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Sociedad e Interés General - 07-07-2019 / 11:07
EFEMÉRIDES POPULARES

El Rocazo: la sublevación popular en Río Negro

El Rocazo: la sublevación popular en Río Negro
Cuatro hombres permanecen tirados boca abajo en el piso y con las manos en la nuca. Diez soldados apuntan con sus fusiles, pinchando los cuerpos con las bayonetas. Gritos, corridas, disparos resuenan en las calles principales de Roca. Los hombres no pueden hablar, mientras se realiza una detallada requisa en el interior de un sospechoso Fiat 600.
Durante varios días de julio de 1972 la ciudad rionegrina de General Roca fue centro de una pueblada. En esos días, los habitantes de la cuidad se levantaron contra el gobernador de la provincia, desconociendo su legitimidad, tomando las calles de la ciudad, y enfrentándose a la policía y fuerzas militares enviadas para resguardar el orden.
 
La movilización popular, los enfrentamientos de gran parte de la población con las fuerzas policiales y militares, y la organización de nuevos espacios de poder alternativos y horizontales son algunos de los datos más sobresalientes del rocazo.
 
En el contexto general de los 70 en la Argentina, los hechos ocurridos en General Roca fueran rápidamente vinculados con la ola de insurgencia popular iniciada en el Córdobazo de 1969, y que se expandía por gran parte del territorio nacional a partir de entonces.
 
El Rocazo fue una pueblada ocurrida entre el 3 y el 20 de julio de 1972 en la ciudad de General Roca de la provincia de Río Negro, gobernada entonces de facto por el general Roberto Requeijo, que depuso al intendente de la ciudad Fermín Oreja y constituyó un gobierno provisional.
 
La medida que desencadenó el estallido, fue la decisión, tomada el 30 de junio de 1972 por el general Requeijo, de crear el Juzgado Número 6 de Cipolletti, desmembrando la Segunda Circunscripción Judicial que tenía su sede en Roca.
 
La medida produjo el descontento de todos los sectores de la ciudad sin excepción, incluyendo los más tradicionales (entre ellos empresarios, abogados y comerciantes), razón por la cual el intendente Fermín Oreja convocó a una asamblea para el día 3 de julio. La cantidad de personas que se hizo presente y la propuesta de realizar un paro, atemorizaron al intendente que canceló abruptamente la asamblea y presentó su renuncia.
 
Los enfrentamientos crecieron y los pobladores comenzaron a levantar barricadas. La Comisión Provisoria pasó a la clandestinidad, con los miembros que habían logrado evitar la detención, transmitiendo sus comunicados por una radio clandestina llamada Roca Libre, que iba cambiando de lugar para evitar ser descubierta.
 
El 06 de julio se desarrollaron los más graves enfrentamientos en las calles de la ciudad. Los manifestantes destruyeron el local del Partido Provincial Rionegrino, al que pertenecía el interventor militar Requeijo, e intentaron capturar un tren con explosivos.
 
Estos hechos alarmaron a los militares que lideraban la dictadura a nivel nacional y se enviaron mediadores para negociar. Así obtuvieron que los numerosos detenidos fueran liberados el sábado 8 de julio.
 
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La brusca cancelación de la asamblea radicalizó más a las fuerzas vivas que habían participado en la asamblea, llevó a que la Cámara de Agricultura Industria y Comercio (CAIC-GR) y el Colegio de Abogados de General Roca convocaran a una asamblea popular en el prestigioso Club del Progreso para el 4 de julio.
 
Más de 1.500 personas asistieron a la asamblea, entre ellas abogados, empresarios, políticos locales, sindicalistas, militantes estudiantiles, profesionales y barriales. La asamblea aprobó por unanimidad tomar pacíficamente la municipalidad. La multitud marchó entonces a la sede municipal, donde la policía intentó impedir el ingreso de los asambleístas.
 
Allí se produjo la primera confrontación, que incluyó gases lacrimógenos y disparos al aire, pero por el número y la importancia institucional de quienes integraban la multitud, los asambleístas lograron ingresar y tomar el municipio.
 
La primera decisión de la asamblea popular fue designar una Comisión Provisoria de Gobierno Municipal, integrada por personas que actuaran en representación de las asociaciones las asociaciones profesionales, empresariales, barriales, sindicales y políticas involucradas.
 
Inmediatamente la Comisión Provisoria sancionó el "Decreto Nº 1", en el que anunciaba que el pueblo de General Roca había "retomando su soberanía" y convocaba a luchar por la destitución del gobernador militar Requeijo.
 
Esa noche, la población salió masivamente a la calle para apoyar a la Comisión Provisoria, mientras que tropas militares rodeaban la ciudad.
 
Manuel Salgado, en nombre de la pueblada, negoció con las fuerzas militares a las que les hizo saber la decisión del pueblo de no negociar con las autoridades provinciales, y aceptó que asumiera como interventor militar el mayor Naldo Nasso y que las tropas del Ejército ocuparan la intendencia. La Comisión Provisoria por su parte comunicó públicamente que continuaban en funciones y seguiría sesionando fuera del municipio.
 
Durante el día 5 de julio diversos rumores y trascendidos sobre la participación del interventor militar general Requeijo, indignaron aún más a la población dando lugar a nuevos enfrentamientos y acciones de protesta. Al finalizar ese día la ciudad, que entonces tenía una población total de 30.000 habitantes, estaba ocupada por más de 2.000 efectivos de seguridad, prácticamente un agente cada siete adultos.
 
Más de 70 personas fueron detenidas por los militares acusados de subversión, entre ellos varios miembros de la Comisión Provisoria (Genoud, Iglesia Hunt, Rajneri, Gadano, Laría, Laino, Mazzuco, Falcó) y los militantes, comenzaron a ser detenidos por los militares.
 
El 9 de julio, Día de la Independencia de Argentina, la Comisión Provisoria, desde la clandestinidad, convocó a boicotear el acto oficial. Siguiendo sus instrucciones, la población se hizo presente dando la espalda al desfile militar oficial y los automóviles hicieron sonar sus bocinas en señal de reprobación al interventor Requeijo.
 
Finalizado el desfile oficial, la Comisión Provisoria organizó un acto patriótico alternativo. Finalizado el acto un grupo de jóvenes marchó hacía el mástil de la plaza central y una vez frente al mismo anunciaron: "vamos a arriar la bandera izada por la ocupación militar y simbólicamente la volveremos a izar pero ahora por deseo del pueblo".3​ El hecho es recordado como "la fiesta de la dignidad del pueblo".
 
Los días 12 y 13 de julio el diario Río Negro de Rajneri no salió como protesta a una medida de clausura impuesta por el comando militar que ocupaba la ciudad.
 
Fuente: Wikipedia
 

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18-10-2019 / 20:10
18-10-2019 / 20:10
Este 19 de octubre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Julio Argentino Roca, una figura molesta para algunos que lo ven como un genocida porque derrotó militarmente a los indios que ocupaban parte del territorio nacional. Fue antes de su presidencia, cuando Roca era ministro, encabezó la llamada Conquista del Desierto, en base a una ley aprobada por el Congreso.
 
La pelea contra los indios venía ya desde la época de la Independencia; el objetivo de la ley del Congreso fue ocupar esas tierras para atraer a los millones de inmigrantes que el país necesitaba. Que no iban a venir si persistían los malones indígenas.
 
Roca derrotó a los mapuches e incorporó al Estado nacional el sur y sudoeste de Buenos Aires, el sur de Córdoba, San Luis y Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Sin esos territorios, no habría, además, Antártida argentina ni Malvinas argentinas.
 
Es básico tener en cuenta que los mapuches no eran pueblos originarios en la zona sino que habían derrotado militarmente a otras tribus. Ellos  habían venido de Chile y tenían contacto permanente con sus hermanos que vivían del otro lado de los Andes.
 
Es decir que, con Roca, la Argentina consolidó su dominio territorial y construyó el Estado nacional. Un solo Estado en una sola Nación porque los millones de inmigrantes pobres se convirtieron en argentinos gracias al ley 1.420, sancionada por Roca, que introdujo la enseñanza primaria obligatoria, universal, gratuita y laica. Para ello, debió derrotar políticamente a la Iglesia Católica, que controlaba la educación.
 
La infraestructura, especialmente los ferrocarriles, recibió un impulso decisivo. En lo social, el inicio del sistema de seguridad social y de jubilación estatales. Leyes laicas como la de registro y matrimonio civil lo enfrentaron nuevamente con la Iglesia. Por la vastedad del proyecto de Roca, hubo una ruptura diplomática con la Santa Sede, que se solucionó recién en su segundo mandato.
 
A nivel internacional, los límites con Chile, la presencia en la Antártida y la Doctrina Drago, que impide el cobro de deudas mediante fuerza militar. Roca no estuvo solo sino que formó parte de una clase dirigente notable. Y fue esa Generación del 80 la que transformó un país pobre, vulnerable y despoblado en una de las economías más pujantes de su época. 
 
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18-10-2019 / 20:10
17-10-2019 / 19:10
El 18 de octubre de 1801, en Talar de Arroyo Largo, cerca de Concepción del Uruguay, en el entonces Virreinato del Río de la Plata, nace Justo José de Urquiza. Genio militar y hábil comerciante, fue varias veces gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jefe traidor del Partido Federal y el primer presidente constitucional de la República Argentina, en 1854.
 
Siendo uno de los principales jefes del partido federal, encabezó el movimiento que derrocó en 1852 al gobernador nacional y popular de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, con ayuda de tropas brasileñas. Y vuelve a traicionar el proyecto del interior federal cuando ordena la retirada en la batalla de Pavón (1861) cuando las tropas entrerrianas iban ganando y le entrega la victoria al unitario porteño Bartolomé Mitre.
 
Su "neutralidad" frente al bombardeo brasilero del pueblo hermano uruguayo que estaba al mando del coronel Leandro Gómez, en la heroica Paysandú; su participación en la guerra genocida para destruir el Paraguay, ejemplo de un desarrollo autónomo en América Latina; las maniobras para evitar la elección de López Jordán y la entrega de la recaudación de impuestos provinciales en manos de un particular, lo llevaron a la muerte.
 
José Hernández, autor del Martín Fierro, afirmó: "Urquiza, era el Gobernador Tirano de Entre Ríos, pero era más que todo, el Jefe Traidor del Partido Federal, y su muerte, mil veces merecida, ... era el justo castigo al Jefe Traidor". 
 
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17-10-2019 / 19:10
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