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Nacionales - 12-12-2021 / 10:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Alberto hace equilibrio entre EEUU y China, entre Cristina y Guzmán, mientras espera cerrar el acuerdo con el FMI

Alberto hace equilibrio entre EEUU y China, entre Cristina y Guzmán, mientras espera cerrar el acuerdo con el FMI
Con la deuda y la política exterior, el gobierno se balancea en una cuerda floja. El presidente Alberto Fernández hace equilibrio entre Estados Unidos y China, entre Cristina y Martín Guzmán, entre lo necesario y lo imprescindible, mientras espera cerrar pronto la negociación con el FMI.
Un equipo de técnicos del ministerio de Economía y del Banco Central llegaron el domingo pasado a Washington con el objetivo de hacer avanzar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, tarea que culminaron el viernes en el plazo previsto de una semana. Se trata de una compleja operación a varias bandas en la que deben coordinarse consensos financieros, cláusulas legales y, sobre todo, consideraciones políticas y geopolíticas. Esa es la parte más difícil, en un tablero global interconectado y en ebullición.
 
Es más fácil decirlo que hacerlo. La presiones y tensiones son muchas y se superponen no siempre de manera lineal. Cada movimiento vuelve a acomodar todas las piezas del tablero y no solamente la que elige mover el jugador. La posición relativa de la Argentina en el concierto de las naciones es humilde; su capacidad de incidir en decisiones de terceros, limitada en el mejor de los casos. La autonomía también está acotada, entre las negociaciones con el FMI, para las que resulta imprescindible un apoyo de Estados Unidos, y los compromisos comerciales y de inversión con otros socios estratégicos como Rusia y China, que le dejan al país un volumen de divisas que occidente nunca podría reemplazar.
 
El martes, el presidente Alberto Fernández almorzó con empresarios del Fondo de Inversión Directa Ruso. Discutieron proyectos en materia de infraestructura ferroviaria, infraestructura turística, industria vitivinícola y la posibilidad de que desembarque en la Argentina un banco de capitales de ese origen. Todos los proyectos están esperando, para avanzar, que se concrete el acuerdo con el FMI.
 
Lo mismo sucede con cuantiosos compromisos chinos en el área de energía. En ese sentido, Beijing y Washington se encuentran en la misma posición, aunque eso no cuaje en el relato opositor. Los posicionamientos simplistas corren el riesgo de desacoplarse rápidamente de la realidad en una coyuntura tan vertiginosa.
 
Un rato antes de almorzar con los rusos, Fernández confirmó su participación en una "cumbre por la democracia" virtual organizada por la Casa Blanca en el marco de las tensiones crecientes con China. El anuncio llegó luego de que su portavoz, Gabriela Cerruti, hubiera informado en su tradicional conferencia de prensa que el gobierno argentino no asistiría a la cita.
 
El cambio fue una decisión política. Por un lado, la invitación reconoce a la Argentina un lugar en el mundo que la oposición insiste en discutir. Por el otro, el presidente junto al canciller Santiago Cafiero decidieron que faltar a esa cumbre no hubiera tenido la misma repercusión que llevar una posición diferenciada.
 
La relación con el Fondo también pesó en la decisión de asistir, aunque eso nunca estuvo sobre la mesa de negociaciones. El lenguaje de la diplomacia muchas veces es silencioso. El gesto fue retribuido casi inmediatamente. El principal funcionario del gobierno de Estados Unidos para América Latina, Juan González, tardó pocas horas en salir a respaldar la posición argentina. A través de una declaración pública, sostuvo que "el FMI ha aprendido que no siempre se puede utilizar un mismo modelo para prescribir una política macroeconómica en un entorno político" porque "hay que reconocer el contexto doméstico, la dotación de factores" y que "al fin y al cabo los argentinos deben elaborar un plan".
 

