La Opinión Popular
                  19:10  |  Lunes 09 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
Recomendar Imprimir
Nacionales - 13-09-2019 / 09:09
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Funcionarios macristas se preparan para exilios forzados

Funcionarios macristas se preparan para exilios forzados
El masivo voto de censura que se encamina a enfrentar Mauricio Macri en las elecciones del 27 de octubre reavivó un recuerdo entre sus más asiduos interlocutores empresariales y sindicales: la casa en Roma que varias veces les contó que tiene lista, hasta con cortinas nuevas, para pasar allí el resto de sus días con Juliana Awada y la pequeña hija de ambos.
El masivo voto de censura que se encamina a enfrentar Mauricio Macri en las elecciones del 27 de octubre reavivó un recuerdo entre sus más asiduos interlocutores empresariales y sindicales: la casa en Roma que varias veces les contó que tiene lista, hasta con cortinas nuevas, para pasar allí el resto de sus días con Juliana Awada y la pequeña hija de ambos.
 
Paradojas de la vida, el país de cuya crisis escapó su padre 70 años atrás podría servirle al todavía Presidente en unos pocos meses como refugio de la que él mismo deja como legado en la tierra donde su progenitor se hizo millonario.
 
No es el único que coquetea con el exilio. En el gabinete también se escuchó hablar a Guillermo Dietrich de unas "largas vacaciones" fuera del país después del 10 de diciembre.
 
Al margen del propio Macri, el ministro de Transporte es el más complicado en dos causas judiciales que avanzaron en las últimas semanas sobre el manejo de rutas y autopistas a partir de 2015.
 
Una, la que inició el sindicato de Vialidad sobre el cobro de más de $30.000 millones en peajes sin contrato en siete corredores viales, se tramita en el juzgado de Sebastián Casanello.
 
La otra, que investiga la polémica re-concesión hasta 2030 y el reconocimiento de una deuda por US$ 500 millones a favor de los ex socios del grupo Macri en Autopistas del Sol, está en manos de Rodolfo Canicoba Corral.
 
A esta última la reactivó el mismísimo fiscal Carlos Stornelli, ex jefe de seguridad de Boca. Su resurgir montó a caballo del despoder presidencial, como el de la causa por la deuda de Correo Argentino S.A.
 
Aunque estudia emigrar para evitar correr la suerte de su antecesor, Julio De Vido, Dietrich no pierde las esperanzas de una remontada como la que vende Marcos Peña a los pocos que todavía lo escuchan en la Casa Rosada.
 
Al menos eso procuró transmitir por whatsapp a sus colaboradores días atrás, cuando empezó a amainar la corrida cambiaria.
 
El desbande, tras la paliza de las PASO, es muy desordenado. La desesperación por tapar huellas es tal que las máquinas trituradoras de papel empezaron a trabajar a full en todos los dominios macristas.

 
"Equipo, ahí me confirmaron que voy a ser el responsable de la fiscalización en todo el país. La idea es armar una mega logística movilizando entre 100.000 y 200.000 personas en todo el país para cubrir cada una de las 100.000 mesas. Voy a incorporar gente de otros lugares del gobierno y del sector privado y designar a un responsable de gestión por provincia, que se articulará con un responsable político de cada provincia", escribió Peña.
 
El ministro se autoimpuso metas ambiciosas: solo en Transporte (incluyendo a los ferrocarriles de gestión estatal) aspira a reclutar 10 mil fiscales.
 
"Alvaro y Euge van a articular esto con ustedes, como en las PASO", les avisó en el mismo grupo a sus colaboradores. Si algún fiscal se pone a investigar esos chats, quizá se le abra un frente judicial adicional.
 
¿Acaso el coordinador de Asuntos Públicos del ministerio, Alvaro Quiroga, y la directora general de Relaciones Institucionales, Eugenia Wehbe, cobran los jugosos salarios que les paga el Estado para organizar a los fiscales de Cambiemos? ¿Acaso los 10 mil irán voluntariamente o los presionarán para que lo hagan, como denunciaron decenas de empleados precarios del gobierno porteño en el sitio noesmitrabajo.com?
 
El desbande tras la paliza de las PASO es muy desordenado. La desesperación por tapar huellas es tal que las máquinas trituradoras de papel empezaron a trabajar a full en todos los dominios de Dietrich.
 
Para los papeles más difíciles de emprolijar volvió al ruedo una contadora creativa: la ex tesorera del PRO bonaerense María Fernanda Inza, a quien María Eugenia Vidal debió echar de la Contaduría provincial por el escándalo de los aportantes truchos a la campaña pasada.
 
Protegida del secretario legal y técnico de Presidencia, Pablo Clusellas, y portadora de saberes y contactos de los nosiglistas Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti, Inza trajina los pasillos de Transporte como un bombero en pleno incendio. ¿Alcanzará?
 
 
Para todos, todo
  
La frazada corta del Estado, mientras tanto, parece angostarse cada día. La plata no alcanza para todos y Macri decidió priorizar a los amigos. Así fue como, el viernes pasado, las empresas generadoras de electricidad cobraron una vieja deuda por el equivalente a lo que costará la Emergencia Alimentaria que obtuvo media sanción en Diputados.
 
No hizo falta que cortaran ninguna calle el dueño de Central Puerto, Nicky Caputo, ni el de Pampa Energía, Marcelo Mindlin. Junto a otras firmas, como Aluar y Albanesi, embolsaron entre el miércoles y el viernes pasado unos 7.200 millones de pesos.
 
La negociación de ese pago, según publicó el portal especializado Econojournal, la encabezó el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui. ¿Lo sabría el magnate británico Joe Lewis, varias veces anfitrión de Macri en su mansión de Lago Escondido, cuando compró un 9% de Pampa Energía el 12 de agosto, justo después del peor desplome diario que hayan sufrido nunca las acciones de las empresas de ningún país que no estuviera en guerra?
 
Una tensión similar promete generar dentro de una semana el BoPoMo (Bono de Política Monetaria), una jugada ¿preparada? del Messi de las finanzas Luis "Toto" Caputo antes de su salto al Banco Central. Se trata de un bono a dos años que emitió el Tesoro en 2017 en pesos, pero cuyos intereses replican los de las Leliqs.
 
La mitad de la emisión la compró PIMCO, un fondo de inversión que se jacta de manejar más títulos de deuda soberana que ningún otro en el planeta. Lo preside Mohammed El-Erian, uno de los economistas que sonó como posible reemplazo de Christine Lagarde en el FMI cuando se supo que dejaría el cargo.
 
Tal como quedó redactado el "reperfilamiento" de la deuda, el BoPoMo debería pagarse. Es el equivalente a 410 millones de dólares que los acreedores cobrarán en pesos pero que procurarán convertir a moneda dura al instante. Es lo que avisaron esta semana los enviados de PIMCO que visitaron al secretario de Finanzas, Santiago Bausili.
 
El problema, en rigor, es más político que económico. ¿Cómo justificará Macri pagarle a un megafondo de Wall Street luego de haber defaulteado las LECAPs que tenían en cartera las Pymes y los ahorristas con cuotapartes en Fondos Comunes de Inversión (FCI)?
 
¿Cómo evitará que, para sortear el control de cambios, PIMCO compre dólares a través de la bolsa y haga volar el precio del "contado con liqui"? ¿Y si le paga con dólares de las reservas? ¿Se animará a hacerlo con el FMI todavía en silencio acerca de su último desembolso comprometido?
 
Rogelio Frigerio, economista al fin, también procura tapar lo que la frazada deja al descubierto. Desde el Ministerio del Interior negoció con las petroleras el descongelamiento del combustible para el mercado mayorista, donde los que compran son básicamente productores rurales.
 
El criterio fue afectar al sector que más ganó con la devaluación para evitar un castigo adicional a los automovilistas urbanos. De paso, las petroleras se aseguraron que el congelamiento termine en noviembre, antes del traspaso de los atributos del poder.
 
 
Pactismo de Estado
  
El gran interrogante es qué pasará en los primeros meses de gestión del casi seguro ganador, Alberto Fernández. A Miguel Acevedo, en su reunión en el búnker de la calle México, el candidato le habló de un pacto de precios y salarios por 180 días.
 
Las eléctricas y gasíferas ya dan por hecho que durante ese lapso no tendrán subas, por más que el dólar siga en alza, pero las petroleras se preguntan si llegarán a ponerse al día antes de ese nuevo freezer. El que pica en punta para administrar ese pacto es José Ignacio de Mendiguren, quien insiste en formalizarlo por ley y que funcione como una especie de ministerio.
 
Alfredo Coto también habló fugazmente de ese acuerdo de precios y salarios con Fernández, a quien ya había visitado luego de que Cristina Kirchner lo ungiera como candidato presidencial. El supermercadista lo conoce desde 1996, cuando Fernández ocupaba un rol clave en Provincia Seguros, la aseguradora que creó la primera ART.
 
Coto gestionó entonces a través suyo una "carta de indemnidad", que implicaba que si demandaban a Coto, la ART cubría también el excedente de la tarifa que fijaba la ley de riesgos de trabajo. La carta se firmó pero la aseguradora estatal no cubrió las demandas.
 
"Lo conozco desde la vez que le compré el primer seguro y todavía se acuerda de que lo apretamos un poquito", se rió Coto al recordarlo, la semana pasada, en el seminario que organizó la Asociación Empresaria Argentina (AEA) en el Sheraton.
 
El banquero Jorge Horacio Brito, que voló a Tucumán en su avión privado para no perderse la foto del pacto con Acevedo y Héctor Daer, es uno de los más entusiasmados con el fin de ciclo. Lo intuía incluso la semana previa a las PASO.
 
Se lo anticipó a Gabriel Martino, el CEO del HSBC, en un café que compartieron por esos días. Martino, más afín a Cambiemos aunque también lo suficientemente precavido como para haber ido a visitar a Alberto a su departamento de Puerto Madero antes de esa elección, creyó que era solo una expresión de deseos.
 
Son gestos casi imperceptibles, pero que Fernández anota para un futuro inmediato. Así cómo valora lo solícito que se muestra Sergio Massa a la hora de hacer campaña y la sintonía que supo construir incluso con dirigentes de La Cámpora que antes había denostado, el candidato registra el rol que jugaron bajo el macrismo los barones del establishment.
 
Del jefe de Techint, Paolo Rocca, recuerda que apenas asumió Macri celebró que "al fin tenemos un presidente ingeniero". Y sabe que el del jefe de Techint no fue un flechazo sino un romance prolongado. En 2017, con una frase para la antología, lo llevó a su paroximo: "Por primera vez en años, hay un clima que permite pensar la Argentina de largo plazo".
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
09-12-2019 / 07:12
Lo que parecía imposible, sucedió: después de las derrotas electorales de Mauricio Macri en la Nación y en Buenos Aires, el macrismo sufrió una nueva caída al perder en Boca, el bastión en el que nació y creció su poder. Lo hizo posible la lista opositora que encabezan Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini, pero que tuvo en Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club, como principal emblema del triunfo.
 
Pasada largamente la medianoche y escrutadas más del 80% de las mesas, en un conteo lentísimo y que pasó por diferentes etapas, la dupla opositora se imponía con un 53,5% de los votos por delante del oficialismo que proponía a Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi como postulantes, que sumaban un 30,6%. En tercer lugar, con un 15,9% se ubicaba la lista de José Beraldi y Rodolfo Ferrari.
 
"Ganamos porque la gente no aguantó más. Lo primero que vamos a hacer es abrirle la puerta al socio", dijo un exultante Ameal, cerca de la una de la mañana. A su lado, Pergolini destacaba la grandeza del club, por haber logrado que casi 40 mil personas se acercaran a votar.
 
Atrás había quedado una elección récord para un club argentino, con 38.363 votantes, en la que la dupla Ameal-Pergolini logró un triunfo claro que supone el fin del macrismo en Boca después de 24 años de hegemonía, desde que Macri se impusiera en los comicios de diciembre de 1995 al binomio que componían Antonio Alegre y Carlos Heller.
 
Como había pedido Riquelme, desde muy temprano los socios de Boca se acercaron en masa a la Bombonera para votar, en unas elecciones que mostraron irregularidades y que tuvieron varias denuncias por parte de los opositores. "Son tramposos, son tram-po-sos", bramaba Riquelme cuando se iba enterando de los problemas.
 
Ameal comenzó dando la sorpresa al imponerse por 2 puntos en las mesas de las peñas, que se estimaba que iban a ser favorables al oficialismo. Gribaudo solo se impuso entre los vitalicios, en tanto que la sorpresa la dieron las mesas de Damas, que le daban más de 100 votos de diferencia para la vuelta del ídolo en cada una de ellas, con excepción de una.
 
Así, con casi el 100% escrutado, Ameal llegaba al 52,84% de los votos, mientras Gribaudo tenía 30,6% y José Beraldi, el tercero en discordia, solo 16,41%. Pero luego de unas mínimas dudas, cuando las primeras mesas de activos marcaban paridad, la tendencia se consolidó con diferencias amplias en las mesas que concentraban a la mayoría de los votantes.
 
Y allí la tendencia se hizo irreversible, por más que el escrutinio avanzaba a paso de tortuga. Pero si esperaron 24 años para sacar al macrismo de Boca, los ganadores no se preocuparon demasiado y celebraron una victoria que hace un tiempo parecía imposible.
 
La Opinión Popular

08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar