Alberto Fernández (Frente de Todos) y Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) es cada vez más amplia e irremontable.
 
Y es que según un estudio que realizó el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), los 15.57 puntos que sacó Alberto a Macri en las elecciones PASO, se convertirían hoy en, como mínimo, 19 puntos. "Pero si se realiza un reparto de los que aún están indecisos, la diferencia a favor del binomio del Frente de Todos treparía a 20,4 puntos, con FF llegando a más del 53% de los votos", reza el estudio.
 
Los números de la encuesta de CEOP son sobre un total de 1.800 personas entrevistadas por el sistema llamado CATI, Computer-Assisted Telephones Interviewing, que consiste en que una computadora realiza los llamados, pero la encuesta la hace un operador dialogando con el entrevistado. Permite un mejor abordaje y mayor precisión en los datos.
 
La encuesta también reflejó que sólo un 35,2% opina bien o muy bien del presidente Macri, lo que significa una especie de techo a su crecimiento. Es muy difícil que alguien consiga votos de quienes opinan mal o muy mal, que en este caso el número alcanza el 62,8%. Además, sólo el 27,9% de los entrevistados cree que las cosas pueden mejorar de aquí a fin de año, frente a un 64,4% que piensa que va a empeorar.
 
"La imagen positiva de Macri disminuyó algo más de tres puntos; también se fue para abajo la aprobación de su equipo de gobierno; la confianza en lo actuado por el Ejecutivo también bajó un par de puntos. No son indicadores alentadores: le fijan un tope que predice, al menos hasta el momento, problemas de crecimiento (y hasta cierta tendencia a la baja) en el potencial caudal de votos", detalla el informe de la CEOP.
 
La encuesta de CEOP indica también que la esperanza del macrismo referente a los votantes que no se presentaron, y de esta forma, cambiar el resultado para lograr un ballotage, tampoco es factible para el oficialismo, ya que según el estudio, con los 11 millones de sufragios del domingo más los 2 millones que no se presentaron pero se presentarían en octubre, igual la fórmula FF llegaría al 45%.
 
"Macri se impone a los Fernández en una sola categoría, la de los mayores de 60", detalla el estudio. Y es que entre las personas mayores de 60, el peronismo no suma tantos votos como esperaba: el estudio detalla que consigue el 38% sobre 50% de la totalidad de la población de esa edad, que han sido de los que más sufrieron al macrismo.
 
Por su parte, a Fernández lo prefiere la juventud: El Frente de Todos consiguió el 47% de los votos, pero en los jóvenes de 16 a 25 años llega al 61%. Del mismo modo, la CEOP reveló que el mayor respaldo a la fórmula FF proviene de los pobres. "La fórmula del Frente de Todos consigue el 55% de la intención de voto entre los humildes", detallan.
 
La Opinión Popular
'/> En las encuestas, la ventaja de Alberto se eleva a 20 puntos / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  22:05  |  Domingo 22 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Estamos convencidos de que la elección no sucedió”. Mauricio Macri
Recomendar Imprimir
Nacionales - 19-08-2019 / 09:08

En las encuestas, la ventaja de Alberto se eleva a 20 puntos

En las encuestas, la ventaja de Alberto se eleva a 20 puntos
Los 15,57 puntos que le sacó la fórmula Fernández--Fernández al dúo Macri--Pichetto en el escrutinio del domingo, serían hoy, como mínimo, 19 puntos. Pero si se realiza un reparto de los que aún están indecisos, la diferencia a favor del binomio del Frente de Todos treparía a 20,4 puntos, con FF llegando a más del 53 por ciento de los votos.
Aunque el Gobierno de la alianza Cambiemos insiste y tiene fe en que en las venideras elecciones de octubre se puede 'dar vuelta todo', una encuesta reveló que la brecha entre el candidato presidencial Alberto Fernández (Frente de Todos) y Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) es cada vez más amplia e irremontable.
 
Y es que según un estudio que realizó el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), los 15.57 puntos que sacó Alberto a Macri en las elecciones PASO, se convertirían hoy en, como mínimo, 19 puntos. "Pero si se realiza un reparto de los que aún están indecisos, la diferencia a favor del binomio del Frente de Todos treparía a 20,4 puntos, con FF llegando a más del 53% de los votos", reza el estudio.
 
Los números de la encuesta de CEOP son sobre un total de 1.800 personas entrevistadas por el sistema llamado CATI, Computer-Assisted Telephones Interviewing, que consiste en que una computadora realiza los llamados, pero la encuesta la hace un operador dialogando con el entrevistado. Permite un mejor abordaje y mayor precisión en los datos.
 
La encuesta también reflejó que sólo un 35,2% opina bien o muy bien del presidente Macri, lo que significa una especie de techo a su crecimiento. Es muy difícil que alguien consiga votos de quienes opinan mal o muy mal, que en este caso el número alcanza el 62,8%. Además, sólo el 27,9% de los entrevistados cree que las cosas pueden mejorar de aquí a fin de año, frente a un 64,4% que piensa que va a empeorar.
 
"La imagen positiva de Macri disminuyó algo más de tres puntos; también se fue para abajo la aprobación de su equipo de gobierno; la confianza en lo actuado por el Ejecutivo también bajó un par de puntos. No son indicadores alentadores: le fijan un tope que predice, al menos hasta el momento, problemas de crecimiento (y hasta cierta tendencia a la baja) en el potencial caudal de votos", detalla el informe de la CEOP.
 
La encuesta de CEOP indica también que la esperanza del macrismo referente a los votantes que no se presentaron, y de esta forma, cambiar el resultado para lograr un ballotage, tampoco es factible para el oficialismo, ya que según el estudio, con los 11 millones de sufragios del domingo más los 2 millones que no se presentaron pero se presentarían en octubre, igual la fórmula FF llegaría al 45%.
 
"Macri se impone a los Fernández en una sola categoría, la de los mayores de 60", detalla el estudio. Y es que entre las personas mayores de 60, el peronismo no suma tantos votos como esperaba: el estudio detalla que consigue el 38% sobre 50% de la totalidad de la población de esa edad, que han sido de los que más sufrieron al macrismo.
 
Por su parte, a Fernández lo prefiere la juventud: El Frente de Todos consiguió el 47% de los votos, pero en los jóvenes de 16 a 25 años llega al 61%. Del mismo modo, la CEOP reveló que el mayor respaldo a la fórmula FF proviene de los pobres. "La fórmula del Frente de Todos consigue el 55% de la intención de voto entre los humildes", detallan.
 
La Opinión Popular

 
ENCUESTA EXCLUSIVA DEL CEOP SOBRE INTENCIÓN DE VOTO DESPUÉS DE LAS PASO
 
Veinte puntos que son oro
 
Los 15,57 puntos que le sacó la fórmula Fernández--Fernández al dúo Macri--Pichetto en el escrutinio del domingo, serían hoy, como mínimo, 19 puntos. Pero si se realiza un reparto de los que aún están indecisos, la diferencia a favor del binomio del Frente de Todos treparía a 20,4 puntos, con FF llegando a más del 53 por ciento de los votos.
 
En la Casa Rosada alientan a sus seguidores diciendo que todavía se puede dar vuelta la elección, pero en verdad enfrentan un cuadro todavía más adverso que el que se reflejó en la demoledora victoria de la oposición del domingo, por cuanto los números exhiben que --al menos hasta ahora-- la diferencia se agrandó. La tendencia no sólo se refleja en la intención de voto sino también en la imagen positiva de Alberto Fernández y alguna baja en la evaluación de Macri, aunque el núcleo duro del Presidente parece estable.
 
Las conclusiones surgen de la encuesta, exclusiva para Página/12, realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera Roberto Bacman. En total se entrevistaron 1.800 personas por el sistema llamado CATI, Computer-Assisted Telephones Interviewing, que consiste en que una computadora realiza los llamados, pero la encuesta la hace un operador dialogando con el entrevistado. Permite un mejor abordaje y mayor precisión en algunos de los datos.
 
Bacman, junto con Hugo Haime y Analía Del Franco integraron el equipo que realizó encuestas presenciales para la campaña de Alberto Fernández y pronosticaron diferencias de alrededor de diez puntos en las PASO. Los sondeos no se publicaron en las últimas semanas anteriores al 11 de agosto porque la idea era no alentar triunfalismos.
 
