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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Nacionales - 28-08-2019 / 10:08
LA TRANSICIÓN DE MACRI A FERNÁNDEZ ATADA CON ALAMBRES

Martes negro: Tiembla el “mercado”, hay alerta por el dólar y se teme nueva devaluación

Martes negro: Tiembla el “mercado”, hay alerta por el dólar y se teme nueva devaluación
Derrumbe de la bolsa, de los bonos y del plan económico, barridos por la especulación. El dólar subió, y sigue la merma de reservas. Riesgo país récord y las acciones cerraron en rojo. El Fondo negocia con ambos candidatos presidenciales, el capital financiero presiona y cruje la relativa calma de los últimos días.
Otro día caótico en los "mercados", el dólar se disparó a $ 58,66, el Merval cayó 4,7 %, y el riesgo país superó los 2.000 puntos. La nación parece a la deriva; sin que Mauricio Macri haga algo para evitar el colapso.
 
La furia de los "mercados" se encendió tras el comunicado del Frente de Todos frente a la reunión que mantuvo Alberto Fernández y sus economistas con la delegación del FMI que señaló que los fondos otorgados por el Fondo al Gobierno de Macri se utilizaron para financiar la fuga de capitales.
 
En tanto, el Gobierno responsabilizó al candidato del Frente de Todos por la inestabilidad cambiaria. Desde la Casa Rosada afirmaron "se terminó una etapa, la de la moderación. La dinamitaron". Cruje la transición acordada entre Macri y Alberto. En medio de las acusaciones cruzadas, preocupa el camino hacia octubre.
 
El FMI, Fernández y Macri son tres actores en tensión que difícilmente puedan negociar una transición ordenada. Hay varios interrogantes abiertos: si el Fondo demorará el desembolso por $ 5.400 millones que eran esperados a fines de septiembre, si le suelta la mano al Gobierno de Macri que tanto apoyó para su reelección, y si en la reunión con Fernández hubo exigencias para negociar un nuevo acuerdo.
 
No se conocieron los detalles de las reuniones que mantuvo la misión del FMI con Fernández ni con Macri. ¿Cuáles son las exigencias del organismo, y con quién negocia? ¿Las medidas que anunció el presidente como los cambios en Ganancias, IVA, fueron aprobados por el Fondo o hubo cuestionamiento de las medidas? ¿Permitirá que siga vendiendo reservas o pondrá límites? Más allá de los interrogantes, Alberto Fernández y sus economistas se encargaron de aclarar que no romperán con el Fondo ni buscarán el default.
 
El resultado electoral abrió una situación política anómala con un presidente debilitado, un candidato con votos suficientes para ser presidente pero recién a fines de octubre y un FMI que jugó con todo a favor de la reelección pero que ahora debe negociar a dos puntas. Mientras, hay un programa fiscal, financiero y monetario que cruje por el salto cambiario, y una reacción de Macri que no reconoció el resultado e intentó remontar la campaña electoral bajando impuestos y subiendo gastos.
 
En tanto, las reservas cayeron US$10.418 millones en agosto. Tiembla el mercado, hay alerta por el dólar y se teme nueva devaluación. Una transición ordenada es difícil de pensar y los dólares no son suficientes para financiar la transición. El FMI no tiene incentivos para mandar los fondos con la urgencia que el escenario necesitaría. ¿Por qué apurarse si está más que claro que cada dólar que envía a la Argentina entra por una puerta y se fuga automáticamente por la otra?
 
La Opinión Popular
 

 
DERRUMBE DE LA BOLSA, DE LOS BONOS Y DEL PLAN ECONÓMICO, BARRIDOS POR LA ESPECULACIÓN 
 
Voló el dólar y Sandleris no lo pudo atrapar
 
El gobierno volvió a recibir un duro mazazo en los mercados financieros como resultado de su propia política. La especulación, factor dominante en la plaza cambiaria y bursátil con el esquema de operaciones impuesto a partir de diciembre de 2015, puso el fiel del una vez más lado de la fuga.
 
La bolsa se derrumbó, arrastrando en la caída a los papeles de las principales empresas cotizantes igual que a los títulos de la deuda soberana. El riesgo país, medido por el J.P. Morgan, dio un pasito más allá de la barrera de los 2000 puntos y se ubicó en un número que le hiela la sangre a más de un funcionario gubernamental: 2001.
 
La demanda de dólares llevó la cotización ya desde antes del mediodía desde los 57,25 pesos de ayer a valores por encima de los 58,50, lo que llevó al Banco Central a tratar de contrarrestar la suba con liquidación de reservas (302 millones) por encima de todo valor precedente para una sola jornada desde que Guido Sandleris encabeza la autoridad monetaria.
 
Pese al sacrificio de reservas, el dólar al público cerró ofrecido a 58,66 pesos en promedio en bancos y casas de cambio. La delegación del FMI eligió trabajar a puertas cerradas después de haber recibido el lunes una firme toma de posición por parte del Fente de Todos, en una reunión encabezada por el candidato presidencial Alberto Fernández.
 
El silencio del gobierno recién se rompió al caer la tarde cuando el ministro de Producción, Dante Sica, y el compañero de fórmula de Macri, Miguel Pichetto, levantaron el dedo índice para acusar a Alberto F. por el descalabro financiero y económico: sus cuestionamientos al programa económico del Fondo habían provocado la reacción negativa de los mercados, fue la curiosa, aunque no novedosa, interpretación oficial de los acontecimientos del día.
 
Por la noche, Fernández les respondió por twitter: "Presidente, no busque culpables fuera de su propio gobierno", y tras describir gráficamente el ciclo de endeudamiento como espejo de la fuga, señaló: "De esto es de lo que no se quieren hacer cargo. Vamos a parar esto".
 
La bolsa porteña atravesó este martes otra jornada de derrumbe. La decisión de los grandes fondos de inversión fue vender las acciones y bonos al precio que sea.
 
La petrolera YPF es el ejemplo más claro de la desconfianza del mercado sobre la marcha de la economía. La acción se derrumbó a los niveles más bajos desde el estallido de la convertibilidad en 2002. El índice de Riesgo País superó los 2000 puntos por primera vez desde el año 2001, en medio de fuertes tensiones en los mercados y la caída en las cotizaciones de los títulos públicos.
 
El incremento, que a las 17:20 llegó a 2001 puntos básicos, se dio en una jornada en la que la Bolsa de Comercio porteña experimentó pérdidas de hasta casi 12 por ciento.
 
El índice S&P Merval se desplomó 4,7% y se ubicó en las 24.622,47 unidades, en lo que fue la cuarta rueda consecutiva con tendencia negativa. El salto del Riesgo País provocó un desarme de posiciones dado el nerviosismo en la plaza financiera que crece día a día en el período electoral.
 
En medio de las tensiones financieras, sin que ningún miembro del equipo económico diera la cara para intentar una explicación, el presidente Mauricio Macri convocó a una reunión de emergencia en la Casa Rosada para analizar la situación.
 
El encuentro se extendió por dos horas y media, con la participación de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza; y el titular del Banco Central, Guido Sandleris.
 
Tras la reunión ningún dirigente realizó declaraciones, pero trascendió que se habría evaluado la posibilidad de avanzar con un paquete de medidas para la provincia de Buenos Aires, en lo referido a refuerzos de partidas presupuestarias para contención social luego de la devaluación del peso.
 
En el entorno de la gobernadora días atrás había trascendido que iba a lanzar medidas económicas pero luego quedaron en suspenso, por lo que tras esta reunión podrían finalmente impulsarse tras analizar el financiamiento de las mismas.
 
En lo que va del mes en el que se realizaron las elecciones primarias, el Merval acumuló una baja de 41,3%. El balance del día arrojó un total de 64 acciones en baja, 44 en alza y seis sin cambios.
 
El peor resultado en la agitada jornada bursátil fue para Transportadora de Gas del Norte, con una caída de 11,95%. También tuvieron fuertes pérdidas Mirgor con 11,7% y Transener con 10,2%. En Wall Street, las acciones argentinas también operaron a la baja, mientras los papeles financieros y energéticos lideraron las mermas.
 
Ello también se reflejó en la cotización del dólar, que este martes subió de manera marcada pese a ventas de reservas y llegó a ser vendido a $61 en bancos privados. El Banco Central realizó siete subastas de dólares para contener la corrida cambiaria, pero aun así la cotización volvió a subir.
 
Por primera vez desde que el Gobierno acordó con el FMI que la intervención máxima por día podía ser de 250 millones de dólares, la autoridad monetaria pasó ese límite y vendió 302 millones de las reservas en un clima de tensión en la city porteña.
 
El billete verde trepó 1,05 pesos en el mercado mayorista, hasta los 56,30 pesos. En las ventas al público, el dólar se ofreció a 58,70 pesos en bancos y casas de cambio. Todas las miradas están puestas en el mercado en medio de la visita del FMI a la Argentina, en la que todavía no confirmó el próximo desembolso del préstamo stand by, de 5400 millones de dólares.
 
Fuentes: Página12, iProfesional y La Izquierda Diario
 

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23-02-2020 / 10:02
El domingo próximo, el presidente Alberto Fernández hablará por segunda vez ante la Asamblea Legislativa. Ratificará rumbo y medidas, hará un repaso de la gestión que lleva menos de tres meses, remarcará la magnitud del descalabro dejado por el ex presidente Mauricio Macri. Anunciará proyectos de ley (varios anticipados en el día de la jura) y subrayará los avances referidos a la renegociación de la deuda externa.
 
El mandatario comenzará a redactar el borrador mañana, los ministerios (es habitual) le hacen llegar informes y sugerencias. Para el período ordinario de Sesiones, el Ejecutivo impulsará las siguientes leyes.
 
· Reforma judicial.
· Creación de un Consejo para la Calidad Institucional del Poder Judicial.
· Consejo Económico Social.
· Aborto libre, legal y gratuito.
 
Se anticipan conflictos referidos a la interrupción del embarazo. Otras iniciativas del Gobierno levantarán vientos de fronda: el aumento de las retenciones a la soja y la ley que reforma a la baja las jubilaciones de privilegio que ya se está tratando.
 
El paquete de normas que propondrá el mandatario no contiene leyes mordaza o restrictivas de libertad de prensa. Tampoco un proyecto para sancionar el negacionismo del terrorismo de Estado. Fernández dijo en París que estudiaría dicha idea pero la desechó para prevenir acechanzas contra la libertad de expresión.
 
Lo actual y lo posible: Los primeros resultados del Plan contra el Hambre entusiasman al Presidente que maneja al dedillo los datos de Concordia, la ciudad entrerriana en la que primero se aplicó. Miles de tarjetas usadas sabiamente por las jefas de familia se traducen en consumo local, ganancias para pequeños comercios, mejoras palpables en la alimentación de los pibes.
 
En otra provincia, Santa Fe, el gobernador Omar Perotti se entusiasma, refiere el presidente, con el dinamismo impreso por el nuevo derecho social. Los dos ejemplos, desde ya, son micro. Para que pudieran potenciarse será necesario aliviar a la Argentina de los pagos de deuda externa en los próximos años.
 
Miles de millones de dólares que reactivarían en el corto plazo, durante los seis-siete-ocho últimos meses de 2020. "Obra pública, el Plan de Viviendas que está atrasado", proyecta Fernández. Actividades clásicas, mano de obra intensivas, para masas de trabajadores desocupados o que changuean hoy en día.
 
"Keynes corazón", cantaría la hinchada aunque es consabido que dichos resurgimientos no serán suficientes. Habrá que promover subsidios o incentivos que permitan el nacimiento de industrias con potencial exportador o la resurrección de la capacidad ociosa tras el industricidio macrista.

22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

21-02-2020 / 12:02
Apenas dos meses después de haber realizado un más que entusiasta diagnóstico en la única cadena nacional de su gestión acerca del país que dejaba, el ahora ex presidente Mauricio Macri aseguró "estar preocupado por la actualidad de la Argentina".
 
En lo que constituyó su regreso a la actividad política tras dejar el gobierno el pasado 10 de diciembre y tras tomarse unas extensas vacaciones, Macri encabezó la reunión de la mesa chica del PRO.
 
En las oficinas que el PRO montó en el edificio "Holiday" (vacaciones en inglés, lo que supuso no pocas chicanas en las redes sociales) de Vicente López, el ex mandatario comenzó a desplegar su estrategia para intentar mantenerse como el mandamás de la oposición a pesar de su resonante fracaso en su intento reeleccionista.
 
Tras el encuentro el ex peronista, ex senador y ex compañero de fórmula de Macri, Miguel Ángel Pichetto, aseguró a los medios que analizaron la coyuntura nacional y comenzaron a trazar los pasos a seguir ya en tanto oposición.
 
De la cumbre del PRO participaron también el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, la ex ministra de Seguridad y presidenta del espacio, Patricia Bullrich y el ex ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
 
"Al expresidente lo vi muy bien, con mucho interés en seguir los temas del país, con muchas prudencia y responsabilidad, nosotros a su vez le transmitimos los problemas que nos preocupan", dijo Pichetto y aseguró que Macri "está preocupado por la actualidad del país".
 
Se juntan por inercia, y porque creen que el 40% que sacaron de votos les pertenece. No es poco, pero solo les queda el apoyo mediático y judicial, ya que políticamente están reventados.
 
La Opinión Popular
 

21-02-2020 / 09:02
El apoyo que logró el gobierno de Alberto Fernández del FMI lo fortalece de cara a la negociación con los acreedores privados pero no implica que la cuestión de la deuda esté a punto de resolverse. Ni mucho menos.
 
Si el resultado de la primera misión del Fondo tras la salida de Mauricio Macri fueran los octavos de final de un Mundial, bien podría decirse que la renegociación de la deuda con el organismo son los cuartos y la discusión con los bonistas, la final.
 
Aunque anteayer por la noche algunos de los negociadores descorcharon espumantes, en el quinto piso de Economía no comparten la euforia que se apoderó de otras áreas del Ejecutivo y de la militancia en las redes sociales. "Además de paciencia oriental hay que tener algo de astucia florentina", comentaron desde allí.
 
Lo que aprovechó el Gobierno al máximo fue la coincidencia coyuntural de sus intereses con el FMI, al que circunstancialmente también le conviene que los bonistas cobren lo menos posible. Para poder cobrar más él, por supuesto, pero también para no inflar el "riesgo moral" (moral hazard) del que solía hablar Anne Krueger en 2002.
 
La tesis del "riesgo moral" -un clásico de los tecnócratas del Fondo- sostiene que si los prestamistas nunca pierden, cada vez correrán riesgos mayores. Total, alguien (el Fondo) los rescatará.
 
Esa coincidencia no implica que el Fondo se haya hecho peronista ni que su directora gerente, Kristalina Georgieva, haya vuelto a sus días de estudiante en el Alto Instituto de Economía Karl Marx de la Bulgaria comunista.
 
El FMI necesita que se olvide lo más rápido posible el abochornante préstamo récord que el Tesoro estadounidense forzó a firmar a Christine Lagarde para que Macri fuera reelecto, pero su matriz de pensamiento sigue siendo la misma.
 
Aún tras la purga que se llevó puestos a David Lipton (un halcón demócrata que Donald Trump aprovechó para tirar por la ventana) y al encargado del caso argentino, Roberto Cardarelli, la ortodoxia fiscal de Lagarde sigue vivita y coleando en la calle 19. La gravitación de Wall Street sobre su staff, también.
 
En cuanto a las condiciones que vaya a poner el FMI para aplazar sus cobros, el ministro Martin Guzmán viene repitiendo que no hará "austeridad en recesión".
 

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