 
El lunes, la Argentina resultó electa, por aclamación, para presidir, por primera vez, el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas. El reconocimiento llegó como consecuencia de un largo y constante trabajo del país en esta materia, considerado durante mucho tiempo como una política de Estado aunque en los últimos años sectores cada vez más amplios de la oposición flexibilizaron o abandonaron ese compromiso. La unanimidad echa por tierra el relato infantil sobre el aislamiento internacional del gobierno peronista y muestra cómo, incluso en las encrespadas aguas de un mundo cada vez más polarizado, se puede y se debe evitar alineamientos automáticos.
 
Es sencillo trazar paralelismos entre esa reivindicación sobre la soberanía económica, en línea con la posición del gobierno argentino ante el FMI, y el mensaje que llevó Fernández al zoom de la Casa Blanca, donde sostuvo: "Democracia supone no intervención. La democracia no se impone con sanciones ni se impone por la fuerza. La democracia no se exporta y tampoco se impone". No es casual que en esa frase se puede reemplazar la palabra "democracia" por "políticas económicas" sin que pierda sentido en su contexto. En medio de una escalada de tensiones entre las dos principales potencias, Estados Unidos utiliza diferentes herramientas para una misma estrategia geopolítica.
 
El miércoles, la Argentina informó que no será parte del boicot que encabeza Washington contra los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán el año próximo en Beijing. Fue un posicionamiento político antes que deportivo, porque la participación de atletas argentinos en esas instancias es mínima. Diplomacia equilibrista. Al mismo tiempo, Nicaragua anunciaba que dejará de reconocer al gobierno de Taiwan para retomar relaciones con China. Se espera que en las próximas semanas, otros países de Centroamérica, comenzando por Honduras, sigan el mismo camino. Son balas que pican cerca de una zona que los Estados Unidos no está ni nunca estará dispuesta a resignar.
 
 
Son tiempos difíciles para los multilateralistas. En este contexto, el mensaje de cierre que dejó Biden en su cumbre, cuando anunció un plan de promoción de la democracia que hace énfasis en la financiación de "medios libres e independientes" y de "periodistas valientes", enciende alarmas. Del rol que tuvieron los medios de comunicación y el Departamento de Estado en los esquemas recientes y actuales de persecución política a líderes de izquierda en América Latina ya hay evidencia contundente, en varios países, entre ellos la Argentina. Dos de sus víctimas más notorias coincidían en Buenos Aires en el marco de las celebraciones del día de la Democracia y los Derechos Humanos. Guionistas inspirados.
 
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre la importancia del periodismo de investigación "valiente" para la democracia llegaron el mismo día que un tribunal británico dejaba a Julian Assange sin cobertura y a tiro de una próxima extradición. Assange, responsable de la filtración de Wikileaks que dejó al descubierto un entramado diplomático y delictivo del Departamento de Estado alrededor del planeta, será juzgado por eso y podría enfrentar una pena de por vida. Ya lleva más de 10 años preso. Muy pocos siguen pidiendo por él. Los mismos medios que se beneficiaron con su trabajo y ayudaron a difundir sus filtraciones, ahora lo desconocen. La geopolítica es un juego de halcones, siempre.
 
La realidad no da respiro. Minutos antes del acto en Plaza de Mayo con Alberto, Lula y CFK,  llegó una buena noticia desde Washington: después de concluir los encuentros con los técnicos argentinos, el staff del FMI sacó una declaración en el que reconocen "una recuperación más fuerte que la esperada en la actividad económica y en la inversión" y "la importancia de un marco de políticas para sostener de manera duradera la recuperación económica y las mejoras en las condiciones sociales y laborales". También hablan de "mejorar de manera gradual y sostenible las finanzas públicas, dando lugar al mismo tiempo a las tan necesitadas inversiones en infraestructura, tecnología y gasto social localizado".
 
