La Opinión Popular
                  02:40  |  Martes 10 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
Recomendar Imprimir
Nacionales - 13-08-2019 / 09:08
POR LA DEBACLE, EXTORSIÓN Y CASTIGO

Después de la derrota, Macri busca aterrorizar a la población

Después de la derrota, Macri busca aterrorizar a la población
Después de su amplia derrota en las PASO, Mauricio Macri la afronta con una extorsión hacia los votantes, con una tremenda presión sobre Alberto Fernández y con la regimentación de la tropa propia. En medio de la inestabilidad económica generada por el Gobierno, el propio Presidente quiere enfrentar el resultado plebiscitario contra su gestión amenazando con las maldiciones con que supone que el “mundo” recibirá a la nueva administración. El ganador de las PASO le contestó contundentemente: “El único responsable es Mauricio Macri” de la debacle económica.
Mauricio Macri está groggy, no sabe qué hacer ni decir, afronta la derrota con una extorsión hacia los votantes, con una tremenda presión sobre Alberto Fernández y con la regimentación de la tropa propia. El ganador de las PASO le contestó contundentemente: "El único responsable es Mauricio Macri" de la debacle económica.
 
La extorsión quedó clara en las apariciones públicas del propio Macri y de María Eugenia Vidal. Los dos dijeron que "el mundo" votó contra lo que llamaron kirchnerismo, que en rigor es una coalición amplia, basada en el peronismo, llamada Frente de Todos. El "mundo" aludido no pasa de un pequeño grupo de millonarios usureros especuladores.
 
Son los "mercados" que tuvieron un lunes negro después del brutal plebiscito contra Macri. El dólar se disparó a más de $ 60 y luego cerró a $ 55 en el Banco Nación. Un incremento de 18 % en relación al viernes que cerró a $ 46,60 en la misma entidad. Las acciones argentinas de Wall Street se desplomaron.
 
El Gobierno dejó correr la devaluación, al mediodía cuando la divisa escaló fuerte subió la tasa de interés de Leliq más de 10 puntos porcentuales a niveles del 74 % en la primera subasta de estas Letras de Liquidez. Recién el Central licitó U$S 100 millones de sus reservas.
 
En el mercado local, el índice S&P Merval cayó casi 32 %, liderado por acciones del sector financiero y energía. Algunos papeles sufren derrapes superiores al 40 %. Además, las acciones argentinas en Wall Street bajan hasta 57 %. Los bonos descendieron hasta 17 %. Mientras, el riesgo país llegó a más de 900 y cerró a 876.
 
El Presidente dijo que tomará medidas, sin precisar cuáles. El macrismo ya dilapidó gran parte de los millones de dólares del FMI. Con el aval de Donald Trump, el FMI autorizó a vender reservas en el mercado cambiario. Así, financiaron la fuga de capitales unos U$S 11.000 millones en el primer semestre del año.
 
La presión consiste en tirarle al candidato opositor la culpa de todos los males que vendrán, como si de golpe el paraíso macrista en que vivíamos se hubiera convertido en un infierno. Y la regimentación empezó por la reafirmación de poder interno dentro del PRO de un Macri que ya tiene la tropa en desbandada.
 
Macri pretende comandar la estampida. Lo hizo buscando aterrorizar a la población con una devaluación que impactará en los precios, acelerará la inflación y afectará aún más el poder adquisitivo de los salarios. Un punto a saber en el futuro es si Trump seguirá financiando su campaña a través del FMI después del resultado del domingo.
 
Lo más importante son las víctimas de la estampida: los pisoteados son siempre los de abajo: trabajadores y jubilados, a quienes a pesar del plebiscito, o tal vez por el resultado, Macri insiste en castigar.
 
La Opinión Popular

 
RESPONSABILIZÓ A LOS VOTANTES Y AL FRENTE DE TODOS POR LA CORRIDA CAMBIARIA
 
Macrio dio un discurso para echar culpas y meter miedo
 
Mauricio Macri no se hizo cargo. Luego de una corrida cambiaria feroz y tras su derrota por 15 puntos en las elecciones primarias, el Presidente responsabilizó al Frente de Todos y le exigió autocrítica por no avalar el mismo modelo económico que Cambiemos.
 
"Si el kirchnerismo gana, esto es solo una muestra de lo que puede pasar. Es tremendo lo que puede pasar", alarmó a la población el Presidente, que no fue capaz de anunciar ninguna medida económica para contener la disparada del dólar, que llegó a venderse a más de 60 pesos.
 
Macri dijo que todas las acciones estaban en estudio y no pudo precisar una sola de las iniciativas que están preparando en Hacienda y en el Banco Central. El mandatario descartó cambios en su gabinete y también adelantar la fecha de las elecciones.
 
El discurso presidencial llegó después de una breve reunión de gabinete, a la que asistieron todos los ministros. Fue la continuidad de otra que tuvieron en plena noche de la derrota, en la que se escucharon reproches, se sugirieron renuncias y finalmente el Presidente decidió, por ahora, no cambiar nada.
 
"Soy una persona que cree en el valor del equipo  y no hago cambios por cuestiones simbólicas", fue la explicación que dio en la conferencia de prensa con su compañero de fórmula, Miguel Ángel Pichetto.
 
Fue un mensaje hacia afuera y también hacia adentro: es sabido que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, estuvo en la cuerda floja durante 2018 y el resultado de las PASO no mejora su relación con María Eugenia Vidal, quien advirtió que algo así podía pasar y propuso desdoblar las elecciones bonaerenses. Sobre eso, Macri solo dijo: "Fue una especulación y queda en ese nivel".
 
El mensaje de la conferencia de prensa fue doble y hasta contradictorio: por un lado, Macri se presentó como un gobernante que va a tomar medidas (no aclaró cuáles) para contener la corrida y, por el otro, le echó toda la culpa a la oposición.
 
"El Presidente está en control", sostuvo Pichetto en un momento de la conferencia para insistir en que siguen gobernando. "Los que no nos votaron representan una bronca del proceso duro económico que arrancó con la herencia que recibimos", dijo Macri, en una línea que fue de la admisión a responsabilizar a otros.
 
Luego profundizó en echarles la culpa a los ganadores de la elección (y, sutilmente, a los votantes). "Hoy ante el resultado favorable para el kirchnerismo, el dólar volvió a subir. El problema que tenemos es que la alternativa no tiene credibilidad. El kirchnerismo debería hacer autocrítica", aseguró Macri, que no tuvo nada para cuestionarse ante un resultado muy negativo.
 
Es más: remarcó lo malo que sería que ganen en octubre otras opciones que no lleven su mismo programa económico, en una reedición del pensamiento único. "El mundo ve eso como el fin de la Argentina. Los argentinos debemos decidir si vamos al pasado, que nos lleva a lo que pasó hoy", aleccionó a los votantes, a los que les reclamó que reflexionen antes de volver a votar lo mismo en octubre.
 
En esa misma línea, Pichetto sostuvo: "No le echamos la culpa a la gente por cómo ha votado, pero es interesante que analice las consecuencias de ese voto". El compañero de fórmula rechazó que exista una transición. "Eso va a ser el 27 de octubre", indicó, sin reparar lo que estaba admitiendo.
 
Macri siguió por ese sendero: dijo que su gobierno seguirá "como mínimo" hasta el 10 de diciembre y que "institucionalmente no corresponde" adelantar la fecha en la que se vota. "La elección no sucedió", remarcó el Presidente sobre los comicios donde se eligen los cargos.
 
Macri volvió a eludir una pregunta sobre si buscaría reunirse con Alberto Fernández. De todas maneras, aseguró que se había comunicado con todos los candidatos para pedirles una campaña constructiva --luego de que su candidato a vice tratara de "marxista" a Axel Kicillof--.
 
Una y otra vez, el Presidente volvió a marcar el aumento del dólar en contraposición a la votación, como si fueran dos hechos del mismo nivel: "El mercado hoy dijo que en esa propuesta no confiamos. Ojalá que el kirchnerismo se haga cargo". Cuando le recordaron algunos periodistas que quien gobierna es él, Macri se excusó: "No podemos revertir la incertidumbre política".
 
Sí planteó que se tomarán medidas ("no voy a dejar solos a los argentinos"), pero cuando se le pidieron precisiones sobre esas medidas concretas para contener la corrida y revertir los efectos negativos sobre la inflación, no pudo darlas. Admitió que no podía hacerlo porque recién las estaban pensando. "El proceso de baja de inflación en la Argentina se va a revertir", vaticinó, sin alcanzar a explicar qué pensaba hacer ante ese escenario.
 
Con las cicatrices de la derrota todavía en la cara, Macri solo atinó a volver a culpar por todo al kirchnerismo ante cada pregunta, como quien se defiende al contragolpe. Incluso cayó en inexactitudes, como cuando dijo "ellos han dicho que ponen en duda las Leliq".
 
Lejos de admitir una derrota irreversible, Macri aseguró que van a dar vuelta la elección en octubre "para llegar a un ballottage en noviembre", un escenario que con los números del domingo parece improbable. 
 
Por Werner Pertot
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Después de la derrota, Macri busca aterrorizar a la población
El diario El País de España llama "pato rengo" a Macri y dice que su Gobierno está acabado. "Mauricio Macri sabe que en los dos meses que le quedan será un presidente sin márgenes", afirma el periódico.
09-12-2019 / 07:12
Lo que parecía imposible, sucedió: después de las derrotas electorales de Mauricio Macri en la Nación y en Buenos Aires, el macrismo sufrió una nueva caída al perder en Boca, el bastión en el que nació y creció su poder. Lo hizo posible la lista opositora que encabezan Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini, pero que tuvo en Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club, como principal emblema del triunfo.
 
Pasada largamente la medianoche y escrutadas más del 80% de las mesas, en un conteo lentísimo y que pasó por diferentes etapas, la dupla opositora se imponía con un 53,5% de los votos por delante del oficialismo que proponía a Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi como postulantes, que sumaban un 30,6%. En tercer lugar, con un 15,9% se ubicaba la lista de José Beraldi y Rodolfo Ferrari.
 
"Ganamos porque la gente no aguantó más. Lo primero que vamos a hacer es abrirle la puerta al socio", dijo un exultante Ameal, cerca de la una de la mañana. A su lado, Pergolini destacaba la grandeza del club, por haber logrado que casi 40 mil personas se acercaran a votar.
 
Atrás había quedado una elección récord para un club argentino, con 38.363 votantes, en la que la dupla Ameal-Pergolini logró un triunfo claro que supone el fin del macrismo en Boca después de 24 años de hegemonía, desde que Macri se impusiera en los comicios de diciembre de 1995 al binomio que componían Antonio Alegre y Carlos Heller.
 
Como había pedido Riquelme, desde muy temprano los socios de Boca se acercaron en masa a la Bombonera para votar, en unas elecciones que mostraron irregularidades y que tuvieron varias denuncias por parte de los opositores. "Son tramposos, son tram-po-sos", bramaba Riquelme cuando se iba enterando de los problemas.
 
Ameal comenzó dando la sorpresa al imponerse por 2 puntos en las mesas de las peñas, que se estimaba que iban a ser favorables al oficialismo. Gribaudo solo se impuso entre los vitalicios, en tanto que la sorpresa la dieron las mesas de Damas, que le daban más de 100 votos de diferencia para la vuelta del ídolo en cada una de ellas, con excepción de una.
 
Así, con casi el 100% escrutado, Ameal llegaba al 52,84% de los votos, mientras Gribaudo tenía 30,6% y José Beraldi, el tercero en discordia, solo 16,41%. Pero luego de unas mínimas dudas, cuando las primeras mesas de activos marcaban paridad, la tendencia se consolidó con diferencias amplias en las mesas que concentraban a la mayoría de los votantes.
 
Y allí la tendencia se hizo irreversible, por más que el escrutinio avanzaba a paso de tortuga. Pero si esperaron 24 años para sacar al macrismo de Boca, los ganadores no se preocuparon demasiado y celebraron una victoria que hace un tiempo parecía imposible.
 
La Opinión Popular

08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar