Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
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Nacionales - 17-06-2019 / 10:06
EL PERONISMO GANÓ LAS CUATRO PROVINCIAS EN JUEGO

Súper domingo de fracasos para Cambiemos y de triunfos para el Peronismo

Súper domingo de fracasos para Cambiemos y de triunfos para el Peronismo
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
La Opinión Popular

 
Elecciones 2019: Las luces fueron peronistas y la oscuridad, macrista
 
En un solo sentido fue un día macrista. No por los veredictos populares, muy adversos, sino por el mega apagón que mostró la falibilidad de los concesionarios de servicio eléctrico (privilegiados del modelo neocon) e hizo retroceder a la Argentina en el tiempo.
 
En tres de las cuatro provincias en las que se votó las mesas debieron abrir más tarde de lo previsto recién cuando llegó la luz natural. Tierra del Fuego resultó la única excepción. El presidente Mauricio Macri, remolón él, se anotició bien tarde.
 
Se desconocen explicaciones oficiales sobre las causas de lo sucedido que perjudicó a millones de argentinos. Ningún ministro se tomó la molestia de calcular cuánto costó el apagón, como sí lo hacen cuando hay huelgas.
 
Con el correr de las horas, la jornada se fue normalizando y sucedió lo esperable. Una sola goleada y tres comicios reñidos.
 
-En Santa Fe, el tercer distrito del país medido en población, el peronista Omar Perotti venció al ex gobernador socialista Antonio Bonfatti y puso fin a doce años de primacía socialista. El primer revés de un oficialismo provincial, otro éxito del peronismo unido.
 
-El gobernador formoseño Gildo Insfrán goleó de nuevo en su terruño, peleando por el record interprovincial con el nuevo mandatario misionero Oscar Herrera Ahuad quien obtuvo el 73,1 por ciento de los sufragios.
 
-Alberto Rodríguez Saá revalidó legitimidad en San Luis, dejando tercero a su hermano Adolfo e imponiéndose a Claudio Poggi de Cambiemos.
 
-En Tierra del Fuego, una de las cuatro provincias en que existe sistema de doble vuelta con escrutinio muy parcial al cierre de esta nota (medianoche del domingo) el intendente de Río Grande Gustavo Melella aventajaba a la gobernadora Rosana Bertone pero no quedaba claro si habría necesidad de ballottage.
 
Cambiemos quedó tercero en Santa Fe y Tierra del Fuego, a distancia sideral en Formosa. Su mejor performance fue el segundo puesto en San Luis.                           
 
 
Un día de paseo
 
Perotti convalidó su cosecha de 2015 cuando ganó la votación para senadores nacionales. Contuvo la totalidad de los votos propios y los de su adversaria interna, María Eugenia Bielsa, en las Primarias Abiertas (PASO).
 
Recobra para el peronismo una provincia que supo serle fiel pero se le tornó muy adversa primero con la llegada del socialismo a la Casa Gris en 2007 y luego con el conflicto por las retenciones móviles.
 
En esta columna se evitan porcentuales precisos porque se cierra antes de que esté escrutado el cien por ciento. El, pues, aproximadamente 40 por ciento que logró un peronismo unido, en el que participan los kirchneristas, debe cotejarse con el 31,77 que consiguió Daniel Scioli en la primera vuelta de las presidenciales de 2015.
 
En aquella ocasión el Frente para la Victoria solo fue batido en cinco distritos. Santa Fe integró esa minoría. Pasaron cosas, algo va cambiando. La zona sojera, "núcleo" se muestra más transigente con el peronismo. Este score "hace sistema" con la recuperación de la capital de Córdoba y Santa Rosa, La Pampa, entre muchas ciudades importantes.
 
Difícil exagerar la importancia del cambio de signo en ese distrito y la magnitud del revés sufrido por los socialistas que hace rato son antes un partido provincial que uno nacional. Parecidos al Movimiento Popular Neuquino, salvo en un detalle: éste nunca pierde.
 
El Frente Progresista compuesto por socialistas y radicales se repliega, por así decir, a las ciudades. Cuando se entrega esta nota pelea voto a voto con el peronismo su bastión, Rosario, en un resultado que probablemente quede pendiente hasta el escrutinio definitivo. Y conquistó Santa Fe, otro golpe para Cambiemos.
 
 A nivel nacional los socialistas quedan maltrechos. Roberto Lavagna los desdeñó al acordar sin consultarlos la fórmula presidencial con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey. Para colmo, no les queda otra que ir (devaluados y destratados) tras él en las PASO nacionales. 
 
 Santa Fe quebró la regla del invicto de los oficialismos distritales. Se vuelve al esquema habitual en el que el 75 o el 80 por ciento de los ejecutivos provinciales reeligen pero en cada cuatrienio surgen novedades.
 
En 2019 la ofensiva peronista se hace notar. Cambiemos baja en el podio, en competitividad y en número de votos. Baste recordar que cuatro años atrás el actual gobernador Miguel Lifschitz le ganó por una uña (0,09 por ciento del padrón, menos 2000 votos entre millones) al cambiemita Miguel del Sel.
 
Dicho juglar impresentable se alzó con el más del 31 ciento del padrón, algo así como diez puntos más los juntados ayer por el radical José Corral, intendente de Santa Fe, perdidoso en su ciudad y en la provincia.
 
 
Insfrán, el imbatible
 
En Formosa se suelen renovar las autoridades provinciales, las de 27 municipios y 11 comisiones de fomento. Hace ocho años, la fuerza de Insfrán se alzó con todas. Hace cuatro perdió una comisión de fomento, cuyo titular se volcó al oficialismo provincial meses después. Los datos ilustran sobre la vastedad del predominio.
 
Los radicales formoseños se debaten entre ellos para encontrarle un challenger que dé pelea. No lo consiguieron, en distintas ocasiones, el dirigente histórico boina blanca Luis Naidenoff ni el ruralista Ricardo Buryaile, integrante de la Mesa de Enlace durante el conflicto del gobierno "del campo" y ministro de Agroindustria de Macri. Ni los comités ni las corporaciones dieron la talla.
 
La oposición apeló, esta vez, a Adrián Bogado... peronista él, hijo de Floro, histórico dirigente, vicegobernador de Insfrán varias veces. El saldo no fue mejor. Como es regla "Gildo" le sacó onda 50 puntos de diferencia a sus oponentes que, seguramente se presentarán divididos a las elecciones nacionales.
 
 
La más chica, la más grande
 
Tierra del Fuego es la provincia más pequeña medida en población y la más grande en superficie porque abarca esa isla, todas las del Atlántico Sur y la Antártida Argentina.
 
Es uno de los cuatro sistemas políticos locales en el que rige sistema de doble vuelta. No calcado de la Constitución nacional, sino similar al que rige en muchos estados como Brasil, Chile, Francia o Uruguay: para evitar el ballotage hay que superar el 50 por ciento de los sufragios.
 
Las elecciones saben ser reñidas, signadas por el modo distinto en que se pronuncian las dos ciudades más importantes: Ushuaia y Río Grande. Con menos de un cuarto del padrón escrutado Melella vencía a Bertone. No era posible asegurar si conseguiría evitar la segunda vuelta que se disputaría el domingo próximo.
 
 
Contra la ley primera
 
Contra la "ley primera" que aconsejaba Martín Fierro a sus hijos, los hermanos Rodríguez Saá se presentaron en boletas distintas, más antagónicos que desunidos.
 
Adolfo le restó al gobernador Alberto una cantidad apreciable de apoyos, que no le bastaron para terciar en la disputa. Sí para achicar la diferencia entre Alberto y el aspirante de Cambiemos que en 2015 trepó a más de 27 puntos porcentuales.
 
 San Luis refrenda a la dinastía familiar, más allá de sus reyertas. Alberto Rodríguez Saá fue uno de los gobernadores que más se opuso a Macri, desde el comienzo. Es autor de la frase "hay 2019", refiriéndose a las perspectivas políticas del peronismo cuando la reelección del presidente era fija, en los quinchos VIP, en la City y en la prensa dominante.
 
 
Todo a media luz
 
Los concesionarios de servicios públicos tienen patente de corso para cobrar tarifas, lo que lleva a la ruina a Pymes o familias. Habrá que ver si el Gobierno, implacable en esa variante regresiva de redistribución del ingreso, lo obliga a resarcir a tantos usuarios dañados durante el Día del padre, a los establecimientos gastronómicos que debieron cerrar y tantos etcéteras.
 
 La luz volvió a distintos parajes de la Argentina, conforme pasaban las horas de una jornada inolvidable. Con todas las dificultades de moverse a oscuras, la gente común tuvo altos porcentajes de participación y emitió un pronunciamiento rotundo. Solo la Casa Rosada puede simular distracción tal como hace con las responsabilidades por el corte de energía más grande de la historia nacional.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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13-12-2019 / 09:12
El gobierno de Mauricio Macri inició su mandato en diciembre de 2015 con miles de despidos en todas las dependencias de la administración pública y estigmatizaba a los trabajadores que resistían las cesantías como "ñoquis" y "grasa militante".
 
Pero a menos de dos semanas de finalizar el mandato, Macri creaba por decreto el "Régimen de Alta Dirección Pública" que daba "estabilidad laboral" a unos 3.000 funcionarios jerárquicos nacionales nombrados por su gestión, garantizando su perpetuidad en el cargo.
 
Además establecía que para removerlos debía pagarse una indemnización equivalente a los sueldos del tiempo que resta para completar ese plazo de cinco años. A modo de ejemplo, en el caso de un director general que estuviera en el rango más bajo (inicial), la indemnización superaría los $10 millones si ingresó este último año.
 
Pero, el Gobierno de Alberto Fernández suspenderá el decreto que Macri firmó 14 días antes de dejar la Casa Rosada. El decreto 788 del año 2019, implica "una grave distorsión de los principios establecidos en relación con el Empleo Público, afectando derechos y deberes de empleados y funcionarios y atentando contra los recursos del Estado", sostuvo la secretaria de Gestión y Empleo Público de la Nación, Ana Castellani.
 
La norma pretendía dejar una gruesa capa geológica del macrismo en puestos clave de administración pública, para sabotear al gobierno entrante, y les garantizaba millonarias indemnizaciones en caso que fueran despedidos. El decreto había sido cuestionado y denunciado desde los propios abogados del Estado y el gremio de ATE.
 
Castellani argumentó la decisión del nuevo Gobierno en que el decreto de Macri modifica el Convenio Colectivo del Sector Público, estableciendo un nuevo régimen de acceso, retribución, permanencia, promoción y egreso de la Alta Dirección Pública e involucra a más de 3.000 cargos, creando un escalafón de "privilegio para funcionarios y quebrando la carrera administrativa, generando un sistema diferencial y privilegiado para altos funcionarios".
 
El régimen que se buscó establecer dispone "una carrera paralela con una exclusiva escala remunerativa, flexibilizando los requisitos de formación y experiencia acreditables para acceder a la alta dirección pública, además de garantizar la posesión de los cargos por un período de 5 años o, en su defecto, una indemnización fuera de toda proporción", señalaron fuentes de la Jefatura de Gabinete.
 
Hay un intento claro de colonizar el Estado nacional con la elite macrista que se está yendo. Le quieren agregar una dificultad más al presidente que llega. Los 4.000 CEOs que trajo Macri al Estado intentan volver al ámbito privado con poco éxito por la recesión económica que ellos mismos provocaron.
 
La Opinión Popular

13-12-2019 / 08:12
Antes de llegar a la Casa Rosada, Mauricio Macri usaba la inflación como caballito de batalla para denigrar al peronismo. Según el CEO del PRO, había impericia en esos tiempos y el asunto era más sencillo de lo que parecía. Algunas de sus frases de campaña fueron: "La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema". "La inflación se produce por culpa de un gobierno que administra mal", afirmaba.
 
Por si sus mentiras de campaña no fueran suficiente, ya en el gobierno, el mismo Macri y sus funcionarios volvieron sobre el tema: "Si la inflación no baja es culpa mía, no le voy a echar la culpa a otro" (Macri, 20 de marzo de 2016, cuando se consideraba ya superado el impacto de la mega devaluación de diciembre). "Será de por sí un logro que la inflación sea este año la mitad del año pasado. Y esperemos que sea la mitad de este año el año próximo, y que lleguemos a un dígito en 2019" (Dujovne, 7 de junio de 2017).
 
Ya fuera del poder, el expresidente Macri rompió otro récord negativo: la inflación acumulada en el año llegó al 48,3% y ya se trata del nivel más alto registrado desde 1991. Además, La aceleración de precios de noviembre llegó al 4,3% en comparación a octubre, de acuerdo al último informe del Indec.
 
En términos interanuales, la cifra se disparó al 52,1% respecto al mismo mes del 2018. Se trató del primer documento durante la gestión del presidente, Alberto Fernández, y habrá que esperar hasta enero para saber cuál fue el balance inflacionario del último año de la desastrosa gestión macristaA pesar de que el año aún no terminó, Cambiemos cerrará 2019 con el peor dato en 28 años y rompió su propia marca. En 2018, la inflación fue del 47,6% y había sido el ascenso de precios más elevado desde el 84% de 1991.
 
Los rubros que más aumentaron en la perspectiva intermensual fueron: comunicación (7,4%), Salud (6,3%), Bebidas alcohólicas y tabaco (5,6%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (5,3%), Bienes y servicios varios (4,9%), Transporte (4,6%) y Recreación y cultura (3,4%). El segmento que generó un mayor arrastre para el nivel general fue el de alimentos y bebidas, con 1,35 puntos. El impacto devaluatorio todavía había generado consecuencias en el nivel general de precios.
 
El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó los lineamientos generales de su plan económico para aliviar la situación de los trabajadores y sectores populares cuyo poder adquisitivo se desplomó en los últimos años. Y adelantó el envío al Congreso de un proyecto de Solidaridad y Reactivación Productiva que incluiría la propuesta de mejorar los ingresos más bajos. Mientras tanto los salarios siguen perdiendo por la elevada inflación.
 
La Opinión Popular

12-12-2019 / 08:12
12-12-2019 / 08:12
El nuevo ministro de Economía, Martín Guzmán, mostró a grandes trazos el camino para revertir la delicada desastrosa económica que dejó Mauricio Macri. Dijo que una de las rutas que podría tomar, la de la emisión monetaria, en realidad es una trampa que llevaría a la desestabilización general de las principales variables.
 
También fue enfático en que no hay espacio para generar impulso fiscal, porque el mapa heredado ofrece un pasaje que se estrecha por la propia recesión. Además, sostuvo que para lograr consistencia hay que tender a conseguir superávit primario (que los ingresos del Estado superen a los gastos, sin contar los pagos de deuda).
 
Guzmán también dijo que el principal objetivo en materia macroeconómica es dejar de caer, y confirmó que habrá aumentos de emergencia para jubilaciones y asignaciones. Sin shock de emisión ni suba del gasto público, el camino será reorientar los 1,2 billones de pesos que actualmente están previstos para cancelar vencimientos en 2020. Esa será la principal caja para financiar a empresas y familias, mejorar los ingresos populares y empezar a encender la economía.
 
Guzmán remarcó que la renegociación de la deuda es fundamental para darle consistencia a un plan económico integral. Es clave no solo porque Argentina no está en condiciones de cumplir sus compromisos, como coincide todo el arco de economistas y admitía hasta el ex ministro de Cambiemos, Hernán Lacunza.
 
La negociación con los acreedores también es esencial por otro motivo: se necesita liberar recursos para apalancar políticas que rescaten a la producción y al mercado interno. El margen de maniobra del año que viene surgirá de lo que se logre con los tenedores de bonos.
 
El proyecto de Presupuesto para 2020 que había presentado el gobierno anterior destinaba el 19,3% de las partidas a los pagos de deuda pública. Cuando Macri había empezado su gestión en 2015, la carga era equivalente al 5% de las partidas. Es decir que en 4 años cuadruplicó el volumen de intereses por el brutal endeudamiento que generó.
 
Sobre gastos totales estimados en 6,2 billones de pesos, para deuda pública estaban previstos 1,2 billones. Guzmán pretende no gastar nada de eso el año que viene y repetir el escenario en 2021. Esa fuente de financiamiento indirecta, pactada con los bonistas, sería la más importante en el arranque del programa económico.
 
Quedan otras dos que el ministro no mencionó. La primera es incrementar la recaudación fiscal con nuevas retenciones a las exportaciones, tanto del complejo agropecuario como de la minería, bajando las de la industria. También aumentar los ingresos por Bienes Personales, gravar las ganancias extraordinarias de los bancos y a quienes blanqueron y dejaron el dinero fuera del país. La última es una reasignación de partidas con una orientación progresiva del gasto público.
 
La Opinión Popular

11-12-2019 / 16:12
En una jornada cruzada por la emoción y la esperanza de la multitud que copó desde temprano el centro porteño, Alberto Fernández asumió como presidente de la Nación con un mensaje en el que hizo especial hincapié en la necesidad de unir a los argentinos, una especie de leit motiv que se repitió a lo largo de la jornada. Planteó como prioridad de su gestión la lucha contra el hambre y adelantó reformas en la Justicia y en los servicios de inteligencia, dos áreas delicadas.
 
"Durante cuatro años escuchamos que nosotros no volvíamos más, ¡pero esta noche volvimos y vamos a ser mejores! Gracias argentinos, a trabajar a partir de mañana por ese país que nos merecemos", concluyó Fernández antes de fundirse en un abrazo con Cristina y que los fuegos artificiales iluminaran el cielo sobre la Plaza de Mayo.
 
En una suerte de consejos al nuevo presidente, la vicepresidenta le había expresado: "no se preocupe por la tapa de un diario, preocúpese por llegar al corazón de los argentinos".
 
A propósito de esos planteos, Fernández dio una definición. "Sé muy bien que la política es contradicción de intereses. Y sé muy bien con Cristina a quiénes representamos: a los que sufren, a los que se quedaron sin trabajo, a los que se quedaron sin escuela, a los que deambulan por esta ciudad buscando el techo de un banco para pasar la noche", sostuvo.
 
Agradeció a Dios haber conocido a Néstor y Cristina Kirchner, y pidió que no se insulte a Mauricio Macri con el cantito que se conoció como "el hit del verano". "No, no ya no. Todo eso ya pasó", cortó. Sostuvo que había que recordar el pasado reciente pero para no repetirlo y no reincidir en las divisiones. "Con las divisiones ganan los de siempre", consideró.
 
Fernández buscó, en la medida de lo posible, presentarse como una persona común afrontando un día único. Mostró en las redes sociales cómo se preparaba para ir al Congreso, hizo una consulta para saber si estaba bien su atuendo. Luego salió manejando su Toyota junto a su mujer Fabiola. Afuera lo esperaban vecinos de Puerto Madero para saludarlo. Habían armado el nombre Alberto, cada uno con una letra.
 
La plaza del Congreso había comenzado a llenarse desde temprano. Pese a que no hubo asueto y que las temperaturas eran muy altas desde la mañana, la característica fue gente festejando y cantando por donde fuera. La sensación era de alivio luego de una transición que se hizo eterna.
 
La llegada de Fernández sirvió para avivar los ánimos, tanto afuera como adentro del Congreso. En el ingreso lo esperaban las vicepresidentas Cristina y Gabriela Michetti. Fue muy comentado el gesto de Fernández de ayudar a Michetti con su silla, lo mismo que el gélido saludo entre Cristina y Mauricio Macri. La vicepresidenta electa no le obsequió ni una mirada. En sintonía, la marcha peronista que cantaron los legisladores y desde los palcos sonó más fuerte cuando apareció Macri en escena. Su presencia generaba incomodidad. 

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