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Nacionales - 02-01-2020 / 08:01

¿Y los cien días?: Sin liderazgo y sin una postura definida, la oposición arremete contra el nuevo Gobierno

¿Y los cien días?: Sin liderazgo y sin una postura definida, la oposición arremete contra el nuevo Gobierno
La oposición principal en torno a la figura de Mauricio Macri seguirá siendo inflexible y con el objetivo central de desgastar al gobierno nacional. Pero será particularmente intensa en la erosión del gobierno bonaerense y la figura de Axel Kicillof, al que imaginan con una perspectiva a futuro que lo transforma en una amenaza a vencer.
En la tradición política argentina se había instalado con fuerza la idea de que todo gobierno que asume merece una "tregua" por parte del arco opositor y la gran prensa para acomodarse en la difícil tarea de iniciar una gestión: los famosos "cien días". En ese lapso, y en virtud de una suerte de pacto no escrito, la oposición política y el periodismo asumían que debían morigerar sus críticas y enfrentamientos para garantizarle a la nueva administración que sus primeros pasos en el manejo del complejo entramado estatal no serían saboteados.
 
Desde el retorno de la democracia se venía cumpliendo con esa convención. El propio macrismo contó con ese período de gracia que incluso llegó a ser mucho más extenso y a contar con un gran acompañamiento legislativo para imponer muchas iniciativas que al final resultaron nefastas para los sectores populares.
 
Esta vez se quebró esa tradición. La alianza antiperonista, integrada por la derecha macrista y los grandes medios porteños, decidieron romper la tregua apenas asumido el nuevo gobierno. En un juego de pinzas, la primera está boicoteando en el Congreso los proyectos del Ejecutivo, y los segundos pasaron de ser fervorosos oficialistas con el anterior gobierno a implacables opositores con este en cuestión de horas.
 
Es una nueva demostración de cómo funcionan las fuerzas de la derecha. Su declamado republicanismo, su relato sobre el respeto a las instituciones y al juego democrático dura lo que un gas en una canasta. Y esto les cabe tanto a sus dirigentes como a sus periodistas, quienes militan siempre en favor de los intereses de los ricos sin sensibilidad por las necesidades de los pobres.
 
Los que hoy están poniendo piedras en el camino son los mismos que ejercieron el poder durante los últimos cuatro años y los que aplaudieron desde los medios. Ambos son los responsables directos de la devastación que sufrió el país aunque pretendan arrojar un manto de olvido y no hacerse cargo del tremendo daño provocado. Hoy, cuando tienen la oportunidad de dejar actuar a otro gobierno que trata de mitigar el desastre heredado, ni siquiera respetan la tregua de los cien días iniciales, la misma que ellos usufructuaron con creces.
 
Pero, la oposición tiene un mundo de cuestiones a resolver. Por de pronto, quién la conduce, pero también quién impone el liderazgo entre los que tienen como herramienta el bombardeo mediático y los que consideran que hay que ir paso a paso, incluyendo algún nivel de colaboración con el peronismo en la primera etapa. Está claro que Mauricio Macri no es el dueño del 40% de los votos que sumó su candidatura, pero si hay rebrote del antiperonismo podría, tal vez, llegar a ser el líder opositor, aunque se fue dejando una hecatombe económica difícil de olvidar.
 
La Opinión Popular

 
Los dilemas de la oposición, según los encuestadores
 
Cambio de año, cambio de década, cambio de gobierno. Muchos cambios en muy poco tiempo para los argentinos. Los nuevos aires políticos que se respiran parecen acompañar los deseos de felicidad que solemos prodigarnos los seres humanos a esta altura del almanaque y hablan de que esos múltiples cambios han aportado una mirada esperanzadora luego de atravesar un cuatrienio devastador para los sectores mayoritarios de la sociedad.
 
Por primera vez en mucho tiempo hay buenas noticias para esas mayorías tan postergadas durante la era macrista: abandono de la receta neoliberal, acciones para terminar con el hambre, bono para los jubilados más sumergidos y la AUH, congelamiento de tarifas, impuestos más altos para los más pudientes, medidas de alivio para las Pymes, revisión de los endeudados con un sistema financiero perverso.
 
Como siempre sucede, y más aún en un país que ha hecho del debate político una suerte de disputa deportiva, para algunos son acciones de gobierno en el sentido correcto, para otros son medidas insuficientes y no faltan los que se oponen porque es un «regreso al populismo».
 
De todos modos se percibe, se olfatea en el aire un apoyo mayoritario al rumbo que impuso Alberto Fernández porque también se conocen las grandes dificultades que enfrenta al comienzo de su gestión a causa del desastre económico y social que dejó Mauricio Macri a su paso por la Casa Rosada.
 
Los consultores coinciden en que la oposición tiene un mundo de cuestiones a resolver. Por de pronto, quién la conduce, pero también quién impone el liderazgo entre los que tienen como gran herramienta el bombardeo mediático y los que consideran que hay que ir paso a paso, incluyendo algún nivel de colaboración con el oficialismo en la primera etapa.
 
