'", apeló a la responsabilidad de los votantes y suplicó por otro milagro cordobés.
 
Con su dicción empastada explicó que "todos entendimos que es un grito de rebeldía, que vamos a ser protagonistas de nuestro futuro". Y se entusiasmó sin pensar en la evidente contradicción de sus palabras: "Es fácil decir cosas, pero lo importante es hacer las cosas".
 
Y, casi susurró -como para contrarrestar su desaforada aparición del martes en Ferro- "¿Qué valen más en la vida, los hechos o las palabras? Los hechos -se contestó-. Y hemos hecho mucho. Acá en Córdoba se producen alimentos para 90 millones de personas. Hay ebullición en el aeropuerto de la cantidad de gente que vienen a comprar cosas que ustedes producen".
 
Y como si se tratara de una fantasía, siguió: "Hemos hecho muchas cosas. ¡Imaginen todo lo que podemos hacer en los próximos cuatro años! Pero para que esos sueños no se vuelvan a frustrar, tenemos que seguir venciendo la resignación, la desidia...Los cambios no son en vano. Son las bases para los próximos 20 años. El domingo es futuro o pasado".
 
En las sillas de la primera línea, se vieron entonces las caras serias de Héctor "la Coneja" Baldassi, y hasta la de Juliana Awada, que lo escuchaba y miraba pétrea, hasta severa. También la de algunos grandes empresarios cordobeses presentes, como Juan Carlos Rabat, Manuel Tagle, Pavone, Marcelo Olmedo y Sergio Roggio.
 
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Nacionales - 08-08-2019 / 10:08
EL PRESIDENTE VOLVIÓ A LA PROVINCIA QUE LE DIO EL TRIUNFO EN 2015

Con un discurso vacio, Macri suplicó por otro milagro cordobés

Con un discurso vacio, Macri suplicó por otro milagro cordobés
Antes de ir a Córdoba y a días de las PASO, el presidente Mauricio Macri envió un contundente mensaje para los votantes y generó diversos comentarios negativos en las redes sociales. En su cuenta de Twitter, el precandidato presidencial de Juntos por el Cambio compartió una imagen que decía: “Los burócratas, los mafiosos, los corruptos, los mitómanos, los vagos, los matones, los coimeros, los delincuentes, los narcotraficantes, los falsos, todos ellos hacen crecer su poder saboteando el progreso. Ellos son los máximos enemigos del cambio”.
Diez minutos. Sólo eso duró el discurso de Mauricio Macri en su cierre de campaña a las PASO en Córdoba. A la brevedad -de 19,25 a 19,35 incluyendo los abrazos de rigor-; le sumó los escasos recursos oratorios de un hombre a quien en sus últimas apariciones se lo ve exaltado y un poco fuera de su eje. Desprovisto de otro argumento que no sea pedir que lo voten. Que es él, o el diluvio.
 
Ante unas cuatro mil personas en la Plaza de la Música (la ex Vieja Usina), los cambiemitas montaron un cuadrilátero al que rodearon de sillas. Hubo banderitas argentinas y muy poco amarillo. Sólo el que aportaron las bufandas y chales de mujeres de cabelleras lisas, rubias-planchita que parecían salidas todas de la misma peluquería.
 
El primero en hablar fue el chistoso cordobés Luis Juez, que va quinto en la boleta. Juez, al igual que han hecho otros referentes de Cambiemos, dijo que hay que buscar a los "amigos que están enojados" y agregó que "acá nadie roba, acá nadie es bandido, acá nadie se hace rico". Un mal chiste. Parece que no le llegó la noticia del espectacular aumento patrimonial de Nicolás Dujovne ($ 217 millones) y del mismo Macri ($ 151 millones) en 2018, ni hablar de los tantos empresarios que ocupan cargos en el gobierno nacional.
 
Macri pronunció uno de los discursos más vacíos de toda su gestión. Aludió a la dicotomía entre pasado y futuro, habló de Córdoba como "el origen del 'sí se puede'", apeló a la responsabilidad de los votantes y suplicó por otro milagro cordobés.
 
Con su dicción empastada explicó que "todos entendimos que es un grito de rebeldía, que vamos a ser protagonistas de nuestro futuro". Y se entusiasmó sin pensar en la evidente contradicción de sus palabras: "Es fácil decir cosas, pero lo importante es hacer las cosas".
 
Y, casi susurró -como para contrarrestar su desaforada aparición del martes en Ferro- "¿Qué valen más en la vida, los hechos o las palabras? Los hechos -se contestó-. Y hemos hecho mucho. Acá en Córdoba se producen alimentos para 90 millones de personas. Hay ebullición en el aeropuerto de la cantidad de gente que vienen a comprar cosas que ustedes producen".
 
