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“¿Que hizo la iglesia cuando estábamos buscando a nuestros hijos, si no ser cómplice de la dictadura? Confiábamos en un obispo y después era el que nos entregaba". Estela de Carlotto
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Nacionales - 03-01-2021 / 10:01
LA IVE ES LEY, HISTORIA PASADA Y RECIENTE, LO QUE VIENE

Ampliación de derechos: logro democrático

Ampliación de derechos: logro democrático
Al final del 2020 coronó una gesta democrática, una victoria contra poderes rancios, una construcción militante de varias generaciones. Pintaron el cielo de verde, color esperanza, dieron un ejemplo. Perforaron las paredes del Senado. Ganaron en buena ley, van por más.
La ola verde arrasó en las calles, rodeó al Congreso, empapó al honorable Senado. La Cámara más conservadora, menos pluralista, asilo de elefantes retirados, empacada y hasta careta registró el influjo. La victoria en el recinto se amasó en el espacio público.
 
Claro que reconoce roscas e influencias de último momento, que fue decisivo el compromiso del Gobierno con el presidente Alberto Fernández a la cabeza... Pero la reseña de las horas finales solo cobra sentido si la historia se remonta allá lejos y hace tiempo.
 
A las luchadoras feministas cuando eran minoría defensora de "causas perdidas" (se subrayan las comillas). Al primer Encuentro Nacional de Mujeres en la recuperación democrática. A la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. Cualquier retrospectiva será incompleta, asumimos, mencionamos hitos.
 
La saga remata en los años recientes cuando nuevas camadas de mujeres renovaron la ola, coparon el espacio público. Enérgicas, convencidas, nacidas y criadas en democracia, orgullosas, desafiantes.
 
La movilización de masas argentina es jacobina, potente, bochinchera, creadora de cánticos, consignas y de bailes. Quilombera y pacifista a la vez, entre otros portentos. Los pañuelos verdes constituyen un capítulo único, el mayor del siglo tal vez. Al mismo tiempo son parte de esa tradición. La historia es dialéctica, no comienza un día determinado. Las luchas que no se abandonan continúan.
 
La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) es ley, se dio un salto cualitativo enriquecido por la Ley de los Mil Días. La institucionalidad modifica virtuosamente la correlación de fuerzas lo que, dicho de otro modo, significa que la pugna persiste. Habrá escollos, trabas, resistencias pero el cambio avanza.
 
Los logros culturales permean a la sociedad civil, inciden en la conciencia de personas no politizadas o  indiferentes, persuaden a la franja del medio. Las mayorías convincentes imantan más que las minorías sectarias. De cualquier modo, se abren cien flancos en un país donde la ILE y la ESI continúan siendo dosificadas por funcionarios, docentes o autoridades judiciales reaccionarias y numerosas.
 
Equipo que gana no cambia, inculcan los futboleros. Colectivo que accede a un logro estratégico se apresta a consolidarlo, defenderlo. E ir por más, acaso con banderas de otros colores. La naranja, la del estado laico, flamea en el horizonte.
 

 
El pueblo delibera para gobernar:
 
La movida callejera es clave en el sistema político argentino. La política vibra en calles y plazas, desde siempre.
 
La derecha autóctona aprendió a usar la herramienta aunque mayormente reniega de ella porque suele serle adversa. La fiesta del 29-30 de diciembre iluminó el cielo gris de un fin de año signado por las pérdidas, los temores, los dolores y la melancolía. La alegría copó el espacio público.
 
En simultáneo, el diputado Mario Negri agitó la "leyenda negra M" de las movilizaciones: las toneladas de piedras cuando la reforma jubilatoria macrista. La derecha asegura haberlas pesado, miente como de costumbre. La cifra la debe haber calculado Federico "10 por ciento más-menos dos" Sturzenegger, ex titular del Banco Central, chanta dañino por antonomasia.
 
Radical cada día más delarruísta, Negri sabe indignarse por las reacciones populares y callar respecto de las represiones aún las sanguinarias de 2001. Nunca una autocrítica, correligionario...
 
A menudo se subestima cuánto erosionó la movilización al gobierno del ex presidente Mauricio Macri. Desde el precursor hit del verano ("Mauricio Macri/ la p...) hasta el enfrentamiento a los tarifazos, las políticas educativas, el presupuesto universitario, las trabas para investigar la desaparición de Santiago Maldonado, cien etcéteras.
 
