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"Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumamos que no dicen la mitad de lo que pasa resulta que los diarios no existen". Mafalda
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Nacionales - 12-08-2019 / 08:08
EL ESTRUENDO DE UNA DERROTA ESPECTACULAR

Se les vino el peronazo, los gorilas se lo merecían

Se les vino el peronazo, los gorilas se lo merecían
No se puede gobernar contra el pueblo. Un macrismo retrógrado, gorila, conservador, muy a la derecha, no puede administrar como si el pueblo no existiera. No se puede, a pesar del respaldo de las grandes corporaciones de medios, el capital concentrado y la "justicia amiga". La voluntad popular pudo sobreponerse a ese poder inmenso que convirtió a la Argentina en una sociedad polarizada de odios y egoísmos.
Sin que se hubiera difundido ni un sólo número, Mauricio Macri, con cara de compungido, salió y reconoció "una mala elección" sin explicar por qué, no le habló a los argentinos, sino al grupito de fanáticos que estaba en su búnker. Después los mandó a dormir y se retiró sin tener la mínima dignidad de felicitar a los ganadores. Porque estaba en el aire el estruendo de una derrota espectacular. Tendría que haber sido una elección que no definía casi nada, pero el Pueblo la convirtió en una prueba de fuego para el Gobierno de los Ricos.
 
Alberto Fernández consiguió un contundente triunfo sobre Macri en las PASO con un porcentaje del 47,3 por ciento contra el 32,2, sacando nada menos que 15 puntos de diferencia. La amplitud del resultado, que no pronosticó ninguna encuesta, coloca al candidato presidencial del Frente de Todos como un casi seguro vencedor en la primera vuelta del 27 de octubre de no mediar alguna catástrofe o un brutal fraude.
 
La feroz paliza, extendida prácticamente por todo el país, también alcanzó a la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof incluso superó por mayor porcentaje a la gobernadora María Eugenia Vidal, el supuesto gran activo de Juntos por el Cambio: 49,2 a 32,7 por ciento.
 
Muchos dirán que la elección demostró que el efecto bolsillo y estómago fue y es determinante. Seguramente. Y otros dirán que ha sido fruto de la estrategia de unidad y amplia convocatoria del peronismo en la oposición. También están en lo cierto.
 
La elección de autoridades se realiza el 27 de octubre y ésa será la instancia definitoria, pero el plebiscito de ayer reconfigura el escenario, es irreversible. Un tsunami pasó por el cuarto oscuro. El macrismo cosechó su siembra tras empobrecer a la mayoría de los argentinos, hacer bajar el valor adquisitivo de sueldos y jubilaciones, aumentar el desempleo y la pobreza, acrecentar a nivel delirante la deuda externa...
 
Consideraban que "le hicieron creer a un trabajador que con su salario podía irse de vacaciones o comprar un celular", que los derechos laborales eran una mentira, condenaban a los trabajadores y jubilados a una vida indigna, mediante el "sentido común" neoliberal perverso que instalaron los medios ultra oficialistas y los periodistas afines.
 
No se puede gobernar contra el pueblo. Un macrismo retrógrado, gorila, conservador, muy a la derecha, no puede administrar como si el pueblo no existiera. No se puede, a pesar del respaldo de las grandes corporaciones de medios, el gran capital y la "justicia amiga". La voluntad popular pudo sobreponerse a ese poder inmenso que convirtió a la Argentina en una sociedad polarizada de odios y egoísmos.
 
Macri está groggy, no sabe qué hacer ni decir. Quienes lo rodean, tampoco lo saben. El Frente de Todos debería prepararse para una crisis de magnitud porque el país podría afrontar un vacío de poder. En síntesis, a no dormirse en los laureles bien ganados que merecen tanto festejo como prevención.
 
La Opinión Popular

 
APABULLANTE TRIUNFO DE ALBERTO FERNÁNDEZ SOBRE MAURICIO MACRI
 
"Los argentinos empezamos a escribir otra historia"
 
"Los argentinos comenzamos a escribir otra historia", sostuvo Alberto Fernández poco antes de la medianoche en el eufórico búnker del Frente de Todos en Colegiales, copado por la militancia tanto dentro como afuera, en la calle.
 
El candidato presidencial los convocó a convencer a quienes no lo habían votado para hacerlo en las elecciones de octubre y consideró concluido el tiempo de "la grieta".  "Argentina se dio cuenta que nosotros éramos el cambio, no ellos", afirmó.    
 
En un gesto simbólico, Alberto Fernández apareció en el escenario del brazo de Taty Almeida -Madres de Plaza de Mayo- y Lita Boitano -Familiares de Desaparecidos y Detenidos-. Ya habían hablado Matías Lammens, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Kicillof.
 
El del candidato presidencial no fue un mero discurso de agradecimiento sino que repasó algunos de los principales ejes de su campaña. Habló de la importancia de las escuelas y las universidades públicas, de la necesidad de que las pymes reciban ayuda estatal y de que los jubilados tienen derecho a acceder a un sistema de salud. 
 
Mencionó a Cristina Kirchner, quien votó en Santa Cruz y apareció a través de un video grabado en el que destacó la jornada electoral "sin incidentes" y "con números que nos ponen muy contentos".
 
Alberto Fernández  agradeció a los gobernadores del PJ, personalizado en el tucumano Juan Manzur, presente sobre el escenario, dominado por una atractiva pantalla led. "Estamos seguros que el país que vamos a hacer va a ser mejor", afirmó Fernández, y convocó a terminar con "este tiempo de mentiras".
 
"Una vez más vamos a arreglar los problemas que nos dejaron", avisó. Luego salió a un escenario montado en la calle junto a su pareja Fabiola Yáñez, para otro mensaje a la multitud que se había agolpado allí afuera para participar de los festejos.
 
El triunfo del Frente de Todos fue vaticinado por los primeros boca de urna que aparecieron al mediodía, pero los resultados oficiales terminaron siendo mucho más amplios.
 
Tal como venía anticipando la oposición, la actuación de la empresa Smartmatic en el recuento fue un desastre. El Gobierno prometió los primeros datos oficiales a las 21, pero estuvieron una hora y media más tarde. Luego aparecieron los cómputos pero la página web se cayó una y otra vez.
 
Antes que eso, Macri tuvo una salida insólita, en la que salió a reconocer su derrota sin que se hubiera difundido ni un sólo número. "Hicimos una mala elección", admitió. Sostuvo que el resultado obligaba al Gobierno a "redoblar los esfuerzos" a partir de hoy e insistió con el latiguillo de que en esta elección se jugaban "los próximos 30 años de la Argentina", sea eso lo que quiera decir.
 
Ya había sostenido algo parecido a la mañana cuando fue a votar y se paseó alegremente por la veda al sostener que "los mercados esperan que los argentinos sigamos en el mismo camino". La referencia era a la operación bursátil que armó el propio Gobierno el viernes para hacer subir la Bolsa y simular un apoyo del mundo financiero. No sirvió de nada.
 
"Duele que no hayamos tenido el apoyo que habíamos esperado", dijo Macri, quien saludó a Vidal, a su lado, que esta vez no habló luego de haber sido prácticamente la voz del oficialismo durante toda la campaña. Y felicitó a Horacio Rodríguez Larreta por el triunfo en la ciudad de Buenos Aires, el único motivo de festejo en Costa Salguero.
 
Que las cosas venían mal  se había notado un par de horas antes, cuando las cámaras identificaron a un empleado sacar los globos que se habían colocado a los costados del escenario. No había clima. Para completar lo atípico de la salida de Macri en el búnker de Juntos por el Cambio, cuando terminó de hablar dijo "ahora a dormir".
 
Lo curioso era que todavía no se había difundido ningún dato y mandaba a la ciudadanía a la cama.  Alberto Fernández no se la dejó pasar. "A los que nos mandaron a dormir, les pido que no duerman más que ya muchos problemas nos generaron", le lanzó, para algarabía de la militancia.
 
Mientras Macri y Vidal se preparaban para una conferencia de prensa, apareció en el escenario Elisa Carrió en una confusa arenga para animar a los simpatizantes que se habían quedado sin habla. Tiró unos porcentajes que no se entendieron y opinó que no era mala la adversidad porque "nos quita la soberbia".  "La mayoría se siente más cómodo con los autoritarios y los farones", lanzó.
 
 
A lo largo y lo ancho
  
El triunfo del Frente de Todos se extendió por casi todo el país, a excepción de Córdoba y Ciudad de Buenos Aires, aunque en ambos casos cumpliendo con el objetivo impuesto por el equipo de Alberto Fernández de alcanzar al menos el 30 por ciento de los votos.
 
En cambio, lograba una sorprendente victoria en Mendoza, lo mismo que en Jujuy y Corrientes. En los tres casos se trata de provincias gobernadas por el radicalismo, en los que un resultado favorable se ponía en duda. También obtenía importantes victorias en Santa Fe y en Entre Ríos, dos provincias en las que se había impuesto Cambiemos en las presidenciales de 2015. Un resultado llamativo fue el de Rosario, donde Fernández le sacó 20 puntos a Macri.
 
Otro número impactante fue el de Río Negro, la provincia de Miguel Ángel Pichetto, donde el Frente de Todos le ganó por más de 30 puntos a Juntos por el Cambio. Además, Pichetto había sumado como incorporación al senador puntano Adolfo Rodríguez Saá, pero en San Luis también cayeron por el 10 por ciento.
 
En verdad, el triunfo se extendió por todo el norte y el sur del país. En Santa Cruz, por casi 30 puntos. Además, en un lento recuento debido a las complicaciones habituales que ocasiona el sistema de la ley de Lemas, la gobernadora Alicia Kirchner obtenía su reelección al cierre de esta edición.
 
Pero, más allá de esos resultados más o menos impactantes, sin dudas la gran sorpresa se daba en la provincia de Buenos Aires, con el muy cómodo triunfo de Kicillof sobre la gobernadora Vidal, que a priori se presentaba como la principal figura del oficialismo.
 
El Frente de Todos consiguió porcentajes fuera de lo común en municipios populosos como La Matanza -61 a 21 por ciento- o Lomas de Zamora --55 a 26--. Pero también se imponía en municipios en los que gobierna el macrismo como Lanús, Morón, Quilmes, Pilar, Tres de Febrero y La Plata. En Mar del Plata quedaron casi empatados.
 
En su discurso de triunfo, Kicillof destacó lo desigual que había sido la campaña en cuanto a recursos. "No se gastaron millones en publicidad. No se mintió, no se agredió", resaltó, y reiteró los 90 mil kilómetros recorridos en el ya mítico Renault Clío de su amigo Carlos Bianco.
 
Omnipresente en los medios en las semanas previas, ayer Vidal pasó cabizbaja por el búnker de Costa Salguero y no dijo palabra. En su entorno, le apuntaban al jefe de Gabinete, Marcos Peña, por el mal manejo de la campaña. Vidal quería desdoblar la elección para asegurarse otro mandato en la Provincia. Sin embargo, la magnitud de la derrota hace pensar que hubiera perdido de cualquier forma.
 
En una señal de que ya se empieza a jugar la sucesión en el oficialismo, Rodríguez Larreta dio un discurso de triunfo dedicado exclusivamente a la Ciudad. Su triunfo del 46,4 por ciento contra el muy buen 32 por ciento de Lammens lo dejó cerca de un triunfo en primera vuelta en octubre. Aunque con los resultados generales de ayer, no había que dar nada por sentado.
 
 
Polarización extrema
  
Entre las dos principales fuerzas se llevaron el 80 por ciento de los votos, lo que dejó poco para repartir entre el resto. Con el 8,3 por ciento, Roberto Lavagna salió a celebrar el módico consuelo de haber convertido a Consenso Federal -a años luz de los dos primeros- en la tercera fuerza del país. Por la noche, Lavagna llamó a Alberto Fernández para felicitarlo, lo que podía anticipar un acercamiento entre ambas fuerzas.
 
Las otras tres fuerzas que consiguieron superar el piso para competir en las elecciones generales eran el FIT-Unidad con el 2,9 por ciento, el Frente NOS de Juan José Gómez Centurión que obtuvo el 2,6 por ciento y la alianza Unite del mediático economista José Luis Espert, quien luego de tantas dificultades para llevar adelante su postulación, consiguió apenas el 2,2 por ciento, bastante menos de lo que le auguraban los sondeos.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: Página12
 

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Se les vino el peronazo, los gorilas se lo merecían
Con más de 15 puntos de diferencia, Alberto Fernández se impone sobre Macri y se proyecta como ganador en Octubre.
Se les vino el peronazo, los gorilas se lo merecían
Las caras de la derrota. El inesperado fracaso de la niña mimada de Mauricio Macri sacude la estantería. De sindicada como sucesora del Presidente pasa a ser una de las madres del desastre electoral de las PASO 2019.
24-08-2019 / 10:08
El candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, criticó al gobierno por haber minimizado la inflación y por creer que ese problema se solucionaba "enfriando" la economía. "Multiplicaron por dos la inflación" y "lo único que produjo Macri son 5 millones de pobres", sentenció.
 
Fernández afirmó que su prioridad será "reconstruir el desastre" que deja el gobierno de Macri y aseguró que recibirá "tierra arrasada". Consultado por cuándo cree que podrá verse una recuperación económica, evitó dar un pronóstico pero señaló: "Los éxitos del primer semestre van a depender de nosotros, no de que alguien haga llover inversiones".
 
El Gobierno "equivocó gravemente el tratamiento del tema de la inflación" porque "pensó que el problema era monetario, y que sacando dinero de la plaza y bajando el consumo la iban a contener", añadió. Sin embargo, "llevamos cuatro años y multiplicaron por dos la inflación".
 
Para el candidato más votado en las PASO, la salida es "cambiar esa lógica que el gobierno repite" y "volver a encender la economía". "Ponerle dinero en el bolsillo a los que consumen y hacer un acuerdo con empresarios y sindicatos para poner en marcha la economía". "No va a ser fácil -aclaró- porque Macri ha diezmado la Argentina".
 
Para Fernández "ha llegado la hora de parar la pelota, levantar la cabeza, ver cómo rearmamos el equipo y empezar a salir de otro modo. Y lo vamos a hacer porque los argentinos la están pasando muy mal, y nadie quiere pasarla mal".
 
Durante la charla con periodistas, el ex jefe de Gabinete durante el gobierno de Néstor Kirchner fue consultado también sobre cómo sería su relación con la Justicia en caso de llegar a la Presidencia. "No voy a ser un cazador de brujas ni perseguidor de nadie", aseguró y recordó que la tarea de juzgar a los jueces y fiscales es del Consejo de la Magistratura y del Ministerio Público, respectivamente.
 
Eso sí, aclaró que su labor "como ciudadano será señalar mi preocupación por la forma en que funcionó" un sector del Poder Judicial durante los últimos años, y destacó que "la mejor Justicia es la que es independiente de la presión mediática y política".
 
"No quiero ser el que está parado en el medio de la grieta", definió Fernández e indicó que su tarea será "dejar de hablar de la grieta y trabajar juntos, porque en el juego de la grieta perdemos mucho tiempo en reconstruir el desastre que han hecho".
 
Finalmente, destacó la importancia de promover las economías regionales, de construir un gobierno "de un presidente con 24 gobernadores" y reiteró que su objetivo será "terminar con los personalismos y construir otro país, porque no nos merecemos el país tan injusto que tenemos".
 
La Opinión Popular

24-08-2019 / 10:08
Las PASO no definían nada porque todas las listas se habían puesto de acuerdo en sus candidatos principales. Pero la diferencia fue tan inesperada e indiscutible que de la nada se convirtieron en el principio del fin para el gobierno de Cambiemos. Y no surgen hasta ahora síntomas de que se pudiera revertir el resultado.
 
