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Nacionales - 01-07-2019 / 10:07
PERSISTENCIA DE LOS NÚMEROS NEGATIVOS

No funcionan ni las paritarias ni el dólar planchado: el consumo de alimentos vuelve a registrar caídas

No funcionan ni las paritarias ni el dólar planchado: el consumo de alimentos vuelve a registrar caídas
La expectativa oficial radica en que el pago de los aguinaldos de los próximos días sirva para mejorar ese panorama. Lo mismo con la desaceleración inflacionaria, que las consultoras pronostican en torno al 2,5% para este mes, afianzando la tendencia de los últimos meses. Esa inflación, más elevada de lo deseable para una economía estable, puede ser música en los oídos de Mauricio Macri, como para reivindicar su optimismo en medio de la campaña.
En por lo menos tres de las compañías líderes en la fabricación de productos de la canasta básica, la reacción fue la misma: primero sorpresa y, luego, alarma y preocupación.
 
Tanto que, aun con información parcial, antes de fin de mes, en algunos casos se armaron reuniones extraordinarias para evaluar lo que está sucediendo con el consumo. Concretamente, los números de junio culminaron en niveles muy negativos, con retrocesos de dos dígitos en la venta de algunos productos de la canasta familiar.
 
La mala onda involucra a los principales fabricantes de alimentos, bebidas y productos de higiene y limpieza. La situación es grave: venden menos fideos, harina, arroz, polenta, panificados, yerba y café. La caída incluye a rubros destinados al público ABC1, como los congelados.
 
La sorpresa de los empresarios radica en que no se esperaban estos resultados en rojo. La evaluación previa consistía en que, ya en el sexto mes del año, debería notarse la recuperación, aunque más no sea parcial, del poder adquisitivo de los salarios.
 
Algunos números muestran que las ventas de esas compañías fabricantes siguen por la pendiente. E, incluso, con un ángulo más pronunciado que en los meses del otoño, al menos durante las primeras tres semanas de junio.
 
En comparación con junio del año pasado, por ejemplo, las ventas, de la industria a los supermercados y mayoristas, de aceites y de fideos derraparon 10% y 15%, respectivamente. En el caso de las harinas, la caída resultó del 18%. También se mantiene un fuerte retroceso en el despacho de lácteos en general: desde leche fluida, hasta yogures y postres en pote.
 
Peor le fue a una de las principales panificadoras del país, que este mes se anota una merma de sus ventas del 39% interanual. Algo parecido ocurre con los fabricantes de productos congelados, que sufren una baja en torno al 30%.
 
Esta realidad parece chocar contra las expectativas generadas por los propios funcionarios del Gobierno. Sin ir más lejos, Nicolás Dujovne acaba de protagonizar un par de exposiciones frente a inversores de Wall Street anunciando el final de la recesión y la recuperación del salario real.
 
Lo cierto es que la extensión y la profundidad de la recesión sorprende y preocupa al empresariado, que busca las explicaciones ante semejante crisis.

 
Una parte de la fuerte caída puede deberse al funcionamiento propio de la industria, como el sobre stockeo de productos en los meses anteriores, por parte de las grandes cadenas de supermercados y mayoristas.
 
Desde un par de grandes cadenas consultadas por iProfesional aceptaron que, en general, siguen viendo números rojos en sus ventas, en relación con lo que expendían en junio del año pasado
 
Otro nivel de análisis, sin embargo, apunta directamente hacia los empobrecidos bolsillos de la población y los temores que despierta una crisis tan extendida.
 
 
Las causas de una crisis sin fondo
  
Entre los empresarios (fabricantes y supermercadistas) circulan diversos análisis sobre lo que puede estar sucediendo. A continuación, algunos de los argumentos articulados por los propios ejecutivos durante las reuniones de directorios:
 
-La mejora del salario real todavía no se generalizó. Hubo aumentos de suelos en los principales gremios (obviamente que beneficia a los trabajadores "en blanco"), pero por ahora quedaron afuera los asalariados informales y los autónomos, que todavía corren por detrás de la inflación.
 
-La última medición de la consultora Kantar dio cuenta de ese escenario. Según la compañía, el consumo masivo se contrajo 6% en mayo, en relación con el mismo mes del año pasado. De esta manera, ya acumuló una caída del 8% en los primeros cinco meses del año. Las canastas de lácteos, congelados y productos de cuidado del hogar fueron los grandes perdedores.
 
-Algunos sondeos realizados por las empresas líderes dan cuenta que, al momento de contar con algo de efectivo sobrante en los bolsillos, el público prefiere cancelar deudas antes que incrementar el nivel de consumo. Se trata de una medida defensiva en medio de tasas activas históricas, por lo costosas.
 
-Un traslado masivo de parte de los consumidores hacia las terceras y cuartas marcas. Y hacia las marcas propias en los supermercados. Este movimiento explicaría la explosiva aparición de un conglomerado de empresas no tan conocidas en distintos rubros del consumo masivo, como ocurre con el pan lacteado y los fideos.
 
-En este contexto, ya empiezan a verse algunas rebajas de precios. Se trata de correcciones específicas, que ponen en evidencia la drástica caída del consumo. ¿Cómo es esto? Se da la lógica: hay firmas líderes que, en un intento por ponerle un piso a la caída de las ventas, rebajan los valores o al menos tratan de posponer los ajustes. Por ahora se trata de movimientos puntuales pero que persiguen el objetivo, en los casos de las grandes compañías, de no perder mercado (market share) frente a sus competidores.
 
-Desde las empresas líderes se siguen muy de cerca no solamente los números propios. La "malaria" es compartida en las reuniones en las cámaras. Obviamente no se trata de abrir los balances, pero sí de un intento de respuestas a la crisis.
 
-También se monitorea las crisis en algunas cadenas, afectadas por el deterioro del consumo. En particular con tres hechos: los supermercados "Emilio Luque", con 21 sucursales en cuatro provincias del norte del país, y con 1.200 empleados. La cadena pidió el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y amenaza con la quiebra, por sus deudas con los trabajadores, los proveedores y con la AFIP.
 
-El otro caso es el de Necxus. La compañía se dedica a la venta de televisores, celulares y otros productos electrónicos, y el último 18 de junio presentó el pedido de concurso preventivo, en un intento por llegar a un acuerdo con sus acreedores y evitar la quiebra. El mismo camino adoptó Minicuotas Ribeiro, que también comenzó su PPC a la espera de un acuerdo con sus acreedores y superar la crisis.
 
 
Apostando por los "anabólicos"
 
Lo que ocurra con el consumo masivo en las próximas semanas puede ser determinante para el resultado de las elecciones.
 
El Gobierno, atento a esta situación, lanzó distintas medidas "pro bolsillos" que hasta ahora desechaba como alternativa: los programas de Precios Cuidados, los subsidios a la compra de autos 0Km y el "Ahora 12" fueron los principales impulsos para calentar el ambiente económico.
 
Los primeros reportes sobre el tema dejan ver una recuperación significativa de las ventas en sectores tales como las concesionarias de autos o los electrodomésticos, que venían muy alicaídos.
 
A diferencia de las elecciones de 2017, esta vez no hay muchos cartuchos para utilizar en la obra pública. El diagrama de inauguraciones previstas para la campaña incluye proyectos iniciados antes de la explosión de la crisis.
 
La expectativa oficial radica en que el pago de los aguinaldos de los próximos días sirva para mejorar ese panorama.
 
Lo mismo con la desaceleración inflacionaria, que las consultoras pronostican en torno al 2,5% para este mes, afianzando la tendencia de los últimos meses. Esa inflación, más elevada de lo deseable para una economía estable, puede ser música en los oídos de Mauricio Macri, como para reivindicar su optimismo en medio de la campaña.
 
