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“Tenemos nuevas prioridades: combatir el hambre y la pobreza, encender la economía, reactivar el consumo y generar empleo”. Alberto Fernández
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Nacionales - 14-12-2019 / 10:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Se cortará el financiamiento oscuro de los servicios de espías y periodistas macristas conspirativos

Se cortará el financiamiento oscuro de los servicios de espías  y periodistas macristas conspirativos
Así como anunció el fin de los fondos reservados de la agencia de espionaje, también informó que "no habrá pauta del Estado para financiar programas individuales de periodistas". Los que dejarán de recibir ese dinero fueron fácilmente identificables por la forma como reaccionaron.
Primeras medidas, las que salieron como por un tubo el primer día: suspensión de los fondos reservados para los espías, protocolo para la interrupción legal del embarazo, reposición de la paritaria nacional docente, anulación del aumento del 25 por ciento de la electricidad en el distrito bonaerense y recepción de Evo Morales como refugiado político.
 
No son las más importantes que habrá, pero dan el primer perfil de la gestión Fernández. El país respira como el ahogado que resurge a la superficie. El lenguaje, los primeros gestos, crean la atmósfera, son el nuevo oxígeno que reaviva cuando ya no se aguantaba más.
 
La frase en el Congreso de que no se permitirá a nadie que mate por la espalda se opone al disparo de Chocobar contra el ladrón herido en el suelo.
 
La solidaridad con los más vulnerables confronta a la hipocresía del discurso meritocrático.
 
La defensa del trabajo cuestiona a la cantilena insidiosa contra la vagancia popular. La recuperación de las riquezas propias se rebela contra el servilismo y la resignación de la entrega permanente.
 
Así como anunció el fin de los fondos reservados de la agencia de espionaje, también informó que "no habrá pauta del Estado para financiar programas individuales de periodistas". Los que dejarán de recibir ese dinero fueron fácilmente identificables por la forma como reaccionaron.
 
Las decisiones de cortar el financiamiento oscuro revelan convicción democrática. Son el equivalente de la famosa frase de Néstor Kirchner cuando dijo que no iba a dejar los principios en la puerta de la Casa Rosada.
 
Deberá soportar las críticas que le lloverán desde esos periodistas mercenarios y las conspiraciones de los espías, muchas veces en conjunción.

 
Una sociedad enfermada
  
Son conceptos sanadores para una sociedad enfermada. Una sociedad es un tejido. Lo que enferma destruye esa trama y lo que sana, la reconstituye. El discurso que ha sido hegemónico estos cuatro años era enfermante, buscaba fragmentar porque un entramado social fuerte es más difícil de doblegar en función de intereses y privilegios para las elites.
 
Es un discurso que enferma porque produce pequeñas rupturas en los vínculos, disocia, distancia a las personas que comparten la Nación, un barrio, el planeta. Y esa pequeñas rupturas se suman y crean un individuo que también se desestructura, se enferma con esos muñones que antes eran vínculos, brazos que abrazaban.
 
El suspiro de alivio de la mayoría de los argentinos se tiene que haber visualizado hasta en los mapas. Y el alivio llegó también para muchos macristas y radicales que habían sido ganados por esa narrativa alienante que los arrastraba en contra de su naturaleza y de sus intereses.
 
Pero hubo un sector que reaccionó con resentimiento y solamente pudo instalarse en el insulto y la mentira inoculadas por el ímpetu fragmentador que deriva necesariamente hacia la violencia.
 
 
Los fines de los medios
  
Los medios hegemónicos le dieron menos importancia a los anuncios, a la alegría y masividad de los festejos, a la nueva semiótica, y fijaron su atención en las reacciones de Cristina Kirchner, en la influencia de La Cámpora, en las disputas en el PJ, en la suciedad que quedó en la Plaza, o en las caídas de la Bolsa, que en realidad se produjeron en todo el mundo y ayer se recuperaron.
 
Empieza a haber espacios que antes no existían en esos medios para publicar o difundir los problemas de la pobreza y la carestía de la vida. En pocos días más convertirán a Alberto Fernández en responsable de ese drama que dejó el macrismo y al que trataron de ocultar con tanto empeño en estos cuatro años.
 
En otras épocas, los medios hegemónicos trataban de blanquearse después de apoyar a gobiernos nefastos, entre ellos las dictaduras. Esta vez son conscientes del poder que acumularon con el esquema de concentración que prevaleció en este tiempo y no se ha producido el más mínimo indicio de que ahora fueran a cambiar.
 
Los medios hegemónicos han justificado el "periodismo de guerra" contra los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner por el maltrato que ellos consideraban que habían soportado.
 
El presidente ha enviado señales desde antes de asumir de que mantendría relaciones diferentes con los medios hegemónicos. Asistió a todos los programas que lo invitaron y trató de mantener la ecuanimidad ante las mentiras y las distorsiones, las alusiones personales humillantes, las mentiras presentadas como verdades indiscutibles y en general de las iniquidades del sentido común que emanó de esa práctica mediática.
 
En contrapartida no hubo el más mínimo indicio de que fueran a cambiar esa postura de "periodismo de guerra". Alberto Fernández denunció en su discurso de asunción el lawfare sostenido también por una pata mediática, además de la judicial y la de los servicios de inteligencia.
 
 
Espías y mercenarios
  
Desde cierta cultura política, puede verse a esos anuncios sobre cesar el financiamiento de periodistas como un rasgo de hipocresía o de inocencia. Igual que con la suspensión de los fondos reservados a los espías. La tradición es que los gobiernos tiendan a negociar con los espías y con los mercenarios del periodismo.
 
Es lo más fácil. Aunque esa práctica enturbia y degrada lo político, la información y las instituciones, se ha tomado como un mal necesario. La política tradicional la concibe como una especie de catacumba necesaria de la democracia.
 
Por eso puede ser visto como inocencia desprenderse de esa herramienta cuando el adversario no muestra señales de jugar con la misma limpieza. Y en el caso de los gobiernos populares, ese adversario es el que tiene acceso a los servicios de inteligencia y al control de los medios concentrados.
 
Un problema fundamental del gobierno de Alberto Fernández es la necesidad de gobernabilidad para afrontar el desastre económico y social. Es una tarea monumental que se puede frustrar si no logra gobernabilidad, estabilidad y sostén durante un tiempo crítico, hasta que vuelvan a moverse los engranajes del sistema productivo.
 
Sin embargo, no hay forma de negociar ni con los medios concentrados, que a esta altura del proceso económico están entre las principales empresas del país y sin ninguna duda constituyen un poder fáctico desequilibrante del juego democrático, ni con los servicios de espionaje, que siempre han conspirado contra los gobiernos populares, como quedó expuesto en las crisis sucesivas que tuvieron los gobiernos kirchneristas con el mandamás de los espías de ese entonces, Jaime Stiuso.
 
Son organismos que tienen vida propia a partir de esos fondos reservados y otras actividades económicas encubiertas que sirven para pagar salarios a agentes variados, entre los que se incluyen funcionarios judiciales y periodistas.
 
 
La necesidad del pluralismo
  
Tendría que existir un sistema público que garantice la pluralidad de voces en la actividad informativa. A los medios que se inscriben en una línea editorial que va a contrapelo del sentido común y de la agenda que instalan en gran medida los medios hegemónicos les resulta muy difícil conseguir publicidad privada, lo cual conspira contra el pluralismo.
 
Por otra parte, la publicidad estatal no tendría que depender de los gobiernos de turno. Y tampoco existe una normativa para regular los medios electrónicos que han tomado una importancia decisiva en la construcción de subjetividad, usados cada vez más como fuente de información por los más jóvenes.
 
Los dos anuncios de Alberto Fernández en su discurso de asunción sobre acabar con financiamientos turbios no terminan de ser valorados en toda su dimensión por propios y ajenos como un acto de valentía y fortalecimiento institucional.
 
Porque se trata de un mandatario que afronta una crisis económica que no ha estallado en protestas sociales solamente por la expectativa de cambio que provocó la campaña electoral y su llegada junto a Cristina Kirchner.
 
Esa expectativa es el hilo finito que impidió el incendio. Y se mantendrá en la medida en que la expectativa comience a resolverse, aunque sea lentamente. Pero en ese tiempo, lo que menos necesita es pelearse con esos periodistas y con los espías.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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24-01-2020 / 07:01
El escándalo del Banco Nación en la gestión de Mauricio Macri suma un nuevo capítulo. Tras conocerse que la entidad le otorgó un préstamo millonario a Vicentín, empresa "amiga" del anterior gobierno, ahora se conoció que la aceitera fue la mayor aportante privada de la campaña de Juntos por el Cambio, al menos hasta las PASO. Se endeudó con el Banco Nación por 350 millones de dólares, nunca pagó y se declaró en default el 6 de diciembre.
 
Según publicó La Política Online, la entidad pública le prestó a la empresa que entró en default más de $18.370 millones durante la gestión de Javier González Fraga. En diciembre del año pasado, la empresa entró en quiebra y comenzó la polémica contra el funcionario macrista, por ignorar los análisis de riesgo crediticio y ampliar el préstamo a la firma que suspendió pagos por "estrés financiero".
 
Pero el nuevo dato que complica a la gestión macrista es que la agroexportadora Vicentín fue la mayor aportante privada de la campaña de Juntos por el Cambio. De acuerdo a los registros en la página de la Cámara Nacional Electoral, Vicentín aportó a través de tres de sus empresas: Algodonera Avellaneda, FRIAR S.A y Oleaginosa San Lorenzo. Las tres pertenecen al holding agroexportador Vicentín.
 
Cada una de las compañías aportó para la campaña de Juntos por el Cambio la suma exacta de $4.500.000, dando un total de $13.500.000. Con esa suma, aparecen como uno de los principales aportantes privados a la campaña de Macri, que fue quien más recibió. Lo hicieron algunos días antes de las PASO, entre el 6 y el 8 de agosto de acuerdo a los registros.
 
Cabe destacar que fue el ex presidente Macri el que impulsó en 2019 una ley exprés para permitir que las empresas privadas pudieran realizar aportes para la campaña electoral. Dicha práctica se encontraba prohibida por la reforma electoral que impulsó en 2009 el entonces gobierno de Cristina Fernández. Y aún no fueron publicados los registros de aportes para la segunda etapa de la campaña.
 
El Banco Nación abrió una investigación sobre los créditos irregulares que la entidad otorgó a la exportadora de granos Vicentín. La empresa se declaró en cesación de pagos cuatro días antes de que Cambiemos terminara su gobierno. Macri favoreció a una empresa "amiga" y dejó al Banco Nación en jaque.
 
La Opinión Popular

23-01-2020 / 09:01
En diciembre pasado y por primera vez en los últimos tres años el atesoramiento de dólares fue negativo. Según los datos del Balance Cambiario del BCRA correspondiente al mes pasado la "formación de activos externos del sector privado no financiero" fue negativa en u$s153 millones.
 
Lo que se conoce en la jerga financiera como la "fuga de capitales" o más coloquialmente como el "atesoramiento" de dólares por parte del público, es decir, las divisas que compran las personas físicas y que salen del sistema financiero, totalizó en 2019 los u$s26.865 millones, apenas 1% por debajo del récord histórico de 2018.
 
De modo que en la era Macri (diciembre 2015-noviembre 2019) el atesoramiento sumó nada menos que u$s88.371 millones. Esto representa hoy a casi el doble de las reservas del BCRA.
 
Si bien existe un estigma político sobre el tema del atesoramiento, vale señalar que se trata de ahorro legal que los argentinos de todos los estratos sociales canalizan, según sus posibilidades, en la tenencia de moneda extranjera.
 
Estos fondos pueden tener como destino tanto una caja de seguridad, un colchón, o una maceta como una cuenta en el exterior. De modo que se trata de ahorro doméstico que está fuera del sistema.
 
Basta con imaginar todo lo que se podría hacer o financiar (proyectos, emprendimientos, obras de infraestructura, etc.) con semejante masa de recursos si se recuperara la confianza de los ahorristas argentinos. No se necesitaría ir a "manguear" al exterior ni a mendigar auxilios a organismos internacionales.
 
Este beneficio tiene como objetivo de favorecer el crecimiento productivo de la economía.

23-01-2020 / 08:01
La última marcha por Alberto Nisman, convocada por sectores de Juntos por el Cambio esta vez fue sin el apoyo de fiscales ni de la DAIA, ni de la AMIA, ni del mismo Mauricio Macri, como en aquella de febrero de 2015, la llamada "marcha de los paraguas".
 
Por eso no podría decir cuál grado de adhesión ha tenido la convocatoria, pero no es difícil intuirlo; por lo pronto decir que representa la estrategia de los sectores radicalizados del macrismo que niegan, no ya la colaboración, sino el diálogo con el gobierno de Alberto Fernández y que encuentran en la muerte de Nisman, un tabla de sobrevivencia.
 
A la marcha primigenia, la de 2015 que alentaba la hipótesis de un asesinato, adhirió Macri quien concurrió acompañado por su esposa: fue su primer acto de campaña.
 
La afirmación puede sonar temeraria, sin embargo las tragedias han estado vinculadas al ascenso del macrismo desde sus orígenes porteños y allí emerge el recuerdo de Cromañón. Es difícil pensar una victoria del ex presidente en aquella ocasión para Jefe de Gobierno, sin la estela política que arrojó la tragedia del local del barrio de Once y los dos centenares de jóvenes muertos.
 
Así, dos tragedias de distinta magnitud están presentes en los umbrales de la llegada al poder de esta fuerza política; es cierto que su existencia precede a ambas, pero no es menos relevante que los dos hechos fueron procesados discursivamente por Macri y su entorno de cara a una contienda electoral.
 
A falta de una mirada en pos de la inclusión social, ante la ausencia de una comunicación sustantiva con los sectores populares e incluso con parte de la clase media, el macrismo encontró en esas tragedias (también con la ferroviaria en la Terminal de Once) un modo de construir un relato político retomando el dolor que esas muertes produjeron en las sensibilidades, mucho más que en las razones.
 
El objetivo no fue generar un discurso político en los términos tradicionales, esto es elaborar un Programa de Propuestas de Políticas Públicas que superaran esa situación y que abrieran el camino a un horizonte donde hechos de ese tipo no se repitieran y a la vez garantizar justicia sobre lo ocurrido.
 
En ese sentido no deja de llamar la atención que en cuatro años donde el macrismo manejó buena parte de los recursos institucionales del Estado, no logró un sólo avance significativo en la causa ¿No era una tragedia a atender? ¿No fueron a la "marcha de los paraguas" porque el gobierno aquel impedía la investigación?
 
Desde luego, las dificultades partieron de un hecho: es muy probable que el fiscal haya decidido quitarse la vida y entonces la tragedia cobra otra dimensión, alejándose de culpabilidades hacia otros actores. El discurso construido en torno de una suposición, cuyos resultados efectivos no se discuten, queda a la intemperie, debilitada y erosionada frente a hechos que no aparecen.

22-01-2020 / 09:01
El Gobierno de Alberto Fernández oficializó hoy la reapertura de la paritaria nacional docente. Lo hizo a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial. En las próximas horas, el Ministerio de Educación Nacional convocará a los gremios docentes para la semana que viene a la mesa salarial que Mauricio Macri derogó dos años atrás.
 
La norma viene a cumplir con una de las promesas de campaña de Fernández, que después de las PASO se reunió con los principales dirigentes de Ctera. En sus ex oficinas de San Telmo, les confió a Sonia Alesso, Roberto Baradel y Eduardo López que retomaría la paritaria nacional.
 
Ese había sido el principal reclamo de los sindicatos docentes, el motivo de numerosos paros en los últimos dos años. Fue en principios de 2018 cuando, a través del decreto 52/2018, Macri suspendió la paritaria nacional y, en su lugar, estableció una "mesa de convenio marco" que excluía del temario la negociación salarial, pero que dirimía otras cuestiones como carrera docente, condiciones laborales y fondo de incentivo. La pauta salarial, en tanto, quedaba establecida un 20% por encima del salario mínimo vital y móvil.
 
Con ese piso las provincias, las encargadas de pagar los salarios, debían negociar con sus sindicatos. A partir de ahora, con la vuelta de la paritaria nacional, las jurisdicciones tendrán que acomodarse al mínimo que se fije en la negociación nacional y, a partir de esa base, lograr un acuerdo con sus docentes.
 
Al igual que antes de que se derogara, el decreto prevé que la representación en la mesa nacional sea "proporcional" a la cantidad de afiliados que tenga cada gremio; un guiño para Ctera, el mayoritario del sector.
 
"La integración de la representación de los trabajadores y las trabajadoras será proporcional a la cantidad de afiliados y afiliadas cotizantes que posea cada uno de los gremios de primer grado intervinientes o los adheridos formalmente a las entidades sindicales intervinientes de grado superior, en su caso", señala.
 
Para ello, agrega, cada año el Ministerio de Educación Nacional le pedirá a la cartera de Trabajo una actualización de la cantidad de afiliados de cada sindicato. En total, los de representación nacional, son cinco: Ctera, Uda, Cea, Amet y Sadop, cuyos maestros trabajan en escuelas privadas y habían quedado afuera de la mesa de convenio macro que convocaba Cambiemos.

22-01-2020 / 08:01
El Gobierno nacional envió este martes el proyecto de Ley de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa, que pretende darle a la renegociación de ese pasivo un marco de legalidad y legitimidad del Congreso.
 
"Colapso del modelo económico imperante." Con esa frase, el Gobierno acompañó el proyecto de Ley de la deuda que se espera que se trate la semana próxima, en sesiones extraordinarias. El mensaje lleva la firma del presidente Alberto Fernández, del ministro de Economía, Martín Guzmán, y del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.
 
La iniciativa declara de interés nacional el proceso para hacer sustentable la deuda en los términos de la Ley de Administración Financiera, autorizando al Poder Ejecutivo a efectuar operaciones de administración de pasivos, canjes o reestructuraciones de los vencimientos de bonos bajo ley extranjera.
 
En el estructurado de la norma no se definen las condiciones del canje, las cuales se están negociando con los acreedores. "La estrategia es sobre la base de la buena fe, la voluntad de pago está", aseguró por la mañana el ministro de Economía, Guzmán.
 
La ley tiene como objetivo que el país mejore al menos dos de tres condiciones: plazos, tasas de interés y monto del capital. En ese sentido, reveló que mantiene conversaciones con el FMI en tono "constructivo" con la finalidad de reperfilar el sendero de pagos programados para devolver el préstamo otorgado.
 
"Lo que se hizo con la deuda fue un desastre, el país no puede sostener la carga de deuda que enfrenta", reiteró Guzmán. Consideró que la resolución del tema de la deuda será clave para luego enfrentar otros problemáticas, como dos años consecutivos de recesión e inflación récord.
 
"Para pagar el país necesita generar capacidad, para eso hay que crecer, por lo que es fundamental que haya un alivio en la carga de deuda que enfrenta el país", explicó. El stock de deuda supera los 300 mil millones de dólares y es equivalente al 90 por ciento del PBI. La iniciativa se tratará en comisión el próximo martes, el miércoles ingresará a labor parlamentaria y se sesionará en Diputados el jueves, según confirmaron a este diario desde el bloque oficialista.
 
En solo tres párrafos, el Gobierno resume el descalabro financiero derivado del endeudamiento. Allí mencionan que en la gestión de Mauricio Macri se incrementó "significativamente su nivel de deuda pública, fundamentalmente denominada en moneda extranjera y sometida a jurisdicción externa", sin mejorar la generación de divisas y de producción para cumplir con el pago de los compromisos.
 
No es pura retórica. Es una forma de plantear la responsabilidad del macrismo en el estrepitoso fracaso y forzar el compromiso de la oposición en apoyo a la ley. El oficialismo quiere una votación exprés antes que Guzmán se cruce con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, el 5 de febrero. Con el mazo dando y a Macri invocando.
 
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