La Opinión Popular
                  20:03  |  Lunes 19 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumamos que no dicen la mitad de lo que pasa resulta que los diarios no existen". Mafalda
Recomendar Imprimir
Nacionales - 05-05-2019 / 11:05
EL MIEDO A CRISTINA, LA ÚNICA ESPERANZA DE MACRI

"Argentina is on the brink": La Argentina está al borde del abismo

Esta semana, la noticia más relevante es que la Argentina no cayó al abismo tan temido. La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina, que es mucho más trascendente de lo que parece.
Esta semana, la noticia más relevante es que la Argentina no cayó al abismo tan temido. La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina, que es mucho más trascendente de lo que parece.
 
El día clave era el lunes. Unos minutos antes de la apertura de los mercados, el Banco Central sorprendió con un comunicado que cambiaría todo: anunció que se disponía a intervenir en el mercado de divisas, cuando lo creyera necesario, con los montos que decidiera, con tal de frenar el dólar. Eso desactivó la inminente corrida y la Argentina se alejó unos pasos del abismo.
 
La explicación acerca de por qué han sucedido estos hechos revolucionarios dependerá de quien la cuente. En la Casa Rosada dirán que Mauricio Macri es un hombre confiable para el mundo y por eso la Argentina tiene esas ventajas. Pero, si esto ocurre, ¿por qué los capitales se van? ¿Por qué el riesgo país está tan alto? ¿Por qué la tasa de interés tiene estos niveles y, sin embargo, no alcanzan para convencer a nadie?
 
El Fondo Monetario nunca hubiera tomado decisiones tan drásticas y contrarias a su opinión, si la Argentina no fuera una pieza importante en el tablero político del Cono Sur. Estados Unidos es un actor clave en el Fondo. Solo la presión de la Casa Blanca puede explicar el giro copernicano de esta semana.
 
América Latina está gobernada mayoritariamente en estos años por dirigentes más amigables con los Estados Unidos que los de la década pasada. Pero esa suma y resta da distinto si se mira hacia los países más poderosos.
 
En México, gobierna Antonio López Obrador, probablemente el presidente más distante de Washington en muchas décadas. En Venezuela, Maduro. Jair Bolsonaro, en Brasil, es un presidente mucho más conflictivo y menos exitoso de lo que esperaban sus aliados.
 
En ese contexto, la Argentina de Macri es un aliado clave. La derrota de Macri a manos de Cristina sería otro golpe para la política de Trump en la región.
 
Las cosas nunca son del todo lineales, pero es difícil no percibir el componente electoral que jugó en la magnitud de los préstamos y en la decisión de intervenir en el mercado de divisas exactamente en el momento en que apareció la primera encuesta donde la ex presidenta se imponía claramente en el ballotage.
 
El miedo a Cristina provocó que Macri tuviera un arma más para poder controlar el dólar, tal vez aminorar la inflación, quizás llegar a las elecciones en un contexto económico más benigno y, quien dice, lograr así, aunque sea de manera agónica, su reelección.

 
El miedo a Cristina, la única esperanza de Macri
 
El jueves 25 de abril, el influyente diario británico Financial Times publicó un título estremecedor: "Argentina is on the brink". La Argentina está al borde del abismo, tradujeron unos. La Argentina está en la cornisa, tradujeron otros.
 
La semana que termina tuvo varias noticias destacadas -el paro de Hugo Moyano, la sublevación de la oposición venezolana, el éxito del libro "Sinceramente", de Cristina Kirchner. Sin embargo, la noticia más relevante es que este es un fin de semana relativamente tranquilo. Es decir, que la Argentina no cayó al abismo tan temido.
 
La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina Kirchner, que es mucho más trascendente de lo que parece.
 
La nota del Financial Times recuerda a otra muy similar que se publicó en abril del año pasado, cuando arrancaba la corrida que cambió al país. En ese entonces, Forbes publicó otra llamada "Es tiempo de huir de la Argentina". Sin embargo, los efectos de una y otra nota, hasta ahora, fueron distintos.
 
El FT ubicó a la Argentina "on the brink", cuando el dólar había llegado a los 47 pesos, el jueves de la semana anterior. Esa semana terminó en un clima de enorme inestabilidad con una clara tendencia alcista.
 
El día clave era el lunes. Unos minutos antes de la apertura de los mercados, el Banco Central sorprendió con un comunicado que cambiaría todo: anunció que se disponía a intervenir en el mercado de divisas, cuando lo creyera necesario, con los montos que decidiera, con tal de frenar el dólar. Eso desactivó la inminente corrida y la Argentina se alejó unos pasos del abismo.
 
El comunicado del Banco Central fue sorprendente porque contrariaba lo anunciado hasta el cansancio por el Fondo Monetario Internacional, esto es, que no le permitiría a la Argentina gastar reservas para contener el dólar por debajo del techo de la banda fijada en octubre pasado.
 
El FMI mantenía una postura muy rígida sobre el tema, entre otras razones, porque recuerda lo ocurrido en la Argentina previo a la ruptura de la convertibilidad. En aquel entonces el Banco Central gastó casi todas las reservas para satisfacer la fuga de capitales, pero no logró evitar la crisis. Fue plata quemada.
 
Esa experiencia, donde los préstamos del Fondo terminaban en manos de audaces inversores privados, generó una crisis en el organismo internacional y se prometieron nunca más repetir la historia.
 
Sin embargo, el último fin de semana, cuando Argentina parecía caer al abismo, esa rigidez se esfumó en segundos.
 
No es la primera vez que el gobierno de Mauricio Macri le tuerce la mano al staff del Fondo Monetario. En el año 2018, Macri consiguió que le enviaran una cantidad de dinero inverosímil. Nunca un país recibió tanta plata del FMI y, probablemente, nunca más volverá a recibirla.
 
Ahora logró que, contra toda su tradición y convicciones, los técnicos del Fondo le permitieran usar los dólares prestados para controlar el tipo de cambio. Parecía, hasta el lunes, un imposible.
 
La explicación acerca de por qué han sucedido estos hechos revolucionarios dependerá de quien la cuente. En la Casa Rosada dirán que Macri es un hombre confiable para el mundo y por eso la Argentina tiene esas ventajas.
 
Pero, si esto ocurre, ¿por qué los capitales se van? ¿Por qué el riesgo país está tan alto? ¿Por qué la tasa de interés tiene estos niveles y, sin embargo, no alcanzan para convencer a nadie?
 
Ese contraste encuentra una lógica en la definición de la expresión "el mundo". No se trata de capitales que decidan llegar para inversiones productivas, ni tampoco financieras. El mundo es un eufemismo para definir al Departamento de Estado.
 
El Fondo Monetario nunca hubiera tomado decisiones tan drásticas y contrarias a su opinión, si la Argentina no fuera una pieza importante en el tablero político del Cono Sur. Estados Unidos es un actor clave en el Fondo.  Solo la presión de la Casa Blanca puede explicar el giro copernicano de esta semana.
 
América Latina está gobernada mayoritariamente en estos años por dirigentes más amigables con los Estados Unidos que los de la década pasada. Pero esa suma y resta da distinto si se mira hacia los países más poderosos.
 
En México, gobierna Antonio López Obrador, probablemente el presidente más distante de Washington en muchas décadas. En Venezuela, Maduro. Jair Bolsonaro, en Brasil, es un presidente mucho más conflictivo y menos exitoso de lo que esperaban sus aliados.
 
En ese contexto, la Argentina de Macri es un aliado clave. La derrota de Macri a manos de Cristina Kirchner sería otro golpe para la política de Trump en la región.
 
Las cosas nunca son del todo lineales, pero es difícil no percibir el componente electoral que jugó en la magnitud de los préstamos y en la decisión de intervenir en el mercado de divisas exactamente en el momento en que apareció la primera encuesta donde la ex presidenta se imponía claramente en el ballotage.
 
El miedo a Cristina provocó que Macri tuviera un arma más para poder controlar el dólar, tal vez aminorar la inflación, quizás llegar a las elecciones en un contexto económico más benigno y, quien dice, lograr así, aunque sea de manera agónica, su reelección.
 
Ese miedo, por supuesto, también juega su rol fronteras adentro. Es muy interesante percibir lo que ocurrió en los sondeos de opinión desde que se conoció la encuesta de Isonomía donde la ex presidenta la llevaba nueve puntos a Macri en un ballotage.
 
Día tras días, los números se fueron emparejando hasta colocar al Presidente, de nuevo, en una posición competitiva. Eso obedece a varias razones: una de ellas es que el miedo de un sector de los independientes al regreso del kirchnerismo provocó que rápidamente se inclinaran por Macri.
 
A eso ayudó otro factor. Hasta la semana pasada, la ex presidenta era una candidata muda. Dejaba que Macri se cociera en la salsa que preparó el enfoque económico de su Gobierno. Si la gente se olvidaba de ella, mejor. Lo importante era que recordaran la caída del poder adquisitivo, la inestabilidad económica, la falta de futuro. Así, elegirían a la mejor herramienta para castigarlo, es decir, a ella.
 
Pero, de repente, Cristina apareció. El primer hecho fue el lanzamiento de "Sinceramente", cuyo impresionante éxito editorial la puso en primer plano y contribuyó a definir un debate clave para esta campaña electoral.
 
¿Cristina cambió y se transformó en una especie de Nelson Mandela, el líder sudafricano temido por los blancos que, cuando llegó al poder, luego hacer estado 25 años preso, en lugar de vengarse reconcilió al país? ¿O sigue siendo la misma de siempre, con sus rabietas, sus deseos de revancha, su admiración por líderes totalitarios, su incapacidad de reflexionar? Sinceramente es un buen título para su libro. No tiene nada de hipócrita. Es la misma de entonces.
 
A eso se le agregó el paro de Moyano, irrelevante para frenar el plan económico, pero muy funcional para el Gobierno, la incapacidad del kirchnerismo para despegarse de Maduro cada vez que Venezuela explota, las amenazas de Máximo Kirchner de no pagar la deuda, y, frutilla del postre, la propuesta de despedir a todos los jueces del país que lanzó un grupo de intelectuales kirchneristas.
 
Cuando el kirchnerismo se despliega, lo hace con toda su fuerza. Y el Gobierno festeja, como tantas otras veces.
 
Así las cosas, termina una semana en la que el miedo a Cristina forzó al Fondo a permitir algo impensable y emparejó las encuestas.
 
No es demasiado, para un Gobierno, apostar todo al rechazo que genera su enemigo. Pero es lo que hay.
 
¿Alcanzará esta vez para vencerla, como sucedió en casi todas las elecciones desde que, en 2007, ella llegó al poder?
 
Pasarán muchas cosas aun antes de que se conozca la respuesta a esa pregunta.
 
Por pronto, la Argentina se alejó unos centímetros del abismo.
 
Algo es algo.
 
Por Ernesto Tenembaum
 
Fuente: Infobae
 

Agreganos como amigo a Facebook
19-08-2019 / 09:08
Aunque el Gobierno de la alianza Cambiemos insiste y tiene fe en que en las venideras elecciones de octubre se puede 'dar vuelta todo', una encuesta reveló que la brecha entre el candidato presidencial Alberto Fernández (Frente de Todos) y Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) es cada vez más amplia e irremontable.
 
Y es que según un estudio que realizó el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), los 15.57 puntos que sacó Alberto a Macri en las elecciones PASO, se convertirían hoy en, como mínimo, 19 puntos. "Pero si se realiza un reparto de los que aún están indecisos, la diferencia a favor del binomio del Frente de Todos treparía a 20,4 puntos, con FF llegando a más del 53% de los votos", reza el estudio.
 
Los números de la encuesta de CEOP son sobre un total de 1.800 personas entrevistadas por el sistema llamado CATI, Computer-Assisted Telephones Interviewing, que consiste en que una computadora realiza los llamados, pero la encuesta la hace un operador dialogando con el entrevistado. Permite un mejor abordaje y mayor precisión en los datos.
 
La encuesta también reflejó que sólo un 35,2% opina bien o muy bien del presidente Macri, lo que significa una especie de techo a su crecimiento. Es muy difícil que alguien consiga votos de quienes opinan mal o muy mal, que en este caso el número alcanza el 62,8%. Además, sólo el 27,9% de los entrevistados cree que las cosas pueden mejorar de aquí a fin de año, frente a un 64,4% que piensa que va a empeorar.
 
"La imagen positiva de Macri disminuyó algo más de tres puntos; también se fue para abajo la aprobación de su equipo de gobierno; la confianza en lo actuado por el Ejecutivo también bajó un par de puntos. No son indicadores alentadores: le fijan un tope que predice, al menos hasta el momento, problemas de crecimiento (y hasta cierta tendencia a la baja) en el potencial caudal de votos", detalla el informe de la CEOP.
 
La encuesta de CEOP indica también que la esperanza del macrismo referente a los votantes que no se presentaron, y de esta forma, cambiar el resultado para lograr un ballotage, tampoco es factible para el oficialismo, ya que según el estudio, con los 11 millones de sufragios del domingo más los 2 millones que no se presentaron pero se presentarían en octubre, igual la fórmula FF llegaría al 45%.
 
"Macri se impone a los Fernández en una sola categoría, la de los mayores de 60", detalla el estudio. Y es que entre las personas mayores de 60, el peronismo no suma tantos votos como esperaba: el estudio detalla que consigue el 38% sobre 50% de la totalidad de la población de esa edad, que han sido de los que más sufrieron al macrismo.
 
Por su parte, a Fernández lo prefiere la juventud: El Frente de Todos consiguió el 47% de los votos, pero en los jóvenes de 16 a 25 años llega al 61%. Del mismo modo, la CEOP reveló que el mayor respaldo a la fórmula FF proviene de los pobres. "La fórmula del Frente de Todos consigue el 55% de la intención de voto entre los humildes", detallan.
 
La Opinión Popular

18-08-2019 / 10:08
En la entrevista con el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, que le realizó el multimedio ultra macrista Clarín, en su departamento en Puerto Madero, este afirmó: "Lo que nosotros necesitamos es que la grieta se termine. No se puede vivir en una sociedad de los unos contra los otros, es imposible", dice el ex jefe de Gabinete de los Kirchner.
 
-¿Usted se ve a sí mismo como un dirigente kirchnerista?
-Si, yo soy un dirigente kirchnerista. Yo fundé el kirchnerismo con Néstor. Pero también fui crítico de otra etapa del kirchnerismo. Nosotros somos algo nuevo, somos mucho más que kirchnerismo. Es el reencuentro de un movimiento que alguna vez estuvo junto y otra vez se separó. Nosotros somos un tiempo de reencuentro, donde el kirchnerismo es una parte muy importante.
 
-O sea que no sería el candidato del kirchnerismo.
-Quiero ser el candidato de los argentinos, eso es lo que quiero. Terminemos de ponernos rótulos.
 
-Usted suele decir que el 80 por ciento de votos que tuvo originalmente son de Cristina Kirchner.
-Son de Cristina, y eso es verdad. Fue la gran base de sostén. Sigue siéndolo. Cristina es muy valorada por un número importante de argentinos. Y el resto es el peronismo, es Sergio Massa, es Vicky Donda, es Claudio Lozano y De Genaro. El resto es Pino Solanas e independientes como Lammens. Y el resto es Alberto Fernández. Parece estar siendo suficiente, porque la verdad es que nos da un número importante para pensar en la victoria.
 
-¿Es más que el peronismo?
-El espacio es más que el peronismo. Yo diría que somos el frente del encuentro, del reencuentro, de los que alguna vez estuvimos juntos y alguna vez nos distanciamos y supimos superar la grieta. Si ustedes quieren buscar un modelo de resolución de la grieta, piensen en Cristina y en Alberto Fernández. Lo que nosotros necesitamos es que la grieta se termine. No se puede vivir en una sociedad de los unos contra los otros, es imposible.

17-08-2019 / 11:08
Si tal como indica la lógica electoral, Mauricio Macri pierde las elecciones de octubre contra Alberto Fernández y deja la presidencia, se descuenta que verá complicado su frente judicial. Desde que llegó a la Casa Rosada, el actual primer mandatario sumó decenas de denuncias en su contra en las que también están involucrados muchos de sus millonarios funcionarios.
 
La gran mayoría de las acusaciones prosperaron y derivaron en causas judiciales. Y, se sabe, muchos de los expedientes comienzan a moverse en los tribunales de Comodoro Py cuando el acusado pierde el poder. Algunas de las causas emblemáticas contra Macri que podrían empezar a moverse tras la dura derrota en las PASO son las siguientes:
 
Deuda del Correo Argentino. El juez federal Ariel Lijo investiga si funcionarios del Gobierno cometieron algún delito en la negociación de la deuda del Correo -propiedad de la familia Macri- con el Ejecutivo. Hay muchos elementos que comprometen al actual Presidente, como la serie de reuniones que mantuvo con abogados de Correo.
 
Aportantes truchos. La causa en que se investiga las campañas electorales de Cambiemos alcanza, en última instancia, a Macri (y salpica a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal).
 
Parques Eólicos. Macri y distintos funcionarios nacionales fueron acusados en 2018 de favorecer de "manera ilegal" al grupo empresario de la famiglia presidencial en negocios vinculados a concesiones de parques eólicos. Según la acusación, el grupo obtuvo ganancias por casi u$s50 millones en pocos meses gracias a una maniobra fraudulenta.
 
Termoeléctricas. Se investiga al Poder Ejecutivo y a las empresas Iecsa (ahora Sacde) e Isolux por un supuesto pago del Gobierno, en carácter de resarcimiento, para que abandonasen la construcción y explotación de las centrales termoeléctricas Ensenada Barragán y Brigadier López.
 
Peajes. Denunciaron penalmente a Macri por los delitos e irregularidades que surgen del proceso de renegociación integral del contrato de concesión concluido en 2018.
 
Blanqueo de capitales. El hermano del Presidente, Gianfranco Macri, blanqueó 35,5 millones de dólares o, en pesos al momento de los hechos, 622 millones. Hubo varios familiares de funcionarios que ingresaron a la moratoria.
 
Otros casos que se suman: Un expediente poco conocido es el de las Energéticas, otro es el D'Alessiogate por espionaje ilegal. Allí se investiga el rol de la AFI, que están al mando del íntimo amigo del Presidente, Gustavo Arribas. La causa por el Soterramiento del Tren Sarmiento podría complicar al primo del Presidente, Angelo Calcaterra, que había sido excluido del procesamiento de forma escandalosa. Ya Presidente, Macri avaló que se pagase  una cifra millonaria para impulsar esa obra, que era objeto de análisis judicial por fuertes sospechas de corrupción en la adjudicación de la misma. Y siguen las causas...

17-08-2019 / 10:08
Carlos Heller fue clarito. El Banco Central estaba vendiendo 800 millones de dólares por día para frenar el dólar hasta el viernes anterior a las PASO y a partir del lunes vendió la mitad de esa cifra y salió tarde al mercado.
 
El ex titular del BC, Martin Redrado, afirmó en declaraciones radiales que "el Presidente dijo el día lunes 'que el dólar se vaya a donde se tenga que ir de manera tal que los argentinos aprendan a quién votaron'".
 
La decisión delincuencial de soltar un dólar que durante los cuatro años de macrismo nunca dejó de subir hasta el infinito y más allá, le robó más del 20 por ciento al salario de los trabajadores. Macri ha sido un gobernante desastroso y peor perdedor.
 
El mago sin trucos ya no tiene nada para mostrar. Empobreció al país, saqueó el bolsillo de los trabajadores, de la clase media, de pequeños y medianos empresarios y a varios de los grandes, como Techint que perdió millones por la caída de sus acciones en Wall Street, o Arcor que se declaró en concurso de acreedores igual que cientos de otras empresas.
 
Pero Arcor y Techint impulsaron desde AEA la demolición del gobierno K para instalar el actual.
 
La historia, con su falta de piedad, ahora se está devorando a Macri y a los empresarios que lo impulsaron por su propia avaricia. Por no dar algo, quisieron todo y casi perdieron hasta los calzones.
 
Salvo las privatizadas, las petroleras y mineras, más los bancos, los grandes exportadores de soja y los amigos de Macri, los demás miraron con la ñata contra el vidrio cómo ese grupo se enriquecía.
 
Varios lo siguen apoyando inmolándose en las mentiras que ayudaron a engendrar. Los más vuelven la mirada hacia el peronismo y tratan reacomodarse antes de retomar una nueva disputa por el poder.
 
Alberto Fernández se ha reunido con el señor Mercado libre, Marcos Galperín, y recibió el respaldo del constructor Alberto Costantini y hasta hubo versiones  sobre una reunión con el mismísimo señor Clarín Magneto.
 
El urnazo del domingo produjo una semana de versiones tormentosas. Se dijo que rodaba la cabeza del responsable de la campaña macrista, el jefe de Gabinete, Marcos Peña y que lo mismo pasaría con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el "che pibe" del FMI.
 
El chimento tenía sentido. Las derrotas tienen un costo. El jefe de campaña derrapó mal y la causa de la derrota fue una crisis en la economía frente a la que el gobierno se mostró incompetente. Sonó fuerte el jueves, pero al otro día ya había sido desmentida.

16-08-2019 / 12:08
La situación política en la Argentina es muy delicada. Como hace mucho tiempo no pasaba. Tras el peligroso ataque de furia del Presidente Mauricio Macri contra los votantes, el mandatario habló con Alberto Fernández para calmar las aguas.
 
El candidato del Frente de Todos siguió con su tono moderado explicando que "los resortes del Estado estaban en manos de Cambiemos" y buscó tranquilizar a la opinión pública. Todo lo contrario a lo que hicieron en las últimas horas: Elisa Carrió, Casero y Etchecopar, la avanzada del macrismo más fanático y psicótico.
 
"¡Cobardes los que se borran, los que se van de viaje! ¡Esta batalla se gana con el alma, con Dios! ¡Vamos a ganar por paliza! ¡Nos van a sacar muertos de Olivos!", escupió más sacada que nunca la diputada nacional Elisa Carrió durante un mitin político de Cambiemos en el Centro Cultural Kirchner que el todopoderoso Hernán Lombardi ofrendó como si se tratara del salón de alguno de sus hoteles.
 
La avanzada psicótica del sector más extremo de Cambiemos / Juntos por el Cambio tiene esta semana un clímax inédito incluso en tiempos del más furioso antiperonismo. Carrió disparó sin filtro y a sus declaraciones incendiarias (mientras el gobierno nacional intenta frenar el desastre que le estalló en las manos tras casi cuatro años de ajuste) se suma la verborragia imparable de otros dos alfiles del macrismo talibán: Baby Etchecopar y Alfredo Casero.
 
El conductor radial y televisivo, visiblemente descolocado, compartió entre sus contactos vía Whatsapp un video en el que dice estar "encerrado" en el muy amplio living de su casa. A lo largo de dos minutos irrisorios, el actor reconoce los "errores" de Mauricio Macri y arremete con una diatriba de presunto pedido de auxilio dirigido "a los que están en Miami, en España o Portugal".
 
"Nos han copado los que se robaron un PBI completo", dice entre otros lugares comunes absurdos de la cantinela del antikirchnerismo. "Vamos en vías de ser la peor Venezuela", expele en su discurso. "Nunca pensé que nos iban a echar de nuestra patria. Les pido por favor", delira también casi al borde del llanto.
 
Por su parte, el inimputable Alfredo Casero hizo lo propio con otro video en el que mostró sus tropiezos dialécticos y sus problemas de discurso cuando se pone nervioso. Desde España, le habló al presidente Macri: "Lo que tiene que hacer como un funcionario al que le pusimos la fuerza para ver lo que podía hacer... por lo menos maneje las cosas coherentemente hasta el final", dijo a través de sus redes sociales. "Tenemos que ser los que recordemos la gente que nos va a gobernar (sic)", apuntó, y agregó: "Todo cagueta que se de por vencido está del otro lado (sic)".
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar