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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 04-03-2019 / 09:03

Con Macri, lo peor no pasó y lo mejor no va a llegar

Con Macri, lo peor no pasó y lo mejor no va a llegar
Los últimos datos económicos refutan la idea oficial de que lo peor ya pasó y lo mejor todavía puede llegar. La fuga de divisas siguió incluso con el dólar más alto. Y para juntar más dólares con destino al pago de la deuda externa, el Gobierno de Macri atacará el gasto público y las jubilaciones.
Desde el arribo de Mauricio Macri al Gobierno, las emisiones de deuda totalizaron 174.338 millones de dólares. De ese total, el Tesoro Nacional emitió 147.743 millones, nada menos que el 84,7 por ciento. A su vez, del total de la nueva deuda el 78,7 por ciento fueron colocaciones denominadas en moneda extranjera.
 
Los datos surgen del último relevamiento llevado adelante por el Observatorio de la Deuda Externa de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (ODE-UMET) y dejan expuesto claramente uno de los principales problemas que deberá enfrentar quien gobierne el país a partir del 10 de diciembre.
 
El endeudamiento desenfrenado que llevó adelante el gobierno de Cambiemos elevó el stock de la deuda pública un 30,5 por ciento con respecto a octubre de 2015 llevándolo a 307.656 millones, según las propias cifras de la Secretaría de Finanzas correspondientes al tercer trimestre del año pasado.
 
A su vez, el porcentaje de esa deuda sobre el Producto Interno Bruto (PIB) se disparó de 57,9 al 95,4 por ciento, la cifra más alta desde 2004, justo antes de la reestructuración de deuda que concretó el gobierno de Néstor Kirchner en 2005.  Además, el ratio de deuda pública en moneda extranjera sobre PIB trepó extraordinariamente del 51,6 al 75,4 por ciento en los últimos tres años, lo que supone una condicionalidad todavía mayor.
 
"La deuda fue desde el inicio 2016 un pilar del gobierno de Macri y lo transformó en el mayor tomador de deuda de la historia. Las consecuencias de más tres años de endeudamiento dejan resultados muy negativos en términos económicos y sociales y comprometen el margen de maniobra de las futuras administraciones. Record de fuga de capitales, altísima exposición externa y crecimiento descontrolado con relación al PIB; y un costo social que se hace cada mes más duro para la sociedad son resultado de las políticas erradas que han caracterizado la gestión de Macri", remarcó Nicolás Trotta, rector de la UMET.
 
La inflación no cede al ritmo que el Gobierno había estimado antes de fin de año. Si la recuperación del salario real no llega antes de mitad de año, el consumo privado no podrá motorizar el PBI de cara a las elecciones. Con un agravante, el Gobierno necesita que la inflación siga elevada para poder llegar al déficit cero. Así, sin el impulso de la inversión ni el gasto público, las proyecciones de recuperación se postergan al tercer trimestre y se pinchan hacia fin de año.
 
Así, los últimos datos económicos refutan la idea oficial de que lo peor ya pasó y lo mejor todavía puede llegar. La fuga de divisas siguió incluso con el dólar más alto. Y para juntar más dólares con destino al pago de la deuda externa, el Gobierno de Macri atacará el gasto público y las jubilaciones.
 
La Opinión Popular

CONSULTORAS ESTIMAN UNA CAÍDA DEL PBI EN TORNO AL 1,5% QUE INCLUSO PODRÍA ACENTUARSE CERCA DE LAS ELECCIONES
 
Economistas advierten que no se daría la recuperación que pronostica Dujovne
 
La economía argentina le dio al Gobierno una esperanza con el Estimador de Actividad del mes de diciembre que, de acuerdo al Indec, tuvo un repunte de 0,7% respecto al mes de noviembre en términos desestacionalizados.
 
Sin embargo, los economistas advierten que este rebote no permite esperanzarse con que la recuperación de la actividad llegue a traducirse en una mejora generalizada del consumo antes de las elecciones, tal y como espera Nicolás Dujovne. Por el contrario, la postergada recuperación del poder adquisitivo empeoró las proyecciones de crecimiento anual hasta el -1,8% para 2019.
 
Por ejemplo, en Econviews recientemente contrajeron sus previsiones de crecimiento promedio para 2019 del -1,5% al -1,8% en la comparación con 2018. "Esperamos un crecimiento punta a punta en torno a 2%, pero dado el arrastre de 2018, para todo el año esperamos una caída de 1,8%. Los mejores trimestres van ser el segundo -arriba del 1% trimestral desestacionalizado- y el tercero -ligeramente por debajo del 1%-", explicó a LPO Lorena Giorgio, economista de la consultora.
 
"Nosotros esperamos que la economía empiece a mostrar signos claros de recuperación en el segundo trimestre. Además del empujón del agro, y sus actividades vinculadas, hay ciertas ramas industriales que se verán beneficiadas, como las vinculadas al sector externo y las que sustituyen importaciones. Por ejemplo, hay espacio para que crezca la industria del plástico. También la minería y el energético serán sin dudas sectores que traccionen la economía este año", se explayó Giorgio.
 
Los datos de la consultora Eco Go son un poco más optimistas para 2019, pero no dan por descontado que se pueda hablar de recuperación: "Creo que la economía hizo piso pero que la recuperación que se siente en la calle todavía no la vamos a ver. Hay indicadores que vienen bien en la comparación mensual (acero, despachos y autos), aunque las comparaciones interanuales van a ser negativas hasta el cuarto trimestre. Pero una cosa es piso, la estabilización, y otra cosa es la recuperación", sostuvo Federico Furiase, economista y director de la consultora.
 
"Para 2019 proyectamos caída de 1,5% en promedio dado el arrastre negativo de 2,9 que dejó 2018 consistente con una recuperación muy gradual (en torno a un ritmo promedio trimestral de 0,3%) y un crecimiento interanual de 2 a 2,5% en el cuarto trimestre".
 
"La combinación de una inflación más alta a la esperada por la inercia, la indexación y la suba de tarifas combinada con el apretón monetario amplifica la caída del circulante en términos reales (-30% anual) y eso complica la recuperación del crédito y del salario real. En un año donde el ajuste fiscal le pone techo a la paritaria y la contracción monetaria piso a la tasa de interés, es lógico que no tengamos una recuperación rápida de la economía".
 
"Además la incertidumbre política del año electoral, pasa factura en el dólar y el riesgo país y eso complica la baja de la tasa de interés. El campo, la energía y el turismo receptivo van a traccionar pero eso no mueve el amperímetro en una economía donde el 80% es consumo. Estamos en modo ajuste de la cuenta corriente porque el mercado ya no nos presta a tasas razonables, y en ese marco, la recuperación que se sienta en la calle estará supeditada a los grados de libertad del BCRA para controlar el dólar. Y, en todo caso, será muy lenta", aseguró Furiase.
 
Por su parte, para Giorgio, en el tercer trimestre sí podrá sentirse la recuperación en el consumo de la mano de la mejora de los salarios, lo que mejorará el consumo, así como también lo hará el aumento de la AUH recientemente anunciado: "En su dinámica mensual los salarios reales van a comenzar a recuperarse (si bien en el promedio del año van a registrar una merma interanual) y lo más probable es que haya algún incentivo al consumo de parte del gobierno de cara a las elecciones presidenciales, como por ejemplo facilidades de financiación. Por ese lado se puede llegar a observar un leve repunte de la demanda, siempre hablando de la tendencia mes a mes", explicó.
 
Más optimistas son desde la consultora Elypsis, quienes consideran que con paritarias del orden del 40% en 2019 los salarios podrán alcanzar una recuperación real de su poder de compra del 5,5% interanual. "Creemos que los ingresos reales recuperarán en el tercer trimestre niveles similares a los del segundo trimestre de 2018, previo al shock cambiario de septiembre", estimaron desde la consultora que proyecta que entre enero y diciembre la economía crecerá 2,7% y quedará, en promedio, 1,4% debajo del PBI del año pasado.
 
Por el contrario, para Juan Massot, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la USAL, son pocos los sectores que están en condiciones de afrontar paritarias del 40%: "Solo cuando se profundiza la recesión, las empresas resuelven el cerrar y echar gente. Los datos de empleo se parecen más a los vistos en 1993 porque las firmas no parecen estar anticipando una recuperación y por eso comienzan procesos de reestructuración. No solo no preveo una mejora del mercado laboral -en procesos como estos suben la desocupación demandante y la informalidad-, sino que tampoco se puede predecir una clara recuperación del consumo. La clase media es el motor del consumo urbano y su situación viene 'para atrás' por la caída del empleo registrado, las subas de tarifas y de los costos que se traducen en inflación y en una erosión del salario real", detalló.
 
"En términos estadísticos, en particular a partir de agosto, sí los números van a empezar a dar mejor porque se comparan con malos meses del año anterior. En el escenario básico, lo más probable es que la población perciba que se frena la brusca caída de su poder de compra de los últimos trimestres, más que una recuperación", concluyó.
 
Fuente: La Política Online

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre de esa coalición en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados rebotan e impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única para la gobernación.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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