Internacionales - 29-04-2010 / 08:04
EL ÚNICO ACUERDO ES PARA VIGILAR QUE BOTNIA NO CONTAMINE
¿Se eterniza el corte en Gualeguaychú?
La presidenta Cristina Kirchner y el presidente uruguayo José Mujica, en Olivos.
Según el canciller oriental, en la reunión se habló del corte en Gualeguaychú. Mujica pidió el levantamiento del corte del puente al Uruguay, pero Cristina insistió en que no habrá represión por temor a mayores males.
Los ambientalistas de Entre Ríos rechazaron el único acuerdo logrado: que los dos países se esforzarán por vigilar, e impedir, que Botnia contamine el río Uruguay. Parece eternizarse el corte en el principal paso que una vez unió a los dos países.
"Disculpas se piden a los novios", había dicho horas antes el presidente uruguayo. Habrá otro encuentro a finales de mayo.
Cristina Kirchner y José Mujica volvieron a reunirse ayer sin poder avanzar sobre la cuestión de los cortes fronterizos en Gualeguaychú, cuestión que el presidente del Uruguay llevó ayer al encuentro en Olivos, como confirmó horas más tarde el canciller de ese país, Luis Almagro. "Es imposible que un uruguayo y un argentino, tengan la condición que tengan, se junten a hablar y no aborden el tema del corte de los puentes", señaló.
Fuentes del gobierno argentino dijeron en cambio que el tema del corte no estuvo presente en esa mesa de diálogo. Como tampoco hubo, siempre según esas fuentes, un pedido de disculpas de Mujica por haber violado su país el Tratado del río Uruguay, según el fallo de la Corte de la Haya conocido la semana pasada.
De hecho, ayer al mediodía Mujica había marcado la cancha en Montevideo al afirmar que "disculpas se las piden los novios", después de que se conociera esa pretensión argentina. Ese deseo, como anticipó este diario, molestó bastante a Montevideo porque la Rosada lo hizo trascender a sólo horas de la visita del presidente uruguayo.
Mujica también anticipó que "no" tenía "expectativas desaforadas", sobre la reunión con su colega argentina.
El corte del paso internacional entre los dos países es el nudo que aún se arrastra en el largo conflicto pastero. En su encuentro, los mandatarios hablaron además de cuestiones bilaterales pendientes (dragados, gas, puertos), de voluntad política para emprender una nueva etapa , pero también de respeto a las reglas y de lo larga, dolorosa y costosa que ha sido y sigue siendo esta histórica controversia. "Hoy estamos en el comienzo de un proceso de reencauzamiento definitivo de lo que nunca debió haber dejado de ser la relación" entre los dos países, empezó diciendo ayer Cristina en la rueda de prensa conjunta sin preguntas que se ofreció en Olivos.
Durante su encuentro de una hora en la residencia presidencial, ambos acordaron otra cita bilateral en Uruguay para fines de mayo. Será la quinta desde el triunfo del ex tupamaro, a fines de 2009, y el primer encuentro binacional de alto nivel desde 2005.
De este encuentro de ayer, más tenso que otros, aunque cordial según sus testigos (por la parte argentina estuvieron el jefe de Gabinete Anibal Fernández, el canciller Jorge Taiana y el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli), Mujica se fue de aquí sin pedir las disculpas que esperaba el Gobierno por la violación del Tratado que dictaminó la Corte, de La Haya.
Horas después, Cristina se dio el gusto de manera directa pero elíptica de recordar que La Haya fustigó a Uruguay por violar el Estatuto binacional de 1975. Lo dijo varias veces. Como cuando recordó su compromiso con Mujica de acatar el fallo, porque -advirtió- "habernos apartado del tratado definitivamente fue lo que motivó el conflicto y esto no fue bueno y por lo tanto es lo que debemos, bajo todo punto de vista, volver a evitar". Ayer ambos acordaron reactivar y mejorar la comisión que administra el uso y la navegación del Río Uruguay (CARU), según el Estatuto.
En la declaración, ni Mujica ni Cristina mencionaron los cortes de ruta, que irritan a Montevideo.
Las fuentes en Buenos Aires aseguraban anoche que tampoco lo hablaron a solas. En cambio, ya arribado con Mujica a Montevideo, el canciller Almagro apuntó que los cortes "sí" estuvieron en el diálogo entre los presidentes.
"Uruguay le va a pedir Argentina lo que Argentina esté en condiciones de cumplir cuando esté en condiciones de cumplir", dijo Almagro algo críptico ante la pregunta de si su presidente le había reclamado a Cristina el levantamiento del bloqueo. "Este es uno de los puntos prioritarios y para nosotros, su solución, tan pronto como sea posible, es esencial", insistió.
Ayer, al informar detalles de la reunión presidencial, Montevideo y Buenos Aires coincidieron en remarcar que no hubo referencias a la candidatura de Néstor Kirchner a la secretaría general de Unasur, que debería debatirse este martes 4 durante la cumbre de jefes de Estado del organismo en Argentina.
Mujica se ha pronunciado a favor de la misma, contrariamente al veto que impuso su antecesor Tabaré Vázquez, cuando su conflicto con Kirchner por las pasteras ardía.
Sin estrategia
Walter Curia
La única apelación oficial al levantamiento del bloqueo surgió del canciller Taiana, la semana pasada, al regreso del viaje de la Presidenta a Caracas, cuando pidió a Gualeguaychú "reflexionar" después del fallo de La Haya. No hubo desde entonces, que se sepa, un contacto ni siquiera informal del Gobierno con la asamblea ambientalista. Ayer trascendió que la secretaría de Ambiente cursó el martes una invitación a los asambleístas para entregarles un estudio ambiental. La invitación fue retirada a las pocas horas, sin explicaciones convincentes. El Gobierno habló ayer de reencauzamiento de la relación, lo cual es sin duda auspicioso. Pero actuó -igual que Mujica- como si el conflicto hubiera concluido. Ignorar el corte sólo revela que no hay estrategia para terminar con él.
Fuente: Clarín