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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 25-02-2019 / 09:02

El FMI "amigo" termina pronto: cómo son sus exigencias de reformas neoliberales post elecciones

El FMI
El país tiene que empezar a devolverle a Christine Lagarde parte de los dólares del multimillonario acuerdo a partir del 2021. El tema electoral es clave y el Fondo se juega a que quien gane en las elecciones presidenciales -si no es Mauricio Macri-, no termine pateando el tablero. Después de todo, tienen una "inversión" de casi u$s60.000 millones con la Argentina que está en riesgo.
La delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI), que estuvo dos semanas en Buenos Aires, se llevó algunas certezas en el corto plazo pero muchas dudas hacia adelante. El motivo oficial de la visita era "auditar" el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias, un test que el Gobierno de Mauricio Macri aprobó.
 
Pero el real interés del equipo liderado por el italiano Roberto Cardarelli fue sondear qué tantas chances habrá de aplicar las tan mentadas "reformas estructurales" a partir del año que viene, una vez que se haya resuelto la novela electoral. Léase, si hay margen para encarar las modificaciones al esquema jubilatorio, laboral y tributario, un viejo y conocido anhelo de Washington.
 
"El Fondo sabe que esto es impracticable ahora en medio de la campaña, por eso no lo están planteando. Pero es una preocupación muy importante para ellos hacia adelante", reseñó una persona que se reunió con la delegación del organismo.
 
No sorprende que a la salida del cónclave con la CGT se haya enfatizado que el organismo no está impulsando una nueva ley laboral. Pero, se sabe, eso forma parte del manual del Fondo que ahora se esconde por una obvia razón: agitar ese fantasma perjudicaría al macrismo.
 
"Lo niegan en público, pero la verdad es que terminará siendo parte de la agenda del próximo presidente, es ineludible. De hecho, preguntan mucho sobre ese tema", destaca otro economista que participó de un desayuno junto a Cardarelli y equipo.
 
"El FMI sabe que será difícil aplicarlo, incluso en caso de que Macri sea reelecto. Cambiemos no tendrá mayoría en el Congreso y quedará políticamente sin demasiado margen de acción. Tampoco la economía ayudará para encarar estos temas", continuó.
 
Por eso no extrañó que la delegación del FMI se haya juntado con referentes de la oposición como Roberto Lavagna (quien coquetea con lanzarse por fuera del peronismo), Juan Manuel Urtubey (de Alternativa Federal) y Axel Kicillof por el kirchnerismo, entre otros.
 
La idea del organismo fue indagar sutilmente a quienes podrían competirle al macrismo, en caso de llegar al poder a fines de este año, si estarían dispuestos a considerar las reformas. Sólo Urtubey dijo que eran parte de su programa económico. 
 
Es, en realidad, una vieja obsesión del FMI y resulta un tema clave hacia adelante. El país tiene que empezar a devolverle a Christine Lagarde parte de los dólares del multimillonario acuerdo a partir del 2021. Con lo cual, el año que viene, sea quien fuese presidente de la Argentina, tendrá que ver cómo logra que el organismo le refinancie una parte de los pagos que vienen. Para lograr eso, el Fondo va a pedir que haya una agenda de las reformas pendientes. 

 
"El board del Fondo sabe que tiene agarrada a la Argentina. Pero más importante es que ellos creen que es la única manera de que el país pueda crecer en forma sostenible. Brasil va hacia ese camino y dicen que Argentina no se puede quedar atrás, que si no se aggiorna va perder competitividad y no va a lograr crecer", señaló otra persona que estuvo cara a cara con el equipo de Cardarelli en su gira por Buenos Aires.
 
 
Test aprobado y desembolso
  
"Vinieron a ver qué pensaban los candidatos sobre estos temas. Quieren escuchar más que hablar. Porque saben que en el corto plazo está todo más controlado. Pero ya están pensando en la Argentina post electoral", agregó este economista que asesora a uno de los pre candidatos a presidente, en diálogo con iProfesional.
 
En lo que respecta a la coyuntura, tanto Cardarelli como el jamaiquino y representante en el país del organismo, Trevor Alleyne, dejaron en claro que están conformes con lo que están viendo.
 
Evalúan que la situación fiscal está mejorando pero que es probable que no se llegue al déficit cero: podría terminar con un rojo de 0,4% o 0,5% del PBI y eso sería aceptado por el Fondo. Por eso, no habrá ningún problema para que el board apruebe el desembolso por casi u$s11.000 millones a mediados de marzo.
 
En lo monetario, Cardarelli -que el viernes terminó su visita por Buenos Aires reunido con Nicolás Dujovne y Guido Sandleris- también se mostró optimista.
 
Valoran que el apretón monetario y que las tasas altas lograron contener al dólar. Si bien el Fondo siempre pide que la divisa "flote", entiende las necesidades políticas del Gobierno de querer contener la volatilidad.
 
Parte de la discusión que se terminará de zanjar, a favor del país, tiene que ver con el mecanismo para vender los dólares "sobrantes" que tiene el Tesoro y que recibió del acuerdo con el Fondo: se estima que serán entre u$s6.000 y u$s10.000 millones.
 
Pero para que Hacienda pueda salir a vender esos billetes necesita la aprobación del organismo. En eso se avanzó en las reuniones mantenidas la semana pasada.
 
El Gobierno quiere tener esa carta debajo de la manga para intervenir en el mercado cambiario cuando haya turbulencias por el ruido electoral.
 
El Fondo no quiere que se "malvendan" esos dólares que son, en realidad, suyos. Pero finalmente el Tesoro lo hará, dosificadamente, en forma directa en el mercado cambiario y el BCRA se comprometió a no comprarlos (así se cuida de emitir más pesos).
 
Otro rumor que circuló cuando arribó la misión del Fondo indicaba que el Gobierno tenía intenciones de pedirle que se achiquase el ancho de la zona de no intervención del dólar.
 
Entre el piso y el techo hay una brecha del 30% y en el elenco oficial temen que el tipo de cambio se desborde y genere zozobra en la época electoral. Si bien se intentó instalar el tema por parte de algún sector de Casa Rosada (siempre negado en el Banco Central), el Gobierno habría abortado la misión por la sencilla razón de que el FMI no lo permitiría.
 
"Intenciones tuvieron, pero no lo plantearon porque saben que el Fondo les diría que no", contó otra persona con llegada a Reconquista 266 que estuvo reunida con el representante permanente del Fondo en el país.
 
Los emisarios de Lagarde retornan a Washington con una visión más optimista del país que en el pasado reciente, pero con muchas incógnitas hacia delante.
 
El tema electoral es clave y el Fondo se juega a que quien gane en las elecciones presidenciales -si no es Macri-, no termine pateando el tablero. Después de todo, tienen una "inversión" de casi u$s60.000 millones con la Argentina que está en riesgo.
 
 Por Leandro Gabin
 
Fuente: iProfesional
 

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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