Por el contrario, las encuestas post Paso aumentan la diferencia de la dupla de Alberto Fernández y Cristina sobre Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto. El Frente de Todos ya estaría cerca de los 53 puntos. Y el escrutinio definitivo amplía la ventaja del Frente de Todos en casi un punto, de 15 a 16.
 
Las derrotas electorales tienen efecto centrífugo. Cuando Daniel Scioli perdió por dos puntos en 2015, al toque hubo rupturas en los bloques legislativos y alejamientos de gobernadores que querían libertad para negociar con el nuevo gobierno. Ese fenómeno es síntoma de derrota. Tras las PASO, los radicales pidieron que Marcos Peña no intervenga en sus campañas. No quieren cargar con Macri.
 
En la misma línea, Vidal dijo el jueves a los candidatos a diputados por el distrito bonaerense que es "necesario provincializar la elección". Pero no le será fácil ocultar al Presidente. Macri tiene que hacer campaña. No se resigna. El miércoles reunió a Vidal, los radicales y Horacio Rodríguez Larreta en un almuerzo para la foto.
 
El peso de la crisis detonó en plena campaña. Como en el judo, Macri trató de cambiar el signo negativo de ese peso involucrando a Alberto Fernández con el abrazo del oso. En una semana lo llamó dos veces por teléfono para mostrar hacia la sociedad una actuación de conjunto que no existe.
 
El candidato opositor no quiso romper su imagen de dialoguista, pero al mismo tiempo aclaró que en las PASO lo habían votado para ser opositor y por lo tanto no habría cogobierno. Macri insistió con otra munición de pólvora mojada y quiso darle más protagonismo a Cristina. Ella no recogió el guante envenenado y la estrategia murió antes de empezar. Los trolls de Peña hablan del "Albertítere de la Porota".
 
Como carambola de billar, las cifras de las PASO retiraron el poder al que tiene el gobierno y le dieron poder al que no tiene el gobierno. Es una ecuación de suma cero a la que se agrega la imposibilidad de Macri para frenar la crisis. Las medidas que lanzó van a contrapelo de su pensamiento y del modelo de país que quiso instalar. Fuera del contexto de un modelo de país que sea coherente con ellas, esas medidas no tienen destino.
 
Más que soluciones, para Macri fueron una forma de derivar el peso de la crisis hacia las provincias, porque el IVA es un impuesto coparticipable. Les retira fondos a las provincias. Y además, en medio de una inflación irrefrenable es difícil controlar que esa diferencia no se quede en la cadena de comercialización y llegue a los precios. Los gobernadores plantearon sus críticas.
 
La congelación de las naftas también provocó la protesta de las provincias petroleras así como de las empresas, que pasaron rápidamente el malestar a los sindicatos. Con un modelo de país diferente al de la ley de la selva en la economía, hay salidas de una crisis que el macrismo no atina a resolver y sólo busca desviar su responsabilidad hacía otros.

23-08-2019 / 10:08
Parece que la brutal derrota electoral le cayó pesada.  Elisa Carrió continúa con su gira de stand up político por los medios de comunicación afines al macrismo y también con la verborragia que a cada paso dispara despropósitos sin filtro. En ese marco, la dirigente de Cambiemos eligió criticar a los bonaerenses por haberle dado la espalda de forma masiva a la gobernadora María Eugenia Vidal. También culpó a Alberto Fernández por la disparada del dólar.

"El pueblo de la provincia dejó sola a Vidal", expectoró "Lilita" en (otro) amable diálogo con la señal TN. "Muchas veces el pueblo te deja sola", reiteró la idea y calificó a la estrepitosa derrota de la mandataria como "una injusticia brutal porque el milagro de la provincia es que ganó ella y no Aníbal Fernández".
 
"Mucha gente no sabe cuidar ni los valores que Dios le entrega para salvarlos", aseveró también, mística, rara, como encendida. La diputada nacional por Cambiemos eligió confrontar así con los millones de pobres que dejaron de votar al macrismo y le dieron el 50% de los votos a Axel Kicillof.
 
Además, volvió a agitar el fantasma del fraude (uno que, de haberse concretado, por primera vez en la historia habría sido llevado a cabo por la oposición) e insistió con la idea de que hubo fallas en la fiscalización durante las PASO.
 
En cuanto al dólar, no dudó en culpar a la oposición. "El dólar a 60 pesos es el dólar Alberto Fernández y Techint, lo tengo clarísimo. Lo clavó a 60 que era lo que pedía el establishment a costa de los argentinos", disparó sin reacciones ni repreguntas a la vista.
 
Es evidente que el presidente Mauricio Macri ha decidido poner 'toda la carne en el asador' y a pesar de las críticas que ha tenido la polémica diputada de la Coalición Cívica, le da una segunda oportunidad. Y es que trascendió que será 'Lilita' quien llevará adelante lo que resta de campaña electoral de cara a octubre.
 
Mientras Macri le da 'el ok' a Carrió para que siga adelante con sus discutibles declaraciones, los periodistas difundieron un comunicado donde le advierten a la legisladora que sus afirmaciones son una especie de "intento de censura". Por su parte, el ministro Dietrich acompañará a Carrió en esta nueva misión imposible.
 
Tras describirse como "una porrista, como alguien que enciende" porque "habla desde el alma", Carrió exhortó nuevamente a votar por el presidente Macri, ya que, aseguró, es "el orden" ante "el caos" aunque admitió que "no comparto las posiciones del gobierno que dicen que el triunfo solo depende de una estabilidad de la moneda".
 
Por último manifestó: "cuando hay caos se vota el orden. ¿El orden es La Cámpora? ¿Es Cristina Kirchner? ¿Es (Axel) Kicillof? Jamás. El orden es Mauricio Macri", dijo en el canal ultra macrista 'TN', y reprodujo en 'Twitter'. A preparase  para todo tipo de exabruptos, porque Carrió es muy mala perdedora.
 
La Opinión Popular

23-08-2019 / 09:08
El seminario "Democracia y Desarrollo" del grupo Clarín, donde ayer se cruzaron Mauricio Macri y Alberto Fernández con apenas minutos de diferencia, probó con la misma nitidez que el charter de los banqueros brasileños que visitó al candidato del peronismo, que el poder se escurre como el agua. Y que a veces lo salpica a uno antes de tiempo.
 
¿No es acaso un riesgo para Alberto consumir los cien días de gracia de todo presidente incluso antes de sentarse en el sillón de Rivadavia? ¿No es peligroso el desgaste del cogobierno de facto al que lo forzó una victoria tan apabullante como la del 11?
 
¿Alcanza con decir, como ayer, "yo soy solo un candidato"? ¿Acaso le queda otra que ejercer durante la transición ese cogobierno lo más secretamente posible?
 
La designación de Hernán Lacunza es en sí misma un hito de ese cogobierno tácito. A Macri le permitió avanzar con el populismo de emergencia que decidió desplegar apenas perdió las PASO y que Nicolás Dujovne resistió atrincherado en el déficit cero comprometido ante el FMI.
 
A Fernández le abrió un canal de interlocución privilegiada: Lacunza fue durante muchos años (en la Fundación Capital y en el Banco Central) la mano derecha de Martín Redrado, el mismo que ayer Fernández reconoció ante la plana mayor de Clarín como uno de sus más asiduos consultores.
 
A Fernández también le aparecen insólitos aliados circunstanciales, como las petroleras. Los barones del crudo pusieron el grito en el cielo por el congelamiento preelectoral de combustibles, una puñalada que jamás esperaron del Macri que les dejó elegir al ministro del área apenas asumió.
 
Sus pataleos judiciales contra el congelamiento irán al fondo del cajón y ellos lo saben. Apenas procuran cubrirse con las demandas de eventuales juicios de accionistas o reguladores.
 
Pero sí pueden prosperar las objeciones de las provincias, que entran directamente a la Corte Suprema por la Secretaría de Originarios, llamada así precisamente porque los pleitos originarios que debía resolver el máximo tribunal eran los inter jurisdiccionales. Todo un reordenamiento del mapa de alianzas del poder en la Argentina.

22-08-2019 / 11:08
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