La Opinión Popular
                  15:06  |  Martes 23 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumamos que no dicen la mitad de lo que pasa resulta que los diarios no existen". Mafalda
Recomendar Imprimir
Nacionales - 16-06-2019 / 10:06
BICICLETA ELECTORAL

La campaña de Macri por la reelección le cuesta carísima a todo el país

La campaña de Macri por la reelección le cuesta carísima a todo el país
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
 
El reloj del taxi de los intereses de las Leliq no se detiene. La proyección de esos números diarios a términos anuales es abrumadora. Mientras algunos eligen  el camino de sumar angustia haciendo ese ejercicio, ya existen otras cifras que son lo suficientemente contundentes para estar intranquilos.
 
Los intereses ya anotados por los bancos por las Leliq desde octubre del año pasado, cuando fueron lanzadas al mercado por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris, hasta el viernes pasado, suman 350.799 millones de pesos. En apenas ocho meses y medio, el instrumento monetario utilizado por el Gobierno para evitar una corrida contra el peso ha acumulado intereses equivalentes a unos 7.973 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Cambiemos está siendo muy cara, factura inmensa que será saldada, con una elevada probabilidad, con un evento económico traumático que afectará a la mayoría de la población. Al crédito extraordinario del FMI, de 57 mil millones de dólares entregado al gobierno de Macri para evitar el default de la deuda, se debe sumar la emisión, hasta ahora, de casi 1,2 billones de pesos de Leliq (Letras de Liquidez), negocio espectacular para el sistema financiero, para evitar otra megadevaluación.
 
La cesación de pagos y/o otra vuelta de la corrida cambiaria serían devastadoras para la ambición de reelección de Macri. Para evitar en este año electoral la irrupción de esos acontecimientos críticos, situación de inestabilidad a la que se llegó por la política económica neoliberal aplicada desde el comienzo del gobierno, la economía macrista necesita del pulmotor del endeudamiento.
 
Financiamientos dado por el FMI vía un stand by y por los bancos del sistema local con las Leliq. El proyecto electoral del oficialismo está teniendo de ese modo un costo inmenso.
 
Los bancos están haciendo así un negocio fabuloso, que está siendo reflejado en el cuadro de resultados de los balances. Captan fondos de ahorristas, a quienes les pagan de 48 a 53 por ciento anual, y esos mismos recursos son inmediatamente entregados al Banco Central que estuvo pagando por ellos de 70 a 74 por ciento anual. En un rápido pase de manos, las entidades estuvieron anotando una utilidad de por lo menos 20 puntos porcentuales.
 
El balance global de las entidades privadas en el primer trimestre del año refleja el resultado de esa bicicleta fabulosa a cuenta del Banco Central. Ese grupo de bancos contabilizó una ganancia total de unos 56 mil millones de pesos (1200 millones de dólares), de acuerdo a información proporcionada por el Banco Central. 

 
Intereses
 
La consultora Ledesma realiza un seguimiento diario de las Leliq, el monto de vencimientos y colocación, la tasa de interés media, la variación del stock, el efecto monetario y los intereses "realizados". La secuencia creciente de esta última cuenta es reveladora del costo de las Leliq:
 
 La campaña de Macri por la reelección le cuesta carísima a todo el país
 
* Hasta el 14 de junio.
 
El Banco Central está pagando una tasa promedio del 70 por ciento anual por colocaciones a 7 días que realizan las entidades financieras (en la última semana bajó al 67 por ciento). Como ese dinero se renueva semanalmente, la tasa efectiva es del 100 por ciento anual. O sea, si el dinero de las Leliq que vence cada 7 días se coloca nuevamente en ese instrumento de regulación monetaria a lo largo de un año, con la capitalización de intereses, el monto se duplica.
 
