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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Nacionales - 04-09-2019 / 10:09
LA IMAGEN DEL PRESIDENTE CAE A MÍNIMOS HISTÓRICOS Y QUEDA MUY LEJOS DE UNA SEGUNDA VUELTA

Encuesta: Macri se desploma por debajo del 30% y Alberto le saca casi 30 puntos

Encuesta: Macri se desploma por debajo del 30% y Alberto le saca casi 30 puntos
Mauricio Macri aparece lejos del escenario de una remontada épica que lo lleve al ballotage, como imaginan sus más fanáticos seguidores y alientan sus más entusiastas aliados como Miguel Pichetto y Elisa Carrió. Así lo muestra una encuesta nacional que ubica al Presidente cayendo por debajo de los 30 puntos y a Alberto Fernández superando cómodamente el 50 por ciento.
El dólar saltó a más de $ 60 a pesar de la venta de millones de las reservas. El saqueo de recursos no se detiene. El Gobierno anunció la postergación de vencimientos de deuda en un default selectivo y el comienzo del diálogo con el FMI para extender los plazos de vencimiento. Es decir, patear para adelante los pagos de la deuda.
 
En ese contexto, Mauricio Macri aparece lejos del escenario de una remontada épica que lo lleve al ballotage, como imaginan sus más fanáticos seguidores y alientan sus más entusiastas aliados como Miguel Pichetto y Elisa Carrió. Así lo muestra una encuesta nacional que ubica al Presidente cayendo por debajo de los 30 puntos y a Alberto Fernández superando cómodamente el 50 por ciento.
 
Un nuevo sondeo muestra que la fórmula del Frente de Todos, Alberto Fernández - Cristina, tiene una intención del 54,3 por ciento de los votos, mientras que los candidatos de Juntos por el Cambio, Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, alcanzan el 26,6 por ciento. Teniendo en cuenta los indecisos, Fernández obtendría el 55,1 por ciento y Macri el 27,4 por ciento.
 
El resultado muestra además que, de mantenerse estos guarismos, no habrá balotaje en noviembre, debido a que la fórmula Fernández-Fernández se impondrá en primera vuelta. Si se da la cifra que arroja la encuesta realizada por CB Consultora podrían superar el 54,1 por ciento que obtuvo la ex presidenta en 2011.
 
Según el análisis, la fórmula macrista posee un 7,6 por ciento menos de intención de voto respecto a las primarias, sin contar los indecisos. El 41,7% de los encuestados, identifica al gobierno actual como el principal responsable de la crisis económica.
 
En ese sentido, la imagen de Macri se encuentra en los mínimos históricos, con el 25,5 por ciento de aprobación y 69,8 por ciento de desaprobación. Macri sufre los efectos de la derrota en las PASO y la crisis de su modelo económico neoliberal. Su intención de voto se desploma.
 
La Opinión Popular

 
Encuesta: Macri podría caer debajo del 30% y Alberto le saca casi 30 puntos
 
El sondeo de CB Consultora -al que LPO accedió en exclusiva- revela que la imagen de Macri cayó a mínimos históricos tras su derrota en las PASO y la crisis económica que se desató en los días posteriores. El trabajo, cabe aclarar, finalizó casi en paralelo al anuncio del cepo al mercado cambiario.
 
Fernández lidera cómodamente con el 54,3 por ciento, lo que según esta encuesta lo ubica con posibilidades concretas de superar el 54,1 por ciento que obtuvo Cristina Kirchner en 2011. De concretarse, implicaría un crecimiento de casi 5 puntos respecto a las PASO, cuando el Frente de Todos alcanzó un 49,49% de los votos afirmativos.
 
En tanto, Macri parece sufrir los efectos de la derrota y la crisis y su intención de voto cae a 26,6 por ciento, casi 30 puntos abajo de Fernández. El número implica una caída de 6,34 puntos respecto del 32,94 por ciento que el Presidente alcanzó en el escrutinio definitivo de las PASO. La encuesta detalla que la fórmula de Juntos por el Cambio aparece hoy por hoy con un techo del 32,5%, similar al número de las PASO.
 
"La imagen de Macri se encuentra en los mínimos históricos, con el 25,5% de aprobación y 69,8% de desaprobación", destaca CB Consultora, que también aporta otro dato alarmante para el Gobierno: apenas un 65,2% confirma que irá a votar en octubre y un 13,6% dice no saberlo. Es decir que de acuerdo a estos datos difícilmente se produzca un incremento importante de la asistencia respecto a las PASO, cuando votó casi el 76% del electorado.
 
La encuesta, realizada a través del sistema CAWI, también indagó sobre el escenario en Córdoba, considerada clave en la previa de las PASO para las aspiraciones del Gobierno. CB Consultora había medido con bastante precisión el escenario cordobés un mes antes de las primarias y anticipó un triunfo cercano a los 20 puntos de Macri.
 
Ahora, el sondeo arroja una intención de voto del 46,2 por ciento para Macri en Córdoba contra un 32,6 por ciento de Fernández, esto es una diferencia menor a la de las PASO cuando Juntos por el Cambio sacó casi 18 puntos de diferencia (48,18 a 30,39). El techo del presidente en la provincia que más lo respaldó en su mandato ahora apenas supera el 50 por ciento.
 
En tanto, la boleta corta de Juan Schiaretti alcanza una intención de voto del 15,2 por ciento, levemente por debajo del porcentaje que obtuvo en las PASO. Sólo un 19,4% dice que cortará boleta.
 
Fuente: La Política Online
 

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22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

21-02-2020 / 12:02
Apenas dos meses después de haber realizado un más que entusiasta diagnóstico en la única cadena nacional de su gestión acerca del país que dejaba, el ahora ex presidente Mauricio Macri aseguró "estar preocupado por la actualidad de la Argentina".
 
En lo que constituyó su regreso a la actividad política tras dejar el gobierno el pasado 10 de diciembre y tras tomarse unas extensas vacaciones, Macri encabezó la reunión de la mesa chica del PRO.
 
En las oficinas que el PRO montó en el edificio "Holiday" (vacaciones en inglés, lo que supuso no pocas chicanas en las redes sociales) de Vicente López, el ex mandatario comenzó a desplegar su estrategia para intentar mantenerse como el mandamás de la oposición a pesar de su resonante fracaso en su intento reeleccionista.
 
Tras el encuentro el ex peronista, ex senador y ex compañero de fórmula de Macri, Miguel Ángel Pichetto, aseguró a los medios que analizaron la coyuntura nacional y comenzaron a trazar los pasos a seguir ya en tanto oposición.
 
De la cumbre del PRO participaron también el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, la ex ministra de Seguridad y presidenta del espacio, Patricia Bullrich y el ex ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
 
"Al expresidente lo vi muy bien, con mucho interés en seguir los temas del país, con muchas prudencia y responsabilidad, nosotros a su vez le transmitimos los problemas que nos preocupan", dijo Pichetto y aseguró que Macri "está preocupado por la actualidad del país".
 
Se juntan por inercia, y porque creen que el 40% que sacaron de votos les pertenece. No es poco, pero solo les queda el apoyo mediático y judicial, ya que políticamente están reventados.
 
La Opinión Popular
 

21-02-2020 / 09:02
El apoyo que logró el gobierno de Alberto Fernández del FMI lo fortalece de cara a la negociación con los acreedores privados pero no implica que la cuestión de la deuda esté a punto de resolverse. Ni mucho menos.
 
Si el resultado de la primera misión del Fondo tras la salida de Mauricio Macri fueran los octavos de final de un Mundial, bien podría decirse que la renegociación de la deuda con el organismo son los cuartos y la discusión con los bonistas, la final.
 
Aunque anteayer por la noche algunos de los negociadores descorcharon espumantes, en el quinto piso de Economía no comparten la euforia que se apoderó de otras áreas del Ejecutivo y de la militancia en las redes sociales. "Además de paciencia oriental hay que tener algo de astucia florentina", comentaron desde allí.
 
Lo que aprovechó el Gobierno al máximo fue la coincidencia coyuntural de sus intereses con el FMI, al que circunstancialmente también le conviene que los bonistas cobren lo menos posible. Para poder cobrar más él, por supuesto, pero también para no inflar el "riesgo moral" (moral hazard) del que solía hablar Anne Krueger en 2002.
 
La tesis del "riesgo moral" -un clásico de los tecnócratas del Fondo- sostiene que si los prestamistas nunca pierden, cada vez correrán riesgos mayores. Total, alguien (el Fondo) los rescatará.
 
Esa coincidencia no implica que el Fondo se haya hecho peronista ni que su directora gerente, Kristalina Georgieva, haya vuelto a sus días de estudiante en el Alto Instituto de Economía Karl Marx de la Bulgaria comunista.
 
El FMI necesita que se olvide lo más rápido posible el abochornante préstamo récord que el Tesoro estadounidense forzó a firmar a Christine Lagarde para que Macri fuera reelecto, pero su matriz de pensamiento sigue siendo la misma.
 
Aún tras la purga que se llevó puestos a David Lipton (un halcón demócrata que Donald Trump aprovechó para tirar por la ventana) y al encargado del caso argentino, Roberto Cardarelli, la ortodoxia fiscal de Lagarde sigue vivita y coleando en la calle 19. La gravitación de Wall Street sobre su staff, también.
 
En cuanto a las condiciones que vaya a poner el FMI para aplazar sus cobros, el ministro Martin Guzmán viene repitiendo que no hará "austeridad en recesión".
 

20-02-2020 / 09:02
El comunicado difundido por el Fondo Monetario Internacional tras la visita de una misión técnica, tuvo buena recepción por parte de los funcionarios del gobierno de Alberto Fernández. Es que, en dicha comunicación, el organismo internacional considera que "la deuda argentina no es sostenible" -ni política ni económicamente- y "en consecuencia se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados".
 
Es decir, de la letra de la comunicación resulta que los acreedores privados deberían aceptar un recorte importante en sus créditos para poder encontrar una solución al endeudamiento argentino, en lo que se considera en medios oficiales como "una gran ayuda del Fondo para lograr la reestructuración de la deuda con los privados".
 
En el entorno presidencial se mostraron satisfechos con la evaluación positiva que tuvo el organismo sobre lo actuado hasta la fecha para estabilizar la economía argentina. Como lo expresa el comunicado: "Las autoridades argentinas están actuando para resolver la difícil situación económica y social que enfrenta el país. Han implementado un conjunto de medidas para atacar la problemática de la pobreza y estabilizar la economía. Se ha buscado aumentar la recaudación en parte para financiar un mayor gasto social".
 
La misión ponderó que la "inflación y las expectativas de inflación han bajado en los últimos meses". Al respecto, en fuentes del Gobierno se señala que el FMI estuvo de acuerdo con las medidas adoptadas para romper con la inercia inflacionaria. Asimismo, coincidieron en que para bajar la inflación se requiere un enfoque múltiple del problema, atacando no sólo la cuestión fiscal y monetaria, sino también la política de ingresos.
 
La estrategia del gobierno de Fernández fue, en todo momento, cuestionar el elevado endeudamiento del país y sostener que los costos de la salida a esta situación debían ser compartidos con los acreedores. En este sentido, rescataron positivamente que el comunicado sostenga "nuestra visión es que el superávit primario que se necesitaría para reducir la deuda pública y las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio no es económicamente ni políticamente factible".
 
En fuentes del Palacio de Hacienda sostienen que "lograron convencer a los técnicos del Fondo acerca de la coherencia política del programa". Particularmente, en lo concerniente a que se apuntará a logar un ingreso genuino de divisas por la vía de las exportaciones, estrategia que lleva implícita la necesidad de mantener el nivel del tipo de cambio real. Ahora, en el Gobierno confían en que se logrará un acuerdo con el Fondo, un paso que contribuiría a lograr un entendimiento con los acreedores privados.
 
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