Uno de los problemas más serios que tienen las encuestas telefónicas es que se realizan a través de teléfonos fijos, lo que implica que se llega poco a los sectores más humildes --que ya no tienen teléfono fijo-- y a los jóvenes, muy resistentes a atender. Los consultores igual tienen factores de corrección, pero la precisión de la encuesta ya depende de la habilidad del encuestador.
  
  
Clave
 
Cómo era esperable, las cosas evolucionaron en forma desfavorable para el oficialismo. En primer lugar, por el impacto de los resultados del domingo. Pero también empeoró el cuadro de situación el caos económico, la sensación de desgobierno y los desafortunados discursos del presidente, sus ministros y los dirigentes de Juntos por el Cambio.
 
"En la propia elección, la clave estuvo en la economía --señala Bacman--. El votante consideró necesario cambiar la orientación económica. La cosa no daba para más. Y es lógico: ya vimos en encuestas anteriores a la elección, que los principales temores de los argentinos eran la inflación, los ingresos que no alcanzaban para llegar a fin de mes y la amenaza de perder el empleo. Esto no cambió en esta semana y sigue presente de cara a las generales de octubre. Por eso, todo tiende por ahora a desmejorar para el actual oficialismo".
 
 
Techo
 
Por supuesto que Juntos por el Cambio necesita retomar el rumbo y crecer cuanto antes para recortar la enorme distancia de los cómputos del domingo pasado. Con la encuesta del CEOP a la vista, la empresa parece difícil. Sólo un 35,2 por ciento opina bien o muy bien de Macri, lo que significa una especie de techo a su crecimiento: es muy difícil que alguien consiga votos de quienes opinan mal o muy mal, que en este caso es nada menos que el 62,8 por ciento. Y a eso se suma que los números del gobierno en sí mismo son aún peores: sólo el treinta por ciento tiene confianza en el Ejecutivo y la aprobación incluso está debajo de ese porcentaje.
 
Bacman sintetiza: "la imagen positiva de Macri disminuyó algo más de tres puntos; también se fue para abajo la aprobación de su equipo de gobierno; la confianza en lo actuado por el Ejecutivo también bajó un par de puntos. No son indicadores alentadores: le fijan un tope que predice, al menos hasta el momento, problemas de crecimiento (y hasta cierta tendencia a la baja) en el potencial caudal de votos".
 
Por ahora, tampoco aparecen las expectativas. Sólo el 27,9 por ciento de los entrevistados cree que las cosas pueden mejorar de aquí a fin de año, frente a un abrumador 64,4 que piensa que la situación va a empeorar.
 
 
Números
 
Por supuesto que nada se puede descartar en el terreno electoral, pero los datos del CEOP indican que la distancia entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio tiende a aumentar, no a disminuir. La diferencia de 3.800.000 votos ni siquiera puede ser remontada por votantes que no se hayan hecho presentes en agosto y sí vayan a las urnas en octubre. El macrismo se ilusiona con dos millones de ciudadanos, nuevos votantes. Con los 11 millones de sufragios del domingo, igual FF llegaría al 45 por ciento.
 
De manera que la alternativa sólo pasa por hacerle perder votos a la coalición opositora, o sea tratar de dividirla de algún modo. Parece más que difícil, en especial después de todo el armado que logró Alberto Fernández en arduas negociaciones (ver aparte).
 
Los datos del CEOP muestran, además, el crecimiento de la propia figura de Alberto F. Tras la victoria del domingo, la serenidad en las respuestas y la amplitud de la coalición opositora, el candidato presidencial trepó diez puntos en la imagen positiva llegando a 51 por ciento y bajó nueve puntos en la imagen negativa, quedando en 38. Superó a cualquier otro político.
 
"Por lo visto si esta tendencia de la primera foto se convierte en película --analiza Bacman--, el proceso terminará favoreciendo a la fórmula Fernández-Fernández. En esta primera semana, los votantes de FF mantienen la máxima fidelidad y se agregan apoyos que vienen de las fuerzas más chicas. Por ejemplo, dicen que van a votar a FF el 12 por ciento de los que apoyaron a Lavagna. O sea, la tendencia es al crecimiento.
 
En cambio la fórmula Macri-Pichetto no ha tenido un buen arranque y se expone a una ecuación de suma cero entre pérdidas y ganancias: no logran retener a uno de cada diez de sus votantes de las primarias, aunque compensan incorporando a una proporción similar. Si no logran cambiar esta dinámica del voto, su suerte estará echada, y la diferencia en su contra muy probablemente termine con valores mayores".
 
El fin de semana largo tal vez amortigüe algo las sensaciones, pero arranca con la renuncia del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, y con enormes ruidos de choques dentro de Cambiemos. El escenario de fondo es la gravísima crisis económica, el aumento de todos los precios y la impresión de que el presidente sigue en clave de campaña electoral, más lejos que nunca de la vida cotidiana de los argentinos.
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

Agreganos como amigo a Facebook
En las encuestas, la ventaja de Alberto se eleva a 20 puntos
22-09-2019 / 10:09
El resultado de las primarias PASO del 11 de agosto fue un shock para el presidente Mauricio Macri. Pero no fue solo desde lo político y económico sino también desde lo judicial, ya que el mandatario tiene muchas denuncias en su contra en los tribunales federales Comodoro Py que estaban "freezadas", pero que ahora comenzaron a avanzar.
 
En otras palabras, el cambio de contexto político tuvo su correlato entre los jueces y fiscales, que rápidamente están adaptándose a la nueva situación. Con la casi segura derrota en las generales de octubre, su círculo íntimo teme que las investigaciones judiciales tomen velocidad luego de que deje el poder, lo que eventualmente ocurriría el próximo 10 de diciembre.
 
En los últimos días, las medidas económicas tomadas para contener el precio del dólar se transformaron en un foco de problemas para el oficialismo también en la Justicia. Los fueros Contencioso Administrativo y Federal analizan denuncias por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la suba del dólar, provocada por Macri, que ocurrió tras las PASO.
 
Pero las denuncias no abarcan solo al Presidente sino también a muchos de sus actuales y ex funcionarios. Por caso, al ex ministro Nicolás Dujovne, que ahora es investigado por una eventual responsabilidad penal durante las recientes devaluaciones.
 
Lo cierto es que, casi como en una situación paralela a la que se vivió con la causa "dólar futuro" -en la que se investigó la responsabilidad de funcionarios K por medidas de política económica- ahora aparece también la pretensión de judicializar actos de Gobierno.
 
Con respecto a Macri, las causas judiciales más relevantes, aunque no las únicas son: Correo Argentino, Blanqueo de familiares de funcionarios, Venta de la empresa Ausol (peajes), Parques eólicos, Avianca, Panamá Papers...
 
Las denuncias por la obra pública no alcanzan solo al Presidente sino también a parte de su círculo cercano (familiar y político). Por ejemplo, en la causa por el presunto pago de coimas por el soterramiento del tren Sarmiento, está involucrado el empresario Ángelo Calcaterra, primo del jefe de Estado.

21-09-2019 / 09:09
El profesor Joseph Stiglitz es una excepción lúcida en el castillo calculador del imperio liberal. Consiente, según escribe, de que "el experimento neoliberal ha sido un fracaso espectacular", Stiglitz promueve hoy lo que él denomina "un capitalismo progresista" como reemplazo al fracasado ultra liberalismo.
 
No es un antiliberal pero si un reformista y, sobre todo, un acérrimo adversario de las políticas del FMI. Precisamente, cuando ocupaba el puesto de economista jefe del Banco Mundial, sus posturas adversaras el FMI le valieron el Premio Nobel de Economía en 2001.
 
A sus casi 77 años Stiglitz perdura con toda la legitimidad de su voz alternativa. Tanto más legítima cuando que, en lo que toca a la Argentina, sus premisas se hicieron una realidad fatal. En sus planteos contra el esquema actual, las experiencias argentinas de los últimos años ocupan un lugar especial.
 
Entre las políticas económicas nacionales erradas y los organismos multilaterales de crédito que las alentaron y las financiaron con un endeudamiento suicida, Stiglitz ve todo el abanico negativo que va desde la desregulación de los mercados, el corte de los impuestos para los más pudientes, la financiarizacion de la economía, la austeridad, el ahogo del crecimiento, tasas de interés descabelladas, la inflación, la devaluación y la deuda.
 
Stiglitz ha sido un crítico del modelo macrista y en más de una ocasión predijo que la Argentina podría terminar como Grecia y el dólar en la estratosfera. También se ha mostrado muy mordaz con el Fondo Monetario Internacional y sus "modelos impregnados de ideología". Ambas líneas, la política del presidente Macri y la intervención de los organismos multilaterales de crédito, han sido, asegura Stiglitz, el desencadenante del desastre argentino. 

21-09-2019 / 08:09
El 35 por ciento de los niños argentinos asiste a comedores populares y más de la mitad está bajo la línea de pobreza, más del 10 por ciento de los trabajadores sin trabajo, el 40 por ciento del pueblo pobre y casi el diez por ciento indigente, más 50 pequeñas y medianas empresas que cierran por día, más hambre, hiperinflación, derrumbe del PBI, y salarios que perdieron el 30 por ciento, son datos de la crisis.
 
Mauricio Macri se ha convertido en el blanco de todas las críticas, el que tiene la culpa. El supervillano que mintió, manipuló a la justicia y persiguió a sus opositores para hacer negocios con sus empresas y fundir al país. Es cierto hasta un punto. Porque Macri no es el único responsable de la catástrofe. Aunque es el exponente más crudo de un sistema que fracasó como comunidad, como país o Nación, pero no como negocio particular.
 
Los factores de poder económico están interesados en personificar en Macri la culpa de la tragedia. Pero no es el fracaso de una persona, sino del modelo de país que propuso la alianza de conservadores radicales, del PRO y de la Coalición Cívica. Ellos propusieron un modelo neoliberal gestionado por empresarios.
 
El primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay representó al JP Morgan, igual que Vladimir Werning, secretario de Política Económica; Marcos Ayerra, presidente de la CNV; Santiago Bausili, secretario de Finanzas, más el ex presidente del Banco Central y ex ministro de Finanzas, Luis Caputo, uno de los grandes responsables del endeudamiento actual, revistaron en el Deutsche Bank, otro de los colocadores de deuda.
 
El ex ministro de Producción, Francisco Cabrera, además de haber trabajado para los grupos Clarín y La Nación, también viene del HSBC. El ex secretario de Energía, Juan José Aranguren, era gerente y fue inversionista de la Shell, el sector aeronáutico privado fue representado por Gustavo Lopetegui, y los fondos de inversión por Mario Quintana o el mismo Caputo.
 
Hubo representantes de las viejas AFJP como Francisco Cabrera, de cámaras patronales del campo como Ricardo Buryaile y Luis Etchevehere y abogados de estudios jurídicos contratados por grandes empresas como Celeste Plee, María Eugenia Talerico. Son solamente algunos de los Ceos que formaron parte de este gobierno, quizás el peor de todos, después de la dictadura.
 
Macri no es el gran estúpido, el único burro que produjo este desastre. Hubo muchos alrededor suyo que fueron presentados como "el mejor equipo de los últimos 50 años". Además de los grandes empresarios estaba la presencia de viejas familias oligárquicas, como los Braun Menéndez, (Marcos Peña Braun), los Bullrich, con la ministra de Seguridad o los Blaquier, dignamente representados por el ex director del Fondo de Garantía de Sustentibilidad de la ANSES.
 
El mismo Federico Sturzenegger con chapa académica del M.I.T., gran teórico del libre mercado que ya había participado en la tragedia previa con Fernando de la Rúa, al igual que el secretario de Medios Hernán Lombardi y Patricia Bullrich. El modelo que fracasó en forma tan costosa para los argentinos, es el neoliberal de libre mercado, así como el modelo de gestión pública por empresarios y oligarcas.

20-09-2019 / 10:09
El martes, un pequeño grupo de directivos de JP Morgan fue recibido con máxima discreción en las oficinas de Alberto Fernández, en la calle México. Los financistas llegaron directamente desde Nueva York y pidieron ver al candidato del Frente de Todos, quien apareció al final de un largo encuentro que capitaneó Guillermo Nielsen.
 
La expresión que más se utilizó no fue reperfilamiento, reestructuración ni haircut (quita). Se habló de un "step up". Lo mismo que varios le mencionaron al ex viceministro Emmanuel Agis en la Gran Manzana, donde se instaló durante toda esta semana para atender nuevos clientes de su consultora PxQ.
 
¿Qué sería un "step up"? Un pacto con los acreedores para estirar los vencimientos de capital (de 2020 a 2025, por ejemplo) y reducir a la vez la carga de intereses durante los primeros años a cambio de aumentarlos en los siguientes. Un "patear para adelante".
 
Es el modelo que se aplicó en casi toda Latinoamérica a inicios de los 90, con el impulso del entonces secretario del Tesoro, Nicholas Brady. En Argentina no terminó bien, pero su fracaso no puede aislarse del colapso de la convertibilidad en 2001/2002.
 
La estrategia del "step up" podría aplicarse incluso sin canjear los actuales bonos de deuda por otros nuevos. En las charlas informales con el equipo de Fernández, según revelaron fuentes que participan en ellas, lo mencionan los propios enviados de los bancos.
 
Intuyen que, de concretarse un arreglo de ese tipo, los bonos subirían de precio en vez de bajar. Es porque sus cotizaciones actuales reflejan la expectativa de un default inminente.
 
En todos los modelos macroeconómicos que bosquejan para el próximo mandato dan por hecho que el control de cambios que terminó por imponer Macri se mantendrá por varios años.
 
Es una pista que podría resultarles útil a los traders que empiezan a ilusionarse con un Alberto más macrista que Macri, otra vez engañados por las trampas del wishful thinking y por consultores que llegan a cobrarles 3 mil dólares por una conferencia de una hora.

20-09-2019 / 09:09
Gracias al ajuste de Mauricio Macri y el FMI, uno de cada diez argentinos está desocupado. Son más de dos millones de personas que no tienen empleo. Como consecuencia de la aplicación de un brutal plan que llevó a un sostenido proceso de destrucción de puestos de trabajo y la profunda retracción en la capacidad de compra de los salarios, la tasa de desempleo subió al 10,6% en el segundo trimestre de 2019. Es el nivel más elevado en catorce años. Hay que remontarse a 2005 para encontrar un nivel más elevado, aunque en aquel momento la tendencia era de recuperación tras el estallido de 2001.
 
La crisis cambiaria, productiva y social que profundiza el programa neoliberal de austeridad, desocupación y pobreza, se traduce en un incremento de 1 punto porcentual frente a los registros del mismo período del año pasado (9,6). El aumento en la desocupación está acompañado por un proceso de precarización laboral y la extensión de los plazos que las personas buscan empleo sin éxito.
 
Las cifras publicadas por el Indec evidencian el marcado deterioro laboral acumulado durante la gestión de Macri, que heredó un nivel de desocupación del 5,9%. El segmento más afectado por el incremento en el desempleo son las mujeres de 14 a 29 años, entre las que el nivel de desocupación escaló de 21,5 a 23,4% en doce meses.
 
¿Cómo se explica el aumento en el desempleo? Con el poder de compra en caída libre y la sostenida destrucción de empleo registrado, miles de personas que doce meses atrás no buscaban trabajo se vieron forzadas a hacerlo para intentar amortiguar el impacto de la crisis en su economía familiar.
 
Esa dinámica se observa en el aumento en la tasa de actividad, que escaló de 46,4 a 47,7% en el segundo trimestre del año. Una limitada porción de quienes salieron a buscar trabajo y aquellos que perdieron sus puestos anteriores consiguieron acceder a otros trabajos, como muestra el aumento en la tasa de empleo, de 41,9 a 42,6. La mayoría de esas inserciones laborales fueron en empleos precarizados.
 
Pero, la capacidad que tiene una economía en caída libre para absorber puestos de trabajo informales y de baja productividad también es limitada. Y, por lo tanto, no todos los trabajadores que ingresaron al mundo laboral para intentar amortiguar la pérdida de ingresos en sus hogares tienen la posibilidad de conseguir un empleo.
 
El nivel de empleo registrado acumula diez meses consecutivos en caída. El sector fabril lidera las pérdidas. Con caídas en 42 de los 43 meses de la gestión macrista cubiertos por las estadísticas, suman 151.304 los puestos de trabajo manufactureros destruidos desde que comenzó el gobierno de Cambiemos.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar