La Opinión Popular
                  06:12  |  Domingo 19 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 04-03-2019 / 20:03
EFEMÉRIDES POPULARES. EL MAYOR CAPOCÓMICO DEL PAÍS

Alberto Olmedo, el irremplazable

Alberto Olmedo, el irremplazable
Alberto Olmedo, dentro de su galería de personajes, hacía uno, que a pesar de no tener nombre (se le llamaba Excelencia), su cargo era de Dictador de Costa Pobre, un paupérrimo país bananero del Tercer Mundo, sumido en la más profunda de las miserias. Era un fantoche, siempre vestido con una gorra militar y con una banda presidencial que decía “Tus amigos” (a la manera de las coronas de flores de los velatorios) y con medallas en el pecho ganadas en batallas inexistentes.
Hoy se cumplen 31 años del fallecimiento del querido Alberto Olmedo. Un 05 de marzo de 1988, murió en la ciudad de Mar del Plata uno de los capocómicos más exitosos del país.

Fue de lo más reconocidos humoristas argentinos, de estilo transgresor. El "negro" Olmedo robó sonrisas a grandes y chicos, y participó en casi 50 films-decenas de ellas en dupla con Jorge Porcel-, además de varios ciclos en televisión.

Sus frases: Y, ¡si no me tienen fe!, ¡De acaaaaaaá!, ¡Éramos tannn pobres!, Siempre que "yovió" paro, ¿Me trajiste a la nena?, ¡Poniendo estaba la gansa!, ¡Adianchi, adianchi!, Si la vamo a hacer, la vamo a hacer bien..., Hay efectivo!!! y toda su obra vivirán por siempre en el inconciente colectivo de los argentinos. Un grande, un verdadero cómico nacional y popular.

La Opinión Popular

Alberto Olmedo, el irremplazable  

Un repaso de los mejores momentos de la carrera de Alberto Olmedo, a 31 años de su muerte
 
Creador de más de una veintena de recordados personajes, el inolvidable cómico dejó su impronta tanto en la pantalla chica como en el cine y el teatro
 
 
Hace 31 años, la ciudad de Mar del Plata amanecía conmovida por la muerte de Alberto Olmedo. Sin embargo, la tragedia del Maral 39 nunca logró borrar el recuerdo de su sonrisa contagiosa cada vez que se aproxima esta fecha.
 
Sintetizar la carrera del Negro en un puñado de momentos suena a quimera ante la avalancha de recuerdos que enseguida se vienen a la mente, aunque, claro está, hay algunos que son imposibles de soslayar.
 
Recién asomaba la década del '60 cuando hace sus primeras apariciones en en Canal 9 El Capitán Piluso, a la postre su primer gran éxito. El ciclo que dura poco más de tres años en esa emisora, para luego pasar por Canal 7 y Canal 2 de La Plata.
 
A principios de 1964 ingresa al elenco de Operación Ja-Já, uno de los grandes éxitos de Gerardo y Hugo Sofovich en Canal 11. En aquél ciclo vieron la luz sus personajes de Rucucu y el Yéneral González.
 
 
En marzo de 1973 hace su estreno en el cine con Los caballeros de la cama redonda, la primera de las películas filmadas bajo el sello Aries, con la dirección de Gerardo Sofovich. En tanto, su debut en el teatro de revistas llega un año más tarde, junto a José Marrone en el Teatro Maipo.
 
Con la dictadura militar ya instalada, la falsa noticia de la "desaparición física" de Olmedo en el programa El Chupete deriva en el levantamiento del ciclo y en estar fuera de la pantalla chica por dos años. Si embargo, en 1978 regresa al frente de Olmedo '78 por la pantalla del viejo Canal 11.
 
Dos años más tarde protagoniza junto a Susana Giménez el ciclo Alberto y Susana, en el Canal 13, con libros de Hugo Moser, Víctor Sueiro y Humberto Ortiz. Ese mismo año se estrena A los cirujanos se les va la mano, primera película del cuarteto Alberto Olmedo, Susana Giménez, Jorge Porcel y Moria Casán, dirigida por Hugo Sofovich.
 
El año 1981 marca otro hito en su carrera, ya que comienza en Canal 11, y bajo la dirección de Hugo Sofovich, el que sería su último y más exitoso programa de televisión: No toca botón. Paralelamente estrena en el Teatro Metropolitan, junto a Porcel, Susana Giménez y Moria Casán, La revista de las superestrellas, también de Hugo Sofovich.
 
En No toca botón nace en 1984 el personaje de Chiquito Reyes, otra inolvidable creación suya, a la que le siguieron El Dictador de Costa Pobre, El Pitufo, El Psicoanalista y el nuevo Chiquito Reyes, entre otros.
 
Durante el verano de 1987 la obra bate el récord histórico de asistencia de público a la sala, con casi 120 mil espectadores, y se alza con el premio Estrella de Mar. Mientras tanto, No toca botón pasa a Canal 9 y nace el personaje de Rogelio Roldán.
 
El verano siguiente la obra Éramos tan pobres, dirigida por Hugo Sofovich, volvió a ser récord de taquilla. Nada hacía prever que su vida terminaría en pleno éxito y dos días después de que se estrenara Atracción peculiar, su última película.
 
Fuente: Infobae
 

Agreganos como amigo a Facebook
17-05-2019 / 19:05
17-05-2019 / 18:05
16-05-2019 / 18:05
16-05-2019 / 18:05
Jorge Rafael Videla presidió una dictadura militar que suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.
 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.
 
Según el parte médico del Penal de Marcos Paz, Jorge Rafael Videla falleció a las 6:25 de la mañana del 17 de mayo de 2013, a la edad de 87 años, por muerte natural. El ex dictador argentino fue encontrado muerto en el penal de Marcos Paz sin pulso ni respiración, donde cumplía con el castigo de cadena perpetua. Ese día hubo en el país un hijo de puta menos.
 
Hasta el día de su muerte, Videla justificó el terrorismo de Estado que impuso en Argentina durante su dictadura. No es difícil equiparar a los represores con verdaderos monstruos. Pero al deshumanizarlos se pierde la capacidad de analizar y comprender los crímenes y cómo éstos fueron posibles. Sin embargo, a veces, evitar esas comparaciones se hace difícil.
 
La Opinión Popular



16-05-2019 / 18:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar