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Nacionales - 29-07-2019 / 09:07
PARA EL MACRISMO ES MOTIVO DE FESTEJO

La crisis se agudiza y se extiende la rebaja de precios de alimentos por el desplome del consumo

La crisis se agudiza y se extiende la rebaja de precios de alimentos por el desplome del consumo
Lo cierto es que, en un marco de inflación alta, llama la atención la noticia de las rebajas de precios que están adoptando los fabricantes de alimentos. Y, como siempre, quedará para la polémica la interpretación sobre si se trata de un fenómeno positivo y digno de festejo, como interpreta el Gobierno, o si es el síntoma de la agudización de la crisis.
¿Argentina año verde? ¿O acaso un crudo síntoma de la recesión? Lo cierto es que distintas empresas alimenticias anunciaron que, a partir de agosto, rebajarán los precios de algunos de sus productos. Muchos de ellos forman parte de la canasta básica.
 
La decisión fue adoptada por algunas de las principales empresas productoras de alimentos de la Argentina e, incluso, algunas que sin llegar a liderar el mercado optan por pelearla para no perder clientes. Y la razón para rebajar precios en un marco inflacionario se vincula a la necesidad de que repunten las ventas, en un contexto de una contracción del consumo que ya lleva un año de duración.
 
Lo interesante del caso es que, además de las rebajas, las principales alimentarias del país están enviando a sus clientes listas sin mayores incrementos en los precios. Lo que está claro es que se acabaron las listas con aumentos generalizados. Al menos mientras el tipo de cambio no se mueva. Así, por ejemplo, Molinos -la principal fábrica de alimentos del país- les comunicó a sus clientes (cadenas de supermercados y mayoristas) que desde el 1° de agosto reducirá 30% el precio de sus botellas de aceto.
 
También (ya se puso en vigencia) una reducción de nada menos que el 20% en algunas series de fideos "Don Vicente", destinados al consumo medio y medio-alto de la pirámide de ingresos de los consumidores. Por otra parte, desde la próxima semana habrá una rebaja del 6% promedio en los aceites Ideal, la segunda marca más vendida de la empresa en ese rubro, detrás de Cocinero.
 
El dato de que las listas con los precios de los alimentos no se mueve -al contrario, que incluso incluyen rubros con rebajas- implica una buena noticia para la campaña electoral del Gobierno de Mauricio Macri, a escasas semanas de las Primarias y de las elecciones generales. Después del 2,7% de junio, la Casa Rosada se ilusiona con un índice algo inferior para este mes.
 
Lo cierto es que, en un marco de inflación alta, llama la atención la noticia de las rebajas de precios que están adoptando los fabricantes de alimentos. Y, como siempre, quedará para la polémica la interpretación sobre si se trata de un fenómeno positivo y digno de festejo, como interpreta el Gobierno, o si es el síntoma de la agudización de la crisis.
 
Una caída de precios en un contexto de inflación alta y de caída sostenida del consumo no puede habilitar al festejo porque no obedece a ninguna mejora en la productividad sino a un desplome de las compras. 

 
Otro producto de la canasta básica -la harina "triple cero"- tendrá un abaratamiento del 3,5% desde agosto. En el mismo sentido, se reducirán 8% promedio los productos congelados, lo mismo que las denominadas pastas deshidratadas, mientras que el precio del aceite en aerosol se reducirá un 10 por ciento.
 
Además de Molinos, las rebajas  incluyen a Pepsico, una de las líderes en el negocio de las bebidas gaseosas. La compañía impulsó una campaña -denominada "Súper Precios"-, con bajas en sus líneas.
 
Ejemplos: Pepsi Black, 7Up Free, Paso de los Toros Free y H2Oh!. El precio bajó un 9%, de $55 a $50. Se incluyeron a las presentaciones de 1,25 litro y a las de medio litro.
 
