CON EL ALZA DE PRECIOS DE LOS ÚLTIMOS MESES VOLVIÓ A CRECER LA DEMANDA DE ETIQUETAS MÁS ECONÓMICAS
La inflación pega en el bolsillo y cambia las marcas del changuito
Cristina de compras. Fotomontaje Crítica
El alza de precios los últimos dos meses modificó el consumo. Por la pérdida de poder adquisitivo, aumentaron hasta 20% las ventas de segundas marcas o las propias de los supermercados, más baratas. En artículos de limpieza, lácteos y congelados es donde más se nota. Se repite así una tendencia de la crisis de 2001/02. En rubros como aceites, lácteos y congelados es donde más se nota la tendencia.
Ahorro.
La canasta de productos cambió por el incremento de los precios. Ganan terreno marcas más baratas por sobre las líderes.
La aceleración inflacionaria comienza a modificar hábitos de consumo. Como ocurrió en 2001 y 2002, vuelve a primar el precio por sobre la calidad en algunos rubros. Ante la pérdida de poder adquisitivo, repuntaron las ventas de artículos de segundas marcas, que cuestan entre un 4% y un 16% menos que los de etiquetas líderes.
Cayó la demanda de primeras marcas de rubros como lácteos, embutidos, aceite, arroz, harina, café, desodorante, dulces, dentífrico, lavandina y suavizante para la ropa, según informes privados. Otra consecuencia es el incremento de ventas de las marcas propias elaboradas por los supermercados. Desde diciembre la compra de etiquetas de segundo orden aumentó un 5% en Capital, pero más de un 20% en el interior, según la Cámara Argentina de Supermercados.
Las primeras marcas de alimentos son las que más se están sustituyendo en supermercados chinos y comercios de cercanía. Por ejemplo, las lácteas Tregar y Vacalín les ganan terreno a La Serenísima y a SanCor. Algunos de los aceites Cocinero (de Molinos) fueron reemplazados por competidores más económicos, como Cañuelas y Legítimo. Se venden más latas de tomate Alco y Canale, en vez de Cica y Arcor. Además, crecieron las ventas de alimentos congelados Fausto y de marcas propias de supermercados por sobre el líder del sector, Granja del Sol.
Paula Sanés, gerente de ventas de un hotel cinco estrellas de Capital, dejó de comprar alimentos congelados Granja del Sol (Molinos) porque se encarecieron mucho en los últimos meses y reemplazó los panes envasados Bimbo y Fargo por los de marca Lactal. "La diferencia entre uno y otro es de 5 pesos", contó la ejecutiva de 30 años.
Las primeras marcas de papel higiénico también se reemplazaron porque el precio de los paquetes de cuatro rollos subió 20% promedio en los últimos tres meses. En esta categoría se suplantaron las marcas Elite, Higienol y Scott por otras de segunda calidad, como Campanita o Felpita, entre otras.
Según empresarios del sector, este cambio de hábitos comenzó con la aceleración de los precios de los alimentos básicos, como por ejemplo la leche, en diciembre pasado. Pero se profundizó desde que los fabricantes comenzaron a sustituir materias primas de altísima calidad por otras de calidad media y baja. La inflación también impactó en los costos de elaboración de alimentos, bebidas, artículos de limpieza e higiene.
La oferta de los autoservicios chinos fue cambiando al ritmo de la demanda. Ahora los comerciantes asiáticos se abastecen con un mix. Sus góndolas están repletas de lácteos de primeras marcas y otros productos de marcas más reconocidas en plazas del interior.
Para Yolanda Durán, presidenta de Cedeapsa -una de las dos cámaras que representa a supermercados asiáticos en el país-, hoy los changuitos se conforman de unos 150 productos semanales que van rotando según varían los precios. "En una compra se juntan gaseosas y lácteos de primeras marcas con otros alimentos básicos de segundas marcas. Eligen productos por calidad principalmente, pero notamos que el precio es cada vez más importante a la hora de tomar la decisión", contó la empresaria.
En el interior hay un cambio de hábitos más profundo que en Capital. Según Ricardo Cáceres, presidente de CAS -entidad que agrupa a cadenas del interior-, el público de ciudades chicas volvió a inclinarse por las segundas marcas o por las propias. "Creció la preferencia por artículos de limpieza, panificados y productos frescos de menor precio y marca blanca", explicó Cáceres, propietario de los supermercados formoseños El Pajarito.
Nelson Figueredo, presidente de la Coordinadora de Alimentos (Concal) -entidad que representa a autoservicios y almacenes de todo el país-, coincidió con Cáceres. "Desde que se dispararon los precios, la participación de las marcas blancas creció entre un 14 y un 16 por ciento. Es que en algunos productos hay diferencias de hasta un 20% en el precio", explicó el empresario de Pergamino.
Los directivos de las cámaras sectoriales coincidieron en que cada vez más consumidores se preocupan por cuidar la billetera. "La gente busca gastar poco. En los productos que no pueden resignar calidad, como pañales, compran menos cantidad", aclaró Enrique Salvador, presidente de la Federación de Almaceneros de Buenos Aires (FABA).
En las grandes cadenas de supermercados se notó un incremento de ventas en las marcas propias. Carrefour, por ejemplo, amplió su oferta de productos. La francesa sumó a sus alimentos frescos y bebidas "Carrefour" una línea completa de productos de higiene personal a mediados de 2009 y otra de artículos de librería, que fue presentada en sociedad la semana pasada. Coto vio crecer más de un 45% la comercialización de sus lácteos Coto y Ciudad del Lago. Walmart (con Equate y Value), Disco (con Bell's) y Jumbo están desarrollando más productos propios para atender la creciente demanda.
El alza de precios impacta también sobre el posicionamiento de las grandes cadenas minoristas. Según un ranking elaborado en forma exclusiva para Crítica de la Argentina por Tu-alacena.com -consultora local especializada en consumo masivo-, Carrefour está en la cima con 27% de las ventas en el mercado. La política de "el precio más bajo", que caracteriza a la cadena francesa, es la explicación. En segundo y tercer lugar se ubicaron los supermercados de la chilena Cencosud (Disco y Jumbo), con un 18% de participación cada una. Coto se posicionó en cuarto lugar, con un 16% de participación, y Walmart, en el quinto escalón, se quedó sólo con un 5 por ciento.
Mes y medio con precios calientes
Todos los cortes de carne vacuna, la mayoría de las frutas y verduras, los lácteos, algunos productos de almacén y de higiene personal conforman el listado de productos que sufrieron las mayores subas durante la primera quincena de febrero en el área metropolitana. El vinagre de manzana (45,4%), el bife ancho de novillo (30,6%), el dulce de membrillo (24%), las aceitunas negras (24%), la lechuga (23,9%), el desodorante ambiental en aerosol (21,4%), el café soluble instantáneo (20,8%), la papa (19,5%), la sal parrillera (16,5%), la margarina untable (15%) y el azúcar blanco (11,6%) son parte del listado inflacionario.
Así lo relevó un informe elaborado por la Asociación de Dirigentes de Empresa (ADE). La carne picada encabezó ese ranking, con aumento del 114,8% más que en la medición de la quincena anterior. Durante los primeros 45 días del año, los precios subieron 22,2% promedio, según ADE. Pero para el INDEC, la inflación de enero fue solo del 1 por ciento. Fuentes oficiales anticiparon que la de febrero no será mayor.
El miércoles, la cita con Cristina
La inflación es el tema que más preocupa al Gobierno. Por ello, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner invitó a un centenar de empresarios a almorzar a Olivos, pasado mañana. Tal como lo adelantó Crítica de la Argentina en su edición del viernes pasado. El titular de FIAT en Argentina, Cristiano Rattazzi, adelantó la que irá "con expectativas de dialogar de cosas importantes sobre Argentina, como el problema de la inflación y no tener desbordes salariales".
Fuente: Crítica