Según contó el propio Macri, fue por recomendación de la CIA y el Mossad, los servicios secretos de Estados Unidos e Israel. En el atentado contra Cristina la Policía Federal tuvo varias irregularidades. Entre ellas, fallas en la custodia del celular de Sabag Montiel, demora en la escucha al celular de Uliarte y su intento de fuga, finalmente abortado.
 
En el caso de Capuchetti, Cristina afirmó que "la magistrada gasta sus (escasas) energías en investigar a la custodia vicepresidencial, mientras que no ha puesto la mirada en la PFA ni por un segundo. Cuando esta fuerza ya había destruido gran parte de las posibilidades de éxito de la investigación, la apartó de la instrucción. Pero nunca movió un dedo para que se estudie su más que sospechosa conducta".
 
La negativa a seguir la pista política es otra coincidencia. En el caso AMIA el protegido fue Carlos Corach, ministro de Carlos Menem. No fue Galeano, sino el juez Claudio Bonadio, que tomó el caso AMIA tras el apartamiento del primero. Y tuvo el expediente cajoneado durante 5 años con un objetivo: cuidar a su padrino Corach, que lo colocó en el juzgado N 11 de Comodoro Py. Era uno de los jueces de la servilleta.
 
Ahora Capuchetti, apenas aparece una pista que apunta a Gerardo Milman, el ex número 2 del ministerio de Seguridad bajo la gestión Patricia Bullrich, no quiere investigar. Tardó semanas en citar a testimonial a las asesoras que estaban con el diputado del PRO cuando un testigo lo escuchó decir que cuando mataran a Cristina estaría camino a la Costa; las asesoras le mintieron pero aún así se negó a secuestrarles los celulares; no llamó a Milman a declarar; e incluso los abogados de Cristina revelaron que les mintió ya que les dijo que ni Milman ni sus asesoras aparecían en los videos de seguridad que apuntaban al bar donde se reunieron.
 
"Cuando llegaron las grabaciones de las cámaras, la jueza nos dijo (informalmente) que no había registro de Milman en las grabaciones. Entonces, nos pusimos a ver varias horas de video y, sin ser investigadores, sino simples abogados, ¡oh, sorpresa!, identificamos a Gerardo Milman, tarea ciclópea que fue demasiado para el juzgado que decidió asumir la instrucción", escribieron José Manuel Ubeira y Marcos Aldazábal.
 
En el escrito donde recusan a Capuchetti los abogados de CFK marcan una operación con el diario La Nación y denuncian una reunión de la jueza con Ricardo Roa, el número 2 de Clarín. La historia se repite: mientras el juez Galeano tuvo a su cargo la investigación por el atentado a la AMIA había periodistas (aún en actividad) que no solo hacían base en su juzgado, sino que coordinaban con él la cobertura y el direccionamiento mediático del caso.
 
"La jueza Capuchetti recibió 'consejos' o más bien indicaciones, respecto de cómo debía tratar mediáticamente el caso y las posibles líneas de investigación que surjan, luego de una reunión de colegas del fuero y camaristas de su propia alzada. Fruto de ello, le habría sido gestionada una reunión con el editor del diario Clarín Ricardo Roa a la cual la jueza concurrió acompañada", detalló Cristina en su recusación a Capuchetti.
 
No es la primera vez que Roa aparece en este tipo de operaciones: tal como reveló El Destape, el espía ilegal Marcelo D'Alessio se refería a Roa como su "nuevo amigo" por el, valga la redundancia, amigable tratamiento que le dispensaba en sus editoriales   y el operador judicial (hoy prófugo) Fabián "Pepin" Rodríguez Simón lo llamó 182 veces en momentos clave de diversas causas judiciales armadas durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
El encubrimiento como método. Otra vez.
 
Por Ari Lijalad
 
Fuente: La Arena
 

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30-11-2022 / 08:11
"Este no es un tribunal, sino un pelotón de fusilamiento". "Como lo dije el 2 de diciembre de 2019, al comienzo de este juicio, la sentencia está escrita. Lo que no sabía es que está tan mal escrita y que la acusación fue una serie de mentiras e incluso de hechos que no existieron". "La mujer que acompañaba a quien quiso matarme, Brenda Uliarte, seguía al fiscal Diego Luciani en las redes sociales. Eso muestra la ligazón entre este fusilamiento y el intento de fusilarme del 1 de septiembre". Estos fueron los conceptos esenciales de Cristina Fernández al hacer uso de lo que llaman "las últimas palabras" en el juicio por las rutas de Santa Cruz.

En una causa sin ninguna prueba más que las tapas de Clarín, la vicepresidenta eligió este enfoque global, político, porque las defensas ya habían contestado todas las acusaciones. Aun así, Cristina, instantes después, dio a conocer Las 20 mentiras de la causa Vialidad que fueron expuestas con tanta solidez por las defensas que los fiscales Luciani y Sergio Mola ni siquiera se atrevieron a responder. El Tribunal Oral Federal número dos fijó audiencias para el lunes y martes que viene. En este último día, el martes 6 de diciembre, se dará a conocer el veredicto.

Más allá del enfoque político, Cristina afrontó sorpresivamente y de manera directa uno de los estigmas que la alianza judicial-mediática-política viene instalando desde hace años en su contra: "el 10 de diciembre de 2015 me fui del gobierno exactamente con los mismos bienes con los que había llegado y que ahora quedaron para mis hijos. Tres jueces (Rodolfo Canicoba Corral, Norberto Oyarbide y Julián Ercolini) me investigaron por enriquecimiento ilícito y no encontraron nada. Vivo en el mismo departamento que cuando nos fuimos con Néstor a vivir a Olivos. En cambio, alguna otra dirigente importante de la oposición (en referencia a María Eugenia Vidal), vecina del barrio, un poco más para allá, en un lugar más selecto, La Isla, compró un departamento a mitad de precio, que además se lo vendió la hija de su contador y que además se lo vendió prestándole la plata. Pero la ladrona y la chorra soy yo. Esto es lo que se está viviendo en la República Argentina".
 
En el juicio, ambas acusaciones sufrieron una auténtica paliza. Empezando por el hecho incontrovertible de que todas las obras se hicieron, era falso que hubiera alguna ruta que no conducía a ningún lado y que no se pagó nada que no se hubiera construido. Eso fue certificado por dos auditorías, ambas encargadas por el macrismo. O sea, no pudieron acreditar ningún perjuicio para el Estado.
 
Respecto de la asociación ilícita, además de que el delito fue plantado para agrandar la pena, no hubo un solo testigo en tres años y medio que dijera que recibió un llamado, que le dieron una instrucción o cualquier maniobra para favorecer a Lázaro Báez. Las licitaciones se hicieron en Santa Cruz, igual que las adjudicaciones y el control de las obras, de manera que las autoridades nacionales -entre ellas Cristina- no tuvieron participación directa. Al haber comunicaciones sólo atribuibles a las funciones de gobierno, CFK señaló: "quieren calificar de asociación ilícita a un gobierno votado por los argentinos".
 
Cristina insistió -como lo viene afirmando desde el inicio del juicio- que la condena ya está firmada. Pero en sus últimas palabras, se concentró en los fiscales Luciani y Mola: "la increíble diatriba, porque no se le puede llamar alegato a los 20 días que los fiscales Luciani y Mola dedicaron a injuriar, agraviar, denostar y actuar, no conforme a derecho, sino tal cual un editorial de Clarín o La Nación. Durante 20 días inventaron hechos, ocultaron otros hechos, tergiversaron, mintieron. Y ese 22 de agosto termina el alegato y empieza a agolparse gente frente a mi casa que, finalmente, el 1 de septiembre, aparece una persona, acompañado por una mujer, dispara o intenta disparar. Disparó, lo que pasa que el tiro no salió. Doce días después, Clarín tituló "la bala que no salió y el fallo que sí saldrá". Miren la identificación con fusilamiento y esta causa".
 
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29-11-2022 / 09:11
Es excandidato del PRO, furibundo vocero de Cambiemos y expresidente del Consejo Administrativo del Hospital Garrahan, el médico macrista Carlos Kambourian, fue procesado por el juez federal Luis Rodríguez por usar fondos del hospital pediátrico para millonarios gastos personales y por violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Kambourian había hecho uso y abuso de las tarjetas corporativas del hospital pediátrico para gastos personales que abarcaron desde cumpleaños de sus hijos y Cabifys domésticos diarios, hasta viajes al exterior, con transporte, estadía y comidas en lugares exclusivos.
 
En un documento presentado en tv, se explica la situación de Kambourian y Alan Norton, ex director Administrativo del Garrahan: "Fueron especialmente notificados de que la implementación de las tarjetas cuestionadas resultaba ser una forma gradual de sustituir el uso de efectivo y cheque, y que de ninguna manera ello implicaba una autorización para realizar gastos de manera arbitraria, sino que se debían observar, en cada caso concreto, las normas y reglamentaciones correspondientes".
 
En la misma línea, la investigación de la fiscal María Mángano detectó gastos reiterados en restaurantes: "En varias oportunidades los imputados aludieron a que los gastos realizados en restaurantes como Kansas Pilar, Alvear Palace Hotel, PF Chang San Isidro, Oporto Almacén, Roldán, Steak an Horses, Top of the Hub Boston, Fortnum & Maison United Kingdom, Hard Rock Piccandilly Circus London, TGI Fridays, El Burladero, entre muchos otros, fueron efectuados en el marco de reuniones institucionales".
 
Por otra parte, también se habrían efectuado diferentes consumos fuera de la Argentina. "Se detectaron gastos en el exterior: 400 dólares en el local de te Fortum & Mason de Londres, 700 dólares en un hotel, y 800 dólares por activación de licencias informáticas", informá el periodista Juan Amorín sobre el contenido de la causa que investigó el uso entre mayo de 2018 y enero de 2020.
 
En el acta de la causa se aclaró que "las autoridades del Hospital a través de los actos administrativos correspondientes ya se han expedido al respecto, y han indicado que esa no era una práctica habitual, que dichos gastos no estaban autorizados, que no se respetaron los procedimientos correspondientes y que todas las reuniones se realizaban en las oficinas públicas". Tras saltar a la fama como crítico de la campaña de vacunación en tiempos de pandemia ahora deberá responder en la Justicia.
 
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29-11-2022 / 08:11
Fiel a su costumbre, Luis Juez sigue paseando su gorilismo por los canales porteños de televisión y dejando frases para el archivo, mostrando abiertamente cuál es su pensamiento. Semanas después de asegurar en el programa de Mirtha Legrand que "ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida", ahora el senador de Juntos por el Cambio totalmente sacado apuntó contra el pueblo argentino.
 
Entrevistado por Luis Majul en el canal ultra macrista LN+, el exembajador en Ecuador durante el gobierno de Macri se mostró enojado por la disputa interminable que mantiene con el Frente de Todos para ocupar un lugar en el Consejo de la Magistratura. Pero lejos de limitarse a analizar la situación, Juez sorprendió responsabilizando a la sociedad por no salir a reclamar en apoyo a su postura. El argumento, insólito, se completó con un ataque de sinceridad brutal: "Tenemos preparado el quilombo en la puerta si nos deja afuera Polonia, si no clasificamos a los octavos, pero te aparece un chanta y no nos movemos de casa... Somos jodidos los argentinos, qué pueblo de mierda, le exigimos más a un jugador de fútbol que a nuestros propios dirigentes". Cosa que tal vez hace él y considera que lo hacemos todos.

El halcón Luis Juez 
mostró la hilacha y no sorprende con este tipo de comentarios. El senador macrista hace tiempo que viene intentando levantar su perfil y como no puede decir lo que haría si llega al gobierno emite frases picantes y declaraciones "sin filtro", buscando entrar en la misma sintonía que el ala dura del PRO. Hace algunas semanas, en el programa de Mirtha Legrand, Luis Juez debatió con la analista española Pilar Rahola sobre su disputa para ingresar al Consejo de la Magistratura. El senador afirmó: "Vamos a cumplir el año que viene 40 años de democracia. Yo le puedo garantizar que ningún argentino puede decir que le cambió la vida". Y lejos de dejarlo ahí reivindicó el "estándar de vida que teníamos hace 40 años".


Juez fue integrante del gobierno de Mauricio Macri. Cumplió funciones primero como embajador en Ecuador, desde enero de 2016 hasta noviembre de 2017, donde protagonizó un hecho lamentable cuando durante una entrevista declaró que se cambió la camisa "para que no digan que este mugriento agarró hábitos ecuatorianos". La frase fue repudiada por la Cancillería ecuatoriana y el gobierno de Ecuador reclamó enérgicamente su salida del cargo, cosa que terminó ocurriendo. A su regreso al país, Macri le inventó un cargo a su medida al frente de la dirección del "Instituto de Capacitación Política".
 
Fiel defensor del ajuste neoliberal macrista, ahora despotrica en la televisión con su clásica demagogia hablando en contra "de la dirigencia política" de la que él forma parte desde el año 2003, cuando asumió la intendencia municipal de Córdoba. Como si no fuera suficiente, pretende cargar la responsabilidad en quienes han tenido que lidiar con el ajuste de su gobierno y, con el desprecio que lo caracteriza, para Juez la culpa la tiene este "pueblo de mierda". Lo del senador cordobés es cada vez más impresentable y confirma eso de que el macrismo quiere gobernar un pueblo al que detesta.
 
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27-11-2022 / 08:11
Los cien días que había planteado en su llegada al Palacio de Hacienda, a principios de agosto, tuvieron su propia inflación y ahora son doscientos. Sergio Massa apunta a marzo como punto de partida para una recuperación económica que se sienta en los bolsillos de forma contundente y sostenida, justo a tiempo para llegar a la temporada electoral en el momento de aceleración del despegue.
 
A partir del segundo trimestre del año que viene la inercia acompañará al oficialismo, según la hipótesis sobre la que trabajan sus equipos, proyectando tres años consecutivos de crecimiento de la economía, elemento clave para que el Frente de Todos llegue a las urnas con una propuesta competitiva.
 
Antes, hay que pasar el verano. Una temporada difícil para las cuentas argentinas, en particular cuando hay pocos dólares en caja, como ahora. La ecuación es fácil de entender y difícil de resolver. Para ganar la elección debe recuperarse, fuerte, el poder adquisitivo. Para que los salarios pasen a valer más, es imprescindible reducir la inflación.
 
Para que la inflación se calme, además de hacer la tarea con las cuentas públicas, como está haciendo el ministro de Economía, es necesario que las cotizaciones del dólar no sufran sobresaltos. Para eso, hacen falta reservas, sobre todo en estos meses de alta demanda y poca oferta de divisas. Un puente que permita llegar sin sustos a la próxima cosecha.
 
Los primeros escalones ya se colocaron. El swap ampliado con China, confirmado en el G20 de Bali, permitió sumar cinco mil millones de dólares a las reservas de libre disponibilidad, que ya duplican esa cifra. La segunda versión del plan soja, anunciada el viernes, aportará otros tres mil millones a las arcas del Estado antes de fin de año, estiman en el equipo económico.
 
Son parches con los que esperan calmar un mercado cambiario que se recalentó esta semana, llevando la brecha nuevamente a la zona del cien por ciento. Es importante frenar estos movimientos cuando todavía son incipientes, no impactaron en los precios ni determinaron un nuevo piso para la cotización.
 

27-11-2022 / 07:11
Mauricio Macri le pidió a Patricia Bullrich que tome distancia de su mano derecha, Gerardo Milman. El diputado que hasta hace muy poco era presentado por la presidenta del PRO como su jefe de Gabinete si llegaba a la Casa Rosada, desapareció de los actos y conferencias de Bullrich. "Lo borró", sintetizó una fuente del PRO. El cúmulo de indicios que de alguna manera lo ponen en contacto con el intento de asesinato de Cristina y el mundo marginal que lo instrumentó, llevó a Macri a recomendarle a Bullrich que lo margine, al menos hasta que se aclare la situación.
 
El impacto de las acusaciones es tan evidente que Milman incluso dejó de cumplir sus obligaciones como diputado. En la sesión de este jueves no se lo vio en la cámara baja. Este diputado fue mano derecha de Bullrich durante su gestión en el Ministerio de Seguridad, donde afianzó su relación con el mundo de la inteligencia y las fuerzas de seguridad. Un rol clave que se mantuvo ya en el llano, cuando Patricia asumió como presidenta del PRO.
 
El diputado quedó en el ojo de la tormenta cuando un asesor del diputado Marcos Cleri, reveló que lo escuchó anticipar en el bar Casablanca el atentado a la vicepresidenta. "Cuando la maten yo voy a estar camino a la costa", afirmó el testigo que le escucho decir a dos de sus asesoras, una de ellas una ex miss argentina que durante la gestión de Macri colocó al frente de la Escuela Nacional de Inteligencia.
 
Las cámaras de la zona confirmaron que a esa hora y ese día estuvo en el bar con sus asesoras, pero ellas negaron la frase. Sin embargo, alimentó las sospechas que semanas previas al atentado, Milman exhibió una extraña obsesión por conocer en detalle cómo se conformaba la custodia de Cristina. Esto llevó a la vicepresidenta a recusar a la jueza María Eugenia Capuchetti, por no citarlo a declarar ni profundizar la investigación de la "pista Milman".
 
Este viernes la Cámara Federal Porteña rechazó la recusación de la magistrada, pero le ordenó que profundice la investigación del vínculo del diputado con el atentado. Capuchetti es una de las pocas juezas federales de Comodoro Py que logró nombrar el macrismo y siempre se la vinculó estrechamente a Daniel "El tano" Angelici.
 
Si bien al inicio de las acusaciones, Milman recibió un comunicado de respaldo del bloque de Diputados PRO, cuando Cristina hizo propia las denuncias, no se lo vio más por el Congreso. Bullrich reaccionó con virulencia al video de Cristina contra su mano derecha y calificó las acusaciones de "bullshit", pero dejó de mostrarse junto a él.
 
En el bloque del PRO ahora temen que la lupa se pose sobre una gran cantidad de contratos que recibió el diputado apenas asumió, de una envergadura similar a las de un jefe de bloque, al parecer como parte del acuerdo alcanzado en su momento para bajarse de la pelea por la conducción de la bancada. Como parte de ese despliegue trascendió que habría contratado a la ex titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, "la enamorada de Mauricio", como asesora con un sueldo de 400 mil pesos.
 
Frente a esta suma de escándalos de ñoquis de alto rango a la prostitución VIP, y la inquietud que genera lo que puede detectar la justicia en la investigación del atentado a Cristina, es que finalmente Bullrich aceptó, al menos por ahora, dejar de mostrarse con quien hasta hace poco era su mano derecha y principal armador político.
 
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