Y como si se tratara de una fantasía, siguió: "Hemos hecho muchas cosas. ¡Imaginen todo lo que podemos hacer en los próximos cuatro años! Pero para que esos sueños no se vuelvan a frustrar, tenemos que seguir venciendo la resignación, la desidia...Los cambios no son en vano. Son las bases para los próximos 20 años. El domingo es futuro o pasado".
 
En las sillas de la primera línea, se vieron entonces las caras serias de Héctor "la Coneja" Baldassi, y hasta la de Juliana Awada, que lo escuchaba y miraba pétrea, hasta severa. También la de algunos grandes empresarios cordobeses presentes, como Juan Carlos Rabat, Manuel Tagle, Pavone, Marcelo Olmedo y Sergio Roggio.
 
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Macri suplicó por otro milagro cordobés
 
Micrófono en mano, Macri arrancó: "Toy (sic) realmente feliz de estar acá con ustedes y los llevo acá conmigo todo el tiempo", dijo tocándose el lado izquierdo del pecho. "Ya son 21 veces las que vine" resaltó, como para refrendar a su antecesor en el escenario, el diputado Mario Negri, quien contrapuso que "ella, ella la que ahora está en Rosario (la ex presidenta Cristina Kirchner), sólo vino cuatro veces en ocho años y siempre enojada y a discriminar".
 
Estaba claro. Tanto Negri como todos sus colegas cambiemitas presentes, tenían en su cabeza la apabullante imagen de la multitud en el Monumento a la Bandera en ese mismísimo momento.
 
En Córdoba, y a sólo dos cuadras a la redonda donde la policía montó vallas, eran muy pocos los peatones que estaban enterados de la presencia de Macri en Córdoba. "No, no sabíamos -coincidieron ante este diario tres estudiantes que charlaban en la Plaza Colón, frente al colegio Alejandro Carbó-.
 
Uno de ellos, Lautaro Bonel, de 23, contó que su mamá es doctora en biología celular y que la está pasando "muy mal, como tanta gente. Esto no puede seguir así". Sus compañeros Mercedes, de 23 y Franco, de 22, coincidieron en que "la cosa no da para más", aunque aún no definieron su voto".
 
Mientras, ajeno a las penurias del viento helado y el hambre de los que revolvían los containers de basura los alrededores, Macri decía que se siente cordobés, que "no soy tan bueno como ustedes, pero con el cuartetazo me defiendo". E intentó darle una pátina de epopeya al eslogan "sí se puede".
 
Antes de Macri, que concluyó a puro "los argentinos juntos somos imparables", "vamos Córdoba", "vamos argentina" y no mucho más que eso; hubo que escuchar a Luis Juez haciendo (malos) chistes y hasta renegando de su propio pasado político peronista: "No, no olfateen porque no hay choripanes afuera, ni colectivos".
 
Lo peor fue el uso (y abuso) de la historia de su hija en una comparación que no merecen ni la joven, ni los millones de personas que están padeciendo el hambre y la miseria provocada por Cambiemos: "Miren -dijo Juez- los cambios tardan. Esto es un proceso. Cuando nació Milagros, le preguntamos al médico cuándo se iba a parar, cuando iba a caminar. Y de eso se trata el cambio. Es un millón de pequeños pasos. Acá nadie roba. Acá no hay bandidos. Nadie se enriquece (no, no nombró a Dujovne). Nosotros (por él y su esposa) hace 18 años que esperamos por el primer paso de Milagros. Y el cambio no es un problema del presidente. Es un problema de todos. Imaginen esta Argentina gobernada por Cuchuflito y Pindonga" remató, tergiversando lo expuesto por Cristina sobre los productos "a base de leche" u otros alimentos esenciales.
 
Pocas horas antes en una radio que se identifica con Macri, su compañero de fórmula Miguel Ángel Pichetto hizo lo posible por devaluar a sus flamantes opositores. Le bajó el precio a Alberto, "la ex presidenta es la que tiene los votos y el poder, no Fernández", dijo, y auguró un triunfo cambiemita por 20 puntos de diferencia en Córdoba. Al caer la tarde, y sin su elocuencia, su nuevo jefe político cerró su campaña a las PASO.
 
Por Marta Platía
Desde Córdoba
 
FUENTE: Página12
 

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07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
La Opinión Popular

06-12-2019 / 08:12
Termina como empezó. Lejos de la verdad, abrazado al dispositivo de la mentira planificada buscó instalar un insólito balance sobre su gestión. El saldo económico de estos cuatro años desmiente el desvarío de Mauricio Macri de que deja "bases sólidas para empezar un ciclo de crecimiento". Más inflación, más desempleo, más deuda, FMI, desindustrialización, destrucción del salario real, megadevaluación, más pobreza. Es una herencia pesadísima para Alberto Fernández.
 
Macri construyó en 2015 su campaña para ganar las elecciones con ofertas seductoras a la población, que no cumplió cuando fue gobierno. Durante los cuatro años de gestión se dedicó a prometer un futuro venturoso que, una y otra vez, no llegó. El engaño y la distorsión de la realidad fue su estrategia política preferida. La utiliza hasta el final.
 
El discurso de Macri, a pesar de reconocer algunas "dificultades", celebró lo principal de su desastrosa gestión. Fue realizado por una cadena nacional que siempre demonizó, en otra exhibición de la realidad paralela que maneja, quien, después de cuatro años, culmina como el peor gobierno desde la restauración de la democracia.
 
Un breve balance de la economía neoliberal macrista es fulminante en términos del bienestar general, a saber: El salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 18,5 %. Las jubilaciones perdieron 20 puntos en términos reales en relación a 2015. Según el último informe de la UCA, al tercer trimestre de este año el 32,1% de los hogares y el 40,8% de las personas se encuentran en la pobreza. 

La tasa de inflación del último año de la administración macrista será del 50 al 60 % anual. Y la desindustrialización macrista fue una máquina de destruir empleos de calidad. Se perdieron 158.600 puestos de trabajo, desde noviembre de 2015 a septiembre de 2019. Equivalente a la pérdida de 13 de cada 100 empleos del sector en menos de cuatro años.
 
Tres de las cuatros años fueron en recesión. La apertura a las importaciones, los tarifazos, las fuertes devaluaciones, las tasas de interés altísimas y el derrumbe del mercado interno, por el castigo a los ingresos reales de trabajadores y jubilados, determinaron la permanente caída de la actividad. El PIB per cápita disminuirá como mínimo el 11 % durante la economía macrista. En un ciclo vertiginoso de emisión de deuda, en pesos y en dólares, en los mercados local e internacional, en apenas dos años, la economía macrista terminó en un nuevo default.
 
La pieza de marketing, en una cadena nacional, no modificará que este saldo, independientemente de eslóganes, mentiras y distorsiones expuestos por Macri en su despedida, sea recordado como una de las crisis más devastadoras de la economía argentina moderna.
 
La Opinión Popular

05-12-2019 / 08:12
Mauricio Macri no cumplió prácticamente nada de lo que prometió, y así lo dejó ver un trabajo periodístico realizado por Chequeado en el que detallan que el presidente saliente incumplió un 90% de las cosas que anunció durante su campaña de 2015.
 
Así las cosas, Macri fue entonces uno de los presidentes que más prometió pero que menos cumplió, cosa que se reflejó en las urnas el 27 de octubre, cuando la gente, al darse cuenta que lo que predicaba no iba en sintonía con lo que practicaba, lo sacaron con votos de la Casa Rosada.
 
A pocos días que Macri deje la presidencia de la Argentina un trabajo de periodismo de datos e investigación reveló que el saliente mandatario nacional solo cumplió con 2 de sus 20 promesas que anunció en su campaña para ser presidente en 2015. La lista completa de las promesas chequeadas y sus resultados:
 
1. Los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias. Incumplida
2. Construir 3000 jardines de infantes. Incumplida
3. Crear el Plan Primer Empleo. Incumplida
4. Extender la Asignación e incluir a los hijos de monotributistas. Cumplida
5. Crear trabajo, cuidando los que tenemos. Incumplida
6. Lanzar el Plan Belgrano, con US$16 mil millones de inversión en infraestructura para el Norte del país. Incumplida con avances
7. Enfrentar al narcotráfico. Incumplida con avances
8. Lograr una Argentina con Pobreza Cero. Incumplida
9. Crear una Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado. Incumplida con avances
10. Crear centros de primera infancia y centros CONIN por todo el país. Incumplida con avances
11. Bajar la inflación a un dígito. Incumplida
12. Generar un millón de créditos hipotecarios a treinta años. Incumplida
13. Poner en marcha el plan de infraestructura más importante de la historia. Incumplida con avances
14. Instalar radares y escáners. Incumplida con avances
15. Crear una policía judicial. Incumplida
16. Crear centros de tratamiento integral de las adicciones. Incumplida con avances
17. Implementar la computadora en primer grado. Incumplida con avances
18. Implementar un sistema electoral más transparente, con boleta electrónica. Incumplida
19. Profesionalizar las fuerzas policiales. Incumplida con avances
20. Impulsar la ley del arrepentido. Cumplida

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