Dos sucesos decisivos protagonizados por la muchedumbre frenaron ataques calculados, centrales para la estrategia de Macri. Primero, la concurrencia desbordante que rodeó a Cristina Fernández de Kirchner cuando el entonces juez federal Claudio Bonadio la citó por primera vez a Comodoro Py, en una de tantas causas amañadas.
 
La respuesta prendió un alerta. La persecución se sostuvo, subsiste hoy en día. La presencia popular, quizás, impidió que Cristina fuera encarcelada como su par brasileño Lula da Silva en los albores del mandato de Macri. La hipótesis es contrafactual aunque sólida: ese debate dividía al macrismo.
 
En 2017, Macri recalculó: quiso encanarla, quitarle los fueros. Era tarde, porque los senadores peronistas cerraron filas con ella, un episodio no lineal que merece evocarse.
 
El segundo episodio fue el fallo "Muiña" de la Corte Suprema, que extendió el beneficio del 2x1 a los criminales terroristas de estado. Este sucedido no deja resquicios para vacilaciones. La Corte sentenció impunidad.
 
La masiva reacción de la sociedad civil impidió la maniobra del Tribunal y del Ejecutivo; reencauzó virtuosamente la historia. Indujo a otros poderes estatales a dictar una ley interpretativa y a la misma Corte a revisar esa jurisprudencia perversa.
 
Los dos cortesanos designados por Macri, el peronista Horacio Rosatti y el ultra clarinista Carlos Rosenkrantz, rubricaron el voto por mayoría en "Muiña" junto a Elena Highton de Nolasco. Los varones le debían el nombramiento por decreto (purgado luego), la magistrada una prolongación mezquina, filo ilegal, de su presencia en el tribunal merced a un amparo roscado con el ex ministro de Justicia Germán Garavano.
 
Volvamos al núcleo, más fragante y colorido que los laberintos del mal llamado Palacio de Justicia.
 
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La promesa honrada:
 
Las conquistas se arrancan confrontando con el statu quo. Una vez implantadas, cuesta removerlas. El divorcio, la patria potestad compartida, la identidad de género, el matrimonio igualitario mejoran el patrimonio de la ciudadanía. Y persisten.
 
Alberto Fernández tendrá un lugar en la historia como Raúl Alfonsín y Cristina Kirchner quienes también se pusieron al frente para concretar ampliaciones de derechos.
 
El presidente se rodeó de funcionarias feministas, laburadoras. Hizo gala de coherencia, se implicó para consolidar la mayoría en el Senado. Arte lícita, se subraya por si hiciera falta. El salteño Sergio "Oso" Leavy fue persuadido para revisar su postura de 2017 en encuentro cara a cara, difundido. Pudo hacerlo esgrimiendo buenos- nuevos argumentos.
 
El sanluiseño ex presidente Adolfo Rodríguez Saá ofrendó en silencio su ausencia, restando un voto celeste.
 
La "deconstrucción" aludida por la rionegrina Silvina García Larraburu fulguró (mentada o no) en varios discursos de la sesión. Quienes revisaron su desempeño en 2018 se esmeraron para explicarlo. Un argumento definitorio: la cantidad de abortos clandestinos, dolorosos, terribles.
 
Vivencias personales memorables, fueron (desde luego) exclusivo patrimonio de las mujeres. Fraseos de unos cuantos varones ameritan ser olvidados, en el mejor de los casos.
 
Como en Diputados, la proporción de mujeres por el "sí" superó largamente a la media. En el corte por edades, la innovación contó con rotundo apoyo de los jóvenes.
 
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Lo que vale ganar:
 
En los remotos '70 el presidente francés Valery Giscard D' Estaing, de centro derecha él, decidió que su ministra de Salud Simone Veil promoviera la legalización del aborto. Intelectual y militante de izquierda, sobreviviente del Holocausto en Auschwitz, Veil logró el cometido.
 
Le dijeron de todo, hasta la tildaron de nazi, las derechas extremas son repetitivas... Heterodoxa al palo la jugada de Giscard por eso se la recuerda acá. De ordinario, los mandatarios llevan adelante avances que concuerdan con su ideología. AF lo prometió en campaña, le explicó personalmente al Papa Francisco durante la vieja normalidad. Consiguió lo buscado.
 
De nuevo: las grandes ganadoras son las mujeres, luchadoras o no, las que se emocionaron y las que (sin haberse enterado en una de esas) vivirán épocas mejores. El oficialismo, en otra liga y en otra proporción, se anota un gran poroto. En la coyuntura, el resultado vivifica la mística grupal, restaña heridas de las internas, sin anularlas.
 
El oficialismo mejoró sus marcas en comunicación (que en esta ocasión no oligopolizó el presidente) y en operación política. La división de tareas mejoró el desempeño.
 
El poroteo en Diputados para reformar el coeficiente de actualización de las jubilaciones se muñequeó bien, contando con el apoyo de los diputados cordobesistas entre otros bloques.
 
Los medios dominantes despotrican contra el cordobés Juan Schiaretti. Ignoran que el hombre es un gobernador, no el CEO o un empleado de una corporación económica. Representa intereses distintos, tiene que re legitimarse y diseñar su táctica electoral. La gobernabilidad económica nacional le atañe: depende de ella porque está al mando de una gran provincia. No lo mueven el amor, ni el espanto, ni cotilleos de conventillo respecto de Cristina sino la representación política.
 
La opo se desgañita aludiendo a la cortina de humo. Exageran, subestiman a la gente común. En sociedades complejas siempre es tiempo de todo. Los votantes definirán dentro de muchos meses, las jornadas memorables de diciembre serán una de las variables a contar, entre montones.
 
El galardón verde no le garantiza a AF el invicto en futuras competencias electorales. Las demandas sociales son múltiples, transversales, contingentes ciertas mayorías parlamentarias. De cualquier modo, la IVE y la renegociación de la deuda con bonistas privados suman al acervo oficialista. Se lograron tal como se prometió remando contra el contexto atroz e impredecible.
 
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Trayectoria de los malos perdedores:
 
La Jerarquía de la Iglesia Católica ("la Jerarquía", en adelante) sufrió un revés no solo en el recinto. Quedó distanciada de su propia grey como destacó en una pieza brillante la senadora bonaerense cambiemita Gladys González, creyente y practicante.
 
Habló en primera persona del plural, en nombre de toda la Iglesia, no solo de los obispos y el Papa. Como nota al pie: sobran motivos previos para cuestionar a González, su discurso prueba (como yapa) que casi nadie es un estereotipo, criticable o encomiable siempre. A matizar, a matizar, otra enseñanza del debate público.
 
Junto a los evangélicos, los dignatarios católicos quedaron en orsai. Cuando el patriarcado está puesto en cuestión, una élite de varones célibes no califica para constituirse en vanguardia social, mucho menos de las mujeres.
 
El Papa Francisco, en un momento luminoso, interpeló a los jóvenes: "hagan lío". La relectura comprueba que se ceñía al lío que le complace y que puede conducir.
 
Les celestes remozaron sus razonamientos, con pinceladas pseudo cientificistas o borrando con el codo su pasado reciente. Hasta se escucharon alusiones a la educación sexual, los cuidados previos. Y se quiso remarcar que se defendían las dos vidas, sin otras intromisiones en la esfera privada.
 
Corresponde, entonces, ejercitar la memoria para refutarles. La Jerarquía se interpuso contra todos los avances de derechos familiares o civiles. Y mucho más. En este siglo, apenas ayer, el cardenal Jorge Bergoglio militó contra la libertad de expresión bregando por prohibir una exposición de León Ferrari. Jugó fuerte contra la unión civil entre personas del mismo sexo en la Ciudad Autónoma.
 
Evoquemos una intervención sintomática, menos famosa, reseñada en esta columna durante la presidencia de Néstor Kirchner. La Jerarquía interfirió para impedir que se distribuyeran píldoras anticonceptivas y preservativos a través del Programa Remediar.
 
El obispo Jorge Casaretto presionó al gobierno en su carácter de titular de Caritas. Esa ONG ejercitaba la auditoría social del programa y Casaretto amenazó con renunciar a esa condición si se efectivizaban los envíos.
 
Tras perder el debate democrático sobre la ley de salud reproductiva, abusando de su poder fáctico, impuso su parecer ultra minoritario al gobierno y, lo que es peor, a muchas personas que podrían haber hecho buen (libre) uso de las píldoras o los preservativos. El derecho al goce te lo debo.
 
Cristianos y cristianas se movilizaron por su lado, eligen sus propias aventuras, como protagonistas de una sociedad vivaz, pluralista.
 
***
 
La revuelta y las conciencias:
 
El movimiento feminista absorbió el revés en el Senado de 2018. Desde ese mismo día arrancó para construir el escenario de hoy. Con templanza, sin violencia, repasando razonamientos, movilizándose. La pandemia generó un espejismo o cuanto menos una lectura distorsionada: la oposición se adueñó del espacio público. Banderazos, desaprensión, indiferencia por los contagios.
 
