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El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Entre Ríos - 04-06-2019 / 13:06
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
En Entre Ríos, las elecciones son transparentes, con un perfil netamente local y sin la grieta, aunque sus resultados puedan asumir una lectura nacional. Un Peronismo con fuerte identidad provincial y sin un alineamiento nacional, por ahora, respaldado por una gestión ordenada, activa y presente que logró contener en buena medida los efectos negativos de la crisis nacional macrista, tendrá como principal competidor a un Cambiemos, identificado con Mauricio Macri.
En Entre Ríos, las elecciones son transparentes, con un perfil netamente local y sin la grieta, aunque sus resultados puedan asumir una lectura nacional. Un Peronismo con fuerte identidad provincial y sin un alineamiento nacional, por ahora, respaldado por una gestión ordenada, activa y presente que logró contener en buena medida los efectos negativos de la crisis nacional macrista, tendrá como principal competidor a un Cambiemos, identificado con Mauricio Macri.
 
El gobernante Partido Justicialista es una fuerza que brinda certezas de orden social, fiscal y económico, no solo a los empresarios sino también a los trabajadores, y da garantía de continuidad de las políticas públicas, especialmente en acción social, salud y educación, a pesar de la crisis económica neoliberal que atraviesa el país.
 
Una de las novedades de este espacio para estas elecciones tiene que ver con una fuerte apuesta a la incorporación de jóvenes y mujeres. Más allá del resultado electoral que obtengan estos principiantes, desde el PJ apuestan a conformar un semillero de dirigentes que sirva para incorporar nuevas ideas y futuros procesos de renovación.
 
Por su parte, la versión entrerriana de Cambiemos que integran la UCR y el PRO, es la segunda fuerza. Creció mucho en las elecciones de 2017 con relación a las 2015, gracias al buen momento político que atravesaba entonces la gestión de Macri, pero el contexto cambió rotundamente y ahora la pertenencia al mismo espacio político del Gobierno nacional no ayuda como antes a los macristas locales.

El Partido Socialista de Entre Ríos es la tercera fuerza. El candidato a Gobernador, Hugo Barzola, expresó que "con mucho esfuerzo, se logró posicionar al partido como la tercera fuerza en la provincia y ahora seguimos trabajando para mejorar los porcentajes de cara a las generales". Por último viene la Nueva Izquierda, cuya performance en un escenario polarizado con partido dominante la pone en contexto en cual es difícil predecir su performance.
 
La ecuación es sencilla: si el Peronismo se divide, es derrotado; si va unido, saca más del 50 por ciento de los votos. En la semana previa a las elecciones, hasta los propios dirigentes de la oposición reconocían, sotto voce, que el Peronismo obtendría un triunfo claro en la provincia, pero reservaban esperanzas en algunos municipios.
 
Cambiemos se impuso en Paraná en 2017 y desde entonces su principal objetivo fue repetir este año para mantener la intendencia radical. Sin embargo el "efecto desencanto" de Macri también se hizo sentir en la capital provincial y todo indica que la municipalidad quedará en manos de Adán Bahl, de un plumazo y sin despeinarse.
 
Es que, a las dificultades propias de Cambiemos, en Paraná se añade la causa penal por narcotráfico, la causa de la Mutual Modelo y el hurto de energía, hechos imputados a Sergio Varisco, por lo que perdería votos independientes. ¿Cuántos? Esa es la gran pregunta. Misterio si los hay. Lo seguro es que lo dañará y le restará puntos.
 
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Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta  

De mal en peor
 
El país está en caída libre. La economía será en 2019 un 2% más chica que en 2011, y este año va a cerrar dos años seguidos de recesión por primera vez desde la gran crisis de 2001. La inflación para los consumidores promedia el 55% anual, la mayorista el 70% anual. El Producto Interno Bruto industrial per cápita del país es más bajo que en 1975.
 
Desde el año pasado, el gobierno de Mauricio Macri respira artificialmente con el oxígeno de 57.000 millones de dólares del FMI, el mayor préstamo jamás otorgado por el organismo y que pronto habrá que pagar (o renegociar).
 
Por el 50% de devaluación en el último año y la recesión, la deuda pública ya se acerca al 100% del PBI. Para diciembre de 2018, el 32% de los argentinos eran pobres y el número va a seguir creciendo este año.
 
Por eso, para el Gobierno nacional la principal amenaza no está en los desastrosos resultados electorales de las provincias, ni en los reclamos y amenazas de los radicales, ni en los frentes y alianzas que consigan consolidar sus opositores, sino en los resultados de su desastrosa gestión económica y en los efectos sociales que están causando en la población.
 

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
 
En política reina la incertidumbre
 
En este escenario económico complicado, en el plano de la política, las únicas certezas sobre candidatos llegan desde Unidad Ciudadana y Cambiemos, mientras que en Alternativa Federal reina la incertidumbre.
 
La confirmación que Roberto Lavagna conformará su propio espacio, el insistente coqueteo de Sergio Massa con el cristinismo y los gestos cómplices entre el salteño Juan Urtubey y el presidente Macri terminaron por disgregar a Alternativa Federal, espacio que surgió con la idea de contener al amplio abanico que no se identifique con ninguno de los extremos de la grieta.
 
El escenario de polarización que Cambiemos imaginaba recién para octubre, luego de las Primarias, se adelantó. Sin un Peronismo Alternativo con capacidad de exhibir fuerza, la lógica de confrontación entre el macrismo y el cristinismo parece que irrumpirá sin freno en la campaña.
 

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
 
Reordenamiento del justicialismo
 
Ha comenzado la campaña electoral y se asiste al reordenamiento del justicialismo. Sobre la hora, con absoluto pragmatismo y sin atender a las peleas del pasado, como suelen hacerlo en los momentos decisivos, los principales referentes peronistas están en plenas negociaciones. Tres años y medio fuera del poder los han convencido que la unidad es fundamental y no se forja con declamaciones.
 
Las conversaciones que mantienen el cristinismo y el massismo son una prueba elocuente de ello. El estado deliberativo incluye también a los gobernadores, los intendentes y los sindicalistas del PJ. Pero lo que verdaderamente se pondrá a prueba en los próximos días es la relación personal que construyeron Alberto Fernández y Sergio Massa.
 
Con la incorporación de Massa a una coalición amplia contra el macrismo, Alberto Fernández podría licuar la idea que será un "candidato títere" de Cristina y con decisiones direccionadas por La Cámpora. La presencia de Massa en el mismo espacio político le daría a Fernández otra fuerza.
 

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
 
Es tiempo de definiciones
 
Massa buscará no quedar subsumido en el cristinismo, ante un eventual acuerdo entre el Frente Renovador y Unidad Ciudadana. Para eso, analizan en el entorno del tigrense, será necesario que el PJ articule la alianza opositora. Massa espera que los gobernadores jueguen en ese sentido un rol activo, así como también los intendentes del Conurbano con los que dialoga.
 
Nunca lo dirán en público, pero el esquema que prefiere el massismo para regresar al PJ es similar al que utilizó Elisa Carrió para integrarse a Cambiemos: competir en las PASO presidenciales y luego mantener un perfil político propio en caso de tener que acompañar a un gobierno que surja del mismo espacio. La jefa de la Coalición Cívica logró estos años no quedar diluida en el PRO.
 
Massa no tendría garantizada la supervivencia política, en cambio, si decidiera plegarse a la fórmula Alberto-Cristina sin competirle. En ese caso, el FR podría asegurarse lugares en las listas de diputados nacionales y legisladores bonaerenses, así como también que el cristinismo no compita en los distritos que gobiernan los renovadores, pero el propio Massa saldría de escena.
 
Por eso, antes de sellar un acuerdo con Alberto y Cristina, Massa tendrá que blanquear su salida de Alternativa Federal. Se trata de una decisión complicada porque selló un compromiso político con Juan Schiaretti, Miguel Pichetto y Juan Urtubey que no terminó de tomar forma definitiva. En buena medida, por la irrupción de Roberto Lavagna y su intención de ser candidato sin PASO.
 

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
 
Urtubey, Lavagna y los alternativos
 
La diferencia entre Massa y los dirigentes que siguen apostando a la Tercera Vía -como Lavagna, Schiaretti, Urtubey y Pichetto- es menos política que temporal: el tigrense ya intentó transitar por la "avenida del medio" y fue deglutido por el macrismo y el cristinismo. Eso ocurrió en 2015 y volvió a suceder en 2017. El peronismo post-K no pudo salir del laboratorio electoral.
 
La polarización fomentada por el presidente Macri -gracias a los consejos de Marcos Peña y Durán Barba-, sumada a la mala gestión económica del Gobierno de los CEOs, le posibilitó a Cristina mantenerse en el candelero, incluso en momentos de serias dificultades con la Justicia, que llegó a ponerla en el banquillo de los acusados.
 
Como fuera, la movida anticipada de la ex presidenta al ceder el primer lugar de la fórmula a Alberto Fernández aceleró las definiciones políticas y disparó en el massismo un fuerte debate interno.
 
Poco o nada sobrevive ya del plan de Massa para ser el ganador de una PASO dentro de Alternativa Federal y pelear el balotaje. Y que, en la segunda vuelta, poder recoger los votos anti K que ya no podrían ir a un Macri sacado de concurso. Esta era una posibilidad, ardua pero no ilusoria.
 
La actual movida de Massa es también el resultado de una fuerte presión de sus intendentes -y de su dirigencia bonaerense- para que ensaye algún tipo de acuerdo con el cristinismo que les asegure conservar sus distritos. Más abajo todavía, dos de cada tres votantes de Massa están más cerca de Cristina que de Macri, según coinciden los análisis de opinión. Esa relación era inversa cuatro años atrás.
 
Por su parte, Juan Manuel Urtubey sostiene una candidatura que, para estas horas, no tiene mucho sentido. El gobernador de Salta insistirá con una estrategia destinada a captar votantes desencantados con Macri y también de massistas que no acompañarían una alianza con los K.
 
Tiene a su favor la simpatía que despierta al vestirse de gaucho, como si fuera el continuador de Martín Miguel de Güemes. Pero Urtubey carece del volumen político y de votos; y tiene un problema de perfil opositor ante el electorado: cada vez que aparece con el Presidente, se ve forzado a aclarar que no pasará a integrar la fórmula de Cambiemos.
 
En el gobierno de Macri no hay giro, no hay sorpresa, no hay imaginación: Se va a seguir con el mismo relato y tratando que sea una elección entre menos malos. No logra entender el impacto que tiene en el electorado panperonista los giros que introdujo Cristina con sus decisiones, están demasiado obsesionados por la anti política, el voto por valores o las raíces psicológicas del sufragio.
 
No logran ver lo que ocurre en el terreno, en la calle, en el Gran Buenos Aires y en las provincias. Donde crece la sensación de triunfo, de fin de ciclo macrista, de salida de Macri. Un triunfalismo que no había hace tiempo en las huestes peronistas, un triunfalismo que contrasta con la sensación de derrota que hay entre independientes, radicales y algunos macristas. Mientras, el peronismo se une y se reordena para armar una gran frente contra Macri.
 
La campaña electoral que diseñó el macrismo estaba configurada para enfrentar al cristinismo, pero ahora tiene que hacer frente al peronismo y al nestorismo, dos modos, dos formas, dos estilos que no permiten polarizar. Si quiere sobrevivir, el macrismo deberá cambiar y mucho.
 
El tiempo apremia. La propia dinámica electoral puede llevar a que el voto pensado para definir un balotaje se exprese en la primera vuelta. Incluso en las primarias. Macri se da cuenta que tiene pocas herramientas para el desafío electoral. Descuenta que la economía no va a dar señales de reactivación antes de las elecciones. Dólar e inflación son las claves en las que está cifrada su reelección. Frente a un peronismo unido, parase muy poco. Y ahora va por la heroica.
 

Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
 
¿Qué pasa en el interior federal?
 
Junio es temporada alta para la política: en tres semanas habrá elecciones en doce provincias y se deberán inscribir los frentes y las candidaturas nacionales, incluidas las de presidente y vice. El primero de tres súper domingos electorales ya fue, Misiones y San Juan eligieron gobernador y Corrientes celebró legislativas.
 
El Peronismo confirmo su supremacía en San Juan, donde Sergio Uñac fue reelecto por amplio margen. Y en Misiones, el peronista Oscar Herrera Ahuad obtuvo una victoria aplastante. Van once derrotas seguidas de candidatos alineados con Macri en elecciones provinciales primarias y para gobernador.
 
Corrientes le dio a Macri el primer triunfo electoral del año, una alegría en medio de tantas palizas. No se elegía gobernador, sino sólo legisladores provinciales. El radical Gustavo Valdés se jactó de un "triunfo histórico" sobre un PJ que concurrió muy dividido.
 
El domingo 9 de junio, Cambiemos se prepara para ser derrotado en Entre Ríos, Chubut y Tucumán, las tres con los gobernadores como favoritos para lograr su reelección, más allá de los esfuerzos de la Alianza por apuntalar a sus postulantes. Y para el 16 de junio quedarán Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego, los últimos rounds provinciales donde el macrismo será vapuleado.
 

Serenidad política entrerriana
 
Bordet se prepara para un triunfo arrollador
 

En Entre Ríos, más allá que los dirigentes macristas buscaron centrar sus discursos en la crítica de la esfera provincial, para evitar asociaciones poco favorables con un Gobierno nacional cuyos niveles de aceptación popular perforan sus mínimos históricos; la directa relación que une a sus principales dirigentes con el Gobierno de Macri, además de compartir el mismo espacio político, conspira contra sus posibilidades.

Bordet se prepara para un triunfo arrollador en las elecciones de este domingo, donde incluso podría superar el resultado que obtuvo en las PASO de abril. Los peronistas se entusiasman con bordear el 60%, en lo que sería un espaldarazo también para el peronismo nacional en otra provincia en que Cambiemos recibe una paliza electoral.
 
Es que, tras participar de Alternativa Federal y coquetear con la candidatura de Roberto Lavagna, el gobernador salió a destacar el "gesto" de Cristina. Con habilidad política Bordet monopolizó la relación con Alberto Fernández en el acuerdo electoral que le facilitó la unidad al peronismo provincial de cara los comicios locales.
 
Fueron Bordet, y el secretario General de la Gobernación, Edgardo Kueider, quienes se encargaron de cerrar los acuerdos con Unidad Ciudadana. Este gesto fue reconocido por el propio Alberto Fernández en unos tuis en los que destacó a Bordet y el proceso entrerriano.
 
Con muñeca, el gobernador se convirtió en interlocutor directo con el precandidato a presidente que promueve Cristina y si bien hasta hace poco evitaba pronunciaciones sobre la ex presidenta, hoy es quien tiene la relación directa con Alberto F. Seguramente esto no le caerá muy simpático a Sergio Urribarri ni a ciertos dirigentes K que sienten que fueron desplazados de la mesa chica, pero en política, votos son amores y no lealtades viejas.
 
Por otro lado, en Cambiemos se ilusionan con el posible impacto negativo de las declaraciones de Bordet y de Alberto F., en la lógica que la cuestión nacional se mete en la interna del PJ, introduciendo el factor CFK en la campaña local, aunque nadie se atreve ni siquiera a soñar con un batacazo en Cambiemos.
 
El mejor escenario para la Alianza, que quiere evitar quedar pegados a Macri, sería retener los municipios que controlan y que están en riesgo de caer en manos del PJ. Parece muy difícil, incluso solo ese modesto objetivo.
 
Para Bordet, hay que respetar a los electores planteando la propuesta de gobierno como si las primarias no hubieran existido. Afirmó que recorrió la provincia completa para que el resto de los candidatos tenga los pies en la Tierra y lamenta que no se haya profundizado el debate electoral en torno a temas centrales de la provincia.
 
Sin embargo, el análisis de abril no estuvo ausente. Bordet puso especial énfasis electoral en las localidades donde hizo mejores elecciones Cambiemos, así visitó distintos puntos y se mostró con candidatos locales con el fin de revertir la elección en los pocos lugares donde perdió el peronismo en las PASO de abril.
 
Bordet tampoco ahorro críticas contra la campaña de Cambiemos. El mandatario sostiene que: "Primero dijeron que querían provincializar la elección, para discutir los temas de la provincia, y yo me quedé esperando que plantearan los temas. No solo que no sucedió, sino que volvieron los dirigentes nacionales: vino Carrió con una campaña destemplada respecto del clima político de nuestra provincia, y eso desacomodó mucho a los propios miembros de Cambiemos, que quedaron involucrados en todo el cúmulo de acusaciones".
 
"Después vino el ministro Frigerio, que curiosamente giró su discurso de manera agresiva, en veda electoral; y han estado algunos otros dirigentes nacionales, y se espera que esta semana vengan más... En realidad se repite la misma estrategia y se sigue sin conocer cuál es la propuesta de fondo de Cambiemos para la provincia".
 

Campaña a la entrerriana
 
Optimismo naif en Cambiemos Entre Ríos
 
Bordet aseguró que la campaña para la elección del próximo domingo arrancó de cero, como si antes no hubiera pasado nada. Lo dice quien, a la luz del resultado de las PASO, está más cerca que ningún otro entrerriano antes de lograr ese objetivo.
 
No obstante, el periodista Pablo Bizai sostiene que, aunque nadie se atreve a aventurar públicamente un triunfo de Atilio Benedetti, en Cambiemos observan mejoras en las condiciones de competencia respecto a la campaña para las PASO del 14 de abril, en las que el gobernador Bordet aventajó por 25 puntos a su principal adversario.
 
Para empezar, comentan que en esta campaña han tenido mucho más tiempo y presencia en el territorio y en los medios que en la de abril. A pesar del lugar estratégico que Cambiemos le otorga al uso de las redes sociales en campaña, reconocen que sigue siendo muy importante el mano a mano con la gente y la presencia de los candidatos en los medios locales.
 
Por su parte, el columnista Carlos Matteoda reflexiona que un ciudadano cualquiera, que sabe que Bordet ganó por 25 o 30 puntos en las PASO, y que entre las elecciones primarias y las generales no pasó nada, o casi nada... ¿Qué se va a imaginar? Lo obvio, que la elección de la semana que viene va a tener el mismo resultado. ¿Podía Benedetti cambiar las cosas? Sinceramente parece muy difícil.
 
No por Benedetti, o no principalmente por él, sino por ser el representante del gobierno de Macri. A ciencia cierta uno no puede saber si la economía va a dar signos de recuperación para las elecciones generales, pero para las de la semana que viene... no parece. Por más que Benedetti quiera creer lo contrario.
 
"El marketing de Cambiemos no puede tapar la dura realidad cotidiana de millones de compatriotas que nos duele", afirmó Jorge Busti. Y arengó "a hacer el último esfuerzo repartiendo la boleta casa por casa, mirando a la cara a cada vecino y llevando la propuesta con respeto y convicción".
 

Resultado adverso causa alarma en Cambiemos Entre Ríos
 
Varisco muy complicado
 
Razonablemente se puede sostener que a Sergio Varisco, más que para el resto de los candidatos, le puede resultar difícil mejorar su elección porque a los problemas de Macri le suma los propios.
 
En un segundo orden, si bien posee una estructura territorial afincada y aceitada como la de los peronistas en la capital provincial, los armados finales de listas con el desplazamiento de los propios concejales al igual que el desbande que sufrió por la paliza electoral provincial ponen las lealtades políticas en crisis y no son pocos los dirigentes del varisquismo que quieren tender un puente con Bahl, porque las gestiones pasan y los municipales y estructuras territoriales siguen.
 
Se añade además que Varisco se cruzó con la dirigencia macrista, precisamente de aquella que le puede acercar a los ciudadanos independientes a las urnas.
 
La presidente del Concejo Deliberante de Paraná, la vice intendenta macrista Josefina Etienot, habló sin tapujos sobre su grave distanciamiento con Varisco y aclaró que: "No hay ningún margen para nada, porque yo creo en la verdad y en la justicia, mientras que al intendente y su gente le interesa la publicidad y evadir la justicia. Para mí sin justicia y sin verdad no hay unidad ni paz. Yo no soy lo mismo, ni vine a lo mismo a la política. Hoy Varisco no está cumpliendo una prisión preventiva con (el concejal Pablo) Hernández y (la funcionaria Griselda) Bordeira en una Unidad Penal porque es intendente, no porque la Justicia lo considera inocente", advirtió.
 
Etienot votará a Armando Sánchez, candidato de "Paraná Futura", militante de la Juventud Católica y del pañuelo celeste. Lo hizo saber a través de las redes sociales.
 
La apuesta de Varisco es la más peliaguda, por lo que "la" sorpresa de la jornada sería si se impone. Pelear por el voto peronista contra un oficialismo que maneja el PJ y un gigantesco aparato territorial, sostenido en las estructuras del Estado, es una lucha desigual y, por lo tanto, un intento destinado más a perder que a salir airoso.
 
De buenas a primeras, no tendría chances de ganarle al peronismo oficialista que, encima, tiene el respaldo de todos los sectores que participaron en la interna, lo que implica un despliegue electoral hasta en los últimos rincones de la Capital.
 
Y como para seguir sumando aspectos en contra, el actual intendente debe buscar votos también en el mismo espacio del PRO, que lo critica por su prontuario, y en el que navegan Etienot y Emanuel Gainza. O sea, que tiene que raspar en todos lados.
 
Pero, en política gobierna la sorpresa y la incertidumbre. Nada permanece inmutable. Todo puede transformarse.
 
La Opinión Popular
 

 

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Elecciones entrerrianas: transparentes y sin grieta
Gustavo Bordet pone en valor las escuelas rurales y la educación agro técnica. "Para nosotros es tan importante un chico o una chica de la ciudad como el que vive en los pueblos o en el campo. Es ahí que la educación rural juega un rol central. Por eso ésta y más obras que estamos haciendo apuntan a ello", expresó el gobernador.
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La provincia presentó su nueva Sala de Situación de Salud. Autoridades provinciales presentaron la Sala de Situación Virtual de Salud; dispositivo que analiza y evalúa de manera permanente y sistemática la información generada en las diferentes áreas y niveles del sistema sanitario, que puede ser consultado desde un espacio físico o virtual.
25-06-2019 / 16:06
25-06-2019 / 15:06
24-06-2019 / 20:06
La novedad del cierre de listas provincial fue que el actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, el ex gobernador Sergio Urribarri, no integrará la lista de candidatos a legisladores del Frente de Todos en Entre Ríos.
 
El nombre de Urribarri era uno de los que estaba en danza para ocupar la candidatura a senador nacional, pero tomó la decisión de apartarse a última hora del sábado 22 de junio, fecha tope para la presentación de las listas.
 
Un pedido directo del propio Alberto Fernández, que tiene injerencia en el armado de las listas del peronismo en todo el país, hizo que Urribarri cediera en su postura y aceptara bajarse. Luego, el postulante presidencial sostuvo que las listas de candidatos del PJ entrerriano para la Cámara de Senadores y Diputados de la Nación fueron armadas exclusivamente por el gobernador Gustavo Bordet.
 
La definición del ex gobernador se dio en un contexto de fuertes disputas internas en el justicialismo provincial por algunos de los cuatro lugares expectantes en las listas. La decisión de no formar parte de la oferta electoral que presentará el peronismo y sus aliados para las elecciones nacionales, fue tomada para evitar una fuerte pelea interna.
 
Muy poco trascendió de la negociación dentro del PJ, dado que se dio en un núcleo reducido y reinó el hermetismo, pero las versiones más difundidas refieren la oposición clara del bordetismo a que Urribarri sea candidato, argumentando que podría significar una complicación electoral de relevancia dada la pésima imagen del ex mandatario.
 
Luego de un tironeo desde el cristinismo nacional, se comprendieron las razones y se priorizó la estrategia de incorporar legisladores propios, como Estefanía Cora y Blanca Osuna, por encima de sostener la candidatura de Urribarri.
 
Bordet no tenía intención alguna de desatar un conflicto con Alberto y CFK, y desde el Instituto Patria parecieron reconocer la fortaleza electoral del gobernador entrerriano y su claro e indiscutible liderazgo en el peronismo local. Así que, luego del reparto en las listas, todos satisfechos con el cierre. 
 
La determinación se ajustó a la necesidad de descomprimir esta situación a fin de que el Frente de Todos, constituido por el Partido Justicialista y una decena de partidos aliados, pueda integrar una lista de unidad de cara a las primarias, no haya internas y lleve candidatos que no sean cuestionados.
 
La Opinión Popular

24-06-2019 / 16:06
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