"No se hizo nada en control de sociedades durante los últimos cuatro años. Todo lo que se había hecho en los quince años anteriores fue derogado por el macrismo, así que vamos a poner en marcha de nuevo al organismo", aseguró.
 
"En materia de sociedades constituidas en el extranjero, no se van a inscribir más 'off shore' en Buenos Aires y se las va a perseguir, porque nunca he visto una sociedad 'off shore' que sea neutra en su efecto, sino que siempre tienden a perjudicar a alguien: a personas físicas, jurídicas o al Estado", sintetizó Nissen.
 
La Inspección General de Justicia tiene a su cargo el control de empresas, fundaciones y asociaciones civiles, y depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. La designación de Nissen se formalizó por medio de un decreto publicado en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Alberto Fernández; del jefe de Gabinete Santiago Cafiero y de la ministra de Justicia Marcela Losardo.
 
"Hoy, constituir una sociedad es un 'viva la pepa'", advirtió el flamante titular de la Inspección General de Justicia en una entrevista. Según Nissen, durante los últimos cuatro años, correspondientes a la gestión de Cambiemos, se facilitaron "el lavado de dinero, el crimen trasnacional y se permitieron actitudes inadmisibles como defraudar a la mujer en el divorcio, defraudar a un heredero, transferir propiedades a sociedades truchas provenientes de guaridas fiscales".
 
"Hay gente de plata que se beneficia con este instrumento -constitución de sociedades- que te lo venden incluso en grandes estudios jurídicos y grandes escribanías. Vos te disfrazás de sociedad y actuás; así recibían aportes para la campaña política a través de fundaciones mal constituidas y con sociedades extranjeras, que de extranjeras no tenían nada", afirmó Nissen, que ya había ocupado el mismo cargo entre 2003 y 2005.
 
Afirmó que "son todos delitos gravísimos porque no es plata que vos veas en un bolso y te indigne, sino dinero que transferís a través de una computadora, y no se ve, por lo cual no genera indignación en la gente". Frente a este escenario, el titular de la IGJ añadió que, durante su gestión, "se van a volver a reglamentar las leyes para que, por ejemplo, las sociedades tengan un capital para responder por sus deudas, para que no puedan dedicarse a cualquier actividad como si fuese una persona física".
 
 Nissen ya fue director de la IGJ en 2003, durante la gestión de Néstor Kirchner.
 
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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Nacionales - 30-01-2020 / 07:01
INTENSIFICARÁN LOS CONTROLES

Macri facilitó todo tipo de delitos

Macri facilitó todo tipo de delitos
Ricardo Nissen, que volvió a ser designado al frente de la Inspección General de Justicia, afirmó que durante la gestión de Mauricio Macri ese organismo había “facilitado todo tipo de delitos” y prometió que ahora volverá a “controlar las sociedades para evitar que Argentina siga convertida en un país ‘off shore-friendly’ y en un ‘viva la pepa'“.
Ricardo Nissen, que volvió a ser designado al frente de la Inspección General de Justicia, afirmó que durante la gestión de Mauricio Macri ese organismo había "facilitado todo tipo de delitos" y prometió que ahora volverá a "controlar las sociedades para evitar que Argentina siga convertida en un país 'off shore-friendly' y en un 'viva la pepa'".
 
"No se hizo nada en control de sociedades durante los últimos cuatro años. Todo lo que se había hecho en los quince años anteriores fue derogado por el macrismo, así que vamos a poner en marcha de nuevo al organismo", aseguró.
 
"En materia de sociedades constituidas en el extranjero, no se van a inscribir más 'off shore' en Buenos Aires y se las va a perseguir, porque nunca he visto una sociedad 'off shore' que sea neutra en su efecto, sino que siempre tienden a perjudicar a alguien: a personas físicas, jurídicas o al Estado", sintetizó Nissen.
 
La Inspección General de Justicia tiene a su cargo el control de empresas, fundaciones y asociaciones civiles, y depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. La designación de Nissen se formalizó por medio de un decreto publicado en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Alberto Fernández; del jefe de Gabinete Santiago Cafiero y de la ministra de Justicia Marcela Losardo.
 
"Hoy, constituir una sociedad es un 'viva la pepa'", advirtió el flamante titular de la Inspección General de Justicia en una entrevista. Según Nissen, durante los últimos cuatro años, correspondientes a la gestión de Cambiemos, se facilitaron "el lavado de dinero, el crimen trasnacional y se permitieron actitudes inadmisibles como defraudar a la mujer en el divorcio, defraudar a un heredero, transferir propiedades a sociedades truchas provenientes de guaridas fiscales".
 
"Hay gente de plata que se beneficia con este instrumento -constitución de sociedades- que te lo venden incluso en grandes estudios jurídicos y grandes escribanías. Vos te disfrazás de sociedad y actuás; así recibían aportes para la campaña política a través de fundaciones mal constituidas y con sociedades extranjeras, que de extranjeras no tenían nada", afirmó Nissen, que ya había ocupado el mismo cargo entre 2003 y 2005.
 
Afirmó que "son todos delitos gravísimos porque no es plata que vos veas en un bolso y te indigne, sino dinero que transferís a través de una computadora, y no se ve, por lo cual no genera indignación en la gente". Frente a este escenario, el titular de la IGJ añadió que, durante su gestión, "se van a volver a reglamentar las leyes para que, por ejemplo, las sociedades tengan un capital para responder por sus deudas, para que no puedan dedicarse a cualquier actividad como si fuese una persona física".
 
 Nissen ya fue director de la IGJ en 2003, durante la gestión de Néstor Kirchner.
 
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LO DIJO RICARDO NISSEN
 
El nuevo titular de IGJ advirtió que "Macri facilitó el delito"
 
El nuevo funcionario alertó que "hoy constituir una sociedad es un viva la pepa, no hay ningún control".
 
El flamante titular de la Inspección General de Justicia, Ricardo Nissen, instó a que le organismo "debe controlar el funcionamiento de las sociedades" al advertir que "todo lo que se había hecho fue derogado por el macrismo".
 
En diálogo con El Destape Radio, el funcionario advirtió que "el macrismo no hizo ningún control sobre las empresas" e indicó que "el macrismo pensó que al posibilitar la constitución de sociedades en 24 horas eso creaba empresas, y es una mentira".
 
 
Macri, "offshore friendly"
 
"Macri convirtió Argentina en un país offshore friendly", denunció. Asimismo, Nissen indicó que "hoy constituir una sociedad es un viva la pepa, no hay ningún control" y aseguró que "Macri facilitó el delito, el lavado de dinero, las defraudaciones, la transferencia de propiedades a sociedades en guaridas fiscales".
 
"A pesar de los Panamá Papers acá no se desplazó a ningún funcionario y actuaron a través de sociedades truchas", alertó.
 
En sentido, el titular de IGJ analizó que "las sociedades truchas en guaridas fiscal no generan indignación porque no se ven bolsos con dinero, pero es mucho más grave" y concluyó: "Vamos a volver a lo que había en 2015, donde había control de sociedades".
 
Fuente: El Destape
 

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Macri facilitó todo tipo de delitos
Ricardo Nissen ya fue director de la IGJ en 2003, durante la gestión de Néstor Kirchner.
24-02-2020 / 07:02
De aquel descarte que le aplicara la gestión de la alianza Cambiemos en 2018 por decreto de Mauricio Macri, la Paritaria Nacional Docente (PND) regresó con su histórico y principal desafío: achicar la diferencia salarial entre las provincias.
 
"Los salarios le van a ganar a la inflación", apostó y reitera Nicolás Trotta, ministro de Educación nacional, quien el miércoles encabezará el segundo encuentro entre las partes.
 
Casi a nivel "spoiler" para el arco gremial la mejora 2020 llegará en rango de suma fija y remunerativa, según confiaron a este medio referentes sindicales.
 
Empero, el reto fijado por la Casa Rosada no parece sencillo, ya que la desigualdad de sueldo de bolsillo entre las jurisdicciones asciende al 246% en los casos extremos.
 
En el horizonte también está la barrera de la pobreza, un límite que los gremios esperan superar para bien de los maestros y profesores de todo el país. Aseveración en sintonía con los datos del Indec respecto a que una familia necesitó $40.373 para no ser pobre.
 
Los cinco sindicatos nacionales, Ctera, UDA, Sadop, AMET y CEA, vuelven pasado mañana al Palacio Sarmiento para el segundo capítulo de la negociación salarial federal.
 
Antes se desarrolló la reunión protocolar del 30 de enero y la apertura de oficio en la primera reunión del Consejo Federal Educativo de hace semanas.
 
La energía en espalda que tiene el Gobierno cada vez se desdibuja más. No solo por los tiempos, ya el mismo 26 vuelven a las aulas en Mendoza y Chubut (esta última con conflicto) sino también por la diferencia de sueldos entre las jurisdicciones.
 
La disparidad en el salario básico (el componente más otras cifras remunerativas que van directo a la jubilación) trepa al 576% si se toman los $4.188 que cobran en Tierra del Fuego con los $24.142 de los maestros pampeanos.
 
Hoy el salario mínimo nacional de un maestro (si se contabiliza un solo cargo) está en $20.250. A la fecha son tres las provincias que se encuentran por debajo de ese piso: Chaco, San Juan y Formosa, esta última, según datos que desde Sadop revelaron, es donde el sueldo de bolsillo es el más bajo: $16.500. Contracara de la zona sur, Chubut, donde trepa a más de 40.000 pesos.

24-02-2020 / 07:02
En los últimos días trascendió la posibilidad que los servicios de luz, gas, agua y transporte podrían volver a sufrir una suba, para los sectores de mayores ingresos. Se trata de un asunto sensible para el Frente de Todos, que desde 2017 -en la campaña para las elecciones legislativas de ese año- cuestionó el desmesurando aumento de los servicios de luz y gas.
 
En búsqueda del equilibrio entre la disciplina fiscal y la necesidad de atender la emergencia social que valoró positivamente el FMI en su evaluación de la gestión de Alberto Fernández, la regulación de las tarifas de los servicios públicos -especialmente la energía eléctrica- juega un rol central.
 
En lo que pareció un globo de ensayo para "ir preparando el terreno", el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, recordó que el congelamiento de tarifas fue definido hasta junio y afirmó que se estaba preparando un nuevo cuadro tarifario que contemplaría una tarifa social que alcanzaría a los más humildes.
 
Sin embargo, en una charla con el Presidente, Cristina le pidió que haga pública y de manera explícita la intención del Gobierno de mantener esos valores sin cambios, por lo menos, hasta diciembre próximo. No está en los planes de la ex presidenta permitirle mayores ingresos a empresas como Edesur y Edenor, a las que acusa directamente de haberse beneficiado de las políticas económicas de Mauricio Macri.
 
La reacción negativa, que generaron las declaraciones de Cafiero, determinó que el presidente saliera el día siguiente a desmentir a su propio ministro. Aseguró que un posible aumento de tarifas a aplicarse a mediados de año "no está en carpeta".
 
"Que nadie se apure. No sé si en junio vamos a estar en condiciones" de incrementar las tarifas, sostuvo Alberto Fernández, en declaraciones a la radio AM 750. Para el Presidente, el ajuste tarifario "es objeto de estudio y revisión para saber quién ganó, cuándo ganó y cuánto pagamos los argentinos. Y después veremos lo que hay que hacer".
 
El asunto es delicado y cualquier decisión que tome el Gobierno tendrá un costado negativo. Una política tarifaria, al mejor estilo del macrista Aranguren, ahogaría cualquier posibilidad de recuperación de la actividad económica, pero la extensión indefinida del congelamiento conllevaría un atraso tarifario de creciente costo fiscal, un "lujo" que se pudo dar Cristina pero que claramente Alberto no estaría en condiciones de afrontar.
 
La Opinión Popular

23-02-2020 / 10:02
El domingo próximo, el presidente Alberto Fernández hablará por segunda vez ante la Asamblea Legislativa. Ratificará rumbo y medidas, hará un repaso de la gestión que lleva menos de tres meses, remarcará la magnitud del descalabro dejado por el ex presidente Mauricio Macri. Anunciará proyectos de ley (varios anticipados en el día de la jura) y subrayará los avances referidos a la renegociación de la deuda externa.
 
El mandatario comenzará a redactar el borrador mañana, los ministerios (es habitual) le hacen llegar informes y sugerencias. Para el período ordinario de Sesiones, el Ejecutivo impulsará las siguientes leyes.
 
· Reforma judicial.
· Creación de un Consejo para la Calidad Institucional del Poder Judicial.
· Consejo Económico Social.
· Aborto libre, legal y gratuito.
 
Se anticipan conflictos referidos a la interrupción del embarazo. Otras iniciativas del Gobierno levantarán vientos de fronda: el aumento de las retenciones a la soja y la ley que reforma a la baja las jubilaciones de privilegio que ya se está tratando.
 
El paquete de normas que propondrá el mandatario no contiene leyes mordaza o restrictivas de libertad de prensa. Tampoco un proyecto para sancionar el negacionismo del terrorismo de Estado. Fernández dijo en París que estudiaría dicha idea pero la desechó para prevenir acechanzas contra la libertad de expresión.
 
Lo actual y lo posible: Los primeros resultados del Plan contra el Hambre entusiasman al Presidente que maneja al dedillo los datos de Concordia, la ciudad entrerriana en la que primero se aplicó. Miles de tarjetas usadas sabiamente por las jefas de familia se traducen en consumo local, ganancias para pequeños comercios, mejoras palpables en la alimentación de los pibes.
 
En otra provincia, Santa Fe, el gobernador Omar Perotti se entusiasma, refiere el presidente, con el dinamismo impreso por el nuevo derecho social. Los dos ejemplos, desde ya, son micro. Para que pudieran potenciarse será necesario aliviar a la Argentina de los pagos de deuda externa en los próximos años.
 
Miles de millones de dólares que reactivarían en el corto plazo, durante los seis-siete-ocho últimos meses de 2020. "Obra pública, el Plan de Viviendas que está atrasado", proyecta Fernández. Actividades clásicas, mano de obra intensivas, para masas de trabajadores desocupados o que changuean hoy en día.
 
"Keynes corazón", cantaría la hinchada aunque es consabido que dichos resurgimientos no serán suficientes. Habrá que promover subsidios o incentivos que permitan el nacimiento de industrias con potencial exportador o la resurrección de la capacidad ociosa tras el industricidio macrista.

22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

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