La Opinión Popular
                  09:47  |  Lunes 20 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
Recomendar Imprimir
Nacionales - 23-02-2019 / 09:02
DISCRIMINACIÓN Y FALACIA ECONÓMICA

El mundo según Macri: Los rubios sostienen a los morochos

El mundo según Macri: Los rubios sostienen a los morochos
DISCRIMINACIÓN Y FALACIA ECONÓMICA. Una multitud de personas de tez morocha y pelo negro son sostenidas por un puñado de oficinistas blancos de pelo rubio. La imagen aparece incluida en un documento del Ministerio de Producción que ayer se filtró en las redes sociales y es utilizada para demostrar que supuestamente el 20 por ciento de la población, rubia, blanca y trajeada, mantiene al 80 por ciento restante, morocha y vestida modestamente, a través de sus impuestos.
La ilustración presentada por el Ministerio de Producción sobre "los rubios que sostienen a los morochos" puede leerse desde dos perspectivas: una, la más evidente y obvia, la de la discriminación racial, atada al acto reflejo de homologar clase social con color de piel; pero hay otra lectura, que es complementaria de la primera y revela el modo en que se percibe a sí misma la élite dominante en nuestro país: como víctima.
 
En la era del neoliberalismo, los dueños del dinero, de las oportunidades, de los grandes medios y de la Justicia se presentan ante la sociedad como si fueran "los de abajo".  Son los oprimidos -casi aplastados- por un sistema estatal agobiante que se despliega a través de impuestos, retenciones y cargas sociales, un conjunto de exacciones compulsivas que van a parar a los bolsillos de una masa improductiva.
 
Desde esta perspectiva, los asalariados, los destinatarios de planes sociales, los sectores  que reciben subsidios del Estado, son "privilegiados" que viven a costa del esfuerzo de esa élite que genera -según su visión- la riqueza de la nación desde tiempos inmemoriales.
 
Parece una clase de marxismo, pero al revés, con los antagonistas vistos patas para arriba. Una dialéctica según la cual la lucha de clases va recorriendo diferentes etapas (el período 2003/2015 implicó en ese sentido un claro retroceso), hasta la derrota final del proletariado.
 
No es casual que uno de los slogans de Cambiemos sea "la revolución de la alegría". Más allá de la manipulación emocional que encierra esa frase y de su inviabilidad en el actual contexto, los cuadros ideológicos del macrismo acreditan una auténtica pulsión revolucionaria.
 
La idea de dar vuelta definitivamente la correlación de fuerzas entre "los de arriba" y "los de abajo" a partir de una genuina "conciencia de clase". Ellos están, a su modo, a favor de la redistribución del ingreso; quieren terminar con los privilegios de los sindicalistas, de los piqueteros, de los peronistas, de los zurdos, de los empleados estatales, etc. 
 
Ellos, los oprimidos por la ineficiencia estatal de los últimos 70 años, tienen, inclusive, la desventaja de ser muchos menos que los opresores. Por eso sería mejor que ni siquiera hubiera elecciones. Pero los "privilegiados" por el sistema democrático han impuesto las reglas y por ahora deben pelear dentro de ese marco.
 
Esa lucha les viene dando resultados porque han conseguido que muchos de esos "opresores" de la clase baja y la clase media subsidiada se pasaran a sus filas.
 
Es necesaria una contrarrevolución de la alegría. Así, quienes están arriba en ese dibujo, al darlo vuelta, advertirán que desde hace dos siglos la gran mayoría de la población argentina (muchos morochos, sí, pero también muchos rubios) viene manteniendo a una casta de parásitos y especuladores.
 
Por Fernando D´Addario

 
Una multitud de personas de tez morocha y pelo negro son sostenidas por un puñado de oficinistas blancos de pelo rubio. La imagen aparece incluida en un documento del Ministerio de Producción que ayer se filtró en las redes sociales y es utilizada para demostrar que supuestamente el 20 por ciento de la población, rubia, blanca y trajeada, mantiene al 80 por ciento restante, morocha y vestida modestamente, a través de sus impuestos.
 
Más allá del evidente tinte racista del dibujo, que generó revuelo en las redes sociales, los especialistas consultados por PáginaI12 advierten que es totalmente falaz que el 20 por ciento de los contribuyentes sostengan al 80 por ciento restante.
 
Para demostrarlo remarcan que la estructura tributaria es regresiva, lo cual implica que la multitud que consume está proporcionalmente más afectada por los impuestos que las minorías de más alto ingreso. Fuentes oficiales se limitaron a aclarar que el dibujo lo tomaron de Internet, que se trata de una presentación interna y que lo importante son los datos de recaudación que la acompañan y las propuestas del Gobierno.
 
Ayer se filtró un documento interno del Ministerio de la Producción titulado "Leyes para la Transformación Productiva". A lo largo de sus 38 páginas desarrolla los cinco ejes que el Gobierno considera necesarios para impulsar a las empresas argentinas, cuya mayoría se encuentra sumergida en una crisis que se traduce en recorte de horas, suspensiones, despidos, cierres, concursos de acreedores y procesos de quiebra. Entre los puntos salientes del documento está la propuesta de un nuevo marco tributario para las pymes y cambios en la legislación laboral.
 
En la séptima filmina aparece la imagen que se viralizó, para ilustrar que "el 20 por ciento de los contribuyentes aportan el 99,4 por ciento de la recaudación".
 
"Al margen de la imagen, son números inconsistentes. El cuadro divide a la sociedad en un 30 por ciento de informalidad, 10 por ciento de monotributo social, 40 por ciento de monotributo tradicional y un 20 por ciento del régimen general. Este último segmento explicaría la totalidad de la recaudación del impuesto a las Ganancias y del sistema previsional. Pero se excluye a los trabajadores formales, o se los incluye implícitamente entre los autónomos, como si Ganancias y los aportes personales los pagaran los empresarios y no los asalariados", explicó a este diario Juan Balasini, economista del ITE de la Fundación Germán Abdala.
 
Además, el cuadro sólo incluye el impuesto a las Ganancias y del sistema previsional y excluye al IVA, que es el principal impuestos, entre otros.
 
"El análisis más obvio y destacado es la estigmatización de una masa de personas sin rostro, con actitud desafiante, morocha y modestamente vestida sostenida por una minoría rubia, trajeada que hace esfuerzos para bancar al resto. Esa discriminación elemental propicia una particular mirada de la sociedad donde los rubios se esfuerzan y los morochos se enojan. Pero además cabe destacar la sesgada construcción de los datos, cuando si se incluyeran como corresponde a los trabajadores formales del sector público y privado más la cuota de aportes que realizan las empresas esa cifra se extendería al 70 por ciento", explicó a PáginaI12 Ana Castellani, socióloga e investigadora del Conicet. Castellani agrega que "la imagen naturaliza que la informalidad es una elección del trabajador, cuando en la inmensa mayoría de los casos es producto de la informalidad del empleador".
 
Desde la cartera que dirige Danta Sica indicaron que "es una presentación interna que tiene una imagen de archivo que refleja que el 99 por ciento de la recaudación lo sostiene el 20 por ciento de los contribuyentes. Es una imagen de internet. Lo importante son los datos y las reformas que tenemos que hacer para que más gente pueda ingresar al sistema".
 
Para Maximiliano Uller delegado general de ATE Ministerio de Producción, "la imagen muestra cómo funciona en el inconsciente del gabinete de Cambiemos la mirada clasista y discriminatoria. Pero además no se sostiene de ninguna manera que el 20 por ciento de los contribuyentes mantiene  al resto. Hemos repudiado el contenido de ese trabajo".
 
Santiago Fraschina, director de la carrera de Economía de la Universidad de Avellaneda, consideró que "más allá de la cuestión racista la imagen es falsa porque la Argentina tiene un sistema tributario basado en la recaudación del IVA, lo cual implica que al Estado lo terminan financiando más las clases bajas".
 
Eva Sacco, economista del CEPA, indicó que "el dibujito es también profundamente machista. De los 7 'sostenedores' sólo dos son mujeres y los 'sostenidos' son en su mayoría mujeres y niños. Efectivamente, las mujeres tienen una menor tasa de actividad que los varones, y las mujeres trabajadores lo hacen en promedio 14 horas semanales menos que los varones. Ahora bien, esta menor dedicación al mercado laboral se encuentra más que compensada por la desigual distribución del trabajo reproductivo al interior del hogar. En promedio, las mujeres dedicamos 46 horas semanales y los varones solo 17,5 horas a tareas de cuidados, trabajo que realizamos las mujeres sin ningún tipo de remuneración".
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre de esa coalición en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados rebotan e impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única para la gobernación.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar