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Nacionales - 30-06-2019 / 10:06
RUMBO A LAS PASO

Hasta ahora, Macri tiene 675.000 votos menos que en 2015

Hasta ahora, Macri tiene 675.000 votos menos que en 2015
El gobierno de Macri se hace más daño político del necesario cuando se intoxica con "lecturas" forzadas, que luego la realidad convierte en derrotas anticipadas. ¿Con los resultados que va a dejar este proceso electoral, que incluye un peronismo revigorizado, Macri va a tener el poder de hacer lo que no pudo en su primer mandato? ¿Y si no lo tiene, que tan viable vuelve eso la recuperación económica mediante el fuerte ajuste y las reformas laborales y jubilatorias prometidas al FMI?
Las estrategias electorales de cada competidor están a la vista. Falta algo más de un mes para las elecciones PASO, habiendo fracasado el tardío e insólito intento de suspenderlas. Y a veces es importante que hable la aritmética pura, sin interpretaciones. Son datos que deberían considerar los dos grandes apoyos para la reelección de Mauricio Macri: Christine Lagarde y Donald Trump.
 
La experiencia recogida en las votaciones en Neuquén, Río Negro, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Tierra del Fuego, Chubut, San Juan, Misiones, Tucumán, Formosa y San Luis son muy importantes. Es cierto que los oficialismos se impusieron en todos los casos (incluso en Jujuy y Corrientes), salvo en Tierra del Fuego y Santa Fe, pero sumando el total de votaciones, los candidatos al ahora Junto Somos el Cambio sacaron 675.000 votos menos.
 
A pesar de eso, las principales encuestadoras del Gobierno estarían  registrando una recuperación de la intención de voto de Macri y algunas como Synopsis ya hablan de un empate técnico en el ballotage, contra la boleta que encabeza Alberto Fernández. Pero incluso ese trabajo señala que en las primarias el presidente está perdiendo por cuatro puntos contra la fórmula que integran Alberto y Cristina, que supera por algunas décimas el 40%.
 
Este segundo dato es importante porque es muy probable que el resultado de las primarias impacte en el proceso político que se abre desde ese momento hasta la segunda vuelta. Y en la cotización del dólar. "La moneda está en el aire y define Sandleris", afirma un analista de Wall Street, que está convencido que la estabilidad del dólar es clave para que Macri se mantenga competitivo.
 
Las últimas elecciones provinciales señalan un fuerte declive del voto de Cambiemos: en los territorios donde perdió en el 2015, ahora el peronismo amplió la diferencia. Y en varios de los que ganó en el 2017, este año perdió. Con un agravante, ese deterioro electoral llegó a los grandes centros urbanos que es el corazón del voto macrista. Esta caída se vincula con el castigo que sufrió la clase media en sus ingresos. Y estamos hablando de votos, no de encuestas.
 
Pero la Casa Rosada mantiene su relato. Son dos elecciones separadas. Y muchos de esos gobernadores peronistas que arrasaron en sus provincias, están más cerca de Macri que de Cristina. Si esto es así, hasta ahora no se ve en la realidad. Las fotos de los gobernadores peronistas con la fórmula que encabeza Alberto Fernández se multiplican y hasta el santafesino Omar Perotti dijo de manera explícita que la apoya. No hubo lista corta, no hubo guiño a Macri. Y es apenas uno de varios ejemplos.
 
El gobierno de Macri se hace más daño político del necesario cuando se intoxica con "lecturas" forzadas, que luego la realidad convierte en derrotas anticipadas. ¿Con los resultados que va a dejar este proceso electoral, que incluye un peronismo revigorizado, Macri va a tener el poder de hacer lo que no pudo en su primer mandato? ¿Y si no lo tiene, que tan viable vuelve eso la recuperación económica mediante el fuerte ajuste y las reformas laborales y jubilatorias prometidas al FMI?
 
La Opinión Popular

 
La Jueza Federal con competencia electoral, María Romilda Servini, habilitó la candidatura presidencial del economista José Luis Espert, dando por tierra con la maniobra más torpe y ridícula que se ha visto para intentar ultrapolarizar la elección de Octubre; una movida desesperada de la Casa Rosada, impulsada por una dura realidad electoral: Nadie sabe cuántos votos tiene y nadie sabe cuántos votos necesita para ganar.
 
Si bien la maniobra contra José Luis Espert fue impulsada por el macrismo, luego del cierre de alianzas y listas, todas las fuerzas políticas trataron de eliminar listas competitivas dentro o fuera de sus correspondientes alianzas, en un intento por centralizar, lo máximo posible, la pelea, para la canalización del voto hacia las candidaturas centrales, ya sean a nivel nacional, como municipal y provincial (en los casos donde todavía no se eligió Gobernador).
 
El caso más claro es el Frente de Todos en la Provincia de Buenos Aires que, a nivel municipal, redujo las listas a competir para el segmento "Intendente" de más de 240 a unas 140; pese a que antes ya le habían quitado la oportunidad de participar en una PASO presidencial contra Alberto Fernández (o se habían bajado) Guillermo Moreno, Daniel Scioli, Alberto Rodríguez Saá, Sergio Massa y a Felipe Solá, entre otros.
 
Otra vez una estrategia planificada por Jaime Durán Barba y Marcos Peña resultó ser equivocada y el kirchnerismo la tomó para convertirla en una ventaja. Se trata de la polarización. Los estrategas electorales de Mauricio Macri apostaron a una batalla agonal contra dos peronismos. De allí el impulso que tuvo "Alternativa Federal" en el "Círculo Rojo".
 
Pero en el "Instituto Patria" entendieron que era necesario evitar que esta "3ra. vía" tuviera volumen, por eso Cristina Fernández de Kirchner le dio la estocada inicial cuando se bajó de la candidatura presidencial, la siguiente estocada fue cuando colocó a Alberto Fernández en su lugar y, el toque final, fue cuando sumaron a Sergio Massa al kirchnerismo.
 
El resultado de la estrategia equivocada de Marcos Peña y Jaime Durán Barba es que, hoy, ninguna encuesta le otorga ventaja clara a la fórmula Mauricio Macri - Miguel Ángel Pichetto; al contrario, son varios los estudios que señalan desde un triunfo menos que tibio en las Generales hasta una derrota amplia en el Balotaje.
 
Así, el "fantasma" de una derrota del macrismo en 1ra. Vuelta se ha convertido en una posibilidad real y con grandes chances de concretarse, lo que está llevando al asesor ecuatoriano y al Jefe de Campaña del macrismo a cometer errores.
 
Por ejemplo, sumar a Miguel Ángel Pichetto tuvo un efecto positivo en las encuestas en el corto plazo, aún no queda en claro si fue una medida "sumavotos" o "piantavotos"; lo mismo que avanzar contra José Luis Espert, generando un rechazo en potenciales o ex votantes macristas, que ahora se niegan a apoyar a "Juntos por el Cambio" en un virtual balotaje. 
 
Las PASO ayudarán a revelar ambos misterios.
 
Lo mismo puede decirse del kirchnerismo. Hoy, nadie tiene en claro cuánto voto suma el ingreso de Sergio Massa. Los análisis hablan de entre 9 y 2 puntos porcentuales.
 
Es cierto que en una elección que puede llegarse a definir en 1ra. Vuelta cada voto cuenta, pero el disgusto que generó el espacio que se le otorgó al massismo en las listas y la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de (casi) tomar el control del armado de las listas del "Frente con Todos"; despiertan dudas sobre el efecto a nivel territorial que puede llegar a tener esta doble alquimia electoral, dado que muchos gobernadores y "Barones del Conurbano" amenazan con no hacer campaña para "Los Fernández".
 
CFK no tiene en cuenta este tipo de argumentos porque ella sabe que quien mide en los territorios es ella, no los intendentes. Los números son muy concretos: se cuelgan de CFK, se afirma en el Instituto Patria. Si las amenazas fueran cumplidas, quizás Axel Kicillof nunca hubiera sido precandidato a gobernador, agregan.
 
El kirchnerismo ha hecho todo lo posible para que gobernadores y "Barones del Conurbano" apoyen y cuiden los votos de "Los Fernández". Por ejemplo, les aseguró la reelección a ambos colectivos políticos, eliminando todas las listas competitivas internas que se presentaron, salvo en algunos casos particulares.
 
El costo que pagarán líderes provinciales y municipales por conservar sus cargos será tener menor poder en sus respectivas Legislaturas y Consejos Deliberantes, pero eso es algo que podrá tener efectos políticos diversos, según el resultado de la elección presidencial.
 
Por el contrario, Marcos Peña había "ordenado" que sólo debían haber listas de unidad en provincias y municipios.
 
El resultado de la pésima implementación de la estrategia, de la irresoluta negociación con el radicalismo y de la merma en imagen positiva e intención de voto fue que habrá PASO en "Juntos por el Cambio" en una decena de provincias y en 26 municipios de la Provincia de Buenos Aires; y eso consecuencia de ingentes negociaciones que llevaron adelante esta semana Rogelio Frigerio, a nivel nacional; y Federico Salvai, a nivel bonaerense. En el resto del país se viven situaciones similares, confirmando otro fracaso del peñismo.
 
Ahora, la apuesta es clara: el kirchnerismo hará un esfuerzo enorme para ganar en 1ra. Vuelta y, el oficialismo buscará jugar su suerte en el balotaje, lo mismo que hicieron en 2015, con la diferencia que hace 3 años y medio nunca creyeron que fueran a ganar, mientras que ahora temen perder.
 
¿Está preparado el Gobierno para esta elección?
 
La cantidad de errores cometidos por Marcos Peña y Jaime Durán Barba desde Noviembre del 2017 hasta ahora es inmensa.
 
Ambos parecen desconocer la realidad territorial. Diseñan estrategia desde el PowerPoint o desde un Excel y no parecen comprender el impacto que tiene en los votantes el fracaso económico del "modelo" aplicado por el macrismo, en su sed de "hacer lo que hay que hacer".
 
Incluso, no parecen entender que armar una campaña desde la derrota y en medio de una crisis ha sido una de las claves del éxito electoral del peronismo en los casos de Carlos Saúl Menem (1989) y Néstor Kirchner (2003).
 
En 1989, el peronismo venía arrastrando los efectos de la derrota electoral de 1983 y enfrentó a un radicalismo que había fracaso en el terreno económico.
 
En 2003, lo mismo, el peronismo venía de la derrota electoral de 1999 y enfrentó a un radicalismo que había fracaso en el terreno económico.
Ahora, el kircherismo viene de las derrotas de 2015 y 2017 y pelea la elección en medio de una crisis económica de una fuerza política que se apoya en la estructura territorial radical.
 
Por eso el kirchnerismo se mueve "cómodo" en la actual campaña electoral, pese a no tener asegurado aún el triunfo electoral.
 
Por un lado, el discurso populista y distribucionista encaja perfectamente con las demandas de los ciudadanos más golpeados por la crisis.
 
Además, a estas alturas, los problemas causados por el macrismo, a nivel de economías personal y familiar, han potenciado la sensación de que "con el kirchnerismo estábamos mejor". El resto, es esperar los votos.
 
Incluso, Alberto Fernández se puede dar el lujo de adelantar muchas de las medidas que tomará, como la declaración del default de la deuda (con palabras diplomáticas), por lo menos con el Fondo Monetario Internacional, tal como les adelantó a los técnicos que vinieron a la Argentina para escucharlo. Si hasta los culpó de violar la normativa del organismo internacional al prestarle a Mauricio Macri para que financie la salida de capitales....
 
Pero el problema no es Alberto Fernández hablando de sus medidas económicas o Roberto Lavagna diciendo que todo está mal. Lo grave es que el Gobierno de Mauricio Macri no tiene discurso económico.
 
El único concepto que circula es "vamos a hacer lo mismo, pero más rápido" no indica nada. Sostener que con Miguel Ángel Pichetto como VicePresidente de la Nación será más "sencillo" negociar las tres grandes reformas pendientes (Fiscal, Laboral y Previsional) no implica un plan económico y tampoco tiene asidero con esa potencial realidad, dado que en caso de ser reelecto el Presidente de la Nación, sus bancadas en el Senado y en Diputados no van a ser mucho más importantes que las actuales.
 
** ¿De dónde van a salir los votos adicionales?
** ¿Del peronismo?
 
En estos años, no se consiguieron.
 
Es cierto que falta algo más de un mes para las PASO, pero así como Alberto Fernández comienza a vender "esperanza", Mauricio Macri debería hace lo mismo.
 
Sin embargo, la propaganda estatal parece concentrada en  inauguraciones o a relatar la larga lista de obras realizadas en estos 3 años y medio.
 
Sin embargo, esas obras no le sirvieron de mucho a los candidatos radicales que compitieron en las elecciones provinciales desdobladas, dado que salvo en los casos de Jujuy y Corrientes, perdieron.
 
La experiencia recogida en las votaciones en Neuquén, Río Negro, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Tierra del Fuego, Chubut, San Juan, Misiones, Tucumán, Formosa y San Luis son muy importantes.
 
Es cierto que los oficialismos se impusieron en todos los casos (incluso en Jujuy y Corrientes), salvo en Tierra del Fuego y Santa Fe, pero sumando el total de votaciones, los candidatos al ahora "Junto Somos el Cambio" sacaron 675.000 votos menos. 
 
Por efecto de las obras realizadas: ¿No deberían haber crecido algo en vez de perderlos?
 
Qué el Gobierno de Mauricio Macri no haya aumentado los votos y, ahora, no haya podido evitar las PASO en una decena de provincias,
** ¿No habla mal del pésimo trabajo territorial que hizo el macrismo estos años?
** ¿Cómo va a revertirse esto en poco más de un mes para las Primarias y tres meses para las elecciones Generales?
 
No todo se puede dejar en manos de una supuesta reactivación o inyectando "anabólicos" al consumo.
 
Esta semana, el Gobierno va a hacer una fuerte apuesta a usar electoralmente el acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea. Por ahora, recogió del "Círculo Rojo" pocos aplausos entusiasta y varias felicitaciones con reparo.
 
Pero el kirchnerismo se prepara a responder declamando todos los problemas que puede causar sobre las Pymes, las industrias del calzado y textiles, la alimentación.
 
Sin embargo, el esfuerzo de ambos, no tendrá casi efecto en los votantes, dado que cada uno, en el fondo, le hablará al segmento del electorado que ya hoy los vota. Por ahora, no aparece ningún tema o hecho que haga caer la moneda hacia una de las caras. Ambos siguen sin saber cuál será su suerte.
 
Por Claudio Chiaruttini
 
Fuentes: Urgente 24 y La Política Online
 
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23-07-2019 / 09:07
Según estimaciones privadas, la producción industrial caerá 4,6% en 2019 afectada por el fuerte deterioro del poder adquisitivo y la política de apretón monetario con tasas por las nubes. Un retroceso superior al 2,5% proyectado por la Unión Industrial Argentina.
 
De confirmarse una baja de esta magnitud, el Gobierno de Mauricio Macri dejará una profunda herida para el sector manufacturero, que acumulará un derrumbe superior al 11% a lo largo de su mandato.
 
Un informe de la Fundación Capital (FC), que dirige Martín Redrado, planteó que pese a haber tocado piso en el primer trimestre, la economía no logra salir del pozo, aun con el impulso del fuerte crecimiento del agro que resulta el único motor en marcha.
 
De acuerdo a sus cálculos, el primer semestre habría cerrado con una caída del producto del 3,3% interanual que la llevó a su nivel más bajo en siete años.
 
Con indicadores sectoriales que adelantan una leve desaceleración de la baja, en la segunda mitad la actividad mostraría una tenue mejora del 0,9% interanual, ante una menor base de comparación y gracias a un pequeño repunte en el salario real.
 
Así, la consultora proyectó que la PBI cerrará 2019 con un declive del 1,3%, una décima menos que el promedio previsto por los analistas consultados por el BCRA en su último Relevamiento de Expectativas de Mercado.
 
Además, estimó que, sin contar la cosecha récord, la caída anual sería el doble de grande. Es que, por la caída del consumo y el muy elevado costo de financiamiento, la industria y el comercio cerrarían el año con fuertes retrocesos del 4,6% y 6,5% interanual, respectivamente, y en conjunto restarían 1,5 punto al producto.
 
En ambos casos, uno de los principales factores es el desplome del poder adquisitivo. 
 

22-07-2019 / 09:07
"Hiperpolarización". Esa es la palabra más escuchada en las últimas jornadas en los mentideros políticos. La utilizan analistas, consultores y los propios protagonistas. Se refiere al escenario político que, a gran velocidad, va fluyendo rumbo a las PASO.
 
A menos de tres semanas para las elecciones, que en rigor definirá las candidaturas de las generales de octubre, los dos búnkers de los cuales saldrá el futuro Presidente ya manejan un escenario en el que las candidaturas de Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto y la de Alberto Fernández y Cristina Fernández concentran nada menos que el 80% de los votos.
 
Incluso, en el Instituto Patria -desde donde se maneja la campaña de Cristina- no descartan que la hiperpolarización se acerque al 85 por ciento. Esto implica que el escenario de definición que se esperaba para octubre podría ocurrir ya en las PASO de agosto. Y se entusiasman con que la fórmula opositora se ubique ya en "zona de victoria en primera vuelta".
 
Esa misma lectura se está haciendo en estos días en otras oficinas, aunque con menos triunfalismo: los operadores financieros -tanto de la City porteña como de Wall Street- están yendo a posiciones defensivas, a la espera de que la situación se aclare. Es que el escenario que se abre para el dólar varía mucho según qué candidato se imponga.
 
Lo cierto es que se ve un escenario inédito de la política argentina de los últimos años. De hecho, en las últimas competencias hubo tres corrientes bien diferenciadas: los dos polos determinados por el oficialismo de Cambiemos, a un lado, y el Kirchnerismo, del otro. En el medio, el Peronismo "moderado" liderado por Sergio Massa, hoy candidato estelar en las boletas de los Fernández.
 
El hecho de que el "espacio del medio" -hoy representado por Lavagna-Urtubey- se haya reducido (algunos hablan directamente de una implosión) da lugar al crecimiento de los dos polos. Un verdadero "mano a mano" que, a la hora de estimar un resultado, la mayoría de los encuestadores grafica como una verdadera moneda al aire.
 
Lo cierto es que, bajo este nuevo escenario pre electoral, los "laboratorios" de ambos lados se han puesto a elaborar distintos contextos para el 11 de agosto a la noche, una vez que se conozcan los resultados.
 
Consultores como Rosendo Fraga y Lucas Romero (Synopsis), entre otros, ya hablan de la cada vez mayor probabilidad que el futuro presidente de los argentinos se defina en octubre. Es decir, que Macri o Fernández gane en primera vuelta por llegar al 45% de los votos, el "piso" a partir del cual un candidato puede ganar en primera vuelta.
 
"Es perfectamente posible que uno de los candidatos obtenga entre 42% y 44% de los votos y quede a un paso de ganar en primera vuelta, en octubre", afirma Fraga.

22-07-2019 / 08:07
Este viernes, durante la visita de campaña que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal hicieron a la ciudad de Azul, una mujer se acercó hasta donde estaba el presidente y lo insultó por el cierre de Fanazul, la emblemática fábrica que el Gobierno desmanteló y cerró. "Nos dejaste sin trabajo, sos un hijo de puta", gritó Fernanda Marsciano, quien luego vería como la rodeaban los policías para llevarla detenida.
 
Marsciano es esposa de un ex trabajador de la fábrica militar de Azul, y en ese momento regresaba de hacer las compras cuando se cruzó con el operativo de seguridad que acompañaba a Macri y a Vidal durante su recorrida por el Hospital de Niños.
 
A pesar de la bronca y la angustia, la mujer nunca intentó acercarse a los mandatarios, quienes estaban fuertemente custodiados. Sin embargo, los policías la rodearon rápidamente y se la llevaron del lugar sin mediar palabra, como puede verse en los videos que se subieron a las redes. "Queremos trabajar, se necesitan fuentes de trabajo, la gente se está muriendo de hambre", fue lo último que alcanzó a gritarle Fernanda Marsciano a la distancia.
 
En la sede policial informaron que "desde ahora en más, esa clase de manifestaciones serán plausibles de enfrentarse a una detención por contravención". La decisión policial se basa en un decreto de la última dictadura militar genocida incluido en el Código de Faltas.
 
Fernanda Marsciano permaneció varias horas detenida e incomunicada en la comisaría primera de Azul y ahora tiene abierta una causa contravencional por disturbios en la vía pública, en donde el juez correccional Aníbal Álvarez deberá decidir si la absuelve o no.
 
"Es una actitud absolutamente provocativa del Gobierno nacional, provincial y local, que vienen a esta ciudad después de cerrar Fanazul y dejar a 200 familias sin trabajo. Encima detienen a Fernanda ante su desesperación", opinó Vanina Zurita, secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). "Esta gestión muestra constantemente el desprecio que tienen por la clase trabajadora. Son unos cínicos", agregó.
 
Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entiende que la libertad de expresión debe contemplar aquellos dichos que "ofenden, resultan chocantes o perturban", porque "tales son las exigencias del pluralismo, la tolerancia y apertura mental sin las cuales no existe una sociedad democrática". No justificamos su reacción, pero la dominó la impotencia. Repudiamos la falta total de sensibilidad social del gobierno de Macri, que eligió la represión y la comisaría y no contenerla y solucionarle su problema.
 
La Opinión Popular

21-07-2019 / 09:07
La economía a partir del 2020 estará muy condicionada por la herencia macrista. El stock de deuda equivalente a casi el 90 por ciento del Producto Interno Bruto es una carga muy pesada. Si a este ya potente limitante se le agrega que el Fondo Monetario Internacional es auditor de la gestión de gobierno y uno de los principales acreedores, la capacidad de desplegar una política económica con cierto margen de autonomía se reduce considerablemente. 
 
Es una restricción fundamental para las perspectivas de un gobierno diferente al actual, incluso también para un escenario de Mauricio Macri reelecto. Lo que sucede es que no hay misterios acerca de qué pasará en un segundo mandato macrista.
 
No habrá una estrategia para tratar de administrar esa restricción, sino que el sendero anunciado es hacer lo mismo pero más rápido, lo que tendrá como consecuencia la profundización de la actual crisis socioeconómica. Cada una de las variables congeladas a presión (dólar y tarifas ) tiene destino de estallido, el cual sería más intenso que los desbordes padecidos en estos años de macrismo. En ese panorama crítico, el Fondo estará omnipresente en la vida cotidiana indicando la hoja de ruta que pretende para la economía argentina.
 
