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Nacionales - 27-03-2019 / 09:03
EL JUEZ RAMOS PADILLA TOMÓ LA MEDIDA LUEGO DE QUE NO SE PRESENTARA A INDAGATORIA CITADO POR TERCERA VEZ

El fiscal macrista Carlos Stornelli fue declarado en rebeldía

El fiscal macrista Carlos Stornelli fue declarado en rebeldía
El fiscal Carlos Stornelli, vinculado en la causa por el espionaje judicial y político ilegal faltó ayer por cuarta vez a la indagatoria fijada por el magistrado. Ramos Padilla puso en conocimiento de su decisión al procurador Eduardo Casal y le pidió que "arbitre los medios necesarios" para que el Stornelli comparezca en su juzgado.
El fiscal federal Carlos Stornelli eludió ayer por cuarta vez la citación a indagatoria en la causa judicial que se tramita en Dolores por lo cual el juez Alejo Ramos Padilla lo declaró hoy en rebeldía. Se ve que el macrista Stornelli estaba seguro de que el magistrado lo iba a procesar, dada la cantidad de evidencias que hay en el expediente, y entonces se convirtió en una especie de prófugo: prefiere estar en rebeldía, que estar procesado por integrar una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal, la extorsión y la coacción.
 
La citación era este martes a las 12, pero Stornelli no salió de su lujoso departamento en lo más selecto de Palermo Chico. Envió a Dolores a su abogado, Roberto Ribas, quien reiteró que el magistrado es incompetente y que el llamado a indagatoria es nulo. Nada de eso lo eximía de presentarse.
 
No es extraño que imputados presenten cuestionamientos a los jueces, pero concurren como es debido, ya sea a declarar o a abstenerse de declarar. En cambio Stornelli, que es funcionario del servicio de justicia, esquiva la justicia.
 
Sin embargo, más allá de los cuestionamientos a Ramos Padilla, la obligación del fiscal era presentarse a declarar como ocurre con cualquier ciudadano. También correspondía la entrega de su celular para que se le realice la pericia que se hace con los teléfonos de cualquier otro imputado.
 
Para el común de los mortales, la ausencia por cuarta vez a una indagatoria hubiera significado la detención automática e incluso, si se aplicaran las normas del insólito show armado habitualmente por Patricia Bullrich, se hubiera visto a Stornelli con el chaleco, el casco y rodeado de efectivos con los rostros tapados.
 
El juez tenía, frente a Stornelli, dos alternativas: Mandarlo a buscar por la fuerza pública, es decir enviar un patrullero con la orden de llevarlo a Dolores a declarar. El magistrado no tiene la facultad de ordenar una prisión preventiva posterior porque Stornelli tiene inmunidad de arresto.
 
La segunda alternativa era declararlo en rebeldía y notificar al procurador Eduardo Casal que el fiscal no está a derecho. Eso es lo que Stornelli elige como el mal menor ya que significa que las cosas se manejan dentro de su ámbito, más todavía teniendo en cuenta que Casal actúa en sintonía con la Casa Rosada.
 
Sin embargo, el costo político de esa jugada es altísimo: ante la sociedad es un fiscal en rebeldía, que no está a derecho y que pierde toda autoridad en las causas judiciales porque no puede reclamar que alguien se presente si él mismo no lo hace. Este miércoles el juez lo declaró en rebeldía, pero no se puede descartar que también le envíe el patrullero. El dato indiscutible es que la Argentina tiene, desde este martes, un fiscal huyendo de la justicia.
 
La Opinión Popular

 
INCONGRUENCIAS DISCURSIVAS
 
Stornelli, Ramos Padilla y los "republicanos" de Cambiemos
 
La república es una forma de gobierno donde no gobierna un monarca. Por lo tanto, implica naturalmente, una cierta difuminación del poder, que podría ser entre unos pocos -república aristocrática, república oligárquica-, o entre la mayoría -república democrática-.
 
En su versión moderna, la república adopta el sistema de división de poderes -ejecutivo, legislativo y judicial- y la autonomía de cada uno de ellos.
 
Llamativamente en la Argentina, donde nada es lo que parece, el partido popular -el peronismo- que indefectiblemente llegó al poder a través de las urnas, y siempre respetó la división de poderes republicana, ha sido caracterizado por sus adversarios como "autoritario", aunque las fundamentaciones siempre han sido inconsistentes.
 
Consecuentemente, el principal partido de oposición pretendió instalarse en el imaginario colectivo como "garante de las instituciones republicanas", aún cuando respaldó numerosos golpes de estado y se valió de la proscripción del peronismo, entre 1955 y 1973, para aprovechar el espacio vacante y acceder en dos oportunidades al gobierno, sin poder concluir esos mandatos.
 
En la campaña electoral de 2015, la muletilla del pretendido "autoritarismo peronista" y su contracara, el "republicanismo" de Cambiemos, aparecieron nuevamente en la escena. Pero ya desde los inicios mismos de su gestión, Mauricio Macri se encargó de desmentirlo, pretendiendo designar por decreto de necesidad y urgencia a dos miembros de la Corte Suprema de Justicia, pasando por encima de las disposiciones legales.
 
La generosidad con la que el actual presidente recurrió a los decretos para resolver cuestiones que le estaban vedadas por la ley llevó a muchos votantes, incluso de la propia alianza Cambiemos, a creer que el presidente desconocía la constitución nacional o simplemente no la tenía en cuenta.
 
Durante estos tres años y medio de gobierno, también la violación reiterada de la autonomía de los poderes públicos significó un sustantivo deterioro aún mayor de una calidad institucional que nunca fue demasiado alta en la Argentina. Por ejemplo, las sanciones recibidas por jueces y fiscales que se animaron a fallar en contra de las aspiraciones del poder ejecutivo y su entorno no tienen parangón en gobierno democrático anterior alguno.
 
En la última semana, los conceptos vertidos por el presidente sobre el juez Ramos Padilla y su insistencia en la necesidad de sancionarlo, claramente dañan la división de poderes republicana. Hasta el presente, el juez ha sido respaldado por la sociedad y por la Cámara, que incluso lo instó a avanzar en sus investigaciones sobre el caso Stornelli - D'Alessio.
 
Sin embargo, la división de poderes es algo que la naturaleza misma del Pro parece rechazar. Ante las críticas que recibió el presidente Macri por su inadecuada intervención en este tema, una treintena de diputados de Cambiemos, encabezados por Graciela Ocaña -la ex "hormiguita" de Elisa Carrió-, presentarán un escrito en defensa de Stornelli, en el que expresan su preocupación por el procedimiento disciplinario que se le habría iniciado a pedido del juez Ramos Padilla.   
 
Los diputados de Cambiemos -también hay varios radicales que firman la nota- se manifiestan preocupados ya que, a su juicio, "se trataría de un modo de interferir o bloquear indebidamente el excelente trabajo que viene desempeñando en el proceso conocido como 'causa de los cuadernos', que ha puesto en evidencia la trama de corrupción más importante de la historia argentina".
 
Lo que no parece preocuparles en los más mínimo es la interferencia que ellos mismos pretenden ejercer sobre la división de poderes, tratando intervenir en el ámbito de acción correspondiente al poder judicial.
 
La lista completa de los firmantes es la siguiente: Graciela Ocaña, Fernando Iglesias, Waldo Wolff, Karina Banfi, Héctor "Toty" Flores, Eduardo Amadeo, Cornelia Schmidt Liermann, Álvaro González, José Cano, Pablo Torello, Estela Regidor, Jorge Enríquez, Juan Carlos Villalonga, Eduardo Cáceres, Gonzalo Del Cerro, Marcelo Monfort, Marcelo Wechsler, Samanta Acerenza, Gustavo Menna, Javier Campos, Luis Pastori, Alejandro García, Paula Arroz, Hernán Berisso, Sebastián Bragagnolo, Hugo Marcucci, Federico Zamarbide, Juan Aicega, José Luis Ricardo, Alejandro Echegaray y Horacio Goicoechea.
 
La nota colectiva, que parece implicar una clara intromisión sobre las áreas de competencia autónoma de otro poder -en este caso el Judicial-, paradójicamente sostiene: "La posibilidad de que la Justicia actué libremente y sin presiones en este proceso permitirá recuperar para beneficio de todos los ciudadanos de esta república, importantísimas sumas de dinero que han sido desviadas por una matriz de corrupción que históricamente viene afectando la obra pública en nuestro país".
 
Una lectura ingenua llevaría a cualquiera a concluir que, para los diputados de Cambiemos, mientras se recaude y se desprestigie a la oposición, no importaría llevarse puesta a la propia constitución nacional.
 
El escrito concluye denunciando la "persecución a través de citaciones judiciales a los representantes del ministerio Público, (que) formaría parte de la maniobra que intentan sectores involucrados en los delitos investigados, para apartarlos de la causa y anular toda la investigación, buscando impunidad a toda costa". Cuesta reconocer en estos diputados a aquellos que avalaron otras situaciones judiciales que fueron denunciadas oportunamente como "persecuciones". Sin embargo, ahora se muestran muy preocupados por la situación de Stronelli.
 
¿Les preocupará lo que Stornelli pueda decir o los contenidos incriminatorios que se extraigan de las pruebas en análisis, y a qué actores del corazón del poder incriminan?
 
La república y Cambiemos. Una tensión que no debe descuidarse.
 
Por Alberto Lettieri
 
Fuente: www.REALPOLITIK.com.ar
 

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18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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