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Nacionales - 03-07-2019 / 09:07
FRANCIA NO ESTÁ LISTA PARA RATIFICAR EL ACUERDO

Se complica el abusivo acuerdo Mercosur - Unión Europea: en París dicen que no pasará

Se complica el abusivo acuerdo Mercosur - Unión Europea: en París dicen que no pasará
Por ahora no es un acuerdo final. La letra chica no se definió. Los supuestos progresos se mantienen en secreto. Es un anuncio político en tiempos de campaña electoral. No tiene beneficios generales para la economía argentina. El gobierno, junto a las patronales del campo, pretende exponer un respaldo a su campaña electoral, mostrando el único "éxito" reciente basado en el acuerdo comercial entre ambos bloques económicos que favorecerá centralmente a los sojeros y los capitales concentrados, en el marco de la profunda recesión que hunde al país.
El acuerdo Mercosur - Unión Europea es beneficioso para las potencias del Viejo Continente y perjudicial para el Mercosur porque la estructura productiva de los países europeos es tecnológicamente superior, el bloque de países es más amplio y diversificado y cuenta con economías muy desarrolladas consagradas entre las potencias económicas globales, a diferencia de los países del Mercosur que están lejos de la vanguardia en tecnología, es un bloque de países mucho más reducido y menos diversificado, sin potencias reconocidas por su potencial de exportación como son Alemania, Italia o Francia.
 
Además de pertenecer al bloque menos competitivo, los miembros del Mercosur deberían aceptar condicionamientos a sus exportaciones sin fecha de finalización y los europeos tendrían la certeza de la fecha en la cual se liberarían completamente sus ventas externas.
 
Y el condicionamiento permanente que recae sobre los socios del Mercosur es mucho más agresivo. Son cupos exiguos sobre los cuales ya no pueden vender más. En cambio, en el caso de las exportaciones europeas, solo son aranceles que irán desvaneciéndose.
 
Así, en una economía de por sí riesgosa para inversiones productivas, la posibilidad concreta de una confirmación parlamentaria de las condiciones difundidas terminaría siendo devastadora, más allá de que la ratificación del preacuerdo pueda demorarse más de dos años.
 
Pero, en un contexto que parecía ideal para la UE, un par de granitos de arena trabaron el vuelo hacia lo desconocido que implicaba el abusivo acuerdo celebrado como histórico. Miembros de la propia mayoría presidencial del francés Emmanuel Macron, líderes y diputados ecologistas y agricultores amenazados por el alcance del acuerdo alteraron la agenda del compromiso pactado.
 
La portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye, indicó que París iba a "mirar en detalle (el acuerdo) y, en función de ese detalle, "decidir". Ndiaye dijo luego que "Francia, por el momento, no está lista para ratificar" el acuerdo. Después, el ministro de la Transición Ecológica, François de Rugy, condicionó la aplicación del pacto UE/Mercosur el respeto, por parte de Brasil, de sus compromisos en lo que atañe la desforestación del Amazonas. Para ellos no hay dudas de que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, es un Terminator ecológico.
 
Políticamente, el auge y la consolidación en el Viejo Continente de los partidos populistas nacionalistas o soberanistas, y la influencia que estos movimientos ejercen en el voto de los agricultores está muy alejado del perfil librecambista del presidente Emmanuel Macron y de un convenio semejante cuya realización perjudicaba ese campesinado subvencionado a través de la Política Agrícola Común.
 
El cipayo acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es el origen de nuevas colonizaciones de nuestras soberanías, pero la oposición, desde Europa, dice que el mal viene del Sur.
 
La Opinión Popular

 
A MITAD DE SEMANA
 
Mercosur-UE: un preacuerdo sospechosamente abusivo
 
Para dimensionar el desequilibrio competitivo de las condiciones planteadas y el impacto esperado del preacuerdo entre la UE y el Mercosur podríamos compararlo con un particular partido de tenis.
 
En ese imaginario encuentro, uno de los jugadores, de bajo ranking de la ATP, ingresa al cuadro principal del torneo tras superar la clasificación y su contrincante pasa directamente a la competencia por su elevado ranking, dado que es un top ten consolidado con reconocida capacidad para pelear por el número uno del mundo.
 
La desigualdad entre ambos competidores es evidente y el jugador ingresado desde la qually, por supuesto, es consiente de la superioridad del rival. Es muy probable que en un enfrentamiento a este nivel gane el top ten.
 
No obstante, la situación podría tornarse más desigual si las reglas que se pautan en la competencia son diferentes para cada uno de los jugadores y poseen un claro sesgo en favor del favorito, como gozar de más horas de descanso previas al encuentro, contar con la complicidad del árbitro en fallos poco claros y, lo más grave, permitir diferentes normas específicas de juego, claramente inequitativas.
 
Podríamos imaginar que, entre las exigencias de las reglas para el partido, el jugador de más bajo ranking solo pueda emplear su mejor golpe (a juicio de su rival) apenas en dos oportunidades durante todo el partido.
 
Y, en cambio, la limitación para el top ten solo sea poder emplear su mejor golpe (a criterio de su adversario) en los primeros games del encuentro, quedando liberado progresivamente desde el inicio del partido para desplegar su mejor juego desde el game número 16.
 
En el caso del preacuerdo comercial (no es un acuerdo definitivo porque falta la aprobación de los parlamentos de los bloques regionales y de los países involucrados), sellado la semana pasada en Osaka, sucede un fenómeno similar.
 
La estructura productiva de los países europeos es tecnológicamente superior, el bloque de países es más amplio y diversificado y cuenta con economías muy desarrolladas consagradas entre las potencias económicas globales, a diferencia de los países del Mercosur que están lejos de la vanguardia en tecnología, es un bloque de países mucho más reducido y menos diversificado, sin potencias reconocidas por su potencial de exportación como son Alemania, Italia o Francia.
 
Por caso, para tener una idea aproximada de capacidad competitiva de los bloques, el dato de sus exportaciones totales es elocuente: los integrantes de la Unión Europea exportaron, en 2018, US$6,5 billones, mientras que los sudamericanos del Mercosur solo registraron US$351.000 millones en el mismo período. Es decir, más de 18 veces menos.
 
Además de pertenecer al bloque menos competitivo, los miembros del Mercosur deberían aceptar condicionamientos a sus exportaciones sin fecha de finalización y los europeos tendrían la certeza de la fecha en la cual se liberarían completamente sus ventas externas.
 
Y el condicionamiento permanente que recae sobre los socios del Mercosur es mucho más agresivo. Son cupos exiguos sobre los cuales ya no pueden vender más. En cambio, en el caso de las exportaciones europeas, solo son aranceles que irán desvaneciéndose.
 
No menos importante es la flexibilidad acordada sobre las reglas de origen. Es un punto central porque la marca europea (mucho más prestigiosa que las sudamericanas), con un reducido proceso productivo incorporado, podría aplicarse a productos que sean fabricados en países con mano de obra muchísimo más barata y así vulnerar aún más a la industria regional del Mercosur.
 
En este marco desigual, el impacto ya empezó a sentirse entre los industriales locales por el desánimo que lógicamente les genera como igualmente sentiría nuestro hipotético jugador de tenis que debió traspasar la qually para enfrentar a un top ten con reglas que lo desfavorecen.
 
Así, en una economía de por sí riesgosa para inversiones productivas, la posibilidad concreta de una confirmación parlamentaria de las condiciones difundidas terminaría siendo devastadora, más allá de que la ratificación del preacuerdo pueda demorarse más de dos años.
 
En el medio de tanta ventaja a favor del bloque europeo, que posiblemente haya sido el factor que impidió realizar estudios de análisis de impacto al Mercosur y al gobierno nacional (en un acuerdo de esta magnitud debería haber amplios estudios al respecto públicamente disponibles), hay factores políticos que lógicamente se entremezclan y podrían explicar el enorme apoyo que el gobierno de Macri viene recibiendo del FMI.
 
Aceptar un preacuerdo tan inequitativo podría tratarse de una devolución de favores. En todo acuerdo comercial bilateral o multilateral debe bregarse por el mutuo beneficio que genera el intercambio y la especialización. No es este caso, fundamentalmente por el muy fuerte proteccionismo exhibido por la UE y la amplísima liberalización comercial del Mercosur.
 
Por supuesto, solo los negociadores saben si se trató o no de una devolución de favores por parte del gobierno de Macri para plegarse en ese acuerdo interregional, pero el tremendo desequilibrio de las condiciones permiten abrir la sospecha, más allá de la pesada ideología liberal que recae en las decisiones de nuestro gobierno.
 
Por Mariano Kestelboim
 
Fuente: BAE Negocios
 

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23-07-2019 / 09:07
Según estimaciones privadas, la producción industrial caerá 4,6% en 2019 afectada por el fuerte deterioro del poder adquisitivo y la política de apretón monetario con tasas por las nubes. Un retroceso superior al 2,5% proyectado por la Unión Industrial Argentina.
 
De confirmarse una baja de esta magnitud, el Gobierno de Mauricio Macri dejará una profunda herida para el sector manufacturero, que acumulará un derrumbe superior al 11% a lo largo de su mandato.
 
Un informe de la Fundación Capital (FC), que dirige Martín Redrado, planteó que pese a haber tocado piso en el primer trimestre, la economía no logra salir del pozo, aun con el impulso del fuerte crecimiento del agro que resulta el único motor en marcha.
 
De acuerdo a sus cálculos, el primer semestre habría cerrado con una caída del producto del 3,3% interanual que la llevó a su nivel más bajo en siete años.
 
Con indicadores sectoriales que adelantan una leve desaceleración de la baja, en la segunda mitad la actividad mostraría una tenue mejora del 0,9% interanual, ante una menor base de comparación y gracias a un pequeño repunte en el salario real.
 
Así, la consultora proyectó que la PBI cerrará 2019 con un declive del 1,3%, una décima menos que el promedio previsto por los analistas consultados por el BCRA en su último Relevamiento de Expectativas de Mercado.
 
Además, estimó que, sin contar la cosecha récord, la caída anual sería el doble de grande. Es que, por la caída del consumo y el muy elevado costo de financiamiento, la industria y el comercio cerrarían el año con fuertes retrocesos del 4,6% y 6,5% interanual, respectivamente, y en conjunto restarían 1,5 punto al producto.
 
En ambos casos, uno de los principales factores es el desplome del poder adquisitivo. 
 

22-07-2019 / 09:07
"Hiperpolarización". Esa es la palabra más escuchada en las últimas jornadas en los mentideros políticos. La utilizan analistas, consultores y los propios protagonistas. Se refiere al escenario político que, a gran velocidad, va fluyendo rumbo a las PASO.
 
A menos de tres semanas para las elecciones, que en rigor definirá las candidaturas de las generales de octubre, los dos búnkers de los cuales saldrá el futuro Presidente ya manejan un escenario en el que las candidaturas de Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto y la de Alberto Fernández y Cristina Fernández concentran nada menos que el 80% de los votos.
 
Incluso, en el Instituto Patria -desde donde se maneja la campaña de Cristina- no descartan que la hiperpolarización se acerque al 85 por ciento. Esto implica que el escenario de definición que se esperaba para octubre podría ocurrir ya en las PASO de agosto. Y se entusiasman con que la fórmula opositora se ubique ya en "zona de victoria en primera vuelta".
 
Esa misma lectura se está haciendo en estos días en otras oficinas, aunque con menos triunfalismo: los operadores financieros -tanto de la City porteña como de Wall Street- están yendo a posiciones defensivas, a la espera de que la situación se aclare. Es que el escenario que se abre para el dólar varía mucho según qué candidato se imponga.
 
Lo cierto es que se ve un escenario inédito de la política argentina de los últimos años. De hecho, en las últimas competencias hubo tres corrientes bien diferenciadas: los dos polos determinados por el oficialismo de Cambiemos, a un lado, y el Kirchnerismo, del otro. En el medio, el Peronismo "moderado" liderado por Sergio Massa, hoy candidato estelar en las boletas de los Fernández.
 
El hecho de que el "espacio del medio" -hoy representado por Lavagna-Urtubey- se haya reducido (algunos hablan directamente de una implosión) da lugar al crecimiento de los dos polos. Un verdadero "mano a mano" que, a la hora de estimar un resultado, la mayoría de los encuestadores grafica como una verdadera moneda al aire.
 
Lo cierto es que, bajo este nuevo escenario pre electoral, los "laboratorios" de ambos lados se han puesto a elaborar distintos contextos para el 11 de agosto a la noche, una vez que se conozcan los resultados.
 
Consultores como Rosendo Fraga y Lucas Romero (Synopsis), entre otros, ya hablan de la cada vez mayor probabilidad que el futuro presidente de los argentinos se defina en octubre. Es decir, que Macri o Fernández gane en primera vuelta por llegar al 45% de los votos, el "piso" a partir del cual un candidato puede ganar en primera vuelta.
 
"Es perfectamente posible que uno de los candidatos obtenga entre 42% y 44% de los votos y quede a un paso de ganar en primera vuelta, en octubre", afirma Fraga.

22-07-2019 / 08:07
Este viernes, durante la visita de campaña que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal hicieron a la ciudad de Azul, una mujer se acercó hasta donde estaba el presidente y lo insultó por el cierre de Fanazul, la emblemática fábrica que el Gobierno desmanteló y cerró. "Nos dejaste sin trabajo, sos un hijo de puta", gritó Fernanda Marsciano, quien luego vería como la rodeaban los policías para llevarla detenida.
 
Marsciano es esposa de un ex trabajador de la fábrica militar de Azul, y en ese momento regresaba de hacer las compras cuando se cruzó con el operativo de seguridad que acompañaba a Macri y a Vidal durante su recorrida por el Hospital de Niños.
 
A pesar de la bronca y la angustia, la mujer nunca intentó acercarse a los mandatarios, quienes estaban fuertemente custodiados. Sin embargo, los policías la rodearon rápidamente y se la llevaron del lugar sin mediar palabra, como puede verse en los videos que se subieron a las redes. "Queremos trabajar, se necesitan fuentes de trabajo, la gente se está muriendo de hambre", fue lo último que alcanzó a gritarle Fernanda Marsciano a la distancia.
 
En la sede policial informaron que "desde ahora en más, esa clase de manifestaciones serán plausibles de enfrentarse a una detención por contravención". La decisión policial se basa en un decreto de la última dictadura militar genocida incluido en el Código de Faltas.
 
Fernanda Marsciano permaneció varias horas detenida e incomunicada en la comisaría primera de Azul y ahora tiene abierta una causa contravencional por disturbios en la vía pública, en donde el juez correccional Aníbal Álvarez deberá decidir si la absuelve o no.
 
"Es una actitud absolutamente provocativa del Gobierno nacional, provincial y local, que vienen a esta ciudad después de cerrar Fanazul y dejar a 200 familias sin trabajo. Encima detienen a Fernanda ante su desesperación", opinó Vanina Zurita, secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). "Esta gestión muestra constantemente el desprecio que tienen por la clase trabajadora. Son unos cínicos", agregó.
 
Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entiende que la libertad de expresión debe contemplar aquellos dichos que "ofenden, resultan chocantes o perturban", porque "tales son las exigencias del pluralismo, la tolerancia y apertura mental sin las cuales no existe una sociedad democrática". No justificamos su reacción, pero la dominó la impotencia. Repudiamos la falta total de sensibilidad social del gobierno de Macri, que eligió la represión y la comisaría y no contenerla y solucionarle su problema.
 
La Opinión Popular

21-07-2019 / 09:07
La economía a partir del 2020 estará muy condicionada por la herencia macrista. El stock de deuda equivalente a casi el 90 por ciento del Producto Interno Bruto es una carga muy pesada. Si a este ya potente limitante se le agrega que el Fondo Monetario Internacional es auditor de la gestión de gobierno y uno de los principales acreedores, la capacidad de desplegar una política económica con cierto margen de autonomía se reduce considerablemente. 
 
Es una restricción fundamental para las perspectivas de un gobierno diferente al actual, incluso también para un escenario de Mauricio Macri reelecto. Lo que sucede es que no hay misterios acerca de qué pasará en un segundo mandato macrista.
 
No habrá una estrategia para tratar de administrar esa restricción, sino que el sendero anunciado es hacer lo mismo pero más rápido, lo que tendrá como consecuencia la profundización de la actual crisis socioeconómica. Cada una de las variables congeladas a presión (dólar y tarifas ) tiene destino de estallido, el cual sería más intenso que los desbordes padecidos en estos años de macrismo. En ese panorama crítico, el Fondo estará omnipresente en la vida cotidiana indicando la hoja de ruta que pretende para la economía argentina.
 
El gobierno de Macri convocó nuevamente al país al FMI, con todo lo que eso significa, no sólo como proveedor de dólares -además acreedor privilegiado-, sino como auditor dominante de la política económica. No son secretas las exigencias que planteará la tecnoburocracia de Washington para el gobierno 2020. El camino que han trazado es:
 
1. Como el programa financiero definido con el gobierno de Macri es un desastre, al concentrar el 90 por ciento del crédito entre junio de 2018 y diciembre de 2019, y que ha sido diseñado para financiar la campaña electoral del oficialismo, a mediados del año próximo será necesaria la redefinición de los vencimientos, concentrados en 2021 y 2022.
2. El Fondo está predispuesto a refinanciar los vencimientos, convirtiendo el stand by en un programa denominado Extended Fund Facility, de hasta 10 años.
3. El paso previo que propondrá es colaborar en el "reperfilamiento" de la deuda con el sector privado. Como lo ha dejado escrito en el memorándum de entendimiento del stand by y en cada una de sus revisiones, la deuda argentina es "insustentable con elevada probabilidad".
4. Todo este esquema de colaboración del FMI viene con una exigencia: instrumentar las reformas laboral, previsional y tributaria, además de continuar con el ajuste fiscal. 


Es una hoja de ruta que muestra disposición a ayudar a administrar la carga pesada de la deuda, pero con un condicionamiento fulminante para cualquier política que aspire a mejorar el bienestar general.

20-07-2019 / 11:07
Mike Pompeo, representante de Donald Trump, está en la Argentina para consolidar el encolumnamiento incondicional de Macri y avalar la política del macrismo. El secretario de Estado tuvo un día agradable, porque según su cuenta de Twitter, estuvo "encantado de reunirme con el presidente Mauricio Macri". La satisfacción viene por el estrecho alineamiento de Argentina con la parte más agresiva de la política exterior yanqui.
 
La conferencia ministerial de Lucha Contra el Terrorismo le permitió saludar el regalito argentino de salirse del marco de las Naciones Unidas en cuánto a quién es un terrorista y quién no. Macri, por decreto y sin consultar al Congreso, creó un registro propio y lo estrenó poniendo a Hezbollah, el tipo de cosas que en Washington saludan como políticas de Estado.
 
La llegada del funcionario americano, que en términos reales es el segundo más poderoso en cualquier gobierno norteamericano, sella las nuevas relaciones carnales. Esto se venía preparando desde hace rato y tuvo un evento previo el mes pasado, cuando llegó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU.
 
La parte macrista, para variar, se pasó de olfa: los americanos anunciaron que la visita era para hablar de "nuestros intereses comunes y la cooperación mutua", mientras que la argentina explicó que era para hablar de "ciberdefensa, narcotráfico y crimen organizado". Faller, hablando ante cadetes de aquí, les explicó la nueva guerra fría al decirles que Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua "no comparten los valores democráticos que tienen Washington y Buenos Aires".
 
No extraña este trumpismo explícito del macrismo, porque Pompeo está entre un puñado de funcionarios que le viene durando al pintoresco presidente, que te echa a la primera contradicción. Primero lo nombró en la CIA, momento en el que Pompeo tuvo que dar marcha atrás en una declaración que lo había hecho famoso cuando era diputado, que torturar prisioneros era correcto y necesario. Como juró que no iba a autorizar que se volviera a usar el submarino en los interrogatorios, logró algunos votos demócratas y fue confirmado.
 
En abril del año pasado reemplazó a Rex Tillerson como secretario de Estado. Tillerson, evidentemente, no se había mostrado como un completo alfil de Trump, y hacía cosas como no putear debidamente a la ONU. En el extraño universo de la derecha dura en Estados Unidos, las Naciones Unidas rankean con la masonería y los Sabios de Sión como una conspiración oscura.
 
Macri y su gobierno bailan al son de la música que toca la administración Trump. Estos actos del Gobierno tienen un inmediato efecto práctico: mayor sumisión a la política exterior del principal país imperialista y cumplir con todas la ocurrencias de su presidente.
 
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