El ministro de Economía, Martín Guzmán, llamó a su par Daniel Filmus para destacar que el organismo haya contemplado explícitamente la tecnología. Esa mención garantiza el cumplimiento de la ley de financiamiento, votada de forma unánime en el Congreso y que establece un aumento en las partidas destinadas a ese área. En otras palabras, que no se va a ajustar con recortes al desarrollo científico. Guzmán lo valoró como una muestra de la autonomía que fue a negociar y que cree que puede obtener con algunas semanas más de negociación. Antes de Navidad, el directorio del FMI publicará su evaluación del programa que acordó con Mauricio Macri, último paso formal previo a un acuerdo.
 
 
Esas negociaciones no incluyen lo que reclamó CFK en el escenario de la Plaza el viernes por la noche: que el FMI ayude a localizar capitales fugados que evaden el pago de impuestos de forma ilegal. El reciente informe de Pandora Papers da cuenta de que la Argentina, con menos población y PBI más bajo que muchos países del mundo, es el tercero con mayor cantidad de beneficiarios de cuentas offshore, lo que habla de un problema sistémico y no de casos individuales. La propuesta de la vicepresidenta tomó por sorpresa a Fernández, que no había sido avisado. El Poder Ejecutivo no tiene planes en ese sentido. El bloque de diputados del Frente de Todos a lo mejor sí.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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26-01-2022 / 10:01
¡María Eugenia Vidal está hasta las manos! En busca de reconstruir la trama de la mesa judicial, sus protagonistas y el armado de causas contra sindicalistas, el juez Ernesto Kreplak le pidió a la gobernación de la provincia de Buenos Aires y a los ministerios de Justicia, Trabajo e Infraestructura locales que entreguen correos electrónicos y agendas de 2017 (en papel o digitales) de la exgobernadora de Vidal, el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, y los exministros Marcelo Villegas y Roberto Gigante.
 
La medida se suma a los entrecruzamientos de llamadas ya ordenados sobre las mismas personas y el resto de los presentes en la reunión del Banco Provincia el 15 de junio de 2017 --donde Villegas dijo que deseaba tener una "Gestapo" para "terminar con los gremios"-- además de sus visitas a la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).  La fiscalía, además, rechazó este martes un intento de llevar la causa a Comodoro Py.
 
La Justicia investiga el espionaje ilegal de la mafia macrista y la "denominada mesa judicial". Y apunta contra los que fueran los máximos responsables del gobierno provincial de Vidal. Han espiado ilegalmente con la estructura mencionada, a centenares de opositores al entonces gobierno de la Provincia de Buenos Aires, mediante la recolección de información ilegal que luego era entregada a medios periodísticos afines.
 
Dichas maniobras tenían el objeto de realizar campañas mediáticas y nutrir de información a fiscales y jueces para alentar persecuciones judiciales, también manifiestamente ilegales. Estas afirmaciones se respaldaron con material probatorio, el cuál la fiscalía entendió que era suficiente para iniciar la investigación correspondiente. Esperemos que ahora jueces y fiscales se muestren decididos a llegar al fondo de estas "cloacas" de modo que toda esta mafia quede expuesta a la luz y puedan ser eliminadas.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2022 / 09:01
Mientras la negociación con el Fondo Monetario Internacional está pasando por su momento más álgido, se espera que el final de la feria judicial traiga novedades en la causa que investiga a Mauricio Macri y a figuras de primera línea de su gobierno por irregularidades al suscribir el crédito por más de 50 mil millones de dólares con ese organismo y por negligencia en el uso que se le dio a esas divisas.
 
El expresidente norteamericano entre 1797 y 1801, John Adams, lo dijo con sinceridad brutal: "hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación; una es con la espada, la otra es con la deuda". Ya no se conquista a los países subdesarrollados con bombardeos o invasiones militares, salvo que tengan gobiernos demasiado irritantes para el eje Washington-Londres-Bruselas, que es lo mismo que decir Occidente, OTAN, sistema financiero global (FMI-Banco Mundial), etcétera.
 
Argentina vuelve a probar esa amarga medicina, como cada vez que un gobierno de derecha la cargó de deudas, muchas fraudulentas, obedeciendo al manual del sometimiento. Y otra vez es un gobierno popular el que debe pagar. Es un mecanismo tan perverso como brutal.
 
Hay poderosos sectores internos que apoyan y se benefician con el desastre, aquí y en todo el mundo: las elites económicas y su prensa insidiosa. Son los socios locales del capital extranjero, los que apoyan o ejecutan las políticas antinacionales. Son los que provocan corridas al dólar, atacan en las bolsas, juegan al "riesgo país"... Estrategias para disciplinar a la clase política y a buena parte del electorado.
 
La hoja de ruta neoliberal del FMI es la de siempre, la misma que detonó a los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa: bajar el déficit fiscal, es decir la inversión pública, en forma dramática aunque todavía estemos en plena pandemia; devaluar la moneda para acercarla al dólar ilegal (que mueve volúmenes insignificantes en el "mercado paralelo"), archivar la obra pública con todo lo que ello implica. El FMI tampoco cede en ampliar los plazos de pago ni en bajar la sobretasa abusiva de interés.
 
Si la UCR apoya estas medidas estará olvidando lo que le sucedió a Alfonsín y a De la Rúa. ¿Tanta amnesia -y acatamiento- le exige la sociedad con la derecha macrista endeudadora? La pulseada entre el FMI y el gobierno, que insiste en su voluntad de llegar a un acuerdo pero sin resignar crecimiento, consume tiempo y se acercan horas decisivas porque este viernes vence un pago de 731 millones de dólares. El manual para someter al país sin necesidad de una intervención militar, como explicaba Adams, está en plena ejecución. No hace falta la espada porque está la deuda.
 
En estas horas se define si Argentina vuelve al redil colonial del sistema financiero diseñado por EEUU y secundado por Europa, las potencias neocoloniales, o se atreve a transitar un camino de soberanía, que no será fácil pero que no someterá al país a la humillación de tener que rendir cuentas al FMI y a recibir órdenes de cómo debe invertir el Estado. Eso significará menos educación, salud, obra pública y bienestar, y más pobreza, desigualdad, atraso y dependencia. No es teoría, es pura práctica. Ya lo sufrimos antes; y no solo los argentinos sino una multitud de países.
 
En esta catástrofe nos metió el macrismo, y ahora sus dirigentes pretenden lavarse las manos como Pilatos. En realidad, si tuviéramos la suficiente voluntad política y determinación, deberíamos obligar a pagar a quienes generaron la deuda: Macri y sus amigos. Sería de estricta justicia.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 08:01
Claro y contundente mensaje de Alberto Fernández al Fondo Monetario. El presidente afirmó ayer que el FMI debe contemplar el "derecho a crecer como nosotros queremos crecer" en las negociaciones que la Argentina lleva adelante con el organismo multilateral para acordar un nuevo programa de financiamiento de la brutal deuda de alrededor de US$ 45.000 millones contraída durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
Las cosas por su nombre: las palabras del jefe del Estado cobran fuerza debido a que el viernes se produce el primer vencimiento del corriente año con el FMI, por 731 millones de dólares. El Presidente, al participar ayer de un acto de lanzamiento del plan de vacunación para la vuelta a clases, en el partido bonaerense de Morón, dijo que "cuando los ajustes llegaron, nuestro pueblo padeció".
 
En ese marco, el jefe de Estado pidió recordar "lo que fue el 2001, y el ajuste más cercano, que hizo desaparecer el Ministerio de Trabajo, Salud y Ciencia y Tecnología", en alusión a lo ocurrido en 2018 durante la desastrosa gestión de Macri.
 
Argentina enfrenta el primer vencimiento de intereses del año, por 731 millones de dólares, mientras que en 2021 realizó dos pagos de capital por 1.900 millones de dólares cada uno, de una deuda total de 45.000 millones que contrajo la anterior administración macrista con el FMI.
 
El gobierno argentino intenta alcanzar un acuerdo con el FMI antes del próximo vencimiento de capital, previsto para marzo por un monto superior a los US$ 2.000 millones, y busca destrabar por estas horas las negociaciones con los principales socios de organismo.
 
La semana pasada, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que las diferencias con el FMI tienen que ver con velocidad en la que la Argentina llegaría en el tiempo a eliminar el déficit fiscal, ya que el país prioriza el crecimiento y la demanda.
 
"La diferencia que tenemos con el FMI es la velocidad de consolidación fiscal y las combinaciones entre gastos e ingresos. No queremos penalizar la demanda cuando la economía se está recuperando", dijo Guzmán en una entrevista con el diario francés Le Figaro.
 
Guzmán precisó que Argentina "redujo fuertemente el déficit primario del 6,4% del PIB en 2020 al 3% en 2021; una reducción de 3,5 puntos en un año con un crecimiento del 10%. Si continuáramos en la trayectoria pronosticada por el FMI, se socavaría el crecimiento y el éxito del programa de apoyo".
 
Entonces, lo que "Argentina ahora quiere más tiempo para pagar y quiere llegar a un acuerdo, que es necesario para ambas partes. La economía va mejor, pero necesitamos más tiempo para pagar", concluyó Guzmán.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 07:01
Las olas de contagios y la falta de dólares le pusieron zancadillas esporádicas a la industria. Y, sin embargo, con todo, el 2021 fue un muy buen año para el sector, que terminó en un nivel de crecimiento destacado a nivel mundial: fue, debajo de China, el país que mayores mejoras logró respecto al 2019 prepandémico en el ámbito fabril.
 
En diciembre hubo un nuevo mes de crecimiento de 0,3% respecto a los niveles de noviembre. Y el año terminó con niveles por encima de los diciembres de 2018, el 2019 y el 2020. El crecimiento del año no fue solo por arrastre estadístico, sino que además, respecto a noviembre del año pasado también hubo una mejora abultada, de 7,6%.
 
El último trimestre del 2021 terminó con una nueva mejora promedio de 1,2% respecto al trimestre previo. Eso pese a que ese último período había empezado con el pie izquierdo, con una contracción de 5%, según los datos oficiales del Indec. Entre noviembre y diciembre logró recuperar casi todo lo perdido en ese mes, en el que complicó la falta de dólares en la economía.
 
El BCRA buscó frenar la salida de divisas con restricciones a los pagos de importaciones, lo que tuvo consecuencias positivas en lo cambiario, con una fuerte recuperación del superávit comercial, pero negativas en la economía real, con una interrupción abrupta de la reactivación. Ese fue uno de los traspiés del 2021. El otro, el más grande, fue por la segunda ola de contagios, que generó una contracción mensual de 8,3% en mayo, de la que se salió rápido, con un crecimiento de 12,1% en junio.
 
Para lo que viene, ambos factores pueden ponerle un freno a la recuperación. Tanto la pandemia por los aislamientos obligados que genera entre los operarios, más lo cambiario por su efecto en los costos productivos cada vez que hay un alza del precio del dólar, más el impacto que genera la devaluación algo más acelerada que el atraso del 2021 sobre el consumo de los hogares que tironea a la producción.
 
El Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) publicó sus datos de producción industrial de diciembre. Se trata del IPI-Cammesa, que se realiza partir de una reponderación de los datos de consumo eléctrico de las fábricas. El indicador permite adelantar con cierta precisión los números que publicará más adelante el Indec, que hasta ahora solo mostró datos de noviembre. Si el 0,3% que arrojó el IPI-Cammesa se corrobora en los datos oficiales, habrá terminado el año pasado con una mejora de 16% respecto a la totalidad del 2020 y de 7% contra el 2019.
 
Además destacaron que el sector automotriz tuvo un desempeño destacable en el 2021, que traccionó al total de la industria: "El notable desempeño en el sector automotriz es una variable relevante para explicar por qué la recuperación del conjunto de la industria manufacturera argentina fue de los más aceleradas del mundo en 2021 (creció 6,4% contra 2019 si tomamos enero-noviembre y 7% si tomamos el dato adelantado de diciembre), por detrás de China, pero por encima de los países de la región, los de Europa Occidental, India, Japón y Estados Unidos"
 
La Opinión Popular
 

24-01-2022 / 12:01
La diputada María Eugenia Vidal acaba de proveer un material de análisis muy rico, difundió un hilo de tweets sobre el endeudamiento argentino. Un análisis detallado de ese material permite espiar un poco en su pensamiento pero es, además, un indicio fuerte sobre el esquema neoliberal dominante en la dirigencia del PRO.
 
Vidal difundió un hilo de cinco tweets. En el primero de ellos, la ex gobernadora sostuvo: "El 80 por ciento del préstamo contraído por el fondo se usó para pagar deudas en dólares, tomada por gobiernos anteriores, otro 13 por ciento para pagar deuda en pesos. La tasa fue la mitad de la del mercado en ese momento". Vidal ofreció como demostración de esa información un cuadro donde se detalla la cantidad de dólares del préstamo del Fondo que fueron destinados a cancelar letras o distintos bonos emitidos por el Estado argentino.
 
La primera curiosidad es que la información que brinda el cuadro es insuficiente. Para demostrar que el crédito fue utilizado para pagar deudas contraídas antes del 2015, debería incluir la fecha de emisión de los bonos y las letras cancelados. Sin embargo, ese dato no está. Parece que está pero no está.
 
Ella, ¿se dará cuenta de la trampa o simplemente colgó algo que le pasaron? Mientras se devela el misterio, conviene hacer un breve recordatorio. ¿No se produjo en abril de 2018 una estampida, en la que tenedores de miles de millones de letras en pesos empezaron a reclamar dólares? ¿No generó eso un desequilibrio que fue, al fin y al cabo, el que provocó una inestabilidad tremenda del tipo de cambio? ¿No fue ese fenómeno el que provocó que el Gobierno recurriera al Fondo, más allá de qué parte del crédito usara para satisfacer la demanda de dólares y cual para cancelar viejas deudas?
 
Entonces, aquí hay dos rasgos de la mirada económica de Vidal, que se asesora con algunos de los principales economistas de su partido. Uno: el material documental no es preciso. No alcanza para saber si su conclusión es correcta o no. Dos: el relato histórico omite elementos centrales para explicar lo que pasó. En ese sesgo hay, claro, un interés: si el problema fue la vieja deuda y no la crisis de confianza, la culpa es de quienes contrajeron la primera y no de quienes generaron la segunda. O sea: la culpa es del otro.
 
Pero ese primer tweet tiene otro detalle, porque da por sentado que utilizar el crédito del fondo para cancelar una deuda en dólares era una política criteriosa o, al menos, inevitable. "Se usó para pagar deudas", dice. ¿Estuvo bien eso? ¿Por qué estuvo bien? En su revisión difundida en diciembre, el propio Fondo Monetario sostuvo que ese crédito fue concedido para que la Argentina defendiera sus reservas.
 
Esto es, el Gobierno podría haber hecho lo que hizo unos meses después: limitar el retiro de dólares, reperfilar vencimientos, defender así las reservas y la moneda, y tal vez volver después más robusto al mercado de capitales. Al no hacerlo, habiendo alternativas obvias, dilapidó el dinero. La afirmación de Vidal es toda una posición en ese debate: ella parece estar de acuerdo con la manera en que se utilizó el dinero del Fondo, algo que el mismo Fondo cuestionó. ¿Lo está? ¿Lo habrá pensado al menos?
 

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