La Opinión Popular
                  09:46  |  Lunes 20 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
Recomendar Imprimir
Nacionales - 26-02-2019 / 07:02

Tensión: Martín Lousteau y Roberto Lavagna agitan las internas de Cambiemos y del Panperonismo

Tensión: Martín Lousteau y Roberto Lavagna agitan las internas de Cambiemos y del Panperonismo
"Mientras La Doctora (CFK), en Tribunales, mantiene la centralidad en adversidad, Martín Lousteau joroba a Mauricio Macri tal como Roberto Lavagna a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey", sostuvo Jorge Asis Digital. Ni aun considerando la convocatoria que logró Sergio Uñac durante el fin de semana para Roberto Lavagna, el cronista de Jorge Asis cree que Lavagna sea una opción mejor que los de Alternativa Federal. Pero Lavagna sigue provocando convocatorias que no consiguen los otros. En cuanto a Lousteau, con nada le complicó el escenario a Macri, Marcos Peña y Jaime Durán Barba, dejando en evidencia que hay fragilidad extrema en la Casa Rosada.
Mauricio MacriEl Ángel Exterminador, y a Roberto Lavagna, La Esfinge, los unifica la preferencia por evitar el trámite de la elección interna.
 
Para el Ángel, el desafío del radical reciente, Martín LousteauEl Personaje de Wilde, arranca como una impertinencia. Lo joroba.


Es una falta de respeto institucional del radicalismo a su investidura. Pero tarda en comprender que es peor. Es el reflejo exacto y frío de su caída.
 
Con benevolencia reconocida, durante tres años, El Ángel llevó de paseo a los radicales por los patios del poder. Les sirvió churrascos en la Quinta. Los fotografió en el jardín con Marcos Peña, El Pibe de Oro.
 
Debieron admirar las postales de Billiken, de cuerpo entero o perfil, del Ángel junto a Obama, Macron, la Reina Máxima o Xi Jinping.
 
Pero fueron los radicales que devaluaba quienes lo diplomaron como candidato real a la presidencia. Durante la Convención de Gualeguaychú, cuando brotó la sustancia estructural de Cambiemos.
 
El Ángel aportaba la imagen del excelente producto de exportación
Los radicales aportaban la historia y el territorio. El esqueleto de brillantes psicopedagogas y honestos farmacéuticos en cada pueblo.


Y la ONG de la señora CarrióLa Demoledora, aportaba el insumo de la transparencia. Con las sicarias implacables que aún ejecutan sus instrucciones.
 
Pero los radicales de Ernesto SanzEterna Esperanza Blanca, dejaron de ser dóciles cuando llegó el otro sucesor mendocino. Alfredo CornejoEl Cuyano Ríspido.
 
La amabilidad de Sanz coincidía con el magisterio del Ángel en las encuestas. La economía ya era un delirio, pero Sanz -solidario- les ponía el hombro.
 
La rispidez de Cornejo, en cambio, coincidía con la declinación de Mauricio, hasta extremos alarmantes.

 
Destino distante y cruel
 
La elección interna de La Pampa mostró de pronto que, como el rey del cuento, el Ángel estaba casi desnudo. El dominio carecía de legitimidad. Era trucho.
 
Con el viento de la llanura pampeana, los radicales experimentaron el hartazgo del renacimiento moral.
 
Cambiemos podía dejar de ser la concordancia frívola para derivar en una asociación verdadera. Ya no querían ser los guitarreros complementarios de la interpretación del solista.
 
El Ángel se transformaba en la antítesis del dicho popular que alude a Gardel. "Éste, cada día canta peor".

Perfectamente Lousteau, el presentable radical flamante, podía postularse para afinar las serenatas. Y mantener su vigencia de perturbador.

 
Primero, poco faltó para que el Personaje de Wilde, en 2015, le arruinara la fiesta del Maxi Quiosco a Horacio Rodriguez Larretael Geniol.
 
Después, el angelismo pudo impresionarlo con la embajada imperial. Y en el retroceso de 2017 fue pan comido para Carrió y las sicarias.
 
En 2019 asume de nuevo el plácido rol del fantasma. Para asustar a Macri, justo en el lapso sin retorno de su vulnerabilidad.
 
Los que hasta hace seis meses lo consideraban el líder imbatible, de repente dudan como tías entre los anaqueles del supermercado.
Se preguntan, incluso, si corresponde cambiar de jinete para la próxima campaña.
 
Con perversidad lo comparan con Sor María Eugenia VidalLa Chica de Flores de Girondo.
 
Para colmo, cualquier amarillito desorientado ya discretamente se atreve a cuestionar la estrategia del Pibe de Oro. Que aún sostiene que ganan, con el Ángel, en primera vuelta.
 
Aunque el destino haya dejado de ser el aliado perpetuo. Y hoy se muestre distante y cruel.
 
Que el correligionario Kroneberger, en La Pampa, le haga un caño a Mac Allister, el marcador de punta, vaya y pase.
 
Como que el correligionario Mestre, en Córdoba, pretenda florearse con Mario Negri, El Zorro Gris, radical integrado que complementa el histórico Héctor BaldassiEl Soplapitos.
 
Pero que el Personaje de Wilde, justamente en la India armonizadora, se atreva a palpar las nalgas del Ángel Exterminador, ya es demasiado.
 
El Señor Presidente está coucheado por el pensador Durán BarbaEl Equeco, y por el Pibe de Oro, para ganarle, en segunda vuelta, a La Doctora. Sin competir con nadie más.
 
La agarrada interna con Lousteau sirve sólo para desperdiciar energías.
 
El Ángel Exterminador sólo concibe el combate de fondo contra La Doctora sentada en los Tribunales. Aunque disfrute técnicamente de la centralidad, en adversidad.
 
 
Nuestro Adenauer
 
Mientras tanto la Esfinge, Lavagna, Nuestro Adenauer, se prepara para combatirlo al Ángel.
 
Según el humo blanco de los artesanos de los números, en segunda vuelta tiene altas posibilidades de vencerlo. Siempre y cuando pueda acceder a la dichosa segunda vuelta.
 
Si Nuestro Adenauer es nomás el candidato, hoy El Equeco, El Pibe de Oro y las sicarias temibles saltarían de algarabía. Porque consolida la permanencia del Ángel, aunque esté "hecho percha".
 
Corresponde, entonces, continuar con el aporte de aire y de gas para mantener la postulación tácita de Lavagna. Quien, con su reconocida modestia, se dispone a ser la figura superadora para el teleteatro del consenso de la "unidad nacional".
 
"Si quiere ser Lavagna que compita". Al cierre del despacho, ni Juan Manuel UrtubeyEl Bello Otero, ni SergioEl Titular de la Franja de Massa, ambos postulantes jorobados por la irrupción de Lavagna, tienen la menor intención, ante la majestuosidad de su figura, de apartarse.
Registran las súplicas republicanas para que los jorobados den el republicano paso al costado.
 
Así como a todo Macri le llega su Lousteau, a todo Sergio y/o Juan Manuel les llega también su Lavagna.
 
Debe aceptarse, sin perplejidad, que Nuestro Adenauer, con un par de postales, supo armar en el aire un proyecto político.
 
Brindó muestras de fortaleza política que debieran producir admiración.
Sobrevivió a la prueba incendiaria de las sandalias con medias. Salió indemne del asado de homenaje de Luisito BarrionuevoEl Bandeja.
 
Nuestro Adenauer se encuentra vigoroso y rozagante. Rejuvenecido, pese a ser promovido por la pensadora Beatriz Sarlo, que le brinda la pátina de estrategia intelectual.
 
Y viene respaldado por Eduardo Duhalde, El Piloto de Tormentas (generadas), que intenta influir entre los anaqueles de la justicia. A los efectos de intervenir, otra vez, el papelón del Partido Justicialista.
Para blindar el aire de Lavagna con el plomo ritual del sello partidario.
Contenido
Martín Lousteau joroba a Mauricio Macri tal como Roberto Lavagna a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey.
·          
 
Por Oberdán Rocamora
 
Jorge Asis Digital
 
Fuente: Urgente24
 

Agreganos como amigo a Facebook
20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre de esa coalición en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados rebotan e impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única para la gobernación.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar