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“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Nacionales - 19-05-2019 / 09:05

Los efectos de la impactante decisión que tomó Cristina Fernández

Los efectos de la impactante decisión que tomó Cristina Fernández
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. Si en unas horas todo cambió tanto, está claro que es porque nada está escrito: ni para la carrera presidencial, ni para el futuro del país.
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

 
El 3 de febrero pasado, esta columna se inició así: "Si no hay un cambio vertiginoso de último momento -que uno de ellos se retire, que surja con fuerza una tercera opción-, el próximo 10 de diciembre reasumirá el poder Mauricio Macri o lo hará Cristina Kirchner. Esa noche, cerca de la mitad de los argentinos sentirá una gran tensión, como si su futuro estuviera en riesgo: será el inicio de un nuevo ciclo gobernado por alguien a quien consideran un enemigo".
 
"Macri y Kirchner cosechan, desde hace bastante tiempo, mucho más rechazo que aprobación en la sociedad. No se hablan entre sí, han conducido gobiernos durante los cuales el país empeoró en casi todos sus indicadores, representan los dos polos de una grieta que ha dañado mucho a la sociedad. Que sean las opciones dominantes representa un problema serio para la joven democracia argentina, en un momento además de agobio económico, y donde la democracia evidencia claros síntomas de deterioro en la región, especialmente en Venezuela y Brasil".
 
Una de las claves de lo que viene estará allí: en la relación entre los dos Fernández. En el video donde realiza el anuncio, Cristina dice: "Le he pedido a Alberto Fernández....". En esa frase deja en claro de dónde surge la fuente de poder del candidato: de ella.
 
No era necesario que lo dijera. Alberto Fernández por las suyas no hubiera podido presentarse. Si llega a presidente será porque lo impulsa la candidata a vice: algo inédito en la historia mundial. ¿Cuánto le costará ese pequeño favor?
 
Pero, en ese mismo gambito, Cristina reconoce una limitación. Mucha gente recordará en estas horas la manera en que Juan Perón designó a Héctor Cámpora en 1973. Pero en aquel entonces Perón no podía presentarse porque estaba proscripto. Cristina, en cambio, hubiera podido ser candidata y decidió no serlo.
 
¿Por qué? ¿Por razones personales? ¿Porque entendió que su candidatura obstaculizaba cualquier acuerdo? ¿Porque hay que hacer cosas que ella no quiere, no sabe, no puede hacer? ¿Porque con alguien de perfil más moderado gana más votos? ¿Por qué habrá pensado que, para este momento, Alberto Fernández era mejor candidato que ella?
 
Solo se puede responder con especulaciones. Ahora, ¿será capaz Fernández de transferirle los votos a Fernández? Si la fórmula llega al poder, ¿será Fernández títere de Fernández?
 
¿Se independizará Fernández de Fernández? ¿Alguno de los Fernández tirará por la ventana al otro? ¿Sospechará todo el tiempo un Fernández que el otro Fernández lo está por traicionar? ¿Se mimetizará Fernández con Fernández de tal manera que todo será lo mismo? ¿Será una relación armónica o tumultuosa? ¿Serán felices y comerán perdices?
 
Otra vez: hay una multitud de preguntas que no pueden ser respondidas a priori. Esa es la novedad. En la Argentina, muchas personas disfrutan de sus certidumbres y se inquietan ante escenarios abiertos. Lo que ocurrió hace unas horas abre, al menos un poco, el escenario cerrado que existía.
 
Falta apenas un mes para que se oficialicen las candidaturas.
 
Tal vez el presidente de la Nación deba mirarse en el espejo de su archienemiga. En otros tiempos, la plasticidad y la imaginación estaban de su lado.
 
Si en unas horas todo cambió tanto, está claro que es porque nada está escrito: ni para la carrera presidencial, ni para el futuro del país.
 
La vida te da sorpresas.
 
Por Ernesto Tenembaum
 
Fuente: Infobae
 

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25-06-2019 / 15:06
25-06-2019 / 09:06
El Gobierno de Mauricio Macri insiste con suspender las PASO, pese a que reconoce que no tiene los votos en el Congreso. Primero había sido el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, el que había sugerido que se suspendieran o se eliminaran las PASO por su costo y porque pocos espacios disputan realmente una interna.
 
Ayer, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, insistió con el tema en la reunión de gabinete. Y el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, aseguró que "lo sensato" sería suspenderlas. No obstante, en la Rosada aseguraron que no tienen las mayorías necesarias para modificar las elecciones del 11 de agosto. Sin tener en cuenta eso, el macrismo ya presentó un proyecto en Diputados para suspender las elecciones.
 
"Que los tipos que impulsaron la política para que se hayan fugado U$S68.000 millones de la Argentina durante su gobierno, vengan a decir ahora que les preocupa el gasto de las PASO, sólo puede llevarnos a la conclusión de que están en pánico por la derrota que van a sufrir", sostuvo la diputada nacional Fernanda Vallejos.
 
"Me encantaría que con la misma furia pida suspender los tarifazos. No son conscientes al plantear el debate, y además ponen en peligro las instituciones democráticas", sostuvo Marisa Uceda, precandidata a diputada nacional por la provincia de Mendoza en el mismo sentido.
 
Como el Ejecutivo, por la Constitución Nacional, tiene prohibido legislar en materia electoral con un DNU, el proyecto requerirá sesión extraordinaria y de mayoría especial para poder ser aprobado, posibilidad que parece difícil. Si no tienen los votos, entonces, ¿para qué el Gobierno agita este tema? "Para sentar posición", dicen algunos.
 
Sobre el miedo a perder las PASO de la alianza "Juntos por el Cambio", "Juntos Somos el Cambio" o "Somos el Cambio", como quiera que se llame el oficialismo, que parece que cambió de nombre 3 veces en 30 horas, llueven las especulaciones. El macrismo necesitaría evitar esa instancia, dado que se avecina una derrota contundente que polarizaría aún más los resultados de octubre donde los ciudadanos "votarían en primera vuelta como si fuera la segunda".
 
Otros problemas son Roberto Lavagna y José Luis Espert que, según los análisis del macrismo, morderían parte de sus votos. También hay quienes creen que en octubre la economía podría estar mejor que en agosto y, entonces, la suspensión de las PASO les daría tiempo para mejorar sus números en la elección. El famoso "segundo semestre".
 
Desde el peronista Frente de Todos, la oposición no fue expresada públicamente con el énfasis que se esperaba, ya que podría sacar rédito de la imposibilidad de que la iniciativa prospere. En ese sentido, señalan dos aspectos. Por un lado, la muestra de debilidad que la iniciativa implica, a 45 días de la realización de las PASO y con la campaña y en marcha. Por el otro, el carácter poco republicano que observan en el hecho de querer modificar las reglas de juego a poco de las elecciones. ¿A qué le llamarán democracia los macristas?
 
La Opinión Popular

24-06-2019 / 09:06
La designación de Miguel Ángel Pichetto, como compañero de fórmula presidencial, es el intento de exhibir, frente a los factores de poder internacionales que obsesionan a Mauricio Macri, que el Gobierno está dispuesto a no encerrarse en sí mismo. De allí para adelante, vender que el dólar quieto y la estabilización del riesgo-país son consecuencia de haber agregado a un... peronista suelto.
 
Falsamente, Pichetto fue presentado  como un abridor de puertas peronistas. Por fuera del Congreso, donde resultó un sumiso y eficaz operario de cuanto oficialismo le tocara en suerte, el senador no tiene la capacidad articulatoria proyectada antes en la propaganda de Clarín, La Nación e Infobae que en el imaginario macrista.
 
Esa proyección no fue ni es otra cosa que la imagen de amplitud exigida a los cambiemitas. Macri, Peña, Durán Barba y Cía., tomaron nota que insistir con el "purismo" Pro los conducía a la derrota con toda seguridad. "Peronizarse" en dosis reguladas es la movida única.
 
Esa táctica macrista, surgida del manotazo de ahogado y no de una ejecución elaborada, corre el riesgo que una porción del gorilaje eterno opte por no comerse ese sapo, tras haberse desgañitado contra el peronismo como símbolo del fracaso de los últimos 70 años. No, al menos, en una primera vuelta, lo que podría determinar la victoria de Fernández y Fernández.
 
Pichetto, como parte de un esquema fantasioso de división del peronismo, quedó circunscripto al discurso fascistoide. El susceptible de evitar más fugas entre ese núcleo duro de los amarillos pegoteados no por amor a Macri, sino por espanto a Cristina.
 
Previo al cierre de nombres y ubicaciones electivas, empezaron a demostrarse los cortos alcances de la maniobra. El reparto de cargos en la pata bonaerense "peronista" de Cambiemos dejó heridos entre los aliados.
 
Pichetto no logró ablandar la decisión de María Eugenia Vidal y Federico Salvai de copar las listas de la provincia con los más puros y el armado bonaerense que venía trabajando el ex intendente de Avellaneda, Baldomero "Cacho" Álvarez, se quedó sin nada.
 
Integran ese grupo básicamente ex duhaldistas como Isidoro Laso, Chicho Basile, Mabel Muller y una serie de dirigentes distritales, que solían reunirse con Pichetto, cuando el senador todavía coqueteaba con la idea de disputar la candidatura presidencial en Alternativa Federal. Como se ve, la ex Cambiemos intenta ganar tiempo con operaciones que se diluyen a muy poco de andar.
 
La Opinión Popular

23-06-2019 / 09:06
Se terminaron las especulaciones, las negociaciones a contrareloj. Las idas, las vueltas y los ocultamientos. Todos los partidos ya definieron y presentaron ante la justicia electoral todas sus cartas: fórmula presidencial, a gobernador, listas de candidatos a diputados, senadores, intendentes municipales. Ahora arranca la verdadera campaña, la batalla final de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
 
Las tratativas excitadas, los armados de último momento signan esas jornadas, siempre.  Se anotaron ocho fórmulas presidenciales, con ambiciones muy dispares. Sólo dos, todo lo indica, mantienen aspiraciones firmes de llegar a la Casa Rosada. La oficialista, integrada por el presidente Mauricio Macri y el senador Miguel Pichetto. Por la oposición, la compuesta por el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y la ex presidenta Cristina Fernández.
 
El binomio que encabeza el ex ministro Roberto Lavagna y completa el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey se ilusiona con llegar de escolta en la primera vuelta y vencer en el ballottage. Un escenario que oscila entre el batacazo y el milagro.
 
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT-Unidad) procura sostener y extender la representación parlamentaria que acumuló en años. Se sumó el MST dejando de lado la arcaica tradición divisiva de la izquierda. Es el único Frente de ese sector con implantación nacional.
 
Otros pretendientes deberán sortear el escollo de las PASO para llegar a octubre: acumular más del 1,5 por ciento de los votos válidamente emitidos. Presumiblemente, habrá quien quede en el camino.
 
El economista José Luis Espert procuraba colocarse en el estrecho espacio que media entre el macrismo y la pared ubicada a su derecha. Una borocoteada de Pichetto puede dejarlo sin poder competir, fuera de la cancha antes de empezar.
 
Los cierres de lista motivan ansiedades, desazones, dejan personas heridas, embroncadas... algunas satisfechas también. Con el correr de los días quienes "entraron" bajarán los enconos y empezarán a trabajar en la campaña. Los que quedaron afuera, that is the question.
 
Habrá entonces contadas primarias nacionales para legisladores. En Buenos Aires por intendencias, Concejos Deliberantes y cargos en la Legislatura. Sin ser lo más restallante tiene importancia. En este año se comprobó empíricamente que es muy arduo para los partidos organizar internas sin la cobertura institucional de las PASO. Las PASO serán la primera etapa, el 27 de octubre el pueblo argentino decidirá sobre su futuro. Una ocasión digna de celebrarse siempre.
 
La Opinión Popular

22-06-2019 / 11:06
Entre el 11 y el 12 de junio fueron tres las noticias que sacudieron el escenario electoral. Mauricio Macri anunciaba que Miguel Ángel Pichetto lo acompañaría en la fórmula presidencial, mientras que Alberto Fernández y Sergio Massa lanzaban el Frente de Todos, sellando una unidad que terminaría de polarizar una elección que tiene actores sin ganas y con la energía puesta en no pasar desapercibidos.
 
Para ello, la izquierda también anunció una histórica fusión: el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), conformado por las agrupaciones PTS, PO e IS, sumaría a sus filas al Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), confirmando a Nicolás del Caño como precandidato a presidente y a Romina Del Plá como precandidata a vice.
 
La jugada calló una de las críticas que recibió este movimiento desde su conformación en 2011. "Nos pedían esta fusión para que la señal de unión quede clara y sea contundente", dijo uno de los dirigentes más importantes del FIT.
 
Sin embargo, y tal como sucede en cada jugada política, están los victoriosos, contentos y conformes que paralelamente deben explicar por qué otros nombres que también podrían haber pertenecido a este grupo participarán de las elecciones por fuera del Frente de Izquierda-Unidad.
 
El caso más significativo es de Manuela Castañeira, quien además de convertirse en la única mujer precandidata a presidente por el Nuevo MÁS, será la persona más joven en competir por este puesto en las próximas PASO. "No quisieron abrir la interna e ir juntos a las Primarias", explicó la entrerriana de 34 años. Enfrente, la respuesta fue otra: "Siempre invitamos a todos a debatir, pero no quisieron sentarse con nosotros".
 
Luis Zamora, quien también rechazó la idea de sumarse a este conjunto de agrupaciones, anunció que irá como precandidato a diputado porteño y que su espacio, Autodeterminación y Libertad, únicamente presentará candidaturas en la ciudad de Buenos Aires.
 
El espacio que nuclea al 90% de las fuerzas de izquierda en todo el país presentará candidatos en 22 de los 24 distritos de la Argentina. 
 

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