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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 28-02-2019 / 07:02

Se destruyeron 200.000 empleos en 2018 y se hundieron las expectativas de contratación

Se destruyeron 200.000 empleos en 2018 y se hundieron las expectativas de contratación
Solo en el sector privado se destruyeron 130.800 puestos. Es el mayor retroceso laboral desde 2002. Tres sectores explicaron ese desempeño: la industria, el comercio y la construcción. Los datos negativos alcanzan a 22 de las 24 provincias. Tras un 2018 donde los indicadores sociales y laborales se desplomaron, distintas consultoras proyectaron una nueva caída en el empleo privado y el salario real para 2019.
La crisis económica, provocada por el gobierno de Mauricio Macri, impactó de lleno en el mercado laboral en 2018. Según los datos del SIPA, se destruyeron 191.300 puestos de trabajo a lo largo del año. Casi el 70% de los trabajadores desplazados eran asalariados del sector privado, una modalidad asociada al empleo de calidad, que retrocedió al nivel del 2014.
 
Para peor, con una economía real asfixiada por el programa monetario que busca contener al dólar, el horizonte no se despeja: las expectativas empresarias de contratación para el primer trimestre se hundieron al nivel más bajo de la serie oficial que empieza en 2004.
 
Paula Szenkman, secretaria de Transformación Productiva, además de anunciar la caída del 1,5% en la cantidad de trabajadores registrados, informó que el salario real del sector privado se derrumbó en promedio 9,3% interanual. Para la mitad de los asalariados, la pérdida de poder adquisitivo superó el 10%.
 
La profundización de la recesión en el segundo semestre agudizó los problemas laborales. Pese a que la caída del trabajo formal fue generalizada, hubo una fuerte tendencia a la precarización. La única categoría que creció en 2018 fue el empleo doméstico (incorporó 20.600 personas), una actividad de ingresos bajos.
 
En cambio, se destruyeron 130.800 puestos asalariados privados, lo que implicó una caída del 2,1%, la más pronunciada en toda la serie del SIPA que comienza en 2009. Así, la cantidad de trabajadores privados en relación de dependencia (6.166.100) retrocedió al nivel de cuatro años atrás, un lapso en el que la población se expandió casi 5%.
 
La industria y el comercio, las dos ramas que más personas ocupan, fueron las que más aportaron al derrumbe del empleo, tal como ocurrió con la actividad económica en general. Entre las dos, destruyeron 97.300 puestos asalariados en 2018. El sector manufacturero, ahogado por el deterioro del mercado interno y las altas tasas de interés, expulsó 61.000 empleados el año pasado y estiró su sangría a más de 128.000 trabajadores desde el cambio de Gobierno. El comercio, en tanto, perdió 36.300 empleos.
 
Lo más preocupante, sin embargo, es que las perspectivas empeoraron. A pesar del moderado optimismo que buscó expresar Szenkman, apoyada en la recuperación del agro, los datos la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de enero, que también presentó ayer, no dan lugar para ilusionarse.
 
Por un lado, la caída interanual del empleo privado se aceleró al 2,3% el mes pasado. Por otro, las expectativas de contratación para los próximos tres meses de los 3.000 empresarios consultados cayeron en picada: marcaron -2,3%, el valor más bajo de la serie que comienza en 2004. Con una recuperación que cada vez parece estar más lejos, son más las firmas que planean reducir su personal que las que prevén agrandarlo.
 
La Opinión Popular

 
EL ÚLTIMO AÑO SE DESTRUYERON 191.300 PUESTOS DE TRABAJO TOTALES
 
El trabajo todavía te lo debo
 
La corrida cambiaria y el programa de austeridad aceleraron la destrucción de puestos de trabajo. En diciembre se contabilizaron en el conjunto de la economía 191.300 empleos menos que un año antes, según datos del Sistema Integrado de Previsión Argentino (SIPA). La mayor parte de las posiciones afectadas por el desplome del mercado interno, la inversión privada y el ajuste del gasto público provienen de los asalariados del sector privado, donde se destruyeron 130.800 puestos. Así marcaron el mayor retroceso laboral desde 2002. Tres sectores explicaron ese desempeño: la industria, el comercio y la construcción. Los datos negativos alcanzan a 22 de las 24 provincias. El Ministerio de Producción y Trabajo estimó que la pérdida de empleo fue acompañada por una contracción de 10,1 por ciento en la capacidad de compra de los salarios durante 2018.
 
La actividad económica retrocedió en diciembre 7 por ciento frente al mismo período del año anterior. El Estimador Mensual de Actividad Económica elaborado por el Indec muestra que los tres sectores más afectados por la crisis fueron los mismos que lideraron la destrucción de los puestos de trabajo formales. Arrastrada por la baja en la inversión privada y la parálisis en la obra pública, la caída de 12,7 por ciento en la construcción fue acompañada por la pérdida de 13.600 posiciones. La contracción de la demanda interna tras la aceleración inflacionaria ralentizó el comercio minorista que cedió 15,7 por ciento para contabilizar 36.300 empleos menos que un año atrás. Asociado a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores también se registró la pérdida de 6700 puestos registrados en hoteles y restaurantes.
 
A pesar del golpe recibido por la construcción y el comercio, la caída más pronunciada fue en la manufacturera. La producción industrial registró en diciembre una caída de 14,7 por ciento en la comparación frente al mismo mes de 2017. Fue el peor resultado desde el primer semestre de 2002, en pleno estallido de la convertibilidad. Los datos laborales oficiales de diciembre muestran una caída de 3400 empleos frente a noviembre que asciende hasta 61.000 puestos de trabajo en doce meses. La ocupación industrial registra caídas en 36 de los 37 meses de la gestión de Cambiemos cubiertos por las estadísticas oficiales. La destrucción de empleo durante 2018 exhibió un aumento de 76 y 32 por ciento frente a las pérdidas contabilizadas en 2016 y 2017, respectivamente. Así en diciembre alcanzaron a 126.100 los puestos de trabajo destruidos desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri. La retracción acumulada en tres años representa al 10 por ciento de las posiciones manufactureras que existían al finalizar 2015.
 
Ayer se sumaron al listado de empleos perdidos alrededor de 500 operarios que se desempeñaban en la fábrica de carrocerías para colectivos Metalpar emplazada en la localidad bonaerense de San Martín (ver aparte). Los datos oficiales muestran que con 51.700 empleos perdidos, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada por el cierre de fábricas y los despidos durante 2018. La sigue la Ciudad de Buenos Aires donde se perdieron 29.100 empleos mientras que en Córdoba se eliminaron 13.100 puestos de trabajo registrados. Por su parte, Santa Fe experimentó la caída de 9400 posiciones mientras que en Chaco fueron 5000.
 
Aunque la cantidad de posiciones eliminadas fue inferior, Catamarca y Tierra del Fuego encabezan el listado de las provincias más afectadas en términos relativos. El año pasado el territorio catamarqueño experimentó la pérdida de 7,9 por ciento de todos los puestos de trabajo registrados. La destrucción de empleos fueguinos alcanzó al 6,6 por ciento de los asalariados en relación de dependencia. Impulsadas por la actividad petrolera y minera, Neuquén y Jujuy fueron las únicas dos donde no se registraron caídas. La explotación de minas y canteras marcó un incremento de 4400 empleos el año pasado. 
 
La Encuesta de Indicadores Laborales que permite anticipar el comportamiento del empleo arrojó en enero una caída de 2,3 por ciento. El relevamiento muestra que la retracción sigue siendo explicada por los mismos sectores y concentrada en las mismas provincias. Los datos publicados ayer muestran que el empleo cayó en todos los tipos de empresas.
 
Uno de los factores más importantes para explicar la pérdida de empleos y la precarización laboral es la caída en el poder adquisitivo de los trabajadores que el año pasado experimentó su mayor retroceso desde 2002. Las autoridades de Producción y Trabajo informaron ayer que el salario real cayó un 10,1 por ciento a lo largo de 2018.
 
Estimaciones elaboradas por el programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad de San Martín elevan la pérdida hasta un 13 por ciento. Los trabajadores estatales, los gastronómicos, los empleados de la industria del calzado anotaron las caídas más relevantes.
 
Por Tomás Lukin
 
Fuente: Página12
 

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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