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Nacionales - 30-03-2019 / 08:03
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Las pobres mentiras de Macri sobre la pobreza

Las pobres mentiras de Macri sobre la pobreza
Esta ininteligible frase fue pronunciada por el presidente Macri durante su discurso en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebra en Córdoba. Para Macri, si no fuera por la Conquista española, aquí se hablaría en "argentino". El lenguaraz, que habla con descaro y desvergüenza, abrió el Congreso de la Lengua sonó tan falso como pedir que se juzgue a su gobierno por lo que suceda con la pobreza al tiempo que envía a la pobreza a millones de personas.
Un lenguaraz que abre el Congreso de la Lengua suena tan falso como pedir que se juzgue a su gobierno por lo que suceda con la pobreza al tiempo que envía a la pobreza a millones de personas.
 
El castillo de arena que armó Cambiemos con charlatanería profesional y guerra jurídica se desmorona con la crisis económica y el esperpento de enredos que está destruyendo al fiscal de la República, Carlos Stornelli, donde pide a un espía que le espíe al ex marido de su pareja.
 
Ejemplo de republicanismo, el fiscal Stornelli que mete presos a acusados sin condena, ni siquiera se atreve a presentarse a su indagatoria en la causa donde está acusado con muchas pruebas de cometer graves irregularidades.
 
El Indec anunció que la pobreza subió al 32 por ciento y da la idea miserable de que el año pasado más de dos millones y medio de personas fueron convertidas por este gobierno en nuevos pobres. Pero -oh casualidad- es casi la misma cifra que dicen que dejó el kirchnerismo.
 
Todos estos índices que miden la pobreza, lo hacen según "líneas" que se suben y se bajan según los precios de la canasta básica que se tomen y según el momento que eligen para hacer el corte. Las cifras que se han instalado desde el 2015 buscan deslegitimar las medidas económicas que implican distribución de la riqueza.
 
Ni siquiera es por hundir a los gobiernos K, lo que resulta una consecuencia de esa campaña. El objetivo es demostrar que con una u otra política siempre habrá pobres. Se trata de naturalizar la desigualdad como un fenómeno que no se relaciona con la política sino con la condición del ser humano.
 
El titular más importante de El Cronista Comercial, por ejemplo, fue que la pobreza pegó un salto y está al mismo nivel en que la dejó el gobierno K. De la misma forma tituló en su tapa de la edición en papel para América el diario El País, socio de La Nación. En las ediciones de la web no titulan de esta manera como sí lo hacen en las de papel.
 
Los propagandistas y los intelectuales del status quo, conservadores y falsos progresistas, dicen que la cantidad de pobres es la misma, pero que esos pobres igual apoyan a Cristina por la demagogia de su gobierno. En esa mirada no existen medidas económicas que hagan la diferencia. Es increíble cómo ellos suponen que, en vez de gestión, todos hacen charlatanería social como el macrismo.
 
Tampoco fueron creíbles algunas de las mediciones de la época del kirchnerismo. Pero ese argumento no califica para mentir en forma descarada ahora.
 
Resulta inaudito que haya la misma pobreza que cuando los servicios eran muchísimo más baratos, igual que los alimentos, los medicamentos y los alquileres; que cuando los salarios, en vez de perder el 15 por ciento de su valor como ahora, siempre obtenían unos puntos por encima de la inflación y cuando había mucho menos desempleo que ahora.

 
Hay algunas mediciones que dicen que la devaluación de 2014 aumentó cuatro puntos la cantidad de pobres. Resulta que esa devaluación del 13 por ciento aumentó cuatro puntos y este gobierno que viene con una seguidilla de varias devaluaciones que sobrepasan esa marca, tiene la misma cantidad de pobres.
 
Magia macrista: hay la misma cantidad de pobres que cuando el transporte, la luz y el gas tenían precios accesibles. La misma cantidad de pobres en este gobierno que en tres años sobrepasó la inflación que tuvo el gobierno anterior en doce años.
 
Sin hablar de cifras, la escena es muy parecida a las vísperas del 19 y 20 de junio, pero sin corralito hasta ahora. Son empresas y comercios que cierran, inflación descontrolada, filas de jubilados en los bancos para sacar sus ahorros o comprar dólares. Es incomparable este desastre con el 2015.
 
Cuando El Cronista Comercial o El País dicen que hay la misma cantidad de pobres que dejó el kirchnerismo ocultan que aún así, para estas mediciones interesadas, durante once años de gobierno kirchnerista, la cantidad de pobres fue a la baja.
 
Es imposible discutir cifras, pero nadie puede negar que en 2015 había varios millones menos de personas pobres que en 2003, cuando asumió Néstor Kirchner. Y fue el único gobierno de esta etapa democrática que redujo la pobreza y la indigencia porque aplicó medidas distributivas que, además, dinamizaron a la economía.
 
Lenguaraz es igual que charlatán: o sea, el que destruye la lengua porque la vacía y desvaloriza. Mauricio Macri llegó al gobierno haciendo promesas que nunca cumpliría, como "Pobreza cero", "lluvia de inversiones" o "reinsertarnos en el mundo" "mantendré lo que ya tienen" "no tocaré las jubilaciones" y sigue la lista.
 
En la lógica de los candidatos de derecha, nunca pueden decir lo que harán verdaderamente porque nadie los votaría. Entonces un candidato de derecha usa dos herramientas: las promesas huecas y la difamación del adversario y de sus propuestas. No discute de política y despliega a nivel judicial esa estrategia de difamación.
 
Es la lengua que miente como estrategia de los poderosos. La lengua usada para someter. Es la idea que tenía el dictador Francisco Franco cuando prohibió las lenguas de catalanes, gallegos, vascos y demás para que predomine el castellano, al que denominó "español".
 
Y es la idea que simbolizan Macri y los Reyes de España en el Congreso de la Lengua. No es la lengua liberadora de la inteligencia y el progreso, sino la que busca colonizar las lenguas originarias. La belleza del castellano se desmerece cuando se reivindica su utilización como herramienta hegemónica colonizadora.
 
El campeón del uso falaz de la lengua ganó así el lugar de inaugurar el Congreso de la Lengua junto a los Reyes de España.
 
Pero la caída vertiginosa de la imagen de Mauricio Macri probaría que las palabras huecas tienen fecha de vencimiento, al revés que la palabra verdadera que puede sostenerse en el tiempo. El discurso hueco del gobierno ya no es creíble ni siquiera para la estructura del poder económico que lo impulsó a la presidencia.
 
Periodistas que trabajan como voceros de esa estructura ya lo definen como "presidente devaluado" y otros prefirieron "alejarse de la política".
 
La palabra Justicia fue de las más castigadas por el gobierno al convertirla en una especie de ópera bufa. El pedido del gobierno a la Magistratura para que enjuicie a un juez que lo está investigando tiene esa connotación tragicómica.
 
Y el fiscal Carlos Stornelli se niega a escuchar las pruebas y acusaciones en la causa donde es acusado y tuvo que ser declarado en rebeldía después de cuatro inasistencias.
 
A veces marea el flujo de información y podredumbre que sale de esa causa. Hay pruebas donde el fiscal habla con el espía Marcelo D'Alessio para ponerle droga o prueba falsa al ex marido de la pareja del fiscal "para que se queda tranquilo".
 
Stornelli estuvo a cargo de la seguridad de Boca cuando Macri fue presidente del Club. Las fotografías, los testigos, los videos y decenas de mensajes de whatsapp destapan un submundo de barrabrava berreta, enquistado en el Poder Judicial.
 
Stornelli como fiscal del fuero federal equivale a Macri inaugurando el Congreso de la Lengua. Se desvirtúa todo lo que hagan, ambos perdieron legitimidad y credibilidad y contagian lo que tocan.
 
El daño que le ha hecho este gobierno al Poder Judicial con el armado de estas bandas de agentes de inteligencia, periodistas, y funcionarios judiciales para perseguir a miembros del gobierno anterior parece irreversible.
 
Y el efecto ha sido tan fuerte que rompió el blindaje mediático que protege al gobierno. El único argumento que atinan es denunciar sin pruebas que se trata de una estrategia del kirchnerismo para bajar la causa de los cuadernos.
 
Pero nadie rebate ni explica ni una sola de las abundantes pruebas que muestran a Stornelli como una especie patotero que "ordenó espionajes y otras investigaciones ilegales que guardaban relación con las causas judiciales a su cargo".
 
No importa ya lo que pase con esta causa porque el destape de esa banda expuso la forma en que el gobierno llevó adelante el lawfare o guerra judicial contra el gobierno anterior. Lo que se actúe a partir de ahora solamente será creíble para los cada vez menos fanáticos del macrismo.
 
Para Macri es la pérdida de credibilidad y potencia de su principal artefacto electoral al comienzo de un año de elecciones. Una reelección que se ve cada vez más lejana.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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Las pobres mentiras de Macri sobre la pobreza
Memes del discurso de Macri en el Congreso.
18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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