La Opinión Popular
                  03:01  |  Lunes 25 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Los pobres que votan por la derecha, son como los perros que cuidan la mansión, pero duermen afuera." John William Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 23-02-2019 / 09:02
DISCRIMINACIÓN Y FALACIA ECONÓMICA

El mundo según Macri: Los rubios sostienen a los morochos

El mundo según Macri: Los rubios sostienen a los morochos
DISCRIMINACIÓN Y FALACIA ECONÓMICA. Una multitud de personas de tez morocha y pelo negro son sostenidas por un puñado de oficinistas blancos de pelo rubio. La imagen aparece incluida en un documento del Ministerio de Producción que ayer se filtró en las redes sociales y es utilizada para demostrar que supuestamente el 20 por ciento de la población, rubia, blanca y trajeada, mantiene al 80 por ciento restante, morocha y vestida modestamente, a través de sus impuestos.
La ilustración presentada por el Ministerio de Producción sobre "los rubios que sostienen a los morochos" puede leerse desde dos perspectivas: una, la más evidente y obvia, la de la discriminación racial, atada al acto reflejo de homologar clase social con color de piel; pero hay otra lectura, que es complementaria de la primera y revela el modo en que se percibe a sí misma la élite dominante en nuestro país: como víctima.
 
En la era del neoliberalismo, los dueños del dinero, de las oportunidades, de los grandes medios y de la Justicia se presentan ante la sociedad como si fueran "los de abajo".  Son los oprimidos -casi aplastados- por un sistema estatal agobiante que se despliega a través de impuestos, retenciones y cargas sociales, un conjunto de exacciones compulsivas que van a parar a los bolsillos de una masa improductiva.
 
Desde esta perspectiva, los asalariados, los destinatarios de planes sociales, los sectores  que reciben subsidios del Estado, son "privilegiados" que viven a costa del esfuerzo de esa élite que genera -según su visión- la riqueza de la nación desde tiempos inmemoriales.
 
Parece una clase de marxismo, pero al revés, con los antagonistas vistos patas para arriba. Una dialéctica según la cual la lucha de clases va recorriendo diferentes etapas (el período 2003/2015 implicó en ese sentido un claro retroceso), hasta la derrota final del proletariado.
 
No es casual que uno de los slogans de Cambiemos sea "la revolución de la alegría". Más allá de la manipulación emocional que encierra esa frase y de su inviabilidad en el actual contexto, los cuadros ideológicos del macrismo acreditan una auténtica pulsión revolucionaria.
 
La idea de dar vuelta definitivamente la correlación de fuerzas entre "los de arriba" y "los de abajo" a partir de una genuina "conciencia de clase". Ellos están, a su modo, a favor de la redistribución del ingreso; quieren terminar con los privilegios de los sindicalistas, de los piqueteros, de los peronistas, de los zurdos, de los empleados estatales, etc. 
 
Ellos, los oprimidos por la ineficiencia estatal de los últimos 70 años, tienen, inclusive, la desventaja de ser muchos menos que los opresores. Por eso sería mejor que ni siquiera hubiera elecciones. Pero los "privilegiados" por el sistema democrático han impuesto las reglas y por ahora deben pelear dentro de ese marco.
 
Esa lucha les viene dando resultados porque han conseguido que muchos de esos "opresores" de la clase baja y la clase media subsidiada se pasaran a sus filas.
 
Es necesaria una contrarrevolución de la alegría. Así, quienes están arriba en ese dibujo, al darlo vuelta, advertirán que desde hace dos siglos la gran mayoría de la población argentina (muchos morochos, sí, pero también muchos rubios) viene manteniendo a una casta de parásitos y especuladores.
 
Por Fernando D´Addario

 
Una multitud de personas de tez morocha y pelo negro son sostenidas por un puñado de oficinistas blancos de pelo rubio. La imagen aparece incluida en un documento del Ministerio de Producción que ayer se filtró en las redes sociales y es utilizada para demostrar que supuestamente el 20 por ciento de la población, rubia, blanca y trajeada, mantiene al 80 por ciento restante, morocha y vestida modestamente, a través de sus impuestos.
 
Más allá del evidente tinte racista del dibujo, que generó revuelo en las redes sociales, los especialistas consultados por PáginaI12 advierten que es totalmente falaz que el 20 por ciento de los contribuyentes sostengan al 80 por ciento restante.
 
Para demostrarlo remarcan que la estructura tributaria es regresiva, lo cual implica que la multitud que consume está proporcionalmente más afectada por los impuestos que las minorías de más alto ingreso. Fuentes oficiales se limitaron a aclarar que el dibujo lo tomaron de Internet, que se trata de una presentación interna y que lo importante son los datos de recaudación que la acompañan y las propuestas del Gobierno.
 
Ayer se filtró un documento interno del Ministerio de la Producción titulado "Leyes para la Transformación Productiva". A lo largo de sus 38 páginas desarrolla los cinco ejes que el Gobierno considera necesarios para impulsar a las empresas argentinas, cuya mayoría se encuentra sumergida en una crisis que se traduce en recorte de horas, suspensiones, despidos, cierres, concursos de acreedores y procesos de quiebra. Entre los puntos salientes del documento está la propuesta de un nuevo marco tributario para las pymes y cambios en la legislación laboral.
 
En la séptima filmina aparece la imagen que se viralizó, para ilustrar que "el 20 por ciento de los contribuyentes aportan el 99,4 por ciento de la recaudación".
 
"Al margen de la imagen, son números inconsistentes. El cuadro divide a la sociedad en un 30 por ciento de informalidad, 10 por ciento de monotributo social, 40 por ciento de monotributo tradicional y un 20 por ciento del régimen general. Este último segmento explicaría la totalidad de la recaudación del impuesto a las Ganancias y del sistema previsional. Pero se excluye a los trabajadores formales, o se los incluye implícitamente entre los autónomos, como si Ganancias y los aportes personales los pagaran los empresarios y no los asalariados", explicó a este diario Juan Balasini, economista del ITE de la Fundación Germán Abdala.
 
Además, el cuadro sólo incluye el impuesto a las Ganancias y del sistema previsional y excluye al IVA, que es el principal impuestos, entre otros.
 
"El análisis más obvio y destacado es la estigmatización de una masa de personas sin rostro, con actitud desafiante, morocha y modestamente vestida sostenida por una minoría rubia, trajeada que hace esfuerzos para bancar al resto. Esa discriminación elemental propicia una particular mirada de la sociedad donde los rubios se esfuerzan y los morochos se enojan. Pero además cabe destacar la sesgada construcción de los datos, cuando si se incluyeran como corresponde a los trabajadores formales del sector público y privado más la cuota de aportes que realizan las empresas esa cifra se extendería al 70 por ciento", explicó a PáginaI12 Ana Castellani, socióloga e investigadora del Conicet. Castellani agrega que "la imagen naturaliza que la informalidad es una elección del trabajador, cuando en la inmensa mayoría de los casos es producto de la informalidad del empleador".
 
Desde la cartera que dirige Danta Sica indicaron que "es una presentación interna que tiene una imagen de archivo que refleja que el 99 por ciento de la recaudación lo sostiene el 20 por ciento de los contribuyentes. Es una imagen de internet. Lo importante son los datos y las reformas que tenemos que hacer para que más gente pueda ingresar al sistema".
 
Para Maximiliano Uller delegado general de ATE Ministerio de Producción, "la imagen muestra cómo funciona en el inconsciente del gabinete de Cambiemos la mirada clasista y discriminatoria. Pero además no se sostiene de ninguna manera que el 20 por ciento de los contribuyentes mantiene  al resto. Hemos repudiado el contenido de ese trabajo".
 
Santiago Fraschina, director de la carrera de Economía de la Universidad de Avellaneda, consideró que "más allá de la cuestión racista la imagen es falsa porque la Argentina tiene un sistema tributario basado en la recaudación del IVA, lo cual implica que al Estado lo terminan financiando más las clases bajas".
 
Eva Sacco, economista del CEPA, indicó que "el dibujito es también profundamente machista. De los 7 'sostenedores' sólo dos son mujeres y los 'sostenidos' son en su mayoría mujeres y niños. Efectivamente, las mujeres tienen una menor tasa de actividad que los varones, y las mujeres trabajadores lo hacen en promedio 14 horas semanales menos que los varones. Ahora bien, esta menor dedicación al mercado laboral se encuentra más que compensada por la desigual distribución del trabajo reproductivo al interior del hogar. En promedio, las mujeres dedicamos 46 horas semanales y los varones solo 17,5 horas a tareas de cuidados, trabajo que realizamos las mujeres sin ningún tipo de remuneración".
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2019 / 10:03
Cuando en enero se difundió su foto con Miguel Lifschitz, un tuitero macrista se burló, con cierto talento: "Buena pareja para jugar a las bochas". Una semana más tarde, cuando apareció en sandalias y medias, la reacción fue hilarante y masiva. Pocas semanas después, el principal logro de Roberto Lavagna fue que dejaran de tomarlo en chiste.
 
"Estoy caliente. Muy caliente -casi gritó el presidente Macri esta semana- Otra vez volver a escuchar los que proponen ese atajo, esa solución mágica, que nos desliga, nos relega, de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo, pero convencidos. Es in-so-por-ta-ble".
 
Unos días antes, en un reportaje con Luis Majul, Macri había acusado erróneamente a Lavagna de haber impuesto retenciones, había criticado su negociación de la deuda externa privada del 2005 -un hecho ciertamente virtuoso- y le había adjudicado, también erróneamente, haber participado de los gobiernos que hundieron el país en los "últimos cuarenta años".
 
Pero no fue solo Macri. El jefe de Gabinete Marcos Peña sostuvo que Lavagna era igual que Cristina Kirchner, y que ambos eran "retrógrados, conservadores y reaccionarios".
 
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, sostuvo que se puede crecer al 9 por ciento "haciendo todo mal" y le recriminó a Lavagna que pisara las tarifas y defaulteara la deuda externa. Dujovne no explicó si se puede producir inflación, endeudamiento y recesión, todo al mismo tiempo, "haciendo todo bien".
 
La crítica de Elisa Carrió fue más personal. Aburrido, soberbio, viejo y usa sandalias con medias: cuestión de gustos.
 
El ex viceministro de Dujovne, que volvió a Estados Unidos luego de un breve período de heroico patriotismo, se llama Sebastián Galiani: "Viene con Duhalde y Barrionuevo", acusó, sin recordar que Duhalde y Barrionuevo hasta hace dos días eran aliados de su Presidente.
 
¿Por qué se ponen tan nerviosos en el Gobierno de Cambiemos? Por débil que sea la candidatura de Lavagna, ofrece un refugio a votantes de Macri que están desencantados con él y resisten la candidatura de Cristina.
 
Esos votantes estaban a la intemperie: ahora tienen dónde ir. Potencialmente, Lavagna ofrece la posibilidad de un voto opositor sin que eso signifique avalar la corrupción que mancha a Cristina y su entorno.
 
Pero puede haber una razón más trascendente para el enojo macrista de estos días. Lavagna le plantea a Macri la discusión sobre sus desaciertos económicos sin ofrecerle los flancos que, alegremente, a cada paso, regalan las huestes de Cristina.

23-03-2019 / 09:03
Una actividad cerrada y de gestión volvió a traerle complicaciones a Mauricio Macri. El Presidente terminó ofuscado con un obrero que hizo el gesto de la "V" peronista mientras se fotografiaba en el Paseo del Bajo.
 
El enojo y posterior reto ocurrieron ayer, pero la escena se viralizó hoy y muestra una faceta de Macri desconocida para el público.
 
Al percatarse del gesto del obrero, un Macri visiblemente enojado le ordena que se aparte y salga de la foto. Mientras, Horacio Rodríguez Larreta observa la escena junto a María Eugenia Vidal.
 
Si bien la imagen circula sin audio, parece una verdadera pesadilla para los asesores del PRO que durante años se esforzaron por cambiar la imagen del Macri frío y distante. "Faltó una sonrisa", se resignó uno de sus más fieles laderos que vivió la transformación que le permitió llegar a la Presidencia.
 
"Lo que pasa que antes no te podías acercar a un Presidente y ahora cualquiera le falta el respeto", analizó un dirigente macrista que pidió mantener su nombre en reserva.
 
Un mes atrás el mandatario fue escrachado por otro obrero que lo abordó en medio de un acto oficial del plan Procrear en el sur de la Ciudad y le reclamó que hiciera "algo".
 
"Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las 5 de la mañana me levanto", sorprendió el obrero a Macri, que intentaba meter un bocado. "Perdón que se lo tengo que decir, con respeto, no me importa el Gobierno pasado, ahora es el problema", advirtió el trabajador.
 
"Tratemos de hacer rápido las cosas, se lo pido por favor presidente, estamos peor", aseveró el obrero. Macri intentó darle un final al episodio al buscar un abrazo de compromiso con el trabajador de la Uocra. "Hagan algo, la concha de mi hermana", fue el último comentario que deslizó el trabajador.
 
La Opinión Popular

23-03-2019 / 09:03
El espía Marcelo D'Alessio puso por primera vez al macrismo a la defensiva desde que asumió el gobierno. Hostigado por la crisis, la alianza Cambiemos contraatacó siempre con alguna denuncia amplificada por la corporación mediática.
 
Esta vez, al tiempo que la crisis es devastadora, la denuncia surgió con una potencia inusitada desde la oposición y logró romper el blindaje mediático para impactar de lleno en el ámbito judicial. El gobierno aparece inerme ante la espiral ascendente de una crisis que no puede controlar y el frente judicial se le desmorona.
 
En medios políticos ya se habla de que Mauricio Macri no está para ninguna reelección en este contexto. Y se espera que la movilización del 24 sea de una gran masividad por el clima de fuerte malestar. "Por la Patria que soñamos, contra la miseria planificada", es la consigna.
 
Con el dólar que sube, las tasas de interés más altas del planeta y una inflación que está entre las primeras de todo el mundo, el gobierno ya no puede recurrir a su bazooka judicial para distraer la atención porque tiene en aprietos a uno de sus principales alfiles, el fiscal macrista Carlos Stornelli.
 
La reacción frente a la investigación del juez Alejo Ramos Padilla y la detención de D'Alessio fue casi instintiva o impulsada por el pánico. Cambiemos no la derivó hacia ninguno de sus operadores subterráneos.
 
El disparo salió directamente de la Casa Rosada. Y hubo otras defensas también a la desesperada, mientras el jueves se producían grandes movilizaciones espontáneas en Buenos Aires, Dolores y Mar del Plata, pero en defensa del juez.
 
Si la Magistratura o la Corte aceptaban ese acto intervencionista casi brutal de Macri hubieran quedado en evidencia. No solamente como agentes de un poder que tendría que ser independiente, sino que también hubiera dado todo el aspecto de reacción corporativa en defensa del fiscal. El Ejecutivo trató de atacar desde la Magistratura y la Corte a un juez que está investigando al poder político. Ese desmanejo tuvo fuerte repercusión en el exterior.
 
No fue solamente el gobierno el que se salió de caja. La reacción de Elisa Carrió está entre las más desquiciadas de su curriculum. Y hasta la misma diputada Graciela Camaño -del ala del massismo que resiste cualquier contacto con el PJ y los K- atinó a salir en defensa del fiscal Carlos Stornelli, cuyo proceso puede embarrar a gran parte del mundo político que se benefició de las andanzas de D'Alessio con el fiscal.
 
El rechazo de la Cámara de Mar del Plata a la recusación del juez, planteada por Stornelli y la respuesta afirmativa de la Corte al pedido del juez de respaldo material, más el probable fracaso del pedido de juicio político en la Magistratura, dan cuenta de que el ámbito judicial optó por un camino más complejo que el propuesto por el macrismo.
 
Entre la crisis económica y este escándalo de espionaje ilegal para alimentar causas judiciales, el lawfare o guerra jurídica, una práctica muy usada por el macrismo para reemplazar a la política, perdió credibilidad.

22-03-2019 / 12:03
El rebrote inflacionario, la ola de despidos y la nueva corrida al dólar le llegaron al Gobierno de Mauricio Macri en el peor momento político posible, con su imagen pública en picada y la pólvora de la corrupción K mojada por el creciente escándalo del espía Marcelo Dalessio.
 
Desesperado por huir hacia adelante, el Presidente apeló esta semana al viejo truco de mostrar autoridad con un puñetazo a la mesa. Pero el efecto fue, como suele pasar cuando se sobreactúa, el contrario: el establishment lo mira perplejo, Wall Street espera sin jugar una sola ficha, la Corte Suprema lo ignora, sus aliados toman distancia, la CGT se despereza y el peronismo sonríe, al fin, ante la perspectiva ahora menos remota de que el ballotage termine enfrentando a dos opositores.
 
La metáfora desafortunada de la semana corrió por cuenta del presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, a quien secundará por lo que le quede de mandato el fallido exvice de Federico Sturzenegger en el Central, Lucas Llach. "¿Qué prefieren, estar en un auto a más de 100 kilómetros por hora que va hacia la pared o haber chocado ya con la pared y no tener más que un par de huesos rotos?", preguntó González Fraga a un auditorio de financistas, quienes por las dudas no arriesgaron respuesta.
 
Muerte o dunga-dunga. Casi tan alentador como el "estamos bailando en la cubierta del Titanic" que soltó Dante Sica ante bodegueros.
 
En el campo rumian su malestar por el regreso de las retenciones y la suba de costos, dos coletazos de la devaluación de fines de septiembre. Hasta reaparecieron juntos los referentes de la vieja Mesa de Enlace de 2008, aunque esta vez para castigar a Macri. Fue un lamento muy sintomático del momento que se vive en el empresariado.
 
Conmovidos o irónicos, los integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA se cansaron de reenviar por whatsapp el video del reencuentro ruralista. "Parecen industriales", comentó con sorna uno de los tres que envió el recorte a BAE Negocios. ¿Y el Grupo de los Siete, donde hasta hace un año compartían amables almuerzos? Bien, gracias.
 
A los industriales, anteayer, Sica los reprendió por primera vez en un tono similar al que usaba su antecesor que los trató de "llorones", Francisco Cabrera. Sica se enojó porque un rotario cuchicheó que su discurso era "puro piripipí" y acusó entonces al empresariado de asociarse con los sindicatos para después pedirle prebendas al Estado. "Ya nos ponen en la misma bolsa a todos. Están en la fase yo contra el mundo", comentó un dueño de fábrica presente en el salón.
 
Más allá de las intenciones, gobernar bajo emoción violenta empieza a granjearle enemigos al macrismo.

22-03-2019 / 08:03
La funesta política económica neoliberal de Mauricio Macri, dirigida por el FMI, aumentó la desocupación urbana que alcanzó en el último trimestre de 2018 al 9,1 por ciento de la población económicamente activa, lo cual representa un aumento de casi dos puntos con respecto al 7,2 por ciento registrado por el Indec en el mismo período del año anterior.
 
Esto significa que 1.752.000 personas se encuentran desempleadas y en busca de trabajo, de un total de casi 13 millones que representan la población activa en núcleos urbanos de todo el país. El aumento de la tasa de desempleo representaría que, a lo largo de 2018, se sumaron unos 260 mil personas al ejército de desocupados.  Si se proyecta al total de la población laboral, la cantidad de desempleados nuevos sería del orden de los 400 mil sobre un total de 1 millón 750 mil.
 
La proporción de ocupados demandantes de empleo llegó en el cuarto trimestre de 2018 al 17,3 por ciento, lo cual representa un salto importante con respecto a un año atrás, cuando medía 14,7 por ciento. Esta cifra refleja los subocupados que buscan otro empleo sin conseguirlo, o bien ocupados plenos en busca de sumar otro trabajo o reemplazar el que tienen, presumiblemente por insuficiencia de ingresos.  
 
En el período informado por el Indec, también aumentó la tasa de subocupados con respecto a la de un año atrás. La proporción de trabajadores que, si bien tienen empleo, no llegan a cubrir una jornada completa, representa el 12 por ciento de la población activa, cuando a fines de 2017 representaba el 10,2 por ciento.
 
De acuerdo a las cifras del Indec, los subocupados sumaban un millón 557 mil personas a fines de 2018, unos 260 mil más que en el cuarto trimestre del año anterior. Por sexo y edad, la franja de población con mayores problemas de desempleo son los jóvenes de hasta 29 años. Entre las mujeres, el desempleo llega al 21,4 por ciento. Entre los varones, la tasa es del 15,4 por ciento.
 
En el primer caso, el aumento en relación al año anterior es de 2,6 puntos (era de 18,8 por ciento a fines de 2017). El desempleo joven de los varones creció en un año cuatro puntos, a partir del 11,4 por ciento en la medición del último cuarto de 2017.
 
De los 31 aglomerados urbanos, en cinco la desocupación alcanzó a los dos dígitos (es decir, que superó el 10 por ciento). Ellos son: Gran Rosario (12,8 por ciento), Mar del Plata (12,8), partidos del conurbano bonaerense (11,4), San Nicolás-Villa Constitución (11,3) y Santa Rosa-Toay (10,1). Mar del Plata es, además, el aglomerado urbano con mayor subocupación: 17,5 por ciento. En 2019 el mercado de trabajo no se recuperará y el desempleo volverá a subir.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar