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Nacionales - 05-04-2019 / 11:04
SEGÚN EL INDEC, EN 2018 LA RELACIÓN ENTRE LO QUE RECIBIERON EL DECIL MÁS ALTO Y EL MÁS BAJO DE LA POBLACIÓN FUE DE 20 A 1

Con Macri creció la desigualdad en la distribución del ingreso

Con Macri creció la desigualdad en la distribución del ingreso
La desastrosa gestión económico-social del presidente Mauricio Macri aumentó la brecha entre ricos y pobres durante el 2018. Cuando crecieron la inflación, la pobreza, el desempleo y ahora, también, la desigualdad, los ricos son más ricos y los pobres son más pobres.
La desastrosa gestión económico-social del presidente Mauricio Macri aumentó la brecha entre ricos y pobres durante el 2018. Cuando crecieron la inflación, la pobreza, el desempleo y ahora, también, la desigualdad, los ricos son más ricos y los pobres son más pobres.
 
La brecha de ingresos entre los sectores que más y menos reciben se ubicó en 20 veces en el cuarto trimestre del año, según un estudio oficial del Indec.
 
El organismo estimó que el 10% de la población que más dinero percibe se quedó con el 32,3% de los ingresos, mientras que en el otro extremo, el último 10% de la escala recibió apenas el 1,6%. Un año antes, la relación entre la franja más alta y la más baja era de 17 a 1.
 
Para llegar a esa cuenta, el informe ordenó a las familias por su entrada de dinero y las ubicó en 10 grupos iguales. El decil 10 corresponde a aquellas con un ingreso per cápita superior a $ 21.800 por mes. En el otro extremo, el decil 1 contiene a los que están por debajo de $ 2.880.
 
El informe también incluye el coeficiente de Gini, que se elevó a 0,434 en el cuarto trimestre del año pasado, mientras que un año antes era de 0,417. El indicador relaciona, a través de una fórmula matemática, la cantidad de población y sus ingresos. Cuando el número es cero, señala que todos los habitantes perciben lo mismo. En el otro extremo, un Gini igual a uno significa que un individuo captura toda la renta y el resto se queda sin nada.
 
Los números certifican que en el último año empeoró la distribución del ingreso y que los sectores de más poder económico se quedaron con una mayor porción de la riqueza.
 
Las conclusiones se corresponden con las de otros estudios sobre la pérdida de poder adquisitivo de la población y el impacto de la inflación en los sectores de menores recursos, que afrontan aumentos más elevados que el promedio en tarifas de servicios básicos regulados por el Estado (luz, agua, electricidad y transporte) y en alimentos de primera necesidad.
 
Los datos del Indec surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), elaborada en un relevamiento que abarcó 26.170 hogares en 31 ciudades de todo el país. La misma encuesta permite, además, conocer la situación de empleo y pobreza de las familias, que fueron divulgados durante las últimas dos semanas.
 
Mayores desigualdades generan mayores problemas de salud mental y drogas,​ menores niveles de salud física y mental, menor esperanza de vida, peores rendimientos académicos y mayores índices de embarazos juveniles no deseados, entre otras calamidades. Macri lo hizo.
 
La Opinión Popular

 
SEGÚN EL INDEC, EL 10% MÁS RICO SUPERÓ 20 VECES AL MÁS POBRE EN 2018
 
Con una desigualdad récord en la era Macri, la mitad de los argentinos ganó menos de $14.000
 
En 2018, la desigualdad en la distribución del ingreso tuvo su mayor suba en la era Cambiemos, informó ayer el Indec. Además, el 10% más acaudalado amplió su distancia sobre el 10% que menos recursos percibe: en un año pasó de ganar 17 veces más a superarlo en 20 veces. Así, la crisis y las políticas de ajuste dejaron sólo un puñado de ganadores y un tendal de perdedores. Aunque, como siempre, los más castigados fueron los sectores de menores recursos.
 
La escalada inflacionaria tras la devaluación y el consecuente derrumbe del poder adquisitivo de los salarios y las prestaciones sociales -que fue mayor en los sectores de más bajos ingresos-, sumadas a la destrucción de empleo, fueron el caldo de cultivo del deterioro en el reparto de la torta. Así, el coeficiente de Gini, que mide la inequidad distributiva, saltó del 0,417 en el 4° trimestre de 2017 al 0,434 en el mismo período de 2018, la mayor suba interanual de la serie que comienza en el 2° trimestre de 2016, después del apagón estadístico. Vale aclarar que en este indicador el valor 0 equivale a la igualdad absoluta y el 1 a la desigualdad absoluta.
 
En la clasificación de la población por deciles según el ingreso per cápita familiar de sus hogares, el 10% más pobre tuvo un ingreso promedio de $1.815 y se llevó apenas el 1,6% de la torta ($5.065 millones). En cambio, el decil más rico tuvo un ingreso medio de $36.261 y acaparó el 32,3% de la torta ($101.139 millones).
 
Es decir que la brecha entre la población ambos sectores fue de 20 veces; un año atrás la distancia era de 17 veces. Considerada por hogares, la grieta se amplió en magnitudes similares: pasó de 15,8 a 18,5 veces y retornó, así, al nivel de 2012-2013.
 
Esto significa que cada integrante del 10% de los hogares más acaudalados tuvo un ingreso promedio de $47.800 al mes. Al mismo tiempo, los que pertenecen al 10% de menores recursos percibieron $2.370 en promedio, muy por debajo de los $3.300 que necesitaba en diciembre un adulto para cubrir la canasta básica alimentaria y no ser indigente.
 
La mitad de los argentinos que perciben alguna remuneración laboral o extralaboral ganaba menos de $14.000 y el ingreso promedio total era de $18.438. Entre los trabajadores, el 50% cobraba menos de $15.600.
 
"La profunda dispersión que mostró el crecimiento de los ingresos entre los distintos hogares como consecuencia del impacto de la aceleración de la inflación pos-devaluación es lo que explica este deterioro en la distribución. Los sectores más pobres, que reciben asignaciones, no tuvieron una buena indexación", explicó el director de LCG, Guido Lorenzo.
 
Mientras el ingreso promedio per cápita cayó 13% interanual en términos reales, los ingresos del decil más rico cedieron 9% y los del decil más pobre se hundieron 22%.
 
Estos datos explican por qué se dispararon la pobreza y la indigencia el año pasado. En concreto, si se midiera de forma trimestral, en el 4° trimestre el salto interanual de la pobreza habría sido de 9,6 puntos en lugar de los 6,3 puntos que arrojó el promedio del segundo semestre publicado por el Indec.
 
"El 4° trimestre fue particularmente horrible. Los ingresos del 10% más pobre perdieron por más de 40 puntos contra la canasta alimentaria. Por eso la indigencia pasó del 4,5% al 7,5% entre fines de 2017 y fines de 2018", resaltó el analista Daniel Schteingart.
 
LCG destacó que en el trimestre pasado los hogares de los deciles 3 y 4 no tuvieron ingresos para afrontar canasta básica total ( CBT): sólo cubrieron el 75% y el 95%, respectivamente. Un año atrás el decil 3 cubría el 97% y el decil 4, en promedio, tenía ingresos 20% superiores a la CBT. Y concluyó: "Esto indica que en el 4° trimestre la pobreza habría superado el 40%".
 
Por Juan Strasnoy Peyre
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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