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El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
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Nacionales - 30-09-2019 / 10:09
LA UCR SE DESPEGÓ DEL PRESIDENTE Y LOGRÓ RETENER LA GOBERNACIÓN

Mendoza: una victoria radical escondiendo a Macri

Mendoza: una victoria radical escondiendo a Macri
Con Mauricio Macri oculto abajo de la alfombra, el radicalismo ganó en Mendoza. Con el discurso de continuar con la gestión del actual gobernador, Alfredo Cornejo, Rodolfo Suarez (UCR) ganó la elección en el quinto distrito en caudal electoral del país, con el 49,9 por ciento de los votos. En la imagen: Cornejo y Suárez, anoche, en los festejos por el triunfo en Mendoza.
Con Mauricio Macri oculto abajo de la alfombra, el radicalismo ganó en Mendoza. Con el discurso de continuar con la gestión del actual gobernador, Alfredo Cornejo, Rodolfo Suarez (UCR) ganó la elección en el quinto distrito en caudal electoral del país, con el 49,9 por ciento de los votos.
 
Segunda quedó la senadora nacional y candidata del Frente Elegí (PJ), Anabel Fernández Sagasti, con el 34 por ciento, que ya a las 20, antes de que se conocieran datos del escrutinio, salió a reconocer la "irremontable" diferencia. Más lejos quedaron el diputado nacional José Luis Ramón (Fuerza Protectora), con el 8 por ciento, y Noelia Barbeito, del Frente de Izquierda, con el 3 por ciento de los votos.
 
La fiesta se la llevó el partido centenario, que luego de la derrota en la elección primaria, decidió hacer campaña por fuera las órdenes de la Casa Rosada, sin fotos de Macri, y mucho menos de Juntos por el Cambio. El foco estuvo puesto en la elección provincial, por fuera de la agenda y del cronograma nacional "para que evaluaran los mendocinos sobre qué gobierno quieren", explicó Cornejo en la fiesta.
 
Así, el radicalismo se aferró a su principal distrito y contó con el voto de la mitad del padrón. Si bien el presidente de la UCR dijo que a nivel nacional van a "apoyar a un modelo de la cultura del trabajo", no dejó pasar la oportunidad para disparar contra Macri: "Prometimos poco y hemos dado más resultados de lo que prometimos".
 
A pesar de que desde el radicalismo denunciaron una campaña sucia por la difusión de fotos de Suarez con Macri, a las 21.30 llegó el oportunista saludo presidencial vía Twitter: "Mis felicitaciones a Rody Suárez por la excelente elección del día de hoy. Quiero felicitar también al gobernador Alfredo Cornejo por su gran gestión y su apoyo decisivo para alcanzar este resultado", publicó la cuenta oficial.
 
El gobernador electo reconoció que alejarse de la figura de Macri fue positivo para su campaña. "Esta es una elección provincial. Hubo una elección nacional que fue adversa al gobierno nacional y no queríamos que eso influya en Mendoza", remarcó.
 
En su mayoría, los oficialismos siguen ganando en sus distritos. Con el resultado de Mendoza, se reafirma la tendencia que comenzó este año con Neuquén y se ratificó en Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Córdoba, entre otras provincias. Las excepciones hasta ahora fueron Santa Fe y Tierra del Fuego. Y, si se repite el resultado de las PASO, se sumaría la Provincia de Buenos Aires, donde María Eugenia Vidal podría perder la gobernación.
 
Los radicales saben que el futuro nacional de Cambiemos pinta muy oscuro, casi irremontable. De cualquier modo, Cornejo "la tenía clara": ningún funcionario nacional macrista entorpeció la campaña que él condujo ni se subió ayer al palco de los vencedores.
 
La Opinión Popular

 
Desdoblar, alambrar, ganar
 
El radical Rodolfo Suárez será el gobernador de Mendoza tras imponerse con gran amplitud a la peronista Anabel Fernández Sagasti. La senadora derrotada reconoció temprano el resultado tras felicitar al actual intendente de la capital de la provincia.
 
