El desafío para las fuerzas populares y de izquierda es doble porque sin perder su identidad deben disputar con la derecha un electorado que se ha derechizado.
 
Los defensores de la "amplia avenida" del medio, que a esta altura tendría varios representantes, en Sergio Massa, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, presentan una salida con personalidad socialdemócrata.
 
Paradójicamente, los tres en algún momento fueron parte del esquema de alianzas del peronismo-kirchnerismo, pero ahora van acompañados por socialistas santafesinos y algunos radicales espantados por el desastre que provocaron con Macri.
 
No aceptan la polarización que revelan las encuestas y se ilusionan con superar a Macri en la primera vuelta para disputar el ballottage con el respaldo de los votos macristas residuales ante Cristina Kirchner.
 
La experiencia europea y norteamericana y aquí en Argentina con la Alianza demostró que esta corriente tuvo su oportunidad y fracasó en ese doble desafío, porque perdió identidad al ser cooptada por las políticas neoliberales. Y porque no supo contener los reclamos populares que provocan esas políticas. Terminaron por convertirse en lo que supuestamente debían confrontar.
 
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La Opinión Popular
                  09:06  |  Viernes 24 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
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“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Nacionales - 20-04-2019 / 08:04
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

No habrá nada peor que otro gobierno de Macri

No habrá nada peor que otro gobierno de Macri
En medio de anuncios de tarifazos y aumentos, el Presidente mostró conciencia y determinación. Por eso, para estar a tono, aumentó sus días de vacaciones. Además, ante las críticas por sus reiterados descansos, el mandatario explicó que eligió mantenerse desocupado “en solidaridad con los empleados públicos despedidos”. Mientras descansa en Córdoba, el jefe de Estado reflexiona sobre la actualidad y sobre los “grandes males” de los argentinos: la poca cultura del trabajo, la vagancia y las autocondonaciones de deuda.
Aunque todas las encuestas muestran a Cristina Kirchner ganadora de la primera vuelta y luego en la segunda con más de cinco puntos de diferencia sobre Mauricio Macri, el verdadero problema está en los más de 25 por ciento de indecisos, la mayoría de ellos, ex votantes del macrismo y con marcada inclinación por ideas conservadoras.
 
No es momento de festejo para nadie. Para el macrismo, porque le será muy difícil remontar la cuesta. Tampoco para la tercera vía, porque no mueve el amperímetro. Pero el kirchnerismo tampoco puede estar de fiesta porque le falta disputar una franja del electorado que le ha sido reacia y que, si se vuelca en masa a último momento, puede cambiar cualquier resultado.
 
En ese 25-30 por ciento está el corazón de la batalla. Una minoría recalcitrante que exige mano dura y no simpatiza con la AUH se convierte así en el gran elector. Está fundida, destrozada, por la política económica de Mauricio Macri, pero al mismo tiempo reniega de las políticas distributivas y de ampliación de derechos del peronismo-kirchnerismo.
 
Constituye el emergente del proceso de derechización que se está produciendo en todo el mundo. Hay un video dando vueltas en las redes donde Noam Chomsky dice que esta fotografía del planeta le recuerda el final de la década del '30 con la propagación del nazismo, que parecía indestructible.
 
El desafío para las fuerzas populares y de izquierda es doble porque sin perder su identidad deben disputar con la derecha un electorado que se ha derechizado.
 
Los defensores de la "amplia avenida" del medio, que a esta altura tendría varios representantes, en Sergio Massa, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, presentan una salida con personalidad socialdemócrata.
 
Paradójicamente, los tres en algún momento fueron parte del esquema de alianzas del peronismo-kirchnerismo, pero ahora van acompañados por socialistas santafesinos y algunos radicales espantados por el desastre que provocaron con Macri.
 
No aceptan la polarización que revelan las encuestas y se ilusionan con superar a Macri en la primera vuelta para disputar el ballottage con el respaldo de los votos macristas residuales ante Cristina Kirchner.
 
La experiencia europea y norteamericana y aquí en Argentina con la Alianza demostró que esta corriente tuvo su oportunidad y fracasó en ese doble desafío, porque perdió identidad al ser cooptada por las políticas neoliberales. Y porque no supo contener los reclamos populares que provocan esas políticas. Terminaron por convertirse en lo que supuestamente debían confrontar.
 

 
Las encuestas confirman esa polarización entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner que cualquier ciudadano puede constatar en su trabajo o cuando va al mercado.
 
Este fenómeno de polarización se podrá explicar de mil maneras, pero es indudable que, en este momento, el factor principal es el rotundo rechazo a la política económica de Cambiemos. Incluso los desilusionados, los que apoyaron y los que odian al peronismo-kirchnerismo están furiosos contra estas políticas.
 
Los tres candidatos de la ancha avenida del medio no son visualizados como opositores. Sus actuaciones de respaldo al oficialismo para "no entorpecer la gobernabilidad" los presentan ahora como fuerzas o dirigentes que no se opusieron.
 
Más de un macrista desilusionado se ufanó no hace tanto de la forma en que habían cooptado a esos dirigentes. Básico: la supuesta "moderación" es vista por las víctimas de esta economía como debilidad para oponerse, frenarlas o para ser cooptados. Por eso no mueven el amperímetro, les faltó kilometraje opositor, no generan confianza para frenar la avalancha y salir del desastre.
 
Si crecieran más de lo que muestran los datos y si Macri cayera más de lo que se prevé, sumados los votos de los tres, tendrían una mínima posibilidad de superar al Presidente y pasar a segunda vuelta con la expectativa de derrotar a Cristina Kirchner con el respaldo de los votos macristas reincidentes. Pero Lavagna rechazó hacer una interna con el massismo y, hasta ahora, ese voto va dividido.
 
Lavagna surgió con el respaldo de la corporación mediática, pero apenas pasó los diez puntos, entró en una meseta. Massa perdió algunos puntos frente a Lavagna y Urtubey apenas mide. Macri viene cayendo en picada. Es el movimiento más rápido del cuadro de posiciones. Cristina Kirchner va oradando lentamente, pero en forma sostenida, su techo de imagen negativa.
 
En esa contradanza de candidaturas, el problema para todos es disputar la zona más gruesa de los indecisos, que sigue siendo alta y bastante incierta. Puede esconder un voto vergonzante a Cristina Kirchner o uno antikirchnerista a favor de Macri, aunque cargado de bronca por la economía.
 
Ahora le tocó a Macri remar en dulce de leche. Cuando estaba en ganador, todo lo que dijera, hasta las burradas, sumaban. Pero cuando se está en caída libre empujado por una crisis que no puede controlar, el fenómeno es al revés. No hay forma de revertirlo.
 
Presionado por la crisis, Macri salió a fidelizar su voto y a pasar la red entre esa masa prófuga de indecisos, afectada por la economía. Trató de hacerlo con un video triste, muy bien descripto en este diario por el sociólogo Luis Quevedo. Un video armado para dar la idea de solidario, casero, coloquial, rutinario.
 
Las personas que tienen en la cabeza los precios del súper, de la farmacia y de los servicios, lo vieron como un video triste, intrascendente, que no les hablaba de la verdadera dimensión de sus tragedias personales.
 
Hace dos años, este mismo mensaje tan artificioso hubiera tenido un impacto positivo. Pero la inflación destruyó la credibilidad de Macri. Es un dirigente que ya no genera expectativa y por lo tanto no es creíble. Todas las encuestas señalan que el 70 por ciento de los encuestados piensan que el año próximo será igual o peor. No hay video para contrarrestar esta sensación.
 
En la cena del Cippec, Macri se vanaglorió de "que por primera vez en la historia, Argentina estaba saliendo de una crisis de la economía, sin cambiar las reglas de juego".
 
Diez días después anuncia un paquete de minimedidas que plantean un minicontrol de precios, minisubsidios y minicongelaciones de las tarifas. Todo mini, pero a contrapelo de las reglas de juego que dijo que no iba a cambiar.
 
En realidad no las cambió porque todo lo que prometió es mini y la crisis es máxima. Y nadie le creyó. Además quedó en ese video un trasfondo más opaco, como una persona que veladamente se da cuenta del daño que causa pero que no le importa porque promete una limosna mínima.
 
En caída, estos mensajes "audaces" funcionan en contra. En un momento se daba por descontado que Macri aceptaría bajarse para que Cambiemos pudiera armar una fórmula más competitiva, pero está obligado a disputar su reelección a pesar de las dudas del Círculo Rojo. Las revistas de economía internacional acaban de publicar artículos sobre el desastre de la gestión macrista.
 
Cristina Kirchner atraviesa un momento personal difícil, con el fallecimiento de su madre y la enfermedad de su hija Florencia. Todavía no ha sido anunciada su candidatura. Su nombre aparece en las encuestas por obra de las circunstancias en las que pesan la historia y su caudal político. Es una candidata obvia para encuestadores y encuestados. Y ya le gana a Macri y a los demás candidatos.
 
La sociedad que llega a esta encrucijada, muy castigada por la crisis, está corrida a la derecha como parte de ese proceso que hizo surgir a los Trump y los Bolsonaro.
 
El kirchnerismo afronta una campaña en la que tiene que fidelizar su voto y al mismo tiempo tratar de penetrar a esa masa de indecisos muy trabajados con ideas que vertebraron al macrismo, como que las chicas pobres se embarazan para recibir la AUH, que la policía primero tiene que disparar y después preguntar, o el credo meritocrático antisolidario y el discurso anticorrupción.
 
Tendrá que ser igual y diferente al mismo tiempo o, en todo caso, convencer a esa franja de que no habrá nada peor que otro gobierno de Macri.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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No habrá nada peor que otro gobierno de Macri
Una de las cosas que más hizo en su mandato Mauricio Macri fue vacacionar. Durante los feriados de Carnaval, el Presidente también había decidido descansar, tras la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional.
24-05-2019 / 08:05
La recuperación de los bonos de la deuda argentina, el descenso del riesgo país a mínimos en un mes y la calma cambiaria de la semana posterior a la mayor sorpresa política del año no se explica exclusivamente porque Alberto Fernández haya enviado señales de moderación a los mercados en cuanta entrevista concedió desde el momento en que Cristina lo ungió como precandidato a presidente, con ella misma como candidata a vice.
 
Tampoco obedece a que, como quería el oficialismo y su circulito rojo, la foto del primer juicio oral contra la ex presidenta haya socavado seriamente la intención de voto a su favor, hoy superior a la de Mauricio Macri en todas las encuestas.
 
El rebote de los bonos de la deuda -nada espectacular, pero sí un alivio tras el derrumbe de lo que va de 2019- no implica tampoco que el mercado augure buen futuro al plan económico oficial. El Banco Central, de hecho, acaba de exhibir que la fuga de divisas fue 14 veces mayor que el superávit de cuenta corriente y volvió a niveles que solo había tocado en agosto del año pasado, en vísperas de la corrida que eyectó a "Toto" Caputo.
 
El factor secreto que hizo subir los bonos y bajar el riesgo país fue, como casi siempre, un rumor. Un rumor que propalaron desde el Ministerio de Hacienda acerca de los motivos que llevaron a Cristina a ceder la cabeza de la lista presidencial al primer kirchnerista fuera de Santa Cruz, devenido un feroz crítico durante su último mandato.
 
Lo que vendió el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y que compró el puñado de operadores con espaldas suficientes para mover las cotizaciones en la Gran Manzana, fue que Cristina se bajó de la contienda porque ya estaba segura de que perdía. El "albertazo", celebrado por su feligresía como una jugada maestra para unificar a la oposición, fue según esa interpretación, apenas un gesto de impotencia.
 
"Es un puppet (títere) que puso ella. Y si puso un puppet es porque pierde y no quiere ser ella la derrotada", le dijo un operador a un ex funcionario que quiso saber el lunes cómo se interpretaba la decisión desde aquellos rascacielos. Al argentino le pareció raro un análisis tan lapidario en medio del desconcierto que todavía reinaba en Buenos Aires. Entonces repreguntó, hasta que el otro admitió que no era una idea suya. Se lo habían dicho desde el Palacio de Hacienda.
 
Por escrito, los bancos de inversión fueron más cautelosos. A los clientes de Goldman Sachs, el analista Alberto Ramos les recomendó aguardar la respuesta de Macri y las primeras encuestas sobre el nuevo escenario. También "monitorear el rol que los asesores más heterodoxos de CFK pueden tener a la hora de dar forma al programa económico de Alberto Fernández". Una frase que alude inequívocamente al riesgo Kicillof, atenuado por la crisis entre industriales y comerciantes pero todavía muy gravitante entre financistas, petroleros y ruralistas.

24-05-2019 / 08:05
El caso conmocionó a la comunidad de San Miguel del Monte, un pueblo de 21.000 habitantes ubicado a 107 kilómetros de Capital Federal, y también a todo el país. Cinco chicos que viajaban a bordo de un Fiat 147 fueron perseguidos por la Policía Bonaerense y terminaron chocando contra el acoplado de un camión, no sin antes recibir disparos por parte de los oficiales.
 
Los chicos estaban paseando, no habían hecho nada y el móvil los perseguía a los tiros. Cuatro de ellos murieron: Danilo Sansone de 13 años, había fallecido junto a Camila López (13), Gonzalo Domínguez (14) y Carlos Suárez (22). Rocío Guagliarello (13) es una de las adolescentes aún lucha por su vida.
 
Esta vez, en San Miguel del Monte, la mentira para encubrir un nuevo caso de gatillo fácil tuvo patas cortas. La supuesta "linterna" que, según los policías, había sido direccionada hacia el Fiat 147 Spazio durante la persecución mortal del lunes a la madrugada, era un arma reglamentaria de la Bonaerense que hirió a uno de los cuatro jóvenes que murieron al estrellarse el auto contra un camión estacionado.
 
El fiscal de Cañuelas a cargo de la causa, Lisandro Damonte, tiene como imputados a siete policías, cinco de los cuales ya se encuentran detenidos. Entre los apresados está al menos uno de los que apretaron el gatillo, balazos cuya existencia había sido denunciada desde el principio por varios testigos presenciales.
 
Esos testigos tuvieron que ratificar sus dichos en sede judicial, porque en el acta de instrucción primaria de la policía, en lugar de señalar que habían escuchado "disparos", se había señalado que sólo fueron "estruendos".
 
Los primeros cinco detenidos son el capitán Rubén Alberto García, el oficial Leandro Daniel Ecilape, el subinspector José Alfredo Domínguez, el oficial subayudante Mariano Ibañez y el oficial Manuel Monreal.
 
Los nombrados García y Ecilape serían los que iban en el primer móvil que perseguía al Fiat y del cual partieron los disparos, y fueron los primeros en ser desafectados de la fuerza policial, el miércoles, junto con el titular de la comisaría de Monte, subcomisario Julio Franco Micucci. A última hora fueron detenidos el oficial subayudante Cristian Righero, y el oficial Juan Gutiérrez.


La masacre de cuatro chicos en San Miguel del Monte, debido a la persecución policial que causó esta tragedia, no es casual: se origina en el discurso que avala la violencia estatal y el gatillo fácil que bajan Mauricio Macri, Patricia Bullrich y todo Cambiemos. Estas muertes son una consecuencia de la doctrina Chocobar. Ésta es la Argentina que no queremos más.

La Opinión Popular

23-05-2019 / 11:05
En marzo, la economía vivió su peor momento del gobierno de Mauricio Macri y las proyecciones privadas adelantan que podría haber caído más bajo durante abril.
 
El Indec publicó el EMAE del tercer mes del año, que no sólo mostró una contracción interanual de 6,8% del PBI sino también una de 1,3% libre de estacionalidad contra el tímido desempeño de febrero. Así, la producción demostró no haber tocado piso en su caída y el primer trimestre acumuló un negativo de 0,2% versus el cuarto del 2018.
 
La actividad económica sumó once meses consecutivos en rojo y tocó su punto más bajo de toda la era Cambiemos. De esta manera, llegó a su peor nivel desde el pozo de mediados del 2012. Los números son la contracara de los apretones monetario y fiscal. A eso se le sumó la dinámica volátil del tipo de cambio, que generó un desplome del salario real y del consumo.
 
Por eso, durante marzo los sectores que lideraron la caída fueron la industria y el comercio, que contrajeron 13,2% y 14,6% interanual, respectivamente. En rigor, excepto el agro, que mostró una mejora de 10,8%, ningún otro sector traccionó para arriba a la actividad.
 
Incluso la intermediación financiera, con la súper tasa promovida por el apretón monetario del BCRA y todo, sufrió una brutal caída de 13,9% interanual, la segunda más grande. Y es que comparó con un marzo de 2018 en el que el boom de las Lebac tocó el techo, justo antes de la explosión de abril, cuando arrancó la fuga en masa.
 
Desde ACM reseñaron: "Si bien creemos que la recuperación del agro contribuirá, las altas tasas de interés domésticas, superiores al 40% en términos reales, la falta de liquidez, la desaparición del crédito y la caída de salario real conjuntamente con el freno de la obra pública seguirán teniendo un mayor impacto".
 
En ese sentido, a partir de la difusión de estos datos la consultora LCG empeoró su proyección para el 2019 a (-2%). Para la Universidad Torcuato Di Tella (UTD), hay sólo 10% de chances de entrar en una fase expansiva en los próximos seis meses.
 
Con los datos de ayer hubo silencio oficial, aunque el Indec protagonizó un papelón en redes sociales, al destacar que marzo mostró mejoras estacionalizadas de 9,4% contra febrero. Una dinámica que en realidad se repite todos los años por el fin de las vacaciones y que obliga a mirar el dato desestacionalizado, que modera esos factores.
 
Así como las leves mejoras de diciembre-febrero encuentran explicación en el veranito financiero de estabilidad cambiaria y baja temporal de tasas, el desplome de marzo se entiende por el nuevo capítulo de devaluación, tarifazo e inflación de 4,7%, con nueva suba de tasas. Para abril, las perspectivas no son demasiado optimistas.
 
La Opinión Popular
 

23-05-2019 / 10:05
El lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández - Cristina Fernández provocó un verdadero terremoto político y dejó boquiabierto a más de un pre candidato, o con ilusiones a serlo, y sus respectivas fuerzas políticas.
 
Ese el caso de Alternativa Federal que aglutina a Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto y que venía teniendo muy buen diálogo con Roberto Lavagna. Sin embargo, la apuesta de Cristina que sea Alberto el que lidere la fórmula K además de dar un gesto de moderación hacia el poder político y económico -incluido el FMI-, busca dialogar con ese sector del peronismo.
 
Así las cosas, el gobernador cordobés Schiaretti se propuso a organizar a Alternativa Federal después de arrasar en las elecciones de su provincia. Prometía unir a todos los candidatos en una gran primaria sin Cristina y lejos de Cambiemos. Pero no logró atraer a Lavagna, que se alejó del espacio, ni tampoco le sacó a Massa una definición sobre su permanencia o un acuerdo con el kirchnerismo.
 
Para peor, los peronistas vieron como un gesto de debilidad la convocatoria del 'El Gringo' a Marcelo Tinelli y a Daniel Scioli. También cayó mal la foto que se sacó sonriente con Mauricio Macri en previa a la cena de los 'alternativos' en Tigre y las especulaciones que surgieron de esa charla de una hora.
 
En sintonía con el almanaque, el panorama externo empieza a ser definido. El kirchnerismo muestra la fórmula invertida Alberto - Cristina, a la vez que presiona sobre Massa y gobernadores del PJ. Y el macrismo, apenas pase la Convención radical, el lunes que viene, arrancará con su negociación interna de fondo.
 
Frente a ese cuadro electoral más acelerado, prolongar sus propias indefiniciones podría consumir también en días el renovado capital político de Schiaretti, en su papel de eje del reagrupamiento. Cortar una lánguida e improductiva línea de negociación con Lavagna fue de algún modo una medida sanitara para el peronismo federal.
 
"Esto va a terminar favoreciendo a Macri", coinciden, curiosamente, en el circuito de Alternativa Federal y en el entorno de Lavagna. No faltan miradas desconfiadas y hasta conspirativas, que parecen además atajos destinados a eludir la carga de responsabilidades o debilidades del propio espacio para superar la disputa.
 
Si nada cambia, la ruptura se convertiría en una mochila con pesados costos políticos y electorales, y tal vez por eso mismo ninguno quiere dar por cerrado el final. No sobra el tiempo: quedan apenas veinte días para intentar una recomposición. En tanto, Massa recuperó protagonismo y es el factor clave que puede definir el futuro de Alternativa Federal.
 
La Opinión Popular

22-05-2019 / 09:05
Tres días después que Cristina Fernández anunciara que secundará en la fórmula presidencial a Alberto Fernández, la parlamentaria del Mercosur por Cambiemos, Mariana Zuvic, anunció que denunciará al precandidato como "organizador de una asociación ilícita".
 
Este martes, en una entrevista con el canal ultra macrista TN, Zuvic dijo que Alberto Fernández formó una "asociación ilícita" con Ricardo Lorenzetti, uno de los jueces de la Corte Suprema, y el secretario penal del máximo tribunal, Fernando Javier Arnedo, para intentar "frenar el inicio del juicio" a CFK.
 
"Las últimas triquiñuelas en la Corte para intentar evitar esta situación" fueron "organizadas" por el precandidato presidencial del frente PJ-Unidad Ciudadana, lanzó Zuvic. "Acá hay nombre y apellido de personas responsables, entre ellos el testaferro político actual de Cristina que es Alberto Fernández", agregó.
 
Cabe recodar que Zuvic, junto a Elisa Carrió y Paula Oliveto, está siendo investigada por el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla por una presunta asociación ilícita que llevó adelante tareas de espionaje en el mundo político judicial y periodístico con fines extorsivos, de la mano del falso abogado y espía detenido, el macrista Marcelo D'Alessio.
 
Rápidamente, su anuncio generó mucha indignación en las redes sociales. Lo que más llamó la atención fue que recién ahora, una vez conocida la candidatura presidencial de Alberto F., Zuvic presentará la denuncia en su contra. ¿Por qué no lo denunció antes?
 
El gobierno de Mauricio Macri parece reaccionar con violencia al lanzamiento de la fórmula Alberto - Cristina. Pero muchos interpretaron que esta denuncia tiene motivaciones políticas / electoralistas, ya que, caso contrario, hubieran recurrido a la Justicia apenas se conocieron los hechos por los que acusa a Alberto F.
 
La Opinión Popular

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