La Opinión Popular
                  03:07  |  Lunes 25 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Los pobres que votan por la derecha, son como los perros que cuidan la mansión, pero duermen afuera." John William Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 28-02-2019 / 07:02

Se destruyeron 200.000 empleos en 2018 y se hundieron las expectativas de contratación

Se destruyeron 200.000 empleos en 2018 y se hundieron las expectativas de contratación
Solo en el sector privado se destruyeron 130.800 puestos. Es el mayor retroceso laboral desde 2002. Tres sectores explicaron ese desempeño: la industria, el comercio y la construcción. Los datos negativos alcanzan a 22 de las 24 provincias. Tras un 2018 donde los indicadores sociales y laborales se desplomaron, distintas consultoras proyectaron una nueva caída en el empleo privado y el salario real para 2019.
La crisis económica, provocada por el gobierno de Mauricio Macri, impactó de lleno en el mercado laboral en 2018. Según los datos del SIPA, se destruyeron 191.300 puestos de trabajo a lo largo del año. Casi el 70% de los trabajadores desplazados eran asalariados del sector privado, una modalidad asociada al empleo de calidad, que retrocedió al nivel del 2014.
 
Para peor, con una economía real asfixiada por el programa monetario que busca contener al dólar, el horizonte no se despeja: las expectativas empresarias de contratación para el primer trimestre se hundieron al nivel más bajo de la serie oficial que empieza en 2004.
 
Paula Szenkman, secretaria de Transformación Productiva, además de anunciar la caída del 1,5% en la cantidad de trabajadores registrados, informó que el salario real del sector privado se derrumbó en promedio 9,3% interanual. Para la mitad de los asalariados, la pérdida de poder adquisitivo superó el 10%.
 
La profundización de la recesión en el segundo semestre agudizó los problemas laborales. Pese a que la caída del trabajo formal fue generalizada, hubo una fuerte tendencia a la precarización. La única categoría que creció en 2018 fue el empleo doméstico (incorporó 20.600 personas), una actividad de ingresos bajos.
 
En cambio, se destruyeron 130.800 puestos asalariados privados, lo que implicó una caída del 2,1%, la más pronunciada en toda la serie del SIPA que comienza en 2009. Así, la cantidad de trabajadores privados en relación de dependencia (6.166.100) retrocedió al nivel de cuatro años atrás, un lapso en el que la población se expandió casi 5%.
 
La industria y el comercio, las dos ramas que más personas ocupan, fueron las que más aportaron al derrumbe del empleo, tal como ocurrió con la actividad económica en general. Entre las dos, destruyeron 97.300 puestos asalariados en 2018. El sector manufacturero, ahogado por el deterioro del mercado interno y las altas tasas de interés, expulsó 61.000 empleados el año pasado y estiró su sangría a más de 128.000 trabajadores desde el cambio de Gobierno. El comercio, en tanto, perdió 36.300 empleos.
 
Lo más preocupante, sin embargo, es que las perspectivas empeoraron. A pesar del moderado optimismo que buscó expresar Szenkman, apoyada en la recuperación del agro, los datos la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de enero, que también presentó ayer, no dan lugar para ilusionarse.
 
Por un lado, la caída interanual del empleo privado se aceleró al 2,3% el mes pasado. Por otro, las expectativas de contratación para los próximos tres meses de los 3.000 empresarios consultados cayeron en picada: marcaron -2,3%, el valor más bajo de la serie que comienza en 2004. Con una recuperación que cada vez parece estar más lejos, son más las firmas que planean reducir su personal que las que prevén agrandarlo.
 
La Opinión Popular

 
EL ÚLTIMO AÑO SE DESTRUYERON 191.300 PUESTOS DE TRABAJO TOTALES
 
El trabajo todavía te lo debo
 
La corrida cambiaria y el programa de austeridad aceleraron la destrucción de puestos de trabajo. En diciembre se contabilizaron en el conjunto de la economía 191.300 empleos menos que un año antes, según datos del Sistema Integrado de Previsión Argentino (SIPA). La mayor parte de las posiciones afectadas por el desplome del mercado interno, la inversión privada y el ajuste del gasto público provienen de los asalariados del sector privado, donde se destruyeron 130.800 puestos. Así marcaron el mayor retroceso laboral desde 2002. Tres sectores explicaron ese desempeño: la industria, el comercio y la construcción. Los datos negativos alcanzan a 22 de las 24 provincias. El Ministerio de Producción y Trabajo estimó que la pérdida de empleo fue acompañada por una contracción de 10,1 por ciento en la capacidad de compra de los salarios durante 2018.
 
La actividad económica retrocedió en diciembre 7 por ciento frente al mismo período del año anterior. El Estimador Mensual de Actividad Económica elaborado por el Indec muestra que los tres sectores más afectados por la crisis fueron los mismos que lideraron la destrucción de los puestos de trabajo formales. Arrastrada por la baja en la inversión privada y la parálisis en la obra pública, la caída de 12,7 por ciento en la construcción fue acompañada por la pérdida de 13.600 posiciones. La contracción de la demanda interna tras la aceleración inflacionaria ralentizó el comercio minorista que cedió 15,7 por ciento para contabilizar 36.300 empleos menos que un año atrás. Asociado a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores también se registró la pérdida de 6700 puestos registrados en hoteles y restaurantes.
 
A pesar del golpe recibido por la construcción y el comercio, la caída más pronunciada fue en la manufacturera. La producción industrial registró en diciembre una caída de 14,7 por ciento en la comparación frente al mismo mes de 2017. Fue el peor resultado desde el primer semestre de 2002, en pleno estallido de la convertibilidad. Los datos laborales oficiales de diciembre muestran una caída de 3400 empleos frente a noviembre que asciende hasta 61.000 puestos de trabajo en doce meses. La ocupación industrial registra caídas en 36 de los 37 meses de la gestión de Cambiemos cubiertos por las estadísticas oficiales. La destrucción de empleo durante 2018 exhibió un aumento de 76 y 32 por ciento frente a las pérdidas contabilizadas en 2016 y 2017, respectivamente. Así en diciembre alcanzaron a 126.100 los puestos de trabajo destruidos desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri. La retracción acumulada en tres años representa al 10 por ciento de las posiciones manufactureras que existían al finalizar 2015.
 
Ayer se sumaron al listado de empleos perdidos alrededor de 500 operarios que se desempeñaban en la fábrica de carrocerías para colectivos Metalpar emplazada en la localidad bonaerense de San Martín (ver aparte). Los datos oficiales muestran que con 51.700 empleos perdidos, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada por el cierre de fábricas y los despidos durante 2018. La sigue la Ciudad de Buenos Aires donde se perdieron 29.100 empleos mientras que en Córdoba se eliminaron 13.100 puestos de trabajo registrados. Por su parte, Santa Fe experimentó la caída de 9400 posiciones mientras que en Chaco fueron 5000.
 
Aunque la cantidad de posiciones eliminadas fue inferior, Catamarca y Tierra del Fuego encabezan el listado de las provincias más afectadas en términos relativos. El año pasado el territorio catamarqueño experimentó la pérdida de 7,9 por ciento de todos los puestos de trabajo registrados. La destrucción de empleos fueguinos alcanzó al 6,6 por ciento de los asalariados en relación de dependencia. Impulsadas por la actividad petrolera y minera, Neuquén y Jujuy fueron las únicas dos donde no se registraron caídas. La explotación de minas y canteras marcó un incremento de 4400 empleos el año pasado. 
 
La Encuesta de Indicadores Laborales que permite anticipar el comportamiento del empleo arrojó en enero una caída de 2,3 por ciento. El relevamiento muestra que la retracción sigue siendo explicada por los mismos sectores y concentrada en las mismas provincias. Los datos publicados ayer muestran que el empleo cayó en todos los tipos de empresas.
 
Uno de los factores más importantes para explicar la pérdida de empleos y la precarización laboral es la caída en el poder adquisitivo de los trabajadores que el año pasado experimentó su mayor retroceso desde 2002. Las autoridades de Producción y Trabajo informaron ayer que el salario real cayó un 10,1 por ciento a lo largo de 2018.
 
Estimaciones elaboradas por el programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad de San Martín elevan la pérdida hasta un 13 por ciento. Los trabajadores estatales, los gastronómicos, los empleados de la industria del calzado anotaron las caídas más relevantes.
 
Por Tomás Lukin
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2019 / 10:03
Cuando en enero se difundió su foto con Miguel Lifschitz, un tuitero macrista se burló, con cierto talento: "Buena pareja para jugar a las bochas". Una semana más tarde, cuando apareció en sandalias y medias, la reacción fue hilarante y masiva. Pocas semanas después, el principal logro de Roberto Lavagna fue que dejaran de tomarlo en chiste.
 
"Estoy caliente. Muy caliente -casi gritó el presidente Macri esta semana- Otra vez volver a escuchar los que proponen ese atajo, esa solución mágica, que nos desliga, nos relega, de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo, pero convencidos. Es in-so-por-ta-ble".
 
Unos días antes, en un reportaje con Luis Majul, Macri había acusado erróneamente a Lavagna de haber impuesto retenciones, había criticado su negociación de la deuda externa privada del 2005 -un hecho ciertamente virtuoso- y le había adjudicado, también erróneamente, haber participado de los gobiernos que hundieron el país en los "últimos cuarenta años".
 
Pero no fue solo Macri. El jefe de Gabinete Marcos Peña sostuvo que Lavagna era igual que Cristina Kirchner, y que ambos eran "retrógrados, conservadores y reaccionarios".
 
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, sostuvo que se puede crecer al 9 por ciento "haciendo todo mal" y le recriminó a Lavagna que pisara las tarifas y defaulteara la deuda externa. Dujovne no explicó si se puede producir inflación, endeudamiento y recesión, todo al mismo tiempo, "haciendo todo bien".
 
La crítica de Elisa Carrió fue más personal. Aburrido, soberbio, viejo y usa sandalias con medias: cuestión de gustos.
 
El ex viceministro de Dujovne, que volvió a Estados Unidos luego de un breve período de heroico patriotismo, se llama Sebastián Galiani: "Viene con Duhalde y Barrionuevo", acusó, sin recordar que Duhalde y Barrionuevo hasta hace dos días eran aliados de su Presidente.
 
¿Por qué se ponen tan nerviosos en el Gobierno de Cambiemos? Por débil que sea la candidatura de Lavagna, ofrece un refugio a votantes de Macri que están desencantados con él y resisten la candidatura de Cristina.
 
Esos votantes estaban a la intemperie: ahora tienen dónde ir. Potencialmente, Lavagna ofrece la posibilidad de un voto opositor sin que eso signifique avalar la corrupción que mancha a Cristina y su entorno.
 
Pero puede haber una razón más trascendente para el enojo macrista de estos días. Lavagna le plantea a Macri la discusión sobre sus desaciertos económicos sin ofrecerle los flancos que, alegremente, a cada paso, regalan las huestes de Cristina.

23-03-2019 / 09:03
Una actividad cerrada y de gestión volvió a traerle complicaciones a Mauricio Macri. El Presidente terminó ofuscado con un obrero que hizo el gesto de la "V" peronista mientras se fotografiaba en el Paseo del Bajo.
 
El enojo y posterior reto ocurrieron ayer, pero la escena se viralizó hoy y muestra una faceta de Macri desconocida para el público.
 
Al percatarse del gesto del obrero, un Macri visiblemente enojado le ordena que se aparte y salga de la foto. Mientras, Horacio Rodríguez Larreta observa la escena junto a María Eugenia Vidal.
 
Si bien la imagen circula sin audio, parece una verdadera pesadilla para los asesores del PRO que durante años se esforzaron por cambiar la imagen del Macri frío y distante. "Faltó una sonrisa", se resignó uno de sus más fieles laderos que vivió la transformación que le permitió llegar a la Presidencia.
 
"Lo que pasa que antes no te podías acercar a un Presidente y ahora cualquiera le falta el respeto", analizó un dirigente macrista que pidió mantener su nombre en reserva.
 
Un mes atrás el mandatario fue escrachado por otro obrero que lo abordó en medio de un acto oficial del plan Procrear en el sur de la Ciudad y le reclamó que hiciera "algo".
 
"Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las 5 de la mañana me levanto", sorprendió el obrero a Macri, que intentaba meter un bocado. "Perdón que se lo tengo que decir, con respeto, no me importa el Gobierno pasado, ahora es el problema", advirtió el trabajador.
 
"Tratemos de hacer rápido las cosas, se lo pido por favor presidente, estamos peor", aseveró el obrero. Macri intentó darle un final al episodio al buscar un abrazo de compromiso con el trabajador de la Uocra. "Hagan algo, la concha de mi hermana", fue el último comentario que deslizó el trabajador.
 
La Opinión Popular

23-03-2019 / 09:03
El espía Marcelo D'Alessio puso por primera vez al macrismo a la defensiva desde que asumió el gobierno. Hostigado por la crisis, la alianza Cambiemos contraatacó siempre con alguna denuncia amplificada por la corporación mediática.
 
Esta vez, al tiempo que la crisis es devastadora, la denuncia surgió con una potencia inusitada desde la oposición y logró romper el blindaje mediático para impactar de lleno en el ámbito judicial. El gobierno aparece inerme ante la espiral ascendente de una crisis que no puede controlar y el frente judicial se le desmorona.
 
En medios políticos ya se habla de que Mauricio Macri no está para ninguna reelección en este contexto. Y se espera que la movilización del 24 sea de una gran masividad por el clima de fuerte malestar. "Por la Patria que soñamos, contra la miseria planificada", es la consigna.
 
Con el dólar que sube, las tasas de interés más altas del planeta y una inflación que está entre las primeras de todo el mundo, el gobierno ya no puede recurrir a su bazooka judicial para distraer la atención porque tiene en aprietos a uno de sus principales alfiles, el fiscal macrista Carlos Stornelli.
 
La reacción frente a la investigación del juez Alejo Ramos Padilla y la detención de D'Alessio fue casi instintiva o impulsada por el pánico. Cambiemos no la derivó hacia ninguno de sus operadores subterráneos.
 
El disparo salió directamente de la Casa Rosada. Y hubo otras defensas también a la desesperada, mientras el jueves se producían grandes movilizaciones espontáneas en Buenos Aires, Dolores y Mar del Plata, pero en defensa del juez.
 
Si la Magistratura o la Corte aceptaban ese acto intervencionista casi brutal de Macri hubieran quedado en evidencia. No solamente como agentes de un poder que tendría que ser independiente, sino que también hubiera dado todo el aspecto de reacción corporativa en defensa del fiscal. El Ejecutivo trató de atacar desde la Magistratura y la Corte a un juez que está investigando al poder político. Ese desmanejo tuvo fuerte repercusión en el exterior.
 
No fue solamente el gobierno el que se salió de caja. La reacción de Elisa Carrió está entre las más desquiciadas de su curriculum. Y hasta la misma diputada Graciela Camaño -del ala del massismo que resiste cualquier contacto con el PJ y los K- atinó a salir en defensa del fiscal Carlos Stornelli, cuyo proceso puede embarrar a gran parte del mundo político que se benefició de las andanzas de D'Alessio con el fiscal.
 
El rechazo de la Cámara de Mar del Plata a la recusación del juez, planteada por Stornelli y la respuesta afirmativa de la Corte al pedido del juez de respaldo material, más el probable fracaso del pedido de juicio político en la Magistratura, dan cuenta de que el ámbito judicial optó por un camino más complejo que el propuesto por el macrismo.
 
Entre la crisis económica y este escándalo de espionaje ilegal para alimentar causas judiciales, el lawfare o guerra jurídica, una práctica muy usada por el macrismo para reemplazar a la política, perdió credibilidad.

22-03-2019 / 12:03
El rebrote inflacionario, la ola de despidos y la nueva corrida al dólar le llegaron al Gobierno de Mauricio Macri en el peor momento político posible, con su imagen pública en picada y la pólvora de la corrupción K mojada por el creciente escándalo del espía Marcelo Dalessio.
 
Desesperado por huir hacia adelante, el Presidente apeló esta semana al viejo truco de mostrar autoridad con un puñetazo a la mesa. Pero el efecto fue, como suele pasar cuando se sobreactúa, el contrario: el establishment lo mira perplejo, Wall Street espera sin jugar una sola ficha, la Corte Suprema lo ignora, sus aliados toman distancia, la CGT se despereza y el peronismo sonríe, al fin, ante la perspectiva ahora menos remota de que el ballotage termine enfrentando a dos opositores.
 
La metáfora desafortunada de la semana corrió por cuenta del presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, a quien secundará por lo que le quede de mandato el fallido exvice de Federico Sturzenegger en el Central, Lucas Llach. "¿Qué prefieren, estar en un auto a más de 100 kilómetros por hora que va hacia la pared o haber chocado ya con la pared y no tener más que un par de huesos rotos?", preguntó González Fraga a un auditorio de financistas, quienes por las dudas no arriesgaron respuesta.
 
Muerte o dunga-dunga. Casi tan alentador como el "estamos bailando en la cubierta del Titanic" que soltó Dante Sica ante bodegueros.
 
En el campo rumian su malestar por el regreso de las retenciones y la suba de costos, dos coletazos de la devaluación de fines de septiembre. Hasta reaparecieron juntos los referentes de la vieja Mesa de Enlace de 2008, aunque esta vez para castigar a Macri. Fue un lamento muy sintomático del momento que se vive en el empresariado.
 
Conmovidos o irónicos, los integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA se cansaron de reenviar por whatsapp el video del reencuentro ruralista. "Parecen industriales", comentó con sorna uno de los tres que envió el recorte a BAE Negocios. ¿Y el Grupo de los Siete, donde hasta hace un año compartían amables almuerzos? Bien, gracias.
 
A los industriales, anteayer, Sica los reprendió por primera vez en un tono similar al que usaba su antecesor que los trató de "llorones", Francisco Cabrera. Sica se enojó porque un rotario cuchicheó que su discurso era "puro piripipí" y acusó entonces al empresariado de asociarse con los sindicatos para después pedirle prebendas al Estado. "Ya nos ponen en la misma bolsa a todos. Están en la fase yo contra el mundo", comentó un dueño de fábrica presente en el salón.
 
Más allá de las intenciones, gobernar bajo emoción violenta empieza a granjearle enemigos al macrismo.

22-03-2019 / 08:03
La funesta política económica neoliberal de Mauricio Macri, dirigida por el FMI, aumentó la desocupación urbana que alcanzó en el último trimestre de 2018 al 9,1 por ciento de la población económicamente activa, lo cual representa un aumento de casi dos puntos con respecto al 7,2 por ciento registrado por el Indec en el mismo período del año anterior.
 
Esto significa que 1.752.000 personas se encuentran desempleadas y en busca de trabajo, de un total de casi 13 millones que representan la población activa en núcleos urbanos de todo el país. El aumento de la tasa de desempleo representaría que, a lo largo de 2018, se sumaron unos 260 mil personas al ejército de desocupados.  Si se proyecta al total de la población laboral, la cantidad de desempleados nuevos sería del orden de los 400 mil sobre un total de 1 millón 750 mil.
 
La proporción de ocupados demandantes de empleo llegó en el cuarto trimestre de 2018 al 17,3 por ciento, lo cual representa un salto importante con respecto a un año atrás, cuando medía 14,7 por ciento. Esta cifra refleja los subocupados que buscan otro empleo sin conseguirlo, o bien ocupados plenos en busca de sumar otro trabajo o reemplazar el que tienen, presumiblemente por insuficiencia de ingresos.  
 
En el período informado por el Indec, también aumentó la tasa de subocupados con respecto a la de un año atrás. La proporción de trabajadores que, si bien tienen empleo, no llegan a cubrir una jornada completa, representa el 12 por ciento de la población activa, cuando a fines de 2017 representaba el 10,2 por ciento.
 
De acuerdo a las cifras del Indec, los subocupados sumaban un millón 557 mil personas a fines de 2018, unos 260 mil más que en el cuarto trimestre del año anterior. Por sexo y edad, la franja de población con mayores problemas de desempleo son los jóvenes de hasta 29 años. Entre las mujeres, el desempleo llega al 21,4 por ciento. Entre los varones, la tasa es del 15,4 por ciento.
 
En el primer caso, el aumento en relación al año anterior es de 2,6 puntos (era de 18,8 por ciento a fines de 2017). El desempleo joven de los varones creció en un año cuatro puntos, a partir del 11,4 por ciento en la medición del último cuarto de 2017.
 
De los 31 aglomerados urbanos, en cinco la desocupación alcanzó a los dos dígitos (es decir, que superó el 10 por ciento). Ellos son: Gran Rosario (12,8 por ciento), Mar del Plata (12,8), partidos del conurbano bonaerense (11,4), San Nicolás-Villa Constitución (11,3) y Santa Rosa-Toay (10,1). Mar del Plata es, además, el aglomerado urbano con mayor subocupación: 17,5 por ciento. En 2019 el mercado de trabajo no se recuperará y el desempleo volverá a subir.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar