El desafío para las fuerzas populares y de izquierda es doble porque sin perder su identidad deben disputar con la derecha un electorado que se ha derechizado.
 
Los defensores de la "amplia avenida" del medio, que a esta altura tendría varios representantes, en Sergio Massa, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, presentan una salida con personalidad socialdemócrata.
 
Paradójicamente, los tres en algún momento fueron parte del esquema de alianzas del peronismo-kirchnerismo, pero ahora van acompañados por socialistas santafesinos y algunos radicales espantados por el desastre que provocaron con Macri.
 
No aceptan la polarización que revelan las encuestas y se ilusionan con superar a Macri en la primera vuelta para disputar el ballottage con el respaldo de los votos macristas residuales ante Cristina Kirchner.
 
La experiencia europea y norteamericana y aquí en Argentina con la Alianza demostró que esta corriente tuvo su oportunidad y fracasó en ese doble desafío, porque perdió identidad al ser cooptada por las políticas neoliberales. Y porque no supo contener los reclamos populares que provocan esas políticas. Terminaron por convertirse en lo que supuestamente debían confrontar.
 
'/> No habrá nada peor que otro gobierno de Macri / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  17:08  |  Domingo 18 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
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"Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumamos que no dicen la mitad de lo que pasa resulta que los diarios no existen". Mafalda
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Nacionales - 20-04-2019 / 08:04
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

No habrá nada peor que otro gobierno de Macri

No habrá nada peor que otro gobierno de Macri
En medio de anuncios de tarifazos y aumentos, el Presidente mostró conciencia y determinación. Por eso, para estar a tono, aumentó sus días de vacaciones. Además, ante las críticas por sus reiterados descansos, el mandatario explicó que eligió mantenerse desocupado “en solidaridad con los empleados públicos despedidos”. Mientras descansa en Córdoba, el jefe de Estado reflexiona sobre la actualidad y sobre los “grandes males” de los argentinos: la poca cultura del trabajo, la vagancia y las autocondonaciones de deuda.
Aunque todas las encuestas muestran a Cristina Kirchner ganadora de la primera vuelta y luego en la segunda con más de cinco puntos de diferencia sobre Mauricio Macri, el verdadero problema está en los más de 25 por ciento de indecisos, la mayoría de ellos, ex votantes del macrismo y con marcada inclinación por ideas conservadoras.
 
No es momento de festejo para nadie. Para el macrismo, porque le será muy difícil remontar la cuesta. Tampoco para la tercera vía, porque no mueve el amperímetro. Pero el kirchnerismo tampoco puede estar de fiesta porque le falta disputar una franja del electorado que le ha sido reacia y que, si se vuelca en masa a último momento, puede cambiar cualquier resultado.
 
En ese 25-30 por ciento está el corazón de la batalla. Una minoría recalcitrante que exige mano dura y no simpatiza con la AUH se convierte así en el gran elector. Está fundida, destrozada, por la política económica de Mauricio Macri, pero al mismo tiempo reniega de las políticas distributivas y de ampliación de derechos del peronismo-kirchnerismo.
 
Constituye el emergente del proceso de derechización que se está produciendo en todo el mundo. Hay un video dando vueltas en las redes donde Noam Chomsky dice que esta fotografía del planeta le recuerda el final de la década del '30 con la propagación del nazismo, que parecía indestructible.
 
El desafío para las fuerzas populares y de izquierda es doble porque sin perder su identidad deben disputar con la derecha un electorado que se ha derechizado.
 
Los defensores de la "amplia avenida" del medio, que a esta altura tendría varios representantes, en Sergio Massa, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, presentan una salida con personalidad socialdemócrata.
 
Paradójicamente, los tres en algún momento fueron parte del esquema de alianzas del peronismo-kirchnerismo, pero ahora van acompañados por socialistas santafesinos y algunos radicales espantados por el desastre que provocaron con Macri.
 
No aceptan la polarización que revelan las encuestas y se ilusionan con superar a Macri en la primera vuelta para disputar el ballottage con el respaldo de los votos macristas residuales ante Cristina Kirchner.
 
La experiencia europea y norteamericana y aquí en Argentina con la Alianza demostró que esta corriente tuvo su oportunidad y fracasó en ese doble desafío, porque perdió identidad al ser cooptada por las políticas neoliberales. Y porque no supo contener los reclamos populares que provocan esas políticas. Terminaron por convertirse en lo que supuestamente debían confrontar.
 

 
Las encuestas confirman esa polarización entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner que cualquier ciudadano puede constatar en su trabajo o cuando va al mercado.
 
Este fenómeno de polarización se podrá explicar de mil maneras, pero es indudable que, en este momento, el factor principal es el rotundo rechazo a la política económica de Cambiemos. Incluso los desilusionados, los que apoyaron y los que odian al peronismo-kirchnerismo están furiosos contra estas políticas.
 
Los tres candidatos de la ancha avenida del medio no son visualizados como opositores. Sus actuaciones de respaldo al oficialismo para "no entorpecer la gobernabilidad" los presentan ahora como fuerzas o dirigentes que no se opusieron.
 
Más de un macrista desilusionado se ufanó no hace tanto de la forma en que habían cooptado a esos dirigentes. Básico: la supuesta "moderación" es vista por las víctimas de esta economía como debilidad para oponerse, frenarlas o para ser cooptados. Por eso no mueven el amperímetro, les faltó kilometraje opositor, no generan confianza para frenar la avalancha y salir del desastre.
 
Si crecieran más de lo que muestran los datos y si Macri cayera más de lo que se prevé, sumados los votos de los tres, tendrían una mínima posibilidad de superar al Presidente y pasar a segunda vuelta con la expectativa de derrotar a Cristina Kirchner con el respaldo de los votos macristas reincidentes. Pero Lavagna rechazó hacer una interna con el massismo y, hasta ahora, ese voto va dividido.
 
Lavagna surgió con el respaldo de la corporación mediática, pero apenas pasó los diez puntos, entró en una meseta. Massa perdió algunos puntos frente a Lavagna y Urtubey apenas mide. Macri viene cayendo en picada. Es el movimiento más rápido del cuadro de posiciones. Cristina Kirchner va oradando lentamente, pero en forma sostenida, su techo de imagen negativa.
 
En esa contradanza de candidaturas, el problema para todos es disputar la zona más gruesa de los indecisos, que sigue siendo alta y bastante incierta. Puede esconder un voto vergonzante a Cristina Kirchner o uno antikirchnerista a favor de Macri, aunque cargado de bronca por la economía.
 
Ahora le tocó a Macri remar en dulce de leche. Cuando estaba en ganador, todo lo que dijera, hasta las burradas, sumaban. Pero cuando se está en caída libre empujado por una crisis que no puede controlar, el fenómeno es al revés. No hay forma de revertirlo.
 
Presionado por la crisis, Macri salió a fidelizar su voto y a pasar la red entre esa masa prófuga de indecisos, afectada por la economía. Trató de hacerlo con un video triste, muy bien descripto en este diario por el sociólogo Luis Quevedo. Un video armado para dar la idea de solidario, casero, coloquial, rutinario.
 
Las personas que tienen en la cabeza los precios del súper, de la farmacia y de los servicios, lo vieron como un video triste, intrascendente, que no les hablaba de la verdadera dimensión de sus tragedias personales.
 
Hace dos años, este mismo mensaje tan artificioso hubiera tenido un impacto positivo. Pero la inflación destruyó la credibilidad de Macri. Es un dirigente que ya no genera expectativa y por lo tanto no es creíble. Todas las encuestas señalan que el 70 por ciento de los encuestados piensan que el año próximo será igual o peor. No hay video para contrarrestar esta sensación.
 
En la cena del Cippec, Macri se vanaglorió de "que por primera vez en la historia, Argentina estaba saliendo de una crisis de la economía, sin cambiar las reglas de juego".
 
Diez días después anuncia un paquete de minimedidas que plantean un minicontrol de precios, minisubsidios y minicongelaciones de las tarifas. Todo mini, pero a contrapelo de las reglas de juego que dijo que no iba a cambiar.
 