 
Sin crédito
 
Tasas de interés tan elevadas engordan las ganancias de los bancos, al tiempo que derrumban el crédito al sector privado. Como son tan altas en términos reales se constituyen en una barrera muy firme para que pymes o familias se endeuden, y si lo hacen, se acercan peligrosamente a la insolvencia. No hay actividad ni ingresos familiares que permitan pagar intereses de tasas del 80 al 130 por ciento anual.  Como se sabe, cuando el compromiso de pago de intereses es superior a los recursos que se pueden generar, el saldo final será el default.
 
El stock del crédito al sector privado ha descendido el 1 por ciento en términos nominales en los últimos doce meses, lo que implica una caída en términos reales de casi 30 por ciento, de acuerdo al último Informe sobre Bancos del BCRA. Es un derrumbe de proporciones que sólo se genera en crisis muy graves, aunque la actual busque disimular por parte del inmenso dispositivo oficial de propaganda pública y privada.
 
(En ese sentido la presentación de la inflación de mayo es un ejemplo: el 3,1 por ciento del IPC es un dato negativo, puesto que es un índice con un valor elevado teniendo en cuenta que se dio con recesión, tasas altísimas y paridad cambiaria estable, y la información destacada por la prensa oficialista fue que "la inflación está bajando"). 
 
La fuerte caída del financiamiento a empresas y familias es consecuencia de la política ultra ortodoxa del Banco Central y manifiesta la profundidad de la recesión. Las líneas comerciales, como descuento de documentos y adelantos en cuenta corriente, están registrando retrocesos por encima del promedio.
 
 
Morosidad
  
Las Letras de Liquidez (Leliq) utilizadas por el Banco Central para controlar la cantidad de pesos en circulación -y evitar entonces que corran a la compra de dólares- fulminaron el crédito privado. Con tasas del 70 por ciento regaladas por el Central, las entidades orientan gran parte de los recursos que captan a acumular Leliq. De esta manera se profundiza la recesión, puesto que se neutraliza la función del crédito como impulsor de la producción y la actividad.
 
El panorama de las empresas y comercios se presenta con un combo demoledor: sin crédito a tasas de interés que permitan el repago, con tarifas de luz, gas y agua que cargan excesivamente los costos fijos y el deterioro del mercado interno por la persistente caída del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados.
 
El saldo de recesión más derrumbe del financiamiento bancario es el incremento de la morosidad crediticia. El Informe sobre Bancos de abril pasado muestra que el incumplimiento de los préstamos al sector privado alcanzó el 4,2 por ciento, casi el doble de un año atrás. Este nivel de morosidad no se registraba desde hace doce años.
 
La irregularidad de las familias se ubicó en 4,6 por ciento, siendo las líneas de financiamiento con tarjetas de crédito y personales las que impulsaron la mora al marcar el 5,2 por ciento, el nivel más alto desde noviembre de 2009.
 
 
Billón
  
El Mirador de la actualidad del trabajo y la economía difundió en su cuenta de Twitter que el monto de los intereses devengados de las Leliq es equivalente "a 3 meses completos del pago a millones de personas jubiladas y pensionadas". El stock de Leliq es de casi 1,2 billones de pesos, casi el mismo monto máximo que había de Lebac.
 
La velocidad de crecimiento de las Leliq es impactante: el 17 de septiembre pasado sumaban apenas 258 mil millones de pesos, y hace un año no existían. Si la Bomba Lebac inquietaba hasta al Fondo Monetario Internacional, que exigió que fuera desarmada para entregar el auxilio financiero, la Bomba Leliq debería generar la misma o más preocupación.
 
El monto de Leliq ya es casi igual al de la Base Monetaria y es equivalente a un tercio de las actuales reservas internacionales. A diferencia de las Lebac, parte de esa deuda del Central es contrapartida de depósitos a plazo fijo. Esto lo hace más peligroso, pese a los mensajes de que no lo es por parte de economistas de la city.
 
Las entidades pueden además aplicar las Leliq para integrar una porción de los encajes (el dinero de los depósitos que deben inmovilizar). De ese modo, el Banco Central está remunerando encajes cuando antes no rendían nada. Otro negocio para el sistema financiero.
 
Durante la primera mitad del gobierno de Macri, las Lebac fueron el canal de inversión en pesos de grandes fondos internacionales y locales, y también de pequeños y medianos ahorristas. La megadevaluación del año pasado, que duplicó la paridad en pocos meses, licuó esos pasivos del Banco Central. El ajuste cambiario impactó en el índice de inflación hasta duplicarlo en términos anuales, pero esa licuación no generó un problema para el sistema bancario.
 
Las Lebac fueron una extraordinaria bicicleta financiera para quienes la aprovecharon durante dos años y quienes no salieron a tiempo recortaron ganancias acumuladas o perdieron si ingresaron tarde a esa orgía especulativa.
 
Las Leliq en cambio involucran directamente a los bancos. Son los únicos que pueden suscribirlas. Entonces si se produce una corrida de depósitos de plazos fijos hacia el dólar, eventualidad que no es improbable, las entidades reclamarán al Central los pesos de las Leliq.
 
Esa expansión monetaria repentina y de magnitud alteraría el mercado cambiario y, en consecuencia, provocaría otro shock inflacionario. Las Leliq son un canal de trasmisión financiero-monetario-cambiario que involucra al Banco Central, a los bancos y a los ahorristas. La Bomba Leliq, a diferencia de la Bomba Lebac, tendría de protagonistas en un estallido a los principales actores del sistema bancario.
 
 
Monetaristas
 
Episodios monetarios traumáticos entre 1977 y 1989 (la cuenta de regulación monetaria de Martínez de Hoz y los encajes fraccionados remunerados de Machinea) enseñan que ese tipo de política de intervención para controlar la cantidad de dinero no frena el alza de la tasa de interés y promueve una fabulosa burbuja de deuda del Banco Central con las entidades financieras, además de debilitar el mercado de crédito bancario.
 
Como no existen condiciones para un incremento sustancial de la demanda de dinero (que el público quiera retener pesos en su poder), un escenario de agudización de la desconfianza acerca de las perspectivas económicas  -siendo la cotización del dólar una señal de alerta-, pondría al sistema en alerta máxima. Sólo las tasas de interés altísimas han postergado el colapso de la demanda de dinero.
 
El fiasco del programa monetarista Sandleris-FMI queda al descubierto en que la tasa de interés no puede bajar sin que se dispare la cotización del dólar, y entonces el nivel de actividad no puede iniciar un sendero firme de recuperación.
 
El Banco Central, primero con Federico Sturzenegger y ahora con Guido Sandleris, impulsa una política de restricción monetaria con el ilusorio objetivo que así descenderá la inflación. En esta administración ultra ortodoxa el saldo fue el opuesto: se duplicó la tasa de inflación anual. Con esos resultados, deberían revisar el manual de gestión monetarista.
 
La estrategia de contracción monetaria para reducir la tasa de inflación está acumulando emisión de dinero futura -a través de las Leliq- por la tendencia exponencial de intereses devengados. La expectativa de un desborde monetario determina que la tasa de interés se mantenga en niveles elevados en términos reales, lo que realimenta el círculo vicioso de la recesión.
 
 
Angustia
 
Ahora sí, el dato prometido al comienzo para quienes quieren sumar angustia: la proyección anual (con 247 días laborables) de intereses de Leliq que el Banco Central entregará a las entidades financieras en 2019 es de unos 700.000 millones de pesos, equivalente a poco más de 15.000 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Macri es la más cara de la historia, que terminará pagando la sociedad argentina.
 
Por Alfredo Zaiat
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-07-2019 / 09:07
Según estimaciones privadas, la producción industrial caerá 4,6% en 2019 afectada por el fuerte deterioro del poder adquisitivo y la política de apretón monetario con tasas por las nubes. Un retroceso superior al 2,5% proyectado por la Unión Industrial Argentina.
 
De confirmarse una baja de esta magnitud, el Gobierno de Mauricio Macri dejará una profunda herida para el sector manufacturero, que acumulará un derrumbe superior al 11% a lo largo de su mandato.
 
Un informe de la Fundación Capital (FC), que dirige Martín Redrado, planteó que pese a haber tocado piso en el primer trimestre, la economía no logra salir del pozo, aun con el impulso del fuerte crecimiento del agro que resulta el único motor en marcha.
 
De acuerdo a sus cálculos, el primer semestre habría cerrado con una caída del producto del 3,3% interanual que la llevó a su nivel más bajo en siete años.
 
Con indicadores sectoriales que adelantan una leve desaceleración de la baja, en la segunda mitad la actividad mostraría una tenue mejora del 0,9% interanual, ante una menor base de comparación y gracias a un pequeño repunte en el salario real.
 
Así, la consultora proyectó que la PBI cerrará 2019 con un declive del 1,3%, una décima menos que el promedio previsto por los analistas consultados por el BCRA en su último Relevamiento de Expectativas de Mercado.
 
Además, estimó que, sin contar la cosecha récord, la caída anual sería el doble de grande. Es que, por la caída del consumo y el muy elevado costo de financiamiento, la industria y el comercio cerrarían el año con fuertes retrocesos del 4,6% y 6,5% interanual, respectivamente, y en conjunto restarían 1,5 punto al producto.
 
En ambos casos, uno de los principales factores es el desplome del poder adquisitivo. 
 

22-07-2019 / 09:07
"Hiperpolarización". Esa es la palabra más escuchada en las últimas jornadas en los mentideros políticos. La utilizan analistas, consultores y los propios protagonistas. Se refiere al escenario político que, a gran velocidad, va fluyendo rumbo a las PASO.
 
A menos de tres semanas para las elecciones, que en rigor definirá las candidaturas de las generales de octubre, los dos búnkers de los cuales saldrá el futuro Presidente ya manejan un escenario en el que las candidaturas de Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto y la de Alberto Fernández y Cristina Fernández concentran nada menos que el 80% de los votos.
 
Incluso, en el Instituto Patria -desde donde se maneja la campaña de Cristina- no descartan que la hiperpolarización se acerque al 85 por ciento. Esto implica que el escenario de definición que se esperaba para octubre podría ocurrir ya en las PASO de agosto. Y se entusiasman con que la fórmula opositora se ubique ya en "zona de victoria en primera vuelta".
 
Esa misma lectura se está haciendo en estos días en otras oficinas, aunque con menos triunfalismo: los operadores financieros -tanto de la City porteña como de Wall Street- están yendo a posiciones defensivas, a la espera de que la situación se aclare. Es que el escenario que se abre para el dólar varía mucho según qué candidato se imponga.
 
Lo cierto es que se ve un escenario inédito de la política argentina de los últimos años. De hecho, en las últimas competencias hubo tres corrientes bien diferenciadas: los dos polos determinados por el oficialismo de Cambiemos, a un lado, y el Kirchnerismo, del otro. En el medio, el Peronismo "moderado" liderado por Sergio Massa, hoy candidato estelar en las boletas de los Fernández.
 
El hecho de que el "espacio del medio" -hoy representado por Lavagna-Urtubey- se haya reducido (algunos hablan directamente de una implosión) da lugar al crecimiento de los dos polos. Un verdadero "mano a mano" que, a la hora de estimar un resultado, la mayoría de los encuestadores grafica como una verdadera moneda al aire.
 
Lo cierto es que, bajo este nuevo escenario pre electoral, los "laboratorios" de ambos lados se han puesto a elaborar distintos contextos para el 11 de agosto a la noche, una vez que se conozcan los resultados.
 
Consultores como Rosendo Fraga y Lucas Romero (Synopsis), entre otros, ya hablan de la cada vez mayor probabilidad que el futuro presidente de los argentinos se defina en octubre. Es decir, que Macri o Fernández gane en primera vuelta por llegar al 45% de los votos, el "piso" a partir del cual un candidato puede ganar en primera vuelta.
 
"Es perfectamente posible que uno de los candidatos obtenga entre 42% y 44% de los votos y quede a un paso de ganar en primera vuelta, en octubre", afirma Fraga.

22-07-2019 / 08:07
Este viernes, durante la visita de campaña que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal hicieron a la ciudad de Azul, una mujer se acercó hasta donde estaba el presidente y lo insultó por el cierre de Fanazul, la emblemática fábrica que el Gobierno desmanteló y cerró. "Nos dejaste sin trabajo, sos un hijo de puta", gritó Fernanda Marsciano, quien luego vería como la rodeaban los policías para llevarla detenida.
 
Marsciano es esposa de un ex trabajador de la fábrica militar de Azul, y en ese momento regresaba de hacer las compras cuando se cruzó con el operativo de seguridad que acompañaba a Macri y a Vidal durante su recorrida por el Hospital de Niños.
 
A pesar de la bronca y la angustia, la mujer nunca intentó acercarse a los mandatarios, quienes estaban fuertemente custodiados. Sin embargo, los policías la rodearon rápidamente y se la llevaron del lugar sin mediar palabra, como puede verse en los videos que se subieron a las redes. "Queremos trabajar, se necesitan fuentes de trabajo, la gente se está muriendo de hambre", fue lo último que alcanzó a gritarle Fernanda Marsciano a la distancia.
 
En la sede policial informaron que "desde ahora en más, esa clase de manifestaciones serán plausibles de enfrentarse a una detención por contravención". La decisión policial se basa en un decreto de la última dictadura militar genocida incluido en el Código de Faltas.
 
Fernanda Marsciano permaneció varias horas detenida e incomunicada en la comisaría primera de Azul y ahora tiene abierta una causa contravencional por disturbios en la vía pública, en donde el juez correccional Aníbal Álvarez deberá decidir si la absuelve o no.
 
"Es una actitud absolutamente provocativa del Gobierno nacional, provincial y local, que vienen a esta ciudad después de cerrar Fanazul y dejar a 200 familias sin trabajo. Encima detienen a Fernanda ante su desesperación", opinó Vanina Zurita, secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). "Esta gestión muestra constantemente el desprecio que tienen por la clase trabajadora. Son unos cínicos", agregó.
 
Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entiende que la libertad de expresión debe contemplar aquellos dichos que "ofenden, resultan chocantes o perturban", porque "tales son las exigencias del pluralismo, la tolerancia y apertura mental sin las cuales no existe una sociedad democrática". No justificamos su reacción, pero la dominó la impotencia. Repudiamos la falta total de sensibilidad social del gobierno de Macri, que eligió la represión y la comisaría y no contenerla y solucionarle su problema.
 
La Opinión Popular

21-07-2019 / 09:07
La economía a partir del 2020 estará muy condicionada por la herencia macrista. El stock de deuda equivalente a casi el 90 por ciento del Producto Interno Bruto es una carga muy pesada. Si a este ya potente limitante se le agrega que el Fondo Monetario Internacional es auditor de la gestión de gobierno y uno de los principales acreedores, la capacidad de desplegar una política económica con cierto margen de autonomía se reduce considerablemente. 
 
Es una restricción fundamental para las perspectivas de un gobierno diferente al actual, incluso también para un escenario de Mauricio Macri reelecto. Lo que sucede es que no hay misterios acerca de qué pasará en un segundo mandato macrista.
 
No habrá una estrategia para tratar de administrar esa restricción, sino que el sendero anunciado es hacer lo mismo pero más rápido, lo que tendrá como consecuencia la profundización de la actual crisis socioeconómica. Cada una de las variables congeladas a presión (dólar y tarifas ) tiene destino de estallido, el cual sería más intenso que los desbordes padecidos en estos años de macrismo. En ese panorama crítico, el Fondo estará omnipresente en la vida cotidiana indicando la hoja de ruta que pretende para la economía argentina.
 
El gobierno de Macri convocó nuevamente al país al FMI, con todo lo que eso significa, no sólo como proveedor de dólares -además acreedor privilegiado-, sino como auditor dominante de la política económica. No son secretas las exigencias que planteará la tecnoburocracia de Washington para el gobierno 2020. El camino que han trazado es:
 
1. Como el programa financiero definido con el gobierno de Macri es un desastre, al concentrar el 90 por ciento del crédito entre junio de 2018 y diciembre de 2019, y que ha sido diseñado para financiar la campaña electoral del oficialismo, a mediados del año próximo será necesaria la redefinición de los vencimientos, concentrados en 2021 y 2022.
2. El Fondo está predispuesto a refinanciar los vencimientos, convirtiendo el stand by en un programa denominado Extended Fund Facility, de hasta 10 años.
3. El paso previo que propondrá es colaborar en el "reperfilamiento" de la deuda con el sector privado. Como lo ha dejado escrito en el memorándum de entendimiento del stand by y en cada una de sus revisiones, la deuda argentina es "insustentable con elevada probabilidad".
4. Todo este esquema de colaboración del FMI viene con una exigencia: instrumentar las reformas laboral, previsional y tributaria, además de continuar con el ajuste fiscal. 


Es una hoja de ruta que muestra disposición a ayudar a administrar la carga pesada de la deuda, pero con un condicionamiento fulminante para cualquier política que aspire a mejorar el bienestar general.

20-07-2019 / 11:07
Mike Pompeo, representante de Donald Trump, está en la Argentina para consolidar el encolumnamiento incondicional de Macri y avalar la política del macrismo. El secretario de Estado tuvo un día agradable, porque según su cuenta de Twitter, estuvo "encantado de reunirme con el presidente Mauricio Macri". La satisfacción viene por el estrecho alineamiento de Argentina con la parte más agresiva de la política exterior yanqui.
 
La conferencia ministerial de Lucha Contra el Terrorismo le permitió saludar el regalito argentino de salirse del marco de las Naciones Unidas en cuánto a quién es un terrorista y quién no. Macri, por decreto y sin consultar al Congreso, creó un registro propio y lo estrenó poniendo a Hezbollah, el tipo de cosas que en Washington saludan como políticas de Estado.
 
La llegada del funcionario americano, que en términos reales es el segundo más poderoso en cualquier gobierno norteamericano, sella las nuevas relaciones carnales. Esto se venía preparando desde hace rato y tuvo un evento previo el mes pasado, cuando llegó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU.
 
La parte macrista, para variar, se pasó de olfa: los americanos anunciaron que la visita era para hablar de "nuestros intereses comunes y la cooperación mutua", mientras que la argentina explicó que era para hablar de "ciberdefensa, narcotráfico y crimen organizado". Faller, hablando ante cadetes de aquí, les explicó la nueva guerra fría al decirles que Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua "no comparten los valores democráticos que tienen Washington y Buenos Aires".
 
No extraña este trumpismo explícito del macrismo, porque Pompeo está entre un puñado de funcionarios que le viene durando al pintoresco presidente, que te echa a la primera contradicción. Primero lo nombró en la CIA, momento en el que Pompeo tuvo que dar marcha atrás en una declaración que lo había hecho famoso cuando era diputado, que torturar prisioneros era correcto y necesario. Como juró que no iba a autorizar que se volviera a usar el submarino en los interrogatorios, logró algunos votos demócratas y fue confirmado.
 
En abril del año pasado reemplazó a Rex Tillerson como secretario de Estado. Tillerson, evidentemente, no se había mostrado como un completo alfil de Trump, y hacía cosas como no putear debidamente a la ONU. En el extraño universo de la derecha dura en Estados Unidos, las Naciones Unidas rankean con la masonería y los Sabios de Sión como una conspiración oscura.
 
Macri y su gobierno bailan al son de la música que toca la administración Trump. Estos actos del Gobierno tienen un inmediato efecto práctico: mayor sumisión a la política exterior del principal país imperialista y cumplir con todas la ocurrencias de su presidente.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar