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“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Nacionales - 05-05-2019 / 11:05
EL MIEDO A CRISTINA, LA ÚNICA ESPERANZA DE MACRI

"Argentina is on the brink": La Argentina está al borde del abismo

Esta semana, la noticia más relevante es que la Argentina no cayó al abismo tan temido. La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina, que es mucho más trascendente de lo que parece.
Esta semana, la noticia más relevante es que la Argentina no cayó al abismo tan temido. La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina, que es mucho más trascendente de lo que parece.
 
El día clave era el lunes. Unos minutos antes de la apertura de los mercados, el Banco Central sorprendió con un comunicado que cambiaría todo: anunció que se disponía a intervenir en el mercado de divisas, cuando lo creyera necesario, con los montos que decidiera, con tal de frenar el dólar. Eso desactivó la inminente corrida y la Argentina se alejó unos pasos del abismo.
 
La explicación acerca de por qué han sucedido estos hechos revolucionarios dependerá de quien la cuente. En la Casa Rosada dirán que Mauricio Macri es un hombre confiable para el mundo y por eso la Argentina tiene esas ventajas. Pero, si esto ocurre, ¿por qué los capitales se van? ¿Por qué el riesgo país está tan alto? ¿Por qué la tasa de interés tiene estos niveles y, sin embargo, no alcanzan para convencer a nadie?
 
El Fondo Monetario nunca hubiera tomado decisiones tan drásticas y contrarias a su opinión, si la Argentina no fuera una pieza importante en el tablero político del Cono Sur. Estados Unidos es un actor clave en el Fondo. Solo la presión de la Casa Blanca puede explicar el giro copernicano de esta semana.
 
América Latina está gobernada mayoritariamente en estos años por dirigentes más amigables con los Estados Unidos que los de la década pasada. Pero esa suma y resta da distinto si se mira hacia los países más poderosos.
 
En México, gobierna Antonio López Obrador, probablemente el presidente más distante de Washington en muchas décadas. En Venezuela, Maduro. Jair Bolsonaro, en Brasil, es un presidente mucho más conflictivo y menos exitoso de lo que esperaban sus aliados.
 
En ese contexto, la Argentina de Macri es un aliado clave. La derrota de Macri a manos de Cristina sería otro golpe para la política de Trump en la región.
 
Las cosas nunca son del todo lineales, pero es difícil no percibir el componente electoral que jugó en la magnitud de los préstamos y en la decisión de intervenir en el mercado de divisas exactamente en el momento en que apareció la primera encuesta donde la ex presidenta se imponía claramente en el ballotage.
 
El miedo a Cristina provocó que Macri tuviera un arma más para poder controlar el dólar, tal vez aminorar la inflación, quizás llegar a las elecciones en un contexto económico más benigno y, quien dice, lograr así, aunque sea de manera agónica, su reelección.

 
El miedo a Cristina, la única esperanza de Macri
 
El jueves 25 de abril, el influyente diario británico Financial Times publicó un título estremecedor: "Argentina is on the brink". La Argentina está al borde del abismo, tradujeron unos. La Argentina está en la cornisa, tradujeron otros.
 
La semana que termina tuvo varias noticias destacadas -el paro de Hugo Moyano, la sublevación de la oposición venezolana, el éxito del libro "Sinceramente", de Cristina Kirchner. Sin embargo, la noticia más relevante es que este es un fin de semana relativamente tranquilo. Es decir, que la Argentina no cayó al abismo tan temido.
 
La historia de cómo se evitó ese derrumbe es muy ilustrativa de cómo funciona la dinámica política y económica en estas semanas, de los factores de poder involucrados y del rol que está teniendo el miedo al triunfo de Cristina Kirchner, que es mucho más trascendente de lo que parece.
 
La nota del Financial Times recuerda a otra muy similar que se publicó en abril del año pasado, cuando arrancaba la corrida que cambió al país. En ese entonces, Forbes publicó otra llamada "Es tiempo de huir de la Argentina". Sin embargo, los efectos de una y otra nota, hasta ahora, fueron distintos.
 
El FT ubicó a la Argentina "on the brink", cuando el dólar había llegado a los 47 pesos, el jueves de la semana anterior. Esa semana terminó en un clima de enorme inestabilidad con una clara tendencia alcista.
 
El día clave era el lunes. Unos minutos antes de la apertura de los mercados, el Banco Central sorprendió con un comunicado que cambiaría todo: anunció que se disponía a intervenir en el mercado de divisas, cuando lo creyera necesario, con los montos que decidiera, con tal de frenar el dólar. Eso desactivó la inminente corrida y la Argentina se alejó unos pasos del abismo.
 
El comunicado del Banco Central fue sorprendente porque contrariaba lo anunciado hasta el cansancio por el Fondo Monetario Internacional, esto es, que no le permitiría a la Argentina gastar reservas para contener el dólar por debajo del techo de la banda fijada en octubre pasado.
 
El FMI mantenía una postura muy rígida sobre el tema, entre otras razones, porque recuerda lo ocurrido en la Argentina previo a la ruptura de la convertibilidad. En aquel entonces el Banco Central gastó casi todas las reservas para satisfacer la fuga de capitales, pero no logró evitar la crisis. Fue plata quemada.
 
Esa experiencia, donde los préstamos del Fondo terminaban en manos de audaces inversores privados, generó una crisis en el organismo internacional y se prometieron nunca más repetir la historia.
 
Sin embargo, el último fin de semana, cuando Argentina parecía caer al abismo, esa rigidez se esfumó en segundos.
 
No es la primera vez que el gobierno de Mauricio Macri le tuerce la mano al staff del Fondo Monetario. En el año 2018, Macri consiguió que le enviaran una cantidad de dinero inverosímil. Nunca un país recibió tanta plata del FMI y, probablemente, nunca más volverá a recibirla.
 
Ahora logró que, contra toda su tradición y convicciones, los técnicos del Fondo le permitieran usar los dólares prestados para controlar el tipo de cambio. Parecía, hasta el lunes, un imposible.
 
La explicación acerca de por qué han sucedido estos hechos revolucionarios dependerá de quien la cuente. En la Casa Rosada dirán que Macri es un hombre confiable para el mundo y por eso la Argentina tiene esas ventajas.
 
Pero, si esto ocurre, ¿por qué los capitales se van? ¿Por qué el riesgo país está tan alto? ¿Por qué la tasa de interés tiene estos niveles y, sin embargo, no alcanzan para convencer a nadie?
 
Ese contraste encuentra una lógica en la definición de la expresión "el mundo". No se trata de capitales que decidan llegar para inversiones productivas, ni tampoco financieras. El mundo es un eufemismo para definir al Departamento de Estado.
 
El Fondo Monetario nunca hubiera tomado decisiones tan drásticas y contrarias a su opinión, si la Argentina no fuera una pieza importante en el tablero político del Cono Sur. Estados Unidos es un actor clave en el Fondo.  Solo la presión de la Casa Blanca puede explicar el giro copernicano de esta semana.
 
América Latina está gobernada mayoritariamente en estos años por dirigentes más amigables con los Estados Unidos que los de la década pasada. Pero esa suma y resta da distinto si se mira hacia los países más poderosos.
 
En México, gobierna Antonio López Obrador, probablemente el presidente más distante de Washington en muchas décadas. En Venezuela, Maduro. Jair Bolsonaro, en Brasil, es un presidente mucho más conflictivo y menos exitoso de lo que esperaban sus aliados.
 
En ese contexto, la Argentina de Macri es un aliado clave. La derrota de Macri a manos de Cristina Kirchner sería otro golpe para la política de Trump en la región.
 
Las cosas nunca son del todo lineales, pero es difícil no percibir el componente electoral que jugó en la magnitud de los préstamos y en la decisión de intervenir en el mercado de divisas exactamente en el momento en que apareció la primera encuesta donde la ex presidenta se imponía claramente en el ballotage.
 
El miedo a Cristina provocó que Macri tuviera un arma más para poder controlar el dólar, tal vez aminorar la inflación, quizás llegar a las elecciones en un contexto económico más benigno y, quien dice, lograr así, aunque sea de manera agónica, su reelección.
 
Ese miedo, por supuesto, también juega su rol fronteras adentro. Es muy interesante percibir lo que ocurrió en los sondeos de opinión desde que se conoció la encuesta de Isonomía donde la ex presidenta la llevaba nueve puntos a Macri en un ballotage.
 
Día tras días, los números se fueron emparejando hasta colocar al Presidente, de nuevo, en una posición competitiva. Eso obedece a varias razones: una de ellas es que el miedo de un sector de los independientes al regreso del kirchnerismo provocó que rápidamente se inclinaran por Macri.
 
A eso ayudó otro factor. Hasta la semana pasada, la ex presidenta era una candidata muda. Dejaba que Macri se cociera en la salsa que preparó el enfoque económico de su Gobierno. Si la gente se olvidaba de ella, mejor. Lo importante era que recordaran la caída del poder adquisitivo, la inestabilidad económica, la falta de futuro. Así, elegirían a la mejor herramienta para castigarlo, es decir, a ella.
 
Pero, de repente, Cristina apareció. El primer hecho fue el lanzamiento de "Sinceramente", cuyo impresionante éxito editorial la puso en primer plano y contribuyó a definir un debate clave para esta campaña electoral.
 
¿Cristina cambió y se transformó en una especie de Nelson Mandela, el líder sudafricano temido por los blancos que, cuando llegó al poder, luego hacer estado 25 años preso, en lugar de vengarse reconcilió al país? ¿O sigue siendo la misma de siempre, con sus rabietas, sus deseos de revancha, su admiración por líderes totalitarios, su incapacidad de reflexionar? Sinceramente es un buen título para su libro. No tiene nada de hipócrita. Es la misma de entonces.
 
A eso se le agregó el paro de Moyano, irrelevante para frenar el plan económico, pero muy funcional para el Gobierno, la incapacidad del kirchnerismo para despegarse de Maduro cada vez que Venezuela explota, las amenazas de Máximo Kirchner de no pagar la deuda, y, frutilla del postre, la propuesta de despedir a todos los jueces del país que lanzó un grupo de intelectuales kirchneristas.
 
Cuando el kirchnerismo se despliega, lo hace con toda su fuerza. Y el Gobierno festeja, como tantas otras veces.
 
Así las cosas, termina una semana en la que el miedo a Cristina forzó al Fondo a permitir algo impensable y emparejó las encuestas.
 
No es demasiado, para un Gobierno, apostar todo al rechazo que genera su enemigo. Pero es lo que hay.
 
¿Alcanzará esta vez para vencerla, como sucedió en casi todas las elecciones desde que, en 2007, ella llegó al poder?
 
Pasarán muchas cosas aun antes de que se conozca la respuesta a esa pregunta.
 
Por pronto, la Argentina se alejó unos centímetros del abismo.
 
Algo es algo.
 
Por Ernesto Tenembaum
 
Fuente: Infobae
 

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24-05-2019 / 08:05
La recuperación de los bonos de la deuda argentina, el descenso del riesgo país a mínimos en un mes y la calma cambiaria de la semana posterior a la mayor sorpresa política del año no se explica exclusivamente porque Alberto Fernández haya enviado señales de moderación a los mercados en cuanta entrevista concedió desde el momento en que Cristina lo ungió como precandidato a presidente, con ella misma como candidata a vice.
 
Tampoco obedece a que, como quería el oficialismo y su circulito rojo, la foto del primer juicio oral contra la ex presidenta haya socavado seriamente la intención de voto a su favor, hoy superior a la de Mauricio Macri en todas las encuestas.
 
El rebote de los bonos de la deuda -nada espectacular, pero sí un alivio tras el derrumbe de lo que va de 2019- no implica tampoco que el mercado augure buen futuro al plan económico oficial. El Banco Central, de hecho, acaba de exhibir que la fuga de divisas fue 14 veces mayor que el superávit de cuenta corriente y volvió a niveles que solo había tocado en agosto del año pasado, en vísperas de la corrida que eyectó a "Toto" Caputo.
 
El factor secreto que hizo subir los bonos y bajar el riesgo país fue, como casi siempre, un rumor. Un rumor que propalaron desde el Ministerio de Hacienda acerca de los motivos que llevaron a Cristina a ceder la cabeza de la lista presidencial al primer kirchnerista fuera de Santa Cruz, devenido un feroz crítico durante su último mandato.
 
Lo que vendió el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y que compró el puñado de operadores con espaldas suficientes para mover las cotizaciones en la Gran Manzana, fue que Cristina se bajó de la contienda porque ya estaba segura de que perdía. El "albertazo", celebrado por su feligresía como una jugada maestra para unificar a la oposición, fue según esa interpretación, apenas un gesto de impotencia.
 
"Es un puppet (títere) que puso ella. Y si puso un puppet es porque pierde y no quiere ser ella la derrotada", le dijo un operador a un ex funcionario que quiso saber el lunes cómo se interpretaba la decisión desde aquellos rascacielos. Al argentino le pareció raro un análisis tan lapidario en medio del desconcierto que todavía reinaba en Buenos Aires. Entonces repreguntó, hasta que el otro admitió que no era una idea suya. Se lo habían dicho desde el Palacio de Hacienda.
 
Por escrito, los bancos de inversión fueron más cautelosos. A los clientes de Goldman Sachs, el analista Alberto Ramos les recomendó aguardar la respuesta de Macri y las primeras encuestas sobre el nuevo escenario. También "monitorear el rol que los asesores más heterodoxos de CFK pueden tener a la hora de dar forma al programa económico de Alberto Fernández". Una frase que alude inequívocamente al riesgo Kicillof, atenuado por la crisis entre industriales y comerciantes pero todavía muy gravitante entre financistas, petroleros y ruralistas.

24-05-2019 / 08:05
El caso conmocionó a la comunidad de San Miguel del Monte, un pueblo de 21.000 habitantes ubicado a 107 kilómetros de Capital Federal, y también a todo el país. Cinco chicos que viajaban a bordo de un Fiat 147 fueron perseguidos por la Policía Bonaerense y terminaron chocando contra el acoplado de un camión, no sin antes recibir disparos por parte de los oficiales.
 
Los chicos estaban paseando, no habían hecho nada y el móvil los perseguía a los tiros. Cuatro de ellos murieron: Danilo Sansone de 13 años, había fallecido junto a Camila López (13), Gonzalo Domínguez (14) y Carlos Suárez (22). Rocío Guagliarello (13) es una de las adolescentes aún lucha por su vida.
 
Esta vez, en San Miguel del Monte, la mentira para encubrir un nuevo caso de gatillo fácil tuvo patas cortas. La supuesta "linterna" que, según los policías, había sido direccionada hacia el Fiat 147 Spazio durante la persecución mortal del lunes a la madrugada, era un arma reglamentaria de la Bonaerense que hirió a uno de los cuatro jóvenes que murieron al estrellarse el auto contra un camión estacionado.
 
El fiscal de Cañuelas a cargo de la causa, Lisandro Damonte, tiene como imputados a siete policías, cinco de los cuales ya se encuentran detenidos. Entre los apresados está al menos uno de los que apretaron el gatillo, balazos cuya existencia había sido denunciada desde el principio por varios testigos presenciales.
 
Esos testigos tuvieron que ratificar sus dichos en sede judicial, porque en el acta de instrucción primaria de la policía, en lugar de señalar que habían escuchado "disparos", se había señalado que sólo fueron "estruendos".
 
Los primeros cinco detenidos son el capitán Rubén Alberto García, el oficial Leandro Daniel Ecilape, el subinspector José Alfredo Domínguez, el oficial subayudante Mariano Ibañez y el oficial Manuel Monreal.
 
Los nombrados García y Ecilape serían los que iban en el primer móvil que perseguía al Fiat y del cual partieron los disparos, y fueron los primeros en ser desafectados de la fuerza policial, el miércoles, junto con el titular de la comisaría de Monte, subcomisario Julio Franco Micucci. A última hora fueron detenidos el oficial subayudante Cristian Righero, y el oficial Juan Gutiérrez.


La masacre de cuatro chicos en San Miguel del Monte, debido a la persecución policial que causó esta tragedia, no es casual: se origina en el discurso que avala la violencia estatal y el gatillo fácil que bajan Mauricio Macri, Patricia Bullrich y todo Cambiemos. Estas muertes son una consecuencia de la doctrina Chocobar. Ésta es la Argentina que no queremos más.

La Opinión Popular

23-05-2019 / 11:05
En marzo, la economía vivió su peor momento del gobierno de Mauricio Macri y las proyecciones privadas adelantan que podría haber caído más bajo durante abril.
 
El Indec publicó el EMAE del tercer mes del año, que no sólo mostró una contracción interanual de 6,8% del PBI sino también una de 1,3% libre de estacionalidad contra el tímido desempeño de febrero. Así, la producción demostró no haber tocado piso en su caída y el primer trimestre acumuló un negativo de 0,2% versus el cuarto del 2018.
 
La actividad económica sumó once meses consecutivos en rojo y tocó su punto más bajo de toda la era Cambiemos. De esta manera, llegó a su peor nivel desde el pozo de mediados del 2012. Los números son la contracara de los apretones monetario y fiscal. A eso se le sumó la dinámica volátil del tipo de cambio, que generó un desplome del salario real y del consumo.
 
Por eso, durante marzo los sectores que lideraron la caída fueron la industria y el comercio, que contrajeron 13,2% y 14,6% interanual, respectivamente. En rigor, excepto el agro, que mostró una mejora de 10,8%, ningún otro sector traccionó para arriba a la actividad.
 
Incluso la intermediación financiera, con la súper tasa promovida por el apretón monetario del BCRA y todo, sufrió una brutal caída de 13,9% interanual, la segunda más grande. Y es que comparó con un marzo de 2018 en el que el boom de las Lebac tocó el techo, justo antes de la explosión de abril, cuando arrancó la fuga en masa.
 
Desde ACM reseñaron: "Si bien creemos que la recuperación del agro contribuirá, las altas tasas de interés domésticas, superiores al 40% en términos reales, la falta de liquidez, la desaparición del crédito y la caída de salario real conjuntamente con el freno de la obra pública seguirán teniendo un mayor impacto".
 
En ese sentido, a partir de la difusión de estos datos la consultora LCG empeoró su proyección para el 2019 a (-2%). Para la Universidad Torcuato Di Tella (UTD), hay sólo 10% de chances de entrar en una fase expansiva en los próximos seis meses.
 
Con los datos de ayer hubo silencio oficial, aunque el Indec protagonizó un papelón en redes sociales, al destacar que marzo mostró mejoras estacionalizadas de 9,4% contra febrero. Una dinámica que en realidad se repite todos los años por el fin de las vacaciones y que obliga a mirar el dato desestacionalizado, que modera esos factores.
 
Así como las leves mejoras de diciembre-febrero encuentran explicación en el veranito financiero de estabilidad cambiaria y baja temporal de tasas, el desplome de marzo se entiende por el nuevo capítulo de devaluación, tarifazo e inflación de 4,7%, con nueva suba de tasas. Para abril, las perspectivas no son demasiado optimistas.
 
La Opinión Popular
 

23-05-2019 / 10:05
El lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández - Cristina Fernández provocó un verdadero terremoto político y dejó boquiabierto a más de un pre candidato, o con ilusiones a serlo, y sus respectivas fuerzas políticas.
 
Ese el caso de Alternativa Federal que aglutina a Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto y que venía teniendo muy buen diálogo con Roberto Lavagna. Sin embargo, la apuesta de Cristina que sea Alberto el que lidere la fórmula K además de dar un gesto de moderación hacia el poder político y económico -incluido el FMI-, busca dialogar con ese sector del peronismo.
 
Así las cosas, el gobernador cordobés Schiaretti se propuso a organizar a Alternativa Federal después de arrasar en las elecciones de su provincia. Prometía unir a todos los candidatos en una gran primaria sin Cristina y lejos de Cambiemos. Pero no logró atraer a Lavagna, que se alejó del espacio, ni tampoco le sacó a Massa una definición sobre su permanencia o un acuerdo con el kirchnerismo.
 
Para peor, los peronistas vieron como un gesto de debilidad la convocatoria del 'El Gringo' a Marcelo Tinelli y a Daniel Scioli. También cayó mal la foto que se sacó sonriente con Mauricio Macri en previa a la cena de los 'alternativos' en Tigre y las especulaciones que surgieron de esa charla de una hora.
 
En sintonía con el almanaque, el panorama externo empieza a ser definido. El kirchnerismo muestra la fórmula invertida Alberto - Cristina, a la vez que presiona sobre Massa y gobernadores del PJ. Y el macrismo, apenas pase la Convención radical, el lunes que viene, arrancará con su negociación interna de fondo.
 
Frente a ese cuadro electoral más acelerado, prolongar sus propias indefiniciones podría consumir también en días el renovado capital político de Schiaretti, en su papel de eje del reagrupamiento. Cortar una lánguida e improductiva línea de negociación con Lavagna fue de algún modo una medida sanitara para el peronismo federal.
 
"Esto va a terminar favoreciendo a Macri", coinciden, curiosamente, en el circuito de Alternativa Federal y en el entorno de Lavagna. No faltan miradas desconfiadas y hasta conspirativas, que parecen además atajos destinados a eludir la carga de responsabilidades o debilidades del propio espacio para superar la disputa.
 
Si nada cambia, la ruptura se convertiría en una mochila con pesados costos políticos y electorales, y tal vez por eso mismo ninguno quiere dar por cerrado el final. No sobra el tiempo: quedan apenas veinte días para intentar una recomposición. En tanto, Massa recuperó protagonismo y es el factor clave que puede definir el futuro de Alternativa Federal.
 
La Opinión Popular

22-05-2019 / 09:05
Tres días después que Cristina Fernández anunciara que secundará en la fórmula presidencial a Alberto Fernández, la parlamentaria del Mercosur por Cambiemos, Mariana Zuvic, anunció que denunciará al precandidato como "organizador de una asociación ilícita".
 
Este martes, en una entrevista con el canal ultra macrista TN, Zuvic dijo que Alberto Fernández formó una "asociación ilícita" con Ricardo Lorenzetti, uno de los jueces de la Corte Suprema, y el secretario penal del máximo tribunal, Fernando Javier Arnedo, para intentar "frenar el inicio del juicio" a CFK.
 
"Las últimas triquiñuelas en la Corte para intentar evitar esta situación" fueron "organizadas" por el precandidato presidencial del frente PJ-Unidad Ciudadana, lanzó Zuvic. "Acá hay nombre y apellido de personas responsables, entre ellos el testaferro político actual de Cristina que es Alberto Fernández", agregó.
 
Cabe recodar que Zuvic, junto a Elisa Carrió y Paula Oliveto, está siendo investigada por el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla por una presunta asociación ilícita que llevó adelante tareas de espionaje en el mundo político judicial y periodístico con fines extorsivos, de la mano del falso abogado y espía detenido, el macrista Marcelo D'Alessio.
 
Rápidamente, su anuncio generó mucha indignación en las redes sociales. Lo que más llamó la atención fue que recién ahora, una vez conocida la candidatura presidencial de Alberto F., Zuvic presentará la denuncia en su contra. ¿Por qué no lo denunció antes?
 
El gobierno de Mauricio Macri parece reaccionar con violencia al lanzamiento de la fórmula Alberto - Cristina. Pero muchos interpretaron que esta denuncia tiene motivaciones políticas / electoralistas, ya que, caso contrario, hubieran recurrido a la Justicia apenas se conocieron los hechos por los que acusa a Alberto F.
 
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