Con él ganaron la Unión Cívica Radical (UCR) y en particular el mandatario saliente Alfredo Cornejo. Lo consiguieron merced a la táctica de provincializar la elección hace meses. La reforzaron despegando su campaña del PRO, de la Casa Rosada en términos generales y del presidente Mauricio Macri en especial. Cornejo lo cuestionó la misma noche del 11 de agosto, tras conocerse el veredicto popular en las Primarias Abiertas (PASO) nacionales.
 
Los aliados de la coalición Cambiemos se prenderán en el festejo. Alegarán que tiene proyección nacional, que "sí se puede". Se trata de una lectura voluntarista al extremo, aventurada.
 
Como saben los intendentes oficialistas en todo el país Macri tira para abajo cualquier boleta. Por eso, en distintas comarcas inventan modalidades creativas de corte. A tijeretear, a tijeretear, el nuevo modo de alambrar.
 
Los mendocinos evitaron tener a Macri en su boleta: acertaron al "desdoblar" como ya había hecho, con éxito, el gobernador boina blanca jujeño, Gerardo Morales.
 
El radicalismo conserva así las dos provincias que había conquistado en 2015 sumándolas a Corrientes. Santiago del Estero, comandada por el correligionario confederado Gerardo Zamora, es un planeta aparte no sometido a la estructura partidaria. A nivel de capitales de provincia retuvieron menos: perdieron Córdoba, Neuquén, Paraná, Santa Rosa y Santa Fe. Mendoza les siguió siendo fiel: la mantuvieron con holgura.
 
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En el desenlace primó la lógica: prevaleció el favorito, que había obtenido siete puntos de diferencia en las Primarias Abiertas (PASO) provinciales batiendo a un precandidato del PRO.
 
El despliegue territorial de la UCR es otra de las claves: manda en la mayoría de las intendencias. La Constitución mendocina prohíbe la reelección inmediata del gobernador, mientras en las comunas está permitida la de los intendentes.
 
El primer mandatario provincial, pues, tiene poder relativo menor a los colegas de otros pagos (nace pato medio rengo, pongalé)... Y el peso específico de los intendentes (que pueden perdurar muchos años) es alto en términos comparativos.
 
Mendoza es la provincia con "alternancia perfecta" desde 1983: cinco gobernadores radicales y cinco justicialistas. En general cada gestión coincidió con gobiernos nacionales del mismo signo pero hubo excepciones a dicha tendencia dominante. Por ejemplo, Julio Cobos, hecho famoso, gobernó en el mismo período que el presidente Néstor Kirchner.
 
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Los antecedentes de compulsas locales vienen favoreciendo a la UCR desde 2013. En 2015 Cornejo llegó a la gobernación con el 48,38 por ciento y más de siete puntos de luz sobre el peronista Adolfo Bermejo.
 
En aquel entonces, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) cuya lista fue encabezada por Noelia Barbeito sacó más del 10 por ciento de los votos. Ayer repitió candidata pero no desempeño. El FIT se resignó a alrededor del tres por ciento. Esta nota se cierra antes de tener la totalidad del primer escrutinio, los porcentajes no son definitivos.
 
Un emergente local --José Luis Ramón (Partido Protectora)-- surgió en 2017 y se alzó con una diputación nacional, capitalizando en parte la pésima performance del peronismo. Ayer padeció la polarización conservando de todas formas más de un 8 por ciento.
 
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Fernández Sagasti sigue en el Senado nacional. Cornejo tiene asegurada una banca como diputado pues encabeza la lista de Cambiemos para las respectivas elecciones de octubre.
 
Con el veredicto de las PASO nacionales cada fuerza hace sus propios cálculos y simulaciones para imaginar cuántas bancas tendrá. Dedicarse a ese ejercicio ahora es medio azaroso, seguramente se pondrá de moda en las últimas semanas de octubre.
 
Si se reiteraran, grosso modo, los guarismos de las PASO el Frente de Todos podría coquetear con la mayoría en la Cámara alta y quedar cerca en Diputados.
 
El radicalismo especula con mejorar la proporción de bancas respecto de los aliados de PRO, aspecto de discreta relevancia si se da el milagro de la reelección de Macri. Cobraría mayor importancia si se confirma la predicción más lógica: victoria de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner en primera vuelta.
 
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El peronismo mendocino, que se había ilusionado con un batacazo de "la Anabel", ahora se concentrará en la competencia del 27 de octubre. Dos semanas antes se realizará la primera vuelta de las elecciones en Chaco, una de las pocas provincias que tienen sistema de ballottage, en su caso idéntico al nacional. El ex gobernador peronista Jorge Capitanich pinta como favorito.
 
La jornada de ayer como las precedentes en otros distritos se caracterizó por un valioso clima cívico, sin incidentes llamativos y con una buena participación (75 por ciento).
 
La seguidilla de comicios agrega otra revalidación del oficialismo provincial. Así suele ser la tendencia desde hace décadas y también en 2019. Hasta ahora cambiaron de signo Tierra del Fuego y Santa Fe. Solo dos aunque esta última crucial porque el peronismo avanzó en una gran provincia que había perdido en 2007.
 
En base a los resultados de las PASO bonaerenses todo indica que el Frente de Todos recobrará esa provincia fundamental el 27 de octubre.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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09-12-2019 / 07:12
Lo que parecía imposible, sucedió: después de las derrotas electorales de Mauricio Macri en la Nación y en Buenos Aires, el macrismo sufrió una nueva caída al perder en Boca, el bastión en el que nació y creció su poder. Lo hizo posible la lista opositora que encabezan Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini, pero que tuvo en Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club, como principal emblema del triunfo.
 
Pasada largamente la medianoche y escrutadas más del 80% de las mesas, en un conteo lentísimo y que pasó por diferentes etapas, la dupla opositora se imponía con un 53,5% de los votos por delante del oficialismo que proponía a Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi como postulantes, que sumaban un 30,6%. En tercer lugar, con un 15,9% se ubicaba la lista de José Beraldi y Rodolfo Ferrari.
 
"Ganamos porque la gente no aguantó más. Lo primero que vamos a hacer es abrirle la puerta al socio", dijo un exultante Ameal, cerca de la una de la mañana. A su lado, Pergolini destacaba la grandeza del club, por haber logrado que casi 40 mil personas se acercaran a votar.
 
Atrás había quedado una elección récord para un club argentino, con 38.363 votantes, en la que la dupla Ameal-Pergolini logró un triunfo claro que supone el fin del macrismo en Boca después de 24 años de hegemonía, desde que Macri se impusiera en los comicios de diciembre de 1995 al binomio que componían Antonio Alegre y Carlos Heller.
 
Como había pedido Riquelme, desde muy temprano los socios de Boca se acercaron en masa a la Bombonera para votar, en unas elecciones que mostraron irregularidades y que tuvieron varias denuncias por parte de los opositores. "Son tramposos, son tram-po-sos", bramaba Riquelme cuando se iba enterando de los problemas.
 
Ameal comenzó dando la sorpresa al imponerse por 2 puntos en las mesas de las peñas, que se estimaba que iban a ser favorables al oficialismo. Gribaudo solo se impuso entre los vitalicios, en tanto que la sorpresa la dieron las mesas de Damas, que le daban más de 100 votos de diferencia para la vuelta del ídolo en cada una de ellas, con excepción de una.
 
Así, con casi el 100% escrutado, Ameal llegaba al 52,84% de los votos, mientras Gribaudo tenía 30,6% y José Beraldi, el tercero en discordia, solo 16,41%. Pero luego de unas mínimas dudas, cuando las primeras mesas de activos marcaban paridad, la tendencia se consolidó con diferencias amplias en las mesas que concentraban a la mayoría de los votantes.
 
Y allí la tendencia se hizo irreversible, por más que el escrutinio avanzaba a paso de tortuga. Pero si esperaron 24 años para sacar al macrismo de Boca, los ganadores no se preocuparon demasiado y celebraron una victoria que hace un tiempo parecía imposible.
 
La Opinión Popular

08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
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