Que el futuro será mejor a la situación actual será la base de ese mensaje durante las próximas semanas. Más allá del dólar en calma después de las sucesivas explosiones, no hay mucho más que se pueda prometer.
 
Por Claudio Zlotnik
 
Fuente: iProfesional
 

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12-12-2019 / 08:12
12-12-2019 / 08:12
El nuevo ministro de Economía, Martín Guzmán, mostró a grandes trazos el camino para revertir la delicada desastrosa económica que dejó Mauricio Macri. Dijo que una de las rutas que podría tomar, la de la emisión monetaria, en realidad es una trampa que llevaría a la desestabilización general de las principales variables.
 
También fue enfático en que no hay espacio para generar impulso fiscal, porque el mapa heredado ofrece un pasaje que se estrecha por la propia recesión. Además, sostuvo que para lograr consistencia hay que tender a conseguir superávit primario (que los ingresos del Estado superen a los gastos, sin contar los pagos de deuda).
 
Guzmán también dijo que el principal objetivo en materia macroeconómica es dejar de caer, y confirmó que habrá aumentos de emergencia para jubilaciones y asignaciones. Sin shock de emisión ni suba del gasto público, el camino será reorientar los 1,2 billones de pesos que actualmente están previstos para cancelar vencimientos en 2020. Esa será la principal caja para financiar a empresas y familias, mejorar los ingresos populares y empezar a encender la economía.
 
Guzmán remarcó que la renegociación de la deuda es fundamental para darle consistencia a un plan económico integral. Es clave no solo porque Argentina no está en condiciones de cumplir sus compromisos, como coincide todo el arco de economistas y admitía hasta el ex ministro de Cambiemos, Hernán Lacunza.
 
La negociación con los acreedores también es esencial por otro motivo: se necesita liberar recursos para apalancar políticas que rescaten a la producción y al mercado interno. El margen de maniobra del año que viene surgirá de lo que se logre con los tenedores de bonos.
 
El proyecto de Presupuesto para 2020 que había presentado el gobierno anterior destinaba el 19,3% de las partidas a los pagos de deuda pública. Cuando Macri había empezado su gestión en 2015, la carga era equivalente al 5% de las partidas. Es decir que en 4 años cuadruplicó el volumen de intereses por el brutal endeudamiento que generó.
 
Sobre gastos totales estimados en 6,2 billones de pesos, para deuda pública estaban previstos 1,2 billones. Guzmán pretende no gastar nada de eso el año que viene y repetir el escenario en 2021. Esa fuente de financiamiento indirecta, pactada con los bonistas, sería la más importante en el arranque del programa económico.
 
Quedan otras dos que el ministro no mencionó. La primera es incrementar la recaudación fiscal con nuevas retenciones a las exportaciones, tanto del complejo agropecuario como de la minería, bajando las de la industria. También aumentar los ingresos por Bienes Personales, gravar las ganancias extraordinarias de los bancos y a quienes blanqueron y dejaron el dinero fuera del país. La última es una reasignación de partidas con una orientación progresiva del gasto público.
 
La Opinión Popular

11-12-2019 / 16:12
En una jornada cruzada por la emoción y la esperanza de la multitud que copó desde temprano el centro porteño, Alberto Fernández asumió como presidente de la Nación con un mensaje en el que hizo especial hincapié en la necesidad de unir a los argentinos, una especie de leit motiv que se repitió a lo largo de la jornada. Planteó como prioridad de su gestión la lucha contra el hambre y adelantó reformas en la Justicia y en los servicios de inteligencia, dos áreas delicadas.
 
"Durante cuatro años escuchamos que nosotros no volvíamos más, ¡pero esta noche volvimos y vamos a ser mejores! Gracias argentinos, a trabajar a partir de mañana por ese país que nos merecemos", concluyó Fernández antes de fundirse en un abrazo con Cristina y que los fuegos artificiales iluminaran el cielo sobre la Plaza de Mayo.
 
En una suerte de consejos al nuevo presidente, la vicepresidenta le había expresado: "no se preocupe por la tapa de un diario, preocúpese por llegar al corazón de los argentinos".
 
A propósito de esos planteos, Fernández dio una definición. "Sé muy bien que la política es contradicción de intereses. Y sé muy bien con Cristina a quiénes representamos: a los que sufren, a los que se quedaron sin trabajo, a los que se quedaron sin escuela, a los que deambulan por esta ciudad buscando el techo de un banco para pasar la noche", sostuvo.
 
Agradeció a Dios haber conocido a Néstor y Cristina Kirchner, y pidió que no se insulte a Mauricio Macri con el cantito que se conoció como "el hit del verano". "No, no ya no. Todo eso ya pasó", cortó. Sostuvo que había que recordar el pasado reciente pero para no repetirlo y no reincidir en las divisiones. "Con las divisiones ganan los de siempre", consideró.
 
Fernández buscó, en la medida de lo posible, presentarse como una persona común afrontando un día único. Mostró en las redes sociales cómo se preparaba para ir al Congreso, hizo una consulta para saber si estaba bien su atuendo. Luego salió manejando su Toyota junto a su mujer Fabiola. Afuera lo esperaban vecinos de Puerto Madero para saludarlo. Habían armado el nombre Alberto, cada uno con una letra.
 
La plaza del Congreso había comenzado a llenarse desde temprano. Pese a que no hubo asueto y que las temperaturas eran muy altas desde la mañana, la característica fue gente festejando y cantando por donde fuera. La sensación era de alivio luego de una transición que se hizo eterna.
 
La llegada de Fernández sirvió para avivar los ánimos, tanto afuera como adentro del Congreso. En el ingreso lo esperaban las vicepresidentas Cristina y Gabriela Michetti. Fue muy comentado el gesto de Fernández de ayudar a Michetti con su silla, lo mismo que el gélido saludo entre Cristina y Mauricio Macri. La vicepresidenta electa no le obsequió ni una mirada. En sintonía, la marcha peronista que cantaron los legisladores y desde los palcos sonó más fuerte cuando apareció Macri en escena. Su presencia generaba incomodidad. 

10-12-2019 / 09:12
#Chaupelotudo. Se termina el peor gobierno desde el regreso de la democracia. Y uno de los más dañinos de la historia nacional. En sus cuatro años de mandato Mauricio Macri acumuló todo tipo de récords negativos y perpetró un saqueo a favor de los ricos amparado en el odio político antiperonista.

El mandato de Alberto Fernández y Cristina Kirchner arranca condicionado por la espantosa herencia que recibirá y la demanda reparatoria de los propios, sometidos durante cuatro años a una campaña feroz de estigmatización. Ante la tentación de la revancha, no comerse al caníbal. No ser injusto con los injustos.
 
El nuevo gabinete anticipa la aplicación de un programa progresista con altas dosis de realpolitik, a tono con lo que impone el contexto geopolítico y con la necesidad de acumular fuerza de cara a lo que viene: el 48% alcanzó para ganar las elecciones, pero es escaso para arar en tierra arrasada.
 
Alberto Fernández jurará este martes pero viene gestionando desde el día posterior a las Primarias Abiertas (PASO). Todo lo que estaba a su alcance (que no es tanto) y muy bien dentro de lo disponible. El Plan Argentina Contra el Hambre es el ejemplo de una gran movida que se vino pensando, articulando y que arrancará mañana. Otras requerirán más tiempo, debates, elaboraciones.
 
Las dos primeras fortalezas de Fernández son su legitimidad de origen y un aceptable poder relativo en el Congreso. Contará con mayoría propia en el Senado, le pasará muy cerca en Diputados. Pactando está en condiciones de lograr aprobación de las leyes y hasta rondar los dos tercios de la Cámara Alta necesarios para conseguir Acuerdos.
 
Los bloques de Juntos por el Cambio (JpC) seguramente perderán legisladores pero seguirán siendo potentes. Cuesta imaginar, sin embargo, que se den maña para obstruir o frenar las iniciativas del Ejecutivo. Los números no le dan y, tal vez, tampoco exista voluntad unánime de las facciones de la Alianza.
 
El PRO de Macri se radicalizó en campaña y en el calvario post derrota. Encarna un bolsonarismo argentino, confirmado por las monsergas de Macri y la designación de la gurka Patricia Bullrich como presidenta del partido. Más a la derecha... en la Argentina no se consigue. La intransigencia, todo lo indica, será lo suyo. Su respeto a las reglas democráticas... habrá que ver.
 
Luego de años en el llano, Alberto reingresará hoy a la política de palacio, ámbito natural del status quo. Su éxito o fracaso dependerá, sin embargo, de la fortaleza que acumule en la calle. Porque el proyecto oligárquico que encarnó Macri se va del gobierno, pero no del poder. Sigue enquistado en los tribunales, en el periodismo hegemónico, en los grandes bancos, en los directorios de las empresas monopólicas y el gran capital concentrado, que no le darán al Gobierno popular ni el beneficio de la duda.
 
La Opinión Popular

 

09-12-2019 / 07:12
Lo que parecía imposible, sucedió: después de las derrotas electorales de Mauricio Macri en la Nación y en Buenos Aires, el macrismo sufrió una nueva caída al perder en Boca, el bastión en el que nació y creció su poder. Lo hizo posible la lista opositora que encabezan Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini, pero que tuvo en Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club, como principal emblema del triunfo.
 
Pasada largamente la medianoche y escrutadas más del 80% de las mesas, en un conteo lentísimo y que pasó por diferentes etapas, la dupla opositora se imponía con un 53,5% de los votos por delante del oficialismo que proponía a Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi como postulantes, que sumaban un 30,6%. En tercer lugar, con un 15,9% se ubicaba la lista de José Beraldi y Rodolfo Ferrari.
 
"Ganamos porque la gente no aguantó más. Lo primero que vamos a hacer es abrirle la puerta al socio", dijo un exultante Ameal, cerca de la una de la mañana. A su lado, Pergolini destacaba la grandeza del club, por haber logrado que casi 40 mil personas se acercaran a votar.
 
Atrás había quedado una elección récord para un club argentino, con 38.363 votantes, en la que la dupla Ameal-Pergolini logró un triunfo claro que supone el fin del macrismo en Boca después de 24 años de hegemonía, desde que Macri se impusiera en los comicios de diciembre de 1995 al binomio que componían Antonio Alegre y Carlos Heller.
 
Como había pedido Riquelme, desde muy temprano los socios de Boca se acercaron en masa a la Bombonera para votar, en unas elecciones que mostraron irregularidades y que tuvieron varias denuncias por parte de los opositores. "Son tramposos, son tram-po-sos", bramaba Riquelme cuando se iba enterando de los problemas.
 
Ameal comenzó dando la sorpresa al imponerse por 2 puntos en las mesas de las peñas, que se estimaba que iban a ser favorables al oficialismo. Gribaudo solo se impuso entre los vitalicios, en tanto que la sorpresa la dieron las mesas de Damas, que le daban más de 100 votos de diferencia para la vuelta del ídolo en cada una de ellas, con excepción de una.
 
Así, con casi el 100% escrutado, Ameal llegaba al 52,84% de los votos, mientras Gribaudo tenía 30,6% y José Beraldi, el tercero en discordia, solo 16,41%. Pero luego de unas mínimas dudas, cuando las primeras mesas de activos marcaban paridad, la tendencia se consolidó con diferencias amplias en las mesas que concentraban a la mayoría de los votantes.
 
Y allí la tendencia se hizo irreversible, por más que el escrutinio avanzaba a paso de tortuga. Pero si esperaron 24 años para sacar al macrismo de Boca, los ganadores no se preocuparon demasiado y celebraron una victoria que hace un tiempo parecía imposible.
 
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