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Nacionales - 28-02-2019 / 07:02
LA ECONOMÍA BAJÓ 2,6% EL AÑO PASADO, CON UNA FORTÍSIMA CAÍDA EN DICIEMBRE DE 7,0%

Debacle económico en 2018 con peor pronóstico para 2019

Debacle económico en 2018 con peor pronóstico para 2019
Recesión: la economía no sale del pozo y la actividad se desplomó 7%. El informe oficial del Indec expone el derrumbe de cada uno de los principales componentes de la actividad económica en el saldo final del 2018. El combo fue ajuste fiscal, megadevaluación, tasas elevadísimas y shock inflacionario. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios el año pasado fue de más de 15 puntos e impactó en el nivel de consumo. Macri lo hizo.
Mauricio Macri es un desastre y gracias a sus políticas neoliberales la actividad económica marcó un retroceso interanual de 7% en diciembre. El EMAE, que es un indicador aproximado de la evolución del Producto Interno Bruto, acumuló una caída del 2,6% en 2018. La debacle es todavía peor a la de los pronósticos más pesimistas.
 
El retroceso de la actividad se explicó por la crisis cambiaria, las políticas de ajuste fiscal, las medidas monetarias contractivas y la aceleración de la inflación, con pérdida de salarios reales. Los principales sectores terminaron diciembre con bajas de hasta 16%. La obsesión con el déficit cero de las cuentas públicas y tasas de interés por encima de 50% adelantan en 2019 otro año de fuerte contracción.
 
El informe mensual del Indec sobre la evolución la actividad económica permite cuantificar la crisis que atraviesa el mercado interno. La economía terminó 2018 con un retroceso del 7%, mientras la inflación cerró en torno de 49%. Uno de los peores datos en muchos años.
 
Este proceso se llama estanflación e implica que la actividad se contrae mientras los precios se aceleran. La única economía de la región que registró una situación similar fue Venezuela, un país que enfrenta una guerra económica y se encuentra bloqueado financieramente por las potencias del mundo desarrollado.
 
¿Cuáles fueron los sectores que más cayeron en diciembre? El comercio mayorista y minorista se derrumbó un 15,7%. Lideró la lista de sectores en baja. La pérdida del poder adquisitivo a lo largo del año pasado fue de más de 15 puntos e impactó en el nivel de consumo de la población.
 
Los saltos del tipo de cambio, que empezó el año en 20 pesos y lo terminó en 40, fue otro de los elementos centrales para explicar el retroceso de la demanda. La volatilidad del dólar posterga las decisiones de compra de bienes durables, al igual que ocurre cuando suben las tasas de interés. Las tasas de interés marcaron en 2018 picos de 74%.
 
La construcción y la industria manufacturera fueron los otros dos sectores que encabezaron el podio de caídas. La rama industrial cayó un 14,2% y explicó 2,4 de los 7,0 puntos que se contrajo el mercado interno en diciembre.
 
Las pequeñas y medianas empresas fueron algunas de las que anotaron la peor performance. La falta de consumo junto con el aumento de los costos y el encarecimiento del crédito fueron un combo explosivo para los establecimientos productivos. La destrucción del empleo industrial fue uno de los principales problemas del año pasado.
 
La lectura de economistas del Gobierno de Macri, pese a las fuertes caídas en casi todas las ramas de actividad, es optimista. El optimismo babieca oficial, que ve las cosas rosadas pase lo que pase, no es de ahora, y forma parte de una estrategia electoral que queda cada vez más en evidencia ante la contundencia de los datos económicos.
 
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Debacle económico en 2018 con peor pronóstico para 2019  

SEGÚN EL INDEC, LA MITAD DEL RETROCESO ESTUVO EXPLICADA POR LA SEQUÍA
 
La actividad económica cayó 2,6% en 2018 y el PBI per cápita retrocedió diez años
 
La actividad económica registró en diciembre una baja del 7% y de esta manera el 2018 finalizó con una contracción del 2,6%, informó ayer el Indec.
 
De acuerdo al ente estadístico, más del 80% del descenso que mostró en el último mes de 2018 estuvo explicado por el comercio, la industria y la construcción, en tanto la sequía que afectó al sector agropecuario representó la mitad de la recesión acumulada desde enero. Desde el techo de enero, la economía se derrumbó 7,6%.
 
En la comparación con noviembre, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente al cierre del 2018 mostró una suba del 0,7%, lo que podría ser una muestra de que el indicador estaría por tocar su piso. Las consultoras privadas calcularon que el producto regresó a los niveles de 2010 y en la medición per cápita, al 2008.
 
Lo cierto es que por séptimo año consecutivo se observó un comportamiento "serrucho" de la economía argentina, que desde el 2012 crece solamente en los años impares. El 2018 iba a ser el momento en que, según el Gobierno, se iba a romper ese maleficio.
 
Sin embargo, todo parece indicar que en lugar de romper con la maldición de los años pares, se terminará con la "bendición" de los impares, ya que los pronósticos hablan de un crecimiento nulo o un rojo de entre 1 y 2 puntos para el 2019. Es decir que por primera vez desde 2001-2002 el país acumularía dos años seguidos de caída.
 
En diciembre, los sectores más golpeados fueron el comercio, que se hundió 15,7%, la industria con un retroceso del 14,2% y la construcción con una desmejora del 12,7%.
 
La consultora LCG puntualizó que entre los tres rubros aportaron más del 80% del hundimiento interanual del mes. "El dato debe alertar considerando que estos tres sectores absorben 45% del empleo", planteó la firma en un informe.
 
Por el contrario, el único aporte representativo al crecimiento fue el de la Agricultura, con un ascenso del 4,7%. Por su parte, Enseñanza avanzó 1% y servicios sociales y de salud, un 0,4%.
 
Por Ignacio Ostera
 
Fuente: BAE Negocios
 

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24-03-2019 / 10:03
Cuando en enero se difundió su foto con Miguel Lifschitz, un tuitero macrista se burló, con cierto talento: "Buena pareja para jugar a las bochas". Una semana más tarde, cuando apareció en sandalias y medias, la reacción fue hilarante y masiva. Pocas semanas después, el principal logro de Roberto Lavagna fue que dejaran de tomarlo en chiste.
 
"Estoy caliente. Muy caliente -casi gritó el presidente Macri esta semana- Otra vez volver a escuchar los que proponen ese atajo, esa solución mágica, que nos desliga, nos relega, de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo, pero convencidos. Es in-so-por-ta-ble".
 
Unos días antes, en un reportaje con Luis Majul, Macri había acusado erróneamente a Lavagna de haber impuesto retenciones, había criticado su negociación de la deuda externa privada del 2005 -un hecho ciertamente virtuoso- y le había adjudicado, también erróneamente, haber participado de los gobiernos que hundieron el país en los "últimos cuarenta años".
 
Pero no fue solo Macri. El jefe de Gabinete Marcos Peña sostuvo que Lavagna era igual que Cristina Kirchner, y que ambos eran "retrógrados, conservadores y reaccionarios".
 
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, sostuvo que se puede crecer al 9 por ciento "haciendo todo mal" y le recriminó a Lavagna que pisara las tarifas y defaulteara la deuda externa. Dujovne no explicó si se puede producir inflación, endeudamiento y recesión, todo al mismo tiempo, "haciendo todo bien".
 
La crítica de Elisa Carrió fue más personal. Aburrido, soberbio, viejo y usa sandalias con medias: cuestión de gustos.
 
El ex viceministro de Dujovne, que volvió a Estados Unidos luego de un breve período de heroico patriotismo, se llama Sebastián Galiani: "Viene con Duhalde y Barrionuevo", acusó, sin recordar que Duhalde y Barrionuevo hasta hace dos días eran aliados de su Presidente.
 
¿Por qué se ponen tan nerviosos en el Gobierno de Cambiemos? Por débil que sea la candidatura de Lavagna, ofrece un refugio a votantes de Macri que están desencantados con él y resisten la candidatura de Cristina.
 
Esos votantes estaban a la intemperie: ahora tienen dónde ir. Potencialmente, Lavagna ofrece la posibilidad de un voto opositor sin que eso signifique avalar la corrupción que mancha a Cristina y su entorno.
 
Pero puede haber una razón más trascendente para el enojo macrista de estos días. Lavagna le plantea a Macri la discusión sobre sus desaciertos económicos sin ofrecerle los flancos que, alegremente, a cada paso, regalan las huestes de Cristina.

23-03-2019 / 09:03
Una actividad cerrada y de gestión volvió a traerle complicaciones a Mauricio Macri. El Presidente terminó ofuscado con un obrero que hizo el gesto de la "V" peronista mientras se fotografiaba en el Paseo del Bajo.
 
El enojo y posterior reto ocurrieron ayer, pero la escena se viralizó hoy y muestra una faceta de Macri desconocida para el público.
 
Al percatarse del gesto del obrero, un Macri visiblemente enojado le ordena que se aparte y salga de la foto. Mientras, Horacio Rodríguez Larreta observa la escena junto a María Eugenia Vidal.
 
Si bien la imagen circula sin audio, parece una verdadera pesadilla para los asesores del PRO que durante años se esforzaron por cambiar la imagen del Macri frío y distante. "Faltó una sonrisa", se resignó uno de sus más fieles laderos que vivió la transformación que le permitió llegar a la Presidencia.
 
"Lo que pasa que antes no te podías acercar a un Presidente y ahora cualquiera le falta el respeto", analizó un dirigente macrista que pidió mantener su nombre en reserva.
 
Un mes atrás el mandatario fue escrachado por otro obrero que lo abordó en medio de un acto oficial del plan Procrear en el sur de la Ciudad y le reclamó que hiciera "algo".
 
"Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las 5 de la mañana me levanto", sorprendió el obrero a Macri, que intentaba meter un bocado. "Perdón que se lo tengo que decir, con respeto, no me importa el Gobierno pasado, ahora es el problema", advirtió el trabajador.
 
"Tratemos de hacer rápido las cosas, se lo pido por favor presidente, estamos peor", aseveró el obrero. Macri intentó darle un final al episodio al buscar un abrazo de compromiso con el trabajador de la Uocra. "Hagan algo, la concha de mi hermana", fue el último comentario que deslizó el trabajador.
 
La Opinión Popular

23-03-2019 / 09:03
El espía Marcelo D'Alessio puso por primera vez al macrismo a la defensiva desde que asumió el gobierno. Hostigado por la crisis, la alianza Cambiemos contraatacó siempre con alguna denuncia amplificada por la corporación mediática.
 
Esta vez, al tiempo que la crisis es devastadora, la denuncia surgió con una potencia inusitada desde la oposición y logró romper el blindaje mediático para impactar de lleno en el ámbito judicial. El gobierno aparece inerme ante la espiral ascendente de una crisis que no puede controlar y el frente judicial se le desmorona.
 
En medios políticos ya se habla de que Mauricio Macri no está para ninguna reelección en este contexto. Y se espera que la movilización del 24 sea de una gran masividad por el clima de fuerte malestar. "Por la Patria que soñamos, contra la miseria planificada", es la consigna.
 
Con el dólar que sube, las tasas de interés más altas del planeta y una inflación que está entre las primeras de todo el mundo, el gobierno ya no puede recurrir a su bazooka judicial para distraer la atención porque tiene en aprietos a uno de sus principales alfiles, el fiscal macrista Carlos Stornelli.
 
La reacción frente a la investigación del juez Alejo Ramos Padilla y la detención de D'Alessio fue casi instintiva o impulsada por el pánico. Cambiemos no la derivó hacia ninguno de sus operadores subterráneos.
 
El disparo salió directamente de la Casa Rosada. Y hubo otras defensas también a la desesperada, mientras el jueves se producían grandes movilizaciones espontáneas en Buenos Aires, Dolores y Mar del Plata, pero en defensa del juez.
 
Si la Magistratura o la Corte aceptaban ese acto intervencionista casi brutal de Macri hubieran quedado en evidencia. No solamente como agentes de un poder que tendría que ser independiente, sino que también hubiera dado todo el aspecto de reacción corporativa en defensa del fiscal. El Ejecutivo trató de atacar desde la Magistratura y la Corte a un juez que está investigando al poder político. Ese desmanejo tuvo fuerte repercusión en el exterior.
 
No fue solamente el gobierno el que se salió de caja. La reacción de Elisa Carrió está entre las más desquiciadas de su curriculum. Y hasta la misma diputada Graciela Camaño -del ala del massismo que resiste cualquier contacto con el PJ y los K- atinó a salir en defensa del fiscal Carlos Stornelli, cuyo proceso puede embarrar a gran parte del mundo político que se benefició de las andanzas de D'Alessio con el fiscal.
 
El rechazo de la Cámara de Mar del Plata a la recusación del juez, planteada por Stornelli y la respuesta afirmativa de la Corte al pedido del juez de respaldo material, más el probable fracaso del pedido de juicio político en la Magistratura, dan cuenta de que el ámbito judicial optó por un camino más complejo que el propuesto por el macrismo.
 
Entre la crisis económica y este escándalo de espionaje ilegal para alimentar causas judiciales, el lawfare o guerra jurídica, una práctica muy usada por el macrismo para reemplazar a la política, perdió credibilidad.

22-03-2019 / 12:03
El rebrote inflacionario, la ola de despidos y la nueva corrida al dólar le llegaron al Gobierno de Mauricio Macri en el peor momento político posible, con su imagen pública en picada y la pólvora de la corrupción K mojada por el creciente escándalo del espía Marcelo Dalessio.
 
Desesperado por huir hacia adelante, el Presidente apeló esta semana al viejo truco de mostrar autoridad con un puñetazo a la mesa. Pero el efecto fue, como suele pasar cuando se sobreactúa, el contrario: el establishment lo mira perplejo, Wall Street espera sin jugar una sola ficha, la Corte Suprema lo ignora, sus aliados toman distancia, la CGT se despereza y el peronismo sonríe, al fin, ante la perspectiva ahora menos remota de que el ballotage termine enfrentando a dos opositores.
 
La metáfora desafortunada de la semana corrió por cuenta del presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, a quien secundará por lo que le quede de mandato el fallido exvice de Federico Sturzenegger en el Central, Lucas Llach. "¿Qué prefieren, estar en un auto a más de 100 kilómetros por hora que va hacia la pared o haber chocado ya con la pared y no tener más que un par de huesos rotos?", preguntó González Fraga a un auditorio de financistas, quienes por las dudas no arriesgaron respuesta.
 
Muerte o dunga-dunga. Casi tan alentador como el "estamos bailando en la cubierta del Titanic" que soltó Dante Sica ante bodegueros.
 
En el campo rumian su malestar por el regreso de las retenciones y la suba de costos, dos coletazos de la devaluación de fines de septiembre. Hasta reaparecieron juntos los referentes de la vieja Mesa de Enlace de 2008, aunque esta vez para castigar a Macri. Fue un lamento muy sintomático del momento que se vive en el empresariado.
 
Conmovidos o irónicos, los integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA se cansaron de reenviar por whatsapp el video del reencuentro ruralista. "Parecen industriales", comentó con sorna uno de los tres que envió el recorte a BAE Negocios. ¿Y el Grupo de los Siete, donde hasta hace un año compartían amables almuerzos? Bien, gracias.
 
A los industriales, anteayer, Sica los reprendió por primera vez en un tono similar al que usaba su antecesor que los trató de "llorones", Francisco Cabrera. Sica se enojó porque un rotario cuchicheó que su discurso era "puro piripipí" y acusó entonces al empresariado de asociarse con los sindicatos para después pedirle prebendas al Estado. "Ya nos ponen en la misma bolsa a todos. Están en la fase yo contra el mundo", comentó un dueño de fábrica presente en el salón.
 
Más allá de las intenciones, gobernar bajo emoción violenta empieza a granjearle enemigos al macrismo.

22-03-2019 / 08:03
La funesta política económica neoliberal de Mauricio Macri, dirigida por el FMI, aumentó la desocupación urbana que alcanzó en el último trimestre de 2018 al 9,1 por ciento de la población económicamente activa, lo cual representa un aumento de casi dos puntos con respecto al 7,2 por ciento registrado por el Indec en el mismo período del año anterior.
 
Esto significa que 1.752.000 personas se encuentran desempleadas y en busca de trabajo, de un total de casi 13 millones que representan la población activa en núcleos urbanos de todo el país. El aumento de la tasa de desempleo representaría que, a lo largo de 2018, se sumaron unos 260 mil personas al ejército de desocupados.  Si se proyecta al total de la población laboral, la cantidad de desempleados nuevos sería del orden de los 400 mil sobre un total de 1 millón 750 mil.
 
La proporción de ocupados demandantes de empleo llegó en el cuarto trimestre de 2018 al 17,3 por ciento, lo cual representa un salto importante con respecto a un año atrás, cuando medía 14,7 por ciento. Esta cifra refleja los subocupados que buscan otro empleo sin conseguirlo, o bien ocupados plenos en busca de sumar otro trabajo o reemplazar el que tienen, presumiblemente por insuficiencia de ingresos.  
 
En el período informado por el Indec, también aumentó la tasa de subocupados con respecto a la de un año atrás. La proporción de trabajadores que, si bien tienen empleo, no llegan a cubrir una jornada completa, representa el 12 por ciento de la población activa, cuando a fines de 2017 representaba el 10,2 por ciento.
 
De acuerdo a las cifras del Indec, los subocupados sumaban un millón 557 mil personas a fines de 2018, unos 260 mil más que en el cuarto trimestre del año anterior. Por sexo y edad, la franja de población con mayores problemas de desempleo son los jóvenes de hasta 29 años. Entre las mujeres, el desempleo llega al 21,4 por ciento. Entre los varones, la tasa es del 15,4 por ciento.
 
En el primer caso, el aumento en relación al año anterior es de 2,6 puntos (era de 18,8 por ciento a fines de 2017). El desempleo joven de los varones creció en un año cuatro puntos, a partir del 11,4 por ciento en la medición del último cuarto de 2017.
 
De los 31 aglomerados urbanos, en cinco la desocupación alcanzó a los dos dígitos (es decir, que superó el 10 por ciento). Ellos son: Gran Rosario (12,8 por ciento), Mar del Plata (12,8), partidos del conurbano bonaerense (11,4), San Nicolás-Villa Constitución (11,3) y Santa Rosa-Toay (10,1). Mar del Plata es, además, el aglomerado urbano con mayor subocupación: 17,5 por ciento. En 2019 el mercado de trabajo no se recuperará y el desempleo volverá a subir.
 
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