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Sociedad e Interés General - 14-04-2019 / 19:04
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 15 DE ABRIL DE 1953 SE PRODUCE UNA VIOLENTA AGRESIÓN GORILA EN PLAZA DE MAYO

Atentado terrorista con bombas contra una manifestación popular de trabajadores

Atentado terrorista con bombas contra una manifestación popular de trabajadores
Un atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, fue realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por CGT en la Plaza de Mayo de Buenos Aires. Las fotografías muestran parte de los daños ocasionados por El Ingeniero que ubicó la bomba en una casilla, bajo un tablero eléctrico, en el andén de la estación Plaza de Mayo, de cuyas bocas de acceso comenzó a emanar humo. Hubo víctimas fatales, los destrozos fueron cuantiosos y afectó a una formación estacionada e instalaciones fijas.
 
El antiperonismo fue terrorista, antidemocrático y golpista desde su mismo origen. Un hecho muy poco conocido es el atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo, que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.
 
Como trágico resultado murieron 7 trabajadores peronistas y más de 90 quedaron heridos, entre ellos 19 mutilados. El atentado se realizó en la histórica Plaza y en la línea A de subterráneos que corre por debajo de la misma, mientras el entonces presidente Juan Perón se dirigía a los trabajadores argentinos desde la Casa Rosada.
 
El 16 de junio de 1955 diversos grupos de militares y civiles antiperonistas ejecutaron el brutal bombardeo en la Plaza de Mayo, asesinando más de 300 personas y dejando heridas a otras 800.
 
Después del golpe del 16 de septiembre de 1955 (Revolución Libertadora), el antiperonismo inició una política para "desperonizar" el país, que incluyó la represión sistemática contra peronistas, con fusilamientos, detenciones arbitrarias, cesantías laborales, discriminación política y proscripciones electorales, que continuó hasta 1973.
 
En especial, cabe mencionar los fusilamientos de 1956 en contra del general Juan José Valle y otros militares y civiles peronistas que se habían levantado contra la dictadura gorila, y que culminó con los fusilamientos clandestinos de peronistas en los basurales de José León Suárez.
 
Escribe: Blas García
 

Presencia indestructible de Eva Perón
Blas García
 
La CGT convoca a un paro general y una concentración popular

No era un buen momento para el gobierno del general Perón. Una crisis económica aquejaba al país desde el año anterior y frente al recrudecimiento de la acción opositora, producto del malestar por la cares­tía de la carne, como del escándalo del caso Duarte, la CGT decide un paro general y una concentración popular en apoyo al gobierno, que se realiza el 15 de abril, en Plaza de Mayo.

Pese a los vaticinios de la oposición, que esperaban una plaza vacía, ese día, una multitud cubre la plaza histórica entonando el himno nacional y la marcha peronista, y rinde, luego, homenaje a Evita con un minuto de silencio. Desde el balcón de la Rosada, Juan Perón se dirige a su pueblo refiriéndose particularmente al malestar causado por la escasez de alimentos y la suba de precios.

Perón señala: "Hace pocos días, dije al pueblo de la República que era menester que nos pusiéramos a trabajar conscientemente para derribar las causas de la inquietud creada a raíz de la especulación, de la explotación y del agio de los malos comerciantes". 


Se produce el atentado terrorista

Pero, el discurso es interrumpido por una fuerte explosión, en un costado de la plaza. El General estima que carece de importancia y sostiene: "Los mismos que hacen circular los rumores todos los días, hoy se han sentido más rumorosos, queriéndonos colocar una bomba..." Pero inmediatamente se escucha otra explosión.

"Compañeros -dice Juan, intentando restar importancia al incidente para evitar corridas y apretujones-, podrán tirar muchas bombas y hacer circular muchos rumores, pero lo que nos interesa a nosotros es que no se salgan suya (...) Y yo les aseguro que no se saldrán con la suya. Hemos de individualizar a cada uno de los culpables ¡y les hemos de aplicar las sanciones que correspondan! (...) ¡la canalla no descansa, porque están apoyados desde el exterior!".

Las sirenas de las ambulancias cruzan la plaza, mientras los trabajadores abren paso para que sean atendidas las víctimas. Una bomba ha explotado junto a un bar de la calle Hipólito Yrigoyen, otra, en la boca del subterráneo "A", y otra, en la vereda del Banco Hipotecario, al llegar a la calle Defensa. "Eran seis bombas. Una no explotó", recuerda el sindicalista Lorenzo Pepe".

La trágica jornada, de atentados indiscriminados contra víctimas inocentes, deja cinco muertos que fueron: Santa Festigiata de D'Amico (84 años), Mario Pérez, León David Roumeaux, Osvaldo Mouché y Salvador Manes. Dos más morirán en los días siguientes y quedaron casi un centenar de heridos.

Producida la desconcentración, numerosos grupos, indignados por la acción terrorista, deci­den hacerse justicia por la propia mano. Esa misma noche manifestantes peronistas producen incendios en locales opositores sin causar muertos ni heridos.

Así, son quemados varios edificios: la Casa del Pueblo, sede del Partido Socialista, en Rivadavia 2150; la Casa Radical, de Tucumán 1660; el local central del Partido Demócrata, en Rodríguez Peña 525 y el Jockey Club, sede de la oligarquía, en Florida 559.

Posteriormente a 1955, los incendios mencionados tuvieron más importancia que el aniquilamiento de siete trabajadores cuyo único "pecado" era asistir a un acto en apoyo de quien, desde el gobierno, se ocupaba de defender sus derechos sociales.


Los autores de la tragedia 

Con respecto a las bombas, el historiador Félix Luna sostiene que se trataba de "un grupo de jóvenes, activistas habituales de la FUBA, que se habían adiestrado en el manejo de armas y explosivos, y ya habían intentado matar a Perón en uno de sus viajes (...) Casi todos eran universitarios, casi todos pertenecían a familias tradicionales de buena posición econó­mica. Creían que eran antiperonistas porque defendían la libertad, pero en realidad lo eran porque les repugnaba el populismo de Perón. No estaban vinculados a ningún partido ni t­enían un ideología específica, alguno que otro era radical o conservador". 

Los apellidos que cita Félix Luna son definitorios: Alzaga, Lanusse, Elizalde, entre los "independientes­"; Arturo Mathov y Roque Carranza, entre los radicales de derecha.


Las paradójicas vueltas de la vida


La suerte de los tres principales terroristas, que fueron detenidos como autores materiales del atentado, participantes de esta historia fue dispar.

No hay referencias de la suerte corrida por El Ayudante, llamado Carlos Alberto González Dogliotti, tras su liberación. En su momento, reconoció haber puesto las bombas, pero sostuvo que las mismas sólo eran bombas de estruendo y que los muertos y heridos fueron consecuencia de la estampida de la multitud a causa del terror provocado por la explosión.

El Jefe del operativo, Arturo Mathov, tuvo cierta notoriedad pública al llegar a ser diputado nacional por el radicalismo.
Y El Ingeniero, que armó las bombas, tras esta etapa oscura de su vida, tuvo mucha más suerte que sus compañeros. Vaya si la tuvo... En junio de 1955, en el marco de una amplia amnistía política, recuperó su libertad. Y volvió a dedicarse a la política.

Durante la presidencia del Dr. Arturo Illia ocupó la secretaría General del Consejo Nacional de Desarrollo, ente más conocido como CONADE. Posteriormente, tras la caída del gobierno de Illia, actuó como planificador en el seno de la Organización de las Naciones Unidas.

Y con la vuelta de la democracia el 10 de diciembre de 1983, con el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, ocupó la cartera del Ministerio de Obras Públicas que abandonó el 25 de Mayo de 1985 para pasar a ser el titular del Ministerio de Defensa debido al fallecimiento de Raúl Borrás, su antecesor en el cargo.
Pocos meses después, el sábado 8 de febrero de 1986, falleció en circunstancias nunca aclaradas mientras nadaba en la pileta de su residencia oficial, en Campo de Mayo, luego de almorzar con un grupo de amigos y correligionarios de su partido.

Se trata de Roque Guillermo Carranza, el Ministro Carranza... ¡Sí, el mismo al que recuerda la estación homónima del subte "D"!

Inaugurada el 29 de diciembre de 1987, sobre la marcha las autoridades de Subterráneos de Buenos Aires sustituyeron al nombre elegido en primer lugar, General Savio, por el de El Ingeniero.
El autor del más trágico atentado en la historia de los subterráneos porteños se lo homenajeó con una estación en ese mismo medio de transporte contra el que atentó.


Conclusiones 

El gobierno de Perón, que contaba con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, que fue elegido en dos oportunidades en comicios libérrimos, que estaba haciendo una obra formidable para terminar con males crónicos del país, jamás fue "reconocido" por la oposición que carecía a su vez de representatividad, de autoridad moral y de razón.

Y ello sin contar con el denso contenido participativo con que el peronismo dotó a las instituciones democráticas argentinas y con la experiencia de democracia real que supone un sindicalismo de masas con un grado de implantación como el que desarrolló la clase obrera peronista.

El peronismo accedió al poder por métodos democráticos, gobernó respetando las instituciones democráticas. Es cierto que las maneras y el estilo del peronismo no fueron un modelo de formalidad democrática. Pero estas apariencias y no la verdad histórica sustancial cimentaron la leyenda gorila del totalitarismo peronista.

Este atentado muestra palmariamente que el antiperonismo fue terrorista y golpista desde su mismo origen, desde mucho antes de 1955, y lo siguió siendo después con el Terrorismo de Estado de 1976.

Escribe: Blas García

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Atentado terrorista con bombas contra una manifestación popular de trabajadores
El 15 de abril de 1953 la Confederación General del Trabajo (CGT) organizó una movilización a Plaza de Mayo, en apoyo a medidas del gobierno del Gral. Perón, fundamentalmente de tipo económicas.
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El presidente Juan Perón visita a un trabajador herido en el brutal atentado terrorista del 15 de abril de 1953.
17-04-2019 / 21:04
17-04-2019 / 20:04
El 18 de abril de 1995 fallece el ex presidente de origen radical Arturo Frondizi. Fue abogado, periodista y político, elegido como presidente de Argentina y gobernó entre el 1 de mayo de 1958 y el 29 de marzo de 1962, cuando fue derrocado por un golpe de estado militar.

Militante estudiantil reformista, afiliado a la Unión Cívica Radical en la década de 1930,Frondizi fue uno de los líderes que renovaron esa fuerza política en la década de 1940, dando origen a la corriente intransigente. En 1946 fue diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires y en 1951 integró la fórmula presidencial de la UCR como candidato a vicepresidente, junto a Ricardo Balbín.

Político e intelectual brillante y autor de varios libros, generó simpatías en amplios sectores de clase media. En 1958, Frondizi buscó el apoyo de Juan Perón para evitar el continuismo gorila que expresaba el radical Balbín, consigue el apoyo y lo derrota en las elecciones.

Frondizi se compromete poner fin a la política económica y social antipopular instalada desde el 16 de septiembre de 1955, a rehabilitar los sindicatos y la CGT, y derogar aquellos decretos que prohibían que el peronismo se presentase en elecciones, pero incumplió el pacto.

Sometido a sucesivas crisis y planteos militares, por las constantes huelgas de la CGT, con que la clase trabajadora respondía al cercenamiento de sus derechos y contra la creciente represión al movimiento peronista, el gobierno moviliza militarmente, a punta de fúsil, a los trabajadores que estaban de paro y la aplicación del represivo Plan Conintes, llenó de presos peronistas las cárceles.

No obstante, la cúpula militar de entonces, de un furibundo antiperonismo, lo destituye con un golpe de Estado por no impedir el triunfo del justicialismo proscripto en las elecciones del 18 de marzo de 1962, cuando ganó la gobernación de diez de las catorce provincias en juego, incluida Buenos Aires, donde triunfó el combativo dirigente sindical Andrés Framini.


Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba
Escribe: Blas García

16-04-2019 / 18:04
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El antiperonismo fue terrorista, antidemocrático y golpista desde su mismo origen. Un hecho muy poco conocido es el atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo, que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.
 
Como trágico resultado murieron 7 trabajadores peronistas y más de 90 quedaron heridos, entre ellos 19 mutilados. El atentado se realizó en la histórica Plaza y en la línea A de subterráneos que corre por debajo de la misma, mientras el entonces presidente Juan Perón se dirigía a los trabajadores argentinos desde la Casa Rosada.
 
El 16 de junio de 1955 diversos grupos de militares y civiles antiperonistas ejecutaron el brutal bombardeo en la Plaza de Mayo, asesinando más de 300 personas y dejando heridas a otras 800.
 
Después del golpe del 16 de septiembre de 1955 (Revolución Libertadora), el antiperonismo inició una política para "desperonizar" el país, que incluyó la represión sistemática contra peronistas, con fusilamientos, detenciones arbitrarias, cesantías laborales, discriminación política y proscripciones electorales, que continuó hasta 1973.
 
En especial, cabe mencionar los fusilamientos de 1956 en contra del general Juan José Valle y otros militares y civiles peronistas que se habían levantado contra la dictadura gorila, y que culminó con los fusilamientos clandestinos de peronistas en los basurales de José León Suárez.
 
Escribe: Blas García
 

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