El gobierno de Macri convocó nuevamente al país al FMI, con todo lo que eso significa, no sólo como proveedor de dólares -además acreedor privilegiado-, sino como auditor dominante de la política económica. No son secretas las exigencias que planteará la tecnoburocracia de Washington para el gobierno 2020. El camino que han trazado es:
 
1. Como el programa financiero definido con el gobierno de Macri es un desastre, al concentrar el 90 por ciento del crédito entre junio de 2018 y diciembre de 2019, y que ha sido diseñado para financiar la campaña electoral del oficialismo, a mediados del año próximo será necesaria la redefinición de los vencimientos, concentrados en 2021 y 2022.
2. El Fondo está predispuesto a refinanciar los vencimientos, convirtiendo el stand by en un programa denominado Extended Fund Facility, de hasta 10 años.
3. El paso previo que propondrá es colaborar en el "reperfilamiento" de la deuda con el sector privado. Como lo ha dejado escrito en el memorándum de entendimiento del stand by y en cada una de sus revisiones, la deuda argentina es "insustentable con elevada probabilidad".
4. Todo este esquema de colaboración del FMI viene con una exigencia: instrumentar las reformas laboral, previsional y tributaria, además de continuar con el ajuste fiscal. 


Es una hoja de ruta que muestra disposición a ayudar a administrar la carga pesada de la deuda, pero con un condicionamiento fulminante para cualquier política que aspire a mejorar el bienestar general.

20-07-2019 / 11:07
Mike Pompeo, representante de Donald Trump, está en la Argentina para consolidar el encolumnamiento incondicional de Macri y avalar la política del macrismo. El secretario de Estado tuvo un día agradable, porque según su cuenta de Twitter, estuvo "encantado de reunirme con el presidente Mauricio Macri". La satisfacción viene por el estrecho alineamiento de Argentina con la parte más agresiva de la política exterior yanqui.
 
La conferencia ministerial de Lucha Contra el Terrorismo le permitió saludar el regalito argentino de salirse del marco de las Naciones Unidas en cuánto a quién es un terrorista y quién no. Macri, por decreto y sin consultar al Congreso, creó un registro propio y lo estrenó poniendo a Hezbollah, el tipo de cosas que en Washington saludan como políticas de Estado.
 
La llegada del funcionario americano, que en términos reales es el segundo más poderoso en cualquier gobierno norteamericano, sella las nuevas relaciones carnales. Esto se venía preparando desde hace rato y tuvo un evento previo el mes pasado, cuando llegó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU.
 
La parte macrista, para variar, se pasó de olfa: los americanos anunciaron que la visita era para hablar de "nuestros intereses comunes y la cooperación mutua", mientras que la argentina explicó que era para hablar de "ciberdefensa, narcotráfico y crimen organizado". Faller, hablando ante cadetes de aquí, les explicó la nueva guerra fría al decirles que Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua "no comparten los valores democráticos que tienen Washington y Buenos Aires".
 
No extraña este trumpismo explícito del macrismo, porque Pompeo está entre un puñado de funcionarios que le viene durando al pintoresco presidente, que te echa a la primera contradicción. Primero lo nombró en la CIA, momento en el que Pompeo tuvo que dar marcha atrás en una declaración que lo había hecho famoso cuando era diputado, que torturar prisioneros era correcto y necesario. Como juró que no iba a autorizar que se volviera a usar el submarino en los interrogatorios, logró algunos votos demócratas y fue confirmado.
 
En abril del año pasado reemplazó a Rex Tillerson como secretario de Estado. Tillerson, evidentemente, no se había mostrado como un completo alfil de Trump, y hacía cosas como no putear debidamente a la ONU. En el extraño universo de la derecha dura en Estados Unidos, las Naciones Unidas rankean con la masonería y los Sabios de Sión como una conspiración oscura.
 
Macri y su gobierno bailan al son de la música que toca la administración Trump. Estos actos del Gobierno tienen un inmediato efecto práctico: mayor sumisión a la política exterior del principal país imperialista y cumplir con todas la ocurrencias de su presidente.
 
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