En realidad no las cambió porque todo lo que prometió es mini y la crisis es máxima. Y nadie le creyó. Además quedó en ese video un trasfondo más opaco, como una persona que veladamente se da cuenta del daño que causa pero que no le importa porque promete una limosna mínima.
 
En caída, estos mensajes "audaces" funcionan en contra. En un momento se daba por descontado que Macri aceptaría bajarse para que Cambiemos pudiera armar una fórmula más competitiva, pero está obligado a disputar su reelección a pesar de las dudas del Círculo Rojo. Las revistas de economía internacional acaban de publicar artículos sobre el desastre de la gestión macrista.
 
Cristina Kirchner atraviesa un momento personal difícil, con el fallecimiento de su madre y la enfermedad de su hija Florencia. Todavía no ha sido anunciada su candidatura. Su nombre aparece en las encuestas por obra de las circunstancias en las que pesan la historia y su caudal político. Es una candidata obvia para encuestadores y encuestados. Y ya le gana a Macri y a los demás candidatos.
 
La sociedad que llega a esta encrucijada, muy castigada por la crisis, está corrida a la derecha como parte de ese proceso que hizo surgir a los Trump y los Bolsonaro.
 
El kirchnerismo afronta una campaña en la que tiene que fidelizar su voto y al mismo tiempo tratar de penetrar a esa masa de indecisos muy trabajados con ideas que vertebraron al macrismo, como que las chicas pobres se embarazan para recibir la AUH, que la policía primero tiene que disparar y después preguntar, o el credo meritocrático antisolidario y el discurso anticorrupción.
 
Tendrá que ser igual y diferente al mismo tiempo o, en todo caso, convencer a esa franja de que no habrá nada peor que otro gobierno de Macri.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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No habrá nada peor que otro gobierno de Macri
Una de las cosas que más hizo en su mandato Mauricio Macri fue vacacionar. Durante los feriados de Carnaval, el Presidente también había decidido descansar, tras la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional.
18-08-2019 / 10:08
En la entrevista con el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, que le realizó el multimedio ultra macrista Clarín, en su departamento en Puerto Madero, este afirmó: "Lo que nosotros necesitamos es que la grieta se termine. No se puede vivir en una sociedad de los unos contra los otros, es imposible", dice el ex jefe de Gabinete de los Kirchner.
 
-¿Usted se ve a sí mismo como un dirigente kirchnerista?
-Si, yo soy un dirigente kirchnerista. Yo fundé el kirchnerismo con Néstor. Pero también fui crítico de otra etapa del kirchnerismo. Nosotros somos algo nuevo, somos mucho más que kirchnerismo. Es el reencuentro de un movimiento que alguna vez estuvo junto y otra vez se separó. Nosotros somos un tiempo de reencuentro, donde el kirchnerismo es una parte muy importante.
 
-O sea que no sería el candidato del kirchnerismo.
-Quiero ser el candidato de los argentinos, eso es lo que quiero. Terminemos de ponernos rótulos.
 
-Usted suele decir que el 80 por ciento de votos que tuvo originalmente son de Cristina Kirchner.
-Son de Cristina, y eso es verdad. Fue la gran base de sostén. Sigue siéndolo. Cristina es muy valorada por un número importante de argentinos. Y el resto es el peronismo, es Sergio Massa, es Vicky Donda, es Claudio Lozano y De Genaro. El resto es Pino Solanas e independientes como Lammens. Y el resto es Alberto Fernández. Parece estar siendo suficiente, porque la verdad es que nos da un número importante para pensar en la victoria.
 
-¿Es más que el peronismo?
-El espacio es más que el peronismo. Yo diría que somos el frente del encuentro, del reencuentro, de los que alguna vez estuvimos juntos y alguna vez nos distanciamos y supimos superar la grieta. Si ustedes quieren buscar un modelo de resolución de la grieta, piensen en Cristina y en Alberto Fernández. Lo que nosotros necesitamos es que la grieta se termine. No se puede vivir en una sociedad de los unos contra los otros, es imposible.

17-08-2019 / 11:08
Si tal como indica la lógica electoral, Mauricio Macri pierde las elecciones de octubre contra Alberto Fernández y deja la presidencia, se descuenta que verá complicado su frente judicial. Desde que llegó a la Casa Rosada, el actual primer mandatario sumó decenas de denuncias en su contra en las que también están involucrados muchos de sus millonarios funcionarios.
 
La gran mayoría de las acusaciones prosperaron y derivaron en causas judiciales. Y, se sabe, muchos de los expedientes comienzan a moverse en los tribunales de Comodoro Py cuando el acusado pierde el poder. Algunas de las causas emblemáticas contra Macri que podrían empezar a moverse tras la dura derrota en las PASO son las siguientes:
 
Deuda del Correo Argentino. El juez federal Ariel Lijo investiga si funcionarios del Gobierno cometieron algún delito en la negociación de la deuda del Correo -propiedad de la familia Macri- con el Ejecutivo. Hay muchos elementos que comprometen al actual Presidente, como la serie de reuniones que mantuvo con abogados de Correo.
 
Aportantes truchos. La causa en que se investiga las campañas electorales de Cambiemos alcanza, en última instancia, a Macri (y salpica a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal).
 
Parques Eólicos. Macri y distintos funcionarios nacionales fueron acusados en 2018 de favorecer de "manera ilegal" al grupo empresario de la famiglia presidencial en negocios vinculados a concesiones de parques eólicos. Según la acusación, el grupo obtuvo ganancias por casi u$s50 millones en pocos meses gracias a una maniobra fraudulenta.
 
Termoeléctricas. Se investiga al Poder Ejecutivo y a las empresas Iecsa (ahora Sacde) e Isolux por un supuesto pago del Gobierno, en carácter de resarcimiento, para que abandonasen la construcción y explotación de las centrales termoeléctricas Ensenada Barragán y Brigadier López.
 
Peajes. Denunciaron penalmente a Macri por los delitos e irregularidades que surgen del proceso de renegociación integral del contrato de concesión concluido en 2018.
 
Blanqueo de capitales. El hermano del Presidente, Gianfranco Macri, blanqueó 35,5 millones de dólares o, en pesos al momento de los hechos, 622 millones. Hubo varios familiares de funcionarios que ingresaron a la moratoria.
 
Otros casos que se suman: Un expediente poco conocido es el de las Energéticas, otro es el D'Alessiogate por espionaje ilegal. Allí se investiga el rol de la AFI, que están al mando del íntimo amigo del Presidente, Gustavo Arribas. La causa por el Soterramiento del Tren Sarmiento podría complicar al primo del Presidente, Angelo Calcaterra, que había sido excluido del procesamiento de forma escandalosa. Ya Presidente, Macri avaló que se pagase  una cifra millonaria para impulsar esa obra, que era objeto de análisis judicial por fuertes sospechas de corrupción en la adjudicación de la misma. Y siguen las causas...

17-08-2019 / 10:08
Carlos Heller fue clarito. El Banco Central estaba vendiendo 800 millones de dólares por día para frenar el dólar hasta el viernes anterior a las PASO y a partir del lunes vendió la mitad de esa cifra y salió tarde al mercado.
 
El ex titular del BC, Martin Redrado, afirmó en declaraciones radiales que "el Presidente dijo el día lunes 'que el dólar se vaya a donde se tenga que ir de manera tal que los argentinos aprendan a quién votaron'".
 
La decisión delincuencial de soltar un dólar que durante los cuatro años de macrismo nunca dejó de subir hasta el infinito y más allá, le robó más del 20 por ciento al salario de los trabajadores. Macri ha sido un gobernante desastroso y peor perdedor.
 
El mago sin trucos ya no tiene nada para mostrar. Empobreció al país, saqueó el bolsillo de los trabajadores, de la clase media, de pequeños y medianos empresarios y a varios de los grandes, como Techint que perdió millones por la caída de sus acciones en Wall Street, o Arcor que se declaró en concurso de acreedores igual que cientos de otras empresas.
 
Pero Arcor y Techint impulsaron desde AEA la demolición del gobierno K para instalar el actual.
 
La historia, con su falta de piedad, ahora se está devorando a Macri y a los empresarios que lo impulsaron por su propia avaricia. Por no dar algo, quisieron todo y casi perdieron hasta los calzones.
 
Salvo las privatizadas, las petroleras y mineras, más los bancos, los grandes exportadores de soja y los amigos de Macri, los demás miraron con la ñata contra el vidrio cómo ese grupo se enriquecía.
 
Varios lo siguen apoyando inmolándose en las mentiras que ayudaron a engendrar. Los más vuelven la mirada hacia el peronismo y tratan reacomodarse antes de retomar una nueva disputa por el poder.
 
Alberto Fernández se ha reunido con el señor Mercado libre, Marcos Galperín, y recibió el respaldo del constructor Alberto Costantini y hasta hubo versiones  sobre una reunión con el mismísimo señor Clarín Magneto.
 
El urnazo del domingo produjo una semana de versiones tormentosas. Se dijo que rodaba la cabeza del responsable de la campaña macrista, el jefe de Gabinete, Marcos Peña y que lo mismo pasaría con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el "che pibe" del FMI.
 
El chimento tenía sentido. Las derrotas tienen un costo. El jefe de campaña derrapó mal y la causa de la derrota fue una crisis en la economía frente a la que el gobierno se mostró incompetente. Sonó fuerte el jueves, pero al otro día ya había sido desmentida.

16-08-2019 / 12:08
La situación política en la Argentina es muy delicada. Como hace mucho tiempo no pasaba. Tras el peligroso ataque de furia del Presidente Mauricio Macri contra los votantes, el mandatario habló con Alberto Fernández para calmar las aguas.
 
El candidato del Frente de Todos siguió con su tono moderado explicando que "los resortes del Estado estaban en manos de Cambiemos" y buscó tranquilizar a la opinión pública. Todo lo contrario a lo que hicieron en las últimas horas: Elisa Carrió, Casero y Etchecopar, la avanzada del macrismo más fanático y psicótico.
 
"¡Cobardes los que se borran, los que se van de viaje! ¡Esta batalla se gana con el alma, con Dios! ¡Vamos a ganar por paliza! ¡Nos van a sacar muertos de Olivos!", escupió más sacada que nunca la diputada nacional Elisa Carrió durante un mitin político de Cambiemos en el Centro Cultural Kirchner que el todopoderoso Hernán Lombardi ofrendó como si se tratara del salón de alguno de sus hoteles.
 
La avanzada psicótica del sector más extremo de Cambiemos / Juntos por el Cambio tiene esta semana un clímax inédito incluso en tiempos del más furioso antiperonismo. Carrió disparó sin filtro y a sus declaraciones incendiarias (mientras el gobierno nacional intenta frenar el desastre que le estalló en las manos tras casi cuatro años de ajuste) se suma la verborragia imparable de otros dos alfiles del macrismo talibán: Baby Etchecopar y Alfredo Casero.
 
El conductor radial y televisivo, visiblemente descolocado, compartió entre sus contactos vía Whatsapp un video en el que dice estar "encerrado" en el muy amplio living de su casa. A lo largo de dos minutos irrisorios, el actor reconoce los "errores" de Mauricio Macri y arremete con una diatriba de presunto pedido de auxilio dirigido "a los que están en Miami, en España o Portugal".
 
"Nos han copado los que se robaron un PBI completo", dice entre otros lugares comunes absurdos de la cantinela del antikirchnerismo. "Vamos en vías de ser la peor Venezuela", expele en su discurso. "Nunca pensé que nos iban a echar de nuestra patria. Les pido por favor", delira también casi al borde del llanto.
 
Por su parte, el inimputable Alfredo Casero hizo lo propio con otro video en el que mostró sus tropiezos dialécticos y sus problemas de discurso cuando se pone nervioso. Desde España, le habló al presidente Macri: "Lo que tiene que hacer como un funcionario al que le pusimos la fuerza para ver lo que podía hacer... por lo menos maneje las cosas coherentemente hasta el final", dijo a través de sus redes sociales. "Tenemos que ser los que recordemos la gente que nos va a gobernar (sic)", apuntó, y agregó: "Todo cagueta que se de por vencido está del otro lado (sic)".
 
La Opinión Popular

16-08-2019 / 11:08
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