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Nacionales - 12-05-2019 / 09:05
HASTA EL PRONÓSTICO METEOROLÓGICO VATICINA UN “DÍA PERONISTA” PARA LA PROVINCIA

Córdoba: Una elección ya resuelta y un porcentaje como único enigma

Córdoba: Una elección ya resuelta y un porcentaje como único enigma
Hay consenso entre la dirigencia acerca de que Córdoba hoy le dará el octavo disgusto del año al gobierno de Mauricio Macri, que todavía no pudo cantar victoria en ninguna elección. Córdoba, que fue determinante en volcar el ballottage de 2015 en favor de Macri, dará otra muestra de que muchas cosas cambiaron en este tiempo si, como marcan las encuestas, el gobernador Juan Schiaretti consigue una reelección por amplio margen y, de yapa, obtiene para el peronismo la intendencia de la capital provincial.
Los votos se comenzarán a contar después de las 18, pero la ecuación de la elección provincial que hoy vive Córdoba ya tiene resultado desde hace meses. Ese resultado se cimentó en la permanente aprobación que tuvo la segunda gestión de Juan Schiaretti, comenzó a surgir con mayor nitidez en septiembre pasado tras la muerte del exgobernador José Manuel de la Sota y terminó de definirse en marzo último, con otra desaparición: Cambiemos se desintegró.
 
Ni el oficialismo ni la oposición, y tampoco ninguno de los sondeos de intención de voto, pusieron en duda el triunfo de Juan Schiaretti en ningún momento de la campaña electoral. A no ser que un suceso de magnitudes extraordinarias acontezca entre las 8 y las 18 de hoy, el dato principal de esta jornada puede considerarse ya develado.
 
Si todo sigue como viene, al cierre de la jornada electoral el gobernador subirá al podio de los tres que gestionaron la provincia durante tres períodos desde el regreso de la democracia -ya lo hicieron Eduardo Angeloz y De la Sota- y el peronismo batirá el récord de llegar al límite del cuarto de siglo en el poder.
 
Enfrentados, Mario Negri y Ramón Mestre van hoy al rescate de unos votos que provienen de un mismo electorado radical que parece haberse quedado sin una opción real de poder en Córdoba. ¿El presidente Mauricio Macri ha perdido aquel aluvión cordobés de votos amarillos que en 2015 lo llevó a la presidencia y en 2017 también le dio el triunfo en las legislativas?
 
Tan asegurado considera el triunfo Hacemos por Córdoba, que consume estas horas proyectando porcentajes, el único dato relevante que espera del conteo de votos. Todas las posibilidades parten de los 40 puntos. Ese piso representaría una ratificación del dominio justicialista sobre el mapa provincial, pero no garantizaría lo que hoy es el objetivo prioritario de Schiaretti: el control de la ciudad de Córdoba.
 
Desde los 45 puntos a nivel provincial, el escenario podría incluir también un triunfo en la Capital. El festejo que el peronismo planifica incluye la consagración de Martín Llaryora como intendente de Córdoba y su virtual entronización como heredero del poder que edificaron De la Sota y Schiaretti.
 
Pero con 45 puntos en la provincia, en la Capital habrá que contar los votos: la oposición advierte que si el margen es estrecho, la ciudad de Córdoba asistirá a un escrutinio provisorio complicado. Todo indica que ante un margen estrecho, el peronismo le pondrá freno a la ola triunfalista y esperará el conteo.
 
Lo real es que en el entorno de Schiaretti son mucho más ambiciosos: consideran posible un resultado de más de 50 puntos, que lo ponen al Gringo como gran elector en el bloque de Alternativa Federal. Por lo demás, no se esperan sorpresas. La ecuación principal está resuelta y hasta el pronóstico meteorológico vaticina un "día peronista" para Córdoba.
 
La Opinión Popular
 

 
CÓRDOBA ELIGE GOBERNADOR CON SCHIARETTI COMO AMPLIO FAVORITO
 
Todo listo para un triunfo del peronismo
 
Hay consenso entre la dirigencia acerca de que Córdoba hoy le dará el octavo disgusto del año al gobierno de Mauricio Macri, que todavía no pudo cantar victoria en ninguna elección.
 
Son casi 3 millones los cordobeses habilitados para votar en los comicios en los que se elegirá gobernador y demás cargos locales, lo que representa el 8,8 por ciento del padrón nacional, el segundo en importancia después de la provincia de Buenos Aires.
 
Córdoba, que fue determinante en volcar el ballottage de 2015 en favor de Macri, dará otra muestra de que muchas cosas cambiaron en este tiempo si, como marcan las encuestas, el gobernador Juan Schiaretti consigue una reelección por amplio margen y, de yapa, obtiene para el peronismo la intendencia de la capital provincial.
 
A nivel nacional, el resultado dejará a Schiaretti como virtual jefe o cabeza de Alternativa Federal, por lo que será importante todo lo que diga luego del triunfo respecto al futuro de ese espacio.
 
En tanto, sus rivales Mario Negri y Ramón Mestre pulsearán una interna expuesta del radicalismo entre quienes se muestran todavía alineados con el macrismo y quienes pretenden que en la Convención que se realizará en dos semanas se opte por una salida diferente, sin Macri como candidato.
 
Schiaretti desde el vamos partió como favorito por su buena imagen y una gestión bien valorada basada en mucha obra pública, aunque a costa de un fuerte endeudamiento.
 
Pero, además, todas las coordenadas se alinearon a su favor. Primero, cuando Cristina Kirchner resolvió bajar la lista de su candidato, el diputado Pablo Carro, presentado como un gesto hacia la unidad del peronismo. Desde el sector de Carro estiman que la mitad de los votos que tenían previsto obtener -entre un 10 y un 14 por ciento- irán a parar a Schiaretti mientras que el resto se repartirá en listas de izquierda.
 
Segundo, cuando quedó confirmada la división del radicalismo, de manera que la principal oposición no sólo se resignó a no pelear con chances reales por la gobernación sino que puso en peligro la intendencia capitalina.
 
 
Va por el tercero
 
Schiaretti comenzó su militancia en las agrupaciones de la izquierda del peronismo, incluso ocupó un cargo técnico -es contador- en la gobernación de Ricardo Obregón Cano, en 1973.
 
Luego del golpe se exilió en Brasil. En San Pablo ingresó a la Fiat, donde llegó a cargos directivos y trabó amistad con la familia Macri, una relación que se mantiene hasta hoy. Fue viceministro de Domingo Cavallo y su suerte electoral cambió en Córdoba cuando José Manuel de la Sota lo convocó para ocupar el ministerio de la Producción.
 
Juntos formaron una sociedad política que viene gobernando la provincia -que hasta ahí arrastraba una larga tradición radical- desde 1999. Su primer mandato como gobernador fue en 2007, repitió en 2015 y ahora, cerca de los 70 años y con algunos achaques de salud, buscará su tercer mandato.
 
Sin su carisma y con un perfil más técnico, Schiaretti terminó heredando de De la Sota la conducción del peronismo cordobés -o "cordobesismo" como lo llamaba De la Sota-, siempre vinculado a las líneas más conservadoras del PJ, tenazmente enfrentadas al kirchnerismo.
 
Armó una alianza similar a la que impulsa Roberto Lavagna, con el socialismo y el Gen de Margarita Stolbizer con el nombre "Hacemos por Córdoba" en lo que algunos analistas ven como el indicio de una ambición nacional.
 
La campaña fue corta y nunca llegó a levantar temperatura, pese al esfuerzo de los opositores. Negri tuvo el apoyo de figuras como Elisa Carrió, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta en un intento por nacionalizar la pelea, pero Schiaretti no entró en el juego y sólo habló de obras terminadas y en marcha.
 
Hay dos principales: el gasoducto troncal que permitió que a muchas localidades llegue el gas natural -una obra donde está involucrada la brasileña Odebrecht- y la avenida de circunvalación a la capital cordobesa.
 
Desde la muy mala gestión del menemista Germán Kammerath en 1999 que el peronismo no gana en la capital. Schiaretti jugó fuerte con la candidatura de quien fuera su vice Martín Llaryora en busca de ese objetivo por el que pelea mano a mano con Luis Juez, quien ya ocupó el cargo y ahora se presenta como postulante de Cambiemos.
 
 
El día después
 
Cuando Schiaretti ganó en 2007, el escrutinio terminó en escándalo y su contrincante, también Luis Juez, sigue diciendo que le robaron la elección. En 2015, volvió a la gobernación arañando el 40 por ciento.
 
Según los datos que manejaban ayer tanto en el oficialismo como en la oposición, no sería raro que hoy obtenga y tal vez supere el 50 por ciento. "Porcentajes de Santiago del Estero", ironizaba un dirigente radical.
 
También quedaría con el manejo de los dos tercios de la legislatura unicameral -los legisladores se renuevan cada cuatro años- y la frutilla del postre sería la intendencia capitalina.
 
Semejante respaldo lo dejaría fortalecido como una figura de proyección nacional y quien puede poner orden dentro del embrollado Alternativa Federal.
 
En principio, definir sobre tres temas: la posible confluencia en un frente patriótico como el que impulsan Cristina Kirchner y el PJ de José Luis Gioja, la unión a un Cambiemos ampliado como proponen radicales como Alfredo Cornejo y Martín Lousteau y, por último, en caso de no aceptar ninguna de las dos opciones anteriores, si Alternativa Federal resolverá a su candidato en una PASO como pretenden Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey o por "consenso" como dice Roberto Lavagna, un eufemismo que significa que los demás deben bajarse y apoyarlo.
 
Difícil que las definiciones estén esta misma noche pero habrá que buscar indicios en las palabras de Schiaretti, que desde hace semanas se mantiene lejos de la prensa.
 
Aquella provincia que volcó decisivamente la balanza electoral en el ballottage de hace cuatro años, sufre como en el resto del país el cierre de industrias y la pérdida de empleos.
 
La imagen de Macri cayó muchos puntos y hoy los cordobeses reparten sus preferencias nacionales en tercios entre el Presidente, los candidatos de Alternativa Federal y Cristina Kirchner, algo impensado un par de años atrás.
 
Una recorrida por las librerías del centro cordobés permiten corroborar que "Sinceramente" se vende aquí tanto como en el resto del país. Habrá que esperar esta noche para ver si eso tiene alguna incidencia en el pensamiento de Schiaretti, o si pesa más su antigua amistad con Macri, o el fortalecimiento del espacio de Alternativa Federal.
 
Por Fernando Cibeira
Desde Córdoba
 
Fuentes: Página12 y La Voz del Interior
 

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Córdoba: Una elección ya resuelta y un porcentaje como único enigma
El Gobierno nacional apuesta a salir segundo en la elección de Córdoba. El presidente Mauricio Macri apoya a Mario Negri. No viajó a la provincia para no restarle votos.
24-08-2019 / 10:08
El candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, criticó al gobierno por haber minimizado la inflación y por creer que ese problema se solucionaba "enfriando" la economía. "Multiplicaron por dos la inflación" y "lo único que produjo Macri son 5 millones de pobres", sentenció.
 
Fernández afirmó que su prioridad será "reconstruir el desastre" que deja el gobierno de Macri y aseguró que recibirá "tierra arrasada". Consultado por cuándo cree que podrá verse una recuperación económica, evitó dar un pronóstico pero señaló: "Los éxitos del primer semestre van a depender de nosotros, no de que alguien haga llover inversiones".
 
El Gobierno "equivocó gravemente el tratamiento del tema de la inflación" porque "pensó que el problema era monetario, y que sacando dinero de la plaza y bajando el consumo la iban a contener", añadió. Sin embargo, "llevamos cuatro años y multiplicaron por dos la inflación".
 
Para el candidato más votado en las PASO, la salida es "cambiar esa lógica que el gobierno repite" y "volver a encender la economía". "Ponerle dinero en el bolsillo a los que consumen y hacer un acuerdo con empresarios y sindicatos para poner en marcha la economía". "No va a ser fácil -aclaró- porque Macri ha diezmado la Argentina".
 
Para Fernández "ha llegado la hora de parar la pelota, levantar la cabeza, ver cómo rearmamos el equipo y empezar a salir de otro modo. Y lo vamos a hacer porque los argentinos la están pasando muy mal, y nadie quiere pasarla mal".
 
Durante la charla con periodistas, el ex jefe de Gabinete durante el gobierno de Néstor Kirchner fue consultado también sobre cómo sería su relación con la Justicia en caso de llegar a la Presidencia. "No voy a ser un cazador de brujas ni perseguidor de nadie", aseguró y recordó que la tarea de juzgar a los jueces y fiscales es del Consejo de la Magistratura y del Ministerio Público, respectivamente.
 
Eso sí, aclaró que su labor "como ciudadano será señalar mi preocupación por la forma en que funcionó" un sector del Poder Judicial durante los últimos años, y destacó que "la mejor Justicia es la que es independiente de la presión mediática y política".
 
"No quiero ser el que está parado en el medio de la grieta", definió Fernández e indicó que su tarea será "dejar de hablar de la grieta y trabajar juntos, porque en el juego de la grieta perdemos mucho tiempo en reconstruir el desastre que han hecho".
 
Finalmente, destacó la importancia de promover las economías regionales, de construir un gobierno "de un presidente con 24 gobernadores" y reiteró que su objetivo será "terminar con los personalismos y construir otro país, porque no nos merecemos el país tan injusto que tenemos".
 
La Opinión Popular

24-08-2019 / 10:08
Las PASO no definían nada porque todas las listas se habían puesto de acuerdo en sus candidatos principales. Pero la diferencia fue tan inesperada e indiscutible que de la nada se convirtieron en el principio del fin para el gobierno de Cambiemos. Y no surgen hasta ahora síntomas de que se pudiera revertir el resultado.
 
Por el contrario, las encuestas post Paso aumentan la diferencia de la dupla de Alberto Fernández y Cristina sobre Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto. El Frente de Todos ya estaría cerca de los 53 puntos. Y el escrutinio definitivo amplía la ventaja del Frente de Todos en casi un punto, de 15 a 16.
 
Las derrotas electorales tienen efecto centrífugo. Cuando Daniel Scioli perdió por dos puntos en 2015, al toque hubo rupturas en los bloques legislativos y alejamientos de gobernadores que querían libertad para negociar con el nuevo gobierno. Ese fenómeno es síntoma de derrota. Tras las PASO, los radicales pidieron que Marcos Peña no intervenga en sus campañas. No quieren cargar con Macri.
 
En la misma línea, Vidal dijo el jueves a los candidatos a diputados por el distrito bonaerense que es "necesario provincializar la elección". Pero no le será fácil ocultar al Presidente. Macri tiene que hacer campaña. No se resigna. El miércoles reunió a Vidal, los radicales y Horacio Rodríguez Larreta en un almuerzo para la foto.
 
El peso de la crisis detonó en plena campaña. Como en el judo, Macri trató de cambiar el signo negativo de ese peso involucrando a Alberto Fernández con el abrazo del oso. En una semana lo llamó dos veces por teléfono para mostrar hacia la sociedad una actuación de conjunto que no existe.
 
El candidato opositor no quiso romper su imagen de dialoguista, pero al mismo tiempo aclaró que en las PASO lo habían votado para ser opositor y por lo tanto no habría cogobierno. Macri insistió con otra munición de pólvora mojada y quiso darle más protagonismo a Cristina. Ella no recogió el guante envenenado y la estrategia murió antes de empezar. Los trolls de Peña hablan del "Albertítere de la Porota".
 
Como carambola de billar, las cifras de las PASO retiraron el poder al que tiene el gobierno y le dieron poder al que no tiene el gobierno. Es una ecuación de suma cero a la que se agrega la imposibilidad de Macri para frenar la crisis. Las medidas que lanzó van a contrapelo de su pensamiento y del modelo de país que quiso instalar. Fuera del contexto de un modelo de país que sea coherente con ellas, esas medidas no tienen destino.
 
Más que soluciones, para Macri fueron una forma de derivar el peso de la crisis hacia las provincias, porque el IVA es un impuesto coparticipable. Les retira fondos a las provincias. Y además, en medio de una inflación irrefrenable es difícil controlar que esa diferencia no se quede en la cadena de comercialización y llegue a los precios. Los gobernadores plantearon sus críticas.
 
La congelación de las naftas también provocó la protesta de las provincias petroleras así como de las empresas, que pasaron rápidamente el malestar a los sindicatos. Con un modelo de país diferente al de la ley de la selva en la economía, hay salidas de una crisis que el macrismo no atina a resolver y sólo busca desviar su responsabilidad hacía otros.

23-08-2019 / 10:08
Parece que la brutal derrota electoral le cayó pesada.  Elisa Carrió continúa con su gira de stand up político por los medios de comunicación afines al macrismo y también con la verborragia que a cada paso dispara despropósitos sin filtro. En ese marco, la dirigente de Cambiemos eligió criticar a los bonaerenses por haberle dado la espalda de forma masiva a la gobernadora María Eugenia Vidal. También culpó a Alberto Fernández por la disparada del dólar.

"El pueblo de la provincia dejó sola a Vidal", expectoró "Lilita" en (otro) amable diálogo con la señal TN. "Muchas veces el pueblo te deja sola", reiteró la idea y calificó a la estrepitosa derrota de la mandataria como "una injusticia brutal porque el milagro de la provincia es que ganó ella y no Aníbal Fernández".
 
"Mucha gente no sabe cuidar ni los valores que Dios le entrega para salvarlos", aseveró también, mística, rara, como encendida. La diputada nacional por Cambiemos eligió confrontar así con los millones de pobres que dejaron de votar al macrismo y le dieron el 50% de los votos a Axel Kicillof.
 
Además, volvió a agitar el fantasma del fraude (uno que, de haberse concretado, por primera vez en la historia habría sido llevado a cabo por la oposición) e insistió con la idea de que hubo fallas en la fiscalización durante las PASO.
 
En cuanto al dólar, no dudó en culpar a la oposición. "El dólar a 60 pesos es el dólar Alberto Fernández y Techint, lo tengo clarísimo. Lo clavó a 60 que era lo que pedía el establishment a costa de los argentinos", disparó sin reacciones ni repreguntas a la vista.
 
Es evidente que el presidente Mauricio Macri ha decidido poner 'toda la carne en el asador' y a pesar de las críticas que ha tenido la polémica diputada de la Coalición Cívica, le da una segunda oportunidad. Y es que trascendió que será 'Lilita' quien llevará adelante lo que resta de campaña electoral de cara a octubre.
 
Mientras Macri le da 'el ok' a Carrió para que siga adelante con sus discutibles declaraciones, los periodistas difundieron un comunicado donde le advierten a la legisladora que sus afirmaciones son una especie de "intento de censura". Por su parte, el ministro Dietrich acompañará a Carrió en esta nueva misión imposible.
 
Tras describirse como "una porrista, como alguien que enciende" porque "habla desde el alma", Carrió exhortó nuevamente a votar por el presidente Macri, ya que, aseguró, es "el orden" ante "el caos" aunque admitió que "no comparto las posiciones del gobierno que dicen que el triunfo solo depende de una estabilidad de la moneda".
 
Por último manifestó: "cuando hay caos se vota el orden. ¿El orden es La Cámpora? ¿Es Cristina Kirchner? ¿Es (Axel) Kicillof? Jamás. El orden es Mauricio Macri", dijo en el canal ultra macrista 'TN', y reprodujo en 'Twitter'. A preparase  para todo tipo de exabruptos, porque Carrió es muy mala perdedora.
 
La Opinión Popular

23-08-2019 / 09:08
El seminario "Democracia y Desarrollo" del grupo Clarín, donde ayer se cruzaron Mauricio Macri y Alberto Fernández con apenas minutos de diferencia, probó con la misma nitidez que el charter de los banqueros brasileños que visitó al candidato del peronismo, que el poder se escurre como el agua. Y que a veces lo salpica a uno antes de tiempo.
 
¿No es acaso un riesgo para Alberto consumir los cien días de gracia de todo presidente incluso antes de sentarse en el sillón de Rivadavia? ¿No es peligroso el desgaste del cogobierno de facto al que lo forzó una victoria tan apabullante como la del 11?
 
¿Alcanza con decir, como ayer, "yo soy solo un candidato"? ¿Acaso le queda otra que ejercer durante la transición ese cogobierno lo más secretamente posible?
 
La designación de Hernán Lacunza es en sí misma un hito de ese cogobierno tácito. A Macri le permitió avanzar con el populismo de emergencia que decidió desplegar apenas perdió las PASO y que Nicolás Dujovne resistió atrincherado en el déficit cero comprometido ante el FMI.
 
A Fernández le abrió un canal de interlocución privilegiada: Lacunza fue durante muchos años (en la Fundación Capital y en el Banco Central) la mano derecha de Martín Redrado, el mismo que ayer Fernández reconoció ante la plana mayor de Clarín como uno de sus más asiduos consultores.
 
A Fernández también le aparecen insólitos aliados circunstanciales, como las petroleras. Los barones del crudo pusieron el grito en el cielo por el congelamiento preelectoral de combustibles, una puñalada que jamás esperaron del Macri que les dejó elegir al ministro del área apenas asumió.
 
Sus pataleos judiciales contra el congelamiento irán al fondo del cajón y ellos lo saben. Apenas procuran cubrirse con las demandas de eventuales juicios de accionistas o reguladores.
 
Pero sí pueden prosperar las objeciones de las provincias, que entran directamente a la Corte Suprema por la Secretaría de Originarios, llamada así precisamente porque los pleitos originarios que debía resolver el máximo tribunal eran los inter jurisdiccionales. Todo un reordenamiento del mapa de alianzas del poder en la Argentina.

22-08-2019 / 11:08
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