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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 12-03-2019 / 16:03
SE QUEBRÓ LA ALIANZA MACRISTA

Estalló Cambiemos en Córdoba y habrá dos listas radicales en mayo

Estalló Cambiemos en Córdoba y habrá dos listas radicales en mayo
Macri fracasó en su intento de encolumnar a la Alianza oficialista tras su candidato y ni siquiera consiguió que se pusieran de acuerdo para hacer una interna. Por lo tanto, Negri y Mestre competirán a gobernador en listas separadas. Schiaretti festeja.
Se rompió Cambiemos Córdoba. Mario Negri y Ramón Mestre no competirán en una interna el 17 de marzo, sino que se presentarán cada uno por separado y le dejarán allanado así el camino al gobernador peronista Juan Schiaretti les saque ventaja el 12 de mayo.
 
Ayer el aliado de Negri, Luis Juez, retiró a su partido de la alianza Cambiemos y anunció que se presentaría a intendente de Córdoba sin competir previamente con los radicales. En la Casa Rosada, se reunió la Mesa Nacional de Cambiemos que firmó un documento en el que instaron a todos a hacer un esfuerzo por la unidad y dejaron librado a cada partido la estrategia en caso de que no se llegue a un acuerdo, que ya nadie ve posible.
 
La interna de Cambiemos en Córdoba fue escalando semana a semana con denuncias de fraude, con impugnaciones judiciales por la elección interna presentadas por el sector de Negri (ayer debía resolver la jueza electoral Marta Vidal, pero al retirarse una de las partes de la interna lo que decidiera se volvía abstracto) y sin acuerdo de cómo dirimir las candidaturas.
 
La Casa Rosada apoya a la lista de Negri, que hace dupla con el macrista Héctor "Coneja" Baldassi como vice, y jugó una y otra vez para bajar a Mestre, que ya había depuesto su candidatura en 2015. Esta vez no se movió.
 
Los integrantes de la Coalición Cívica insistieron con la necesidad de no romper Cambiemos, pero plantearon -en sintonía con Negri- que la interna ya no era posible. Insistieron con que el candidato es Negri y que debía bajarse Mestre como "un gesto de humidad y generosidad".
 
Los radicales llevaron la postura de Negri, que al no ser posible la interna iban a competir ambos por separado. Desde el macrismo esa posibilidad cerraba poco, pero al no haber otra alternativa parecían ya estar resignados a que ocurra y se dedicaban a intentar salvaguardar el sello de Cambiemos para las elecciones nacionales, donde hace cuatro años los votos de Córdoba fueron cruciales para Macri.
 
Al final del encuentro, suscribieron un documento en el que instaron a mantener la unidad, pese a que todos ya saben que no será posible. Como el cierre de listas es el miércoles, las chances son muy bajas. Lo más probable es que Negri inscriba su fórmula usando la estructura de partidos provinciales y que lo acompañen el PRO, la Coalición Cívica y Juez. Y que Mestre compita por el radicalismo.
 
Por lo pronto, tanto Negri como Juez ya retiraron sus precandidaturas de la interna de  Cambiemos y Juez se inscribió ante la Justicia electoral con lista propia. Para Negri, esto implica que nadie podrá usar el sello Cambiemos en las elecciones provinciales de Córdoba. En cambio, Mestre sí tiene la voluntad de ser el candidato de la alianza y viene argumentando que si los otros se bajaron él es el candidato del espacio.
 
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Estalló Cambiemos en Córdoba y habrá dos listas radicales en mayo
 
Luis Juez retiró su frente de la alianza del oficialismo y Mario Negri y Ramón Mestre competirán por separado. No habrá interna tampoco de UCR. El peronismo se beneficia con la división de boletas del radicalismo, cuando el gobernador Juan Schiaretti aspira a su reelección. El Gobierno terminó avalando las dos presentaciones.
 
Por Patricia García
 
El gobernador Juan Schiaretti, hasta podría festejar por adelantado, ya que ni una reunión urgente de la mesa nacional de Cambiemos, logró aplacar la interna radical por la candidatura a la gobernación de la provincia de Córdoba que se disputarán en mayo y donde el actual mandatario buscará la reelección.
 
Nada de eso, la disputa entre Mario Negri y Ramón Mestre, lejos de conciliarse rompió con la alianza en la provincia donde el sello Cambiemos no estará en el cuarto oscuro, desaparece del distrito que le dio el mejor triunfo a Mauricio Macri en las presidenciales de 2015.
 
Tampoco la interna que agitó el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, se realizará. El gobernador de Mendoza, el fin de semana, alentó que la decisión sobre el candidato se tomara en la elección doméstica prevista para el domingo, que no se hará, claro, al romperse la unión y multiplicarse las listas, ya que Negri y Mestre competirán cada uno por su lado y además también se retiró el candidato a intendente Luis Juez.
 
 
Reunión
  
Ayer se reunió en la Casa Rosada, la Mesa Nacional de Cambiemos , precisamente para intentar resolver la cuestión cordobesa, entre otros temas, y se pronunció por "instar a los distintos sectores internos a encontrar caminos que conduzcan a un consenso para que Cambiemos presente la fórmula más competitiva" para las elecciones del 12 de mayo y que si eso no era posible "deja librada la definición de la estrategia electoral a los partidos del distrito" Córdoba. De esa manera avaló la presentación de las dos listas en las elecciones provinciales.
 
Así, el diputado nacional Negri y el intendente de Córdoba, Mestre, los dos radicales, competirán con listas separadas por fuera de la coalición Cambiemos, un beneficio para Schiaretti, podría decirse al dividirse el voto radical en las urnas y estallar la coalición oficialista en la provincia con esquirlas que aún están pendientes de conocerse. Además, de esa manera, el Gobierno se ve respaldando al legislador.
 
La decisión la comunicaron Negri y Juez (Frente Cívico) ante la Junta Electoral. Anticiparon que retiraban sus precandidaturas de las internas domésticas y pidieron la "desafectación" de Cambiemos, lo cual los habilita por anotar una alianza aparte -lo harán mañana- algo que la Justicia ya resolvió favorablemente.
 
En cambio, la tira de Mestre-Carlos Brinner, con la candidatura del extitular de Arsat, Rodrigo de Loredo, para la intendencia de Córdoba deberá ser legitimada por el Congreso de la UCR, lo cual permitiría, probablemente, que lleve el sello radical con un frente para la elección.
 
Otra interpretación, sin embargo deslizó el secretario general de la UCR, a cargo de la titularidad del comité provincial del radicalismo, Alberto Zapiola. Dijo que "Mestre sigue siendo precandidato de Cambiemos" porque hasta el momento solamente se bajó de la coalición el Frente Cívico de Luis Juez.
 
 
Tensión
 
La jornada, ayer, fue de tensiones en el Gobierno y en la provincia, con incidentes como que, mientras deliberaba la Mesa nacional de Cambiemos, Mestre en su cuenta de Twitter publicaba que estaba "expectante de conocer si al PRO nacional realmente le interesa la voluntad de cambio como a la gran mayoría de los cordobeses. Desde acá estamos más que convencidos de que el fin de los 20 años de populismo en la provincia de Córdoba va a llegar". Además, arrancó temprano, con el anuncio de Juez (lista Somos el Cambio) de que retiraba al Frente Cívico de Cambiemos.
 
Ahora, aunque se espera el fallo, la justicia consideraría abstracto el planteo de Negri para impugnar las primarias del radicalismo aduciendo falta de tiempo para su organización.
 
En ese clima, se reunieron ayer en el despacho de Marcos Peña, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, el jefe del bloque de Cambiemos en el Senado, Luis Naidenoff y el secretario general de la UCR, José Cano; por el PRO estuvieron el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, el presidente del partido amarillo, Humberto Schiavoni, y el ministro de Interior, Rogelio Frigerio; mientras que la Coalición Cívica estuvo representada por Maximiliano Ferraro y Maricel Etchecoin.
 
Cano contó que "la etapa de proponer una salida para presentar una alternativa competitiva al peronismo está agotada, ahora me parece que Mestre y Negri van a tener que hacer un esfuerzo en estos días para que previo al vencimiento de los plazos no vayamos con dos fórmulas".
 
Fuente: ámbito.com
 

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18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
18-05-2019 / 09:05
Como en un partido de fútbol de esos de ida y vuelta, la marea informativa que expresa la impresión de la sociedad sobre la Justicia dio una voltereta de 180 grados en 24 horas, primero para acusar a la Corte de peronista y después para lo contrario: denunciarla por ceder a las presiones del Ejecutivo. Entre las dos suman a todo el país.
 
Como consecuencia de la política de Cambiemos de utilizarla en forma abusiva como herramienta de persecución, a esta altura nadie cree en la independencia del Poder Judicial. Es un país sin Justicia.
 
Se hace una denuncia por sobreprecio en la obra pública y el juicio empieza sin que haya ni un solo estudio que confirme esa denuncia. Entonces la Corte accede a una parte de este reclamo de la defensa y pide las actuaciones.
 
El problema es que se trataba del juicio a Cristina Fernández sobre el que Cambiemos ha puesto gran parte de su expectativa para iniciar la campaña electoral y rescatar la alicaída imagen de Mauricio Macri.
 
El pedido de la Corte debería retrasar efectivamente el comienzo del juicio. Y no hubiera sido su responsabilidad sino del juez que estuvo a cargo de la instrucción, en este caso Julián Ercolini. El magistrado ignoró olímpicamente el primer peritaje realizado por dos ingenieros y un contador que concluyeron en que no había sobreprecio ni obras pagadas que no se hubieran realizado.
 
El Gobierno eligió la obra pública para judicializar a su antecesora porque es donde circula más dinero en la gestión. Las empresas de Macri han sido muy favorecidas en las licitaciones más importantes en todo el país y sin embargo la acusación involucra solamente a una empresa que figura a la cola de los contratistas del Estado. El Grupo Macri estaba tercero en esa lista.
 
Pero la orden que le dieron al recién asumido Javier Iguacel en Vialidad Nacional fue usar la obra pública en la provincia de Santa Cruz para enterrar a los Kirchner. Al otro día de asumir, el hombre ordenó la investigación y pidió resultados en 90 días. El macrismo estaba urgido para iniciar las causas contra Cristina y arrinconarla o destruirla.
 
Los técnicos explicaron que en 90 días era muy difícil auditar 51 licitaciones, casi todas tramos de las rutas 3 y 40. Pero la urgencia era perentoria porque los juicios contra la ex presidenta tenían que empezar cuanto antes. El resultado de ese peritaje favorable al gobierno anterior pinchó la acusación que debería haber sido el gran show de la corrupción K.
 
Entonces el oficialismo empezó a abrir muchos frentes simultáneos para causar el mismo efecto de saturación. Surgieron las causas de Hotesur y Los Sauces, la de enriquecimiento ilícito, el suicidio de Nisman convertido en asesinato, el acuerdo con Irán aprobado por el Congreso y que Irán nunca aceptó, o la de apropiación de bienes del Estado por la posesión de un documento histórico que nunca fue del Estado.

17-05-2019 / 09:05
Tanto Mauricio Macri como los jerarcas de Clarín y de Techint siguen juramentados en hacer todo lo posible para bloquear el regreso de Cristina a la Rosada. Los sondeos secretos que les venden los encuestadores (y que no se publican) solo profundizan su horror.
 
Algunos -los primeros de esta campaña que incorporan llamados a celulares además de teléfonos fijos, como los que maneja el comando de Sergio Massa- la muestran ganadora en primera vuelta, con más del 40% y 10 puntos de diferencia. En la provincia de Buenos Aires, la semana pasada, una encuesta sobre balottage le asignó 17 puntos de ventaja sobre Macri.
 
El problema que apareció ahora es el que advirtió Marcos Peña a sus adversarios internos que empujan el "plan V". La misma encuesta bonaerense a teléfonos celulares la muestra a Cristina 10 puntos arriba de Vidal. Si no alcanzó con sacrificar a la dama de Morón al prohibirle que desdoblara los comicios y desenganchara de globo del yunque presidencial, ahora tampoco parece alcanzar con un eventual renunciamiento del jefe a favor suyo.
 
La fiebre alimenta delirios en el círculo rojo. En Clarín, se encendieron alarmas por la presencia de Daniel Vila en la presentación de Sinceramente en la Feria del Libro. ¿Irá el dueño de América TV y La Red por la porción que le obligue a vender a Clarín de su flamante imperio un eventual gobierno K? Salvo que traiga bajo el poncho a un magnate ruso como los de Alan Faena o al mismísimo Xi Jinping, no parece que le dé la cuenta bancaria.
 
El circulito rojo que permanece fiel a Macri, para peor, está dividido. Belocopitt, socio de Vila en los medios, fue el primero en agitar en público la opción "Vidal más peronismo racional". Rogelio Frigerio, a quien apoyan pesos pesado como Nicolás Caputo, dijo que "están abiertas todas las posibilidades, sobre todo la ampliación de Cambiemos". Y admitió que "si hay alguien mejor", Macri podría bajar su candidatura.
 
La última esperanza de ese sector es otra. Que Macri sea el candidato, pero que entregue parte del gabinete y las presidencias de ambas cámaras del Congreso al peronismo antikirchnerista. Jugar todo a la grieta. Por eso era clave que empezara ya el primer juicio oral contra la expresidenta y sus excolaboradores menos mostrables, como Julio De Vido o José López.
 
Por eso la presión inédita sobre la Corte Suprema, que ayer aclaró que haber pedido el expediente de su primer juicio oral para verificar el estado de las pruebas no implica que tenga que demorarse el inicio del juicio.
 
El problema es que falta el otro bailarín de tango, sobre todo después de que Sergio Massa advirtiera que no será parte "de nada de lo que sea parte Macri". El peor final para el oficialismo sería un diálogo franco y magnánimo, pero apenas consigo mismo.

17-05-2019 / 08:05
La Corte Suprema intentó esta semana meterse por primera vez, y en forma sorpresiva, en algo que se volvió moneda corriente en los tribunales de Comodoro Py durante el gobierno de Cambiemos: el armado de causas, con pruebas dudosas, con denuncias sobre políticas de gobierno en lugar de delitos, o directamente sin pruebas.
 
Eligió el caso de "vialidad" o la "obra pública" que tiene en el centro a la ex presidenta Cristina Fernández y potencial candidata ganadora de la oposición. Es evidente que los supremos hacen política, y también hay que decir, que era hora de que se ocuparan de las denuncias de privación de justicia y violación de garantías que alarman desde hace tiempo a importantes referentes de la comunidad jurídica.
 
A la vez es imposible ignorar que la propia Corte, durante buena parte de la administración macrista, respaldó las tropelías de los jueces federales, la catarata de prisiones preventivas contra ex funcionarios y el armado de un cronograma de juicios orales diseñado para enchastrar la campaña presidencial de este año. Política antes, política ahora.
 
Pero, los supremos empezaron a olfatear que el escenario está cambiando. Vieron que el Gobierno de Macri está en crisis, que el clima está denso, que hay gran descontento social, que el macrismo  viene siendo derrotado por el peronismo en todas las provincias, que la economía es una calamidad y que Cristina crece en las encuestas.
 
No contemplaron que se armaría un escándalo que opacó todo eso, porque una de las especialidades del Gobierno es camuflar la realidad con tácticas como salir a criticar a jueces que no fallan como ellos quieren, y a algunos los han echado por eso. Es una parte del discurso de Cambiemos que prende cuando la sociedad está ávida de encontrar culpables a sus desgracias.
 
En el terreno Judicial, el macrismo ha sido despiadado. Aunque su estrategia comenzó a resquebrajarse con el intento de expulsar al juez Alejo Ramos Padilla, que conduce la causa sobre espionaje ilegal, que también salpica a Cambiemos, y que fue respaldado por la Corte.
 
La Corte pidió el expediente. Para los entendidos y los periodistas que preguntan, era obvio que sin expediente no podría iniciar el juicio previsto para una semana después. La traducción inmediata y simplista del Gobierno y de los medios afines fue: 1) se frenaba el primer juicio donde anhelaban ver sentada a la ex presidenta en pleno clima electoral; 2) ahora resulta que la Corte es "K".
 
Cuando el Gobierno despotricó contra los cortesanos y los grandes medios macristas desparramaron su discurso de "peligro de impunidad", para reclamar que empiece el juicio, y surgieron algunos cacerolazos aislados, la Corte reculó.  ¿No tiene espalda para poner fin a la irregularidad de que empiece un juicio contra CFK sin pruebas o con toda la prueba cuestionada?
 
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