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Nacionales - 11-04-2019 / 11:04
FÁBRICAS CON MAQUINARIAS DE ADORNO

Macri lo hizo: La industria nacional registró su peor nivel desde la gran crisis de 2002

Macri lo hizo: La industria nacional registró su peor nivel desde la gran crisis de 2002
El sector de la industria nacional continúa mostrando sus peores cifras desde 2002, en medio de la fuerte recesión que sufre la actividad económica como consecuencia de la nefasta política económica neoliberal del gobierno de Mauricio Macri. Así, la utilización de la capacidad instalada de la industria registró en febrero pasado el menor porcentaje para ese mes en los últimos 17 años, al ubicarse en el 58,5 por ciento, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
El Indec define "el indicador de la utilización de la capacidad instalada como la proporción utilizada de la capacidad productiva respecto de su nivel potencial". En el relevamiento se analiza la situación de casi 700 empresas de referencia en la actividad manufacturera. Para la medición se toman en cuenta criterios técnicos como el aprovechamiento potencial de las plantas productivas, empleando el máximo de turnos posibles y las paradas necesarias para el mantenimiento. 
 
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en febrero en 58,5 por ciento. Se trata del peor nivel en 17 años. Esta capacidad ociosa de la rama manufacturera no se veía desde el difícil trance del 2002, cuando estalló la crisis de la convertibilidad.
 
El retroceso del consumo en el mercado interno, el incremento de los costos para producir y la dificultad para acceder al financiamiento provocaron un fuerte recorte en la actividad industrial y redujeron el nivel de uso de los establecimientos fabriles. Las perspectivas para los próximos meses no parecen modificarse.
 
En febrero del año pasado, cuando no había iniciado la corrida cambiaria y el desarme de las Lebac, la utilización de la capacidad instalada era de 64,4 por ciento. En algo más de un año hubo una caída de casi seis puntos porcentuales. Las economías en situación de equilibrio productivo tienden a mantener un nivel de capacidad instalada cercano al 80 por ciento, lo cual les permite responder a picos de demanda.
 
En la literatura económica el 80 por ciento de utilización de la capacidad instalada es la cifra que se considera razonable para las empresas y a partir de la cual se empieza a realizar el proceso de inversiones para ampliar los establecimientos. En la Argentina, lejos de esos valores, la industria opera 20 puntos por debajo del umbral y manifiesta una situación de fuerte recesión del mercado interno.
 
El informe del Indec detalló la situación de las distintas ramas manufactureras. La de peor performance fue metalmecánica. El rubro marcó una utilización de la capacidad instalada de 42 por ciento. La industria automotriz siguió en la lista (42,1 por ciento). Productos textiles, en tanto, figuraron con 43,2 por ciento. Este sector fue uno de los más afectados por la recesión del mercado interno el último año.
 
El aumento de la capacidad ociosa de las empresas fue en línea con el desplome de la producción fabril en febrero. El sector manufacturero registró una caída de 8,5 por ciento interanual y acumuló una baja de 9,7 por ciento en lo que va del año respecto del mismo período del año pasado.
 
Se registraron pérdidas en casi todos los sectores. Los que producen para abastecer el consumo local fueron las ramas más perjudicadas. Se destacó la pérdida del rubro de productos textiles, con una baja de 9,0 por ciento en febrero respecto de igual mes del año pasado. En este rubro se subrayaron las pérdidas de 6,8 por ciento de hilados de algodón. Por su parte, prendas de vestir, cuero y calzado finalizó con un retroceso de 5,3 por ciento.
 
La Opinión Popular

 
SE UBICÓ EN 58,5%, SEIS PUNTOS MENOS QUE EN 2018
  
La capacidad instalada, con su peor febrero desde 2002
 
El uso de la capacidad instalada en la industria cayó en febrero al 58,5%, y de esta manera se ubicó seis puntos porcentuales por debajo de la marca registrada en el mismo período del año pasado, informó ayer el Indec. De acuerdo al ente estadístico, es el peor registro para este mes desde el 2002, cuando el país se encontraba en plena recesión que siguió a la posconvertibilidad.
 
De todas formas, el indicador mostró un ligero avance si se lo compara con el 56% que había alcanzado en enero y diciembre, lo cual podría insinuar que la economía tocó su piso, aunque no hay consenso entre los expertos respecto a esta lectura, fomentada por el Gobierno.
 
Según el Indec, el sector con mayor capacidad ociosa es el metalmecánico, a donde llega al 68%. En tanto, el automotriz usó solamente el 42,1% de sus instalaciones y el textil, el 43,2%. Es decir que en estos tres rubros más de la mitad de las máquinas están paradas.
 
El duro momento que atraviesan la industria metalmecánica y automotriz se refleja en el elevado nivel de suspensiones observado entre el personal de las principales compañías, mientras que en el caso de las textiles, el retroceso inició en el 2016 por la caída del mercado interno y el ingreso de importaciones, factores que aún inciden en la delicada situación que hasta hoy se observa.
 
Por su parte, en los productos de caucho y plástico se usó el 50,8% de la capacidad instalada, en Edición e impresión el 52,1% y en productos alimenticios y bebidas el 57,6%.
 
Por el contrario, el rubro que más utilizó su maquinara fueron los productos de tabaco con un 72,9%, seguidos de la refinación de petróleo y el papel y cartón, ambos con un 71,7%. Las sustancias y productos químicos registraron una utilización de 69,4%, las industrias metálicas básicas un 68,7% y los productos minerales no metálicos un 67,5%.
 
 
En picada
 
En la comparación interanual, sólo dos de los rubros mostraron una suba en relación a febrero de 2018. Estos fueron productos del tabaco que en el mismo lapso del año pasado había arrojado una utilización del 71,5%, y Edición e impresión, donde había sido del 51,2%.
 
En la vereda opuesta, en las industrias metálicas básicas hubo un descenso interanual de 17,5 puntos porcentuales ya que en ese mes de 2018 se había utilizado el 86,2% de las instalaciones, la mayor diferencia de los doce sectores relevados por el Indec. El ente estadístico lo atribuyó a "la menor actividad de la industria siderúrgica".
 
La refinación de petróleo fue otro de los sectores más golpeados, "debido a la reducción de los niveles de procesamiento de petróleo crudo", puntualizó el informe oficial. Es que en febrero del año pasado la utilización había llegado a 82,8%, 11,1 puntos más que ahora.
 
Le siguió la industria automotriz que a esa altura del año pasado usaba el 50,4%. En ese sentido, el Indec reconoció "la menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices, como consecuencia fundamentalmente de la caída de las ventas en el mercado local".
 
Por Ignacio Ostera
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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