Federico Aurelio afirma que "una clave estará en cómo liderar el espacio y dirigir el accionar político, teniendo en cuenta que un porcentaje muy importante del voto a Cambiemos no era para apoyar a la gestión Macri sino por el miedo al regreso del peronismo. Desde ya que un desafío es sostener la unidad de Cambiemos cuando varios de sus principales actores presentan diferencias políticas y conceptuales en cómo debe actuar la oposición".
 
Para Fidanza, "hay que reconocerle a Macri una capacidad asombrosa de recuperación en el final de su mandato, teniendo en cuenta que él es un político derrotado que deja una herencia muy gravosa. Logró ser el significante del no peronismo y del antiperonismo, pero dentro de su coalición hay dirigentes a los que les fue mucho mejor, y resultaron netos ganadores, empezando por Horacio Rodríguez Larreta. Hay que ver cómo resuelven estos desequilibrios. Eso también dependerá de cómo le vaya al Gobierno. Si le va bien, la oposición, como es lógico, se debilitará. Pero si le va mal, tiene chances ya en 2021".
 
Artemio López piensa que "la oposición principal en torno a la figura de Mauricio Macri seguirá siendo inflexible y con el objetivo central de desgastar al gobierno nacional. Pero será particularmente intensa en la erosión del gobierno bonaerense y la figura de Axel Kicillof, al que imaginan con una perspectiva a futuro que lo transforma en una amenaza a vencer".
 
"Por ahora, las voces opositoras tienen más fuerza en los medios y en la opinión pública que en sus líderes --analiza Shila Vinker--. Vidal y Macri han optado por viajar en medio de discusiones que hacen al futuro del país y de la Provincia de Buenos Aires, renunciando a capitalizar el espacio opositor. Al mismo tiempo ambos se ven amenazados por la emergencia de nuevos liderazgos hacia el interior de su fuerza".
 
Facundo Nejamkis sintetiza su postura en preguntas. "¿Seguirá Cambiemos? ¿Buscará la UCR instalar un candidato propio que desafíe al PRO? ¿Es Macri el dueño del 40 por ciento? ¿Se volverá a tejer una pata peronista?". El consultor plantea en estas preguntas los dilemas decisivos. Hay tensiones en Cambiemos y por lo tanto no es seguro que continúe la alianza entre el PRO y el radicalismo. Es que la UCR está ahora en la posición de pelear la candidatura presidencial de 2023, algo que también querrá el PRO.
 
Habrá que ver si Elisa Carrió juega algún papel, fogoneada como habitualmente por los medios de comunicación y, por último, no da la impresión de que exista un espacio peronista en esa oposición, más allá de Miguel Angel Pichetto y Emilio Monzó.
 
Sin embargo, son todas especulaciones, porque por ahora los dilemas y preguntas no tienen respuesta definitiva.
 
 Fuentes: Página12 y La Arena
 

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08-08-2020 / 11:08
08-08-2020 / 10:08
"La negociación se parece a la cuarentena: es mucho más larga de lo que requería el problema", fue el comentario despectivo de Alfonso Prat Gay sobre el ministro Martín Guzmán que negociaba una deuda imposible de pagar cuya mayor parte fue tomada durante su gestión.
 
El ex ministro de Mauricio Macri rompió todas las marcas al demostrar que su impericia en el manejo de la economía hubiera sido peor como infectólogo. Cosas veredes amigo Sancho, que nunca crederes: un ex ministro que critica al que resolvió el desastre que él creó, más un sector de la oposición que apostó al fracaso de la negociación y al desborde de la pandemia.
 
La chorrada de críticas que recibió Guzmán mientras negociaba la deuda provenía de estos personajes. "Se podría haber logrado un acuerdo mejor", dijo el caradura de Prat Gay en otras declaraciones. Cuando le tocó negociar con los fondos buitres, Prat Gay les pagó más de lo que habían reclamado. Eso sí: en tiempo récord.
 
Si lo que quería Prat Gay era sobreendeudar al país, fue el mejor ministro de Economía de la historia. ¿Y los argentinos? bien gracias. Pero después de esa performance más que desastrosa, la corporación de medios y sectores empresarios y de las finanzas lo siguen tomando como referente de consulta.
 
Se confirma esa visión que apuntó Jorge Alemán sobre un discurso de la política como especie de locura sin anclaje en la realidad. Se contrapone a la realidad. En esa nueva racionalidad de la derecha, el que se guía por la realidad resulta un fanático que se niega al discurso mágico.
 
Los medios y periodistas de derecha le van a preguntar a Prat Gay porque lo escucha un empresario aunque perdió plata, así como lo escuchan comerciantes que se fundieron con sus medidas. Desconfían del muchacho de 38 años que les salvó la vida porque es académico y votarían de nuevo al que los llevó a la ruina.
 

07-08-2020 / 10:08
Aunque hace tiempo que nadie en el poder se lo toma demasiado en serio ni le pide opinión, Guillermo Moreno pudo haber sido la excepción que confirmara la regla. El acuerdo que enhebró Martín Guzmán con los acreedores privados para aplazar y aliviar los pagos de la deuda jamás haría desdecirse al pintoresco exsecretario de Comercio, quien semanas atrás vaticinó que fracasaría porque le faltaba "haber pateado más la calle".
 
En el mundo empresario, entre los apostadores bursátiles y entre los consultores más cotizados de la City, en cambio, no hubo ningún reparo para la pirueta: hasta quienes le pedían el mes pasado a Alberto Fernández que lo eche -en público y en privado- se vistieron de guzmanistas de la primera hora. Todos salieron a gritar el gol que añoraban tanto la hinchada como el técnico, aun cuando está lejos de haber definido el partido.
 
Puertas adentro de la coalición, el primero en cantarlo fue Sergio Massa, quien no solo había convocado varias veces durante abril y mayo a su propio gabinete económico para interconsultas sino quien además entabló diálogos paralelos con Wall Street que obligaron al Presidente a avisar en tres ocasiones que el único interlocutor oficial era Guzmán.
 
Pasado pisado: tanto se apuró el jefe de Diputados en sacar pecho por el entendimiento que incluso primereó a Fernández. Pidió disculpas.
 
El recorrido de Guzmán antes del cierre de las negociaciones reflejó fielmente el equilibrio de fuerzas en el Frente de Todos
 

07-08-2020 / 10:08
En plena recesión y en medio del proceso de flexibilización de las restricciones por la pandemia, el debate sobre cómo sería la recuperación de la economía toma vigencia. ¿Cómo será? ¿Un dibujo en V? ¿Será acaso más apaisada? ¿O la Argentina estará condenada a convivir con una L, en el mejor de los casos, castigada por la crisis permanente?
 
Ese debate se mezcla con la política. María Eugenia Vidal, por caso, levantó el perfil público el jueves por la mañana en un "zoom" en el que planteó -en base a su economista de cabecera, Hernán Lacunza, que la economía caerá este año un 12%, pero que en 2021 no podrá recuperar lo perdido.
 
Más optimista, el economista Emmanuel Álvarez Agis -cercano ideológicamente a la Casa Rosada- cree que la actividad se recuperará pero para asegurarlo reclama una mayor y decisiva participación del Estado, a través del gasto público.
 
"Ahora que arreglamos con los acreedores llegó el momento de gastar. En la pandemia, hay que gastar más. El Estado argentino gasta la mitad que su par de Chile o Perú. Y mucho menos que Brasil", argumenta Agis.
 
Desde Economía se aboga por un ordenamiento fiscal, de cara a las inminentes negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Pero no sólo por eso. Martín Guzmán demostró desde un primer momento que valora la cautela a la hora de programar el gasto público, lo que quedó a la vista cuando se suspendió la actualización automática de las jubilaciones.
 
En el Gobierno creen que esta semana fue la mejor desde que Alberto Fernández se puso la banda presidencial.
En el equipo económico sospechan que la buena onda perdurará. Y no lo avalan por una cuestión de fe religiosa. Los funcionarios comparten algunos de los datos positivos de la actividad, que los sorprendió gratamente a ellos mismos.
 
Juzgan, sin temor a hacerlo con premura, que se trata de los primeros indicios de una recuperación veloz. Incluso destacan la "V corta" de la palabra "veloz".
 

06-08-2020 / 11:08
La valiente fiscal Gabriela Boquin, quien llevó adelante la acusación contra la familia Macri en la causa Correo Argentino, denunció este miércoles ante una comisión bicameral que una empleada de su fiscalía "le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa al diputado (del Pro) Pablo Tonelli" y que al denunciar esa situación ante su superior, el Procurador interino, Eduardo Casal, "no tomó ninguna medida al respecto".
 
Boquin expuso este miércoles ante la comisión bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público. La semana pasada, Casal, quien asumió como jefe de los fiscales durante la gestión de Cambiemos, le inició un sumario administrativo por supuesto maltrato y mobbing laboral a ex empleados de la fiscalía.
 
La comisión bicameral tiene previsto volver a reunirse en diez días para tratar una serie de denuncias y pedidos de juicio político contra Casal por supuestas arbitrariedades en traslados y medidas disciplinarias contra fiscales que investigaban al macrismo.
 
En su presentación, la fiscal Boquin, que interviene en una de las causas más complicadas para el ex presidente y su familia, dijo: "Es falaz decir que se retiraron de mis dependencias por maltratos o pidieron traslados. Esto no existió. Es más, a una de las testigos el traslado lo pedí yo".
 
Y amplió Boquin que realizó ese pedido "por falta de confianza" de la empleada de su fiscalía tras "descubrir que le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa Correo Argentino al diputado Pablo Tonelli".
 
"Esa documentación que le pasaba y que le iba comunicando los pasos del expediente a Tonelli estaban relacionados con su propia vinculación en la causa porque cuando yo denuncié el vaciamiento, estaban las facturas de Tonelli por millones de pesos retirando dinero de Correo Argentino", agregó la fiscal. 
 

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