En el sector lácteo, uno de los más golpeados por la caída del consumo, son varias las empresas medianas y pequeñas que apuran rebajas de los valores de sus productos. Uno de los casos emblemáticos es el de la santafesina Ilolay, que anunció remarcaciones (bajistas) de entre 5% y hasta 35%.
 
Precisamente, el rubro de los yogures aparece como uno de los más lastimados por la crisis y, a la vez, uno de los que más se encarecieron en el último año.
 
En cambio, en los quesos, las rebajas son menores: de entre 5% y 15%. Lo mismo que en algunas leches, inclusive las saborizadas. En el caso de los yogures y las leches, las promociones son por tiempo limitado. No así en el caso del dulce de leche, que se abaratará un 15%, lo mismo que los postres.
 
 
Receta: cómo sobrellevar la crisis
 
Las rebajas se dan, al menos por ahora, en productos puntuales. Muchos de ellos clasificados como "prescindibles" desde el punto de vista de la billetera del consumidor, en un escenario de caída del poder adquisitivo. En otros casos, los ajustes bajistas tienen que ver con que las empresas no quieren resignar mercado y prefieren "perder plata" antes de que la competencia le saque "market share".
 
"Al final de cuentas, a los empresarios les sale más barato trabajar a pérdida que si la competencia les come participación. Salir a ganar eso que pierden por quedar poco competitivos en el marco de una caída del consumo, les va a costar más caro si deben reposicionar a la marca", cuenta un experto que conoce al dedillo el manejo de marketing de las compañías.
 
El caso de las gaseosas también se asemeja a lo que sucede con algunos rubros (como el aceto o ciertas marcas premium): son prescindibles para el consumidor en tiempos de crisis y bolsillos delgados. Es decir, la genta prefiere no comprarlos. O -lo que incluso es peor desde el lado de los empresarios- los reemplaza por productos de la competencia, más allá de que se traten de marcas desconocidas o de menor calidad.
 
Esto último fue lo que vino ocurriendo en el ahora híper competitivo mercado de las gaseosas: marcas de segundo y tercer orden, que antes focalizaban sus negocios en distritos puntuales, alejados de las grandes ciudades, ahora se expenden en las góndolas de los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires.
 
 
Perspectivas grises
 
Los últimos indicadores económicos sugieren que el escenario no variará en el corto plazo. El Indec, por caso, acaba de anunciar que si bien la actividad económica se expandió 2,6% durante mayo, eso se debió a la extraordinaria perfomance del sector agropecuario. El resto de la economía -industria, comercio, bancos y la construcción- siguen operando en rojo.
 
Lo mismo vale para el consumo masivo. Las últimas mediciones muestran que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios impactan negativamente en la economía: dos consultoras -Kantar y AC Nielsen- acaban de confirmar, en sendos informes, que el registro de junio se ubicó en el peor nivel del año.
 
De acuerdo con la medición de la consultora Kantar Worldpanel, el consumo masivo (alimentos, bebidas y productos de higiene y limpieza) registró una caída del 9% el mes pasado, en relación al mismo período de 2018.
 
Ese guarismo empeora la dinámica que se venía observando en los últimos meses: el retroceso del 9% de junio resulta más profundo que la baja del 6% de mayo. En abril, en tanto, la caída había sido del 7% y en marzo, del 11%. La consultora reportó además que el signo negativo abarca a todas las regiones del país e incluye a todos los niveles socioeconómicos.
 
Al respecto, la consultora de Orlando Ferreres midió que, en las primeras tres semanas de junio, comparadas con similar período de junio, da una inflación del 2,8%. Sin embargo, prevé que el mes cerrará en torno al 2,4 por ciento.
 
El antecedente histórico de bajas generalizadas de precios no permite ser muy esperanzador: fue en 2001, cuando ya cursando el cuarto año de recesión empezó a darse el inédito fenómeno de la deflación (es decir, una inflación negativa). Pero en aquella época nadie festejaba, porque el fenómeno no obedecía a ninguna mejora en la productividad sino a un desplome del consumo.
 
Eran otros tiempos, claro. Regía el "uno a uno" entre el peso y el dólar, lo cual hacía que todos los ajustes fueran nominales. Empezando por el de los salarios, como recuerdan los que tienen edad para haber vivido aquellos días.
 
Esta crisis de hoy tiene características diferentes, aunque una caída de precios en un contexto de inflación alta y de caída sostenida del consumo no puede habilitar al festejo. Queda, al menos, el consuelo de saber que, en el promedio, ayudará a que el índice de inflación continúe su senda descendente.
 
Por Claudio Zlotnik
 
Fuente: iProfesional
 
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24-08-2019 / 10:08
El candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, criticó al gobierno por haber minimizado la inflación y por creer que ese problema se solucionaba "enfriando" la economía. "Multiplicaron por dos la inflación" y "lo único que produjo Macri son 5 millones de pobres", sentenció.
 
Fernández afirmó que su prioridad será "reconstruir el desastre" que deja el gobierno de Macri y aseguró que recibirá "tierra arrasada". Consultado por cuándo cree que podrá verse una recuperación económica, evitó dar un pronóstico pero señaló: "Los éxitos del primer semestre van a depender de nosotros, no de que alguien haga llover inversiones".
 
El Gobierno "equivocó gravemente el tratamiento del tema de la inflación" porque "pensó que el problema era monetario, y que sacando dinero de la plaza y bajando el consumo la iban a contener", añadió. Sin embargo, "llevamos cuatro años y multiplicaron por dos la inflación".
 
Para el candidato más votado en las PASO, la salida es "cambiar esa lógica que el gobierno repite" y "volver a encender la economía". "Ponerle dinero en el bolsillo a los que consumen y hacer un acuerdo con empresarios y sindicatos para poner en marcha la economía". "No va a ser fácil -aclaró- porque Macri ha diezmado la Argentina".
 
Para Fernández "ha llegado la hora de parar la pelota, levantar la cabeza, ver cómo rearmamos el equipo y empezar a salir de otro modo. Y lo vamos a hacer porque los argentinos la están pasando muy mal, y nadie quiere pasarla mal".
 
Durante la charla con periodistas, el ex jefe de Gabinete durante el gobierno de Néstor Kirchner fue consultado también sobre cómo sería su relación con la Justicia en caso de llegar a la Presidencia. "No voy a ser un cazador de brujas ni perseguidor de nadie", aseguró y recordó que la tarea de juzgar a los jueces y fiscales es del Consejo de la Magistratura y del Ministerio Público, respectivamente.
 
Eso sí, aclaró que su labor "como ciudadano será señalar mi preocupación por la forma en que funcionó" un sector del Poder Judicial durante los últimos años, y destacó que "la mejor Justicia es la que es independiente de la presión mediática y política".
 
"No quiero ser el que está parado en el medio de la grieta", definió Fernández e indicó que su tarea será "dejar de hablar de la grieta y trabajar juntos, porque en el juego de la grieta perdemos mucho tiempo en reconstruir el desastre que han hecho".
 
Finalmente, destacó la importancia de promover las economías regionales, de construir un gobierno "de un presidente con 24 gobernadores" y reiteró que su objetivo será "terminar con los personalismos y construir otro país, porque no nos merecemos el país tan injusto que tenemos".
 
La Opinión Popular

24-08-2019 / 10:08
Las PASO no definían nada porque todas las listas se habían puesto de acuerdo en sus candidatos principales. Pero la diferencia fue tan inesperada e indiscutible que de la nada se convirtieron en el principio del fin para el gobierno de Cambiemos. Y no surgen hasta ahora síntomas de que se pudiera revertir el resultado.
 
Por el contrario, las encuestas post Paso aumentan la diferencia de la dupla de Alberto Fernández y Cristina sobre Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto. El Frente de Todos ya estaría cerca de los 53 puntos. Y el escrutinio definitivo amplía la ventaja del Frente de Todos en casi un punto, de 15 a 16.
 
Las derrotas electorales tienen efecto centrífugo. Cuando Daniel Scioli perdió por dos puntos en 2015, al toque hubo rupturas en los bloques legislativos y alejamientos de gobernadores que querían libertad para negociar con el nuevo gobierno. Ese fenómeno es síntoma de derrota. Tras las PASO, los radicales pidieron que Marcos Peña no intervenga en sus campañas. No quieren cargar con Macri.
 
En la misma línea, Vidal dijo el jueves a los candidatos a diputados por el distrito bonaerense que es "necesario provincializar la elección". Pero no le será fácil ocultar al Presidente. Macri tiene que hacer campaña. No se resigna. El miércoles reunió a Vidal, los radicales y Horacio Rodríguez Larreta en un almuerzo para la foto.
 
El peso de la crisis detonó en plena campaña. Como en el judo, Macri trató de cambiar el signo negativo de ese peso involucrando a Alberto Fernández con el abrazo del oso. En una semana lo llamó dos veces por teléfono para mostrar hacia la sociedad una actuación de conjunto que no existe.
 
El candidato opositor no quiso romper su imagen de dialoguista, pero al mismo tiempo aclaró que en las PASO lo habían votado para ser opositor y por lo tanto no habría cogobierno. Macri insistió con otra munición de pólvora mojada y quiso darle más protagonismo a Cristina. Ella no recogió el guante envenenado y la estrategia murió antes de empezar. Los trolls de Peña hablan del "Albertítere de la Porota".
 
Como carambola de billar, las cifras de las PASO retiraron el poder al que tiene el gobierno y le dieron poder al que no tiene el gobierno. Es una ecuación de suma cero a la que se agrega la imposibilidad de Macri para frenar la crisis. Las medidas que lanzó van a contrapelo de su pensamiento y del modelo de país que quiso instalar. Fuera del contexto de un modelo de país que sea coherente con ellas, esas medidas no tienen destino.
 
Más que soluciones, para Macri fueron una forma de derivar el peso de la crisis hacia las provincias, porque el IVA es un impuesto coparticipable. Les retira fondos a las provincias. Y además, en medio de una inflación irrefrenable es difícil controlar que esa diferencia no se quede en la cadena de comercialización y llegue a los precios. Los gobernadores plantearon sus críticas.
 
La congelación de las naftas también provocó la protesta de las provincias petroleras así como de las empresas, que pasaron rápidamente el malestar a los sindicatos. Con un modelo de país diferente al de la ley de la selva en la economía, hay salidas de una crisis que el macrismo no atina a resolver y sólo busca desviar su responsabilidad hacía otros.

23-08-2019 / 10:08
Parece que la brutal derrota electoral le cayó pesada.  Elisa Carrió continúa con su gira de stand up político por los medios de comunicación afines al macrismo y también con la verborragia que a cada paso dispara despropósitos sin filtro. En ese marco, la dirigente de Cambiemos eligió criticar a los bonaerenses por haberle dado la espalda de forma masiva a la gobernadora María Eugenia Vidal. También culpó a Alberto Fernández por la disparada del dólar.

"El pueblo de la provincia dejó sola a Vidal", expectoró "Lilita" en (otro) amable diálogo con la señal TN. "Muchas veces el pueblo te deja sola", reiteró la idea y calificó a la estrepitosa derrota de la mandataria como "una injusticia brutal porque el milagro de la provincia es que ganó ella y no Aníbal Fernández".
 
"Mucha gente no sabe cuidar ni los valores que Dios le entrega para salvarlos", aseveró también, mística, rara, como encendida. La diputada nacional por Cambiemos eligió confrontar así con los millones de pobres que dejaron de votar al macrismo y le dieron el 50% de los votos a Axel Kicillof.
 
Además, volvió a agitar el fantasma del fraude (uno que, de haberse concretado, por primera vez en la historia habría sido llevado a cabo por la oposición) e insistió con la idea de que hubo fallas en la fiscalización durante las PASO.
 
En cuanto al dólar, no dudó en culpar a la oposición. "El dólar a 60 pesos es el dólar Alberto Fernández y Techint, lo tengo clarísimo. Lo clavó a 60 que era lo que pedía el establishment a costa de los argentinos", disparó sin reacciones ni repreguntas a la vista.
 
Es evidente que el presidente Mauricio Macri ha decidido poner 'toda la carne en el asador' y a pesar de las críticas que ha tenido la polémica diputada de la Coalición Cívica, le da una segunda oportunidad. Y es que trascendió que será 'Lilita' quien llevará adelante lo que resta de campaña electoral de cara a octubre.
 
Mientras Macri le da 'el ok' a Carrió para que siga adelante con sus discutibles declaraciones, los periodistas difundieron un comunicado donde le advierten a la legisladora que sus afirmaciones son una especie de "intento de censura". Por su parte, el ministro Dietrich acompañará a Carrió en esta nueva misión imposible.
 
Tras describirse como "una porrista, como alguien que enciende" porque "habla desde el alma", Carrió exhortó nuevamente a votar por el presidente Macri, ya que, aseguró, es "el orden" ante "el caos" aunque admitió que "no comparto las posiciones del gobierno que dicen que el triunfo solo depende de una estabilidad de la moneda".
 
Por último manifestó: "cuando hay caos se vota el orden. ¿El orden es La Cámpora? ¿Es Cristina Kirchner? ¿Es (Axel) Kicillof? Jamás. El orden es Mauricio Macri", dijo en el canal ultra macrista 'TN', y reprodujo en 'Twitter'. A preparase  para todo tipo de exabruptos, porque Carrió es muy mala perdedora.
 
La Opinión Popular

23-08-2019 / 09:08
El seminario "Democracia y Desarrollo" del grupo Clarín, donde ayer se cruzaron Mauricio Macri y Alberto Fernández con apenas minutos de diferencia, probó con la misma nitidez que el charter de los banqueros brasileños que visitó al candidato del peronismo, que el poder se escurre como el agua. Y que a veces lo salpica a uno antes de tiempo.
 
¿No es acaso un riesgo para Alberto consumir los cien días de gracia de todo presidente incluso antes de sentarse en el sillón de Rivadavia? ¿No es peligroso el desgaste del cogobierno de facto al que lo forzó una victoria tan apabullante como la del 11?
 
¿Alcanza con decir, como ayer, "yo soy solo un candidato"? ¿Acaso le queda otra que ejercer durante la transición ese cogobierno lo más secretamente posible?
 
La designación de Hernán Lacunza es en sí misma un hito de ese cogobierno tácito. A Macri le permitió avanzar con el populismo de emergencia que decidió desplegar apenas perdió las PASO y que Nicolás Dujovne resistió atrincherado en el déficit cero comprometido ante el FMI.
 
A Fernández le abrió un canal de interlocución privilegiada: Lacunza fue durante muchos años (en la Fundación Capital y en el Banco Central) la mano derecha de Martín Redrado, el mismo que ayer Fernández reconoció ante la plana mayor de Clarín como uno de sus más asiduos consultores.
 
A Fernández también le aparecen insólitos aliados circunstanciales, como las petroleras. Los barones del crudo pusieron el grito en el cielo por el congelamiento preelectoral de combustibles, una puñalada que jamás esperaron del Macri que les dejó elegir al ministro del área apenas asumió.
 
Sus pataleos judiciales contra el congelamiento irán al fondo del cajón y ellos lo saben. Apenas procuran cubrirse con las demandas de eventuales juicios de accionistas o reguladores.
 
Pero sí pueden prosperar las objeciones de las provincias, que entran directamente a la Corte Suprema por la Secretaría de Originarios, llamada así precisamente porque los pleitos originarios que debía resolver el máximo tribunal eran los inter jurisdiccionales. Todo un reordenamiento del mapa de alianzas del poder en la Argentina.

22-08-2019 / 11:08
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