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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Entre Ríos - 21-01-2020 / 13:01
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
Utilizando el régimen federal de gobierno, las provincias mantienen un poder importante, que utilizan para atenuar el desequilibrio con Nación. En ese marco, Gustavo Bordet apuesta también a lograr con Alberto Fernández una relación institucional además de partidaria y la predisposición para respaldar reclamos provinciales, que abran la puerta a otros replanteos con distintos organismos nacionales.
La frase, tan vieja como la mirada que se dirige desde el interior federal hacia la porteña capital argentina, demuestra lo que significa la Capital en un país que no deja de estar centralizado en la gran ciudad, pese a los esfuerzos por motorizar cada región con autonomía.
 
Utilizando el régimen federal de gobierno, las provincias mantienen un poder importante, que utilizan para atenuar el desequilibrio con Nación. En ese marco, Gustavo Bordet apuesta también a lograr con Alberto Fernández una relación institucional además de partidaria y la predisposición para respaldar reclamos provinciales, que abran la puerta a otros replanteos con distintos organismos nacionales.
 
Para ello, el Gobernador se reunió con Santiago Cafiero y avanzaron en "temas estratégicos", acordando con el Jefe de Gabinete de la Nación distintas gestiones para Entre Ríos. Fue una reunión amena, "interesante", según la conclusión de Bordet. También mantuvo otros encuentros en Buenos Aires, con el director de la Anses, Alejandro Vanoli; el secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz.
 
Entre otras cuestiones, Bordet planteó que Entre Ríos sea beneficiada en políticas energéticas por ser el Río Uruguay proveedor de la materia prima de buena parte del sistema eléctrico nacional. Y "la sustentabilidad del sistema previsional entrerriano para garantizar los derechos adquiridos de los trabajadores de nuestra provincia", según un tuit, con que el Gobernador comunicó un encuentro que abordó. Es decir que se mantenga el 82% móvil.
 
No fue circunstancial que se haya reunido con Cafiero. Además de la tarea de gobernar, Bordet hace política. Hubo buen diálogo no sólo con el Jefe de Gabinete, sino, también, con funcionarios de cercanía política al Presidente que se mostraron abiertos a las inquietudes del entrerriano y dispuestos a intermediar en las negociaciones.

Lo que el mandatario entrerriano necesita (como todos los gobernadores) es plata constante y sonante para pagar las obligaciones. Para eso, depende en parte de la caja nacional. La cuestión está anclada en el nuevo contexto económico que recién comenzará a despejarse -aunque no a aliviarse- cuando se renegocie la deuda externa con los acreedores privados y con el FMI.
 
El precepto general que guía a Fernández es que recién después de encauzar el catastrófico endeudamiento de Cambiemos será posible elaborar el Presupuesto para lo que resta del año. Sólo entonces las provincias tendrán algún nivel de certeza sobre cuánto recibirán.
 
En tanto, el jefe del Ejecutivo provincial estudia un ajuste de gastos, mientras se acentúa la mirada exigente sobre las compras del Estado y las incorporaciones de personal, entre otras medidas que pueden llegar a aplicarse en el contexto de estrechez financiera que se le presenta a la administración provincial para los próximos meses.
 
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Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires

Inflación del 53,8 por ciento
 
Hubo mucha indignación cuando la semana pasada el Indec dio a conocer el índice de inflación de 2019: 53,8 por ciento. Fue la más grave en un país empobrecido y acorralado por la deuda. Al expresidente Mauricio Macri, reposando donde esté, en esta enésima vacación suya, ¿le habrán llegado los insultos de los argentinos de a pie, que pagan ese impuesto inflacionario?
 
Macri, el que aseguraba que "terminar con la inflación era la cosa más sencilla del mundo" concluyó su mandato con el registro de aumento de precios más alto de los últimos años en Argentina y el tercero a escala mundial, solamente superado por Zimbabwe y Venezuela y por encima de potencias de la talla de Sudán, Irán, Liberia y Haití.
 
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre marcó un alza de 3,7%, lo que llevó a la inflación a trepar hasta 53,8% a lo largo del año pasado, en lo que representó el dato más abultado desde 1991, cuando la hiperinflación de fines de los 80 daba sus últimos coletazos. Alberto Fernández heredó un país empobrecido, con la economía en caída libre y con los márgenes de maniobra reducidos al límite por una brutal deuda impagable.
 
Para buena parte de los argentinos ha quedado más claro que controlar la inflación y llevarla a índices de un dígito anual no pasan por limitar el consumo y la producción, ni achicar el gasto público y los salarios, ni secar la plaza de dinero con altísimas tasas de interés. Esas recetas, intentadas sistemáticamente en la Argentina neoliberal, han fracasado.
 
Se terminó la fantasía del G20, las mentiras del "volvimos al mundo" y la "lluvia de inversiones". La pesadilla macrista quedó atrás, pero en varios aspectos sigue haciendo daño. Además de ser extremadamente alta, la inflación registrada durante los dos últimos años del Gobierno de Macri tiene dos agravantes posibles: se produjo en un período de recesión de la economía y a pesar de un incremento descomunal de las tasas de intereses.
 
Para los pobres, la inflación fue bastante más alta, porque los alimentos y los remedios fueron los rubros de mayor alza de precios, con subas anuales de 56,8% y 72,1% respectivamente y porque la inflación más alta del país se registró en el NEA, la región más pobre, donde el índice de precios aumentó 57,6%. Por eso, se propone como eje central, atender con lo poco que se tiene a esa mitad del país que la está pasando muy mal.
 
La ausencia hasta los últimos meses del mandato de Macri de medidas tendientes a contener el efecto de la suba de los precios en los sectores de menores ingresos, que destinan prácticamente la totalidad de ellos a la compra de alimentos, hizo lo suyo para que el impacto social de la crisis golpeara sin atenuantes elevando los índices de pobreza e indigencia a niveles que no se registraban desde la salida de la mega crisis de fines de 2001.
 
La inercia generada por dos años consecutivos de inflación superior al 50% pospone cualquier posibilidad de reducción rápida de ese índice. Analistas proyectan para el próximo trimestre porcentajes de inflación que no difieren mucho al de diciembre.
 
Argumentan que el pase a precios de la última devaluación todavía no se completó y que las primeras medidas adoptadas por el nuevo presidente Alberto Fernández para dar respuesta a la emergencia social -suba de impuestos y ampliación de la base monetaria- tienen un costado inflacionario.
 
Este ya se puede apreciar con los aumentos detectados en lo que va de enero, principalmente en el rubro alimenticio, con un incremento del 3 por ciento en productos de la canasta básica.
 

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Piedra en el zapato
 
La brutal inflación heredada es uno de los factores que limitan severamente las posibilidades de llevar adelante las medidas de reactivación del consumo que propuso Fernández, durante su campaña. Si bien el poder adquisitivo de los asalariados viene cayendo en picada en los últimos años, revertir esa situación no es tan sencillo como simplemente "poner plata en los bolsillos de la gente" siguiendo el slogan de campaña.
 
El ministro de Economía Martín Guzmán y su equipo, saben que "darle a la maquinita" como recomendaron algunos líderes sindicales, podría reactivar el consumo en el cortísimo plazo, pero no demoraría casi nada en recalentar todavía más la inflación y todos terminarían perdiendo.
 
De allí que hayan optado por una redistribución de ingresos que beneficia a los sectores más postergados a través de medidas como el bono para jubilados de la mínima, la suba de la AUH y la instrumentación de tarjetas sociales que, además, financie el costo fiscal de esas decisiones con un incremento de la presión impositiva que evitar ampliar por demás la base monetaria.
 
Fernández ha mostrado una actitud néstorista en sentido estricto en materia de finanzas. La ley de emergencia la ha permitido disponer de más de US$ 4.500 de reservas para el pago de compromisos. Como Kirchner, quien desde sus primeros años en la gestión pública no toleraba tener deudas, Fernández se reveló como pagador. Ha puesto una fecha para alcanzar un acuerdo con el FMI: 31 de marzo.
 

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
 
¿Se encienden los motores?
 
La lógica del gobierno es que la transferencia de recursos a los sectores más bajos dinamizará su consumo en los primeros meses del año. Por su parte, la clase media y alta, solo incrementará su consumo en caso de encontrar facilidades de financiamiento, o a través del gasto de ahorros, en su mayoría dolarizados.
 
Esta lógica de beneficiar a los sectores más necesitados está tensionando la relación con los sindicatos que fueron informados de la resistencia del Gobierno nacional a respaldar paritarias "desmedidas" y clausulas gatillo que terminen indexando la economía.
 
La pregunta que por estos días se hacen los economistas es si mejorar los ingresos de los sectores más humildes en un contexto en el que las clases medias siguen perdiendo poder adquisitivo, alcanzará para motorizar una reactivación de la economía.
 
Si bien la mejora orientada a los sectores más humildes tiene un efecto dinamizador de la economía porque los pobres destinan al consumo todo el dinero que cae en sus manos, el congelamiento de ingresos que recae sobre parte de los jubilados y el aumento impositivo al cual se enfrentará la clase media y alta, son factores que ponen en duda si la política de ingresos emprendida es suficiente para reactivar el consumo.
 
Tasas del 50 por ciento, son mejores que las existentes con Federico Sturzenegger y sus sucesores en el Banco Central, pero siguen siendo prohibitivas para la producción. Y sin encender esos motores, sobre todo de la industria, no habrá salida de la recesión macrista y del desempleo. Es necesario recuperar los 225.000 puestos de trabajo industriales fulminados por Cambiemos.
 
Después, lo que pueda aportar el llamado "campo", bienvenido sea, aunque hay dos enormes aplazos que no parece querer levantar. Primero, no quiere pagar impuestos, ni siquiera en Buenos Aires los 2.000 propietarios (211 familias) que tienen propiedades de más de 2.000 hectáreas, como se comprobó con su feroz oposición a la ley de emergencia de Axel Kicillof. Segundo, más que crear puestos de trabajo, a esos propietarios tan mezquinos en lo social hay que exigirles que blanqueen al 83 por ciento de sus empleados, que tienen en la informalidad laboral.
 

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
 
Los principales beneficiarios fueron macristas
 
Todas las provincias recibieron, a partir de 2016, una porción de la recaudación nacional superior a la que recibían hasta 2015, debido a la quita que se les hacía desde 1992 con destino al sistema previsional.
 
Obligado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia difundido apenas dos días después del "ballotage" de las elecciones 2015, el gobierno de Macri empezó en 2016 a restituir esos fondos a todas las provincias, proceso que se terminará de completar justamente este año.
 
Los distritos más favorecidos fueron las provincias de Buenos Aires y la CABA, gobernadas entonces por María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, del mismo signo político que el gobierno de Macri.
 
Debido a la restitución parcial del llamado "Fondo del Conurbano Bonaerense" y el "Consenso Fiscal" de 2017, la provincia de Buenos Aires capturó 38 % de la mejora total, y la Ciudad de Buenos Aires se quedó con otro 20%. Esto significó una pérdida relativa, para el resto de las provincias, de entre 6 y 10% en la "distribución secundaria", dice un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
 
La gran ganadora fue la Capital Federal, que vio subir más de 3 puntos (de 1,9 a 5%) su participación secundaria, aunque no por una detracción a los fondos provinciales, sino por el aumento del "coeficiente legal" que le cedió la Nación invocando argumentos como la transferencia de efectivos y responsabilidades de la Policía Federal a la Policía de la Ciudad.
 
En tanto, el resto de las jurisdicciones participó de manera muy menguada en el aumento de la distribución primaria, ya que si bien todas vieron crecer su participación en la masa de fondos recaudados a nivel nacional (Entre Ríos lo hizo en un 2,4%, que la dejó ubicada en el sexto lugar si se hiciera un ranking por distritos, aunque muy lejos de CABA, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba), lo hicieron con un porcentaje inferior a su participación secundaria en 2015 (la provincia gobernada por Bordet pasó de un 4,8% en diciembre de 2015 a un 4,4% a fines de 2019).
 
En la puja política por los fondos, la señal de largada de la ofensiva contra el gobierno porteño la dio la vicepresidenta, Cristina Fernández, en la asunción del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, al señalar que "en Capital hasta los helechos tienen luz y agua, mientras en el conurbano chapotean en agua y barro".
 
Luego, el gobierno de Alberto Fernández informó su intención de restarle 35.000 millones de pesos al distrito gobernado por Rodríguez Larreta, lo que dio inicio a una silenciosa negociación.
 
La cuestión está en sus inicios. Los gobiernos de Alberto Fernández y Rodríguez Larreta negocian en discreto silencio. Las provincias, por ahora, no han levantado la voz contra el desparejo reparto del paquete fiscal de emergencia, que asigna nada menos que 80 % de la mejora de recursos a la Nación.
 

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
 
Actividad provincial
 
En cuanto a la actividad local, Gustavo Bordet y su equipo revisan a diario propuestas de campaña de ejecución viable en el mediano plazo de modo de dotar al Gobierno de la iniciativa necesaria en el reinicio de su segundo mandato.
 
La predisposición del gobierno entrerriano a colaborar con el de la Nación en el nuevo periodo institucional quedó en evidencia con la adhesión a medidas de congelamiento en el marco de la emergencia económica y social dispuesta por el gobierno de Fernández.
 
Además, en la prédica de Bordet en su momento para que los diputados del PJ dieran quórum para tratar el paquete de emergencia planteado por el Ejecutivo nacional en momentos en los que muchos legisladores de la nueva oposición no tenían esa predisposición.
 
En los números de la Provincia le preocupan mucho a Bordet la pendiente económica en la que Entre Ríos y el país ingresaron en el fatídico 2019 como consecuencia de la desastrosa gestión de Cambiemos. La acumulación de provincias con iguales complejidades exigirá un auxilio general de Nación.
 
Hay provincias con medidas complicadas, desde la decisión de Buenos Aires que no pagará ahora sus bonos hasta la reforma estatal de Chubut -con retiros anticipados y congelamiento de subas de haberes-, incluso Neuquén elabora cambios en su régimen previsional.
 
El financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones es "el" tema. Los mandatarios expusieron el listado de acreencias por ese concepto. Nación tomó nota. El plan, que la Casa Rosada anunciaría en breve, consiste en saldar "lo antes posible" las cuotas pendientes de 2019, y rediscutir los términos del acuerdo previsional para el período 2020. Ese criterio será extensivo para las 13 provincias con cajas no transferidas. 

 
La Anses cancelará la deuda que mantiene con Entre Ríos por 464 millones de pesos por los anticipos de noviembre y diciembre últimos. Así se conoció luego de la reunión que mantuvo este lunes el gobernador Bordet con el presidente Fernández y el el director ejecutivo de la Anses, Alejandro Vanoli.

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La pauta salarial es todo un tema
 
Sin cláusula gatillo en las paritarias, los salarios no recuperarán lo perdido. Es la decisión más desafiante -o una de ellas, si se considera además la movilidad de las jubilaciones- con la que el gobierno nacional encara el reto de la inflación, que en 2019 ranqueó tercera en el mundo.
 
Hay una señal fuerte: la Casa Rosada no quiere que las provincias pacten cláusulas de ajuste salariales por inflación. Bordet, dependiente de la Nación para lograr ayuda financiera, deberá pensar muy bien si estaría dispuesto a contradecir ese deseo.
 
En la Provincia, hay quienes insisten una vez más con su advertencia con respecto a la inconveniencia de la cláusula gatillo para reacomodar los salarios de estatales. Parece imperar una idea de que el eventual aumento que se pacte tenga una incidencia mayor sobre aquellos trabajadores que menos ganan.
 
Pero, se sabe que los dirigentes gremiales provinciales apelan al argumento del derecho adquirido al referirse a dicho mecanismo de reajuste de sueldos, pero los protegen, en este caso, el argumento del propio presidente Fernández, que sostuvo que dicha cláusula es un mecanismo de indexación.
 
La posibilidad de conflicto (medidas de fuerza) con la que algunos gremios estatales y docentes de la provincia amenazan como respuesta a la erradicación de la cláusula gatillo, puede presentarle al gobierno provincial un escenario no del todo contemplado en los tiempos electorales previos, cuando bastaba con la buena imagen de la gestión.
 
Se plantea otra muestra de solidaridad, ahora de los gremios peronistas. En definitiva, también es el gobierno de ellos, como les anticipó el presidente (igual que a gobernadores y organizaciones sociales). Por lo que trascendió, la propuesta nacional es postergar la discusión salarial e ir llevándola con sumas fijas como las ya implementadas por la vía de decreto ($ 4.000 para privados y para estatales con salarios inferiores a $ 60.000, en dos pagos en ambos casos) hasta el primer semestre.
 
Pero aquí también entra en escena Bordet, que mediante el uso de dicha cláusula logró que hasta el final de su gobierno los gremios estatales estuviesen lógicamente contenidos. No quiere que las carencias de caja le bajen el precio a su gestión. Busca mantener altas las expectativas y, si es posible, construir una argamasa política que consolide el bordetismo.
 

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
 
El escenario ha cambiado
 
Aunque la coparticipación federal llega en tiempo y forma, la recaudación provincial se "frenó" por la caída del consumo. Así, el cronograma de pagos de diciembre a los estatales se demoró algunos días. El horizonte financiero es poco alentador. Pero la rueda de la política jamás se detiene.
 
Confrontado con esa realidad, desde otra vereda, hay quienes admiten como un problema haber recurrido a la cláusula gatillo en la provincia. Es el resultado de haber elevado a la categoría de política de Estado la indexación de haberes por inflación, a costa inclusive de obra pública, "porque la estanflación hace que los gastos suban por ascensor y la recaudación por la escalera", aseveran. Pero, la suspensión de la cláusula gatillo, sin consulta previa con los gremios, puede abrir un conflicto social con final incierto para el oficialismo.
 
No obstante ello, Bordet insiste en diferenciar la situación de Entre Ríos de la de otras provincias a las que la nueva conducción nacional ya ha salido, y saldrá, a auxiliar. Son gobernaciones del peronismo, mayormente.
 
Y ahí se volvió a marcar diferencias: "Entre Ríos (su gobierno) tomó deuda que se usaron para cubrir los desequilibrios que dejó el ex gobernador Sergio Urribarri, mientras que después Bordet pidió deuda para obra pública", afirman. Divisoria de aguas en cuanto a la relación del actual Presidente con otros gobernadores.
 
Está claro que el Gobernador deberá decidir qué alfiles va a utilizar para tratar la relación con Nación. La vocación dialoguista que promocionó Bordet al asumir por primera vez, que es real, requiere de buenos interlocutores, tanto de su gobierno como del nacional, para destrabar asuntos complicados que puedan plantearse en la discusión política.
 
Esto le estaría consolidando la confiabilidad que expresó mayoritariamente la gente al votar en junio de 2019. De lo que se trata es de apelar al sentido común, como está haciendo en su relación con la Nación tratándose de uno de los gobernadores más confiables para la nueva gestión nacional.
 
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La Anses cancelará la deuda que mantiene con Entre Ríos por 464 millones de pesos por los anticipos de noviembre y diciembre últimos. Así se conoció luego de la reunión que mantuvo este lunes el gobernador Gustavo Bordet con el presidente Alberto Fernández y el titular del organismo.
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En el marco del Plan Nacional Argentina contra el Hambre, el gobierno provincial prepara un abordaje integral. Se hará a través de políticas interministeriales. La economía solidaria, la salud, educación, pymes, comercios y redes comunitarias serán la prioridad.
27-02-2020 / 15:02
27-02-2020 / 15:02
 
El gobierno de Entre Ríos presentó este jueves la programación completa de la Semana de las Mujeres, que será del 2 al 10 de Marzo. Las actividades fueron diseñadas y planificadas por los ministerios y sectores, y apuntan a visibilizar el rol de las mujeres en la política, la sociedad y la historia.
 
La presentación estuvo encabezada por la vicegobernadora Laura Stratta, y contó con la participaron de las ministras de Gobierno, Rosario Romero y de Desarrollo Social, Marisa Paira. Estuvieron presentes también la esposa del gobernador Gustavo Bordet, Mariel Ávila, legisladoras provinciales, funcionarios y funcionarias de los demás ministerios, organismos, secretarías, y el asesor cultural itinerante, Roberto Romani.
 
"En orden a reconocer todo el camino recorrido por las mujeres, todo lo alcanzado y los desafíos que tenemos por delante, ha sido una decisión de nuestro gobernador de trabajar y construir esta agenda de manera intersectorial e interministerial", sostuvo la vicegobernadora Laura Stratta y destacó la participación de "las legisladoras y también hay un aporte del Poder Judicial, las organizaciones e instituciones. Hay además un trabajo en articulación con los municipios".
 
"Por eso le decimos Semana de las Mujeres, porque del 2 al 10 de marzo hay jornadas de sensibilización, capacitaciones, muestras, recambios de cuadros en el Salón de las Mujeres, feria de emprendedoras y actividades culturales, resaltando justamente a las mujeres. Todo eso va a incluir todo el mes prácticamente porque la idea es trabajar no sólo en Paraná sino departamentalmente", acotó.
 
La vicegobernadora enmarcó las actividades anunciadas hoy "en esta vocación de mostrar lo recorrido, las mujeres pioneras, las que hicieron caminos y también los enormes desafíos que tenemos siempre por delante en esta mirada de construir en conjunto, de trabajar en equipo y de poder visibilizar y sensibilizar a la comunidad".
 
Por otro lado, se refirió al lanzamiento del programa "Mujeres Lideres" y detalló: "Lo vamos a desarrollar en toda la provincia, y apunta justamente a capacitar y sensibilizar a las mujeres, con algunas mujeres líderes en el ámbito nacional y provincial, que puedan contar desde experiencias personales, y aportar a la posibilidad de construir no solamente en el ámbito de la política, sino en el ámbito académico, empresarial, sindical, que son todos ámbitos donde las mujeres vamos abriéndonos camino".
 
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