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"Me acusaron de envenenador serial y ahora me piden que consiga veneno para todos los argentinos". Alberto Fernández
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Nacionales - 21-03-2021 / 08:03
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

A un año de la cuarentena, el fantasma de volver a cerrar

A un año de la cuarentena, el fantasma de volver a cerrar
El mundo vuelve a elegir las cuarentenas y los toques de queda ante el avance de las nuevas cepas. Alberto Fernández quiere evitarlo. El dilema es la demora en la entrega de las vacunas y el riesgo de perder todo tan cerca del final.
Brasil atraviesa la peor crisis sanitaria de su historia. Chile está pasando el momento más difícil de esta pandemia, a pesar de tener una tasa de inmunización top a nivel mundial. Paraguay recién está recibiendo este fin de semana su primer lote de vacunas. En los tres países resulta difícil, y para muchos es imposible, conseguir una cama de terapia intensiva o un respirador a tiempo. Los pacientes mueren esperando. A un año del comienzo de la primera cuarentena, la Argentina todavía no tuvo que pasar por ese trance.
 
Esa es la medalla más brillante en el pecho del presidente Alberto Fernández a esta altura de su mandato. El logro más resonante de la gestión que hizo su gobierno de esta crisis sanitaria, económica y política. Incuestionable. Indiscutible. Se construyeron y se equiparon hospitales en todo el país. Se contrataron profesionales, que están en la primera línea a la hora de recibir las vacunas. Se compraron respiradores, insumos. Se investigaron terapias experimentales. Se cumplió un año y el sistema de salud resistió todos los embates.
 
Ese logro está en peligro. El epicentro de la pandemia volvió a posarse en América Latina, particularmente en el Cono Sur, donde todos los países experimentan un nuevo pico de casos y muertes. La Argentina todavía se encuentra en la ladera de esa montaña, unas semanas por detrás de sus vecinos, pero el cambio alcista en la tendencia es notorio. La curva la empuja CABA, que en las últimas dos semanas aumentó un 25 por ciento las infecciones registradas. Ya aprendimos que puede expandirse rápidamente a todo el país.
 
La peligrosidad de las nuevas variantes puede resumirse en un dato: el martes, una de cada tres personas que falleció por Covid en el planeta lo hizo en Brasil. El riesgo es que la expansión de estas cepas, que por ser más infecciosas acaban por colonizar rápidamente la mayoría de los casos, ponga a todo el mundo en una situación que haga empalidecer los peores recuerdos del 2020. Y la única forma que existe de frenar ese avance es la que conocemos desde el primer día: aislamiento y restricciones.
 

 
Lo que se pone en juego es muy caro para Fernández. Con o sin medidas de confinamiento, un rebrote de la magnitud que se ve del otro lado de las fronteras puede herir de muerte el frágil equilibrio económico que planea conducir hasta las elecciones de medio término. La recuperación del poder adquisitivo es una condición necesaria para ser competitivo en las urnas con el objetivo que se trazó el gobierno en voz alta: capturar una mayoría de las bancas en ambas cámaras. Menos que eso será leído como una derrota.
 
En todo el mundo, ante el avance de un nuevo pico de la enfermedad, se vuelven a tomar medidas para detener la velocidad de los contagios:
 
-      Francia reestableció esta semana una cuarentena parcial. París y otras quince áreas, donde viven 21 millones de personas, quedarán bajo este nuevo régimen. Las escuelas permanecen abiertas, pero todos los negocios no esenciales deben cerrar y están prohibidos los viajes interurbanos. Se permite el ejercicio en exteriores pero para salir de la casa, en las zonas afectadas, es necesario llenar una declaración jurada. Hay toque de queda en todo el país entre las siete de la tarde y las seis de la mañana.
 
-      En Italia, hace una semana se dictó un nuevo confinamiento. Escuelas, restaurantes y comercios permanecerán cerrados hasta después de las pascuas en la mitad del país, incluyendo las ciudades de Roma y Milán. La gente sólo puede salir a la calle para trabajar, por motivos de salud o para hacer compras esenciales. En España hay vigente un toque de queda que durará por lo menos hasta mayo. Las escuelas cerraron en Grecia y República Checa. En Irlanda confirmaron que continúan las medidas más duras al menos hasta abril.
 
-      En América Latina la situación no es muy distinta. A pesar de la resistencia del gobierno de Jair Bolsonaro, los gobernadores brasileños impusieron sus propias restricciones. Las ciudades más populosas llevan ya varios días y hasta semanas de lockdown. Santiago de Chile también regresó a la fase más estricta de su plan de aislamiento. En Uruguay se suspendió la obligatoriedad de las clases. En Paraguay, las protestas que cercan al presidente Mario Abdo piden, entre otras cosas, una cuarentena dura para frenar al virus.
 
El gobierno argentino considera que no están dadas las condiciones en el país para volver a imponer un régimen estricto. El éxito de la cuarentena temprana dictada hace un año, que demoró algunos meses el aumento exponencial de casos, dando tiempo para reforzar el sistema de salud, quedó empañado por las marchas y contramarchas posteriores, en las que se desgastó el vínculo entre las autoridades y un sector de la sociedad, azuzado por una oposición irresponsable y sus necesidades más urgentes.
 
Uno de los motivos por los cuales una nueva cuarentena no es una opción es que sería necesario complementar cualquier decisión en ese sentido con un desembolso de recursos (vía IFE, ATP y/o un nuevo programa) que permita sostener a la sociedad mientras duren las restricciones. Eso no está en los cálculos del gobierno para este año y, mientras Martín Guzmán negocia en los Estados Unidos el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, las chances de que eso cambie tienden a cero.
 
Si la apuesta va a ser apelar a la responsabilidad colectiva, algo que fracasó el año pasado, con la ayuda inestimable de quienes, en los primeros días, prometían que al virus lo frenaban entre todos, resultará imprescindible que el gobierno afine la puntería comunicacional.
 
Es necio apostar a la conciencia sin dar las herramientas informativas para que todos tomen una buena decisión. Tercerizar eso en los medios de comunicación que hacen oposición abierta es desentenderse de la sociedad.
 
La velocidad de vacunación aumentó mucho en los últimos quince días pero encontró un cuello de botella en la cantidad de dosis que hay disponibles. A un ritmo que hace diez días superó las 150 mil inyecciones diarias, las partidas de un tercio o medio millón de dosis apenas alcanzan para un par de días.
 
Se vuelve imprescindible la llegada de vacunas en otra escala, algo difícil de garantizar por motivos que son ajenos a la Casa Rosada. La llegada de tres millones de Sinopharm que se espera para esta semana pueden traer alivio.
 
Los rusos prometen que en abril se normalizará la producción de la Sputnik, y podrá garantizar un flujo constante hacia el país. Lo mismo habían dicho para marzo y antes para febrero. La coproducción con México de vacunas de AstraZeneca se demoró primero por cuestiones logísticas y ahora por trabas administrativas. El laboratorio de mAxience en Garín envía seis millones de dosis por semana pero todavía no volvió al país ni una sola. Entre estas y aquellas, los contratos prevén más de 40 millones de dosis.
 
Incluso si la llegada de vacunas se destrabase y la Argentina pudiera llevar su ritmo de vacunación a un millón por semana (por ahora el tope fue de 800 mil), tomaría todo el otoño terminar de inmunizar a los grupos definidos como prioritarios. La vacuna nos va a salvar del coronavirus pero no llegará a tiempo para evitar esta nueva ola. Mientras trabaja para inocular lo antes posible a todos los argentinos, el gobierno solo tiene tres herramientas posibles: convencer, obligar o resignarse. Hay dos que son difíciles. La tercera es suicida.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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16-04-2021 / 10:04
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, afirmó ayer que la provincia de Buenos Aires "adhiere a las medidas que dictó el presidente" Alberto Fernández para restringir la circulación y otras actividades para combatir el coronavirus y acusó a la oposición de Juntos por el Cambio de "hacer política y campaña electoral con la pandemia y tirarle nafta a la grieta".
 
Por otra parte, lamentó no poder coordinar acciones con la Ciudad de Buenos Aires porque, dijo, "el virus no reconoce un lado u otro de la General Paz", aunque sostuvo que "no me vengan con el verso del consenso porque parece que el único consenso es hacer lo que ellos quieren".
 
"Cuando buscábamos ese consenso con los jefes de Gabinete de Nación y de la Ciudad, el Jefe de Gobierno (Horacio Rodríguez Larreta) firmó un comunicado donde Juntos por el Cambio estaba en contra de las restricciones. Están en campaña electoral y buscan hacerle daño al Gobierno" nacional, aseveró.
 
Kicillof respondió a los cuestionamientos que formuló Rodríguez Larreta al Presidente y consignó que "vimos una oposición furibunda y hoy decidieron entrar en campaña electoral, les pido que la corten".
 
Asimismo, destacó: "A veces pienso sino sería mejor que venga (el expresidente Mauricio) Macri a discutir con nosotros. Pensamos que Larreta era diferente porque tenía responsabilidad de gobernar, pero es lo mismo". Y recordó que ayer, tras el anuncio de las medidas, la referente de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, "estaba en la Quinta de Olivos insultando al Presidente a viva voz".
 

16-04-2021 / 09:04
A las diez de la mañana, hoy mismo, se verán las caras hurañas el presidente Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, el Jefe de Gobierno de la CABA, epicentro de la segunda ola de coronavirus. Presionado por el ala más gurka del PRO, Larreta arribará con un recurso ante la justicia contra la suspensión de la presencialidad de las clases, medida que los trabajadores de la educación venían reclamando por el aumento de contagios y la falta de vacunación. Nada indica que la vía judicial zanje el conflicto.
 
A Fernández le preocupan los contagios crecientes, el riesgo cierto de saturación del sistema sanitario. Necesita ganar tiempo, una exigencia que signa su mandato. En marzo-mayo del año pasado ganaba tiempo para fortalecer el sistema de salud, mejorar la infraestructura hospitalaria, conseguir insumos críticos, capacitar a profesionales de provincias, conducir la política sanitaria nacional. Sus adversarios se alineaban, lo alababan.
 
Hoy en día, Alberto quiere mitigar los efectos de la segunda ola que azota al mundo, a la región, a los países limítrofes, a Brasil. Para acotar los contagios y de nuevo para evitar la sobreocupación de camas críticas (o en salas comunes). Y para seguir vacunando, por último en la enunciación pero primero en las prioridades.
 
La peor falacia de Larreta y de Juntos por el Cambio es el sinuoso discurso sobre las vacunas. Fueron veneno, motivaron acciones penales... judicializan todo. El Gobierno nacional ganó la polémica respecto de las vacunas, acertó al concertar compras de la Sputnik V. La oposición vociferaba consignas anacrónicas, macartistas. Se equivocaron, sin autocrítica. Luego Larreta las distribuyó con criterio elitista, privilegiando a las prepagas o a profesionales privados que atienden de forma remota.
 
La mayoría abrumadora de la gente común ansía vacunarse. Lo revelan datos tangibles: la cantidad de inscriptos. Y costumbristas, la alegría ante cada dosis. Esa victoria genera obligación de atender a una demanda popular creciente. Los opositores subestiman lo conseguido, reclaman un calendario preciso. Mienten porque saben, por experiencia propia, que el mercado es escaso y concentrado.
 
Larreta es hábil comunicador. Vuelca conceptos sencillos, repite como mantra, hace ademanes serios. Soslaya su trayectoria y la de su partido el PRO en materia de salud y educación. Presupuestos avaros, favoritismo hacia los sectores privados, desdén y odio a los gremios, avaricia para las escalas salariales. Halaga con la palabra a los profesionales de la salud pero les niega licencias o vacaciones.
 
Todo esto acontece en el peor momento de la peste, con la gente cansada, con las vacunas abriendo una luz en el horizonte. La mirada al interés colectivo, la conducción, recaen sobre el Presidente quien --alelado por como escalan hechos que meten miedo-- decidió extremar las medidas de cuidado. También socorrer económicamente a los damnificados por las restricciones. Otra práctica ajena a Larreta, pródigo en alabanzas verbales y amarrete a la hora de abrir la billetera.
 
La Opinión Popular
 

15-04-2021 / 12:04
La causa conocida como "dólar futuro" se cerró y quedó demostrado, ya sin sombra de duda, que se trató de una persecución política, mediática y judicial contra Cristina, Axel Kicillof y otros funcionarios K. La denuncia original había sido presentada por Federico Pinedo y Mario Negri el 30 de octubre de 2015, cinco días después de la primera vuelta de la elección presidencial -cuando Daniel Scioli se impuso por tres puntos a Mauricio Macri- y tres semanas antes del ballotage del 22 de noviembre, que ganó Macri por dos puntos.
 
La intención perversa de la denuncia fue visible de entrada, no solo por la oportunidad temporal de su presentación sino porque recayó en el juzgado de Claudio Bonadío, el hombre que decidió no actuar como juez sino como verdugo con el beneplácito de toda la estructura judicial que estaba por encima de él y lo apañó en su tarea de hostigamiento a la entonces oposición política. No se puede olvidar que once de los trece procesamientos contra Cristina los dictó este infame magistrado; los otros dos corrieron por cuenta de otro pescado del cardumen macrista: Julián Ercolini.
 
La profunda corrupción que carcome al Poder Judicial se puso de manifiesto en esta causa absolutamente descabellada que acaba de cerrar, en fallo unánime, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal con el sobreseimiento de todos los imputados por inexistencia de delito. El grado garrafal de perversión que encierra este procedimiento está en el hecho de que el expediente inició su curso, y continuó su desarrollo, sin el peritaje imprescindible que determinara si hubo o no perjuicio contra el Estado, es decir, si hubo o no accionar delictivo.
 
Esa evaluación crucial se concluyó nada menos que cinco años después de iniciadas las actuaciones, lapso en el cual los imputados estuvieron embargados y sometidos a un ataque mediático impiadoso por parte de la gran prensa porteña.
 

15-04-2021 / 11:04
En un mensaje al país, el presidente Alberto Fernández explicó que "en el AMBA estamos viviendo la mayor velocidad de aumento de casos desde el inicio de la pandemia. Por lo tanto, es nuestra obligación tomar medidas adicionales y convocar a la población a un cambio, para lograr que avance el plan de vacunación y evitar la saturación del sistema de salud".
 
Aclaró que "el mayor riesgo de transmisión se produce en las actividades sociales y recreativas nocturnas, donde no hay dos metros de distancia, se producen aglomeraciones, se usa escasamente el barbijo y también en espacios cerrados sin ventilación adecuada". Por todo ello, el Gobierno decidió una serie de nuevas medidas que regirán para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), desde las 0 horas del día 16 de abril, como la de circulación nocturna o la suspensión de la presencialidad en las escuelas, por dos semanas.
 
Además, el gobierno dará una ayuda de 15 mil pesos para los sectores más vulnerables. Será para beneficiarios de la AUH, Asignación Universal por Embarazo y monotributistas de las categorías más bajas de los lugares con las nuevas restricciones. El Presidente también anticipó que evaluará alternativas para el caso de alquileres y dio precisiones sobre las nuevas medidas, entre ellas que los shoppings deben cerrar.
 
Acompañando al brasileño Jair Bolsonaro que, con más de 360.000 muertos sobre sus espaldas, apeló a un mensaje irónico para referirse a las nuevas restricciones impuestas en Argentina, hubo algunas inentendible protestas con cacerolas por parte de la oposición contra las medidas para cuidar a la gente en algunos barrios de la Capital y en las zonas más ricas del conurbano.
 
Mientras las terapias intensivas están al borde de la saturación y a diario se rompen récords de contagios y muertes, referentes de la oposición macrista, como Patricia Bullrich y Miguel Ángel Pichetto, se manifestaron contra las medidas anunciadas por el presidente para intentar frenar la segunda ola. A través de las redes sociales y los grandes medios de comunicación porteños, aprovecharon para hacer demagogia en defensa de "la gente que trabaja" frente a las medidas.
 
Sin embargo, ocultan que su verdadera preocupación es la de garantizar que las ganancias de los grandes empresarios no se vean perjudicadas por ningún motivo. Los dichos de los referentes de Juntos por el Cambio no son más que demagogia en un año electoral con el fin de ocultar sus verdaderos intereses: la defensa irrestricta de la ganancia de una minoría empresaria sin importar el nivel de crisis que pueda alcanzar la situación sanitaria y social.
 
Más allá de sus dichos mediáticos, la propuesta de la alianza opositora es que toda la actividad, ya sea esencial o no, siga funcionando a pesar de la situación sanitaria, sin protocolos que se apliquen realmente, sin que los empresarios tengan que hacerse cargo del transporte de sus empleados a sus establecimientos y sin ninguna garantía económica y sanitaria para las grandes mayorías. En pocas palabras, quieren que las ganancias empresarias sigan a pleno mientras los trabajadores se contagian y fallecen. Sigue el consejo de Mauricio Macri: "Que se mueran los que tengan que morirse".
 
La Opinión Popular
 

14-04-2021 / 11:04
La ministra de Salud, Carla Vizzotti, explicó que el sistema sanitario está "en tensión" por la aceleración de los contagios y llamó a la población a cuidarse. Dijo que para tomar nuevas medidas si hacen falta no se van a regir sólo por el aumento de los contagios y subrayó que aún no se llegó a  verificar si las restricciones que puso Alberto Fernández hicieron bajar la curva. Llamó a que los gobernadores a que se "empoderen" y a la gente a postergar "todo lo postergable".
 
También convocó a todo el arco político opositor a estar "a la altura de la circunstancia". La oposición parece cada vez más extraviada. Las manifestaciones públicas de sus principales referentes asombran por la vacuidad de sus ideas y propuestas. Tal carencia es lo que, quizás, la haya conducido a extremar su rol opositor a manifestaciones inauditas. Apenas el oficialismo se pronuncia sobre un tema, como un acto reflejo carente de racionalidad, la oposición de inmediato apuesta por el contrario.
 
Cuando el Presidente de la Nación anunció los lineamientos generales para los cuidados sanitarios ante la llegada de la segunda ola de la pandemia, la figura más vociferante y de mayor presencia en los medios porteños, Patricia Bullrich, expresó su oposición... antes de que las medidas fueran divulgadas y por lo tanto conocidas.
 
Los prejuicios políticos de Juntos por el Cambio los habían llevado a desacreditar la Sputnik V, la vacuna elaborada por el Instituto Gamaleya de Rusia. El desempeño notable de ese producto y los elogios que cosechó en todo el mundo puso en ridículo la advertencia opositora; y volvió más sospechoso todavía su insistente prédica en favor de la vacuna de Pfizer, aun cuando se sabe que las condiciones que pretendió imponer el laboratorio yanqui frustraron un acuerdo con el Estado argentino. Chile está padeciendo a Pfizer pues ha enviado al país trasandino apenas unas miles de dosis de su vacuna. 
 

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