A partir del 17 de octubre, el peronismo y los progresismos volvieron a amucharse reparando una asimetría injusta. Paradojas de la coyuntura: es momento de repensar las juntadas de todo tipo. Los contagios y las muertes crecen, el relajamiento ciudadano traban al presidente y los gobernadores. Necesitan que la gente común se autolimite, es mal momento para predicar y para establecer restricciones,
 
En ese plano de la realidad, como en tantos otros, el Gobierno nacional combina aciertos, errores, hasta inconsecuencias. Pero está mucho mejor rumbeado que la principal oposición. Impresionan los desafíos que tiene por delante, con el aliciente del comienzo de la vacunación. Las objeciones, los griteríos insolidarios forman parte del cuadro de situación desde que asumió AF.
 
La Canciller alemana, Ángela Merkel, una de las pocas estadistas que mostró nivel de tal el año pasado, a su pueblo. Dijo;
 
"Como sociedad, no debemos olvidar cuántos han perdido a sus seres queridos sin poder estar cerca de ellos en sus últimos momentos. Yo no puedo aliviar su dolor, pero sí que pienso en ellos (...) mientras algunos recalcitrantes niegan la existencia del virus... Las leyendas de la conspiración no son solo falsas y peligrosas, también son cínicas y crueles con las víctimas".
 
De centro derecha la mujer, jugadora en altas ligas. Los antagonismos quedan a la vista, ocurren en estas pampas también.
 
Al final del 2020  coronó una gesta democrática, una victoria contra poderes rancios, una construcción militante de varias generaciones. Pintaron el cielo de verde, color esperanza, dieron un ejemplo. Perforaron las paredes del Senado. Ganaron en buena ley, van por más.
 
Las luchas continúan, las historias también. La correlación de fuerzas mejoró, otra política es posible.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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25-01-2021 / 12:01
Una vez más, el multimedio macrista Clarín vuelve a mentir en su tapa. Esta vez, en un recuadro afirmó que Argentina se encuentra sexto en la lista de países que más muertes tiene por cien mil habitantes. La fake news fue replicada por dirigentes del macrismo.
 
"Argentina, reprobada por la pandemia en un informe de Davos", se titula el recuadro que apareció este lunes en la tapa del diario. Debajo del título, decía: "Un documento que circuló ayer analiza el impacto del Covid en distintos países. Argentina aparece entre los que sufren peores consecuencias. Está sexto en cantidad de muertos cada 100 mil habitantes. Y es el país donde más se contrajo la economía".
 
Ese dato es erróneo, ya que, la página www.worldometers.info, que muestra la situación de la pandemia en el mundo y rankea a los países según cantidad de contagios, muertes y muertes por millón de habitante, la Argentina se encuentra en el puesto 24 en el listado de países de muertos por millón de habitantes. A pesar de que ese informe toma las muertes cada 100 mil habitantes, no varía en el ranking ni posiciona a Argentina en el puesto 6, como falsamente afirma Clarín.
 
Argentina, hasta este domingo, tenía 1.031 muertos por millón de habitantes, el equivalente a 103,1 muertos cada 100 mil. Muy encima del ranking se encuentran países como Estados Unidos (129,3 muertos cada 100 mil), Reino Unido (143,8), Italia (141,5) y Francia (111,8) entre otros.
 
Además, la economía a nivel mundial cayó estrepitosamente y las economías de los países se cerraron por la fuerte recesión que generó la pandemia de coronavirus. No solo la de Argentina, sino la de la mayoría de los países. 
 

25-01-2021 / 11:01
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió que la segunda ola de contagios de coronavirus prevista para el próximo invierno "seguramente va a ser de una enorme magnitud" y subrayó que el mejor modo de enfrentarla será aplicándole la vacuna a la personas con factores de riesgo vacunadas.
 
El principal motivo por el que esto podría ocurrir es el fuerte rebrote registrado a partir de los últimos días de diciembre producto -según los especialistas- de las fiestas de fin de año que motivaron a una circulación mayor de la habitual en tiempos de pandemia.
 
"El rebrote que vimos el año pasado nos mostró que cuando no hay cuidado podemos subir (los contagios) en pleno calor" y esto "nos habla de una segunda ola en el invierno próximo que seguramente va a ser de una enorme magnitud", puntualizó Kreplak.
 
Según el viceministro, este es el motivo por el cual se espera un fuerte número de contagios a partir de abril también es porque el período invernal prevé una dinámica social "con clases, lugares cerrados y menos ventilación", y esto favorece la transmisión del virus. Si esto ocurre, "es esperable que haya una segunda ola muy grande", pero si se llega "con una base de vacunados", se puede "tener una segunda ola de muchos casos, pero de menor letalidad", indicó.
 
En plena campaña de vacunación, en paralelo, la oposición de Juntos por el Cambio refuerza su campaña contra la vacuna Sputnik V sin ningún argumento sólido. Ahora, una encuesta demostró que un gran porcentaje de votantes de Mauricio Macri no se aplicarían la vacuna contra el coronavirus.
 
La campaña de la oposición en contra de la Sputnik V, que esta semana recibiría la aprobación de la unión Europea de Medicamentos, es una estrategia que se acaba en el corto plazo con los resultados de los que ya se han vacunado y tienen anticuerpos sin efectos adversos.
 
Sobre la importancia de difundir la vacunación de los líderes políticos y sociales como parte de la campaña ya que llevan confianza a la vacunación, volvieron a destacar la vacunación del presidente, la vicepresidenta, el gobernador bonaerense y el ministro de Salud, mientras que no pudo verse a ningún líder de Juntos por el Cambio que ya anunciaron que, de hacerlo, no sería de manera pública, demostrando una vez más que ponen la política por encima de la salud de la población.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2021 / 12:01
El macrismo no representa a la derecha comprometida con la democracia sino a las ultraderechas que consideran que esto de la democracia, en donde todos pueden votar, no es más que un juego demagógico que le quita el control del país a sus verdaderos dueños: los ricos. El llamado a desestabilizar el actual gobierno, es el llamado a desconocer el resultado de la votación de 2019. Un llamado a recuperar el país de la mano de los pocos por sobre los no aptos. Visto así, la campaña de la derecha es la búsqueda de reponer en el sistema político a las minorías y abandonar la idea de una verdadera democracia plural. Mauricio Macri dejó el gobierno, pero no abandonó la idea del retorno de las minorías neoliberales al gobierno.
 
Todavía lejos de esos extremos, en la Argentina asistimos a la radicalización de la coalición opositora macrista, que comenzó en 2018 y se profundizó después de la derrota electoral, representada cabalmente en este caso por la presidenta del partido más importante de ese espacio, la polémica Patricia Bullrich, que no duda en echar mano de las fuerzas de seguridad como instrumento en su plan presidencial, abrevando nuevamente en servicios de inteligencia y adoptando una retórica bélica e intransigente. Hace poco presentó un libro se llama "Guerra sin Cuartel". Lo que no dice es contra quiénes.
 
Varios videos dejaron constancia de una escena, que no tiene dobleces. En el transcurso de la presentación de su libro, el moderador anuncia el ingreso de "gente que la quiere saludar" mientras hacen entrada policías, que se forman ante ella mientras los asistentes al evento aplauden y toman registro para sus redes sociales. Bullrich los saluda a cada uno. La pantomima empieza y concluye con una venia de los uniformados, celebrada con aún más entusiasmo por el público. Las imágenes no coinciden con las versiones de la exministra, que fingió espontaneidad, ni de los agentes que dicen haber sido engañados.
 
Fue una jugada bolsonarista de pizarrón. Apostar a la identificación con las fuerzas de seguridad es una carta que la exministra supo usar bien durante los cuatro años de gestión: Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, el asesinato de Pablo Kukoc en manos del policía Luis Chocobar, cada caso de violencia institucional la encontraba en el mismo lugar de defensa granítica de los uniformados. Le ha dado resultado entonces y volverá a utilizarla para proyectarse en una interna opositora en la que ve varios carriles abiertos para avanzar.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2021 / 10:01
Cada declaración de Cristina Fernández cambia el escenario. "Hace agenda", suscita réplicas aprobatorias o defensivas. Los pastorcitos mentirosos de la oposición macrista transforman expresiones de deseos en operaciones y en vaticinios. Los deseos se disfrazan de hechos.
 
Las opiniones sobre una necesaria reforma del sistema de Salud hizo alzar la guardia a buena parte de la dirigencia cegetista y a los privados. Las sobre interpretaciones escalan. Así se polemiza en estas pampas: mezcla de bullying, noticias falsas y vaticinios audaces.
 
Sería necio negar que existen divergencias dentro del Frente de Todos entre Ginés y la viceministra Carla Vizzotti. También diferencias, de larga data, con el ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán. De ahí a colegir que "van por la cabeza de Ginés" hay un trecho, no imposible pero mucho menos seguro.
 
El método opositor se repite. Preanunció, meses atrás, que la Comisión de Juristas se creó para ampliar el número de miembros de la Corte. Pasaba por alto que sería preciso votar una ley y lograr acuerdos imposibles en el Senado. Olvidó que la Comisión ni se interesa en el tópico. Los pastorcitos mentirosos reincidían: "ahí vienen cuatro lobos cortesanos nuevos". O cinco. O seis. Batieron el parche durante meses.
 
Cuando el mito se desbarata, dan alguna explicación fútil o pasan sin escalas a anunciar la nacionalización de YPF. O la estatización fulminante del sistema de Salud. En las condiciones actuales, proponer una ley, tratarla, congregar mayoría en Diputados suena a proeza o a milagro. Tal vez la cuestión sea agenda en los primeros meses del año. Pispeamos el corto plazo, el único que existe. En el camino sería bueno fortalecer al sistema de salud, mejorar retribuciones y derechos de sus profesionales, aprender de la crisis, privilegiar al sector público, pensar en las necesidades de la gente de a pie.
 

23-01-2021 / 12:01
Los datos de la inflación son elocuentes en casi todos los rubros. Por tomar solo algunos ejemplos para no abrumar al lector, se puede citar que el Indec dio cuenta de que la Canasta Básica Alimentaria aumentó solo en diciembre 5,1% y acumuló en todo el año pasado 45,5%, superando holgadamente la inflación anual que llegó al 36,1%. Un solo producto, la carne, se disparó el 76% a lo largo de 2020 lo cual determinó una caída del consumo al piso histórico más bajo de los últimos cien años, según informó la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra).
 
Otro dato preocupante aportado por el Indec es el aumento de la ropa y el calzado: nada menos que el 60% en los últimos doce meses, en tanto los medicamentos más utilizados subieron un 46,1% según datos del Centro de Profesionales Farmacéuticos.
 
En tanto, los sueldos en las empresas privadas, en el sector público, el salario mínimo, vital y móvil, todos para atrás. Todos en baja. Hace cinco años que no paran de caer. La destrucción de poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores ha sido una constante el último lustro. En 2017-2018, el salario mínimo perdió 11,1 puntos contra la inflación. En 2018-2019 fueron 12,5 puntos. Y en 2019-2020, el declive resultó de 9,0 puntos. La pandemia macrista, como se ve, fue peor que la de la covid-19.
 
Ningún argentino desconoce que el gobierno de Mauricio Macri se despidió en 2019 con un nivel inflacionario récord en las últimas tres décadas: 53,8%. Tampoco se ignora el efecto demoledor que tuvo la pandemia de Covid-19 en la economía nacional y mundial. Ambas circunstancias constituyen un pesado lastre para el actual gobierno.
 
Lo que no se alcanza a comprender del todo es por qué aumentan en forma tan desmesurada nada menos que los alimentos y los insumos de la construcción. Son segmentos vitales de la economía que, en su mayor parte, se elaboran en nuestro país, sin necesidad, salvo excepciones, de acudir a importaciones.
 
Tampoco se entiende qué función cumple, en los hechos, el programa de Precios Cuidados que implementó la Secretaría de Comercio Interior. Durante el año pasado se informó oficialmente que los municipios de todo el país participarían en las tareas de seguimiento y control. Hoy se desconoce que ha sucedido al respecto, aunque lo cierto es que los resultados hablan por sí solos.
 
La recuperación económica no alcanza para recomponer los ingresos de los trabajadores. Si el Gobierno no interviene con políticas activas, los sueldos quedarán a la cola cuando llegue el momento de remontar la crisis, como se espera que empiece a suceder en 2021. La regresividad en la distribución del ingreso producida los últimos cinco años no se modificará con el rebote de la economía.
 
El Gobierno debería convocar al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para marzo. No esperar a junio como se hace habitualmente. Establecer aumentos por arriba de la inflación proyectada sería un buen punto de partida para fortalecer la posición de los sindicatos en sus respectivas paritarias. Además, hay otras remuneraciones atadas al salario mínimo, como el ingreso social complementario de las cooperativas de trabajo, la jubilación de quienes no se retiraron con moratoria y en el salario mínimo de los docentes, que es un 20 por ciento superior al general. 
 
Si los mecanismos del Estado no se activan con mayor determinación, las grandes empresas formadoras de precios seguirán poniendo palos en la rueda con sus manipulaciones oligopólicas que benefician a unos pocos y perjudican a las mayorías populares.
 
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