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Sociedad e Interés General - 12-06-2019 / 18:06
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 13 DE JUNIO DE 1953, MUERE A LOS 44 AÑOS, EL LEGENDARIO DIRIGENTE RADICAL

Moisés Lebensohn: La libertad no está oprimida sólo por las dictaduras, sino también por el privilegio económico

Moisés Lebensohn: La libertad no está oprimida sólo por las dictaduras, sino también por el privilegio económico
El 13 de junio de 1953, muere a los 44 años, Moisés Lebensohn, el teórico más inteligente de la Unión Cívica Radical. Fue político, periodista y abogado, y si bien nunca alcanzó cargos públicos de gran relevancia, es considerado como uno de los ideólogos fundamentales de la Unión Cívica Radical.
El 13 de junio de 1953, muere a los 44 años, Moisés Lebensohn, el teórico más inteligente de la Unión Cívica Radical. Fue político, periodista y abogado, y si bien nunca alcanzó cargos públicos de gran relevancia, es considerado como uno de los ideólogos fundamentales de la Unión Cívica Radical.
 
Sostenedor crítico del yrigoyenismo y partidario de profundizar las conquistas sociales de este, se opuso a los mecanismos fraudulentos de la llamada "década infame" y a los sectores conservadores de su partido. Mantenía la necesidad de políticas de profunda reforma económica, incluyendo la nacionalización del petróleo y la reforma agraria.
 
Alineado con el sector de raíz más popular del radicalismo, que entonces encabezaba Amadeo Sabattini, junto con otros jóvenes como Gabriel del Mazo, Damonte Taborda, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Crisólogo Larralde Alejandro Gómez, conforma el Movimiento de Intransigencia y Renovación, un grupo opositor a la vieja dirigencia partidaria.
 
Lebensohn sostenía que el radicalismo de entonces carecía de "ejemplos morales y coraje para hacer reformas vitales de justicia social, que afectan intereses económicos".Junto con los otros dirigentes juveniles del MIR, Lebensohn impulsa un programa transformador que adquiriría forma en el V Congreso de la Juventud Radical en Chivilcoy, en mayo de 1942. Este programa, así como el llamado "programa de Avellaneda" de 1943 y el del Congreso de 1944, serían posteriormente (1948) incorporados casi totalmente como Bases de Acción Política de la UCR.
 
Con el ascenso del peronismo al poder, Lebensohn (como la mayoría de la UCR) se sitúa en la oposición. Sin embargo, no deja de reconocer la importancia de las conquistas sociales del gobierno de Perón, lo que habría de ganarle no pocas enemistades dentro de su propio partido.
 
Mantuvo durante largo tiempo amistad con Eva Perón, por haberse conocido en Junín. Este hondo aprecio no se quebró siquiera cuando ambos estuvieron profundamente enfrentados en lo político.
 
En 1950 Lebensohn es elegido presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires de la UCR, y en 1952 es presidente de la Convención Nacional de su partido.
 
Por Carlos Morales para La Opinión Popular



Biografía
 
Lebensohn nació en el puerto sureño de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires, el 12 de agosto de 1907. Inclinado desde joven al periodismo, inició su militancia política en el socialismo y al poco tiempo se afilió a la Unión Cívica Radical de Hipólito Yrigoyen. En 1931, apenas recibido de abogado, fundó el Diario Democracia en Junín, su ciudad adoptiva. En 1936 es electo concejal, y en 1938 es Secretario General del Congreso Nacional de la Juventud Radical.
 
Hijo de inmigrantes judíos; su padre, montengrino, era médico, políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en su formación. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.
 
Sostenedor crítico del yrigoyenismo y partidario de profundizar las conquistas sociales de este, se opuso a los mecanismos fraudulentos de la llamada "década infame" (1930-1943) y a los sectores conservadores de su partido.
 
Sostenía la necesidad de políticas de profunda reforma económica, incluyendo la nacionalización del petróleo y la reforma agraria. Alineado con el sector de raíz más popular del radicalismo, que entonces encabezaba Amadeo Sabattini, junto con otros jóvenes como Gabriel del Mazo, Damonte Taborda, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Crisólogo Larralde y Alejandro Gómez, conforma el Movimiento de Intransigencia y Renovación, un grupo opositor a la vieja dirigencia partidaria, y por el cual fue duramente criticado desde el ala conservadora de su mismo partido, que incluso llegaron a agredirlo físicamente, además de tacharlo de "comunista, ambicioso y judío".
 
Al decir Alejandro Gómez, "los jóvenes no encontrábamos el rumbo, en un partido que consentía el fraude, o colaboraba con él". Se selló un pacto para defender la moral, la justicia social, la libertad, la república, el federalismo, la libertad sindical, el voto femenino, la reforma educativa y una firme repulsa a toda forma de régimen corporativo.
 
Lebensohn sostenía que el radicalismo de entonces carecía de "ejemplos morales y coraje para hacer reformas vitales de justicia social, que afectan intereses económicos". Junto con los otros dirigentes juveniles del MIR, Lebensohn impulsa un programa transformador que adquiriría forma en el V Congreso de la Juventud Radical en Chivilcoy, en mayo de 1942.
 
Este programa, así como el llamado "programa de Avellaneda" de 1943 y el del Congreso de 1944, serían posteriormente (1948) incorporados casi totalmente como Bases de Acción Política de la UCR.
 
Con el ascenso del peronismo al poder, Lebensohn (como la mayoría de la UCR) se sitúa en la oposición. Sin embargo, no deja de reconocer la importancia de las conquistas sociales del gobierno de Perón, lo que habría de ganarle no pocas enemistades dentro de su propio partido.
 
En 1949 es electo convencional constituyente, y preside el bloque radical en la Convención para la reforma de la constitución. Allí se opone a la propuesta de reelección presidencial y a otras medidas que finalmente la mayoría peronista consagraría en el nuevo texto constitucional.
 
Mantuvo durante largo tiempo amistad con Eva Perón, por haberse conocido en Junín y haberla ayudado con algunos comentarios favorables a su carrera artística en el diario Democracia. En sus charlas le inculcó la necesidad de luchar por los desposeídos, justicia social que Lebehnson por su cultura y preocupación constante por estar actualizado con las circunstancias de la época ya había percibido como el gran tema del siglo veinte.
 
Esta profunda amistad no se quebró siquiera cuando ambos estuvieron profundamente enfrentados en lo político (vemos que compartían el ideario social), a punto tal que solían encontrarse en sitios públicos para compartir una charla y un café.
 
En 1950 Lebensohn es elegido presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires de la UCR, y en 1952 es presidente de la Convención Nacional de su partido.
 
Su oposición al gobierno peronista lo llevó a la cárcel en más de una ocasión; era transparente en sus críticas y muy preciso "Hay una destrucción del sindicalismo independiente, avasallamiento de las universidades, humillación del régimen parlamentario, monopolio de la radio y del cine; restricción de la libertad de prensa; manejo discrecional de los fondos públicos y de los inmensos recursos sustraídos a la producción; absorción burocrática del control económico y financiero; reelección indefinida del jerarca. Ya están dadas las condiciones totalitarias"; Aunque su defensa de las políticas sociales de Perón le granjeó acusaciones de "traidor" de parte de muchos de sus correligionarios.
 
En 1952, disconforme con las cláusulas totalitarias que se querían imponer en la Reforma de la Constitución, Lebensohn se retira con su bloque de la Convención Constituyente y en respuesta a los gritos de la mayoría "¡Que se vayan!" exclamó: "Volveremos, para dictar la Constitución de los argentinos". Poco más tarde, Lebensohn sufrió la cárcel por razones políticas durante más de un año y allí se quebrantó su salud física definitivamente.
 
Esta combinación terminó por desgastar las fuerzas de Lebensohn, que falleció de un ataque cardíaco el 13 de junio de 1953, a los 45 años de edad. "No debo morir; hay tanto que hacer, tanto que luchar, luchar..." fueron sus últimas palabras. La misión de apóstol caracterizó a este político de raza, su visión humanística, su actitud humilde y generosa, su compromiso con los valores altos. El traslado de sus restos a Junín provocó una multitudinaria movilización espontánea. Centenares de coronas hicieron guardia de honor ante el paso del cortejo.
 
El diario Democracia, al que el gobierno escamoteaba papel, consiguió aparecer, pero enlutado por un vacío irreparable. Dijo Félix Luna: "Lo más importante de Lebensohn es la pasión que lo animó y la jerarquía que dio a la política como instrumento para mejorar la vida colectiva"
 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

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17-09-2019 / 18:09
Sin memoria ni justicia, hoy se cumplen 13 años de la segunda desaparición de Julio López, el testigo clave que aportó datos indispensables para que avance el juicio contra Miguel Etchecolatz -que fue el responsable de su primera desaparición-, militares y policías involucrados con la última dictadura cívico-militar.
 
El albañil, que ya había estado desaparecido tres años (1976-1979) durante la dictadura militar genocida, cuando era cruelmente común y cotidiano que los milicos se llevaran a cualquier persona que militara o estuviera ligada a un militante, se había transformado en una figura mediática que le comenzó a hacer ruido a muchos, por aquellos días de 2006.
 
Testigo fundamental del juicio contra el siniestro Etchecolatz, el albañil López no pudo presenciar la condena contra el represor, porque ese mismo día lo desaparecieron, 30 años después de su primer secuestro, como en el peor momento de la dictadura, pero en democracia.
 
En aquel momento, y luego de su desaparición, todos salieron a apuntar a los sectores ligados con el represor Etchecolatz, pero desde la Policía nunca explicaron nada.
 
Una parte de la sociedad está atenta a la falta de López, pero otros parecen no querer verla. Hay un mandato del poder hacia determinados sectores de derechos humanos de no hablar de Julio López. Diez años de dolor, de desazón, desconcierto y muchos interrogantes.
 
Un 18 de septiembre, dejó su casa y su familia López, un desaparecido político en democracia. Hoy volvemos a exigir que impulse una investigación en serio sobre el destino de Jorge Julio López, testigo clave en los juicios por los crímenes de la dictadura militar.
 
De la redacción de La Opinión Popular



16-09-2019 / 21:09
 
El 16 de septiembre de 1976 un grupo de jóvenes de la ciudad de La Plata fueron secuestrados, torturados y desaparecidos a raíz de sus luchas por el boleto estudiantil secundario, en una operación represiva conocida como la "Noche de los lápices".
 
Todos ellos tenían entre catorce y dieciocho años; estaban comprometidos con el momento histórico que vivían, se daban cuenta de que los tiempos habían virado definitivamente hacia la represión ilegal, pero eligieron seguir en la lucha por una sociedad más justa y solidaria, enfrentando a la alianza entre la patria financiera y sus personeros militares. Hoy forman parte de los 238 adolescentes argentinos, que fueron secuestrados durante la dictadura y aún siguen desaparecidos.
 
De aquella noche, los seis que no volvieron jamás, de la decena de adolescentes detenidos en ese septiembre, fueron: Claudio de Acha 16 años, Horacio Ungaro 16 años, María Clara Ciocchini 17 años, María Claudia Falcone 16 años, Francisco López Muntaner 17 años, Daniel A. Racero 18 años, todos jóvenes, militantes y peronistas que fueron brutalmente secuestrados y torturados durante meses en un campo clandestino de detención.
 
Hace casi una década, y a modo de homenaje, desde el gobierno nacional junto con organizaciones políticas y reparticiones provinciales de políticas de Juventud impulsamos que se designe el 16 de septiembre como el "Día de la Juventud".
 
Se lo planteamos al entonces presidente Néstor Kirchner que de inmediato tomó la propuesta e impulsó la iniciativa. En nuestra provincia, el primer acto de homenaje a esta fecha lo hizo Gustavo Bordet en el 2006 en el PJ de Concordia.
 
Fue una excelente manera de rendir siempre homenaje a una generación que participó políticamente, persiguió una transformación en la Argentina, se sacrificó y militó para cambiar un país dependiente, sometido económica y culturalmente, evidentemente injusto en la distribución de la riqueza y el poder.
 
Escribe: Alejandro Gonzalo García Garro
 

16-09-2019 / 21:09
El 17 de septiembre de 1861 tuvo lugar la batalla de Pavón entre las fuerzas porteñas, comandadas por el general Bartolomé Mitre, y las tropas federales de la Confederación Argentina, al mando del general Justo José de Urquiza.
 
Cuando estaba ganando la batalla, Urquiza retira sus tropas, aun teniendo superioridad numérica. La victoria fue para los porteños, que extenderían así su dominio unitario a todo el país. Y Urquiza  se convierte en el jefe traidor del Partido Federal, lo que luego le costaría la vida.
 
La batalla de Pavón suscitó polémicas que aún perduran, pero al margen de las interpretaciones sobre los entretelones de la batalla, lo cierto es que el resultado de este combate abre el camino para que los liberales porteños permitan la penetración del neocolonialismo británico en nuestra Patria.
 
Esta relación consistía en la coincidencia de los sectores ganaderos y comerciales porteños con los importadores de productos industriales ingleses, que trabajaban mancomunados con los inversores británicos. Argentina pasó a ser la granja y Gran Bretaña, la fábrica. Dejamos de ser una Patria libre y pasamos a ser un país semicolonial y dependiente.
 
En las guerras civiles argentinas del siglo XIX se definió la identidad de nuestra Patria y su lugar en el mundo. Caseros, Pavón, Cepeda y la guerra de genocidio que el mitrismo llevó al Paraguay, consolidaron el triunfo de quienes se identificaban con la "civilización", de acuerdo a la definición de Sarmiento, en perjuicio de quienes representarían a la "barbarie", el interior federal.
 
A continuación, transcribimos un artículo del maestro José María Rosa sobre esta batalla, sus interpretaciones y consecuencias.
 

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Por Blas García



16-09-2019 / 20:09
16-09-2019 / 09:09
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