El Gringo' a Marcelo Tinelli y a Daniel Scioli. También cayó mal la foto que se sacó sonriente con Mauricio Macri en previa a la cena de los 'alternativos' en Tigre y las especulaciones que surgieron de esa charla de una hora.
 
En sintonía con el almanaque, el panorama externo empieza a ser definido. El kirchnerismo muestra la fórmula invertida Alberto - Cristina, a la vez que presiona sobre Massa y gobernadores del PJ. Y el macrismo, apenas pase la Convención radical, el lunes que viene, arrancará con su negociación interna de fondo.
 
Frente a ese cuadro electoral más acelerado, prolongar sus propias indefiniciones podría consumir también en días el renovado capital político de Schiaretti, en su papel de eje del reagrupamiento. Cortar una lánguida e improductiva línea de negociación con Lavagna fue de algún modo una medida sanitara para el peronismo federal.
 
"Esto va a terminar favoreciendo a Macri", coinciden, curiosamente, en el circuito de Alternativa Federal y en el entorno de Lavagna. No faltan miradas desconfiadas y hasta conspirativas, que parecen además atajos destinados a eludir la carga de responsabilidades o debilidades del propio espacio para superar la disputa.
 
Si nada cambia, la ruptura se convertiría en una mochila con pesados costos políticos y electorales, y tal vez por eso mismo ninguno quiere dar por cerrado el final. No sobra el tiempo: quedan apenas veinte días para intentar una recomposición. En tanto, Massa recuperó protagonismo y es el factor clave que puede definir el futuro de Alternativa Federal.
 
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Nacionales - 23-05-2019 / 10:05
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El Peronismo Federal y Lavagna en una pelea de alto riesgo y con sólo 20 días para negociar

El Peronismo Federal y Lavagna en una pelea de alto riesgo y con sólo 20 días para negociar
Los malestares cruzan la relación. Entre los socios de Alternativa Federal el mayor reproche es a lo que califican como "capricho" y "soberbia" de Lavagna. Sostienen que no era posible ahora abandonar el criterio inicial de esta convergencia peronista: el compromiso de resolver la candidatura en elecciones primarias. Eso, recuerdan siempre, fue una manera de dejar abierto el espacio sin imposición de fórmula ni de liderazgo.
El lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández - Cristina Fernández provocó un verdadero terremoto político y dejó boquiabierto a más de un pre candidato, o con ilusiones a serlo, y sus respectivas fuerzas políticas.
 
Ese el caso de Alternativa Federal que aglutina a Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto y que venía teniendo muy buen diálogo con Roberto Lavagna. Sin embargo, la apuesta de Cristina que sea Alberto el que lidere la fórmula K además de dar un gesto de moderación hacia el poder político y económico -incluido el FMI-, busca dialogar con ese sector del peronismo.
 
Así las cosas, el gobernador cordobés Schiaretti se propuso a organizar a Alternativa Federal después de arrasar en las elecciones de su provincia. Prometía unir a todos los candidatos en una gran primaria sin Cristina y lejos de Cambiemos. Pero no logró atraer a Lavagna, que se alejó del espacio, ni tampoco le sacó a Massa una definición sobre su permanencia o un acuerdo con el kirchnerismo.
 
Para peor, los peronistas vieron como un gesto de debilidad la convocatoria del 'El Gringo' a Marcelo Tinelli y a Daniel Scioli. También cayó mal la foto que se sacó sonriente con Mauricio Macri en previa a la cena de los 'alternativos' en Tigre y las especulaciones que surgieron de esa charla de una hora.
 
En sintonía con el almanaque, el panorama externo empieza a ser definido. El kirchnerismo muestra la fórmula invertida Alberto - Cristina, a la vez que presiona sobre Massa y gobernadores del PJ. Y el macrismo, apenas pase la Convención radical, el lunes que viene, arrancará con su negociación interna de fondo.
 
Frente a ese cuadro electoral más acelerado, prolongar sus propias indefiniciones podría consumir también en días el renovado capital político de Schiaretti, en su papel de eje del reagrupamiento. Cortar una lánguida e improductiva línea de negociación con Lavagna fue de algún modo una medida sanitara para el peronismo federal.
 
"Esto va a terminar favoreciendo a Macri", coinciden, curiosamente, en el circuito de Alternativa Federal y en el entorno de Lavagna. No faltan miradas desconfiadas y hasta conspirativas, que parecen además atajos destinados a eludir la carga de responsabilidades o debilidades del propio espacio para superar la disputa.
 
Si nada cambia, la ruptura se convertiría en una mochila con pesados costos políticos y electorales, y tal vez por eso mismo ninguno quiere dar por cerrado el final. No sobra el tiempo: quedan apenas veinte días para intentar una recomposición. En tanto, Massa recuperó protagonismo y es el factor clave que puede definir el futuro de Alternativa Federal.
 
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A juzgar por lo que ocurrió durante las últimas 48 horas, y los reproches que se escuchaban anoche mismo, no sería sencillo encontrar una vía de acuerdo porque el núcleo de problema sigue siendo el mismo desde el principio de la relación: el modo de consagrar al candidato presidencial. PASO o coronación por acuerdo.
 
De un lado, los socios fundadores de Alternativa Federal: Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey, Miguel Angel Pichetto y Sergio Massa. Y del otro, Lavagna. Eso -primarias o no- como dato saliente, más sospechas y recelos sobre el modo real de plantear el fin de la grieta, el grado del discurso opositor y la diferenciación con el kirchnerismo.
 
Lavagna dijo que "por ahora" sigue como candidato sin acuerdo con Alternativa Federal. En el PJ federal tampoco querían aparecer ayer clausurando todos los puentes. Creen, sin embargo, que no había más margen para estirar una negociación que sólo generaba mayor desgaste y podía terminar hasta en desbande si seguía así hasta las horas previas a la anotación de los frentes electorales, el 12 de junio.
 
Por lo pronto, los malestares cruzan la relación. Entre los socios de Alternativa Federal el mayor reproche es a lo que califican como "capricho" y "soberbia" del ex ministro. Sostienen que no era posible ahora abandonar el criterio inicial de esta convergencia peronista: el compromiso de resolver la candidatura en elecciones primarias. Eso, recuerdan siempre, fue una manera de dejar abierto el espacio sin imposición de fórmula ni de liderazgo.
 
Por supuesto, se admite que si alguno despegaba largamente en las encuestas, ese compromiso inicial podía ser revisado. No pasó con los propios y tampoco con Lavagna. Massa y Urtubey siempre advirtieron que no se bajaban de la competencia.
 
Exhiben sus números -incluso alguna encuesta circuló ayer en la reunión del mediodía- y al igual que Schiaretti y Pichetto sintieron ese cuadro no se alteraría sustancialmente en el corto plazo. El gobernador cordobés, en especial, consideró además que el tiempo empezaba a jugar en contra y no sólo por Lavagna.
 
En el círculo del ex ministro de Economía había enojo por el desenlace. Allí afirmaban que en el último contacto personal de Lavagna con Schiaretti, el martes, habían quedado en seguir conversando. Y que ayer fueron sorprendidos por la reunión de los cuatro fundadores de Alternativa Federal, cerrando de hecho la discusión sobre las primarias, convocando a Miguel Lifschitz y Margarita Stolbizer, y ampliando el posible frente a Daniel Scioli y Marcelo Tinelli.
 
Pero más que con Schiaretti, el malestar asomaba apuntado a Massa. Creen que sería el principal responsable de este corte con Lavagna y, además, especulan con que finalmente se volcaría hacia el kirchnerismo. También son fuertes los recelos similares de Stolbizer y Lifschitz, aunque habrían sido partidarios de no dar por sepultada la negociación con el peronismo federal.
 
Las prevenciones sobre el juego de Massa emergen al mismo tiempo en la mesa de Alternativa Federal. La decisión empujada centralmente por Schiaretti, para ratificar el mecanismo de las PASO, también habría apuntado a desactivar elementos que pudieran allanar el camino a una salida de Massa, tironeado de manera abierta por Alberto Fernández y La Cámpora. No parece claro cómo le pagarían políticamente un salto de esa naturaleza.
 
Los matices discursivos no son menores. Massa centra sus definiciones en la necesidad de un gran entendimiento opositor contra Macri. Urtubey y Pichetto, en cambio, son también explícitos en los cuestionamientos y la distancia en relación con el kirchnerismo. Lavagna sostiene que no hay que acercarse a ninguno de los protagonistas de la grieta. Como se ve, no repetiría la misma línea divisoria que se registra por la cuestión de las PASO.
 
De aquí al 12 de junio se verá si hay uno o dos frentes electorales, es decir, Alternativa Federal por un lado y Consenso 19, con Lavagna, por el otro. También podría quedar claro si la diferencia de discurso es sólo eso.
 
Por Eduardo Aulicino
 
Fuente: Infobae
 

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El Peronismo Federal y Lavagna en una pelea de alto riesgo y con sólo 20 días para negociar
Juan Schiaretti desembarcó el martes en Capital Federal como el principal armador de Alternativa Federal. Luego de dos días de reuniones y negociaciones se complicó el plan del gobernador de ampliar la base del espacio nacional que lo tiene como referente: Roberto Lavagna tomó distancia y hay dudas sobre el futuro de Sergio Massa, a quien muchos ven cerca del cristinismo.
18-09-2019 / 09:09
El viernes 9 de agosto, dos días antes de las PASO, se produjo una manipulación del mercado con motivo electoral, la cual fue generada por el propio Mauricio Macri. La misma consistió en alzar artificialmente el precio de papeles y acciones que cotizan en bolsa, lo que la Comisión Nacional de Valores (CNV) debería haber investigado.
 
Días después de las PASO, esos valores se derrumbaron y Martín Redrado, ex titular del Banco Central, manifestó: "El Presidente dijo que el dólar se vaya a dónde se tenga que ir y que los argentinos aprendan a votar" y que, según él, habría ordenado a la autoridad monetaria no intervenir para contener el valor de la divisa.
 
Ahora, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral ordenó que, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda, entreguen las agendas y registro de viajes de sus funcionarios para determinar si el Gobierno dejó que el dólar subiera un 30% después de la aplastante derrota de Macri en las PASO, por casi 17 puntos, ante Alberto Fernández.
 
Producto de la mega devaluación provocada por Macri tras las PASO, la inflación mayorista de agosto se disparó por encima del 11%, lo cual generará un impacto directo en el segmento minorista en las próximas semanas. En términos interanuales, el aumento superó el 60%.
 
Esta devaluación provocó un aumento de la inflación. De acuerdo al último informe del INDEC, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró una suba de 11,2% respecto del mes anterior. Este aumento se explicó como consecuencia de la suba de 9,9% en los "Productos nacionales" y de 28,2% en los "Productos importados". En la retrospectiva con agosto de 2018, la suba de precios alcanzó el 62,9%. 

Según el documento oficial, el nivel general del índice de precios básicos del productor (IPP) registró un incremento de 11,3% en el mismo período, como consecuencia del aumento de 7,1% en los "Productos primarios" y de 13,2% en los "Productos manufacturados y energía eléctrica".
 
La semana pasada, la inflación minorista fue del 4% en agosto, y se espera que septiembre muestre aumentos mayores. Justamente, el pronunciado ascenso en el rubro mayorista deberá traspolarse a las góndolas en el mediano plazo.
 
La estampida preanuncia que la inflación minorista en septiembre marcará un nuevo record de la desastrosa gestión de la alianza Cambiemos. La consecuencia será que más argentinos quedaran sumergidos en la pobreza y que a todos se deterioraran los ingresos.
 
La Opinión Popular

17-09-2019 / 09:09
El Gobierno de Mauricio Macri prevé que en el 2020 la totalidad del sector público nacional logre ahorrar $405.252 millones, de la mano de una fuerte caída en el gasto de obra pública, en las transferencias a las provincias y en los subsidios a la energía.
 
Como contrapartida, el 82,6% de ese ahorro será destinado al pago de deuda externa. Los datos surgen del proyecto de Ley de Presupuesto 2020 presentado ayer por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza. El documento realizó algunas proyecciones macro extraordinarias.
 
Algunos de los datos más llamativos surgieron del cálculo publicado en el cuadro Ingresos y gastos de la administración nacional. Ahí se observó en primer lugar que el resultado primario estimado por Hacienda para el 2019 es un déficit de apenas 0,5% del PBI, tal como el que permitía el acuerdo con el FMI y sus ajustadores.
 
Desde los privados hay discrepancias: la consultora Elypsis prevé un rojo primario de 1% este año. El grueso de los analistas, de hecho, proyecta que habrá incumplimiento de un acuerdo con el Fondo que, de todas formas, está en renegociación.
 
En segundo lugar se vio que para el 2020 Hacienda proyecta un superávit de $250.939 millones. Es decir un ahorro de $374.414 millones, si se lo compara con el rojo de $123.475 millones previsto por el Gobierno para el 2019, muy discutido por las consultoras privadas.
 
Lo extraordinario en este caso es que de esos $374.414 millones que se ahorran, el 82,6% será destinado al pago de intereses generados por la deuda externa contraída.
 
Y eso porque en 2020, a la par de ese recorte esperado de los gastos primarios, el pago de intereses crecerá 42,5%. Es decir: el año que viene se gastará un extra de $309.320 millones en partidas generadas por la política de endeudamiento externo.
 

17-09-2019 / 09:09
Si hubiera una metáfora deportiva para comparar el eventual resultado electoral de la elección de octubre, según la nueva encuesta que se conoció por estas horas -al igual que otras publicadas la semana pasada-, sería goleada...
 
No hay muchas incertidumbres de cara a octubre: Alberto Fernández se consolida como el candidato más votado y hasta superaría el 50% de los votos. Mauricio Macri, por su parte, perdería algunos puntos desde las PASO (un 5,9% cambiaría su voto a su favor, pero un 8,2% dice que lo votó y no lo va a volver a votar).
 
En efecto, la consultora Gustavo Córdoba & Asociados realizó un relevamiento nacional en el que Fernández obtiene el 54,5 por ciento de la intención de voto, mientras que Macri queda lejos, muy lejos con el 31,8 por ciento.
 
El trabajo sostiene que se manifiesta una consolidación de la diferencia entre el candidato del Frente de Todos y el Presidente de la Nación, entrando "en una inercia en la que ya casi no quedan incertidumbres sobre el posible resultado de las elecciones de octubre".
 
Casi 23 puntos de ventaja que muestran una fuerte polarización entre las dos principales fórmulas y, es casi ocioso recordar, deja a la dupla de Juntos por el Cambio lejos, muy lejos de un eventual balotaje.
 
El sondeo realizado sobre 1.200 casos pone al resto de los candidatos presidenciales con porcentajes casi marginales: Roberto Lavagna con el 6,1 por ciento; Nicolás Del Caño con el 2,2; José Luis Espert con el 1,4, y Juan José Gómez Centurión con el 0,7 por ciento.
 
Además, la mitad de los encuestados sostuvo que las medidas económicas tomadas por el gobierno después de las PASO fueron "tardías e inoportunas". Casi el 30%, por otro lado, considera que "ayudan a pasar el mal momento". Solo un 9% cree que pueden solucionar la crisis económica.
 
La Opinión Popular

16-09-2019 / 10:09
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el Presidente en la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro en Salta.
 
Fue al finalizar la ceremonia, que se hizo en el atrio de la céntrica Catedral Basílica de Salta, de cara a una multitud ubicada en la plaza 9 de Julio, cuando el arzobispo de Salta, Mario Cargnello, tomó el micrófono y se dirigió a Macri.
 
"Usted dijo que se había sentido golpeado y en el clima de ese golpe quiso venir aquí. Ha venido a un buen lugar, ha venido a encontrarse con el señor", dijo monseñor mirando al presidente. Y citó su promesa de terminar con la pobreza: "Usted dijo que iba a luchar por la pobreza cero. ¿Qué puede decir Salta de la pobreza?, le da rostro a la pobreza".
 
Al respecto, utilizó el ejemplo de los peregrinos de La Puna que trabajan en las minas y que caminan durante una semana más de 200 kilómetros para llegar a la Catedral. "Son gente humilde que trabaja en condiciones de inclemencias climáticas para darle riqueza a la República", los definió Cargnello.
 
"Los pobres no son una molestia, son una oportunidad, son maestros", agregó el sacerdote, que luego retomó el ejemplo de los mineros: bajan desde La Puna en peregrinación "el dueño de la mina, el gerente y el último minero, todos juntos, y provocan una nueva sociedad en Salta", dijo.
 
"¿No es posible venir juntos caminando por la historia? ¿Por qué debe hacerse la historia desde la pelea?", preguntó Cargnello y rescató que eso es lo que enseñan los pobres, en este caso los mineros. "Por eso Mauricio, hablaste de la pobreza, llévate el rostro de los pobres, son dignos, son argentinos, son respetuosos y merecen nos pongamos de rodillas ante ellos", concluyó el religioso.
 
Pero hubo más críticas desde la Iglesia. Luego de que el sacerdote Raúl Méndez, uno de los hombres fuertes de la Iglesia salteña, calificara de inoportuna la visita de Macri, se refirió al tema monseñor Dante Bernacki, otro de los referentes de la institución.
 
"Me da la impresión que no le dio resultado la Pachamama y viene a ver si el Señor del Milagro le tira un voto más", manifestó en declaraciones a FM Aries. Igualmente aclaró que por protocolo siempre se invita al presidente, aunque esta es la primera vez en muchos años que un mandatario nacional aceptó venir.
 
La Opinión Popular

15-09-2019 / 10:09
La narrativa macrista niega la existencia de la lucha de clases; sin embargo su praxis la radicalizó. El macrismo desechó el gradualismo en sus primeros cien días. Cimentó en ellos la redistribución regresiva de los ingresos, el poder y las oportunidades.
 
Sentó las bases para que prosperaran la Banca, los especuladores, el capital financiero, los exportadores agropecuarios, los fondos buitres, las concesionarias de servicios públicos. Favoreció a los medios concentrados. Definió a los ganadores (por goleada) y a los perdedores del modelo. Implantó la persecución judicial a opositores, mediante la doctrina Gerardo Morales- Irurzun.
 
El gobierno de clase se propuso bajar los salarios y presionar a los trabajadores con el cruel dilema: aceptar sueldos de hambre o quedar en la calle. Dicho objetivo se concretó en buena medida, limitado en parte por la movilización social, por la cultura resistente de los argentinos y por la red de protección social creada o consolidada por el peronismo.
 
Otra ambición animaba al macrismo: instalar una hegemonía político-cultural que le garantizara poner fin al populismo y perpetuarse en el poder. Fracasó ese designio, tan ajeno a la historia nacional.
 
Si, como todo lo indica, se ratifica su derrota en el todavía lejano 27 de octubre dejará un país asolado, endeudado hasta el tuétano.
 
La herencia del macrismo moviliza a los cuerpos de sus candidatos y líderes territoriales. Todos se alejan de Mauricio Macri, reniegan de su existencia y de su legado que incluye legislación regresiva, doctrina Chocobar y otras lindezas.
 
Todas maquilladas bajo el seudónimo "republicano", adoptado por la derecha nativa que ni siquiera tiene la franqueza de reconocer su propia identidad.
 

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